1945• Se concluye el proyecto e inicia la construcción del Hospital Clínico de la Ciudad Universitaria de Caracas, pieza fundacional del conjunto realizado entre 1944 y 1970 concebido por Carlos Raúl Villanueva, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO el año 2000. El hospital se comenzó a diseñar en 1942 y se inauguró formalmente en 1956.
… el 1 de marzo de 1954, para dar inicio a la celebración de la X Conferencia Interamericana, se inaugura oficialmente el Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas.
1. Interior del Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas, Carlos Raúl Villanueva. Nubes acústicas de Alexander Calder
El que es considerado el espacio más emblemático de cuantos proyectara Carlos Raúl Villanueva en el campus de la Ciudad Universitaria de Caracas (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad el 30 de noviembre de 2000 por el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO), amerita que precisemos una serie de datos a objeto de saber cuándo se concibió, construyó, inauguró y finalmente se puso en funcionamiento. En primer lugar tenemos que el proyecto, gestado con la impronta fundamental de trabajar en equipo que privó en el seno del Instituto de la Ciudad Universitaria, el cual forma parte de lo que se conoce como el Conjunto Central de la UCV, se realiza entre 1950 y 1952, firmándose el 28 de noviembre de ese mismo año el contrato para su ejecución, luego de habérsele otorgado tal responsabilidad a la compañía Christiani & Neilsen. En dicho contrato se establecía como fecha de culminación de los trabajos estructurales el 31 de marzo de 1953, es decir, debía concluirse la obra en sólo 4 meses (123 días continuos de trabajo), cosa que efectivamente ocurrió.
2. Diversas imágenes del proceso de construcción del Aula Magna (1950-1952)3. Modelo 3D del Aula Magna elaborado con el programa sketchup
En ese lapso se colocaron 691 pilotes de concreto de 18 metros de longitud, se completó la estructura de concreto armado con acabados en obra limpia compuesta de un pórtico (a modo de viga Vierendeel) de 5,5 metros de altura, 49,2 metros de ancho y 38,2 metros de luz libre, amarre de las doce costillas en abanico que soportan el techo de la sala (que tienen como extensión la marquesina que define la zona de acceso hacia la Plaza Cubierta), con el techo de la escena y zonas aledañas, a lo que se deben añadir los pórticos laterales (en función de una retícula de 3,80 x 3,90), y el balcón que se apoya en las columnas que sostienen las costillas y en un pórtico propio ubicado a nivel de acceso del que vuela 7,56 metros de los 13,48 de la luz que posee. Adicionalmente se colocó una estructura metálica de 100 toneladas suspendida sobre pequeñas columnas, dispuesta en abanico de donde guinda el techo colgante de yeso. La cubierta de concreto vaciado, en forma de concha, con espesor de 8 centímetros, y sus apoyos para transmitir su carga se diseñó evitando que produjera vibraciones. Los ecos se controlaron en la parte posterior de la sala utilizando detalles de madera y recubrimientos de yeso.
Concluida la estructura, durante otros ocho meses posteriores al 31 de marzo se procedió a la terminación de todo lo correspondiente a la arquitectura, acabados, equipamiento y muy especialmente el acondicionamiento acústico de la sala que estuvo a cargo de la firma BBN. Bolt, Beranek and Newman, inaugurándose protocolar y eclesiásticamente el 3 de diciembre, un día después de la fecha en que tradicionalmente el General Pérez Jiménez acostumbraba a realizar estos actos. La Christiani & Neilsen, era para ese momento la más prominente empresa danesa de ingeniería y construcción a nivel internacional. Fundada en 1904 por el ingeniero civil Rudolf Christiani y el capitán naval Aage Nielsen, realizó importantes proyectos de gran complejidad constructiva tanto en Dinamarca como en otros países europeos, Asia y América del Sur, habiendo ya ejecutado para la fecha el Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria.
Por su parte la firma BBN, es una empresa norteamericana con sede en Cambridge, Massachusetts, dedicada en aquel entonces a la consultoría acústica y devenida hoy en consorcio de alta tecnología que provee servicios de investigación y desarrollo. Fue fundada en 1948 por Leo Beranek y Richard Bolt , ambos profesores en el MIT, y Robert Newman, uno de sus alumnos. Su primer proyecto fue el diseño acústico de la Asamblea de las Naciones Unidas en Nueva York.
4. X Conferencia Interamericana de Jefes de Estado y Gobierno, 1954
Sin embargo, la verdadera inauguración oficial de la sala se produjo el 1 de marzo de 1954 (según hemos recogido del “Documento de nominación de la Ciudad Universitaria de Caracas como Patrimonio Mundial ante la UNESCO” -2000-), con motivo de la apertura de la X Conferencia Interamericana de Jefes de Estado y Gobierno (última de esa serie) realizada en Caracas entre la mencionada fecha y el 26 de mismo mes, de la cual sería sede compartiéndola con los espacios de la Biblioteca Central de la UCV.
El mencionado evento, también conocido como la Conferencia Anticomunista de Caracas, aprovechó “la espaciosa sala con capacidad para 3.000 personas sentadas (…) provista de una iluminación especial y de un sistema de aire acondicionado”, que además contó con “un servicio telefónico que permitía oír, de modo simultáneo, las intervenciones de los delegados en los idiomas español, inglés, francés y portugués” (como se registra en el diario El Nacional del 8 de enero de 1954). Caracas, por su parte, fue objeto entonces de numerosas transformaciones urbanísticas y dotación de servicios con motivo de esta cita, siendo realzada la calle ubicada al oeste del Conjunto Central de la UCV (que posee como parte de su diseño una larga hilera de astas), con las banderas de los países asistentes con la sola excepción de Costa Rica, debido a conflictos con Nicaragua. Como resultado del encuentro, se emitieron resoluciones sobre propaganda, se decretó la abolición de la segregación racial y el fin del colonialismo en América quedando Caracas seleccionada como sede del Instituto Interamericano de Defensa Social.
5. Corte transversal del Aula Magna con la Nubes de Calder6. Dos tomas desde diferentes ángulos del interior del Aula Magna con las Nubes de Calder
Regresando a nuestro foco de atención, en definitiva la sala de 4.400 m2 posee un aforo para 2.713 espectadores: 1722 en patio, 700 en los balcones laterales y 291 en el Palco de Honor. Posee 7 puertas de acceso para el patio y 5 para el balcón a través de dos sistemas de rampas. Se dispone también de dos salidas de emergencia desde el patio hacia la “Tierra de Nadie”.
Del acondicionamiento acústico de la sala, que ha dado pie a considerarlo la más acabada manifestación de la “síntesis de las artes” que impregna todo el proyecto de la Ciudad Universitaria, quizás valga la pena recordar que surge del impasse entre Villanueva y la firma BBN al momento de sugerirle la modificación del proyecto en virtud de las deficientes condiciones que éste ofrecía. Es así que, ante la negativa del Maestro de hacer cualquier tipo de cambio en la forma del auditorio, el ingeniero Robert B. Newman propuso instalar pantallas encima de la audiencia para mejorar la audición. Villanueva, quien ya había contratado al artista estadounidense Alexander Calder para diseñar una escultura móvil a ubicarse en los espacios abiertos alrededor del Aula Magna, y que debía buscar un nuevo sitio debido a la fuerza del viento que soplaba en el lugar inicialmente escogido, al comentarle sobre los planes para mejorar la acústica del interior de la sala, obtuvo del artista una propuesta consistente en convertir los paneles diseñados por los expertos en piezas de arte encontrando así un nuevo espacio para su obra. De esa manera, producto de la conjunción entre la valentía y arrojo de Villanueva y el atrevimiento de Calder, éste creó las llamadas “nubes flotantes” o “platillos voladores” (31 paneles en total, 22 en el techo, 5 en la pared lateral derecha y 4 en la pared lateral izquierda) que, complementados con los elementos y materiales que forman parte del interior (revestimiento de sillas, alfombras, diseño del sistema de puertas así como el piso y baldaquín de madera colocado a 8 metros de altura sobre el escenario confinándolo), hoy son todo un símbolo del Aula Magna.
La estructura de las nubes es una armazón de acero recubierto por madera contra enchapada de 1/2 pulgada de espesor, teniendo la más grande un área de 80m² y un peso de 2,5 toneladas aproximadamente. Unos cables metálicos de 3/8” se usaron para elevar y sostener los paneles hasta el techo de la sala dándoles la inclinación y la altura necesaria de acuerdo al diseño y a lo estudiado y experimentado meticulosamente “in situ” por Robert B. Newman con el apoyo de músicos agrupados de diferentes maneras.
Manteniéndonos aún en el plano eminentemente descriptivo podemos añadir que la iluminación es muy variada: cuenta con 2 sistemas de luces superiores o principales (incandescentes y fluorescentes), focos laterales de refuerzo y lámparas de emergencia. Además posee sistemas de iluminación alternos, bombillos sobre las nubes que iluminan el techo resaltando el color de los paneles y cuenta con una serie de instrumentos para la realización de eventos con efectos de iluminación: seguidores, reflectores, focos, proyectores, etc. posibles gracias a una consola creada en Inglaterra que aún funciona.
El Aula Magna, como se sabe, ha sido objeto de particular atención dentro de la hoy amplia bibliografía que recoge la obra de Villanueva, de la cual se pueden extraer muy diversos puntos de vista a la hora de ser analizada y unanimidad al ser valorada siempre positivamente. Sin proponernos el añadir otra propuesta interpretativa, nos ha parecido procedente citar una serie de textos que en su conjunto dan cuenta del valor subyacente de la obra.
7. Cuatro libros referenciales para comprender la trascendencia del Aula Magna
Así, Sibyl Moholy-Nagy en Carlos Raúl Villanueva y la arquitectura de Venezuela (1964), además de considerar el Aula Magna como “el alma de la Ciudad Universitaria”, afirma: “El tema central de este gran recinto (…) es la celebración festiva y lírica del espacio. Los actores principales del espectáculo son la estructura y los materiales. El auditorio es una impresión subjetiva, un resuelto llamado a la sensibilidad individual”.
Por su parte para Juan Pedro Posani en el artículo “Aula Magna. Ciudad Universitaria” aparecido en la revista Integral, nº 9 (1957): “… hay que decir de una vez que el valor más grande e importante del Aula Magna es su espacio interno. Es el que le confiere resonancia y expresión… en otras palabras, esta sala es el triunfo de lo contenido”. Por otro lado, Nancy Dembo en La Tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva: aproximación en tres tiempos (2006) asevera: “La estructura del Aula Magna, en su rol protagónico dentro del Conjunto Central, responde solidariamente al gesto de liberación que identificamos en el urbanismo. Las formas adoptadas para los elementos portantes son determinantes en la consolidación del discurso que se inaugura en estos espacios. Lo afirman los riesgos asumidos en la solución de las grandes luces, expresando con claridad los planos escogidos para el trayecto de las fuerzas. Lo reafirma la decisión de dejar a la vista gran parte de los elementos de soporte, privilegiando los aspectos constructivos en concordancia con el tratamiento brutalista que recibe el concreto armado, ofreciendo así el lenguaje apropiado a este capítulo de la Ciudad Universitaria”.
Para Paulina Villanueva y Maciá Pintó en Carlos Raúl Villanueva (2000): “El Aula Magna está hecha de puro y simple espacio arquitectónico, escultórico, humano; ella, en su moderna y descarnada franqueza, se nos presenta y revela con los rasgos de lo esencial” y William Niño Araque en la misma tónica con lo expresado por Villanueva-Pintó, aporta lo siguiente en “Villanueva. Momentos de lo moderno”, ensayo introductorio de Carlos Raúl Villanueva. Un moderno en Sudamérica (2000): “El recinto es de una continuidad luminosa opuesta a las sombras del exterior, es un vacío deslumbrante y conmovedor. Aquí el experimento de la síntesis de las artes tuvo la oportunidad de realizarse. La presencia dinámica de las Nubes de Calder tiene valores de acierto. (…) En este recinto se recrea un centro psicológico extraordinario de un nivel racional y a la vez altamente poético gracias a su forma monumental.”
Y, finalmente, en En busca de lo sublime. Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas (2006), Silvia Hernández de Lasala concluye: “En el Aula Magna … se logró el espacio sublime, el lugar que, siguiendo a Kant, place por sí mismo y no supone juicios lógicos ni de los sentidos, sino juicios de reflexión igualmente válidos; es el ámbito violentador de la imaginación, provocador, donde el arte abandona su ubicación habitual en las paredes para localizarse en el techo, amenazante; recinto que incita a la admiración o al respeto.”
Considerada entre las cinco mejores salas, a nivel mundial, con mejor visibilidad y acústica natural, al momento de presentarse en ella Leonard Bernstein dijo: “Esta sala es la mejor en la que dirigí en Suramérica. Después del concierto les dije a los periodistas que sobre el escenario el sonido es excelente y que me gustaría poder llevarme esa parte de la sala a New York”.
Corazón de la Academia, el Aula Magna es el sitio en donde se percibe la vitalidad de la institución, en todos los sentidos, tanto en momentos de debates encendidos o aquellos en que reina la satisfacción de haber logrado objetivos y metas personales. El inconfundible “olor” que se percibe al traspasar sus puertas se suma a un sinfín de sensaciones que solo se viven en este inolvidable lugar.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 2, 4 y 7. Colección Crono Arquitectura Venezuela
1955•Para fines del año gran parte de la estructura del edificio sede de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, proyectada por el maestro Carlos Raúl Villanueva, calculada por los ingenieros Antonio J. Fuenmayor y C. Rodríguez Uzcanga; y construida por la Constructora Sur-Americana, C.A. (CONSACA) estaba concluida, concentrándose las obras en cerramientos exteriores e interiores, instalaciones y acabados.
La construcción del edificio se inició en enero-febrero de 1954 y fue concluida el 17 de julio de 1956 a un costo de Bs. 2.910.963.
Tiene 9 pisos y 1 sótano.
La Facultad de Arquitectura y Urbanismo fue inaugurada el 2 de diciembre de 1956.
2003• Se celebra en la Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santiago de Chile, durante los días 7, 8 9 y 10 del mes de octubre, el Seminario Internacional Patrimonio Moderno. Una herencia reciente «Ciudad Universitaria de Caracas Patrimonio de la Humanidad», evento auspiciado por el Programa de Patrimonio Arquitectónico, Urbano y del Paisaje, Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos, de la antes citada universidad; por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV; la Embajada de Venezuela en Chile; el Hotel Neruda, Santiago de Chile; Eurest Alfin y Viña Santa Carolina.
El seminario fue presentado por el arquitecto chileno, profesor Fernando Pérez Oyarzun, participando por parte de Venezuela presentando los siguientes temas: Juan Pedro Posani «La Ciudad Universitaria de Caracas en la obra de Carlos Raúl Villanueva; Nancy Dembo «La Ciudad Universitaria de Caracas, Laboratorio de Ingenierías»; Ana Loreto «COPRED. Un Laboratorio para la Gestión del Patrimonio¨; Frank Marcano «La Ciudad Ideal de la Modernidad: Una lectura desde lo Urbano»; Ana María Marín «Valores Excepcionales de la Ciudad Universitaria de Caracas¨; Silvia Hernández de Lasala «Villanueva y la Arquitectura de la Ciudad Universitaria de Caracas»; y Alberto Sato «La Síntesis de Carlos Raúl Villanueva».
Al término de las presentaciones se llevó a cabo una interesantísima mesa redonda.
Como complemento del evento se realizó en el Campus Lo Contador una exposición fotográfica de la Ciudad Universitaria de Caracas.
Ediciones Instituto de Urbanismo/Comisión de Estudios de Postgrado FAU UCV
2000
El Plan Rector de la Ciudad Universitaria de Caracas (CUC) -Premio de Diseño Urbano en la IX Bienal Nacional de Arquitectura (1998)-, realizado entre 1993 y 1999 por el Instituto de Urbanismo de la FAU, luego de ser designado para tal fin por el entonces Rector de la UCV Dr. Simón Muñoz, estuvo coordinado por los arquitectos Juan Pedro Posani, Gorka Dorronsoro y Frank Marcano, siendo este último quien, además, asumió la dirección del trabajo y de un amplio equipo que se apoyó, en cuanto al diseño urbano, en Ángel Luis Yánez y Carlos García García, fungiendo de colaboradores Sebastián Monteagudo y Giancarlo Pesiri.
Bajo la premisa de que se estaba en presencia de un “organismo vivo” y de que la “restauración no puede ser tan sólo un acto puntual aislado, sino también y sobre todo un proceso ininterrumpido de conservación, cuya continuidad debe estar garantizada por un uso constante, cuidadoso y respetuoso, pero activo…” (tal y como se recoge del informe aparecido en el nº 69 de Arquitectura HOY del 16-7-1994), el Plan surgió de la necesidad de dotar a la Universidad Central de Venezuela de un instrumento que permitiera abordar de manera integral, articulada, clara y ordenada su recuperación y conservación en el tiempo, así como su mantenimiento y posible crecimiento, con miras a apoyar la condición de Monumento Histórico de su recinto que ya poseía. También cabe acotar que, pese a su valor, fue considerado sólo como un anexo indicativo de que existían estudios previos realizados, dentro del expediente de postulación de la Ciudad Universitaria ante la UNESCO con miras a su declaratoria como Patrimonio Mundial (hecho que aconteció el año 2000), ello en virtud de las discrepancias surgidas entre el equipo de investigadores que redactaron dicha postulación y los principios de “intervención, zonas y anteproyectos” propuestos por los coordinadores del Plan.
De los diferentes documentos que se produjeron para concretar esta herramienta orientadora y normativa, destacan aquellos de carácter técnico dirigidos a poner al día toda la información relacionada con la situación actual del objeto que se estaba estudiando, producto de un diagnóstico del estado de sus edificaciones (destacándose aquellas que poseen alto valor patrimonial), de sus espacios vacíos y de su funcionamiento. De aquí se derivó otra información escrita y gráfica tendiente a precisar actuaciones a favor de la recuperación de alteraciones de diversa índole que afectaran tanto los edificios proyectados por Carlos Raúl Villanueva como una serie de espacios descuidados u ocupados por construcciones provisionales, a detectar áreas con potencial de intervención y a atender todo lo correspondiente al tránsito vehicular con miras a priorizar la peatonalización del campus.
Por otro lado, se contó con la elaboración de una serie de propuestas de nuevas intervenciones registradas a través de un grupo de documentos e imágenes que permitirían canalizar su abordaje al momento de emprenderse los correspondientes proyectos involucrados. De este proceso de aproximación proyectual llevado adelante por el equipo coordinador y en particular por Gorka Dorronsoro se recopiló un rico material que dio lugar al libro que hoy nos ocupa.
La publicación está conformada por un “Prólogo” de Juan Pedro Posani, el valioso ensayo “El croquis como instrumento de diseño” de Frank Marcano Requena, los textos “Comentarios sobre el Plan Rector” y “Comentarios sobre los croquis” de Gorka Dorronsoro y, finalmente, la selección de croquis su elemento protagonista.
La aproximación al contenido de Croquis… puede hacerse de dos maneras: o bien siguiendo lo planteado por Marcano en su ensayo, y así obtener una visión panorámica y reflexiva del rol jugado por el boceto dentro del proceso de creación de una obra artística, arquitectónica o de diseño urbano; o bien a través de la “Guía” que Dorronsoro ofrece para recorrer y apreciar los dibujos escogidos.
Así, Marcano, quien divide su texto en tres partes: “El croquis, mecanismo de lo inefable”, “Croquis: monólogo del diseñador” y “Croquis y Plan Rector”, hace un recorrido histórico y se debate conceptualmente entre el valor que tiene este medio de expresión como parte del proceso de realización de una obra y su condición de elemento que cobra total autonomía cuando es considerado como pieza artística. Sin embargo, en un pasaje de su escrito se puede encontrar que “… los croquis pueden ser visualizados (también) como ayudas para establecer un orden en las imágenes de un diseñador ya que, de acuerdo con estudios realizados, el diseñador es propietario de un número de temas y preocupaciones que van más allá del tema específico del problema que quiere solucionar. Nos referimos al mundo interior del creador, que de acuerdo con su riqueza y conformación, propondrá respuestas prototípicas o temáticas. Esto nos lleva a tomar en cuenta el mundo de los fantasmas del creador y el mundo específico del problema a resolver”.
Con lo anterior en mente es que vale la pena aceptar la invitación que hace Dorronsoro para adentrarse en el libro proponiendo un recorrido imaginario que, siguiendo la ruta de algunas propuestas arquitectónicas de nueva planta hechas dentro del Plan Rector de la CUC, se inicia con lo planteado para el “Borde sur”, mostrándonos de inmediato “La entrada” desde las Tres Gracias, las ideas para el edificio de “Ingeniería Mecánica” (antesala de la universidad desde “La entrada”), para los “Edificios de aulas” (dos de ellos a ambos lados -este y oeste- de la “Plaza de la Biblioteca” y otro formando un patio con el “Instituto Anatómico”), para “La Plaza de la Biblioteca” en cuyo interior estaría el “edificio de Servicios de Extensión”, la nueva visión del “Conjunto” de la CUC” con la incorporación de lo anteriormente propuesto, el edificio para la “Escuela de Arte” y el que albergaría los “Institutos de la Facultad de Arquitectura” al este de dicha entidad. El libro, en resumen, ofrece variadas lecturas acerca de la capacidad manifiesta para lograr expresar las ideas, cultura y fuero interno de un talentoso arquitecto y estupendo fotógrafo, nacido en 1939, cercano colaborador durante 11 años de Villanueva en la CUC, egresado de la FAU UCV en 1963, Premio Nacional de Arquitectura (2008) y que nos dejó en abril de 2017 a la edad de 77 años.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.