Una vida a través de la educación, el arte y la arquitectura
Producción editorial: Gianni Dal Maso
Investigación, entrevistas, redacción y textos: Rafael Arráiz Lucca
Presentación: Henrique Vera
Editorial Arte
2023
Presentación del libro
Presentar este libro me produce satisfacción.
El hecho de que se haya registrado de manera detallada la vida del arquitecto Julio Volante, importante profesional de la arquitectura para Venezuela, autor de un inmenso conjunto de notables edificaciones y que se permita conocer con detalle su faceta de incansable y dedicado educador, que supo, durante largos años en los cuales participo en la docencia universitaria y en su propia práctica profesional, transmitir, dar, educar y compartir con otros, alumnos y jóvenes arquitectos colaboradores, valores y su amplio conocimiento de la arquitectura, la construcción y los materiales utilizados en su momento. Con este nuevo libro, que constituye un importante aporte a la historiografía de la arquitectura nacional, se llena un vacío existente haciéndole honor y un reconocimiento merecido.
Reconocer que sin lugar a dudas el arquitecto Julio Volante en el decurso de su vida profesional produjo múltiples proyectos tipológicamente memorables, entre los que cabría destacar, en Caracas: la Concha Acústica «José Ángel Lamas» (1954); cuatro excelentes edificios de oficinas, cada uno de ellos ofreciendo innovaciones y características arquitectónicas impecables para el momento de su construcción, como fueron la Cámara de Comercio de Caracas (1954), el Edificio Radio Continente (1956), el Edificio Corpa y en 1978 la Torre Cavendes.
En 1956 diseñó conjuntamente con Tomás José Sanabria el Hotel Prado Rio, en Mérida, estado Mérida, y un año después, en solitario, el Hotel Tamá, en San Cristóbal, en el estado Táchira.
Cuando la Universidad Católica Andrés Bello decide por el crecimiento de su matrícula estudiantil dejar su sede en la esquina de Jesuitas, en el Centro de la capital y trasladarse a La Vega, lo hace al hoy ya icónico edificio proyectado por Julio Volante y puesto en servicio en 1965.
Adicionalmente diseñó, también para ser construidos en Caracas, el Banco Mercantil y Agrícola y el Banco de Comercio, ambos ubicados en el centro de la ciudad. Incursionó también en el área industrial y de servicio diseñando las instalaciones de Gramoven, en Catia y los Laboratorios Sandoz, en Los Ruices, ambas edificaciones en la capital; y en el estado Carabobo proyectó Protinal, en Valencia, y Venepal en Morón.
Es el autor de múltiples, hermosas y funcionales casas particulares tanto en Caracas como en Litoral Central construidas entre los años 1953 y 67, destacándose entre todas ellas la vivienda que construyo para su propia familia, terminada en 1956, ubicada en la Urbanización Junko Country Club, la cual por su novedoso y elegante planteamiento estructural se convirtió en una obligada referencia de nuestra arquitectura.
En lo académico Volante se inició en 1954 y se desempeñó en diferentes cargos en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela hasta 1980, año de su jubilación. En el decurso de ese lapso pasó de ser profesor de Composición Arquitectónica, joven de 34 años, con postgrado, a tener una agrupación de diseño arquitectónico dentro de la estructura de la facultad con su nombre, Taller Volante; así como haber sido elegido varias veces como integrante del Consejo de Facultad.
Sus alumnos lo estimaron como profesor por sus correcciones de diseño llenas de referencias culturales que invitaban a reflexionar, a buscar información adicional, a comparar, conocer mejor el pasado y el presente que se vivía, en fin, estudiar en mayor profundidad el tema de diseño en desarrollo. Yo personalmente lo recuerdo por su calidad humana y sensibilidad social, un hombre elegante, modesto, sin ánimo alguno de figurar, de llamar la atención sobre él, seguro de sus opiniones y de la arquitectura en general y de la arquitectura que él producía, ilustrado y muy culto, siempre dispuesto a responder a quien le preguntara algo, a clarificar. Un verdadero Maestro.
Julio Volante fue un intelectual que nos aportó mucho y que conoceremos y apreciaremos mejor con esta publicación.
El proyecto-programa de los Espacios Culturales Comunitarios (ECC) impulsado desde el Viceministerio de la Cultura y el CONAC entre 2000 y 2002, cuando Manuel Espinoza ocupaba el cargo, permitió al tándem conformado por Juan Pedro Posani y el equipo profesional de OTIP, C.A. (José Adolfo Peña y Carmen Yánez), acompañados de un grupo de talentosos arquitectos jóvenes que con Posani formaban parte de la Dirección de Edificaciones Culturales del Viceministerio, plasmar lo que Kenneth Frampton exponía acerca de la tectónica: sin estructura, es decir, sin modo y forma de construir, no hay arquitectura.
1. Esquema original del cual arranca el diseño de los ECC dibujado por Juan Pedro Posani.
Tal y como expresa Posani en el artículo escrito por José Adolfo Peña titulado “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”, publicado en la revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004, desde el momento mismo de poner en marcha el programa “nació la idea de diseñar un sistema extremadamente sencillo, flexible y económico, que pudiera multiplicarse rápidamente por todo el país y que fuera capaz de responder adecuadamente a las condiciones contextuales del trópico. El problema de encontrar solución a un conjunto de condiciones extremas tan típicamente complejas, nos pareció que debía de llevarse necesariamente al terreno de las modalidades constructivas. Al tema de cómo construir se le añadía el de la respuesta ambiental. El primero implicaba la elección de un sistema de prefabricación liviana, el segundo exigía colocar en primer plano el mundo físico del trópico húmedo y caluroso que nos pertenece y que nos afecta con todas sus múltiples características”.
Ello se lograría a través del diseño de un grupo de edificaciones destinadas a ubicarse especialmente en las pequeñas localidades de provincia y en los barrios pobres de las grandes ciudades, dotadas de una serie de espacios en los cuales se podrían desarrollar actividades culturales los cuales serían administrados directamente por las comunidades.
2. Plantas de los 14 Espacios Culturales Comunitarios construidos o en proyecto para el año 2002.
Concebidas como variaciones sobre el mismo tema y con un mismo programa, cada respuesta estaba conformada por una serie de volúmenes organizados en torno a un patio y articulados por corredores. El programa establecía la existencia de una sala de usos múltiples con camerinos, espacios de talleres, oficinas, sanitarios y un local para una emisora FM. El espacio de usos múltiples sería siempre considerado como el de mayor jerarquía.
3. Izquierda: «El contexto tiene múltiples referencias» página 16 del catálogo que acompañó la presentación de los ECC en la VIII Bienal de Arquitectura de Venecia 2002 (fotos Graziano Gasparini, Edgardo González Niño y Alberto Saldarriaga). Derecha arriba: patio central del ECC de San José de Guaribe (Guárico) (foto Holger Michael Stork). Derecha abajo: patio central del ECC de San Sebastián de los Reyes (Aragua) (foto Holger Michael Stork)
Los variados resultados obtenidos, muy próximos a imágenes procedentes de la arquitectura popular de la que sin duda se nutre sin perder de vista su compromiso con la contemporaneidad, remiten a la manera como Carlos Raúl Villanueva, Jimmy Alcock y Fruto Vivas (entre otros) dan respuesta interpretativa a las variables climáticas. El levantar aunque sea levemente las construcciones del suelo, el facilitar permanentemente la ventilación cruzada gracias a la participación del juego de cubiertas inclinadas que se quiebran y de pieles horizontales que protegen del sol y la lluvia, otorgan expresividad propia a estos edificios y una gran proximidad y empatía con sus usuarios.
Al respecto, Posani afirma: “Es importante destacar que la estrecha relación que pudiera aparecer con conocidas familias de formas tradicionales no es el resultado de una búsqueda intencional de una arquitectura supuestamente de carácter nacional (búsqueda demostradamente inútil y paralizante), sino de la explotación de los muy ricos resortes funcionales que plantea el acto de construir en el trópico venezolano. Por otra parte, cabe recordar el derecho universal a la apropiación cultural, autónoma y madura (en todas las direcciones, verticales: las memorias y las vanguardias, y horizontales: las geografías), bien distinta de la imitación sin criterio, que reconoce el mundo contemporáneo”.
4. Izquierda: «La tectónica» página 22 del catálogo que acompañó la presentación del los ECC en la VIII Bienal de Arquitectura de Venecia 2002 (fotos Holger Michael Stork). Derecha: La tecnología SANCOCHO. Producción de los componentes en la fábrica de San Sebastián de los Reyes (fotos OTIP, C.A.).5. Esqueleto, Estructura metálica del ECC de San Sebastián de los Reyes (Aragua) (foto Holger Michael Stork).
Serán los sistemas de prefabricación liviana desarrollados por el ingeniero José Adolfo Peña y su experto equipo de colaboradores, el soporte material de la realización conceptual y física de los ECC. Adaptándose a las características espaciales requeridas por la sala de usos múltiples y los talleres (gran altura y consideración de la ventilación cruzada) y para dar respuesta a los servicios y alojar las oficinas, los sanitarios y la cafetería, se diseñaron dos tipos de módulos. Así, Peña, en el artículo ya citado explicará: “Para la construcción de los talleres y módulos de servicio, se propuso la tecnología SANCOCHO, que se basa en la producción de elementos prefabricados planos de 3 cm de espesor, de hormigón armado y de manejo manual, los cuales poseen en sus bordes perfiles metálicos, especialmente diseñados; estos elementos se unen a un sencillo esqueleto de tubos estructurales de acero, igualmente prefabricado” (…) Para la construcción del salón de usos múltiples, se aplica la tecnología CONCAPREGO, la diferencia radica que los componentes prefabricados, en este caso, se manejan haciendo uso de grúas, con una capacidad de 10 toneladas”.
Como señalará en algún momento Posani, “las piezas modulares en hierro-concreto se producen en planta según el diseño y luego se transportan y se montan en el sitio determinado soldándolas a un sencillo esqueleto estructural igualmente prefabricado. Las edificaciones, siendo extraordinariamente rígidas y ligeras, carecen de fundaciones masivas, son sismorresistentes, son relativamente económicas y se levantan en cuestión de tres o cuatro meses”.
6. Kenneth Frampton y Glenn Murcutt: dos referentes importantes en la conceptualización y el diseño de los ECC.
La mirada de Posani, si bien en lo conceptual se apoyaba, como ya asomamos, en lo publicado por Frampton que finalmente vería luz en su libro Studies in Tectonic Culture: The Poetics of Construction in Nineteenth and Twentieth Century Architecture (1995), traducido al español en 1999 como Estudios sobre cultura tectónica. Poéticas de la construcción en la arquitectura de los siglos XIX y XX, se complementaba con el seguimiento que desde hacía un buen tiempo venía haciendo sobre la obra que en Australia estaba desarrollando Glenn Murcutt, tanto por sus consideraciones a los aspectos climáticos como por su honestidad constructiva arraigada a valores propios del lugar.
Ejemplos de una política que buscaba dignificar la actividad cultural y llevarla a la mayor cantidad de personas que por lo general no la disfrutan, Posani buscó en todo momento hacer de estos espacios ejemplos demostrativos de que la calidad formal constituye un factor de excepcional importancia sin menoscabo de los aspectos funcionales y económicos.
7. Portada (foto Holger Michael Stork) y página de créditos del catálogo que acompañó la presentación del los ECC en la VIII Bienal de Arquitectura de Venecia 2002.
El programa fue elegido el año 2002 como representación de Venezuela en la VIII Muestra internacional de arquitectura Bienal de Venecia bajo el título de “Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios”, donde fungió de comisario Juan Pedro Posani, de vicecomisarios Javier Cerisola y Miriam Castellanos y como coordinador de la museología Cristobal Roig, siendo acompañado el montaje con un hermoso catálogo diseñado por ABV Taller de Diseño, Waleska Belisario e impreso por el Grupo Editorial Arte/Soluciones Gráficas.
El proyecto de los ECC, que llegó a contar con 14 trabajos entre los terminados, casi terminados o en proceso de planificación, y que aspiraba llegar a todos los municipios y barrios marginales del país, como tantos otros, no tuvo la continuidad necesaria.
8. Izquierda: Diversas imágenes del ECC de San Sebastián de los Reyes (Aragua). Derecha arriba: Imágenes del ECC de Palmarejo (Yaracuy). Derecha abajo: ECC de Antímano (Caracas). (fotos Holger Michael Stork)
Sin embargo, fueron destacables las propuestas realizadas para San Sebastián de los Reyes (estado Aragua), San José de Guaribe (estado Guárico), Andresote, Palmarejo (estado Yaracuy), Barinas (estado Barinas) y Antímano (Caracas), las tres primeras inauguradas en 2002 y las dos últimas en 2004 y 2007 respectivamente, muestra clara de que las aspiraciones que se buscaron lograr desde un comienzo eran alcanzables más allá de que se hayan visto truncadas.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 1, 2, 3, 5 y 7. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa de los Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002.
4. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa delos Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Peña, J. A. “Espacios Culturales Comunitarios en Venezuela. Concepción tecnológica. Tecnología CONCAPREGO & SANCOCHO”. Revista Informes de la Construcción, Vol. 56, nº 491, mayo-junio 2004.
6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.
8. Viceministerio de Cultura/CONAC. Otro mundo es posible. El programa delos Espacios Culturales Comunitarios, Catálogo de la exposición que representó a Venezuela en la VIII Muestra internacional de Arquitectura Bienal de Venecia, 2002 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.
Mientras avanza la cuenta regresiva hacia los XXXIII Juegos Olímpicos en París, la ciudad se está preparando para un cambio completo en su paisaje urbano e infraestructura. Considerados como el evento más grande jamás organizado en Francia, los juegos comenzarán el 26 de julio y continuarán hasta el 11 de agosto de 2024. Faltando tan solo 200 días, el Consejo de la Ciudad de París ha aprobado alrededor de 43 iniciativas nuevas que actúan como un catalizador para la transformación de la ciudad, con el objetivo de lograr una París más verde, saludable y móvil. Desde la limpieza del río Sena hasta la construcción de un carril para bicicletas, la activación de una línea de transporte y la prohibición del tráfico no esencial en la ciudad, el corazón de la capital francesa está en una carrera contra el tiempo para revitalizar su núcleo urbano histórico.
Integral a la ambiciosa visión de París se encuentra su «Swimming Plan», que plantea transformar el Sena en un sitio para eventos acuáticos olímpicos. La ciudad planea implementar nuevas tuberías subterráneas, tanques y bombas diseñadas para limpiar el río de bacterias dañinas. Aunque el río no ha estado abierto para nadar en más de un siglo, la ciudad aspira modificar eso para los famosos juegos. De hecho, “El objetivo es tener listo para la primavera lo que es básicamente un tanque gigante de retención de agua de lluvia, con un ancho de 50 metros y una profundidad de 34 metros, capaz de almacenar hasta 46 millones de litros”. Sin embargo, según los expertos, el esfuerzo de miles de millones de dólares para limpiar el río puede llevar mucho más tiempo del previsto para ejecutarse.
En cuanto a la movilidad urbana, la capital francesa tiene previsto abrir 55 km de nuevos carriles para bicicletas que conectan los lugares olímpicos en París con los del noreste del país. El plan establece que los visitantes podrán recorrer la ciudad en bicicleta y llegar a todos los sitios deportivos olímpicos en el mapa durante el verano. Estos carriles para bicicletas incluyen 30 km de rutas dentro de la capital “que se han completado o están a punto de finalizarse”, según David Belliard, de la alcaldía de la ciudad.
Otra medida que está tomando la ciudad para prepararse para los Juegos Olímpicos es la instalación de una nueva línea de transporte desde el este hasta el oeste de la ciudad. Según CNN, el Metro de París está a punto de recibir una mejora con un nuevo sistema de 200 km, que añade cuatro líneas y 68 estaciones completamente nuevas. La construcción de las líneas comenzó en 2016, con la esperanza de reducir significativamente el tiempo de transporte entre suburbios. Cuando fue anunciado por el presidente Nicolas Sarkozy en 2009, el plan original establecía que la nueva red estaría lista para 2024, pero “numerosos retrasos han alargado el tiempo”. Según los expertos, solo se espera que la extensión de la línea 14 hasta el aeropuerto de Orly esté lista a tiempo para los juegos.
Finalmente, para reducir el uso de automóviles, la alcaldesa Hidalgo anunció que la capital francesa prohibirá el tráfico no esencial en su centro. Según el plan, los conductores que utilicen “cortes de carretera” en toda la ciudad estarán obligados a desviarse en lugar de pasar por la “Zona de París”. Acorde a Bloomberg, esta acción puede afectar considerablemente la congestión y las emisiones. Se espera que estos cambios se implementen antes del comienzo de los Juegos Olímpicos de verano.
Hacia fines del 2023, la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, recibió el Premio ULI 2023 para Visionarios en Desarrollo Urbano, un reconocimiento respetado en el uso de la tierra y el desarrollo comunitario a nivel mundial. El premio fue resultado de la visión de la alcaldesa para una París más inclusiva y sostenible, acelerada para los Juegos Olímpicos. En Los Ángeles, los funcionarios han votado a favor de una propuesta para implementar el primer Park Block, un proyecto piloto que crea una red de calles libres de automóviles para abrir espacio público a peatones y ciclistas. Finalmente, Nueva York implementó una nueva ley que cambió la forma en que operan los alquileres de apartamentos a corto plazo en la ciudad, efectivamente prohibiendo Airbnb y los alquileres a corto plazo.
Los arquitectos y académicos Rodrigo Pérez de Arce y Emilio De la Cerda presentaron recientemente (diciembre 2023) un libro imprescindible para cualquier ciudadano que se interese en temas patrimoniales, arquitectónicos, urbanos e históricos.
Las vidas de San Francisco. Arquitectura, patrimonio y ciudad es una publicación que indaga en profundidad sobre de la importancia del convento e iglesia de San Francisco en Santiago de Chile, así como en otras capitales latinoamericanas (Caracas, Bogotá, Montevideo, Rio de Janeiro, La Paz, Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima) donde la orden franciscana ha dejado un legado que perdura por más de cuatro siglos.
Pérez de Arce y De la Cerda, en su labor como editores, develan en el libro una trama de temas arquitectónicos, urbanos, patrimoniales alrededor de esta franquicia en Santiago de Chile, que se extendió a toda Latinoamérica. Dedican un capítulo a cargo de especialistas que analizan 10 enclaves franciscanos en las principales capitales de América del Sur y como han sobrevivido en el tiempo, a pesar de complejos desafíos urbanos y sociales, revelando las cambiantes fisonomías e interfaces urbanas en cada uno de ellos.
La investigación según Umberto Bonomo es “un atlas de la memoria franciscana en el continente”, que incluye a más de 20 colaboradores, locales e internacionales, entre los cuales se encuentra Silvia Arango, Felipe Correa, Paulo Dam, Juan Pablo Pekarek, Elvira Pérez, Inés del Pino, Alberto Quintela e Iván González Viso, entre otros, que fueron invitados a participar en el texto, así como cientos de planos, fotografías históricas y reconstrucciones planimétricas.
El libro es un aporte inédito, que enriquece y sitúa la comprensión de la iglesia y el Convento de San Francisco en Santiago en un contexto histórico y geográfico mayor poniendo de relieve las transformaciones que han sufrido, por la llegada del metro en el caso de Quito, por su cambio de uso y condición de microcosmos de transformaciones urbanas en el caso de Caracas, la pérdida de hitos importantes como el convento en el caso de Bogotá, la supremacía de la arquitectura moderna en la visión urbana en Río de Janeiro, por el plan regulador que divide en dos el conjunto en Lima, por la demolición del claustro en La Paz, por profundos cambios al estilo arquitectónico de la fachada en Buenos Aires o la ausencia de franciscanos en la iglesia en el caso de Montevideo.
Emilio de la Cerda y Rodrigo Pérez de Arce, además de ser los editores, escriben una buena parte de las más de 400 páginas del texto, que analiza las múltiples facetas de este hito patrimonial, su historia, su importancia patrimonial y urbana, reflejadas en una gran cantidad de planos, fotos y valiosa información visual producida en el taller del Magíster de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile. El texto nos permite conocer, la larga y extensa sucesión de proyectos y propuestas que tuvo el enclave franciscano de Santiago durante la segunda mitad del siglo XX y principios de este siglo donde participaron arquitectos como Juan Benavides, León Rodríguez, Rodrigo Márquez de La Plata, José María Peña, Raúl Irarrázabal, Hernán Rodríguez, Montserrat Palmer, Ernesto Labbé, Raimundo Lira y Patricio Schmidt quienes plantan diversas posturas asumidas en el siglo pasado respecto de cómo enfrentar el espacio patrimonial en términos doctrinarios y proyectuales.
En el caso de Caracas, el capítulo, a cargo de Iván González Viso, plantea que la manzana del convento de San Francisco es un microcosmos, una pieza capaz de explicar las tensiones urbanas que han ocurrido históricamente en el centro de la ciudad, pues su morfología actual es el resultado de las fricciones a partir de intervenciones arquitectónicas que se efectuaron en todos periodos de la arquitectura venezolana, cada uno con una visión distinta. Allí se descubre que en la manzana están presentes a partir de la Iglesia a cargo del Maestro Alarife Antonio Ruíz Ullán, obras o intervenciones de personajes como Olegario Meneses, Hurtado Manrique, Alejandro Chataing, Ricardo Razetti, Luis Malaussena, Rafael Bergamín y Carlos Raúl Villanueva.
Con una impresionante cantidad de información visual y representaciones arquitectónicas, en Las vidas de San Francisco también se plasman ocho propuestas contemporáneas para pensar en el futuro o simplemente en las posibilidades que ofrece este hito de Santiago de Chile producto de las investigaciones académicas proyectuales que se realizaron en el taller del Magíster en Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Chile dirigido por Pérez de Arce y De la Cerda.
Las vidas de San Francisco, es un libro que invita a la reflexión crítica y al debate en torno al patrimonio y su importancia en la sociedad a partir de los edificios de la orden franciscana, congregando un collage de piezas y ofreciendo valiosas visiones sobre cómo este proyecto continental cuyas trazas datan de hace más de 400 años se han desarrollado y transformado en el tiempo.
El libro es el séptimo volumen de la colección patrimonios, un aporte de Ediciones UC y el Centro del Patrimonio Cultural UC al reconocimiento del patrimonio y puesta en valor de sus manifestaciones en la sociedad, el territorio, la historia y las identidades.
IGV
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.