El libro La arquitectura en el siglo XX venezolano ha recibido el Premio “Juan Manuel Cagigal” de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat en su edición 2022, como Mejor Libro de Investigación Histórica y Documental.
La arquitectura en el siglo XX venezolano, es el cuarto tomo del ambicioso proyecto de investigación transdisciplinaria sobre el siglo XX en nuestro país impulsado desde la Fundación para la Cultura Urbana (FCU).
Esta obra colectiva contó con la coordinación del arquitecto Lorenzo González Casas, coautor de este tomo junto a los investigadores especialistas: Azier Calvo Albizu, Henry Vicente Garrido, Nancy Dembo, María Elena Hobaica, José Enrique Blondet, Orlando Marín y Nelly Del Castillo.
La coordinación general del proyecto editorial desarrollado por la FCU está a cargo del historiador Elias Pino Iturrieta, presidente ejecutivo de la institución.
Para el mismo premio también le ha sido otorgada Mención Honorífica al libro Lecciones maestras, 101 citas sobre arquitectura del arquitecto, profesor e investigador José Humberto Gómez publicado por Ediciones FAU UCV/TAU Taller de Arquitectura y Urbanismo.
La entrega del galardón está programada para el martes 24 de octubre de 2023 a las 10:00 a.m.
Vaya desde aquí para todos a quienes se les ha reconocido su valioso trabajo nuestras más sinceras felicitaciones.
En palabras de Lorenzo González Casas, el siglo XX «fue una era inédita de globalización de la arquitectura», en la que la idea de lo moderno se propagó por el mundo. En el ámbito venezolano, la pasada centuria estuvo marcada por el petróleo, la modernidad, la gran ciudad y el establecimiento de una «nueva tradición disciplinar en arquitectura», que lidia con la tensión entre lo permanente y lo transitorio. Tomando en cuenta estas variables, el presente volumen trae a discusión asuntos centrales en torno al debate arquitectónico, la búsqueda que se planteó desde la disciplina y el escenario presente. La metodología propuesta por sus investigadores se basó en seleccionar tres pares dialécticos que identificaron como esenciales para la comprensión de la arquitectura venezolana del siglo XX: de la búsqueda de un lenguaje propio a la importación de ideas y personalidades; de la metáfora mecánica de la técnica y la industria a la metáfora orgánica del paisaje natural, y de la disciplina del hacer nuevo a la disciplina de la conservación patrimonial. El lector encontrará en los capítulos de La arquitectura en el siglo XX venezolano una valiosa herramienta para la interpretación y valoración de esta materia en nuestro país.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003
Aportes para una memoria y cuenta
Azier Calvo Albizu (Compilador)
Ediciones FAU UCV
2006
Con motivo de la celebración de los 50 años de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, dicha entidad realiza una serie de eventos y emprende un grupo de iniciativas de diferente tenor entre las cuales se encontraban dos que, a modo de políticas, tuvieron un particular significado.
La primera consistió en acometer un proyecto que, gestado a partir de 2002 desde la oficina de publicaciones del Centro de Información y Documentación (con Enrique Fernández-Shaw a la cabeza) y siguiendo los lineamientos del Plan Estratégico, buscaba no sólo cambiar sino unificar la identidad visual de la institución, caracterizada hasta ese momento por la existencia de una excesiva cantidad de imágenes, tipografías y estilos gráficos diseminados a través de todos los rincones de su estructura organizativa. Escuela, institutos, departamentos, sectores de conocimiento, coordinaciones, servicios y eventos de toda índole ofrecían a la hora de identificarse como parte de una misma entidad la más absoluta anarquía visual, amén de la falta de criterios de aplicación del emblema que fungía de logo lo cual, sin duda, debilitaba una necesaria unidad que como cuerpo académico se debía mostrar. El resultado del trabajo no fue otro que el de desarrollar, previo diagnóstico, permanente intercambio y múltiples pruebas, todo un sistema que, previsto para ser implementado por etapas, culminase (como de hecho ocurrió) con la entrega en 2005 del Manual de Identidad Visual FAU UCV cuyo proceso y desarrollo estuvo a cargo de la empresa Metaplug C.A. (adscrita a la Escuela Prodiseño). De esta manera, en 2004, como parte de dicho proceso, en medio de la aprobación de una Estructura Organizacional más coherente para la FAU y creado el departamento de Divulgación Institucional, se presenta y da el visto bueno a la versión definitiva del núcleo básico para la identidad visual FAU UCV conformado principalmente por dos módulos, imagotipos o logos y el uso de una retícula para su aplicación, lo cual derivará en el desarrollo del mencionado Manual el cual contiene los lineamientos para el manejo, uso y aplicaciones a través de formatos, tipografías y colores del núcleo básico de identidad presentando más el arte final de las principales piezas de uso ordinario, material POP y referencias para el manejo de información de uso interno y externo al recinto de la Facultad. Como producto de este rica e interesante experiencia se publicó, además, Identidad Visual FAU UCV 2005 un impecable folleto que muestra de manera atractiva y bien diagramada la historia de este esfuerzo.
La segunda iniciativa, emprendida en 2003, estrechamente vinculada a la política de articulación, unificación y fortalecimiento institucional que signó a la primera, está directamente relacionada con la publicación que hoy rescatamos: se trató de la creación de un Comité Editorial que debía encargarse de coordinar la amplia diversidad de productos impresos de valor académico que dentro de la institución se generaban, apuntando finalmente a la creación de un sello editorial que los identificara y sirviera de paraguas.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta marca justamente el lanzamiento entre 2005 y 2006 de Ediciones FAU UCV (cuyo proceso de gestación se puede consultar en el Contacto FAC nº 45 del 17-09-2017 como preámbulo a la reseña del libro La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva. Aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo), convirtiéndose en un primer eslabón referencial no sólo por su carácter iniciático (de entonces hasta la fecha se han registrado más de 50 productos), sino sobre todo por el valor que encierra su contenido.
Concebida como una publicación de carácter institucional, Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta, tal y como señala el subtítulo (elegido ex-profeso de la manera como anualmente se rinde cuentas desde la administración pública), no buscaba otra cosa que presentar pinceladas relevantes de la frondosa, compleja y apasionante historia que se encierra en la conformación de la que es la primera Facultad de Arquitectura creada en el país. Sin pretender ser un documento que se rija por un guión estrictamente historiográfico, el libro se encuentra conformado por un mosaico de escritos producidos por un amplio grupo de protagonistas del devenir institucional, que terminaron siendo quienes respondieron a una invitación aún mucho más abierta. Tal y como señala el compilador en la “Presentación”: “Sobre el calificado conjunto de firmas que aparecen formando parte de la publicación hablan por sí solos los currícula que los acompañan. Así, se ha podido contar con la colaboración desinteresada de quienes se han desempeñado como decanos, directores y coordinadores de grupos docentes y de investigación a lo largo de los 50 años transcurridos entre 1953 y 2003; de especialistas de áreas de tanto interés como la vivienda, la ciudad, el desarrollo tecnológico, el ambiente, la historia, la docencia, la investigación y la extensión, sobre las cuales han publicado con asiduidad y perseverancia; de profesionales reconocidos unos como premios nacionales de arquitectura, otros por su dilatada y fructífera trayectoria, y otros por su desempeño en importantes cargos públicos, todos protagonistas en el desarrollo del país; de académicos galardonados con importantes premios nacionales e internacionales o destacados con significativas distinciones en el ámbito universitario; de sociólogos, geógrafos y urbanistas y también de quienes siendo arquitectos se han dedicado a profundizar en áreas como la economía, la cultura, el patrimonio, la planificación y las nuevas tecnologías; por último, pero no por ello menos importante, de quienes representan la necesaria generación de relevo que permitirá continuar construyendo los anales de una sólida institución.”
Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta muestra, por tanto, una “… semblanza de la entidad a partir de la composición de reveladores fragmentos” que, agrupados en torno a las particulares maneras de “hacer memoria” manifestadas por los participantes de la compilación, le permitieron al editor, utilizando la noción de “mirada”, establecer ciertas líneas de comportamiento que dieron pie para estructurar cinco capítulos: Miradas que reconstruyen. Segmentos para la historia (con textos de Guillermo Barrios, Oscar Carpio, Eduardo Castillo, Alfredo Cilento, Antonio Granados Valdés, Juan José Martín Frechilla, Beatriz Meza y el tándem Luis Carlos Palacios/ Marta Vallmitjana); Miradas que orientan. Enseñar siempre (textos de Dirk Bornhorst, Gustavo Legórburu, Tomás José Sanabria y Fruto Vivas); Miradas que formulan. Conocimientos y disciplinas (textos de Carmen Dyna Guitián, Luis Guillermo Marcano, Álvaro Rodríguez/Alfredo Mariño y Gonzalo Vélez); Miradas que disienten. La Facultad que no ha sido (textos de José Miguel Menéndez, Jorge Rigamonti, José Manuel Rodríguez y Alberto Sato); y, Miradas que rescatan. Presencia y proyección de una Facultad (con aportes de Arturo Almandoz, Teolinda Bolívar, Baudilio González, Fernando Gonzalo, Marco Negrón, Frank Marcano, José Balbino León y Leandro Quintana). El libro cierra con “Cronología 1953-2003” elaborada por Azier Calvo y Henrique Vera.
Como primer producto de la joven editorial y dada su condición celebratoria, se le entregó la responsabilidad de realizar el diseño gráfico (a instancias de Henrique Vera, quien aparece como Colaborador de edición) a Carlos Rodríguez, reconocido profesional en el área, quien supo combinar la mayoritaria carga de textos con las imágenes de seis calificados arquitectos-fotógrafos (Mariano Goldberg, Henrique Vera, Ramón Paolini, Antonio Puente, Osvaldo Michelli y Ciro Suzzarini) provenientes de los portafolios que conformaban “Un mundo alrededor”, colaboración de Guillermo Barrios. Justamente, el haber tenido que lidiar con un libro denso, constituido fundamentalmente por escritos muy disímiles, llevó a Rodríguez (convencido de que un libro debe trascender tanto por su contenido como por su diseño) a experimentar con esta variable en busca de generar una dinámica donde cada párrafo se desplazaba y las notas a pie de página se incluían de seguidas a final de cada uno, generando, hay que decirlo, cierta confusión y pérdida del rigor académico que la publicación exigía. La portada donde se destaca el azul identificativo del edificio de la FAU mediante una foto tomada a una de sus paredes de mosaico, estuvo a cargo de Juan Camilo Rodríguez. La impresión de los 1000 ejemplares que constituyen la edición (de 415 páginas en papel Lumisilk de 115 grs.) le correspondió a La Galaxia C.A.
Para cerrar rescatamos de la “Presentación”, como guía para quienes quieran acercarse a la publicación, la apreciación de que se trata de una inmejorable “ocasión no sólo de ver diferentes comportamientos a la hora de hacer memoria, sino, sobre todo, de constatar una muy buena parte de la actividad realizada por una comunidad que ha sido capaz de abrir puertas, llevar adelante iniciativas, crear instituciones, apoyar políticas y aventurarse en proyectos inimaginables y, si se quiere, alejados de lo que tradicionalmente se entiende (y se sigue entendiendo) como eje central de sus preocupaciones. Ello habla, sin lugar a dudas, no sólo de una entidad plural y diversa, sino sobre todo convencida de la importancia que tiene tender puentes hacia otras ramas del saber y la vida pública, inconforme con los estrechos límites a los cuales muchas veces se le quiere confinar.”
2007• En el mes de septiembre aparece, editado por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, de la Universidad Central de Venezuela, en la Colección Estudios, la obra “Venezuela y el problema de su identidad arquitectónica” del arquitecto (USB, 1978) Azier Calvo Albizu. El texto fue producto de la tesis doctoral realizada en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (ETSAB), Universidad Politécnica de Catalunya (UPC), presentada en 1999.
El autor en su obra incorpora los aportes de las psicologías ambiental y cultural al discurso arquitectónico argumentativo construido a partir de la filosofía y la historia, en torno a la identidad arquitectónica en Venezuela, formula y da respuesta a dos interrogantes claves ¿posee la arquitectura identidad propia? ¿qué es aquello que la identifica? Para ello analiza el lugar, la tradición, la modernidad y la estética de lo regional así como las categorías claves de análisis como las arquitecturas de la exposición, del ocio y de la mirada del otro, para explorar la posibilidad de encontrar una justa combinación entre la representatividad de un edificio, la voluntad del arquitecto, el espíritu del tiempo y el espíritu del lugar. La edición fue impresa en los Talleres de la Editorial Torino en Caracas, bajo la coordinación de Iván González Viso y Yandra Araujo.
Este trabajo del profesor Calvo Albizu obtuvo una Mención Especial, Categoría de Tesis de Postgrado, en la X Bienal de Arquitectura de Caracas celebrada en el año 2001 y el año siguiente ganó el Premio Bienal Carlos Raúl Villanueva al mejor trabajo de ascenso, FAU-UCV-2002.
VENEZUELA Y EL PROBLEMA DE SU IDENTIDAD ARQUITECTÓNICA
Azier Calvo Albizu
Ediciones FAU UCV/ CDCH (Colección Estudios)
2007
Venezuela y el problema de su identidad arquitectónica es el segundo título que el sello Ediciones FAU UCV coedita con el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la UCV, luego de la aparición en 2006 de La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva: aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo (ver Contacto FAC nº 45 del 17/09/2017). Con su salida se terminó de impulsar el lanzamiento de esta joven editorial nacida en 2005 que al día de hoy cuenta ya entre emprendimientos propios y coediciones, libros, manuales, agendas y memorias de eventos, publicaciones en papel o digitales con más de 50 productos, tal y como se resalta en la referida reseña.
Producto de la tesis doctoral de su autor presentada a comienzos de 1999 en la Universidad Politécnica de Cataluña (Barcelona, España), la investigación que encierra este voluminoso libro de 632 páginas, impreso en papel glasé mate, cuyo tiraje fue de 500 ejemplares, estuvo acompañada por la actividad que como articulista desarrollara Calvo de forma sistemática para el semanario Arquitectura HOY entre 1992 y 1997 donde a cuentagotas, a manera de calistenia, fue exponiendo las reflexiones y temas que poco a poco constituyeron buena parte de su contenido. Vale la pena destacar, también, que antes de su publicación la tesis fue acreedora del premio “Carlos Raúl Villanueva” al mejor trabajo de ascenso de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo el año 2002.
La indagación está estructurada en tres partes: la primera, entendida como marco teórico, busca adentrase en los vericuetos que giran en torno al resbaloso tema de la identidad, sus diferentes acepciones, las disciplinas en las que se ha estudiado convirtiéndose en particular eje del debate y sus múltiples manifestaciones, buscándose en lo posible sentar las bases para entender de qué manera ella (la identidad) entra en contacto con la arquitectura.
Fijados los fundamentos interpretativos que al autor interesa enfatizar, la segunda parte se dedica a desarrollar la forma cómo puede comprenderse la presencia de la identidad dentro de la arquitectura moderna en Venezuela, particularmente en el período comprendido entre 1941 y 1958, auscultándose cómo aflora poco a poco a medida que se construye el pensamiento desde y sobre nuestra arquitectura y se materializa a través de una serie de manifestaciones y temas tales como: “la doble representatividad del pabellón de exposiciones: lo venezolano y la época”, “El Plan Hotelero Nacional”, “Clubes”, “Las ventajas de ser extranjero” y “¿Dónde está el norte?”, tras los cuales se va develando una particular actitud de parte de críticos y profesionales ante las variables de orden cultural y ambiental características de nuestro país, que permiten, finalmente, determinar algunos “trazos de la identidad arquitectónica venezolana”, objeto de la tercera parte del texto.
Así, parafraseando a Carlos Raúl Villanueva en un intento por establecer “el sentido de nuestra arquitectura moderna”, y teniéndose a la Plaza Cubierta de la Ciudad Universitaria de Caracas como referencia a la hora de sintetizar el recorrido hecho, Calvo resalta dentro del período estudiado ocho aspectos que pudieran considerarse como rasgos distintivos sobre los que basar una posible teoría: “la igualación (…) de una ética de la realización arquitectónica con su positiva valoración estética”; el doble comportamiento tendiente a “buscar la resolución mediante tipologías novedosas de problemas tradicionales y (…) a dar respuesta mediante el uso de tipologías tradicionales a problemas novedosos”; el “afán por incorporar innovaciones tecnológicas producto del conocimiento profundo de las posibilidades que ofrece cada material”; “la búsqueda por lograr una estrecha relación con el arte”; “la generación de un verdadero pensamiento de la sombra” al empezarse a percibir “la necesidad de tamizar la fuerza con la que el sol actúa en una latitud típicamente tropical”; “la apertura de una exploración sobre los espacios intermedios (…) que se traducen en la consideración cuidadosa y constante de la transición entre el interior y el exterior”; “las ventajas que para aquella arquitectura trajo el tan condenado y a la vez permanente eclecticismo característico del arquitecto venezolano”; y, por último, “la reflexión sobre lo nacional” (…) visto (por un lado) como un proceso en permanente construcción, dinámico y a veces confundido con un desapego que se traduce en una permanente destrucción de los vestigios del pasado” y, por el otro, de profundización y ampliación de la búsqueda “de los valores propios de lo vernacular”.
Si algo puede dejar en claro el desarrollo de la investigación realizada por Calvo es la intrínseca convivencia que existe entre identidad y alteridad y la necesidad de entender la primera dentro de una lógica incluyente que incorpore “lo uno y lo otro” y no en la que de manera excluyente predomine la de “lo uno o lo otro”. De esta manera, el dar cabida a la aparición de la tensión entre lo local y lo global, condición innegable de nuestra contemporaneidad, donde la identidad vinculada a la dialéctica entre modernidad y tradición aparece como “digestor crítico con el que el estudioso se enfrenta ante cualquier manifestación arquitectónica y que, a la vez, permite seleccionar dentro de la diversidad aquello que se asocia a su idea de autenticidad sin necesariamente descalificar lo demás”, allana el camino para develar la presencia de lo universal en las entrañas de lo más próximo.
Cabe mencionar que este libro, hoy agotado en su presentación impresa pero disponible en formato digital a través de www.edicionesfau.com, resultó ser el segundo más citado, por detrás de Caracas a través de su arquitectura (Graziano Gasparino y Juan Pedro Posani -1969-) y por delante de Carlos Raúl Villanueva y la Arquitectura de Venezuela (Sibyl Moholy-Nagy -1964-), en la consulta que a finales del año 2016 hiciera la Fundación Arquitectura y Ciudad a más de 60 profesionales y académicos solicitando que seleccionaran cinco textos que a su juicio no deberían faltar a la hora de elaborar una antología que permitiese llevar a cabo una aproximación a la comprensión de la arquitectura venezolana entendida como fenómeno cultural.
1989•Concluye la construcción de la Ampliación de la Biblioteca Pública «Don Luis y Misia Virginia», ubicada en Guatire, estado Miranda, diseñada por el arquitecto Azier Calvo Albizu en 1985 y construida por el Ministerio de Desarrollo Urbano. El nuevo edificio se proyectó separándolo con un patio vertical de la sede original de la biblioteca (la casa natal del expresidente Rómulo Betancourt). Aprovechando la posibilidad de su reorganización completa, se colocó la entrada principal al conjunto hacia la calle Miranda por la casa y se dispuso allí una pequeña sala de exposiciones, un cafetín, la hemeroteca y las oficinas con sus sanitarios.
En los cuatro niveles de la ampliación se ubicó el área de referencias, las salas de lectura, una de ellas infantil, depósitos y un pequeño auditorio, al cual se le puede acceder desde la calle Sucre cuando se encuentra cerrada la biblioteca. El proyecto obtuvo una distinción en la IX Bienal Nacional de Arquitectura.
HVH
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