La Fundación Naomi Milgrom anunció a Tadao Ando como el ganador del encargo para diseñar el MPavilion 10 en los Jardines Queen Victoria en Melbourne. Este será el primer proyecto de Ando en Australia. En su décima edición, el MPavilion brinda total libertad a los diseñadores para crear sus conceptos y realizar sus visiones, con la esperanza de fomentar lenguajes de diseño nuevos y únicos para desarrollar la vida cultural y comunitaria de Melbourne. Los detalles del diseño de Tadao Ando se revelarán en mayo y el pabellón se abrirá al público el 16 de noviembre de 2023.
El arquitecto ganador del premio Pritzker, Tadao Ando, es conocido por su uso preciso y equilibrado de formas geométricas que manipulan la luz natural, la integración de edificios en la naturaleza y el uso de hormigón a la vista. Entre sus muchas obras notables se encuentran Church of the Light (1989; Osaka, Japón), Pulitzer Arts Foundation (2001; St. Louis, EE. UU.) y Bourse de Commerce—Pinault Collection (2020; París, Francia). Con este encargo, Ando se une a una lista de arquitectos distinguidos, incluidos Rem Koolhaas y Bijoy Jain de Studio Mumbai, que han exhibido sus diseños en los Jardines de la Reina Victoria.
El MPavilion funciona como un laboratorio cultural donde los visitantes y la comunidad pueden reunirse para experimentar y relacionarse con las principales figuras del diseño. La inauguración del pabellón es parte de un festival de cinco meses de programas públicos gratuitos que incluyen charlas y conferencias, actuaciones musicales y talleres para niños. Los temas de 2023 estarán informados por los conceptos y la práctica de Tadao Ando. El programa, junto con los detalles sobre los temas, se anunciará en los próximos meses.
El diseño del MPavilion comenzó con el deseo de encontrar una escena de eternidad dentro de los jardines públicos de Queen Victoria Gardens en Melbourne. Eterno, no en el material ni en la estructura, sino en la memoria de un paisaje que seguirá vivo en el corazón de las personas.
Tadao Ando
El MPavilion, una iniciativa anual de la Fundación Naomi Milgrom, representa una de las comisiones anuales de arquitectura más importantes de Australia. La última entrega, MPavilion 9, fue diseñada por la práctica de arquitectura y diseño all(zone) con sede en Bangkok y actualmente está abierta al público hasta el 6 de abril de 2023. Las ediciones anteriores han presentado diseños de Glenn Murcutt en 2019, Carme Pinós en 2018, y Rem Koolhaas y David Gianotten de OMA en 2017.
En 1977 Frank O. Gehry y Berta Isabel Aguilera compraron en Santa Mónica una casa con la intención de convertirla en su hogar. Ella quería conservarla pero él se sentía incapaz de vivir en aquella construcción tan anodina. Casi sin recursos, Gehry ideó un proyecto con el que revertir el agotamiento emocional de la casa y desafiar la domesticidad del barrio. El resultado de la reforma indignó tanto al vecindario como fascinó a artistas y arquitectos. Gehry había envuelto la casa original con una estructura gamberra y desprejuiciada, de materiales baratos, que arrastraba el asfalto hasta la mismísima cocina y mostraba con descaro la solución que el arquitecto había imaginado: meter una casa dentro de otra y escuchar la conversación entre ambas. Estas páginas despliegan una breve historia de la casa, de lo que se ha dicho sobre ella y de lo que se ha callado. Y no solo narra la historia de una construcción singular, sino también del contexto en el que fue posible: la California de la época y la relación —natural, fértil, productiva— entre los artistas del momento y el arquitecto.
Sinopsis ¿Qué significa «construir localmente» en un momento de escasez generalizada de recursos y materiales de construcción? Es, sin duda, uno de los términos más utilizados en la actualidad: local y, más aún, la expresión “construir local” está en boca de todos y en todos los proyectos. Porque se entiende: para reducir la huella de carbono, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, en definitiva, luchar contra el calentamiento global, es necesario construir lo más cerca posible de los recursos seleccionados, en el marco de los circuitos próximos. Dicho esto, ¿la «construcción local» sigue siendo el mejor cálculo cuando se trata de equilibrio ecológico? ¿Cómo distinguir las empresas verdaderamente virtuosas de los sitios de apariencia? AA ofrece una encuesta de los cuatro rincones del mundo sobre la llamada arquitectura «local».
Sumario:
Hommage à l’architecte Balkrishna Vithaldas Doshi, Pritzker Prize 2018 ; les conseils lecture du Centre Canadien d’Architecture ; plongée dans les archives d’AA avec Jean-Philippe Hugron ; retour sur l’histoire du mythique Grand Rex avec Jean-Claude Raspiengeas ; le 13e opus des carnets du réemploi, par Vincent Laureau et Victor Meesters ; les récentes réalisations de HEMAA, Christophe Hutin et Civic Architects ; entretien avec l’écologue et botaniste Audrey Muratet sur la biodiversité des villes, par Christelle Granja ; direction les États-Unis, où des créateurs autochtones conjuguent mode et identité culturelle, sous la plûme d’Anastasia de Villepun ; pérégrinations photographiques en Haute-Saône avec Luc Boegly ; entretien avec l’auteure japonaise Ryoko Sekiguchi sur la transposition du mantra local en gastronomie, par Emmanuelle Borne ; portrait de l’architecte thaïlandais Boonserm Premthada par Marie-Hélène Contal, directrice de l’École spéciale d’architecture ; essai d’Éric de Thoisy, directeur de la recherche de l’agence SCAU, sur le localisme et les origines de la pensée écologiste ; à la découverte de l’architecture loin des grands centres urbains avec Valérie de Saint-Do ; un projet sur les origines des matériaux de construction par le collectif étudiant (in)visible ; entretien avec l’architecte Morgan Moinet, à propos du réemploi des matériaux de construction, par Amélie Pouzaint ; AA sur les ondes, une nouvelle rubrique en partenariat avec France Culture et l’Esprit des lieux ; les réalisations locales de Joly Loiret, Anatomies d’Architecture, Wallmakers, AAU Anastas et Atelier png ; l’expertise de l’architecte Sophie Brioul sur la transformation des matières naturelles en matériaux de construction présentée par Christine Desmoulins ; une matériauthèque sur le thème du recyclage et du réemploi présentée par Lisa Agostini.
Cuando Hannia Gómez en “Cada forma tiene su propio significado”, texto dedicado a comentar el Hipódromo Nacional La Rinconada de Arthur B. Froehlich (1909-1985) en Our Architects. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975, catálogo de la exposición del mismo nombre montada en 2017 en los espacios de la Sala TAC, expresa sobre el complejo que se trata de “una monumental ciudad hípica que, por sus dimensiones, su despliegue formal, espacial e incluso artístico, no puede hacernos evitar la comparación (guardando las distancias) con la Ciudad Universitaria de Caracas (1954), su referente inmediato en la ciudad”, creemos que está totalmente en lo cierto.
También tiene razón cuando señala el orgullo que muestra Froehlich a través de las fotografías publicadas en la revista LIFE tomadas por Frank Scherschel que recogen la jornada inaugural de carreras de caballos y puesta en funcionamiento el 5 de julio de 1959. Y no es para menos. El Hipódromo La Rinconada se trata de la obra más acabada del arquitecto californiano, todo un especialista en el tema, el más importante de América Latina en aquel momento y una pieza emblemática a nivel mundial y, además, el punto culminante en la evolución de la historia de la hípica nacional en lo que a instalaciones se refiere.
1. Detalle del Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1889 de Vicente Mestre donde se puede visualizar arriba a la derecha en el sector de Sarría cerca de la Quebrada Honda la ubicación del hipódromo construido por los generales Julio Sarría y Mario Gallegos.
Empezando por lo último, tratando de elaborar de manera sintética una cronología de lo que ha sido el surgir de la afición por la hípica y las instalaciones que precedieron a la que hoy nos ocupa, tenemos que los estudiosos del tema fijan en la segunda mitad del siglo XIX (el año 1851 para más precisión, bajo la presidencia de José Gregorio Monagas) el momento en que se da la primera iniciativa de constitución del Jockey Club de Venezuela como empresa (presidida por Don Alfonso Andral) y con ello se inician las gestiones para la realización de un hipódromo en la Sabana de Ñarauli, parroquia San José (actual municipio Libertador) en terrenos donde luego se construiría la iglesia parroquial. El proyecto del hipódromo no se concluyó muy probablemente debido a las condiciones económicas y sociales que atravesaba Venezuela, y con ello desaparecería el recién nacido Jockey Club de Venezuela.
Por otro lado, las primeras carreras de caballos como espectáculo organizado en el país tienen su antecedente más documentado ubicándose en el estado Bolívar y será allí donde en el último cuarto del siglo XIX, según el portal https://hipismo.net se construirá el que es considerado como “el primer hipódromo venezolano que llevó por nombre El Callao … gracias a la iniciativa de Antonio Liccioni, magnate de las minas de oro…”.
Dos años más tarde, en 1878, se retoma el interés por dotar de una instalación donde se puedan realizar jornadas hípicas en la capital venezolana cuando la municipalidad caraqueña y los generales Julio Sarría y Mario Gallegos firman un contrato de arrendamiento a objeto de construir un hipódromo en un terreno denominado La Consolación, ubicado en Sarría, y que en el Plano de Caracas de 1889 de Vicente Mestre se puede visualizar. Su forma rectangular alargada hace presumir que las carreras se disputaban en línea recta.
2. Arturo Michelena. Izquierda: Hipódromo de Sabana Grande (c.1896). Derecha: Boceto para el Gran Premio Miranda. Hipódromo de Sabana Grande (1896).
Para 1893, un nuevo y sólido emprendimiento tendrá lugar cuando otro de los primeros promotores del espectáculo hípico en Caracas, Don Mathieu Valery, de mutuo acuerdo con la municipalidad capitalina, decide encargar el proyecto para la construcción de un hipódromo con todas las reglamentaciones internacionales que estaría ubicado en el sector Las Delicias de Sabana Grande y que sería inaugurado el 1 de marzo de 1896. Así mismo, Valery como principal accionista junto a Alberto Smith, Carlos Zuloaga, Federico Alcalá, Juan José Michelena, Edgar Ganteaume, Juan G. Delfino y Francisco Becerra registrarán la empresa denominada Jockey Club de Venezuela el 10 de agosto de 1895, cuya junta directiva quedaría integrada por Alberto Smith como presidente y Gustavo J Sanabria como vice-presidente, y tendría entre sus principales objetivos asumir el tutelaje del hipódromo.
El hipódromo de Sabana Grande que tenía una pista ovalada de 1.250 metros de largo, y fue considerado el primer hipódromo organizado de manera formal en Venezuela, cerró sus puertas el 25 de marzo de 1900 tras solo cuatro años de funcionamiento.
Será en 1908 cuando, gracias a la insistencia de Gustavo J. Sanabria para entonces Gobernador Político y Militar del Distrito Federal y presidente del Jockey Club de Venezuela (acompañado, entre otros, de José Gil Fortoul, Manuel V. Lander Gallegos, Celestino Martínez, Eduardo Sucre, Félix Galavís y Manuel Corao), y luego de haber adquirido un año antes 10 hectáreas en la naciente urbanización El Paraíso, abra sus puertas el muy conocido Hipódromo El Paraíso.
3. El Hipódromo de El Paraíso y su entorno (c.1920).4. El Hipódromo de El Paraíso en tardes de carreras y vista de las tribunas principales.
Esta instalación que tendría inicialmente una pista de 1.100 metros de longitud (que en 1.932 se extendió a 1.450 metros y posteriormente se incrementó a 1.600 metros), se construiría según trazado del reconocido Eduardo Calcaño y su arquitecto E.E. Venter (quien también fue el mismo autor del Hipódromo de Sabana Grande), reutilizando las graderías del desmantelado Hipódromo de Sabana Grande, las columnas rescatadas como chatarra del Mercado de San Jacinto y rejas de hierro especialmente fabricadas por la Escuela de Artes y Oficios de Caracas.
Fueron diversas las vicisitudes que atravesó el Hipódromo de El Paraíso durante su existencia. Ya en 1910 la crisis que atraviesa el Jockey Club lleva a su junta directiva (presidida aún por Gustavo J. Sanabria) a tomar la decisión de entregar todos los bienes, terrenos, tribuna y el resto de instalaciones que conformaban el hipódromo al Gobierno Nacional para que a través del Ministerio de Fomento fuese el promotor y único administrador de la propiedad. Es a partir de esa fecha que se le dio el nombre de “Hipódromo Nacional”.
Entre 1911 y 1931 continúan las dificultades financieras que conducen a cierres periódicos de la actividad siendo el más significativo el que se da entre 1928 y 1932, año este último en el que, con el apoyo del Ministerio de Agricultura y Cría y gracias al incremento del presupuesto nacional por concepto de ingresos petroleros, se amplía la pista y se produce una importante remodelación de las instalaciones.
5. Hipódromo de Angostura, Ciudad Bolívar (izquierda) e Hipódromo de La Limpia, Maracaibo (derecha).
Funcionando a la par del hipódromo de El Paraíso en 1933 se inauguraría el Hipódromo de Angostura en Ciudad Bolívar y en 1948 se ocurriría otro tanto con el Hipódromo de La Limpia en Maracaibo.
Con sus altos y sus bajos, el óvalo de El Paraíso mantuvo sus actividades hasta 1959. Sin embargo, ya en 1952 se empiezan a gestar los primeros planes para la construcción de un nuevo hipódromo para la ciudad de Caracas ya que las vetustas instalaciones de El Paraíso habían sido rebasadas en su capacidad.
6. Hipódromo Nacional La Rinconada. Arriba izquierda: Plano de conjunto. Arriba derecha: Planta baja del área de acceso y de las tribunas. Abajo: Fachada exterior.7. Hipódromo Nacional La Rinconada. Vista general desde el sureste en fechas cercanas a su inauguración.8. Arthur Froehlich posando lleno de satisfacción para la revista LIFE el 5 de julio de 1959, fecha de inauguración del Hipódromo La Rinconada.
Será definitivamente en 1953 cuando el Estado venezolano comprará por un monto de 213 millones de bolívares los terrenos que antiguamente ocupó el Haras la Rinconada, hacienda ubicada en las afueras de la ciudad que contaba con todas las condiciones para emprender un gran complejo deportivo dedicado al hipismo. Para la realización del proyecto, como ya adelantamos, se contrató la firma del arquitecto estadounidense Arthur Froehlich quien trabajó en conjunto con los ingenieros Tung Yen Lin y Henry Layne, que serían los encargados de llevar a cabo los cálculos estructurales de las diferentes edificaciones que conforman el complejo. Adicionalmente se contactó al brasileño Roberto Burle Marx para el diseño del paisajismo quien para entonces ya trabajaba con Fernando Tábora y John Stoddart. El artista italiano Giuseppe Pizzo sería el realizador de los murales que se ubicarían a lo largo de los diferentes espacios públicos de la edificación.
De acuerdo a lo reseñado en https://www.instagram.com/p/CCUSQHspo4x/, “El recinto fue diseñado con un óvalo de 1.600 metros con dos salidas de ángulos opuestos, al sur del óvalo se ubicaron las tres tribunas con capacidades de 8.000, 1.500 y 3.000 espectadores, juntas totalizan una capacidad de 12.500 personas.
9. Tres vistas exteriores del sector de tribunas.10. La revista LIFE llevó a cabo un registro permanente del avance de las obras del hipódromo y del momento en que abrió sus puertas
Las instalaciones del Hipódromo la Rinconada incluyeron amplias áreas de esparcimiento como bares, restaurantes, tiendas y el lujoso Jockey Club, así mismo sus espacios contaban con todas las comodidades para quienes practicaban el hipismo, de esta forma se incluyó un hospital veterinario, caballerizas, pista de entrenamiento, áreas de paddock cubierto y descubierto entre otras cosas. Al momento de su inauguración su impacto arquitectónico y sus avances estructurales fueron de tal magnitud que influyeron en el diseño de otros hipódromos como el de Longchamps en Francia y Belmont Park en Estados Unidos”.
La inversión total de la obra, ejecutada entre 1954 y 1959 (con una interrupción el año 1958), fue estimada en 28 millones de dólares, reflejo de los billones que se inyectaron a la economía venezolana entre los años 1948 al 53, derivados del negocio petrolero. Sería iniciada por la dictadura perezjimenista e inaugurada a inicios del período presidencial de Rómulo Betancourt el 5 de julio de 1959.
Como dato adicional se sabe que la constructora de la obra fue C.A. Venfroca correspondiéndole a Fibrocemento realizar las impactantes cubiertas lobuladas pretensadas en voladizo de sus tres tribunas (diseñadas por Tung Yen Lin) de donde cuelgan las cabinas esféricas para transmisión de TV y radio.
11. Panorámica general del Hipódromo Nacional La Rinconada y su entorno.
De la página https://www.ccscity450.com rescatamos lo siguiente: “Si bien las carreras de caballos y las apuestas dominicales fueron parte de la cultura del caraqueño por décadas, también es verdad que (el hipódromo) fue abandonado como uso masivo y hasta sirvió durante años como refugio para víctimas de desastres naturales.(…) Las instalaciones se vieron afectadas por usos que degradaron su prestancia y sin embargo hoy, sobrevive incólume en medio de un aire de ruina moderna. (…) Al contexto inmediato se sumaron el Poliedro de Caracas, el Museo Alejandro Otero, la estación de trenes, un Estadio de béisbol y una extensa área de viviendas informales”.
En el año 2009 el Hipódromo la Rinconada fue declarado Monumento Nacional por el Instituto de Patrimonio Cultural y el año 2014 la empresa Aliva Stump, C.A. concluyó un importante trabajo de remodelación.
12. Escalera del Jockey Club de Venezuela publicada en Our Architects. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975, catálogo de la exposición del mismo nombre montada en 2017 en los espacios de la Sala TAC, Las Mercedes.
Cerraremos, tal y como empezamos, con una cita de Hannia Gómez que resume muy bien el alcance y trascendencia que tiene esta grandiosa obra: “Con sus volados supersónicos, sus rampas aerodinámicas, sus murales futuristas de caballos al galope, sus luminarias interestelares, sus concretos coloreados, sus bóvedas y sus cubiertas orladas y la extraordinaria escalera helicoidal del Jockey Club, suspendida de guayas de acero sobre una fuente color acqua, en La Rinconada, cada forma tiene su propio significado para la modernidad”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal y 3. Colección Crono Arquitectura Venezuela.
12. Our Architects. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975, catálogo de la exposición del mismo nombre montada en 2017 en los espacios de la Sala TAC, Las Mercedes.