Archivo de la etiqueta: Algo más sobre la Postal

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 397

El Concurso Nacional de Ideas para el Teatro Municipal El Hatillo, promovido el año 2001 por la Gobernación del estado Miranda, la Corporación de Servicios y Mantenimiento del estado Miranda y la Alcaldía del Hatillo buscaba, de acuerdo a las bases que acompañaron su convocatoria, obtener propuestas para la solución de un teatro clásico (tramoya y servicios) para 1.000 espectadores con actividades de apoyo, zona rental de oficinas (4.000 m2), servicios y estacionamientos.

1. Ubicación del terreno al este del pueblo de El Hatillo.

Se ubicaría en un terreno de 4.500 m2 delimitado al norte por la calle El Progreso (entrada a la urbanización La Lagunita), al sur por parcelas residenciales y al oeste con la calle Buena Vista, el pueblo del Hatillo y (a la distancia) la iglesia parroquial.

Culminado el período de entrega para el que se exigían un máximo de seis láminas rígidas de 60 x 90 cms. que mostraran la información fundamental (memoria, plantas, cortes, fachadas y perspectivas, siendo la maqueta un requisito opcional), el jurado otorgó el primer premio que garantizaba la contratación del anteproyecto y proyecto al escultor, pintor y dibujante Miguel Acosta González, profesor universitario, egresado de la FAU UCV en 1979, quien contó con la colaboración de los también arquitectos Luciano Landaeta, Juvenal Salcedo y Luis Sánchez Alonso.

El interesante proceso de diseño seguido por Acosta, recogido en “Distancias y aproximaciones entre dibujos e ideas. Experiencias en cuatro concursos de arquitectura”, trabajo de ascenso presentado en 2004 para optar a la categoría de Asistente dentro del escalafón universitario en la FAU UCV, permite no sólo encontrar los aspectos claves que fueron esgrimidos para producir y sustentar la propuesta ganadora, sino el importante peso que cobraron los medios de representación utilizados para que dicho éxito cristalizara.

Lo primero que salta a la vista a la hora de observar cómo se abordó el problema es la interpretación que se le dio al programa. Alejándose de la aspiración expuesta por los convocantes de contar con un “teatro clásico”, Acosta y su equipo propusieron más bien la creación de un “centro cultural”, transformando el teatro en una pequeña sala anfiteátrica para 250 espectadores, planteando sólo las oficinas propias de la institución llevándolas a 400 m2 y reduciendo el estacionamiento para una capacidad de 100 vehículos.

2. Del tradicional patio colonial a su adaptación al terreno.

La consideración del diseño de un edificio público asociado a la imagen arquetipal de la casa (célula de un organismo mayor como lo es la ciudad), y en particular de la casa colonial propia de pueblos como El Hatillo, estará presente desde un comienzo como idea generadora de la propuesta. En tal sentido, en el texto introductorio del proyecto elaborado por Acosta para el trabajo de ascenso mencionado, señalará: “La mayoría de las casas de pueblos coloniales como El Hatillo tiene patios internos alrededor de lo cuales se colocan los corredores, habitaciones y espacios. (…) Cuando comenzamos a trabajar en este concurso esto fue lo primero que se nos vino a la mente y propusimos esquemas de funcionamiento y formas que tuvieran que ver con la creación de un patio interno: una serie de volúmenes alrededor de un espacio central. (…) La idea de casa colonial con patio, heredada de la tradición española, fue la primera imagen con la cual trabajamos; se mantuvo presente con ciertas alteraciones”.

3. La idea va tomando forma.
4. Vista general de la idea dentro del contexto.

Otra imagen recurrente, presente desde el inicio, estará asociada a la idea de teatro: “Al igual que con la casa, cuando pensamos en un teatro es casi seguro que recordemos los teatros griegos como imagen arquetipal. (…) Dichos teatros eran tallados en las montañas y los constructores aprovechaban las pendientes naturales de los terrenos para su construcción. (…) De aquí surgieron dos temas para el Centro Cultural: el escalonamiento y la topografía. (…) El primero se manifiesta en la vibración que produce la repetición sucesiva de las gradas de un teatro y el segundo en el tallado de la edificación por niveles: continuidad entre naturaleza y arquitectura”.

Las ideas expuestas dieron pie a lo presentado a concurso luego de un rico proceso en el que, en primer lugar, la geometría triangular del terreno (con los tres lados diferentes entre sí) obligó a adaptar la forma rectangular del patio tradicional. Ello junto a las consideraciones topográficas llevó a proponer la imagen de un “triángulo cubista” el cual fue boceteado “repercutiendo en el conjunto en formas geométricas curvas, rectas y quebradas”.

5. De arriba a abajo: Plantas, corte longitudinal y fachada oeste de la propuesta presentada a concurso.

A los ajustes sucesivos a que se sometieron las primeras ideas se sumó el tratamiento propuesto para el hall de acceso del edificio entendido como una “plaza cubierta” desde donde se pudiera “atravesarlo mediante una calle interna escalonada”. “La edificación comienza a funcionar como un edificio urbano: plaza cubierta, pequeña plaza interna (patio en escalera) y una calle peatonal que permitiera la conexión entre las calles colindantes. La edificación se planteó como una pieza adaptable a las distintas situaciones espaciales y formales del contexto. (…) En ese momento, la imagen de casa se transformó en imagen de edificio institucional (Centro Cultural) que responde al contexto de una manera uniforme con una geometría ligera y severa al mismo tiempo”.

6. Proceso de ajustes que conllevó el anteproyecto.
7. Lámina resumen del anteproyecto.

Durante el desarrollo del anteproyecto una vez obtenido el premio, los promotores y organizadores insistieron en la necesidad de incorporar el “teatro clásico” (ahora para 700 espectadores) planteado en las bases del concurso, transformado (como ya se dijo) en sala anfiteátrica con capacidad sólo para 250 presentada como idea ganadora. Ello originó un importante ajuste que “afectó considerablemente las condiciones formales y espaciales del programa”, el intento de equilibrar sin éxito el teatro con el resto del edificio y el inicio de un proceso de diálogo que condujo a la aceptación por parte de los clientes de retomar la idea de una sala de conciertos para 350 espectadores, “con las dimensiones suficientes para hacer danza y teatro pero sin las complicaciones de un Teatro Clásico”. De aquí surgiría la volumetría resultante plasmada finalmente: “un par de xilófonos (marimbas) de direcciones y proporciones distintas, integradas por el cuerpo del Hall de Acceso … lo cual fue aprovechado como imagen para resolver también la Biblioteca”.

Finalmente, el resultado logrado permitió afirmar que el teatro se abrió hacia el pueblo del Hatillo e interactúa con él, y que el edificio institucional paso a ser un edificio-teatro donde el escalonamiento de pisos y techos cobran gran protagonismo.

8. Dibujos de Miguel Acosta que acompañaron la propuesta presentada a concurso.

Los dibujos utilizados para presentar tanto las dos etapas de ideas -material entregado para el concurso- (bocetos y croquis exploratorios a mano alzada en los que se van alternando perspectivas y plantas de conjunto que concluyen con plantas, cortes y fachadas a escala 1/200), como el anteproyecto (croquis definitorios de plantas a mano alzada y dibujos a escalas 1/100 y 1/50,) fueron realizados fundamentalmente utilizando lápiz y marcadores negros (punta fina y punta gruesa) sobre croquis blanco y amarillo.

La riqueza expresiva que muestra a modo de memoria conceptual la presentación realizada desde el primer boceto a los dibujos más precisos, denota una vez más la virtuosidad como dibujante de Acosta y el valor que siempre ha tenido para él como método de aproximación creativa a la arquitectura. Ello le permitirá afirmar: “la relación entre dibujo e ideas es de orden dialéctico: donde comienza el dibujo concluyen las ideas y donde surgen las ideas se define el dibujo”.

Acosta, asiduo participante en concursos de arquitectura, había obtenido el segundo premio en el certamen para la “Escuela de Danza de la Ópera de París, Nanterre” en 1983, fue finalista en el convocado para el “Palacio Municipal del Distrito Sucre del Estado Miranda” en 1986 y obtuvo en 1998 el primer premio del “Concurso de Ideas para el Edificio de Apoyo al Museo de Arte Colonial-Quinta Anauco”, antes del reconocimiento alcanzado en el que hoy nos ha ocupado. Posteriormente continuaría cosechando éxitos como ganador del primer premio en: el “Concurso para el Mercado Popular de Antímano” (2013), el “Concurso Público para el Proyecto Sede del Banco Central Guayana” (2015), el “Concurso para la remodelación de la vieja oficina postal de Miami” (2015) y, más recientemente, junto a Rafael Montes, del “Concurso de Ideas para la manzana del Taller del Hierro, Oporto” (2022).

9. Vistas aéreas del Anfiteatro El Hatillo.
10. Dos imágenes recientes del Anfiteatro El Hatillo.

Nota

Entregado el trabajo por parte de Acosta, finalmente como tantos otros concursos realizados a nivel nacional los promotores decidieron no construirlo. En su defecto lo que se realizó años después fue, tomando en cuenta parte de lo propuesto por Acosta, la restitución de lo que era una infraestructura venida a menos y que hoy se conoce como Anfiteatro El Hatillo, sala multipropósito que, sobre la calle Bella Vista (justo al lado del Centro Comercial Paseo El Hatillo), ocupaba uno de los tres terrenos (el identificado como P2) que se pensaban integrar al momento del lanzamiento del certamen. Con un aforo para 700 espectadores los trabajos se terminaron en 2013 y desde entonces ha funcionado con el objetivo de promover los talentos locales nacionales. La obra requirió la restitución del techo y la refacción de general de paredes e iluminación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8. Miguel Acosta. “Distancias y aproximaciones entre dibujos e ideas. Experiencias en cuatro concursos de arquitectura”, Trabajo de ascenso presentado para optar a la categoría de Asistente dentro del escalafón universitario, FAU UCV, 2004 (visitable en https://issuu.com/miguelacostagonzalez/docs/distancias_y_aproximaciones_entre_dibujos_e_ideas); y ACOSTA (https://miguelacostaarteyarquitectura.com/portfolio/arq2000/)

9. Capturas de Google Earth.

10. Goliiive (https://www.goliiive.com/venue/anfiteatro-el-hatillo); y Ernaly Hernández (https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=anfiteatro+El+hatillo#lpg=cid:CgIgAQ%3D%3D,ik:CAoSLEFGMVFpcE5SZlJtMmF0RXhueUNaUzNFcXl4M2x3enRjTXBCcVFvRXAxSEtO)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 396

La casa Kavac constituye dentro de la trayectoria de Walter James (Jimmy) Alcock (1932) tal vez el punto más alto dentro de su fructífera carrera profesional en lo que al diseño de viviendas unifamiliares se refiere.

1. La evolución de una misma exploración: Casa Alcock I (arriba), La Ribereña (izquierda abajo) y Kavac (derecha abajo)

Proyectada para Peter Bottome Deery (reconocido hombre de negocios) y su esposa Ana Cristina Reverón Branger, en la calle El Bosque, Country Club, Caracas, la obra forma parte de una trilogía de proyectos que comienza con el que Alcock hiciera para su vivienda personal en el Alto Hatillo (1962) y tiene un segundo momento (precedido por la casa López en Sebucán, 1974) cuando se concluye “La Ribereña” (en el Country Club, 1976, diseñada inicialmente para la familia Bernárdez-Lecuna y posteriormente adquirida por la familia Cisneros), en los que va explorando la relación interior-exterior y sus transiciones dentro de las condiciones climáticas propias del trópico caraqueño. En esa evolución, la implantación de la vivienda en el terreno tomando en consideración todos los factores naturales del sitio y el interés por dotar de una rica calidad espacial tanto a la totalidad como a cada uno de los ambientes que conforman la casa, serán los rasgos característicos de una exploración que tiene, también, en la escogencia de materiales nobles otro de sus puntos resaltantes.

2. Casa Kavac. Planta de techos (izquierda) y planta nivel mezzanina (derecha).
3. Casa Kavac. Sección por terraza cubierta, patio y habitaciones
4. Casa Kavac. Sección por estudio, patio y zonas de servicios.
5. Casa Kavac. Sección por la escalinata de acceso.
6. Casa Kavac. Fachada este.
7. Casa Kavac. Fachada norte.

Particularmente, la Kavac obedece a un rico proceso de diseño en el que la respuesta dada a un terreno levemente inclinado, localizado en el escenario paisajístico del Country Club, a las faldas de la montaña que limita por el norte la ciudad, deriva hacia un manejo novedoso del espacio habitable que toma como referencia directa la tipología colonial de cuatro corredores alrededor de un patio.

8. Casa Kavac. Escalinata de entrada (izquierda). Espacio de acceso (derecha). Fotografías de Gorka Dorronsoro (1992)

Iván González Viso en la nota dedicada a la casa aparecida en Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) la describe de la siguiente manera: “El acceso por una escalera de magníficas proporciones cubierta por una pérgola horizontal, contenida entre un muro de ladrillo y una columnata, nos introduce en una atmósfera escenográfica. Al traspasar el umbral, se devela el patio rectangular con vegetación, rodeado por corredores y definido por un alero apergolado soportado por columnas cilíndricas revestidas en ladrillo. Los techos exponen una sugerente estructura de concreto, un expresivo y complejo esqueleto a manera de una doble cubierta, que se eleva abriéndose al Ávila soportando el techo, y que a su vez desciende inclinado para convertirse en pérgola, arrojando sombra y definiendo una escala menor. La luz y la apertura al paisaje se generan a través de un notable espacio intermedio. La maestría en los detalles de muros y superficies se complementa con la impecable estructura vaciada en concreto a la vista. Según William Niño, esta es una obra ‘casi monacal, con referencias a la arquitectura medieval y a la luz plenamente tropicalizada’”.

Funcionalmente impecable, volumétricamente compleja y a la vez contundente, la Kavac ha sido pensada fundamentalmente para ser vivida desde adentro más que para ser apreciada desde afuera, sin que por ello deje de ofrecer ángulos y visuales que resaltan el impecable manejo del ladrillo rubio de Carora como material que la conforma, sabiamente combinado con el concreto obra limpia. Omnipresente también en el interior, el noble ladrillo encontrará en la madera su mejor aliado para dotar a sus ambientes de una calidez y riqueza donde el confort se combina con la teatralidad y el color de los materiales con la exuberancia de la vegetación.

9. Casa Kavac. Detalle de la fachada sur (izquierda). Detalle de la fachada norte (derecha). Fotografías de Gorka Dorronsoro (1992)

Siempre parco y sin florituras a la hora de hablar de su arquitectura, de Alcock se han tomado dos citas que resumen la esencia de la casa Kavac señaladas en la nota preparada para presentarla en la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992, montada en la Galería de Arte Nacional en 1992. Por un lado, manifiesta que “El patio es la manera más conveniente de solucionar la circulación de una casa, además de ofrecer una gran libertad” y, por el otro, que “Las casas coloniales después de las cinco de la tarde son muy oscuras. Por ello en Kavac propuse los aleros/pérgola, pues cortan la lluvia y permiten a la vez el paso de la luz”. También en la misma nota se expone que la doble cubierta presente en las áreas sociales y que se convierte en un rasgo emblemático de la obra, “tiene su origen en un recuerdo de Alcock de su época de estudiante, a partir de los techos de una casa caraqueña de los años cincuenta, la Villa Diamantina (1955), diseñada por Gio Ponti. En ella, Ponti levantó la cubierta para ver el Ávila. En Kavac, Alcock reelaboró esa idea sobre la terraza, pero añadiendo la pérgola para bajar la escala”.

10. Casa Kavac. Vista del estudio (izquierda). Vista de la terraza cubierta (derecha). Fotografías de Graziano Gasparini (1992)

Citado por Graziano Gasparini en Casa venezolana (1992), Juan Pedro Posani al referirse a la casa dentro de la trayectoria de Alcock señalará: “…Diría que, junto a la obra de Barragán en México y la de Salmona en Colombia, el aporte que está dando Alcock acentúa la posibilidad de concebir una arquitectura fuertemente ‘regional’ pero sin ser ‘regionalista’. Una arquitectura cargada de manera evidente, pero un tanto difícil de asir racionalmente por sus profundas raíces afectivas, de innumerables experiencias vitales ligadas irremediablemente al lugar, al sitio, al aire y a la luz de un ‘locus’ determinado e irrenunciable”.

11. Publicaciones en las que ha aparecido reseñada la casa Kavac.

La Kavac, de acuerdo a lo que hemos podido indagar, aparece reseñada por primera vez como “casa Bottome” en el catálogo de la exposición La casa como tema. Primera aproximación antológica de la casa en Venezuela abierta en el Museo de Bellas Artes en 1989. Luego será mostrada de manera espléndida por Graziano Gasparini (con fotos tomadas por él) en su ya mencionado libro Casa venezolana (1992) y, el mismo año, en el catálogo de la ya citada exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992, donde el trabajo fotográfico pertenece en su gran mayoría a Gorka Dorronsoro. Más adelante será incorporada en el nº 48 (1994) de AV Monografías dedicado a América Latina, siendo Juan Pedro Posani quien elaborará el correspondiente artículo titulado “Lujuria tropical: casa Kavac, Country Club, Caracas”. Finalmente formará parte del catálogo preparado con motivo de la realización en 1998 en los espacios del Museo de Bellas Artes de la IX Bienal Nacional de Arquitectura.

12. Ocho esquemas preliminares del proceso proyectual de la casa Kavac (secuencia de ideación), recogidos por Juan Manuel Mendoza, por gentileza de Jimmy Alcock, en su tesis de Magister en Arquitectura.
13. Izquierda: Esquema nº8 del proceso proyectual elaborado por Jimmy Alcock. Derecha: Isometría de la casa Kavac elaborada por Juan Manuel Mendoza como parte de su tesis.

También, la casa Kavac se convirtió en objeto de estudio para el arquitecto Juan Manuel Mendoza dentro de la elaboración de su tesis presentada a la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile para optar al grado de Magíster en Arquitectura (2018), titulada “Memoria de un proyecto: Restitución del proceso proyectual de la casa Kavac a partir de los dibujos del arquitecto Walter J. Alcock, Caracas 1986-1988”, riguroso y muy bien documentado trabajo que puede ser consultado en file:///C:/Users/USER/Downloads/Memoria%20de%20un%20proyecto_Juan%20Manuel%20Mendoza.pdf.

14. Dibujo de la terraza cubierta contemplando el jardín exterior de la casa Kavac elaborado por Juan Manuel Mendoza para su tesis.

La Kavac junto a la casa Fischer (en el Alto Hatillo) y la Mazzarella (en La Florida), proyectadas todas en 1987, conforman un racimo de piezas que señalan un prolífico momento en la trayectoria de Alcock siendo todas realizaciones de un muy alto nivel.

De entre ellas sólo la Kavac será presentada por Alcock, incorporando la colaboración de los arquitectos Frank Alcock y Franco Lira, en la IX Bienal Nacional de Arquitectura de 1998, donde también sumó a la casas Carrillo (1993-1995, en el Country Club, con Frank Alcock, Isabel Caleya y Carlos Gago), San Judas (1993-1996, en el Country Club, con Frank Alcock, Isabel Caleya y Carlos Gago) y La Terraza (1995-1997, en Los Chorros, con Frank Alcock), acumulando diez exitosos años en los que el arquitecto fue reiteradamente solicitado para diseñar viviendas unifamiliares.

Curiosamente, en la IX Bienal, la Kavac no obtuvo ningún reconocimiento por parte del jurado, cosa que La Ribereña si había logrado en la anterior de 1987 cuando fue distinguida con el primer premio como mejor vivienda unifamiliar.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992 (1992)

1. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992 (1992); y Graziano Gasparini. Casa venezolana, Armitano (1992).

2, 3, 4, 5, 6, 7, 12, 13 y 14. Juan Manuel Mendoza. Memoria de un proyecto: Restitución del proceso proyectual de la casa Kavac a partir de los dibujos del arquitecto Walter J. Alcock, Caracas 1986-1988. Tesis presentada a la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile para optar al grado de Magíster en Arquitectura (2018) (file:///C:/Users/USER/Downloads/Memoria%20de%20un%20proyecto_Juan%20Manuel%20Mendoza.pdf.)

8. Rafael Febres Cordero. «El infatigable Jimmy Alcock». Revista ESTILO/ONLINE, septiembre 2022 (https://revistaestilo.org/2022/09/13/el-infatigable-jimmy-alcock/).

9. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Alcock. Obras y proyectos. 1959-1992 (1992); y Graziano Gasparini. Casa venezolana, Armitano (1992); y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10. Graziano Gasparini. Casa venezolana, Armitano (1992).

11. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 395

En diversas ocasiones nos ha tocado referirnos desde aquí al revelador número de arquitectos que, provenientes del exilio ocasionado por la Guerra Civil española, recalaron en Venezuela inyectando al desarrollo de la disciplina un significativo nivel cualitativo. Hoy nos corresponde referirnos a Urbano de Manchobas Careaga (Mantxobas, en euskera), nacido en 1887 en Ermua, Vizcaya, País Vasco, quien arribó a nuestro país en 1939 permaneciendo aquí hasta su fallecimiento en Caracas en 1968. De una de sus últimas obras construidas, la remodelación de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto, ubicada en la urbanización El Paraíso (finalizada en 1961), hemos decidido reproducir el dibujo de la fachada principal del proyecto original para engalanar nuestra postal del día de hoy.

1. Urbano de Manchobas y Miguel García Lomas Somoano. Izquierda: edificio viviendas y oficinas para don Eulogio Echevarría, posteriormente adquirido por el vizconde de Escoriaza, Madrid (1919). Derecha: Villa San Pedro. Ribadesella (1917)
2. Urbano de Manchobas y Miguel García Lomas Somoano. Hostal Favila, en Covadonga. Fachada del proyecto (c.1920)

Al igual que en otros casos, Manchobas, titulado por la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1912, cuando llega a tierras venezolanas lo hace dejando atrás una reconocida trayectoria. De lo recogido por Urbipedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Urbano_de_Manchobas_Careaga) y por Hannia Gómez en “La ejecución de mi oficio”, artículo dedicado a Manchobas en el catálogo de la exposición Suite Iberia (Sala TAC, Caracas, 2015), hemos conocido que desde el año siguiente de graduarse Manchobas se asocia con su compañero de estudios Miguel García-Lomas Somoano abriendo su despacho en la Plaza de España de Madrid. Entre ambos realizarán una serie de chalets de veraneo en Llanes, Ribadesella y Cangues de Onís. También de esa época será el inconcluso edificio de viviendas y oficinas que en 1919 diseñarán en Madrid para don Eulogio Echevarría, posteriormente adquirido por el vizconde de Escoriaza, que según Gómez es “… otro apetitoso punto de partida para seguirle pista a las obras de Manchobas en Caracas desde 1939”. La sociedad también firmará una serie de obras para la Compañía Asturiana, entre ellas la Villa San Pedro, en Ribadesella (1917), y el Hostal Favila, en Covadonga (c.1920).

3. Tres obras de Urbano de Manchobas en Eibar (Guipúzcoa). Izquierda: Sede del Partido Nacionalista Vasco (Batxoki) en la calle María Angela (1933). Centro: Edificio de viviendas en la calle Isasi (1935). Derecha: Renovación urbana en torno a la plaza Unzaga (c.1930)

De 1925 será la casa de Nicolás Careaga localizada en Ermua donde Manchobas se había residenciado de regreso a su tierra natal. Sin embargo, su actividad más notoria la desarrollará entre 1926 y la caída del País Vasco durante la guerra, cuando es nombrado arquitecto municipal de Eibar (Guipúzcoa) y ejerce por la libre. En tal sentido, Urbipedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Urbano_de_Manchobas_Careaga) nos aporta los siguiente: “Militante activo del Partido Nacionalista Vasco, entre 1931 y 1936 construye gran cantidad de sedes sociales (batzokis) de la agrupación política, como las de Ermua, Elantxobe, Eibar, etc”.

4. Desmontaje del puente de Ormaiztegi, Eibar, Guipúzcoa (1936)
5. Urbano de Manchobas con su esposa Manuela Egaña y sus tres hijos Andoni (izquierda), Arantxa (centro) e Imanol (derecha) en Amberes (c.1938)

Así, como señala Henry Vicente Garrido tanto en el texto dedicado a Manchobas dentro del catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007), como en el artículo “De Venezuela. La ficticia “ilusión” del destierro -Parte 1-” (2011) accesible en https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545, siendo arquitecto municipal Manchobas supervisa los daños causados por los bombardeos y participa junto a dos ingenieros en el desmontaje del puente de Ormaiztegi de la línea férrea Madrid-Irún (el monumento civil más importante de la localidad), acción llevada a cabo a fin de no destruirlo y a la vez evitar el paso de los bandos sublevados contra la república. Dicha acción supondrá que se le imponga la pena de muerte en ausencia. “Por otro lado, escribe un impresionante testimonio, a manera de diario, de la ocupación del territorio vasco por las tropas nacionales, relato que comienza en Ermua y (…) termina (con) la salida por el puerto de Santander. (…) Tras numerosas vicisitudes en Francia se instala en Ciboure, en donde trabaja como dibujante en una tienda de muebles. En 1938 se traslada a Amberes con su familia, participando en distintas labores como funcionario del Gobierno Vasco instalado en Bélgica”. Su esposa Manuela Egaña y sus tres hijos Andoni, Imanol y Arantxa esperarán allí 10 años antes de llegar finalmente a Venezuela.

Ya en nuestro país, Manchobas, de acuerdo a Urbipedia, consigue empleo en la Oficina del ingeniero Bernardo Paúl, más tarde llamada Constructora Paúl donde trabajará muchos años en los que realizará sus edificios más importantes. Allí trabaja junto con el ingeniero español José Marimón, quien colaborará con él en los cálculos estructurales de sus obras particulares.

6. Tres casas de Urbano de Manchobas en Caracas. Izquierda: San Carlos. Derecha arriba: Beiner. Derecha abajo: Yriarte.

De lo realizado en Venezuela cabe destacar (siempre en Caracas) las casas San Carlos y San Andrés, en el Country Club (primeras realizadas tras arribar a la capital); Yriarte, en el Valle Arriba Golf Club (1955); Urbaneja, en el Country Club (1956); Beiner (s.f.), en El Hatillo; y Biarritz (s.f.), en Altamira, en las que combina rasgos historicistas con ciertos elementos personales.

7. Arriba izquierda: Colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Abajo izquierda: Colegio El Carmelo. Derecha: Tres tomas del Colegio María Auxiliadora.
8. Edificio Colimodio.
9. Edificio Aralar.

También proyecta en la capital los colegios Nuestra Señora de Guadalupe (1948), para las hermanas franciscanas en la avenida Casanova; María Auxiliadora (1953), para las Hijas de María Auxiliadora en la urbanización Altamira; y El Carmelo (1957), para Hermanas Carmelitas de la Caridad Vedruna en Colinas de Las Acacias, obras que permiten ver la transición hacia un lenguaje definitivamente moderno que mostrarán los referenciales edificios de vivienda Colimodio (1949, con la colaboración de A. Esquivel), en la parroquia Candelaria; y Aralar (1950), en Las Mercedes calculado por el ingeniero Julián de Unzurrunzaga, ambos en esquina donde Manchobas se desenvuelve con maestría en contextos urbanos exigentes. Luego vendrán el edificio Punto Fijo, en Sabana Grande (1960); la Industria Farmacéutica (s.f.), en la avenida Nueva Granada; y los edificios Las Marías (s.f.), en la avenida Urdaneta y Mendigain (s.f), en Cumbres de Curumo.

La remodelación de la Iglesia de Nuestra Señora de Coromoto en El Paraíso (1949-1961), por ocupar nuestra postal, creemos que merece un comentario aparte.

10. Santuario de Nuestra Señora de Coromoto, El Pinar, El Paraíso, Caracas.

El templo dedicado a la patrona de Venezuela, ubicado en la avenida Lucas Manzano/ avenida D, entre calles A-1 y A-2, El Pinar, El Paraíso, Caracas, fue proyectado por Manchobas con la colaboración de los ingenieros Bernardo Paul y Vicente Franco, siendo el también ingeniero Narciso Bárcenas quien realizó los cálculos estructurales.

Su construcción se había iniciado en 1949 habiéndose completado para 1952 sólo las bases de las torres, fecha en la cual los Misioneros Redentoristas (congregación promotora de la obra) inician una campaña de recolección de fondos recibiendo aportes de diversas empresas del sector privado y la colaboración de varias casas de su misma orden religiosa de Venezuela (Barquisimeto, Valencia, Maracaibo, Mérida, San Cristóbal) y del exterior; y, adicionalmente, de modo especial, de los habitantes de la urbanización El Paraíso y de otras zonas de la ciudad de Caracas.

La iglesia fue concebida para contener dos partes: una Cripta, subterránea y el Santuario a 1,50 metros sobre el nivel de la calle.

11. Tres tomas exteriores del santuario.

La Cripta que tiene 54 por 23 metros (1.242 m2), fue diseñada con una nave central y dos laterales, y hoy día se utiliza como salón de encuentros y conferencias, así como sitio para catequesis. El Santuario, apoyado sobre la cripta, es de planta cruciforme o cruz latina, está insertado en un rectángulo de 50 metros por 20 metros (1.000 m2), y está compuesto (al igual que la Cripta) por una nave central y dos laterales con un total de nueve altares, un crucero, coro y tres galerías o tribunas, cúpula y dos torres de 45 metros de altura.

Gregory Vertullo en la nota dedicada a la iglesia publicada en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) señala: “Sobre las galerías laterales se ubica el coro, a modo de tribuna perimetral al espacio de la nave central, articulado sobre el ingreso principal del templo, y con el área donde se sitúa el órgano de viento con doble teclado, fabricado en Italia. El crucero está rematado por una cúpula apuntada con linterna. Sobre el presbiterio se observa una losa de forma curvilínea de borde estriado, sobre la cual se ubica la imagen de Nuestra Señora de Coromoto enmarcada por dos arcos catenarios concéntricos. La fachada principal cuenta con dos torres gemelas que enmarcan el arco catenario de concreto armado que contiene la imagen de Nuestra Señora de Coromoto; sobre dicho arco se observa un muro que remata a modo de frontis con estría en su borde superior, sobre la cual reposa la imagen de San Alfonso María de Liborio (santo patrón de los Redentoristas), obra del escultor Antonio Rodríguez del Villar (1880-1971)”.

La construcción como tal se apoya sobre 208 pilotes, hincados a 18 metros de profundidad los cuales fueron colocados por la empresa Christiani & Nielsen.

12. Varias tomas interiores del templo.

En cuanto a sus acabados se puede decir que la cerámica azul, roja y amarilla que la recubre fue donada por la Ciudad Universitaria de Caracas como material excedente de su construcción. Por otro lado, los hermosos vitrales que la acompañan se fabricaron en Venezuela y Colombia: los hechos en el país ubicados en el transepto y muros exteriores estuvieron a cargo de emigrantes españoles formados en la Casa Maumejean de Madrid. Sin embargo, el más grande de ellos colocado en la fachada principal, fue hecho en Cali en la Casa Velasco.

Las campanas fueron fundidas en Alemania y el retablo construido en los “Talleres de Arte Alvareda Hermanos”, en Zaragoza, España.

13. Izquierda: Santuario de la Virgen de Covadonga (Asturias). Derecha: Santuario de Nuestra Señora de Coromoto (Caracas)

El accidentado proceso de construcción del templo y la injerencia de factores externos en la toma de ciertas decisiones importantes llevaron a Manchobas a retirarse antes de su terminación, siendo modificada sustancialmente por los encargados de su conclusión. No obstante, la fachada principal de la edificación mantuvo la composición y proporciones tomadas de su referente más importante: el Santuario de la Virgen de Covadonga (Asturias) lugar donde, como vimos, trabajó Manchobas cuando daba sus primeros pasos.

Una vez concluida, la iglesia fue consagrada el 23 de mayo de 1961 por Monseñor Humberto Quintero, Arzobispo de Caracas y primer Cardenal de Venezuela.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal y 5. Henry Vicente Garrido. Catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007)

1. Madrid. Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano (https://patrimonioypaisaje.madrid.es/portales/monumenta/es/Especiales/Viviendas-y-oficinas-para-el-vizconde-de-Escoriaza/?vgnextfmt=default&vgnextoid=6a08f7d9560a4510f7d9560a45102e085a0aRCRD&vgnextchannel=87bc3cb702aa4510VgnVCM1000008a4a900aRCRD); y Vitruvius/Arquitextos (https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/11.128/3545)

2. Gracia Suárez Botas. «Hospedajes históricos en torno al
Santuario de Covadonga en Asturias». En: LIÑO 22. Revista Anual de Historia del Arte. 2016 (file:///C:/Users/USER/Downloads/Dialnet-HospedajesHistoricosEnTornoAlSantuarioDeCovadongaE-6057542-1.pdf)

3. Gure Guipuzkoa (https://www.guregipuzkoa.eus/es/photo/?pid=1566); do_co_mo_mo ibérico (https://docomomoiberico.com/edificios/edificio-de-viviendas-isasi/); y El Diario Vasco (https://www.diariovasco.com/bajo-deba/eibar/unzaga-plaza-continua-evolucion-20231229212624-nt.html)

4. Noticias de Gipuzkoa (https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/politica/2015/08/16/soberbia-demolicion-puente-ormaiztegi-4133515.html)

6. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015); y Henry Vicente Garrido. Catálogo de la exposición Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007)

7. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015); Yello (https://www.venezuelayello.com/company/52382/COLEGIO_MARIA_AUXILIADORA); ZAUBEE (https://zaubee.com/biz/colegio-maria-auxiliadora-uo1w8nzy); y vymaps (https://vymaps.com/VE/U-E-Colegio-El-Carmelo-75078/)

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015)

9. Hannia Gómez. “La ejecución de mi oficio”, Catálogo de la exposición Suite Iberia, Sala TAC, Caracas (2015)

10. Venezuela, te extraño (https://www.facebook.com/venezuelatextra/photos/el-santuario-dedicado-a-nuestra-se%C3%B1ora-de-coromoto-en-el-para%C3%ADso-municipio-liber/724128606425856/?paipv=0&eav=AfZ4GbQOj-oczUyR-tvAiBn2Z0NsIWt1kASaJS-PLPBYdloWB3nrUKFIVcRXxLClGiI&_rdr)

11. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (https://guiaccs.com/obras/santuario-de-nuestra-senora-de-coromoto/); @SegoviaBastidas (https://twitter.com/SegoviaBastidas/status/1429426491071291399); y foursquare (https://es.foursquare.com/v/iglesia-la-coromoto/4c79aa3e794e224b71696628?openPhotoId=50a389cee4b0f72133dd6ef7)

12. Flickr (https://www.flickr.com/photos/somosen123/6555743599); Flickr (https://www.flickr.com/photos/jjm_redman/6805847754); y IAM Venezuela (https://iamvenezuela.com/2023/10/santuario-nuestra-senora-de-coromoto-abrigara-reliquia-del-beato-dr-jose-gregorio-hernandez/#prettyPhoto)

13. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Covadonga_-_Bas%C3%ADlica_de_Santa_Mar%C3%ADa_la_Real_13.jpg); y Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (https://guiaccs.com/obras/santuario-de-nuestra-senora-de-coromoto/)