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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 432

Empresas Polar, el consorcio privado más importante de Venezuela, es hoy en día, como se revela en Wikipedia, “una corporación industrial … cuyas actividades productivas abarcan los sectores de alimentos, bebidas alcohólicas, gaseosas y productos de consumo masivo bajo sus filiales Alimentos Polar, Cervecería Polar, y Pepsi-Cola Venezuela”.

Sus inicios se remontan a mediados de los años 1930 del siglo XX cuando, tras la muerte de Juan Vicente Gómez, “el joven abogado caraqueño Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury (1897-1969) se hizo socio principal de la empresa familiar ‘Mendoza y Compañía’, que inicialmente fabricaba velas y jabones” y luego “tuvo la idea de establecer una compañía cervecera junto a Rafael Luján y Karl Eggers”, la cual inició sus labores el 14 de marzo de 1941 bajo la denominación de Cervecería Polar C.A., “con capital totalmente venezolano”, en una pequeña planta localizada en Antímano, al oeste de Caracas, cuya capacidad instalada era de 30 mil litros mensuales.

1. Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury (1897-1969) y la primera planta cervecera de Polar ubicada en Antímano (1941).

En 1943 con la incorporación a la empresa del joven maestro cervecero judío checoslovaco Carlos Roubicek (1916-2004), la empresa decidió “cambiar la fórmula de la cerveza producida por la planta, basándose en los gustos del público de entonces, lo que, junto a la publicidad adecuada la llevó rápidamente a convertirse en un producto popular”. En aquel entonces contaba “con 50 trabajadores, y debió enfrentar la competencia de otras 14 marcas, lo que fue sorteado tanto con la calidad del producto como un equipo humano de ventas”.

2. De izquierda a derecha: Lorenzo Alejandro Mendoza Fleury, Juan Lorenzo Mendoza Quintero, Lorenzo Alejandro Mendoza Quintero y Carlos Roubicek.
3. Camión y flota de Polar en Antímano (c.1950)

Así, en 1950 surge bajo la supervisión de Juan Lorenzo Mendoza Quintero, hijo de Mendoza Fleury, la primera compañía comercializadora de los productos de Cervecería Polar que se caracterizó por implementar una agresiva campaña de publicidad y promoción que hizo historia en el mercadeo local por “la forma como el  inconfundible ‘oso’ invadió visualmente las paredes hasta del último bar de esquina del país”, desarrollándose “el sistema de distribución más completo que se haya instalado en Venezuela”, como se señala en “La historia de Empresas Polar y el origen de la fortuna de Lorenzo Mendoza”, texto publicado en la página web Economía en Crisis el 12 de febrero de 2016.

4. Plantas de Cervecería Polar en Oriente, Barcelona (izquierda) y Occidente, Maracaibo (derecha).

Desde entonces la compañía mantuvo un crecimiento sostenido: en 1950 se inician las operaciones de una segunda planta cervecera con una capacidad de 500 mil litros al mes, localizada en Barcelona, estado Anzoátegui, en el oriente del país; al año siguiente, se suma otra en Los Cortijos, en Caracas también con 500 mil litros de capacidad complementando la producción de la planta de Antímano; en 1961 se incorporaría otra planta en Maracaibo (la Cervecería Modelo C.A), para atender el occidente del país cuya capacidad ascendió a los 4 millones de litros mensuales.

5. Plantas procesadoras de maíz de Turmero, estado Aragua (izquierda) y Chivacoa, en el estado Yaracuy (derecha).

En 1960, “contando para entonces con tres plantas cerveceras en operación y siendo las hojuelas de maíz uno de los ingredientes principales de la fórmula de cerveza ideada por Roubicek, la empresa decidió construir su propia planta procesadora de maíz en Turmero, estado Aragua, con el fin de sustituir la importación de esta materia prima”. Esta decisión sería un paso determinante en el posterior desarrollo del negocio de alimentos, dando origen al impulso de la producción y comercialización de la harina de maíz precocida, basada en la patente venezolana que adquirió la Polar al ingeniero mecánico Luis Caballero Mejías, quien había inventado en 1954 el procedimiento industrial respectivo. Ello derivará en la aparición en 1960 de la Harina P.A.N., producto que a través de la empresa Remavenca tuvo en el mes de lanzamiento una venta de 50 mil kilos y que al fin de ese mismo año llegaría al millón de kilos mensuales. En 1963 se inauguraría una segunda planta para la producción de maíz precocido surgiendo la empresa Promasa ubicada en la encrucijada de Chivacoa, en el estado Yaracuy.

6. Planta Cervecería Polar, San Joaquín, estado Carabobo, proyectada por la firma «Modulor», integrada por los arquitectos Eduardo Guinand y Roberto Herreros y construida por la empresa Guinand & Brillembourg (1975-1978).

Un quinto y gran complejo cervecero se comenzará a construir el 5 de diciembre de 1975 en la población de San Joaquín, estado Carabobo, el cual empezó a operar en 1978 con una producción de 12 millones de litros al mes, convirtiéndose en la mayor y más moderna planta de América Latina para ese momento.

7. Vista aérea donde se resalta la presencia de Empresas Polar en Los Cortijos de Lourdes, Caracas
8. Los Cortijos. Planta de Cervezas Polar, 1951 (izquierda) y Centro Tecnológico Polar, 1994 (derecha).

Luego vendrán los años de ampliación de la cartera de productos elaborados o comercializados por la empresa y de su internacionalización y, junto a ello, la actividad paralela desde 1977 de la Fundación Polar (hoy Fundación Empresas Polar) a través de la cual fortalecerá su compromiso social y, desde 1994, del Centro Tecnológico Polar, laboratorio destinado a controlar y aumentar la calidad de todos los productos, cuyas sedes se encuentran localizadas en la zona industrial de Los Cortijos de Lourdes, al este de Caracas, próximos al lugar en que se había instalado desde 1951 (como ya se indicó) la segunda planta y donde se habían trasladado las oficinas principales con la adquisición y adaptación de una antigua industria textil. Por otro lado, en los terrenos de lo que fue la planta original (Antímano) se inaugurará en 1995 el Centro de Atención Nutricional Infantil (CANIA) institución que tiene como objetivo prevenir y atender la malnutrición, abordándola integralmente en la población pediátrica y mujeres embarazadas; y gestionar el conocimiento en salud nutricional.

Dentro del recorrido que abarca la creación, primeros pasos y crecimiento de Empresas Polar no deja de ser interesante el constatar cómo, entre plantas industriales y diversas edificaciones realizadas, se posee una variada colección de obras a la espera poder ser auscultada como base de una interesante investigación que recoja el grupo de profesionales involucrados, su relación con la firma y el origen y programación de los diferentes encargos. Por ahora, se conoce de la importante participación de la reconocida empresa Guinand & Brillembourg, C.A. en el proyecto y construcción de varias de las plantas.

9. Vegas & Galia. Conjunto Torre Polar-Teatro del Este (1952-1954).

De entre ellas sería imposible dejar de lado la solicitud que Mendoza Fleury le hiciera en 1952 a la ya para entonces reconocida firma de arquitectos Vegas & Galia, de proyectar una edificación que contara con una imagen corporativa impactante y acorde con el espíritu modernizador que vivía la capital de Venezuela, así como de dotarla, dada la inclinación de Mendoza hacia el espectáculo de categoría, de un teatro que sirviera de escenario para montar y presentar varias obras y revistas así como a la exhibición de cintas cinematográficas. De tal encargo surgiría el conjunto Torre Polar-Teatro del Este punta de lanza de la conversión de la plaza Venezuela en el nuevo centro de la ciudad y el cual por muchos años el Polar se convirtió en el edificio de oficinas más emblemático de la capital.

Dentro de esta interesante saga que estaría por elaborarse, ocuparía otro lugar prominente la construcción de la nueva sede, proyectada por Juan Carlos Parilli (Caracas, 1951) en 2003 y terminada de construir en 2005, cuya imagen engalana nuestra postal del día de hoy, el cual se erige como uno de los eslabones más recientes.

10. Imágenes del proyecto de remodelación interna del Teatro del Este (1985-1987). Juan Carlos Parilli con la colaboración de Francisco Arocha y Tabaire Pérez.

Parilli quien ya había sido contratado por la Polar para llevar a cabo, con la colaboración de Francisco Arocha y Tabaire Pérez, la remodelación interna del Teatro del Este (1985-1987) con miras a su revitalización, disminuyendo su aforo e incorporando un bar-restaurante, locales comerciales, un centro de comida rápida y un bar con escenario, espacio para mesas y pista de baile, acomete la solicitud de diseñar la sede principal del consorcio buscando conformar una unidad con el edificio existente (ya mencionado en líneas anteriores), cuyo uso original de industria textil fue adaptado para oficinas, y que ya resultaba insuficiente para los requerimientos de la empresa.

11. Vista aérea del Centro Empresarial Polar.
12. Juan Carlos Parilli. Dos vistas del acceso al Centro Empresarial Polar.

Reinterpretar los valores formales y constructivos presentes en el noble edificio que desde ahora se busca acompañar, será una de las premisas fundamentales que asumirá Parilli en cuanto a la lectura del conjunto desde el frente que da hacia la cuarta transversal de Los Cortijos de Lourdes: “aleros de concreto, ventanas horizontales con antepechos y columnas de concreto a la vista en el plano de la fachada”, formarán parte del repertorio utilizado, según relata el proyectista en la nota publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

13. Juan Carlos Parilli. Centro Empresarial Polar. Planta primer piso.
14. Juan Carlos Parilli. Centro Empresarial Polar. Fachada sur.

También con respecto a la obra, que cuenta con 55.000 m2 de construcción a cargo de Modulor C.A., su autor señalará lo siguiente: “En el punto de unión entre ambos cuerpos se ubica el nuevo acceso, marcado por una gran marquesina que da paso a un espacio interno, iluminado naturalmente por tragaluces en el techo, que abarca toda la altura del edificio. Desde el atrio de entrada, ubicado en el nuevo centro del conjunto, se accede a los espacios de oficina de ambos cuerpos a través de una rampa que atraviesa un jardín interior, hacia el conjunto formado por el auditorio y las salas de reunión, ubicadas al fondo de la parcela. El jardín, centro recreativo y de intercambio social del conjunto, crea un microclima de exuberante vegetación, alrededor del cual se ubican, además del auditorio, servicios complementarios. La orientación desfavorable oriente-poniente de la parcela y del edificio existente demandó incorporar estructuras de aluminio más bajas y salientes para reducir la exposición de las fachadas, e igualmente se recurrió al uso de vegetación y celosías de aluminio para tamizar la luz en las áreas públicas y de circulación”.

Quizás valga la pena señalar que la inspiradora fachada del edificio existente a la cual hace referencia Parilli en su descripción, posteriormente fue totalmente alterada por otra compuesta de elementos modulares de aluminio en cuya composición se contempla la aparición rítmica de las ventanas ajustadas al orden modular impuesto.

Parilli, formado como arquitecto en la FAU UCV de donde egresa en 1977 de la entonces denominada Unidad Docente 5 (creada en 1972 y predecesora de la actual Unidad Docente Nueve) bajo la guiatura de Joel Sanz (1947-2013), fundó con éste (siendo todavía estudiante) una oficina en 1975 (a la cual también se incorporará Francisco -Paco- Arocha -1945-2021-), en la cual se dedicaban a participar de los variados concursos que por entonces se convocaban en nuestro país. Constituidos como S+P+A, desarrollarán una larga relación que perdurará hasta 2012 en la cual se alternaban la responsabilidad de liderar los proyectos que llegaban a la oficina por encargo o el protagonismo en los concursos en los que continuaron participando.

También compartirán la actividad docente en la Unidad Docente Nueve desde 1984, cuando Parilli gana el concurso de oposición en diseño en la FAU UCV donde ya era profesor contratado desde 1980. También ha sido profesor invitado en la Universidad José María Vargas (2000-2001), en la Universidad Simón Bolivar (1982) y al Workshop del Programa ADU 2020 en la Universidad de Tesalónica, Grecia.

15. Juan Carlos Parilli (S+P+A, Arquitectos). Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda (1985).
16. Juan Carlos Parilli (S+P+A, Arquitectos). Primer premio en el Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas” (2000).

Parilli dentro de S+P+A liderará, además de la nueva sede de Empresas Polar y la remodelación del Teatro del Este (ya citadas), la realización a mediados de 1990 de dos oficinas comerciales para el Banco Provincial (una en La Florida y otra en La Guaira), así como la Propuesta ganadora del Concurso de Ideas para el Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda (1985) y la que obtendría el primer premio en el Concurso Nacional de Ideas “La Cultura Libera al San Carlos. La transformación del cuartel San Carlos en Centro Nacional de Culturas” (2000). Actualmente Parilli continúa activo en la docencia y ejerce libremente la profesión. Mantiene vínculos con Empresas Polar recibiendo encargos dirigidos a resolver problemas puntuales de pequeña escala y cierta complejidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 13 y 14. CCS. Caracas del valle al mar (http://guiaccs.com/obras/edificio-sede-de-empresas-polar/)

1. Venezuela de Ayer (@venezueladeayer) (https://www.instagram.com/venezueladeayer/p/Cpx-sGDu5M2/); y wikiwand. Empresas Polar (https://www.wikiwand.com/es/articles/Empresas_Polar)

2. Empresas Polar. 80 años. Nuestra historia (https://empresaspolar.com/nuestra-historia/) ; y Empresas Polar (https://www.facebook.com)

3. Empresas Polar. 80 años. Nuestra historia (https://empresaspolar.com/nuestra-historia/)

4 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. Economía En Crisis (https://economiaencrisis.wordpress.com/2016/02/15/la-historia-de-empresas-polar-y-el-origen-de-la-fortuna-de-lorenzo-mendoza/comment-page-1/); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

7 y 11. Captura de Google Earth.

8. 800Noticias (https://800noticias.com/chavismo-atendera-reclamos-de-los-trabajadores-de-empresas-polar) ; y Centro Tecnológico Polar. Investigación e innovación al servicio del consumidor (https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/media/1378252/libro-ctp_web-comprimido.pdf).

9. Caracas Cuéntame ( https://twitter.com/Caracascuentame/status/1251229964265021442)

10. Revista Punto, nº 68, abril 2000.

12. Grupo MDT. Centro Empresarial Polar (https://www.mdt.com.ve/proyecto/centro-empresarial-polar/); y CCS. Caracas del valle al mar (http://guiaccs.com/obras/edificio-sede-de-empresas-polar/)

15. Revista PUNTO, número 66-67, 1997.

16. Semanario Arquitectura HOY, nº 343, 30 de junio de 2000.

¿SABÍA USTED…

… que el 17 de septiembre de 2009 se inauguró el edificio sede de Justicia Municipal Chacao?

1. Vista aérea desde el sureste del edificio sede de Justicia Municipal Chacao.

La entrada en vigencia de la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Municipal el 15 de junio de 1989, marcó la desaparición dentro del área metropolitana de Caracas de la figura del Distrito Sucre, naciendo por un lado el Municipio Sucre actual, y por el otro los municipios Baruta, El Hatillo y Chacao. En cuanto a Chacao, la asamblea legislativa del estado Miranda promulgó la ley que lo creó la cual fue publicada en la Gaceta Oficial del estado Miranda el 17 de enero de 1992.

2. Delimitación del Municipio Chacao.

Es así como desde el mismo momento en que se dan las primeras elecciones a alcalde en diciembre de 1992, donde resultó ganadora Irene Sáez, y se produce su correspondiente toma de posesión el 4 de enero de 1993, dada su ubicación estratégica, Chacao reforzó su condición de nuevo centro empresarial de la capital convirtiéndose en lugar atractivo para la localización de numerosas sedes de empresas, para adelantar procesos de renovación urbana y con ello incentivar la inversión y acelerar el auge de la construcción de todo tipo de inmueble, lo cual terminó inyectándole a las arcas del municipio importantes sumas de dinero.

Sin entrar a discutir el impacto que todo ello ha producido con la venia de las decisiones que desde el gobierno municipal se han tomado (aprobación de ordenanzas y otorgamiento de permisos de construcción, por ejemplo), lo cierto es que las autoridades se dieron a la tarea desde temprano de ir incorporando al territorio recién creado de las sedes de diversos servicios públicos que la autonomía exigía.

3. Ubicación del edificio sede de Justicia Municipal Chacao dentro del municipio.

En tal sentido, no deja de ser interesante observar cómo se procedió a seleccionar tanto las obras como los proyectistas que se encargarían de dotar al municipio de una imagen acorde a su indudable prosperidad y crecimiento. Apelando en muy pocas oportunidades al concurso y las más de las veces a la escogencia a dedo, transcurridos más de 30 años, no sería exagerado afirmar que la alcaldía de Chacao muestra en diversas intervenciones públicas realizadas un abanico de soluciones de calidad excepcional proporcionalmente superior a lo acontecido en el resto de la ciudad, la mayoría de ellas concentradas en la primera década del presente siglo. A una de ellas, el edificio sede de Justicia Municipal Chacao, hemos decidido dedicarle esta nota.

4. Planta de contexto.
5. Planta baja.

Encargado el año 2006 a los jóvenes arquitectos Alessandro Famiglietti Siu y Florbella Dias Oliveira durante la gestión del alcalde Leopoldo López, el edificio institucional que debía albergar y a la vez representar el poder judicial dentro del municipio, tuvo que resolverse en un pequeño lote de terreno de 107,75 m2 localizado en un lugar que poseía un compromiso urbano importante: el encuentro entre la Avenida Francisco de Miranda y la Calle Sucre de Chacao en sentido este-oeste.

6. Plata piso 1 (izquierda) y planta terraza (derecha)

Acertadamente, la edificación planteada se concibió, sin renunciar a su condición de remate visual, buscando conciliar dos escalas que en el lugar confluyen: la de la avenida, caracterizada por edificaciones de gran presencia y altura, y la residencial de las edificaciones que conforman el casco histórico de Chacao, lo cual implica que se convierte en inicio o final (según se mire) de la manzana en la que se inserta.

7. Cortes transversales.

El restringido lote que le correspondió ocupar, frente a la plaza El Indio (que se ubica en el vértice producto del encuentro de las dos vías), obligó a los proyectistas a plantearse el crecimiento en altura de la edificación, la cual terminó alcanzando los 830 m2 de construcción gracias a la incorporación voladizos para ganar mayor área en las plantas superiores, distribuidos en cinco plantas: la planta baja en relación directa con la plaza; un semisótano para archivo; tres niveles (asesoría legal, defensoría de niños y adolescentes, y asistencia judicial); y la última, provista de terraza, para otorgamientos, talleres y charlas. Visto de otra manera el compacto volumen permite la lectura de cuatro elementos reconocibles: basamento, cuerpo, remate y servicios, que permitieron, a la vez su resolución formal y su distribución funcional.

8. Corte longitudinal (izquierda) y fachada este (derecha)

De acuerdo a la memoria elaborada por los arquitectos publicada en la página Material Cultural (https://materialcultural.com/edificio-sede-de-justicia-municipal-chacao/) “El basamento se formuló en relación directa con la Plaza El Indio de Chacao, una premisa fundamental del proyecto. Con él se resuelven el acceso principal y la inclusión de mobiliario urbano como incentivo del diálogo visual y funcional con la plaza, a través de un elemento duro, recubierto con material resistente con el fin de minimizar el mantenimiento. La planta baja se trató como un espacio libre y transparente para la recepción de los visitantes.

9. Fachadas norte (izquierda) y sur (derecha).

El cuerpo de la edificación se desarrolló como un elemento absolutamente transparente hacia la calle, con la intención de permitir las visuales hacia el exterior, así como la identificación de las actividades que se llevan a cabo en su interior. Debido a la orientación Este de la fachada, se utilizaron quiebra-vistas que tamizan la luz y reducen la incidencia solar. Además, enfatizan el sentido horizontal de la propuesta contrapuesto a la verticalidad del módulo de servicios.

10. El edificio de día y de noche visto desde el sureste.

Los servicios necesarios en el edificio fueron ubicados en el flanco norte de la parcela, manifestándose al exterior como un elemento vertical que permite observar la circulación interna. A la vez, alberga los servicios privados detrás de un elemento duro que se asoma hacia la calle por medio de terrazas.

Finalmente, el remate fue resuelto a través de una cubierta inclinada de cierto espesor, que se dobla y perfora para rodear y articular los elementos que conforman el cuerpo de la edificación. Este gesto es enfatizado por la altura de la última planta y la apertura de la misma hacia el exterior”.

Construido entre octubre de 2007 y septiembre de 2009, la inauguración le correspondió hacerla el día 17 a un nuevo alcalde, Emilio Graterón.

11. Dos vistas. Desde el noreste (izquierda) y desde el sureste (derecha).

Los arquitectos Famiglietti y Dias contaron con la colaboración de Arturo Álvarez, Silvia Febres, Juan Pablo López y Karen Sosa participando el ingeniero Nicolás Labropoulos en el cálculo estructural.

La propuesta, donde “convergen las intenciones de solucionar funcionalmente una edificación institucional con las de resolver una situación urbana particular dentro de la ciudad de Caracas … procurando el constante diálogo entre la interioridad de la propuesta arquitectónica y el dinamismo de un contexto urbano constantemente cambiante y sumamente activo”, logró plenamente su cometido de lograr “que la ciudad se alimente de arquitectura y la arquitectura de ciudad”, sin estridencias y ofreciendo una respuesta contemporánea que dignifica el sector pese a su escala reducida, agregaríamos nosotros.

12. Izquierda: El edificio visto desde la plaza El Indio. Derecha arriba: Vista del acceso principal. Derecha abajo: Vista hacia el este desde una de las oficinas.

Iván Gonzalez Viso, en la nota publicada en Caracas del valle al Mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) afirma: “El carácter público del edificio se evidencia con el reloj en su fachada, que responde a la escala urbana del lugar. Los quiebra-vistas metálicos reducen la incidencia solar y enfatizan la horizontalidad del volumen”. Y concluye: “La sede … ejemplo de una arquitectura que dialoga con la ciudad y manifiesta con sus valores formales la importancia de la transparencia en la gestión pública…fue premiada en el 2010, en la III Bienal de Arquitectura de Maracaibo”. También fue publicado en la revista entre rayas, nº 83, 2010.

ACA

Procedencia de las imágenes

1, 5 y 7. Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1)

2. EduRiesgo V3.0 (https://chacao.eduriesgo.org/)

3. Capturas de Google Earth.

4, 6, 8, 9 y 11. MaterialCultural (https://materialcultural.com/edificio-sede-de-justicia-municipal-chacao/)

10. Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

12. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/edificio-sede-justicia-municipal/); y Revista entrerayas (@revistaentrerayas) (https://www.instagram.com/revistaentrerayas/p/CBodeO8H8cx/?img_index=1).

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 400

Gustavo Legórburu Rodríguez (1930-2013), arquitecto venezolano de una sólida y dilatada trayectoria caracterizada por la honestidad, la sencillez, la sobriedad, la austeridad y el sabio manejo de las variables espaciales, climáticas y constructivas del lugar, tuvo pocas oportunidades de proyectar edificios de oficinas para el sector privado.

Recientemente reconocida con la publicación del libro Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar de José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur (2023), primero de una colección dedicada a los Premios Nacionales de Arquitectura, su obra se desplegó fundamentalmente hacia la arquitectura residencial y la institucional, y se alejó de la llamada arquitectura comercial. Sin embargo, la indagación llevada a cabo para la cristalización del valioso texto deja en el ensayo titulado “Sobre la obra de Legórburu”, con el que se inicia el segundo bloque, suficientes elementos de análisis y reflexión como para considerar que, en su conjunto, la obra del maestro presenta rasgos que permiten desmontarla a partir de una mirada que parte de lo global hasta lo local pasando por lo regional, dejando en claro la persistencia de una serie de ideas que a modo de mantra cruzan transversalmente la producción “legorburiana”. Con ello en mente será más fácil comprender primero y describir después la Torre del Banco del Orinoco, edificio cuya potente imagen hoy engalana dignamente nuestra postal nº 400.

1. Cubierta del libro Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar (2023) de José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur.

Así, el ejercicio teórico que acompaña el acercamiento a la obra de Legóburu realizado por Gómez y Sánchez Taffur se inicia con una hipótesis que permite ubicar su arquitectura como parte de las sutilezas que se esconden en los pliegues de lo que Charles Jenks definió como la “tardomodernidad”. Se trata, dentro de su especificidad, de una arquitectura de las que se apela “al manifiesto moderno, pero en un sentido mucho más puro y regresivo” y se apuesta “por la fortaleza de las formas universales de limpia geometría hundiendo sus dientes, no en el recurso y exceso tecnológico … sino en el carácter de sus espacios, en la materia y en el desarrollo local del lenguaje propuesto por arquitecturas auténticamente modernas de la posguerra”. Dicha arquitectura se distanciará del refinamiento de los volúmenes blancos del período de entreguerras y se decantará a “favor de una arquitectura un tanto más gris, más cruda y áspera, de fachadas espesas, profundas (¿brutalistas?)”.

En otro momento, Gómez y Sánchez Taffur encuadran la obra de Legóburu dentro de lo que califican como “arquitectura abstracta: aquella que proclama la condición trascendental de los sólidos elementales en desmedro de los híbridos; en la que criterios atados a la ética, eficiencia, modulación y al orden matemático prevalecen como una sintaxis propia cerrada que, en la generalidad de los casos, deja por fuera elementos figurativos. No hay espacio para la distorsión, dualidad, ambigüedad o confusión”.

2. Cuatro de los libros utilizados como referencia por Gómez y Sanchez Taffur en su aproximación a la obra de Gustavo Legórburu.

La idea de que nos encontramos ante una obra gobernada por el pragmatismo, “donde la cautela con que se acercaba al uso del material y su alejamiento de cualquier sumisión a priori e irrestricta al contexto” hablan por sí solas, puede sumarse a otra que enfatiza la pulcritud, precisión, limpieza y economía de esfuerzos para lograr el máximo efecto, donde “no hay espacio para la especulación injustificada” ni para los excesos o los alardes estilísticos, materiales o tecnológicos. Dentro de esta línea, las palabras del propio Legóburu resuenan: ““Yo no podía concebir la arquitectura como un divertimento. No era cuestión de regodearme en buscar formas bonitas, presumiblemente impactantes, que elevaran tu ego y el de tu contratante, no; el arquitecto tenía una señalada responsabilidad social, especialmente si era ciudadano de eso que denominan Tercer Mundo, devaluada porción del planeta Tierra, con el mayor índice de aumento poblacional, pero también con los más significativos problemas en salud, educación y vivienda y todo concentrado, en general, en regiones de clima tropical”.

3. Dos referentes considerados por Gustavo Legórburu en el diseño de la Torre del Banco del Orinoco ubicados ambos en Park Avenue, New York. Izquierda: Seagram Building. Mies van der Rohe (1958). Derecha: Lever House. Gordon Bunsshaft/Skidmore, Owings and Merril (1951-1952)

Un último eslabón asumido por Gómez y Sánchez Taffur les permite calificar la arquitectura de Legórburu como “silente porque, contraviniendo a Jenks, lo que en ella se respira es calma, sosiego; incluso cierta soledad”.

Considerado Legórburu como “un creador recurrente” que, aunque “no necesariamente fue siempre el mismo arquitecto” ni buscó realizar “una arquitectura-manifiesto con ataduras ideológicas”, se puede afirmar que la Torre del Banco del Orinoco, reúne gran parte de las señales que Gómez y Sánchez Taffur han logrado tipificar.

4. Banco del Orinoco. Vista axonométrica (izquierda) y despiece (derecha)

El edificio, ubicado sobre la avenida Francisco de Miranda, sector La Floresta, Municipio Chacao, cuya primera versión data del año 1979, tenía por finalidad construirse y venderse sin asumir el rol representativo de empresa alguna. Sin embargo, no renuncia a la importancia de adquirir una identidad propia que se inscribe en la consistente línea de trabajo desarrollada por su arquitecto.

5. Planta baja

Sin poseer la escala para ser considerado un rascacielos, ni la estridencia o la búsqueda de protagonismo que a veces caracteriza a las sedes corporativas, el planteamiento desarrollado por Legóburu busca, por un lado, aprovechar al máximo las variables urbanas permitidas para el desarrollo del terreno, y, por el otro ofrecer una respuesta que incorpora la generación de un espacio público, pese a las apremiantes limitaciones que el contexto establecía, su escaso frente a la avenida Francisco de Miranda y la quebrada que en su parte posterior lo delimita.

6. Planta tipo (izquierda). Planta nivel P.H. (derecha)

Para ello recurre a desarrollar un partido en que se hacen presentes la verticalidad de una torre y la horizontalidad de un cuerpo bajo que le sirve de transición. La torre termina ubicándose en la parte sur del lote que permitía mayor desarrollo mientras  el cuerpo bajo, más comprometido con el lindero oeste permite, gracias a su aproximación a la calle, resuelve la segregación entre el acceso peatonal (logrado a través de una pequeña plaza) y el vehicular.

7. Fachada norte (izquierda) y Corte norte-sur (derecha)

La elegante y bien proporcionada estructura vertical aporticada (donde funcionan las oficinas) tiene quince niveles –once plantas tipo y las de base y remate, ambas de doble nivel-. Por su parte, el cuerpo secundario destinado al uso comercial posee sólo dos plantas, ofreciéndose su techo como área visitable abierta a las visuales de los alrededores. El prisma, de base rectangular, orienta y transparenta sus caras más largas al norte y al sur, recediendo sus cerramientos a un segundo plano protegidos por la prolongación del envigado de borde a modo de alero que junto a la partición vertical le dan profundidad y un particular claroscuro a las correspondientes fachadas. El este y el oeste se cierran utilizándose como recubrimiento panelas de arcilla vitrificada que durante el día toma un atractivo tono cobrizo.

8. Cuerpo bajo y acceso al edificio

Puesto en funcionamiento en 1984, el Banco del Orinoco recoge los valores esenciales y atemporales que atraviesan toda la producción de Legórburu. Aquí, consecuente como solía serlo, recurre a uno de los rasgos más consuetudinarios de su ejercicio: la fachada fuerte, profunda y celosamente modulada, usada en otros proyectos, certera apreciación que hacen Gómez y Sánchez Taffur. También apela al uso fuerte y limpio de la geometría desde el punto de vista compositivo que facilita la correcta percepción de la forma, “tal vez pensada … para resistir con solvencia tanto el castigo del tiempo como las intervenciones o modificaciones que, como es natural, van apareciendo gradualmente”.

9. Izquierda arriba: Detalle de la fachada sur. Izquierda abajo: Hall de ascensores. Centro: Fachada este. Derecha: Vista noroeste desde la avenida Francisco de Miranda.

“Definido por una gruesa y elaborada armadura termodinámica pensada en sus cuatro costados para protegernos de las exigentes condiciones ambientales del trópico y, también (si consideramos que la escalera principal al sur de la torre es absolutamente abierta), para coexistir sin tantos prejuicios con él”, como expresan Gómez y Sánchez Taffur, el Banco del Orinoco da así un paso al frente como manifestación de la que puede considerarse como la preocupación más importante dentro de la arquitectura de Legóburu.

Los autores del recomendable libro que hasta aquí nos ha acompañado, cierran diciendo sobre el edificio, ante la tentación de considerarlo como un hito y no como un eslabón dentro de una cadena que “…de una u otra forma, Legórburu va y viene sobre sí mismo, lo que … es también una forma tácita y respetable de decirnos que tal vez no estaba muy interesado en concebir hitos, sino en cuidar la consistencia general de su obra”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 5, 6, 7, 8 y 9. Revista ESPACIO, nº 3, 1988

1 y 2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

3. PHAIDON (https://www.phaidon.com/agenda/architecture/articles/2019/october/24/ezra-stoller-s-modern-america-the-seagram-building/) ; y Sobrearquitecturas (https://sobrearquitecturas.wordpress.com/2014/06/17/el-lever-house-de-gordon-bunshaft/)

4. José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur. Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar (2023)

1953• Banco Mercantil y Agrícola

1953• Se concluye la construcción iniciada el año anterior y pone en servicio el edificio sede del Banco Mercantil y Agrícola, ubicado en la avenida Este 4 (hoy av. Universidad), esquina de San Francisco, Caracas, proyectado por la empresa Velutini y Bergamín, C.A., integrada por el ingeniero Rafael Emilio Velutini (1911-1987) (FI UCV 1936) y el arquitecto Rafael Bergamín (1891-1970) (Escuela de Arquitectura de Madrid -1918 / UCV reválida en 1939).

En este edificio sin modificar funcionó este banco hasta mediados de los años ´50, cuando fue remodelado de acuerdo a la propuesta del arquitecto Julio Volante y reabierto el año 1957.

En la imagen, la fachada norte sobre la avenida Este 4 y la fachada Este.