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Dentro del grupo de casas que forman parte de un selecto catálogo que retrata la entrada definitiva de nuestra arquitectura a la modernidad, “Hato Hamburgo” ocupa un lugar especial por diversas razones.
En primer lugar porque se constituye en clara muestra de lo que significó durante los años 50 del siglo XX “colonizar” el entonces inexplorado y lejano sureste de Caracas cuando Jorge Romero Gutiérrez acomete alrededor de 1948, desde su sociedad con Ernesto Fuenmayor, primero la urbanización Charallavito (sobre la carretera vieja de Baruta) y luego, con la experiencia acumulada, desde 1951 el diseño a través de la oficina “Arquitectura y Urbanismo C.A” (en la que lo acompañan Carlos Pietri Martínez, gerente; José Luis Gómez, urbanista; Pedro Neuberger, Dirk Bornhorst y Humberto Vera Barrios como arquitectos), y mediante la empresa “Inversiones Planificadas”, la promoción y venta primero de la urbanización Prados del Este y posteriormente de Terrazas del Club Hípico y “La Ciudad Satélite” de La Trinidad. Así, como demostración de que aquello era posible Bornhorst y Neuberger, construirán las que serán sus viviendas en estos desarrollos: el primero en Charallavito donde proyecta justamente “Hato Hamburgo” (1956-1957) inicialmente diseñada para su hermana y ocupada por el arquitecto y su familia en 1962, y el segundo años después primero en Prados del Este (quinta “Tacalí”, 1963) y luego en Terrazas del Club Hípico (quintas “Tanolo” y “Yarín”, 1977).
También porque “Hato Hamburgo” marca un momento importante dentro de la primera etapa de la trayectoria de Dirk Bornhorst (1927-2019), conformada por un ramillete de quintas, algunas proyectadas en sociedad con Pedro Neuberger, en la que no sólo manejó de manera brillante una espacialidad plenamente contemporánea y un impecable funcionalismo sino porque ya empezaba a dar lecciones del significado de respetar y convivir con el medio donde se insertaban: consideración por la vegetación, adaptación a la topografía, apertura hacia las visuales largas y adecuado control solar.



De aquella primera etapa son producto de su sociedad con Neuberger: “Altamira” (Altamira, 1955), “Las Mercedes” (San Román,1955), “Villasmar” (Prados del Este, 1955), “Lida” (Lomas de San Román, 1955) y “Dunsterville” (Oripoto, 1958) como punto culminante, pudiéndose referir todas a la quinta “Lubeca” (Altamira, 1954), primera vivienda propia diseñada y construida por Bornhorst para su familia, como posible punto de partida.
“Hato Hamburgo”, cuyo nombre rememora una entrañable propiedad de una hectárea que los Bornhorst tenían en El Milagro, a orillas del Lago de Maracaibo, adquirida tras emigrar a Venezuela desde Lübeck (Alemania), donde Dirk pasó su infancia y parte de la adolescencia (entre 1927 y 1941), está concebida a partir del paisaje y las condiciones topográficas del terreno donde se implanta en la que “se trató de moldear la forma y silueta de la casa a las líneas suaves de las colinas que la rodean”, tal y como se recoge en la ficha elaborada para el catálogo de la exposición “La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela”, organizada bajo la curaduría de la Fundación Museo de Arquitectura en los espacios del Museo de Bellas Artes entre octubre y noviembre de 1989. Allí también se señala que “para lograrlo se utilizó el recurso, innovador en la Caracas de los años cincuenta, de un techo-jardín que pareciera hacer de la casa una emanación de la propia colina surgida por la fuerza telúrica de una necesidad de cambio funcional y plástico en la concepción propia de la tierra.”





En otra buena referencia, el artículo “Todo paisaje presume una edificación”, publicado por Henry Vicente el 23 de junio de 2002 en la revista Todo en domingo que acompañaba los fines de semana al diario El Nacional, el análisis de “Hato Hamburgo” remite a resonancias provenientes de El Helicoide, el cual se diseñaba casi en simultáneo, en algunas de las decisiones formales que asociadas a lo funcional se toman para proyectar la vivienda: “Un eco del manto espiral que envuelve a la Roca Tarpeya aparece en la nueva casa… Un significativo cilindro, alternado de luz y sombra, según las distintas horas del día, actúa como bisectriz que concreta la célebre recomendación de Le Corbusier, separar claramente la circulación vehicular de la peatonal. La suave pared curva nos adentra en un micromundo apacible, en el que Caracas se divisa a lo lejos y en el que la arquitectura recrea el lugar y lo rubrica al poner sobre él las señas de una herencia interpretada y adaptada a un momento dado”.
Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señala que “Hato Hamburgo” es de “dos plantas independientes, amoblada y distribuida bajo criterios modernos, está cubierta con un techo a dos aguas que cubre el último nivel percibido lateralmente. En planta baja, se ubican las áreas sociales abiertas al jardín y al Ávila, a través de grandes ventanales y líneas sinuosas, mientras que la planta superior destinada a las habitaciones se desarrolla en un bloque ortogonal”. Cabe añadir que también en la planta baja se ubicaron las áreas de servicio, el estacionamiento techado con depósito y área de mantenimiento para vehículos. También se ubicó en este nivel al área de cocina-comedor y la sala que se conecta directamente con el jardín y la biblioteca-estudio. En la segunda planta se encuentran tres habitaciones y un pequeño apartamento que incluye una cocina, sala-comedor, una habitación y su baño privado. Este segundo nivel cuenta con la particularidad de tener una losa curva que funciona a su vez como techo del estacionamiento y que fue cubierto con vegetación logrando así funcionar como aislante térmico. El segundo nivel está rodeado de terrazas y jardines a los cuales se pueden acceder directamente desde las habitaciones.
El tema de la casa será para Bornhorst, tal y como ya apuntáramos en el Contacto FAC nº 129 (09/06/2019) objeto de reflexión y desarrollo a lo largo de su extensa carrera. Del “Prólogo” escrito por Bornhorst para el libro Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst (1994) de Omar Seijas, vale la pena volver a citar lo siguiente: “La Casa como tema siempre ha acompañado a los proyectos grandes elaborados en nuestro taller de arquitectura. En proyectos de casas, más personales, más íntimos y humanizados, libres de influencias comerciales, he podido desarrollar ideas estéticas y arquitectónicas con mucho más soltura y libertad que en grandes conjuntos, donde las restricciones económicas y las múltiples influencias de tantas personas involucradas, tendían muchas veces a debilitar los intentos de aportes frescos y novedosos. (…) En la casa yo trataba con una sola familia, resolvía sobre todo los múltiples aspectos de la vida humana en contacto con el jardín y la naturaleza, lo que siempre resulta en una programación compleja pero estimulante. La difícil topografía del valle de Caracas aumentaba el reto y ofrecía al mismo tiempo una gran diversidad de soluciones.”

Más adelante, como también decíamos entonces, Bornhorst confesará cómo lo que siempre le ha fascinado de este tema ha sido “su calidad de espejo en la búsqueda de los valores más profundos y trascendentes de la arquitectura”, que le llevaron a “investigar y escribir en los años setenta, un trabajo de escalafón, … en la UCV en 1981 titulado: Una búsqueda de los valores permanentes en la fase mental-creativa y material-expresiva de la arquitectura”, el cual luego fue revisado y publicado como libro bajo el título de Valores Perennes en la Arquitectura (2001). Dichos valores, “independientes de estilos y de modas, traté de definirlos y clasificarlos según los cinco sentidos involucrados; traté de descubrir si estas calidades estéticas fueron captadas por la intuición o por el intelecto”, generándose así una especie de guía con la cual poder adentrarse en sus proyectos y obras.
Posteriormente, esa visión gestáltica, herencia de su estadía durante siete años entre 1941 y 1947 en Asia y de sus estudios de arquitectura en Berkeley (de donde egresa en 1951), se ampliará cuando entre en contacto con investigaciones científicas más recientes provenientes de la física cuántica, más alejadas de las leyes racional-mecánicas, hasta llegar a niveles transpersonales, dando pie a la aparición del libro Arquitectura, Ciencia y Tao: el nuevo pensar ecológico, bio-cibernético y holístico, más allá de espacio-tiempo, en la ciencia y en el diseño (1999). Sobre su pensamiento y obra, Omar Seijas, quien fuera su discípulo y socio desde 1986, publicará en 1994 el ya mencionado libro Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst. En 2011 saldrá a la luz Dirk Bornhorst arquitecto. Mi vida en maqueta con la que se cerraba el prolífico capítulo reflexivo de un importante profesional.
Dentro de este marco, y para concluir, Henry Vicente subrayará: “en … Hato Hamburgo, lejos de la clonación de la vieja casa de familia, se pretendió construir una relación familiar con una atmósfera extinta y venerada, que asume el relieve como la condición más inmediata y determinante de la arquitectura, a tal punto que la casa semeja nacer de la misma colina en la que se encuentra incrustada. (…) De esta forma, la obra escapa del previsible ejercicio contemplativo del paisaje, y lo recrea más allá del simple espectáculo, para convertirlo en campo de acción. Una relación con el paisaje que es viva y que se acentúa a través del verdor de la vegetación que substancia la terraza y los muros, y que parece arrancado de un entorno natural idílico, como si el paisaje proveyera los materiales de la arquitectura”.
Bornhorst no sólo actuó como colono en Charallavito donde, ubicado al final de una calle ciega, durante mucho tiempo no tuvo vecinos, sino que también habitó en “Hato Hamburgo”, convertida con los años en lugar de peregrinaje, durante 57 años hasta su fallecimiento en 2019.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal. http://guiaccs.com/obras/hato-hamburgo-2/
1. AA.VV. Pedro Neuberger. Arquitecto, 2014.
2. Omar Seijas. Del modernismo a lo transpersonal. Casas. Arquitecto Dirk Bornhorst. 1994.
3. http://fundamemoria.blogspot.com/2008/06/
4 y 6. https://www.instagram.com/arquitecturavzl/.
5. http://guiaccs.com/obras/hato-hamburgo-2/, Colección Crono Arquitectura Venezuea y https://www.instagram.com/arquitecturavzl/
7. Colección Fundación Arqutectura y Ciudad

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… que en 1961 se inaugura el Distribuidor “El Pulpo”?

Desde el mismo momento en que formando parte del Plan Rotival (1939) se elaboró un “Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles”, a pesar de los aires decimonónicos de algunos tramos de la propuesta, quedó sembrada la semilla para que posteriormente, tras el “Proyecto del Plan Arterial para Caracas” planteado por Robert Moses en 1948 y luego del “Plano Regulador de Caracas” de 1951 realizado por la Comisión Nacional de Urbanismo con la asesoría del Josep Lluís Sert, Francis Violich y los propios Moses y Rotival, y el “Plan Municipal de Vialidad” (también de 1951), se impusiera una visión netamente norteamericana, convirtiéndose la capital en una ciudad de autopistas, distribuidores y viaductos que buscaba a toda costa resolver el alarmante aumento que sufrió el parque automotor de 46.000 unidades en 1946 y a 206.000 en 1955. Desde entonces el automóvil pasó a ser el dueño y señor del espacio urbano pese a que la población varió desde la década de los cuarenta hasta finales de los sesenta, de 700.000 a 3.000.000 de habitantes requiriéndose no sólo crear los dispositivos que facilitaran la fluidez del tránsito sino sobre todo enfrentar con decisión el problema del transporte público.


Como ilustración de lo que intentamos afirmar valga la pena recordar (ver Contacto FAC nº 224 del 16/05/2021) que cuando en junio de 1952 el Ministro de Obras Públicas, Gerardo Sansón, presentaba en público el Plano Regulador de Caracas elaborado en 1951, puso en evidencia cómo “además de los usos de la tierra propuestos y de las unidades vecinales que los encierran, la vialidad fue la estructuradora esencial… En primer lugar con el sistema de autopistas… Después con los alimentadores… Finalmente, con los seis sistemas internos del Plan Municipal de Vialidad, cuya sola enumeración permite, desde el presente de la capital, calibrar la magnitud del proyecto”, tal y como nos aclarará Juan José Martín Frechilla en Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004).




Así, lo que en el Plan de Moses se denominó “Vía expresa Río Guaire” daría pie al desarrollo de la que fue conocida como “Autopista del Este” (posteriormente “Francisco Fajardo”) desde El Paraíso hasta Petare. Por su parte en el Plan Municipal se registra el trazado de lo que se denominó como “Acometida del Sur” germen de lo que sería la Autopista Valle-Coche que se convertiría en el principal acceso a la ciudad desde el occidente del país, derivándose de ella, una vez se concluyen los trabajos del Sistema Urbano La Nacionalidad, el distribuidor La Bandera que inyectaría a través de las avenidas Nueva Granada y Fuerzas Armadas el tránsito proveniente de la Valle-Coche al centro de la ciudad. La solución para conectar y darle continuidad a las dos vías expresas mencionadas (la autopista del Este y la Valle Coche) es lo que daría origen al diseño y construcción del Distribuidor “El Pulpo”.

Serán los gobiernos democráticos surgidos a partir de 1958 los que impulsen la realización de los más importantes distribuidores viales con los cuales se identificó Caracas, los cuales le imprimieron un aire de modernidad que ya la arquitectura había anticipado en años anteriores. Bautizados con nombres de animales (criaturas dirán otros) a Rómulo Betancourt le corresponderá realizar entre 1958 y 1961 el ya mencionado “Pulpo” siendo Santiago Hernández Ron y Rafael de León Álvarez los Ministros de Obras Públicas encargados de impulsar la obra. Raúl Leoni inaugurará “La Araña”, construido entre 1959 y 1966, con Leopoldo Sucre Figarella a la cabeza de la cartera del MOP; y Rafael Caldera hará otro tanto con “El Ciempiés” en 1972 con José Curiel como su Ministro de Obras Públicas. A ellos se sumarían adquiriendo la misma denominación de distribuidores todas las derivaciones de las autopistas que permitían acceder a diferentes sectores de la ciudad (Baralt, Plaza Venezuela, Altamira, Santa Cecilia, Los Ruices, La California, por citar sólo unos cuantos) derivándose a partir de allí toda la tipología de vías que los especialistas manejan a la perfección para permitir la llegada a cada lugar específico: arteriales, colectoras y locales; alimentadores, primarias y secundarias; troncales, locales, ramales y subramales; los más convencionales de avenidas, bulevares, paseos, calles y callejuelas; o el más general de peatonales y vehiculares.

“El Pulpo”, cuya información hoy queremos ampliar, fue una obra proyectada para ser realizada en concreto armado por el ingeniero Marcos Rafael Guerra Montes de Oca, promovida por la Dirección de Vialidad del MOP. Permite, utilizando 8 kilómetros de longitud de vías nuevas, como ya adelantásemos, la conexión entre las Autopistas Francisco Fajardo (Este-Oeste) y la Autopista Valle-Coche (El Valle).
Su trazado, que sigue estrictamente las normas establecidas para el diseño de estos dispositivos, trajo sin lugar a dudas un importante impacto ambiental y un marcada modificación del paisaje urbano del sector donde se insertó: la confluencia de los ríos Guaire y El Valle (que guiaban los trazados de las autopistas que empalmó) a la altura de los estadios de la Ciudad Universitaria, en la parroquia El Recreo, municipio Libertador.
Las características estructurales del distribuidor, visto como un objeto que en cierta medida se impone amenazante y sin miramientos al contexto, le otorgan una imagen con valor propio que adquiere en ocasiones (como cuando transcurre sobre el rio Valle y se coloca en paralelo a la conexión entre Los Chaguaramos y Colinas de Bello Monte) el aspecto de una edificación brutalista. La condición pionera de “El Pulpo”, sus pórticos gigantescos, sus columnas y estructuras superpuestas representaron en su momento una demostración de manejo audaz de requerimientos técnicos y un reto para obras posteriores que siguieron su misma línea.
Como dato adicional valga añadir que la obra había sido iniciada en septiembre de 1958 por una sola empresa: VOLCA, C.A., pero durante la construcción, debido a las dificultades asociadas a los trabajos tales como: las condiciones urbanas, tráfico intenso y las obras hidráulicas requeridas para encauzar los ríos Guaire y El Valle que convergen sobre los estribos de la obra, se decidió convocar a otras tres empresas, lográndose poner en servicio por etapas terminándose completamente en 1961.
Según la Gaceta oficial 371.827 el Distribuidor “El Pulpo” es un Bien de interés cultural por resolución del Instituto de Patrimonio cultural venezolano por formar parte del conjunto de lugares y sitios que le confieren a la Caracas moderna su identidad urbana.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado. Colección Crono Arquitectura Venezuela
2. Marta Vallmitjana (coord.). El Plan Rotival. La caracas que no fue, 1991
3, 4 y 5. Juan José Martín Frechilla. Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna, 2004
6. https://es.dbpedia.org/page/Distribuidor_La_Bandera y https://mapio.net/pic/p-25125156/
7. https://twitter.com/padrejosepalmar/status/722433336543748097, https://es.wikipedia.org/wiki/Distribuidor_La_Ara%C3%B1a y https://primicias24.com/tal-dia-como-hoy/279524/1972-se-inaugura-el-distribuidor-ciempies-en-caracas/
8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y http://laguiadecaracas.net/31148/criaturas-de-la-ciudad-los-distribuidores-viales-de-caracas/

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CARACAS LLEGA HOY A 454 AÑOS
Hoy, día en que nuestra capital cumple un nuevo aniversario, creímos oportuno, hacer un registro y dejar sentado nuestro reconocimiento a todas aquellas personas y organizaciones comprometidas con la ciudad, que han organizado o participado en una amplia gama de eventos distribuidos a lo largo de este mes de julio y que han tenido la fecha conmemorativa su epicentro. También, como modesto aporte, hemos recopilado una serie de textos en su mayoría de carácter poético que tienen a Caracas como protagonista y que siempre es bueno releer para constatar las diferentes maneras como ha sido y es entendida una urbe.

La primera y más grata sorpresa ha sido el encontrarnos con la importante coordinación organizativa que ha asumido @siudad_ve quien a través de #CaracasViva y #CC454 ha ofrecido la oportunidad de seguir una notable cantidad de actividades entre el 19 y el 31 de julio que se resumen en un nutrido programa donde se resalta “lo mejor que la Ciudad nos da cada día”, publicado gracias al apoyo de @nthonymarquez de #SingularityUCaracasChapter quien aportó la imagen gráfica que le ha dado un carácter unitario a la celebración.
Así, con el soporte de cerca de 50 organizaciones y aglutinando 46 actividades la gente de @siudad_ve, ha planteado lo siguiente: “La pandemia lejos de paralizarnos nos ha inquietado más, y el tiempo que no hemos podido salir a la calle nos ha revelado realidades que nunca antes imaginamos, y justo al saber que, en el mismo aislamiento social/físico hay acciones que se pueden impulsar desde el espacio virtual, nos lleva a ver la gran crisis que atraviesa Caracas como una gran oportunidad para resaltar su aniversario 454”.
A modo de declaración de principios @siudad_ve dio inicio a la presentación de las actividades desde el lunes 19 de julio exponiendo: “Vamos a contrarrestar la violencia, escasez, la crisis en general, con iniciativas que permitan ver una Caracas donde los buenos somos más. (…) Por muy difícil que parezca, SI hay razones para seguir insistiendo en transformar esta realidad tan dura que atravesamos todos, en la ciudad y el País sostenible que nos merecemos ser. (…) Desde hace cuatro años entre varias organizaciones hemos promovido actividades de construcción de ciudadanía en pro de la defensa del derecho a la Ciudad. (…) Se trata de motivarnos a nosotros y motivar a nuestro entorno, cualquier iniciativa que nos conecte con lo bueno que se está haciendo y todo lo que podemos llegar a lograr, será el mejor regalo para nuestra Caracas en su 454 Aniversario”.

Destacan de entre las actividades programadas a lo largo de la semana que hoy concluye la activa participación de @diseñoenvenezuela mediante la serie “Publicación Stories” y el tema “Publicaciones en Redes” donde se incorporaron @turutadigital, @arquitectura_ccs, @ssmbranding, @samsam85 y @mauroesmoda y @esrivenezuela.

El activismo incansable de nuestro colega y amigo Enrique Larrañaga se puso de manifiesto a través de la publicación el 20 de julio en https://www.cinco8.com del texto “¿Qué dice la ciudad?”, su participación ese mismo día dictando la charla “Pandemias, ciudad y ciudadanía” y el jueves 22 en el Encuentro virtual “Caracas 454, reflexiones y proyecciones” organizado por la Fundación para la Cultura Urbana en el que estuvo acompañado por María Isabel Peña y Alonso Moleiro tratando el tema “Pandemia, coexistencia y sostenibilidad”.

En un jueves 22 particularmente activo destacaron el Foro Virtual “Articuladores de los posible”, el conversatorio “Hacer arquitectura interior es también hacer arquitectura” organizado por @revistaentrerayyas y @proseinvenezuela, y la presentación “Río Guaire” a cargo de @glocalstudio.

Capítulo aparte lo constituye la actividad desplegada por la Fundación Espacio entre el jueves 22 y hoy domingo 25 en el marco de “454 aniversario. Caracas x una ciudad + verde. Celebrando iniciativas sostenibles” inscrita en el proyecto “Reframing Green Spaces”. “La preservación de un santuario natural” (Compostero Natural de La Floresta), “Remediación ecológica y participación ciudadana” (Vivero municipal de Chacao), “Formación de Eco-ciudadanos” (Jardín La Salle) y El espacio público y la organización vecinal” (Parque Aruflo) ha sido el programa presentado por una organización que resalta por su compromiso con temas relacionados a lo urbano y lo arquitectónico.

El viernes 23, entre otros programas, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat organizó el foro vía zoom “Espacio público y movilidad urbana sostenible” y en la Sala Cabrujas se realizó el conversatorio “Caracas ciudad creativa” a cargo de @culturachacao.

La movilidad y el recorrido se adueñaron del día de ayer, sábado 24. Collectivox (@ccsen365) bajo el lema Caminatas sonoras propuso ir “De Catia a Petare” a través de una Intagram Live Session; @arquitecturacaracas planteó la ruta histórica “Ccs y su Arquitectura de siglo a siglo”; @enlace_arq y @ciudlab organizaron el recorrido presencial “Nacimiento del Río Guaire, la autopista como barrera”; y @culturachacao montó otro Arquitour que tituló “3 Municipios, 1 Ciudad, la arquitectura anónima de Caracas”.
Fuera del programa coordinado por @siudad_ve, encontramos que el Centro de Arte Los Galpones hizo el jueves 23 su particular “Homenaje a Caracas en su aniversario” invitando a María F. Sigilio, Martín Julio Padrón y Nicomedes Febres a participar en una conversación presencial “sobre la arquitectura, las costumbres y la vida cotidiana de Caracas hace un siglo, con especial referencia a lo femenino”, realizada en el marco de la exposición “Caracas, un tributo, una mirada”. Por otra parte en La voce d’Italia apareció el 29 de junio la convocatoria a participar una exposición colectiva virtual donde se invitó a los interesados “a escribir a norte14.ccs@gmail.com para ampliar la información y ser parte de la muestra» y donde se señala que “ las obras se recibirán entre el 30 de Junio y el 13 de Julio de 2021 y la exhibición será a partir del 25 de Julio 2021, día del 454° Aniversario de Caracas”.

Para hoy domingo 25, día de Caracas, obviamente se han concentrado numerosas actividades que no desglosaremos invitándolos a revisarlas para seleccionar aquellas a las que decidan asistir. Lo mismo sugerimos para el resto del programa que se prolonga hasta el 31 de este mes.

Como ya adelantáramos, transcribiremos en primer lugar un fragmento del conocido poema Vuelta a la patria (1877) de Juan Antonio Pérez Bonalde (1846-1892) como ejemplo de una mirada decididamente romántica que en algún momento inspiró nuestra ciudad.
Luego colocaremos “El día de Caracas” de Aquiles Nazoa (1920-1976) extraído de su libro Poemas populares (1987) que habla en tono sencillo pero muy ilustrativo de las trasformaciones que durante el siglo pasado fue sufriendo la ciudad.
De Terredad (1978), hemos escogido un poema de Eugenio Montejo que se centra en el tema del extrañamiento que un ciudadano va sintiendo del lugar que, sumido en una modernidad sin pies ni cabeza, lo vio nacer y crecer.
Y, para finalizar, dentro del espacio ocupado en el ideario de José Ignacio Cabrujas por el tema de la provisionalidad, el cual identificaba como atributo de lo caraqueño, otro poema que Ibsen Martínez dio a la prensa en el texto “La Caracas de Cabrujas. Mientras tanto y por si acaso” el 16 de mayo de 2011, “originalmente escrito para recitante, para una voz entreverada con la música de Juan Carlos Núñez”. Se trataba de “una edición discográfica, conmemorativa de la fundación de Caracas y costeada por una empresa de ingenieros consultores … virtualmente inédito hasta hoy” y que lleva por título “No hay Fanfarrias solemnes” (circa 1978).
Feliz domingo.
Vuelta a la patria (1877)
Fragmento
Juan Antonio Pérez Bonalde
De pronto, al descender de una hondonada,
“¡Caracas, allí está!” dice el auriga,
y súbito el espíritu despierta
ante la dicha cierta
de ver la tierra amiga.
Caracas, allí está; sus techos rojos,
su blanca torre, sus azules lomas
y sus bandas de tímidas palomas
hacen nublar de lágrimas mis ojos.
Caracas, allí está; vedla tendida
a las faldas del Ávila empinado,
odalisca rendida
a los pies del sultán enamorado.
Hay fiesta en el espacio y la campiña,
fiesta de paz y amores:
acarician los vientos la montaña;
del bosque los alados trovadores
su dulce canturía
dejan oír en la alameda umbría;
los menudos insectos en las flores
a los dorados pistilos se abrazan;
besa el aura amorosa al manso Guaire,
y con los rayos de la luz se enlazan
los impalpables átomos del aire.
De Poemas populares (1987)
El día de Caracas
Aquiles Nazoa.
Sentado como un tonto en El Calvario
—refugio de poetas y de flojos—,
mi corazón recoge tus despojos
en un sentimental itinerario.
Tu antigua sencillez de campanario
flota en el aire aún, pero los ojos
ya nunca más verán los techos rojos
que te dieron prestigio literario.
Pues enferma de snob cosmopolita,
te dio por transformarte -¡pobrecita!-
en una Nueva York de a cuatro reales.
Y así llegar lograste a lo que hoy eres:
una Babel de radios y choferes,
¡y ese montón de Casas Regionales!
De Terredad (1978)
Eugenio Montejo
Tan altos son los edificios
que ya no se ve nada de mi infancia.
Perdí mi patio con sus lentas nubes
donde la luz dejó plumas de ibis,
egipcias claridades,
perdí mi nombre y el sueño de mi casa.
Rectos andamios, torre sobre torre,
nos ocultan ahora la montaña.
El ruido crece a mil motores por oído,
a mil autos por pie, todos mortales.
Los hombres corren detrás de sus voces
pero las voces van a la deriva
detrás de los taxis.
Más lejana que Tebas, Troya, Nínive
y los fragmentos de sus sueños,
Caracas, ¿dónde estuvo?
Perdí mi sombra y el tacto de sus piedras,
ya no se ve nada de mi infancia.
Puedo pasearme ahora por sus calles
a tientas, cada vez más solitario;
su espacio es real, impávido, concreto,
sólo mi historia es falsa.
No hay fanfarrias solemnes
José Ignacio Cabrujas (circa 1978)
Conviene recordar a veces
Que se trata de un valle y de unas gentes
Y de un lugar de paso
Que nadie vino a quedarse demasiado
Porque todos los carteles que medían la distancia
Hablaban de exilio y mientras tanto
Que las casas se entendían en los planos
Con esa facilidad de los cuadrados
Que no hubo un ser con imaginación de triángulo
Que fue un lugar de obstinados terremotos
Que Catedral fue un por decir y no una torre
Que eran hombres de prisa
Y que cualquier constancia partió de una derrota
Conviene recordar que fue ciudad de locos
Al norte de una empresa
Que entrar en ella era bajar de la montaña
Y que todo iba a ser mejor mañana
Que una cosa antes de ser, se parecía
Así la gente, así la música
Así esta historia
Siempre al norte, mientras tanto y por si acaso.
ACA
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