1968• Se termina la construcción de los 60.000 m2 de la Torre Capriles, ubicada en un terreno de 6.200 m2 al norte de la Plaza Venezuela, entre las avenidas La Salle y Quito, Caracas, proyectada por los arquitectos John Machado y Gustavo Machado en el año 1965.
El acceso al edificio se hace a través de espacios públicos integrados al entorno urbano; tres niveles de mezzanina; una planta libre separando el basamento de la torre, 23 plantas tipo y un PH, 28 pisos en total. La sala de máquinas de los ascensores tiene tres niveles que se cerraron dando continuidad a las fachadas para la colocación de publicidad de un medio de comunicación asociado a los propietarios del edificio. La torre tiene 108 metros de altura. Debajo de la planta de acceso se construyeron tres sótanos para estacionamiento y en la parte posterior de la parcela, un estacionamiento mecánico de once niveles.
La fachada del basamento sobre la Plaza Venezuela tiene una obra de gran formato del artista venezolano Jesús Rafael Soto. Otras obras del mismo artista se ubicaron entre las fuentes que adornan el espacio público de acceso.
En años recientes el edificio se transformó en sede del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT). Para ello se realizó una remodelación integral, que por una parte modificó formalmente la lectura exterior del volumen de la torre con la colocación de elementos de aluminio horizontales en las ventanas como protección solar.
1992•Se concluye la construcción y equipamiento del Edificio Administrativo CVG Venalum, ubicado en la Zona Industrial de Matanzas, estado Bolívar, proyectado por un equipo coordinado por el arquitecto Azier Atela Amade (FAU UCV, reválida en la promoción 20C / 1972), con la participación del arquitecto Alberto Park Flores (FAU UCV, promoción 28/1978) como residente, todos estos vinculados a la empresa Marshall y Asociados, C.A. (Edgar G. Marshall, Presidente Ejecutivo).
La fachada del edificio fue resuelta con el sistema de ventanas UNIFEDO, siendo para el momento el octavo proyecto que esta empresa realizaba y el segundo fuera de Caracas.
1982• Se concluye la construcción de los 27.000 m2 de la Torre Banvenz, ubicada en la esquina de la Av. Francisco Solano López con la Calle Acueducto (hoy Calle Pascual Navarro), a pocos metros del Boulevard de Sabana Grande, diseñada por el arquitecto Enrique Palacios (FAU UCV, promoción 17A/ 1968) con la colaboración de Santiago González (FAU UCV, promoción 26B/ 1979). El proyecto estructural fue realizado por el ingeniero Salomón Epelboin y el constructor fue Isidoro Rubistein. El edificio, levantado en un terreno de forma irregular de 2.500 m2 con un desnivel de 3 metros entre la Av. Solano y el Boulevard, está formalmente conformado con dos prismas: el primero colocado verticalmente sobre la Av. Solano, que tiene Planta Baja, 20 pisos tipo para oficinas y dos niveles adicionales para sala de máquinas; y el segundo, de sólo tres niveles con frente sobre la Calle Acueducto, fue aprovechado para plantear cinco niveles de estacionamiento de manera escalonada y una galería con locales comerciales. Se tuvo particular cuidado al plantear el acceso y la salida al estacionamiento buscando no interferir en la circulación peatonal.
1955•La Oficina de Ingeniería Vivas – OTIV concluye la construcción del Edificio Marciales, ubicado en la esquina de Punceres, Av. Urdaneta, Caracas. La estructura del nuevo edificio residencial que tiene planta baja para comercios y 8 pisos tipo es aporticada, apoyada sobre pilas de concreto armado construidas utilizando el Sistema Benoto.
1994• Luego de dos años de construcción el ingeniero Raimundo Botbol, de la empresa IGB Proyectos, concluye el Edificio Domus, ubicado en la Avenida Abraham Lincoln con Calle Olimpo, Sabana Grande, Caracas, cuyo proyecto base fue realizado en 1988 por el arquitecto José Ramón Iranzo Larracoechea (FAU UCV, revalida promoción 8-1958) y ajustado en 1991 por el arquitecto José Garzón B.
El cálculo estructural del edificio fue realizado por ingeniero J. M. Velásquez.
El Domus, propiedad de la Promotora Gran Avenida, tiene 22 pisos en los cuales funcionan oficinas comerciales, financieras y gubernamentales, bancos y tiendas.
La torre de Mies van der Rohe que nunca fue construida en Londres
Jack Self
Tomado de Plataforma Arquitectura
14 abril de 2017
Traducido por Nicolás Valencia
En la década de 1960, James Stirling le preguntó a Ludwig Mies van der Rohe por qué no había diseñado visiones utópicas para las sociedades del futuro, como el Broadacre City de Frank Lloyd Wright o el Cité Radieuse de Le Corbusier. Mies respondió que no estaba interesado en fantasías, sino en «volver bella la ciudad ya existente». Cuando Stirling citó esta conversación décadas más tarde sería en el contexto de la audiencia de una consulta pública en Londres, tratando desesperadamente de salvar el único diseño de Mies van der Rohe en Reino Unido del rechazo de los órganos municipales de planificación. No pudo ser posible: la propuesta nunca se construyó y los dibujos fueron guardados en un archivo privado. Ahora, por primera vez en más de treinta años, el proyecto Mansion House Square de Mies es presentado al público en la exposición Mies van der Rohe and James Stirling: Circling the Square, en el Royal Institute of British Architects (RIBA). Y tras superar la meta en una campaña de Kickstarter, también se publicará un libro a cargo de REAL Foundation. Descrito en su momento por el Príncipe Carlos como un «gigante muñón de vidrio» y por Richard Rogers como «la culminación de la trayectoria de un maestro de la arquitectura», la elegante torre de bronce de Mies sigue siendo controversial, a cinco décadas de su diseño. Un elemento clave del proyecto fue la creación de una gran plaza pública al este del predio, adyacente a la residencia del Alcalde de Londres. En algunos aspectos, este espacio era el principal atributo del proyecto. Mies tomó un peligroso cruce de calles en torno al Banco de Inglaterra y lo racionalizó perfectamente con un único movimiento. Debajo del enredo de la trama medieval hubo una casi invisible grilla romana, que los edificios neoclásicos ya habían intentado revivir durante el siglo XX. Mies agregó un pliegue a la Queen Victoria Street (una de las calles diagonales que lleva al Banco de Inglaterra), cuyo producto fue un nuevo cuadrado casi perfecto geométricamente.
A fines de los años 30, Mies fue forzado a cerrar Bauhaus y escapó de la Alemania nazi. Como resultado, hay una profunda ruptura en su obra en dos periodos, definidos por el antes y después de emigrar a Estados Unidos. La importancia de la Mansion House Square es que fue uno de los dos proyectos concebidos para Europa entre el final de la Segunda Guerra Mundial y su muerte en 1969. Mies fue extremadamente exigente en relación a los encargos que recibió, y podemos asumir que su torre en Londres debería estar junto a la Neue Nationalgalerie en Berlín como un mensaje directo al viejo continente. La propuesta para Londres es única en su carrera: una sorprendente lección sobre cómo la arquitectura racionalista del Movimiento Moderno debería abordar los antiguos contextos urbanos de Europa.
Cuando Mies visitó Londres a mediados de los años 60, inmediatamente se dio cuenta que el módulo base de su rascacielos estaba desalineado con respecto al adyacente edificio diseñado por Edwin Lutyens. Se ampliaron las proporciones del módulo y se ajustó la altura de los pisos de modo que las líneas horizontales entre las estructuras envolviesen la plaza como una gran habitación urbana. La gran sensibilidad de Mies sobre el contexto que rodea a sus obras es una constante a lo largo de su carrera, desde la Casa Riehl (1907) hasta la Mansion House Square, sesenta años más tarde. No hay fantasías utópicas en el pensamiento de Mies. Trabajó casi exclusivamente en edificios individuales o pequeños conjuntos, usando una precisión increíble para armonizar sus diseños en sus contextos urbanos. No escribió manifiestos, sino que los construyó. Su ambición no fue ser revolucionario, sino reformista. En otras palabras, Mies intentó transformar y replantear lo que ya había sido construido, en vez de imaginar una tabla rasa (que en todo caso siempre es una ficción). En conversación con Stirling, Mies habría dado por concluido el tema de las utopías con una observación que es inmensamente arrogante, o bien, extrañamente humilde: «Si los arquitectos no son felices añadiendo al contexto existente, es porque son incapaces de adaptar su propio estilo lo suficiente como para combinar y armonizar».
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.