Con motivo de la celebración el pasado 8 de marzo del Día Internacional de la Mujer, hemos creído oportuno publicar la lista de las primeras 31 egresadas de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, desde que ésta se creara en 1941 hasta finales de la década de los años 1950.
1. Las dos primeras egresadas de la Escuela de Arquitectura de la UCV fotografiadas en clase de modelado (c.1948): Carmen Méndez Arocha (izquierda) y Alicia Álamo Bartolomé (derecha).
La encabezan, formando parte de la Segunda Promoción de 1951, Carmen Méndez Arocha (considerada la primera mujer en graduarse, fallecida prematuramente en 1958) y Alicia Álamo Bartolomé (n.1926) quien aún vive.
Destacan dos profesionales con una larga y fructífera trayectoria: Ana Teresa Caraballo de Celis (Cuarta Promoción,1955), fallecida en 2021 y Elena Seguías (Quinta Promoción, 1956).
2. Dos insignes académicas, profesoras e investigadoras: Marta Vallmitjana (izquierda) y Teolinda Bolívar (derecha)
También sobresalen dos insignes académicas, profesoras e investigadoras: Marta Vallmitjana (Promoción 7B, 1958), fallecida en 2020 y Teolinda Bolívar (Novena Promoción, 1959), todavía activa.
Hay que aclarar que: la primera promoción, siendo la escuela una de las tres que integraban la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, egresa en 1948; la UCV estuvo cerrada entre 1951 y 1953; la Facultad de Arquitectura y Urbanismo se crea en 1953; el edificio donde ésta funciona se inaugura en 1957; y la promoción 7B en la que se gradúa Marta Vallmitjana es la primera que egresa una vez caída la dictadura perezjimenista.
Aunque ya en vida había sido objeto de reconocimiento y su obra mostrada en diversas exposiciones colectivas e individuales desde 1947, será a partir de su fallecimiento en 1975 que lo hecho en vida por Carlos Raúl Villanueva y los valores que encierra la totalidad de su producción arquitectónica empezará a ser mostrado a través de sendos montajes, respaldados por importantes trabajos de curaduría e investigación.
1. Exposición «Homenaje a Carlos Raúl Villanueva». Centro de Información y Documentación, FAU, UCV. Mayo 1980
A la primera realizada en 1976 en el Museo de Bellas Artes (dirigido por Marcos Miliani) en la que se recoge su vida y obra, organizada por el arquitecto Gonzalo Castellanos, seguirá otra “Exposición Homenaje” montada por el Centro de Información y Documentación (CID) de la FAU UCV que conmemoraría los cinco años de su fallecimiento, llevada a cabo a partir de las imágenes de Paolo Gasparini, notable fotógrafo y amigo personal del maestro, quien lo acompañara a Ciudad Bolívar durante su última visita de supervisión de la construcción del Museo Jesús Soto. Luego, en 1982, la Galería de Arte Nacional organizaría la Exposición “Dibujos y Croquis” de Carlos Raúl Villanueva muchos de los cuales habían ya aparecido en el nº16 de Espacio y Forma.
Sin embargo, no será sino hasta noviembre de 1988 cuando en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, con la curaduría de Paulina Villanueva, Maciá Pintó y Pedro Sanz, se realizará la primera, más completa e importante exposición antológica que sobre el Maestro y su obra se haya realizado hasta ahora. Titulada Villanueva El Arquitecto, permanecerá abierta hasta marzo del año siguiente y logró recoger una visión completa del hombre, su colección de arte, su pensamiento y su obra arquitectónica y urbanística acompañada de material inédito y de la utilización de innovadores recursos que permitieron convertirla en una clara exploración sobre las posibilidades que ofrecía la arquitectura para mostrarse en un museo no precisamente diseñado para ello. Es con la portada de la Guía de recorrido de la exposición, elaborada por Ricardo Armas con base en un dibujo de Villanueva de la planta de la Catedral de Caracas (acompañada del breve texto “El arquitecto: hay edificios que cantan…que hablan…que son mudos. ¡Con la Catedral, con piedras se puede componer una Sinfonía!) que forma parte de sus Notas Docentes, que hemos ilustrado nuestra postal del día de hoy.
2. El ministro Simón Alberto Consalvi recorre la exposición el día de su inauguración acompañado de Paulina Villanueva (a su derecha). En primer plano «La Silla del Diablo» diseñada por Alexander Calder para el Maestro.
Inaugurada el 20 de noviembre de 1988 con la asistencia de Simón Alberto Consalvi, Ministro de Relaciones Interiores, y César Quintana Romero, Ministro de Desarrollo Urbano (integrantes ambos del gabinete del Presidente Jaime Lusinchi), la muestra, tal y como se reseña en la mencionada Guía de recorrido, “intenta reseñar toda la vida y vasta obra de Carlos Raúl Villanueva: arquitecto, coleccionista, promotor y visionario de las ideas de vanguardia en el arte moderno, docente, escritor, mecenas, ensayista. Su figura concentra el desarrollo urbanístico moderno de nuestro país, el paso de zona rural a zona urbana; así como también el acceso y divulgación de la obra de los principales artistas de este siglo. Esta exposición reúne todo el legado cultural de esa figura visionaria y sensible que entendió el mensaje de la arquitectura como una experiencia humanizadora, social y estética. Con la obra por él realizada y la colección de arte por él reunida, es posible trazar una línea que atraviesa el presente siglo en materia de artes plásticas, trascendiendo los límites de lo local para convertirse en personaje universal: su audaz visión futurista lo llevó a ser uno de los adelantos de la cultura internacional en la Venezuela de los años cincuenta”.
3. Contratapas de la Guía de Recorrido de la exposición
Un arduo esfuerzo de investigación, documentación y catalogación del cuantioso material original e inédito de los archivos de la Fundación Villanueva, sumado a un relevamiento fotográfico de su obra y reproducciones de algunos proyectos en gran escala, sirvió para estructurar la exposición con base en tres grandes capítulos: El Hombre, La Obra y La Colección.
En el capítulo El Hombre se contemplaron los siguientes aspectos:
Las Casas: incluye sus residencias familiares Caoma (1953) y Sotavento (1957) las cuales, además de representar lo más íntimo de su ser, muestran claramente sus postulados arquitectónicos.
Cronología y Biografía: recoge las distintas etapas en su vida desde su nacimiento en Londres (1900) hasta su fallecimiento en Caracas (1975), cubriendo las fases de su formación en París y los distintos períodos de trabajo en Venezuela, contextualizándolas en el ámbito artístico y arquitectónico nacional e internacional.
Primera Época de su Obra: documenta las obras realizadas en Caracas y Maracay durante los años treinta.
Los Amigos: muestra la abundante relación epistolar, fotos y otros documentos, resultado de la amistades y contacto con arquitectos y artistas de reconocido valor entre los que destacan, Calder, Soto, Léger, Arp, Vasarely, Lam, Pevsner, Tamayo, Le Corbusier, Rotival y Sibyl Moholy-Nagy.
El Taller: recoge la intimidad de sus libros y efectos personales y reproduce la atmósfera del vagón tipo tren incorporado al exuberante jardín de la casa Caoma a modo de marco para mostrar sus cajas y ensamblajes.
Labor Docente, Publicaciones y Reconocimientos: recopila el material manuscrito, dibujos y anotaciones de los apuntes docentes de sus cursos de Historia y Urbanismo, así como sus libros y otros escritos y publicaciones sobre su obra.
4. Primera parte del recorrido de la exposición.
El capítulo La Obra abarca toda la obra de arquitectura proyectada y construida por Villanueva con más de 70 edificios reseñados de los cuales se muestran croquis y planos originales, así como fotos y maquetas de muchos de ellos. Este capítulo, a su vez, se dividió en tres secciones:
La Vivienda: presenta la vasta obra en vivienda pública construida por el Estado, prevista por el Plan Nacional de la Vivienda y desarrollado por el Taller del Banco Obrero (TABO), en el cual Villanueva dirigió un competente equipo de arquitectos e ingenieros. Aquí destacan la reurbanización de El Silencio (1941-1945), la comunidad del 23 de Enero (1955-1957), Cerro Piloto (1954) y la Unidad Residencial El Paraíso (1952-1954).
La Educación: reseña la Escuela Gran Colombia y, sobre todo, ese gran laboratorio abierto a la arquitectura moderna que es la Ciudad Universitaria de Caracas (1945-1967), con sus áreas educativas, deportivas, recreativas y el grupo médico.
Los Museos: registra las distintas propuestas desarrolladas dentro de esa temática, desde su participación en el Pabellón de Venezuela en la Exposición Internacional de París (1937) hasta el Museo Soto (1970), pasando por el Museo de Bellas Artes (1935), el Museo de Ciencias Naturales (1939), el Pabellón de la Exposición Universal de Montreal (1967) y la ampliación el Museo de Bellas Artes (1969).
5. Segunda parte del recorrido de la exposición.
En cuanto al capítulo La Colección, engloba su recopilación de obras de artistas que conoció personalmente y sus trabajos de integración de obras de arte a la arquitectura en dos secciones:
La Colección Personal: que incluye más de 250 obras, de las cuales se muestra una selección de los artistas internacionales, Alexander Calder, Agam, Albers, Arp, Bill, Cornell, Gabo, Herbin, Jacobsen, Lam, Laurens, Léger, Mata, Miró Moholy-Nagy, Vieira Da Silva, Pevsner, Taeuber Arp, Tinguely, Van Doesburg, Vasarely, Morandi, Le Corbusier, Burle-Marx, Tamayo, Rivera, y Lobo; y de los artistas nacionales, Soto, Reverón, Otero, Narváez, Manaure, Valera, Navarro, Barrios, Monasterios, Oramas, Carreño, Debourg y Brandt.
La Colección de Obras de Arte de la Universidad Central de Venezuela: conformada por Villanueva y constituida a la par de su arquitectura, reseña una de las mejor logradas experiencias de integración y síntesis de las artes en el mundo. Destacan los platillos de Calder en el techo del Aula Magna, el vitral de Léger en la Biblioteca Central, las obras de la Plaza Cubierta y los murales de Vasarely, algunas de las cuales serán incorporadas a la exposición. Igualmente se documenta la relación con artistas en otras experiencias arquitectónicas como es el caso de Francisco Narváez (Escuela Gran Colombia, los Museos de Los Caobos, El Silencio y la UCV) y de Jesús Rafael Soto (Pabellón de Montreal y Museo Soto).
En la reseña publicada en el boletín “ESPACIO Suplementario” que circuló con el Nº3 de la revista ESPACIO (3 julio-diciembre 1988) se apunta que “estos tres capítulos en los que se reúnen los materiales de base de la exposición, configuran, más que secciones separadas, líneas que corren paralelas y en las que se funde una sola imagen, tanto en la propuesta museográfica como en el catálogo: imagen ésta, apoyada en la presentación global de la obra, pero donde están siempre presentes el hombre y las obras de arte de su colección, como figuras sobre un fondo, relacionándose y dialogando unos aspectos con otros, pero haciendo énfasis y destacando los elementos más relevantes para la muestra dentro de un marco general de luz, color y movimiento, de gran fiesta para la arquitectura, con la presencia siempre viva del maestro Villanueva”.
6. Explicación del contenido de la Sala 1 (Los Museos) dentro del recorrido de la exposición.
La disposición de la muestra en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas fue resuelta de la siguiente manera marcándose con ello su recorrido:
Sala 1: Los Museos.
Sala 2: Calder y Villanueva.
Salas 3 y 4: Caoma.
Sala 5: Universidad Central de Venezuela.
Salas 6 y 7: La Síntesis de las Artes y el Aula Magna.
Sala 8: Villanueva docente y Los Amigos.
Sala 9: Ensamblajes y pequeñas esculturas de la Colección Villanueva.
Sala 10: La colección de arte, Proyectos de Vivienda Multifamiliar y El Taller.
Sala 11: Sotavento.
El ambicioso catálogo de la muestra, cuya maqueta ya se había elaborado y que lamentablemente no llegó a publicarse, contenía, “además de la presentación de la exposición por Sofía Imber, directora del Museo y de una entrevista a Margot de Villanueva, viuda del maestro, los textos centrales sobre cada uno de los tres capítulos (…); y varios ensayos o semblanzas de Villanueva y su Obra escritos por distintos estudiosos y personas que lo conocieron o trabajaron a su lado”. Además, incluía “un texto sobre la colección y las obras de arte, y otro sobre la obra de arquitectura, escritos por dos críticos extranjeros”. Igualmente, contenía “un texto sobre la concepción museográfica de la exposición, la cronología, una selección de escritos de Villanueva y varios anexos con la catalogación completa; todo esto presentado en tres idiomas: español, inglés y francés”.
Por otra parte, la promoción de la exposición se dio mediante cuatro afiches que en conjunto formaban uno solo y por distintas vallas ubicadas en El Silencio, el 23 de Enero, los Museos y la Ciudad Universitaria. Las extensiones Este y Oeste del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, las salas Cadafe e Ipostel respectivamente, programaron actividades y exposiciones complementarias y la Facultad de Arquitectura, el Colegio de Arquitectos de Venezuela y la Fundación Villanueva realizaron un Coloquio Internacional sobre su obra, que se llevaría a cabo para la fecha de la exposición.
7. Imagen preparada para promocionar la exposición (foto de Felix Molina).
Maciá Pintó en el texto titulado “Villanueva el arquitecto, el maestro, y las Notas Docentes”, publicado en la página web de LA ESCUELA___ (https://laescuela.art/es/campus/library/essays/villanueva-el-arquitecto-el-maestro-y-las-notas-docentes-macia-pinto) aporta la siguiente información esclarecedora del título que lleva la exposición que hoy nos ocupa: “ ‘Villanueva, el Arquitecto’ era la manera habitual que el Maestro utilizada para auto-nombrarse, de marcar sus libros, de firmar o despedirse en su correspondencia personal. También, es la manifestación más decidida de la imposibilidad de separar al hombre Villanueva de su condición de arquitecto; muestra de tanto aceptación como un cierto orgullo; también, clara expresión de su particular humor y franca ironía”.
Villanueva El Arquitecto, también, sirvió para apoyar de manera importante la labor que ya venía realizando la Fundación Villanueva y de base para la realización de futuros trabajos tanto en el ámbito académico como en el museístico.
La exposición fue ampliamente reseñada por el ya mencionado boletín “ESPACIO Suplementario” que circuló con el Nº3 de la revista ESPACIO (julio-diciembre 1988) y por la revista ESTAMPAS del 4 de diciembre de 1988, de donde hemos extraído buena parte de la información que hemos presentado.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal, 2, 3, 4, 5 y 6. Guía de Recorrido. Exposición «Villanueva. El Arquitecto». Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, 1988.
1. Colección Crono Arquitectura Venezuela.
7. Boletín “ESPACIO Suplementario”, Revista ESPACIO, Nº3, julio-diciembre 1988.
1954•La empresa C.A. Urbanizadora Colinas de Bello Monte, a través de su propietario, el empresario venezolano Inocente Palacios (1908-1996) dona un terreno de 18.000 m2 ubicado en la Calle Caurimare con Calle Chaure de la citada urbanización, para la construcción de Concha Acústica de Bello Monte, llamada a ser sede artística de la Orquesta Sinfónica Venezuela,
El proyecto fue desarrollado por el arquitecto argentino Julio Volante (U. de Buenos Aires. Reválida FAU UCV promoción 16F/1967), con el cálculo estructural del ingeniero Justo Pastor Farías Mendoza (1890-1960) y construido por un consorcio integrado por las firmas Técnica Constructora, S.A., TEC, S.A. y Gil Rangel Baquero, S.A.
Luego de tan solo 45 días de construcción (entre el 15 de enero y el 1 de marzo) este espacio cultural, que tiene un aforo para 8.000 espectadores, hoy conocido como la Concha Acústica José Ángel Lamas, se concluyó siendo inaugurado el 19 de marzo de 1954, con la celebración de un concierto cuya primera parte fue de música sacra venezolana, dirigida por el maestro Vicente Emilio Sojo, director de la Orquesta Sinfónica Venezuela.
La segunda parte estuvo a cargo del maestro alemán Wilhelm Furtwängler que dirigió obras de Haendel, Strauss y Wagner. Se decía que Furtwängler había dicho «Acústica Perfecta».
El arquitecto Volante le dio forma rectangular a «la concha» del José Ángel Lamas, logrando que los sonidos de los instrumentos tengan reflexiones nítidas y uniformes audibles hasta a los 87 metros, distancia a la cual se encuentra la última grada de asientos.
Para ello la cocha fue construida, luego de la realización de los cálculos necesarios buscando hacer entrar en vibración los planos de reflexión y dispersión, recubriendo el interior con un delgado friso aplicado sobre metal desplegado, capaz de producir la vibración deseada a la vez de reflejar en toda su pureza cualquier nota musical.
Las paredes laterales encajonan en 20 metros los sonidos evitando el eco.
El piso de la concha es una losa de concreto que asemeja una caja sonora y que cubre los camerinos ubicados debajo.
Las gradas están apoyadas sobre columnas y vigas, ya que por ser el terreno un relleno estas no se pudieron asentar directamente.
La Concha Acústica José Ángel Lamas cuenta con sanitarios, una cabina de control, iluminación, juego de luces para el escenario, dispositivos para radio y televisión y posibilidad de grabación de sonido.
El maestro Alejandro Otero (1921-1990), artista plástico de reconocimiento internacional, quien para la fecha ya había participado en el proyecto de integración de las artes llevado a cabo por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva en la Ciudad Universitaria de Caracas y estaba concentrado en la realización de trabajos con diferentes técnicas, es invitado a crear un conjunto de obras a ser integradas en esta notable obra.
Pocos meses después, entre los días 22 de noviembre y el 7 de diciembre, se celebra allí el 1º Festival Latinoamericano de Música de Caracas, organizado por Inocente Palacios, los Maestros Enrique de Los Ríos y Pedro Antonio Ríos Reyna y el escritor cubano Alejo Carpentier.
…que el 14 de enero de 1969 se consagra la Catedral de Barquisimeto?
1. Catedral de Nuestra Señora del Carmen de Barquisimeto. Jahn Bergkamp con la colaboración de Alfredo Jahn Jiménez. 1969.
La que hoy es conocida como Catedral Metropolitana de Barquisimeto, ubicada en la avenida Venezuela, entre la avenida Simón Rodríguez y la calle 30, cuenta con una historia vinculada, indefectiblemente, a la iglesia de San Francisco de Asís, primer santuario de la ciudad con dicha calificación, localizada en la plaza Lara entre la avenida 17 y calles 22 y 23, cuya construcción se remonta a 1636 cuando el gobernador Francisco Núñez Melena confiere el correspondiente permiso promulgado desde su residencia en Puerto Rico.
2. Postal del año 1911 que muestra la antigua catedral de Barquisimeto (iglesia de San Francisco de Asís), luego de ser reconstruida en 1865.
A partir de la información que se encuentra en Wikipedia hemos conocido que el terremoto de 1812 reduce a escombros la centenaria iglesia y que en 1865 se termina su reconstrucción. También que en 1950 (85 años después) la onda expansiva del terremoto de El Tocuyo dañó de nuevo severamente su infraestructura. A raíz de ello, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) decide demoler el templo, quedando en pie tan solo la torre del campanario (1865) y el reloj (1888).
Tras la demolición y por medidas de seguridad el mismo organismo decide trasladar la sede del principal santuario de la ciudad hacia otra zona y contratar en 1953 el proyecto que, por encargo de Monseñor Críspulo Benítez Fonturvel (1905-1991), será coordinado y programado por la Diócesis de la ciudad. En esta ocasión el templo será consagrado en honor a Nuestra Señora del Carmen siendo los arquitectos responsables del anteproyecto Jahn Bergkamp con la colaboración de Alfredo Jahn Jiménez.
3. Maqueta de la primera propuesta de 1959 para la nueva catedral de Barquisimeto elaborada por Jahn Bergkamp con la colaboración de Alfredo Jahn Jiménez.
La culminación del proyecto data de 1959 y en esta primera propuesta el edificio tenía 3.600 m2 de construcción. En virtud de que las dimensiones planteadas sobrepasaban el presupuesto establecido le corresponderá al arquitecto Bergkamp hacer los ajustes necesarios en cuanto a la reducción de su tamaño y elaborar el proyecto definitivo que termina en 1963. La obra se inicia en 1964, se culmina en 1968 y se consagra el 14 de enero de 1969 (día de la Divina Pastora, patrona de la ciudad) por el cardenal José Humberto Quintero Parra. Fue ejecutada por la Constructora Jahn, C.A. a un costo aproximado de 7 millones de bolívares.
4. La catedral de Barquisimeto en plena construcción.
En el tiempo transcurrido entre la demolición de la antigua Catedral y la terminación de la nueva, las funciones que anteriormente se tenían en la iglesia de San Francisco se delegaron temporalmente al templo más antiguo de Barquisimeto: la iglesia de la Inmaculada Concepción.
5. Vista aérea de la implantación de la catedral y su contexto.
Para su momento la nueva Catedral de Nuestra Señora del Carmen de Barquisimeto era una obra tipológicamente nada convencional. De avanzada ingeniería, tiene forma de paraboloide hiperbólico similar a una flor de cuatro pétalos cuya cubierta fue construida con una red de cables de acero post tensados, recubiertos de concreto que sostienen paneles traslúcidos de material acrílico, que permiten crear la atmósfera interior que tiene el templo.
6. Tres vistas exteriores de la catedral
En las cuatro alas de la edificación se encuentran los asientos para los fieles que participan de la celebración eucarística y en la unión de las alas (centro del edificio) el proyectista dispuso la alta torre del campanario (que permite su lectura a mucha distancia) además del espacio donde se ubica el altar sobre el cual se encuentra un Cristo suspendido. Bajo el altar se halla una cripta de tres niveles.
7. Dos tomas del interior de la iglesia.
Su correcta distribución arquitectónica permite la adecuada ventilación de todos sus espacios y una visibilidad óptima hacia el punto focal del culto lo cual, sumado al tratamiento de la iluminación, hace del enorme espacio un lugar realmente confortable.
En el exterior de la catedral predomina el color blanco y en el tratamiento de sus fachadas puede observarse la inclusión de detallados vitrales rectangulares con motivos religiosos conmemorativos, así como la presencia de elementos de protección solar. Por su parte, el tratamiento de las áreas exteriores contempló la realización de dos plazas que la rodean, una pequeña casa parroquial, un anfiteatro en la fachada posterior, un salón subterráneo para realizar misas privadas y un importante espacio para acceso vehicular al norte de la misma.
8. Intervenciones realizadas durante los años 90 del siglo XX.
Tras su consagración y apertura, en 1998 se inició una remodelación del edificio en la cual se eliminó el bautisterio, y el techo pasó de tecnoplástico de color azul con poliestireno abajo, a vidrio de seguridad de tipo reflectivo. También por esos años se realizó un campanario externo que se ubicó en una de las esquinas del terreno (cruce de las avenidas Venezuela y Simón Rodríguez), se colocó el Cristo que cuelga sobre el altar (cuya autoría, pese a indagar, aún desconocemos), los vitrales del viacrucis de arte abstracto se sustituyeron por otros de corte más figurativo, se construyó la casa parroquial y se levantó una cerca perimetral.
9. El templo de San Francisco de Asís en la actualidad.
Durante el período de la elaboración de la nueva catedral, el MOP, que en un primer momento había decidido demoler por completo la iglesia de San Francisco de Asís, reconsideró la decisión iniciándose un lento proceso de reconstrucción que comenzó por “las arcadas interiores, la parte del altar mayor, la cúpula, y la fachada con concreto martillado siendo esta la que se refleja actualmente”. Además “cuenta con cercos de terracota, las paredes laterales son de tierra frisada y su techo es de madera cubierta de tejas” y cuenta con “3 puertas laterales y una principal”. Así mismo se remodeló la cúpula del altar mayor. “Cuenta con cuatro arcos y uno de ellos es el único que se conserva en su totalidad desde su primera remodelación”.
10. La Catedral de Barquisimeto: ícono de la ciudad.
La nueva Catedral, ícono de la ciudad, es el destino de la procesión de la imagen de la Divina Pastora, que cada 14 de enero parte de Santa Rosa hasta allí, para luego emprender el recorrido parroquial que concluye el sábado previo a la Semana Santa, cuando retorna a la iglesia de Santa Rosa.