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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 374

Entre la elaboración por parte del ingeniero Ricardo Razetti de su último «Plano de Caracas» en 1929 y la aparición en 1934 del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl, dos de los documentos mejor logrados en lo que a representación cartográfica de la ciudad se refiere, transcurren los últimos años del gomecismo y se vive una clara la bonanza económica en el país producto del incremento en la producción petrolera, que vendrían acompañados del aumento en el número de visitantes y turistas que buscaban recorrer y conocer la capital venezolana.

Es así como la necesidad de orientarse en una ciudad compleja como Caracas, donde se mezclaban dos nomenclaturas distintas (la tradicional de las esquinas y la construida a partir de ejes soportados en los puntos cardinales que ya Razetti recogió en su último plano), sumada a la comprensión del valor del mapa turístico como forma de publicidad, fomentarían la aparición de nuevos planos con sistemas de orientación promovidos por empresas privadas.

1. «Plano de Caracas» de Ricardo Razetti de 1929 (izquierda) y «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl de 1934 (derecha).

Entre ellos cabe destacar el plano de Caracas de 1933 patrocinado por C. Hellmund W. & CA., distribuidor exclusivo de películas fotográficas, placas, cámaras y papeles de revelado marca AGFA, con el fin de promocionar la legendaria cámara AGFA Billy, precisa y económica de rollo; y la cámara BOX 24, ideal para adultos y niños, que hemos seleccionado para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

La particularidad que ofrece esta representación es que promociona un “Sistema especial para localizar las esquinas y los sitios principales de la ciudad de Caracas”, basado en un sistema de coordenadas con letras y números situados en los bordes del plano, que operaba de la siguiente forma:   “Busque el objeto conforme al orden alfabético, la esquina o lugar que debe localizar. Al margen hallará la letra y el número que le indicarán las columnas que usted debe recorrer, y en el punto de encuentro de ambas, localizará a la esquina o lugar buscado. Ejemplo: Deseamos allá en la esquina de “Pele el Ojo”. Buscaremos al dorso en la letra P, la palabra “Pele el Ojo”, a su margen veremos indicado S-7. Recorreremos la columna perpendicular S y la horizontal 7. En el cuadrado que forma la coincidencia de ambas columnas encontraremos inmediatamente “Pele el Ojo”.

2. Detalles de los planos de Razetti 1929 (izquierda) y de C. Hellmund W. & CA. de 1932 (derecha) donde se aprecian las diferencias en cuanto al sistema usado para la nomenclatura de las calles del centro de Caracas.

Lo anterior supone un paso adelante a lo mostrado por el plano de Razetti de 1929 donde en un pequeño recuadro se intentó implementar una nomenclatura cartesiana para las calles, partiendo de unos ejes sur y norte, este y oeste que comienzan en la plaza Bolívar. Este sistema, que buscaba separarse del que dictan las costumbres y la historia de la ciudad, reflejada en nombres de esquinas, apuntaba a la posibilidad de extenderlo a todo el valle; algo que ciertamente no iba a suceder.

En el plano que hoy nos ocupa, también se puede notar, además de la demarcación clara de las parroquias centrales, la irregularidad de la retícula que se superpone a la ciudad, donde las distancias de las coordenadas no son iguales en ningún sentido, lo cual denota su origen netamente comercial con fines eminentemente prácticos.

También, el mapa patrocinado porC. Hellmund W. & CA. aparece un año antes de otro publicado el año 1933 titulado como “Plano esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)” con el cual presenta más semejanzas que con el de Razetti en virtud de que el comerciante de origen alemán seguramente se encontraba asociado a la mencionada guía.

3. «Plano Esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)» de 1933.

Con respecto al auspiciante del mapa podemos decir que la firma C. Hellmund & Cía. se origina en el momento en que Cornelio Hellmund, luego de venir a Venezuela desde su natal Alemania en 1862, se convierte en sucesor de la corporación de su suegro Gregorio Cuello, dedicada a “la exportación de café, cacao, especies, más la importación de alimentos, licores y a la representación de la naviera Compagnie Genérale Transatlantique”, de acuerdo al reportaje “Casa Hellmund. Del cacao a la fotografía: Más de 100 años creciendo por Venezuela”, preparado por Avarelys Figueredo en 2002 con base en una entrevista a Carlos Eduardo Hellmund (nacido en 1937), presidente de la compañía, publicado en https://www.800guia.com.

Al preguntarse Figueredo¿cómo fue que Casa Hellmund pasó de la exportación de café y cacao a la venta de productos fotográficos?”, ella misma responde que ello se debe a que “los mejores hombres se crecen ante las dificultades y los venezolanos –nativos o de corazón– son una notable muestra de ello”. Como complemento Carlos Eduardo Hellmund, señala que “El primer golpe bajo lo tuvieron que afrontar en 1914, con la Primera Guerra Mundial. En ese momento quebramos porque nuestros negocios con Europa eran a crédito”.

4. Primeros negocios a los que se dedicaron los Hellmund en Venezuela: exportación de café, cacao y especias e importación de alimentos y licores, y representación de la Compagnie Genérale Transatlantique.

El hecho es que los Hellmund, luego de vender todas sus propiedades a fin de honrar sus deudas, para recomenzar “cambiaron de ramo y comenzaron a importar cualquier cosa que se vendiera, incluyendo vasos irrompibles que eran el último grito de la moda”, según el presidente de la compañía. Será en 1925 cuando terminan apostando por un nuevo negocio al comercializar equipos fotográficos. “No sospechaban que, después de muchos altibajos, estas serían las ventas que los llevarían a la cúspide. Consiguieron la distribución de las marcas alemanas Agfa y Leica y, además, vendían artículos deportivos e instalaron el primer detal fotográfico moderno de Venezuela y un laboratorio donde se revelaban y copiaban películas en blanco y negro”. A este período, cuando la firma estaba ubicada en la avenida Norte nº 25, en pleno corazón de la ciudad, corresponde la publicación del plano que hoy hemos mostrado.

Luego de otro bache asociado a la Segunda Guerra Mundial cuando las firmas alemanas Agfa y Leica cerraron sus puertas, la Casa Hellmund logró en 1950 “que la Eastman Kodak Company le concediera la distribución de sus productos. (…) ‘En 1966, cuando sus productos estaban mejor posicionados en el mercado nacional, Kodak decidió comprar a la Casa Hellmund para fundar Kodak de Venezuela’. Pero este inconveniente no les hizo desistir, por lo que ese mismo año volvieron a fundar la compañía ‘y comenzamos a vender material fotográfico otra vez’. Fue en 1970 cuando iniciaron la representación de Fuji Photo Film, que actualmente es la empresa de fotografía e imagen más grande del mundo”.

5. Anuncios de las cámara AGFA Billy y BOX 24 de los años 1930, de las cuales los Hellmund eran representantes exclusivos en Venezuela.
6. Anuncios de los productos Kodak de la década de 1950 cuando los Hellmund pasaron a ser sus representantes en Venezuela.
7. La Casa Hellmund en pleno siglo XXI.

Hoy, la Casa Hellmund con 161 años de vida sigue siendo un negocio familiar muy rentable que, en manos de una nueva generación, tuvo de nuevo el olfato de migrar al mundo digital comenzando el presente siglo para luego “liderar la comercialización de equipos para la captura, el tratamiento y la impresión de imágenes, atendiendo las necesidades de fotógrafos profesionales y aficionados, de editores de medios de comunicación y del mundo corporativo, científico y académico”. Por su parte, Carlos Eduardo Hellmund, quien ya cuenta con 86 años, desarrolló una interesante e importante carrera como fotógrafo, ampliamente reconocida dentro del medio artístico.

Regresando, para concluir, al asunto que originó la presente nota, se puede decir que la incorporación de información que va más allá del damero central de la ciudad en el plano que hoy hemos publicado, reafirma la tendencia de representaciones anteriores acerca de cómo el casco urbano tradicional de Caracas, que aún se mantiene como principal escenario de las actividades político-administrativas, comerciales y financieras, dejaría de ser progresivamente el asiento residencial por excelencia que ostentaba desde la época colonial. La llamativa presencia al oeste de la recién finalizada urbanización Nueva Caracas (Catia), de El Paraíso hacia el sureste, del “Estado” Sarría y Santa Rosa al noreste, amén de la ruta que comunicará con la “Carretera del Este” donde se asoma lo que será la Plaza Venezuela, así lo confirman.

IGV/ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Iván González Viso

  1. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

2. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y Colección Iván González Viso

3. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html

4. https://www.elimpulso.com/2016/06/10/tiempos-del-cacao-lara/ y https://fr.wikipedia.org/wiki/Compagnie_g%C3%A9n%C3%A9rale_transatlantique

5. https://ar.pinterest.com/pin/236509417916564331/ y http://www.camarassinfronteras.com/eho_box_182/eho_box_182.html

6. https://www.alamy.es/1950-el-anuncio-de-la-pelicula-kodachrome-de-kodak-anuncio-en-revista-americana-en-1954-image67979454.html

7. https://www.coroflot.com/kerbis/casa-hellmund

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Caracas 455

Memorias de una ciudad perdida

Mirelis Morales Tovar y Erick Lezama (eds.)

Biblioteca Digital Banesco

2023

Sinopsis

El libro Caracas 455: memorias de una ciudad perdida reúne 40 crónicas e ilustraciones de lugares emblemáticos, como un homenaje a la capital en su aniversario.

Este compendio de historias –que replican la experiencia del libro Caracas en 450– recrea un recorrido por las librerías, restaurantes, bares y experiencias urbanas, que hemos visto desaparecer en los últimos años.

Las crónicas entrelazan anécdotas personales, pero también testimonios y datos, como registro de la historia de estos espacios que hicieron de Caracas una ciudad vibrante.

Los textos establecen un diálogo con el diseño y las visuales que los artistas crearon a partir de sus propios recuerdos, para reasignarle un nuevo lugar en el imaginario del lector.

El libro puede ser descargado libremente en :

https://www.banesco.com/somos-banesco/colecciones/patrimonio/caracas-455-memorias-de-una-ciudad-perdida

ACA

VISITAS MEMORABLES

1. Umberto Eco

Umberto Eco (1932-2016)

El reconocido semiólogo, filósofo y escritor piamontés Umberto Eco visitó por primera y única vez Venezuela entre el 26 de junio y el 2 de julio de 1994, invitado por la Cátedra Permanente de Imágenes Urbanas de la Fundación para las Artes y la Cultura -Fundarte- (organización cultural de la Alcaldía de Caracas), a instancias de su presidente el sociólogo, escritor y profesor universitario Tulio Hernández, quien estableció contacto con Eco a través de Rocco Mangieri, arquitecto, profesor universitario y semiólogo venezolano, que había sido su alumno y lo había convencido de aceptar la invitación.

Adentrándonos un poco en su biografía encontramos que, tras terminar sus estudios secundarios con los salesianos, Eco se trasladó de Alessandria a Turín en cuya universidad entró a estudiar Derecho, carrera que abandonó por la de Filosofía y Letras, especializándose en el medioevo, época histórica de la que se convirtió en un experto y que sirvió de base temporal para varias de sus futuras novelas. En Turín se doctoró en filosofía con Luigi Pareyson como director de su tesis, la cual versó sobre El problema estético en Santo Tomás de Aquino (1956), posteriormente publicada.

2. Cinco libros fundamentales dentro de la obra filosófico-ensayística de Umberto Eco.

Eco, quien había desarrollado su carrera profesoral en las universidades de Turín y de Florencia antes de ejercer durante dos años en la de Milán (1956-1964), comenzando en 1971 a enseñar en la Universidad de Bolonia donde entre 1975 y 2007 ocupó la cátedra de semiótica, llegaba a Venezuela precedido por obras fundamentales como Obra abierta (1962) Apocalípticos e integrados (1964), La estructura ausente (1968), Tratado de Semiótica General (1975) y Lector in fabula (1979), por las cuales era ampliamente conocido en los medios académicos.

Pero el libro que lo hizo popular en todo el mundo data de 1980 y no es otro que El nombre de la rosa. Publicado en treinta y cinco países, traducido a varios idiomas y con millones de copias vendidas desde entonces, Eco se convirtió en un personaje mediático (con portada en la revista Time), permanentemente solicitado para ahondar sobre sus opiniones acerca de los más diversos temas que siguió publicando con asiduidad a través de ensayos y artículos de prensa.

En 1985 apareció Apostillas a El nombre de la rosa, texto, a modo de tratado de poética, en el que Eco comentaba cómo y por qué escribió la novela, un ensayo sobre el proceso de creación, pero que no desvela realmente ninguno de los misterios que se plantean en la trama, los cuales deja a la libre interpretación de cada lector, tal y como siempre sostuvo a través de sus escritos.

3. Portadas de las primeras ediciones en italiano y español de El nombre de la rosa.
4. Poster y dos fotogramas de la versión cinematográfica de El nombre de la rosa. Director: Jean-Jacques Annaud. 1986.
5. Las dos novelas publicadas por Eco a continuación del éxito de El nombre de la rosa.

Para cuando Eco nos visita también había salido a la luz El péndulo de Foucault (1988) su segunda obra narrativa y estaba a punto de aparecer La isla del día antes (1994).

Según comenta Tulio Hernández (su anfitrión durante los tres días que pasó en Caracas) en “Umberto Eco: entre Juan Félix Sánchez y el papa” (texto que puede descargarse en https://tulio-hernandez.com/wp-content/uploads/2021/01/Umberto-Eco.pdf), al llegar a Maiquetía el escritor “… nos pidió que evitáramos a los periodistas. Venía de Buenos Aires un poco perturbado por, según él, una mala interpretación de unas declaraciones suyas en contra de Berlusconi, por entonces candidato a la jefatura de gobierno de su país”.

La Cátedra Permanente de Imágenes Urbanas, evento ideado y promovido por Hernández, inaugurada en 1993 con una clase magistral del antropólogo argentino-mexicano Néstor García Canclini, aclamado por entonces gracias a la publicación de su best-seller Culturas híbridas, tuvo a Umberto Eco como personaje central del ambicioso programa estructurado en 1994 conformado por 25 conferencias dictadas en los espacios del Ateneo de Caracas los días 27 y 28 de junio. Participarían en el evento, además del escritor italiano, intelectuales de la talla de Juan Nuño, Julio Ortega, Adriano González León, Jesús Martín Barbero, Nestor García Canclini y Juan Villoro, entre otros. También estarían: Marco Negrón, Rocco Mangieri, Arturo Almandoz Marte, Ramón Paolini y William Niño Araque. La totalidad de las exposiciones fueron publicadas en 2010 por la Fundación para la Cultura Urbana, actuando Tulio Hernández como editor, bajo el título Ciudad, espacio público y cultura urbana.

6. Umberto Eco y Tulio Hernández durante el desarrollo del evento que lo trajo a Caracas.
7. Eco en amena conversación con un grupo de jóvenes periodistas durante el evento.
8. Libro que recoge la totalidad de las conferencias del evento en el que Eco participó en Caracas en 1994, publicado en 2010.

La presentación de Eco dentro de la Cátedra fue programada para el 28 de junio inicialmente en la Sala Ana Julia Rojas del Ateneo de Caracas. Hernández acota: “Tan intensa fue la presión del público (más de mil personas habían llamado solicitando cupo y el aforo era sólo para 400) que decidimos mudarla a la Sala Ríos Reyna del Complejo Cultural Teresa Carreño” que, como se sabe, cuenta con más de 2500 butacas las cuales se llenaron en su totalidad luego de que la gente hiciera cola desde tres horas antes, muestra clara de que la “ecomanía” se había apoderado de la ciudad. Su disertación, titulada “Personajes imaginarios y ciudades reales”, estuvo dedicada “a desmenuzar las relaciones entre realidad y ficción, entre el París realmente existente –el que se puede ubicar en planos y listas de direcciones- y el París en donde se mueven los personajes de Los miserables la legendaria novela de Víctor Hugo”, puntualizará Hernández. Ante las dudas sobre lo especializado del tema junto a la erudición con que se desenvolvería Eco, los organizadores guardaban cierto temor de que los asistentes se aburrieran. “Pero el público… se mantuvo atento hasta el final; asistía con la veneración de quien escucha un oficio religioso porque, lo entendimos después, lo importante era escuchar y ver a Eco, no entender lo que estaba diciendo. Estábamos ante un superstar de la cultura y la gente le pedía autógrafos sobre el programa de mano. Eco lo hizo con gusto, hasta que se agotó físicamente”.

Aquel día 28, en horas de la mañana, Eco visitó la Ciudad Universitaria, único lugar del que traía referencias claras de su importancia como recinto en que se había producido una importante experiencia de integración de las artes, que en algún momento había mencionado en uno de sus ensayos. Pasado el mediodía fue atendido en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo por el decano, Marco Negrón, y su equipo directivo donde se le ofreció un sencillo almuerzo y se departió, entre otras cosas, del desempeño de Italia en el Mundial de Fútbol que se desarrollaba por aquellas fechas.

Al día siguiente (29 de junio) partió, junto a Rocco Mangieri y su esposa hacia Maracaibo y Mérida donde se le esperaba con admiración y entusiasmo y donde daría sendas conferencias igualmente abarrotadas de público.

9. Lecturas juveniles de Umberto Eco de las cuales la última (El corsario negro) vino a recrear durante su visita a Maracaibo.

El periodista Roberto Arapé enUmberto Eco, en la memoria de Maracaibo” (https://grupolipo.blogspot.com/2013/01/umberto-eco-en-la-memoria-de-maracaibo.html) nos relata cómo el escritor “tuvo razones muy personales para viajar al Zulia”, atribuyéndolo al hecho de que “desde niño, leyó con pasión las sagas del escritor italiano Emilio Salgari, cuyos famosos personajes como Barba Negra vivieron fabulosas odiseas hasta desembarcar en las cálidas arenas de Maracaibo, en ese momento una selva calurosa, a la orilla de una playa rodeada de palmeras y donde se tomaron un agua de coco, muertos de sed. Y así, a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, Salgari ya ubicaba a la Tierra del sol amada en el panorama universal de las letras”. De allí surgirían claras imágenes que Eco incorporaría a su libro La isla del día antes que se publicaría en invierno de 1994.

La conferencia que dictaría Eco en la capital zuliana el 29 de junio, particularmente en el Centro de Bellas Artes, la tituló “Los límites de la interpretación”. Al igual que en Caracas, finalizado el acto saludó a los presentes y firmó autógrafos como una celebridad de las letras que era.

10. Aviso de prensa publicado en el diario El Vigilante de la ciudad de Mérida, invitando a participar de los actos en los que estaría presente Umberto Eco durante su visita a esa ciudad.

La apretada agenda que cubrió Eco a su llegada a Mérida el 1 de julio, una vez que fuese recibido en la mañana por el rector de la Universidad de Los Andes (ULA) Miguel Rodríguez V. y las demás autoridades de la universidad en el salón rojo del rectorado, contempló un encuentro con académicos en la recién inaugurada sede de la Facultad de Humanidades y Educación, en el campus de La Liria. Para las 7:30 p.m. estaba pautada la conferencia que dictaría en el Aula Magna de la ULA bajo el título “La búsqueda de la lengua perfecta en la cultura europea”.

El profesor Mariano Nava en “El día que Umberto Eco vino a Mérida” (https://mariainescarvajal.wordpress.com/2016/02/27/el-dia-que-umberto-eco-vino-a-merida/) expresará lo siguiente: La conferencia sin duda recogía muchas de las reflexiones expresadas en su libro La búsqueda de la lengua perfecta, que había aparecido meses antes. Allí, Eco nos condujo con pasmosa erudición a través de los caminos transitados por la cultura europea, del mito de Babel a la invención del esperanto, en busca de la lengua total. La vieja utopía de la lengua perfecta que de nuevo pudiera comunicarnos a todos todas las experiencias, expresar todos los sentimientos, que pudiera transmitir todos los conocimientos, como era antes de Babel. Un viejo sueño del hombre y una constante de la humanidad. Al final de la conferencia todos abandonamos el aula magna compartiendo la misma sensación de haber presenciado uno de los momentos más importantes de la historia de nuestra universidad”.

11. Juan Félix Sánchez (1900-1997) y una de sus obras en el Complejo Religioso de El Tisure.

A su regreso de Mérida el 2 de julio, lo esperaba Tulio Hernández en Maiquetía para acompañarlo mientras hacía escala para seguir rumbo a Europa y para despedirse. En aquel momento Hernández (https://americanuestra.com/tulio-hernandez-con-umberto-eco-en-caracas/) le preguntó qué cosa le había impresionado más de este viaje a Venezuela. “Sin titubear me respondió: ‘La visita a Juan Félix Sánchez’. Le pregunté cómo había llegado allí. Me contó que en su visita a Mérida había visto un bello libro sobre el artista del páramo. Se impresionó con su obra ‘que hablaba de Gaudi sin pronunciarlo’, dijo. Tanto que pidió conocerlo. Lo llevaron a un pueblito muy pequeño. A una casa muy modesta. Y en un cuarto casi a oscuras lo recibió un anciano en su lecho de enfermo.

‘Era él. Apena si hablamos’, dijo sonreído. Entonces se explayó: ‘Me preguntó si yo era italiano. Le dije que sí. Me habló de un accidente en la rodilla del Papa. Le dije que todavía caminaba con dificultad. Me pidió que si veía al Papa le diera un saludo de su parte. Y yo se lo prometí’. No hablaron más. Permanecieron unos diez o quince minutos en silencio y Eco no pudo siquiera despedirse porque el artista anciano dormitaba.

Ya era hora de entrar a migración y remató apresuradamente: ‘Sólo por haber visto el mural de Léger y los móviles de Calder en la obra de Villanueva valió la pena este viaje. ¡Ah, y por conocer a Juan Félix Sánchez! No siempre tiene uno oportunidad de pasar un rato con un genio’”.

La Cátedra Permanente de Imágenes Urbanas, que funcionó durante los tres años en que Tulio Hernández fue Presidente de Fundarte (1993–1996), se suspendió hasta el año 2003 cuando, bajo el auspicio de la Fundación para la Cultura Urbana, reanudó las actividades. Luego volvió a interrumpirse para ser relanzada en 2020 (otra vez con una conferencia de Nestor García Canclini), manteniéndose su continuidad hasta la fecha.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://esferacultural.com/eco-del-oficio/13477

2, 3 y 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4. https://antoniopuentemayor.com/desmontando-el-nombre-de-la-rosa/ y https://www.filmaffinity.com/es/movieimage.php?imageId=193862038

6. https://americanuestra.com/tulio-hernandez-con-umberto-eco-en-caracas/

7. http://oficiodeperiodista.blogspot.com/2016/03/umberto-eco-el-periodismo-y-los.html

8. https://cultura-urbana.com/libros/ciudad-espacio-publico-y-cultura-urbana/

9. http://bibliotecasparaarmar.blogspot.com/2021/04/salgari-el-nombre-de-la-aventura.html

10. https://mariainescarvajal.wordpress.com/2016/02/27/el-dia-que-umberto-eco-vino-a-merida/

11. https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_F%C3%A9lix_S%C3%A1nchez y https://es.wikipedia.org/wiki/Juan_F%C3%A9lix_S%C3%A1nchez#/media/Archivo:Capilla_del_Tisure.jpg

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

CARACAS, historia de una ciudad

(1567 a nuestros días)

Rafael Arráiz Lucca

ARTESA

2023

Nota-comentario

El libro, editado por Editorial Artesa, recoge la historia de Caracas desde su fundación hasta nuestros días, en unas 400 páginas.

Arráiz Lucca dijo que trabajó en este proyecto por 4 o 5 años como parte de su investigación en la Unimet y como una vieja deuda con su ciudad.

La obra está dividida en 10 periodos históricos, comenzando con «La ciudad incipiente: la fundación y sus conflictos» y finalizando con «La ciudad de los alcaldes y los centros comerciales», que abarca desde 1990 hasta 2013.

Este libro es la primera historia completa de Caracas publicada desde 1945, por lo que representa un importante aporte a la investigación histórica de la ciudad.

ACA

INVITACIÓN

ARTESA y la Librería El Buscón invitan a la presentación del libro

CARACAS historia de una ciudad (1567 a nuestros días)

de Rafael Arráiz Lucca

Día: miércoles 2 de agosto

Hora: 4:30 p.m.

Lugar: Librería El Buscón. Patio central.

Trasnocho Cultural.

Centro Comercial Paseo Las Mercedes

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