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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 470

En las bibliotecas que recogen documentación planimétrica antigua, pocos personajes evocan tanto respeto como Jacques-Nicolas Bellin (1703-1772), primer ingeniero hidrógrafo de la marina francesa y cartógrafo oficial del rey Luis XV.

1. En noviembre de 1720 Luis XV y su Conseil de Marine (Consejo de Marinos) crearon el Dépôt des cartes et plans de la Marine (Depósito de los mapas, planes y periódicos de la Marina) donde Jacques-Nicolas Bellin ingresó con apenas 17 años.

A diferencia de muchos cartógrafos de su época que trabajaban de manera independiente o comercial, Bellin desarrolló casi toda su carrera dentro del aparato militar e institucional francés al servicio del Dépôt des cartes et plans de la Marine (el Archivo oficial de mapas navales de la Marina) donde ingresó en 1720 con apenas 17 años. Fue el responsable directo de dotar a la armada francesa de la cartografía oficial necesaria para sus rutas comerciales, su expansión colonial y sus operaciones de guerra durante el Siglo de las Luces.

2. Jacques-Nicolas Bellin (1703-1772).

Su monumental obra abarca más de 1.400 mapas y cartas náuticas, además de cientos de textos enciclopédicos. Su corpus completo de publicaciones se divide principalmente en tres grandes categorías: sus atlas marítimos esenciales, sus obras de geografía regional y sus aportaciones científicas-literarias.

Dentro de primera categoría nos interesa resaltar tres obras fundamentales:

3. Carátula y página de presentación de la versión original de Le Neptune François ou Atlas Nouveau des Cartes Marines, publicado en 1693 bajo el reinado de Luis XIV (el Rey Sol), impulsado por el ministro Colbert que Bellin actualizaría en 1753 desde el Dépôt des cartes et plans de la Marine.
4. Dos de las cartas de 650 x 540 mm incluidas en Le Neptune François publicado por el Dépôt de la Marine en 1753.
  • Le Neptune François (1753): Atlas de gran formato especializado en las cartas de navegación costera de Francia y las potencias europeas vecinas. Es el trabajo con el cual Bellin une a las dos grandes épocas de la cartografía naval francesa, ya que la obra original nació en 1693 bajo el reinado de Luis XIV (el Rey Sol) impulsada por el ministro Colbert, correspondiéndole a Bellin, cuando ya lideraba el Dépôt de la Marine, intervenirla y actualizarla en 1753 convirtiéndola en una herramienta científica de vanguardia para el siglo XVIII. Comprende las costas de Europa sobre el Océano Atlántico, desde Dronthem en Noruega, hasta el Estrecho de Gibraltar.
5. Dos de las cartas de 650 x 540 mm que forman parte de L’Hydrographie Française (1753).
  • L’Hydrographie Française (1753): Se trata de su obra cumbre y más ambiciosa en términos de navegación pura recopilada a lo largo de décadas: un atlas monumental con cartas de gran formato destinadas al uso real en los barcos de guerra, eliminando distorsiones geográficas previas basándose en nuevas mediciones astronómicas. Este proyecto no nació como un libro cerrado, sino como una colección viva y dinámica que el Dépôt de la Marine iba publicando y actualizando bajo la estricta supervisión de Bellin. Puede considerarse como la pareja perfecta (el «volumen complementario») de Le Neptune François.
6. Los cinco tomos de Le Petit Atlas Maritime, 1764. Las dimensiones entre 31 y 34 cm de alto por 24 y 26 cm de ancho, varían ligeramente entre ejemplares debido al proceso artesanal de encuadernación del siglo XVIII.
  • Le Petit Atlas Maritime (1764): Su obra más famosa y accesible. Consolida todo su conocimiento acumulado en cinco volúmenes enfocada en planos urbanos, bahías y fortificaciones costeras de todo el mundo, pensada para la portabilidad y la estrategia militar.

Sobre la última de las señaladas cuyo título completo es Le Petit Atlas Maritime: Recueil De Cartes et Plans Des Quatre Parties Du Monde (El Pequeño Atlas Marítimo: Colección de Mapas y Planos de las Cuatro Partes del Mundo), vale la pena añadir que fue publicada en París y es considerada una de las piezas cumbres de la cartografía náutica e hidrográfica del siglo XVIII, destacando tanto por su monumental escala técnica como por su belleza estética. Y es justamente el equilibrio entre la cartografía a gran escala y el detalle del plano urbano-portuario lo que hace del Petit Atlas Maritime una obra extraordinaria que muestra perfiles de costa para la navegación con sus respectivas rosas de los vientos y líneas de rumbo, permitiendo a Bellin introducir una ingente cantidad de material nuevo y actualizaciones de mapas anteriores en formatos reducidos.

7. Muestras de las escalas que abarca Le Petit Atlas Maritime.

El atlas también es famoso por sus minuciosos planos de bahías, ensenadas y ciudades fortificadas. En una sola mirada, un navegante o un estratega militar podía entender la profundidad de un canal de acceso, la ubicación de los bancos de arena y la disposición de los baluartes y baterías de artillería que protegían los puertos caribeños o asiáticos. Las cartelas o cartouches decorativas que acompañaban cada mapa ocupando un lugar destacado, grabadas magistralmente por artesanos, añadían un elemento artístico característico de la obra de Bellin, priorizando la claridad de la información técnica y la legibilidad de la tipografía.

8. Cartas correspondientes al Tomo I de Le Petit Atlas Maritime.
9. Cartas correspondientes al Tomo III de Le Petit Atlas Maritime.

A pesar del adjetivo «Petit» en su nombre (que hacía referencia a su formato de lectura en cuarto, más manejable y portátil que los pesados atlas de folio utilizados en los escritorios oficiales), la obra es colosal. Conformado por 581 cartas que abarcan las costas y las principales ciudades portuarias del mundo conocido, Le Petit Atlas Maritime se dividió (como ya se adelantó) en cinco tomos: el primero dedicado a “América del Norte y el Caribe”; el segundo a “América del Sur: México continental, Brasil, Perú, Chile”; el tercero a “Asia y África”; el cuarto a “Europa y sus Estados constituyentes”; y el quinto a “Las Costas de Francia”. Fue comisionado formalmente por el Duque de Choiseul, Ministro de Guerra y Marina de Francia en un contexto de intensas rivalidades coloniales y comerciales anglo-francesas, donde contar con un registro exacto de las líneas de costa, las entradas de los puertos y las fortificaciones del mundo entero era un asunto de estricta seguridad nacional y estrategia comercial.

10. Carta del Golfo de México y de las Antillas correspondiente al Tomo II de Le Petit Atlas Maritime. Abarca también Centroamérica y el norte de Sudamérica como parte de la costa del Mar Caribe.

Es en ese marco que, formando parte del Tomo II del Petit Atlas Maritime y más específicamente bajo el número 23, la “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria” (Carta de las Provincias de Caracas, Cumaná y Paria), que hoy presentamos ilustrando nuestra postal, no solo es un objeto de colección, sino un testimonio gráfico de una era donde la precisión técnica comenzó a desplazar a la fantasía en los mapas del Nuevo Mundo. Sus características permiten afirmar que se trató del mapa que definió el Caribe venezolano en el siglo XVIII y, además, de una verdadera joya para quienes surcaban el Mar de las Antillas. El ejemplar original tiene unas dimensiones de 21 x 30 cm, una escala de 1:3,067,313 y se encuentra catalogado en las colecciones más prestigiosas del mundo, incluyendo el National Maritime Museum.

11. La imágen de nuestra postal del día de hoy: “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria” (Carta de las Provincias de Caracas, Cumaná y Paria).

Sobre Bellin, debe agregarse que no fue un cartógrafo cualquiera. Como Ingeniero de la Marina Real de Luis XV, su misión era dotar a la flota francesa de herramientas exactas para navegar por territorios que, aunque bajo dominio español, eran vitales para el equilibrio de poder en Europa. Este mapa, como todos los del Petit Atlas Maritime, grabado originalmente en cobre, es un ejemplo perfecto de la estética de la Ilustración: limpio, racional y desprovisto de los monstruos marinos que poblaban los mapas de siglos anteriores.

Para entender cómo Bellin y sus contemporáneos lograban esa precisión sin satélites, debemos imaginar los barcos de la época como laboratorios flotantes. En 1764, determinar la posición en mar abierto era una mezcla de matemáticas puras, observación astronómica y resistencia física.

Los dos pilares de esa «magia» científica eran la latitud y la longitud. Calcular la latitud (la posición Norte-Sur) era la parte «fácil» gracias a la geometría. Los navegantes utilizaban el sextante o el octante para medir el ángulo exacto entre el horizonte y un cuerpo celeste. Mientras que de día se medía la altura del Sol al mediodía (su punto más alto), de noche se tomaba como referencia la Estrella Polar en el hemisferio norte. Con el ángulo obtenido y unas tablas matemáticas llamadas náuticas, aplicaban una fórmula de trigonometría esférica que les daba su posición con un margen de error sorprendentemente bajo.

12. Mapa Mundi de Bellin, 1778. Aunque Bellin falleció en 1772, esta carta náutica mundial es una evolución de las realizadas en 1753 y 1754 por el cartógrafo francés y representa la culminación de sus planchas matemáticas actualizadas y revisadas, sirviendo como un atlas definitivo para la Marina Real Francesa.

Por otro lado,, calcular la longitud (la posición Este-Oeste) era el mayor reto científico del siglo XVIII. Como la Tierra gira 360 grados cada 24 horas, cada hora de diferencia respecto a un punto fijo equivale a 15 grados de longitud. El problema era: ¿cómo saber qué hora es en París o Cádiz mientras estás en mitad del Caribe? En la época de este mapa, coexistían dos métodos: utilizar las distancias Lunares es decir, medir la distancia entre la Luna y ciertas estrellas que requería horas de cálculos manuales complejos; o mediante una pieza de tecnologia, el Cronómetro Marino, que no se desajustaba con el balanceo del barco ni los cambios de temperatura.

Dicho lo anterior, es importante notar que Jacques-Nicolas Bellin rara vez subía a los barcos. Su genialidad residía que recibía los «diarios de bitácora» de cientos de capitanes que regresaban de América. Si tres capitanes reportaban que un cabo estaba en una coordenada y un cuarto decía algo distinto, Bellin aplicaba un filtro de veracidad basado en la reputación del navegante y la calidad de sus instrumentos. Así, con puntos y trazos de tinta, se construyeron joyas como este plano: un rompecabezas de miles de observaciones individuales unificadas por la lógica de un hombre en una oficina de París.

13. Detalle de la cartela decorativa de la “Carte des Provinces de Caracas, Comana, et Paria”.

El documento destaca por su cartela decorativa, un recuadro elegante donde se lee el título, y por el uso de pequeños trazos de sombreado para representar el relieve montañoso de la Cordillera de la Costa.

Esta pieza resulta clave para entender la administración de las provincias de la Capitanía General de Venezuela. El mapa delimita con precisión las regiones de Caracas, Cumaná y Paria, áreas que en 1764 eran los uno de los motores económicos del imperio gracias a la exportación de cacao y tabaco. Así, identifica numerosos asentamientos y accidentes geográficos, como el Golfo de Paria, y precisa accidentes como ríos y cadenas montañosas.

14. Plano de la ciudad de San Francisco de Quito registrado con en nº 84 del Tomo II de Le Petit Atlas Maritime de Bellin.

Un detalle que suele sorprender a los entusiastas es la referencia al Meridiano de París. En aquel entonces, la hegemonía científica se disputaba en cada línea de longitud, y Bellin, fiel a su corona, situaba el «punto cero» en la capital francesa, décadas antes de que la convención internacional se rindiera ante el Meridiano de Greenwich.

Más allá de la frontera terrestre, el mapa es una herramienta náutica. Las anotaciones de profundidad (sondas) y la disposición de las Antillas Menores —como Granada y Trinidad— revelan la preocupación de Bellin por la seguridad de las rutas comerciales. Es una obra que permitió a los navegantes de la época cruzar el Atlántico con confianza, reduciendo los riesgos de naufragio en una costa tan rica como peligrosa.

15. El puerto de La Guaira (izquierda) y el curso del río Orinoco (derecha) también fueron recogidos en el Tomo II de Le Petit Atlas Maritime de Bellin.

Este mapa es, en definitiva, un puente entre dos mundos. Nos recuerda que la geografía, fue el lenguaje del poder, el comercio y la exploración científica que unió a España y América. Al igual que el resto de los planos de Bellin se trata de un documentos histórico primario insustituible para los investigadores de la evolución urbana y portuaria de América y Europa y para entender cómo eran los trazados de las ciudades coloniales y sus sistemas defensivos antes de las transformaciones del siglo XIX.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 11 y 13. David Rumsey Map Collection (https://www.davidrumsey.com/luna/servlet/detail/RUMSEY~8~1~232865~5509459?qvq=q%3Acaracas%3Bsort%3Apub_list_no_initialsort%2Cpub_list_no_initialsort%2Cpub_date%2Cpub_date%3Blc%3ARUMSEY~8~1&mi=42&trs=45Bellin,%20Jacques%20Nicolas,%201703-1772)

1. Wikipedia. Luis XV de Francia (https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_XV_de_Francia) y Dépôt des cartes et plans de la Marine (https://fr.wikipedia.org/wiki/D%C3%A9p%C3%B4t_des_cartes_et_plans_de_la_Marine)

2. New World Cartographic (https://nwcartographic.com/blogs/essays-articles/map-maker-biography-jacques-nicolas-bellin-1703-1772)

3. Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:1693_Frontispiece_To_Le_Neptune_Francois.jpg) y (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Title_Page_Le_Neptune_Francois_ou_Atlas_Nouveau.jpg)

4. IberLibro.com (https://www.iberlibro.com/maps/Neptune-Fran%C3%A7ois-I-D%C3%89P%C3%94T-CARTES-PLANS/30971888099/bd)

5. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bellin_-_Carte_reduite_de_l%27ocean_septentrional.png); y Wikimedia Commons (https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Carte-des-isles-du-japon-terre-de-jesso-et-pays-voisoins-d-bellin.jpg)

6. Christie’s (https://www.christies.com.cn/zh-cn/lot/lot-5983211)

7. ebay (https://www.ebay.com/itm/147065917450); y Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Bellin_-_Ville_de_Manathe_ou_Nouvelle-Yorc.jpg)

8. Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/); y The Map House (https://www.themaphouse.com/artworks/251902-jacques-nicolas-bellin-north-eastern-united-states-1764/)

9. AbeBooks (https://www.abebooks.com/art-prints/Map-Hindustan-Hindostan-India-Jacques-Nicolas-Bellin/31540288619/bd); y Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/)

10. Library of Congress Blogs (https://blogs.loc.gov/maps/2022/12/little-atlas-big-world/)

12. AbeBooks (https://www.abebooks.com/maps/Essay-dune-Carte-Reduite-Contenant-Parties/32068515280/bd)

14. ebay (https://www.ebay.ca/itm/404533786600?_trksid=p2332490.c101224.m-1)

15. ebay (https://www.ebay.ca/itm/305182891818) y (https://www.ebay.ca/itm/295967679846?_trksid=p2332490.c101224.m-1)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 469

Cuando a finales del año 1998 la Asociación Israelita de Venezuela convocó el concurso privado de arquitectura para la sede del Museo Sefardí de Caracas “Morris E. Curiel”, se despertó un notable entusiasmo de parte de los participantes y un inusitado interés en el gremio por conocer los resultados de lo que podía constituirse en una de las contadas excepciones en las que un evento de esta naturaleza tendría como desenlace final la construcción del edificio, en vista de las continuas decepciones que habían traído consigo los concursos promovidos por el Estado. Con ello, se reactivaba, una vez más, la esperanza que siempre ha acompañado a estos certámenes de constituirse en camino idóneo para promover la buena arquitectura asociada a edificaciones de valía para la sociedad y se aspiraba a que, auspiciado en esta oportunidad por una entidad de reconocida solvencia económica y social, la feliz finalización estuviese garantizada.

La iniciativa de llamar a concurso, sin duda, estuvo ligada al hecho de ser la comunidad sefardí en Venezuela una de las más antiguas de América Latina, caracterizada por una temprana presencia clandestina, un rol clave en la independencia y un legado cultural imborrable. A diferencia de los judíos asquenazíes (provenientes de Europa Central y Oriental) que llegaron en el siglo XX, los sefardíes sentaron las bases del judaísmo en el territorio nacional. Por ello no es de extrañar que historiadores y estudios genealógicos modernos sugieran que en el flujo constante de conversos se encuentre la huella genética de muchas familias de la aristocracia criolla.

1. Mapa que recoge los lugares de España y Portugal donde se ubicaron, tras ser decretada su expulsión en 1492, los «judíos secretos», «nuevos cristianos», «judíos conversos» o «criptojudíos», así denominados porque, aunque continuaron practicando su religión clandestinamente eligieron convertirse para evitar su expulsión o ser entregados a la Inquisición. El registro abarca hasta 1930 cuando se da la emancipación de la judería en España, posterior a la producida en Portugal en 1910.

La historia señala cómo tras la expulsión de España decretada por los Reyes Católicos en 1492, muchos judíos conversos o criptojudíos llegarían integrados en las expediciones de conquista españolas, ocultando su fe ante el temor ser descubiertos y procesados por la Inquisición. Más adelante (1693), un grupo de sefardíes procedentes de Livorno y establecidos en la colonia holandesa de Curazao fundó un importante asentamiento comercial en Tucacas: construyeron casas, comerciaron cacao y tabaco, y erigieron una sinagoga. Sin embargo, en 1720, las fuerzas españolas destruyeron el lugar acusándolos de contrabando.

2. Mordechai Ricardo (1771-1842) abogado judío sefardí nacido en Amsterdam, que protegió a Simón Bolívar y a sus hermanas en Curazao tras las victorias realistas iniciales. Fue uno de los primeros en leer el Manifiesto de Cartagena.

A comienzos del siglo XIX durante la guerra de emancipación, islas como Curazao y Saint Thomas (con alta población sefardí) sirvieron de refugio para los patriotas y también se sabe que sefardíes prominentes apoyaron financieramente y con armamento la causa republicana.

Lograda la Independencia, al consolidarse la República de Venezuela después del triunfo de Carabobo en 1821, se abolió oficialmente el tribunal de la Inquisición, cesó definitivamente la persecución y se abrió el camino para la libertad de culto.

3. El Cementerio Judío de Coro, abierto en 1824.

Ya en plena República, hacia 1824, debido a la crisis económica que atravesaba Curazao y atraídos por las nuevas leyes venezolanas, decenas de familias sefardíes se asentaron legalmente en Santa Ana de Coro. Esta comunidad fundó el Cementerio Judío de Coro en 1832, el camposanto israelita en uso continuo más antiguo de toda América del Sur. De esta migración surgieron apellidos plenamente integrados a la venezolanidad como Curiel, Maduro, Capriles, Fonseca o Henríquez y muchos miembros se asimilaron con el tiempo debido a los matrimonios mixtos.

4. En 1939 por iniciativa de la Asociación Israelita de Venezuela (creada el año anterior) se inaugura la Sinagoga de El Conde, ubicada en el Nº 25 de la calle Sur 17, urbanización El Conde, Parroquia San Agustín, proyectada por los arquitectos Alfredo Jahn y Carlos Guinand Sandoz. Fue demolida en 1954.

A finales del siglo XIX y principios del XX, el foco económico se trasladó a la capital, encontrándonos con que el 29 de junio de 1930 los sefardíes caraqueños formalmente organizados fundan la Asociación Israelita de Venezuela (AIV) con la finalidad de preservar sus ritos y tradiciones. Fortalecida económicamente con la llegada a partir de mediados del siglo XX de sefardíes procedentes del norte de África (Marruecos) y del Medio Oriente (Siria, Líbano), la comunidad fue consolidando instituciones como sinagogas, escuelas y organizaciones culturales que han servido como pilares para preservar su identidad.

5. Samuel Eskenazi y José Benzaquén. Sinagoga Tiféret Israel. Avenida principal de Maripérez con Paseo Colón. 1963.

Destaca en tal sentido la inauguración y apertura al público en 1963 de la Sinagoga Tiféret Israel, la más grande del país, cuya primera piedra se había colocado en 1956. Ubicada en el cruce de la avenida principal de Maripérez con el Paseo Colón, próxima a la Plaza Venezuela, fue diseñada por los arquitectos Samuel Eskenazi y José Benzaquén y vino a remplazar a la que funcionó en la Urbanización El Conde desde 1939, demolida en 1954 como parte de la construcción de la Avenida Bolívar. Hoy en día en Caracas se cuenta además con otro lugar de culto: la Sinagoga Tiféret Israel del Este ubicada en Los Palos Grandes.

6. Morris E. Curiel (1920-2007).

Dentro de esta breve reseña debe resaltarse la figura de Morris E. Curiel (1920-2007), destacado empresario y banquero venezolano, descendiente de una distinguida familia sefardí de Curazao, que desarrolló una gran obra filantrópica de apoyo a la educación y la cultura y cuyo nombre llevaría el edificio convocado a concurso.

7. Ubicación del terreno destinado a la realización del concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel sobre el Paseo Colón próximo a la Plaza Venezuela.
8. El Centro Otassca o Caracas Teleport (hoy CNE) y el monumento a Colón (cuya escultura fue derribada en 2004), conformaron parte de los elementos referenciales del lugar a ser considerados por lo concursantes.

Para el desarrollo de la edificación destinada al museo fue adquirido un terreno entre medianeras ubicado a menos de una cuadra de la sinagoga de Maripérez, sobre el llamado “eje cultural” de la ciudad, limitado en su lindero Este con construcciones blandas, con posibilidades de desarrollo mínimas de acuerdo a las dimensiones de las parcelas que ocupan y, por el Oeste, con el recién inaugurado Centro Otassca o Caracas Teleport (José Miguel Galia y Alfredo Sucre Fabre, 1998), poseedor de un muy particular desarrollo formal, lo que lo convirtió en elemento referencial del lugar. El Sur se abría a un paisaje que contenía el monumento a Colón y la extensión del parque Los Caobos en un primer plano, y el Jardín Botánico junto a Ciudad Universitaria a distancia. El Norte se encontraba comprometido por la posibilidad de desarrollos futuros en las parcelas colindantes.

El programa estaría conformado por tres componentes principales: el museo propiamente dicho, actividades comunitarias y actividades administrativas (apoyadas todas por estacionamientos y servicios comunes), a los que se les exigía una cierta independencia operativa.

Para la evaluación de las propuestas se contó con un calificado jurado integrado por: Celina Bentata, Carlos Gómez de Llarena, Jimmy Alcock, Julio Maragall, Federico Vegas, Isaac Abadí, David Bassan, William Niño y David Gouverneur el cual, a finales de marzo de 1999, falló a favor del proyecto presentado por los arquitectos Andrés Makowski y Lea Dojc, otorgando 4 menciones a las propuestas entregadas por: Pablo Lasala; Guillermo Frontado; Enrique Larrañaga y Vilma Obadía; y Susana Merenfeld.

9. Nº301 del semanario Arquitectura HOY del viernes 15 de junio de 1999.

Del proyecto de Makowski y Dojc, hemos seleccionado una foto de la maqueta que elaboraron como parte del trabajo presentado a concurso para engalanar nuestra postal del día de hoy. Cabe añadir que el mismo fue publicado a espacio completo en el nº301 del semanario Arquitectura HOY del viernes 15 de junio de 1999, donde se mostraron algunos de los elementos presentados en las láminas que constituyeron la entrega y una memoria que explica con total claridad la manera como se concibió y desarrolló el proyecto haciendo mención a sus referentes, sus planteamientos conceptuales, los temas a los que se les dio importancia y la manera como se generó la forma.

10. Izquierda: Vitrales de Marc Chagall para la sinagoga Abbell de Hadassah-Ein Kerem del ‘Centro Médico de Hadassah’ en Jerusalén, 1962. Derecha: Daniel Libeskind. Museo Judío de Berlín, 1997-1999.

Señalan Makowski y Dojc, para introducir su planteamiento lo siguiente: “La imagen de la comunidad judía a lo largo de la historia, ha sido interpretada y posteriormente construida a través de los ojos de diversos arquitectos y artistas, desde los vitrales de Chagall para la sinagoga del ‘Centro Médico de Hadassah’ en Jerusalén, hasta el ‘Museo Judío de Berlín’ de Daniel Libeskind. De esta forma, visiones particulares enriquecen el patrimonio de miles de años de historia. El valor de estas presentaciones está en la multiplicidad y simultaneidad de visiones, en la dinámica de la interpretación de la simbología y los valores. Este ‘modus operandi’ permite a una minoría comunicarse con el resto de la sociedad, por medio de códigos reconocidos y a su vez, dejar un legado acorde a su tiempo”.

11. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

Bajo estas premisas, la proposición presentada tuvo siempre presente la necesidad de la convivencia de dos escalas de contenido: una material y una simbólica. La primera sería asumida a través de la relación del edificio con el lugar y, en consecuencia, con la ciudad; la segunda estaría dirigida a reconocer el pasado y la tradición que acompaña a la comunidad judía: “Así el Museo como institución, se presenta como un vinculante entre sociedad y comunidad”, subrayarán los arquitectos.

12. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

Por otro lado, la inevitable consideración del museo como contenedor, buscó traducirse en permanencia asumida por “los elementos que configuran el espacio y que a su vez están cargados de contenido simbólico, valores más allá de los exclusivos a su estructura. De esta manera, términos no arquitectónicos, como son los símbolos, se construyen o materializan, convirtiéndolos en elementos del presente, que rigen la lógica tanto espacial como retórica del proyecto”.

13. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.
14. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Corte.

Las intenciones expresadas se traducirían en una edificación que buscó, mediante una imagen sobria, congeniar su relación con el entorno “expandiendo” el museo con la incorporación de espacios públicos y, a la vez, “apropiándose” del espacio circundante, sin dejar de considerar el asumir un “diálogo por oposición” con la expresividad manifiesta de su vecino: el Centro Otassca.

15. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles -3 (izquierda) y 0.00 (derecha) .

La formulación del programa, que de entrada sugería, dada la independencia funcional de sus partes, el tener que lidiar con una imagen fragmentada hacia la ciudad como respuesta, llevó a Makowski y Dojc a “construir una ‘pieza intermedia’ entre el museo y el edificio administrativo, que aparte de permitir al museo figurar emblemáticamente a la escala de la ciudad, se incorporaba como estructurante de éstos. Entendía simultáneamente el problema de la doble escala que el proyecto presentaba, construyendo una imagen sólida y unitaria del programa solicitado”.

16. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles +4 (izquierda) y +9 (derecha).

El dilema sobre el protagonismo del contenedor sobre el contenido, propia de todo museo contemporáneo, “se trató de resolver de la forma más ortodoxa, vale decir, creando espacios claros y secuenciales, capaces de contener y exhibir lo propio de los museos, introduciéndolos en el sistema o contenedor que se exhibe a sí mismo. Un Vacío, en el que sus partes estructurantes, vale nombrar, columnas, muros, suelos y cubiertas adquieren una capacidad expresiva propia, permitiendo variadas percepciones simultáneas durante los recorridos”.

17. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Plantas niveles +14 (izquierda) y planta tipo edificio administrativo (derecha).

El resultado final contempló la creación de un volumen en contacto con la calle y alineado con el cuerpo bajo del Centro Otassca que contendría en el sótano (nivel -3): servicios generales, depósitos, talleres de montaje, carga y descarga, seguridad, oficinas, tienda, cocina y un patio de café del cual surgen una serie de elementos verticales manejados con criterios de sala hipóstila, en torno al cual se organiza el edificio.

El nivel 0.00 se caracteriza por ser el acceso peatonal y a la vez funcionar como nodo de distribución y relacionador espacial ya que contiene: el ingreso hacia las actividades comunitarias (sala de usos múltiples, centro de documentación, salón de creatividad), ubicadas en el nivel +4; el hall de entrada al museo que se desarrolla en un total de 3 pisos de alturas generosas y espacios secuenciales entrelazados con diversos sistemas de circulación mayormente concentrados en el ala Este; el hall de acceso al edificio administrativo; y el ingreso al estacionamiento ubicado en la parte posterior de la parcela (con alturas de entrepiso menores a las correspondientes al museo), desarrollado a medios niveles abarcando hasta 7 pisos en total.

18. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Cortes.

El otro componente del conjunto es el edificio administrativo de 11 pisos contados a partir del último nivel de los estacionamientos (sobre los cuales se ubica), y que funciona como telón de fondo del museo alcanzando la altura del Centro Otassca.

19. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Fachada sur.
20. Dos ejemplos de «parohet».
21. Andrés Makowski y Lea Dojc. Propuesta ganadora del Concurso para el Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel. Maqueta.

El frente hacia el Paseo Colón está gobernado por la fachada sur, lograda mediante una trama que evoca al “parohet” (“cortina ricamente ornamentada que se coloca delante del Aron Hakodesh -el Arca Sagrada- en una sinagoga, la cual contiene los rollos de la Torá”): “representa la protección, regula la apertura y la interrelación con el exterior, representa el movimiento, la posibilidad de transformación de la forma, pero permanencia en esencia”, argumentarán los proyectistas. Frente a ella, producto del retraimiento del vacío del museo y el alargamiento de su ala Este, se produce una pequeña plaza que refuerza la idea de considerar el edificio como “integrante activo del contexto, una institución que no sólo es un contenedor que exhibe arte e historia, sino que define la calle, anima el contexto con un nuevo contenido y ofrece un nuevo espacio público a los visitantes”.

22. Vista aérea actual del sector en el que se ubica el terreno objeto del concurso.
23. Aproximación desde el Este al terreno objeto del concurso en la actualidad.

Las expectativas iniciales que apuntaban a la construcción del edificio se toparon con circunstancias que llevaron a la Asociación Israelita de Venezuela a abandonar la empresa. Si recordamos que el llamado a concurso coincidió con los meses previos a las elecciones de finales de 1998 ganadas por Hugo Chávez, y la emisión del veredicto con los días posteriores a su juramentación en febrero de 1999 (poco antes de la aprobación del referéndum para la creación de una Asamblea Nacional Constituyente), convirtiéndose el año 1999 en un punto de inflexión histórico en Venezuela que implicó un cambio radical que a su vez trajo consigo una profunda inestabilidad institucional y un cambio total en las prioridades del Estado y de los mecenas culturales, podemos entender las razones de la decisión asumida. En ese contexto, los proyectos de la comunidad judía venezolana, que solían contar con ciertos apoyos o licencias fluidas, entraron en un terreno de gran incertidumbre política que los llevó a aplazar indefinidamente el desarrollo del proyecto y la obra del Museo Sefardí y decantarse por mantener las instituciones ya existentes como la Sinagoga Tiféret Israel o el Centro de Estudios Sefardíes.

24. Acceso, espacios y parte de la colección del Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel.

Ello no impidió que se creara aquel año de 1999 el “Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel” como Asociación Civil sin fines de lucro ni que, a una escala y con una repercusión urbana muy diferentes a la que se previó como programa para la realización del concurso, el 20 de junio de 2010 se inaugurase, de manos de otros proyectistas, “la Primera Etapa de su Sede: la Sala de Exposiciones, ubicada junto a la Sinagoga Tiféret Israel, que se integra al recorrido expositivo. Seguidamente, sus Oficinas Administrativas en nivel superior y la Sala para Conversatorios e Investigación en Dramaturgia, Ensayos de Poesía y Teatro, que lleva el nombre de Isaac Chocrón, la cual forma parte de la Sala de Exposiciones”, tal y como se recoge en https://www.museosefardidecaracas.org.ve/historia.html. Por otro lado, el terreno donde se desarrollaría la propuesta de Makowski y Dojc aún hoy se encuentra desocupado.

Al igual que cuando se hizo la convocatoria en 1998: “El Museo define su misión como la de conformar, conservar, estudiar y difundir un patrimonio de Judaica: documentos, libros, objetos y obras de arte que den testimonio de la historia, la cultura y los valores del Pueblo Judío, con énfasis en la comunidad establecida en Venezuela por más de dos siglos”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 7, 11-19 y 21. Cortesía de Lea Dojc y Andrés Makowski

2. @lahistoria200 (https://www.instagram.com/p/CkrJ9l-OnVQ/)

3. IAM Venezuela (https://iamvenezuela.org/2017/02/__trashed-2/)

4 y 5. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

6 y 24. Museo Sefardí de Caracas Morris E. Curiel (https://www.museosefardidecaracas.org.ve)

8. @arquitecto_simongonzalo (https://www.instagram.com/p/C43KIKnOPGw/?hl=es-la&img_index=2)

9 y 23. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

10. La Luz (https://revistalaluz.com.ar/2022/02/04/los-vitrales-de-marc-chagall-cumplen-60-anos-en-el-centro-medico-hadassah/); y UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Museo_Jud%C3%ADo_de_Berl%C3%ADn)

20. Jewish Museum of Greece (https://jewishmuseum.gr/en/antikeimeno-tou-mina/silk-parohet/) y (https://artifacts.jewishmuseum.gr/artifacts/parohet-34/)

22. Captura de Google Earth.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 468

Cuando en 1959, bajo la presidencia de Rómulo Betancourt en los albores de la era democrática, se dieron en Venezuela los primeros estudios serios para determinar la posibilidad de implantar el Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo (SNAP), se pensaba, por un lado, en crear un medio efectivo para que la comunidad orientase sus ahorros hacia la solución del problema de la falta de viviendas y, por el otro, en ofrecerle al Banco Obrero un poderoso instrumento de apoyo para cumplir su labor, lo cual justificaría su adscripción inicial a ese organismo.

Sin embargo, luego de la visita en 1961 de la comisión técnica enviada por el Fondo de Préstamo para el Desarrollo (DLF, según sus siglas en inglés), se cambiaría por completo la orientación inicial y se apuntaría hacia la creación de un instituto autónomo de ahorro y préstamo encargado exclusivamente de la dirección y supervisión del sistema. Así, mientras se daban los pasos concernientes ante el DLF para solicitar un préstamo destinado a la creación de dicho ente autónomo, el 5 de junio de 1961 se establecería finalmente mediante decreto el Sistema de Ahorro y Préstamo en Venezuela, cuyas disposiciones iniciales serían modificadas y ampliadas de forma sustancial el 24 de noviembre del mismo año.

En 1964 se designa una Comisión de Ahorro y Préstamo nueva (que sustituiría a la de 1961) y el 17 de septiembre de 1966 se promulga la Ley del Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo, el cual “tendrá por objeto crear, fomentar y mantener condiciones favorables a la formación de ahorros que se inviertan en préstamos destinados fundamentalmente a resolver el problema de la vivienda, con la finalidad de hacer propietarios a los beneficiarios de los mismos. Dicho Sistema estará integrado por el Banco Nacional de Ahorro y Préstamo, las Entidades previstas en el Título IV de esta ley y la Superintendencia de Entidades de Ahorro y Préstamo”.

1. Sólo dos años después de su creación, en 1968 el Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP) concluye la construcción de su edificio sede, ubicado en la esquina de Av. Abraham Lincoln (hoy Boulevard de Sabana Grande) con la avenida Los Jabillos, Sabana Grande, proyectado por Guido Bermúdez Briceño (1925-2001). Allí funcionaría hasta 1996 cuando se mudó a una nueva edificación situada en la urbanización El Rosal. El edificio de Sabana Grande hoy se encuentra invadido y canibalizado.

Ello abriría las puertas para la creación el 22 de diciembre de aquel mismo año del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), organismo sucesor de la Comisión y de la Oficina Central, que actuaría como el ente rector del sistema, y sería el encargado de supervisar a las Entidades de Ahorro y Préstamo, de garantizar los depósitos de los ahorristas y de refinanciar los préstamos hipotecarios otorgados.

De tal manera, con un capital inicial de doscientos millones de bolívares, el BANAP se constituyó en un ente robusto, con personalidad jurídica y patrimonio propio e independiente del Fisco Nacional que funcionaba como un Banco Central del Sistema y debía velar por el máximo desarrollo de éste en su conjunto. Con la aprobación del Ejecutivo Nacional, el BANAP dicta sus normas de operación con base a una estructura que contemplaba su naturaleza dual: por un lado, institución autónoma del Estado y por el otro, cúspide operativa y financiera del SNAP. Estaría conformado por un Nivel Político y de Alta Dirección (la Asamblea General y la Junta Directiva) y un Nivel Operativo y Técnico (las oficinas sustantivas) ubicado debajo de la directiva, que se dividía en vicepresidencias, gerencias y departamentos técnicos especializados encargados del día a día del mercado inmobiliario, entre los que destacaban:

  • La Gerencia Financiera y de Crédito (Banco de Segundo Piso): Encargada de recibir los recursos asignados por el Fisco o préstamos internacionales (como los de la AID), y administrarlos para otorgar préstamos de liquidez y refinanciamiento a las Entidades de Ahorro y Préstamo (EAP).
  • La Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social: Ala académica y técnica que impulsó un robusto programa de investigación científica, tecnológica y social y de normalización técnica, constituyéndose en uno de los legados más significativos del BANAP, frecuentemente eclipsado por su balance financiero.
  • El Departamento de Avalúos e Inspección: Cuerpo técnico de ingenieros y arquitectos dedicados a certificar que los desarrollos habitacionales financiados por el SNAP cumplieran con las normativas constructivas de habitabilidad y preventivas vigentes en el país.
2. Portada del Nº 1 de Cuadernos del BANAP (Diciembre 1969), serie orientada a difundir los resultados de las investigaciones que financia y promueve de acuerdo a su reglamento constitutivo. En este número se expuso la «Estructuración y funcionamiento de la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social», sirviendo como una declaración de principios sobre la importancia de basar la política habitacional en la ciencia y los datos.

Pues bien, la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), con el financiamiento y coordinación de la institución, estimuló programas y líneas de investigación divididos en cuatro grandes áreas:

  • Programa de Industrialización y Prefabricación de Vivienda. Eje central de su estrategia de investigación mediante el cual el BANAP buscaba romper con los métodos tradicionales de construcción lenta para adoptar procesos masivos y modulares a través del financiamiento de estudios para evaluar la viabilidad de Sistemas Constructivos No Tradicionales de componentes prefabricados y la Normalización de Materiales desarrollando investigaciones para estandarizar los tamaños y resistencias de bloques, paneles y techos, permitiendo que diferentes constructoras privadas utilizaran piezas compatibles entre sí.
3. En el mes de junio de 1970 aparece como inserto en el Cuaderno Nº 3 de la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), el título «Contribución al Análisis Sísmico de Estructuras» de los ingenieros Francisco Abenante y José Grases, coeditado por el BANAP, el Comité Conjunto del Concreto Armado y la Asociación Venezolana de Ingeniería Estructural del Colegio de Ingenieros de Venezuela.
  • Programa de Ingeniería Sismorresistente. Convertido en prioridad debido a la alta vulnerabilidad sísmica del territorio venezolano. Estuvo dirigido, por un lado, a apoyar investigaciones sobre Estructuras Prefabricadas de Concreto que desarrollaran metodologías de cálculo matemático para garantizar que las uniones de las viviendas prefabricadas soportaran terremotos y, por el otro, a establecer Normativas Técnicas.
4. En el mes de marzo de 1973 se edita como inserto del Cuaderno Nº 6 de la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), el titulo «Investigación Antisísmica en Edificios Prefabricados» del ingeniero Miguel Asprino.
  • Plan de Investigación conjunto BANAP-MSAS (Vivienda Rural), dirigido a impulsar un programa específico de investigación aplicada para evaluar las condiciones habitacionales del interior del país y el impacto de las viviendas rurales construidas en décadas previas por el programa de vivienda rural del MSAS. También se diseñaron pautas arquitectónicas para que las casas rurales evitaran la proliferación de insectos transmisores de enfermedades, mejorando la ventilación, los techos y el revestimiento de las paredes.
5. En 1978 el BANAP y FUNDACONSTRUCCIÓN coeditan la «Guía para el proyecto antisísmico de estructuras prefabricadas de concreto armado», elaborada por los ingenieros Henrique Arnal y Mario Paparoni.
  • Programa de Promoción, Documentación y Desarrollo de Mercados. El BANAP entendió que la investigación no podía ser aislada, por lo que creó alianzas para estructurar formalmente el conocimiento del sector constructivo nacional impulsando junto a la Cámara Venezolana de la Construcción y el Colegio de Ingenieros, un plan de cuatro centros especializados: Información y Documentación, Promoción y Evaluación de Investigación, Estudios del Mercado de la Construcción, y un laboratorio de Materiales. A modo de apoyo financió un catálogo de 33 proyectos tecnológicos experimentales simultáneos para poner a prueba prototipos de viviendas económicas y evaluar su durabilidad en tiempo real antes de otorgar créditos masivos.
6. En 1972 el BANAP patrocina la impresión del libro dedicado a Julio Árraga, monografía artística escrita por el crítico Juan Calzadilla y diseñada por Nedo M.F., dedicada a la obra del pintor zuliano.

Adicionalmente, la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social centralizó el esfuerzo editorial del banco a través de varias líneas de difusión, entre las que destacaron: los Cuadernos del BANAP; Monografías y manuales técnicos; y Convenios de Coedición y alianzas con entes externos para publicar textos de alto impacto técnico, garantizando que el conocimiento científico local se tradujera en normas constructivas aplicables en el país. Por otro lado, el banco, que contó en los niveles inferiores de su edificio sede ubicado en Sabana Grande durante muchos años con una importante galería de arte, patrocinó libros de alta factura gráfica dedicados a la historia y las artes plásticas de Venezuela.

7. Vistas de la construcción de la vivienda experimental que Henrique Hernández proyectara para él y su familia en Prados del Este, Caracas, financiada por la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP). La obra finalizó en 1972.

Dentro de este marco, la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social, abriría en 1969 las puertas para que diversos grupos de profesionales y docentes universitarios optaran al financiamiento de sus indagaciones y al registro de trabajos auspiciados por la institución. De entre los proyectos de investigación presentados y apoyados por el BANAP destacarían el titulado  “Construcción experimental de viviendas en terreno de relleno con asentamiento” de Henrique Hernández, que derivaría en la construcción de su propia casa en Prados del Este, Caracas (ver https://fundaayc.com/2018/08/26/sabia-usted-29/), y el “Sistema prefabricado UNIFAM” diseñado por los arquitectos Merlis Prieto de Menéndez, Mario Bemergui, José Miguel Menéndez y Edgar Prieto utilizando elementos plásticos producidos en el mercado venezolano busca ofrecer soluciones habitacionales a la clase media, que, con variaciones importantes, sería aplicado en la construcción de un prototipo experimental en el que se ensayaron componentes semi-industrializados y que, a modo de vivienda y estudio profesional, ubicado en un terreno en pendiente de la urbanización caraqueña El Peñón, habitaría el matrimonio conformado por Merlis y José Miguel combinando equilibradamente las preocupaciones ambientalistas de ella y las tecnológicas de él.

8. En 1966 los arquitectos Merlis Prieto de Menéndez, Mario Bemergui, José Miguel Menéndez y Edgar Prieto diseñan el sistema prefabricado UNI-FAM el cual, utilizando elementos plásticos producidos en el mercado venezolano, busca ofrecer soluciones habitacionales a la clase media.

La casa, realizada en un lote de terreno de 1.550 m2, que tiene 380 m2 de construcción, sería descrita por Mariano Goldberg en la Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, de la siguiente manera: “La búsqueda de elementos livianos y económicos, que permitan ensamblar espacios flexibles, adaptables a diferentes programas familiares, se convirtió en una experiencia personal aplicada a un terreno de difícil topografía. La estructura es de apoyos de concreto, entrepisos de reticulado metálico, cubiertas abovedadas de asbesto cemento y cerramientos de tabiquería liviana. El conjunto consta de una vivienda a dos niveles, un estudio con mezzanina y un jardín amplio con piscina, el cual también fue objeto de ensayos en cuanto al tratamiento de suelos y paisajismo. El resultado de esta experiencia no ha tenido la repercusión que se merece”.

9. Fotografía tomada desde el jardín de la vivienda experimental que construyeran Merlis Prieto y José Miguel Menéndez entre 1969 y 1971 en la urbanización El Peñón, Baruta, Caracas, como resultado de una investigación apoyada por la Oficina de Investigación y Construcción del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP).

Y, en efecto, la flexibilidad espacial que mostró la obra ha permitido con el tiempo albergar una familia que ha crecido y decrecido y la posibilidad de subdividirse para generar ingresos a su diseñadora y propietaria sin sacrificar sus valores intrínsecos como proyecto, logrando que su capacidad de controlar las variables climáticas que le eran desfavorables se tradujera en un bajo costo energético.

10. Merlis Prieto y José Miguel Menéndez. Vivienda y estudio profesional en El Peñón, Caracas. Planta.

También sirvió para que en 1975 Melis Prieto con el título de UNIFAM 1 la presentara como trabajo de ascenso en el escalafón universitario dentro de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, donde mostró todo el proceso de gestación y desarrollo del prototipo como parte de la experiencia UNIFAM (ya señalada), en la que se usaron a modo de “mecano” componentes constructivos del mercado ensamblados en un sistema prefabricado abierto que tiene a la casa como comprobación evaluable, demostrando que la economía de recursos no está reñida con la calidad arquitectónica.

11. Merlis Prieto y José Miguel Menéndez. Vivienda y estudio profesional en El Peñón, Caracas. Sección.

Acerca de su condición de edificación bioclimática que suministraba requerimientos de confort ambiental a sus usuarios, es destacable su capacidad de “responder mediante sistemas de enfriamiento pasivo a las condiciones específicas del medio en que se ubica”, tal y como se apunta en la nota dedicada a la vivienda en el capítulo “Casa y tecnología” dentro del catálogo de la exposición “La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela”, realizada por la Fundación Museo de Arquitectura en el Museo de Bellas Artes de Caracas en 1989.

12. Merlis Prieto y José Miguel Menéndez. Vivienda y estudio profesional en El Peñón, Caracas. Fachada.

En dicha nota se señala, además, cómo “los dos aspectos básicos resaltantes, en principio antagónicos, el de vivienda bioclimática y el de edificación con sistema constructivo semi-industrilizado, demuestran a través del tiempo y mediante la evaluación continua del comportamiento en la práctica de este prototipo, la factibilidad de dar buena respuesta a las ‘propiedades estructurales’ y ‘funcionales’ de la vivienda, siempre y cuando se jerarquicen apropiadamente las variables que inciden en el problema. (…) El concepto de la vivienda es que la parte edificada es la que protege de las condiciones adversas del medio, siendo el hogar el constituido tanto por esos como por los espacios abiertos de la parcela. Resaltan espacios de transición entre los espacios sociales, de dormitorio y de acceso. El estar-comedor queda virtualmente dentro del jardín cuando se levantan las puertas levadizas que le sirven de cerramiento a la terraza como espacio de transición, la cual a su vez juega un importante rol en el logro del confort lumínico y térmico al controlar la incidencia de la radiación solar”.

13. Merlis Prieto y José Miguel Menéndez. Vivienda y estudio profesional en El Peñón, Caracas. Fotografía de la sala-comedor.

El BANAP operó con gran éxito durante las décadas de 1960, 1970 y 1980 período de bonanza petrolera y el SNAP tuvo un crecimiento sin precedentes. Baste decir que entre 1962 y 1982 se llegaron a crear 27 entidades de ahorro y préstamo. El banco financió masivamente el crecimiento de los sectores urbanos formales de las principales ciudades venezolanas y en 1975, en pleno auge económico, demostró su estatus institucional al convocar un recordado Concurso Nacional de Arquitectura en dos etapas para el anteproyecto de su sede principal en Caracas (organizado junto al Colegio de Arquitectos de Venezuela), atrayendo propuestas de la vanguardia profesional de la época, el cual sería ganado por el equipo conformado por los arquitectos Oswaldo Molina, Cutberto Reyes y Jacobo Koifmann.

14. 1976. Oswaldo Molina, Cutberto Reyes y Jacobo Koifman. Propuesta ganadora del Concurso Nacional de Arquitectura convocado para desarrollar el anteproyecto para la sede del BANAP, que estaría ubicado frente al edificio de la CANTV entre la Avenida Libertador y el Boulevard Santa Rosa. Foto de la maqueta.

Sin embargo, tras el “viernes negro” primero (1983), la crisis financiera de 1994 y los cambios en las leyes de política habitacional después, el modelo mutualista tradicional del SNAP perdió fuerza y entró en declive. Tras las reformas de 1975 y 1993, en 2001 se aprobó una última Ley del Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo la cual unificó los criterios de supervisión con la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Sudeban), abriendo el camino definitivo para que las Entidades de Ahorro y Préstamo (EAP) se transformaran en bancos universales o comerciales, siendo muchas de ellas luego absorbidas por otras entidades financieras.

15. Guido Bermúdez y Jesús Paz Delfín. Edificio Sede del Banco Nacional de Ahorro y Préstamo (BANAP), Av Venezuela, Urbanización, El Rosal, Caracas, 1976. Hoy es la sede del Banco Nacional de Vivienda y Hábitat (BANAVIH).

Finalmente, en el año 2005, el Estado venezolano liquidó el Sistema Nacional de Ahorro y Préstamo (unificando o absorbiendo las carteras de las antiguas EAP que quedaban) y transformó por completo la institución. Ello dejó sin funciones y base operativa al sistema tradicional regulado por el BANAP el cual pasó de ser el árbitro y promotor de un sistema de ahorro privado y mutualista orientado al desarrollo técnico y comercial de la vivienda, a convertirse en el Banco Nacional de Vivienda y Hábitat (BANAVIH), una banca pública centralizada volcada al financiamiento y control de los planes de vivienda social del Estado. El punto final de la existencia jurídica del sistema ocurrió con la publicación de la Ley de las Instituciones del Sector Bancario de diciembre de 2010.

Con el declive del sistema, los programas impulsados por la Oficina de Investigación y Construcción de Viviendas de Interés Social del BANAP fueron desapareciendo y con ello un valioso trabajo del cual hoy sólo quedan algunos testimonios y documentos que hemos intentado refrescar en esta nota, entre los cuales se encuentra la vivienda que protagoniza nuestra postal del día de hoy.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 9, 10, 11 y 13. Mariano Goldberg, Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. Caracas. Parte 1, 1980.

1. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y @juliotavolo

2, 3, 4, 8 y 15. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. Linkedin (https://www.linkedin.com/posts/antonio-niebla-a266b6b7_estructurasprefabricadas-dise%C3%B1osismico-activity-7052123843259215872-XUyc/?originalSubdomain=pe)

6. @librosdearteccs (https://www.instagram.com/p/DXaFGJlEQmt/?img_index=1)

7. Revista CAV, nº 40, 1974.

12. Fundación Museo de Arquitectura-Museo de Bellas Artes de Caracas. Catálogo de la exposición “La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela”, 1989.

14. Revista Punto, nº 58, junio 1977.