Premiados los ganadores del Concurso de Señalética de la UCV
El “Concurso Nacional de Ideas para el desarrollo y diseño del proyecto integral de señalética para el conjunto del campo universitario, sus edificaciones y obras de arte” fue convocado a finales del mes de mayo de 2023 por la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV. Estaba dirigido a arquitectos, ingenieros, diseñadores gráficos, industriales y profesionales de otras disciplinas afines.
Una vez concluido el martes 12 de septiembre el lapso para hacer efectiva la entrega (consistente en un máximo de tres láminas tipo A1 -59,4 x 84,1 cm-, horizontal o vertical, con una resolución de 150 dpi en formato PDF), serían 11 los equipos que la harían efectiva de los cerca de 25 originalmente inscritos el 14 de julio.
El pasado 27 de septiembre el jurado evaluador presidido por la ingeniera Jaqueline Faria, junto a José España, especialista comunicacional; Anakarina Hernández, secretaria de la Comisión Nacional de Cooperación con la UNESCO; la arquitecta Fabiola Velazco y los arquitectos Joao de Freitas y Javier Caricatto, dio a conocer el veredicto según el cual decidieron por unanimidad conceder un premio único, así como dos menciones honoríficas, a los equipos identificados con los seudónimos NORT3, MEDIO y FUGA, respectivamente.
La premiación se efectuó la tarde del martes 14 de noviembre en el auditorio 018 de la Facultad de Ingeniería donde al equipo ganador (NORT3), conformado por los arquitectos Ana Cecilia Flores, Jaime Pizani y José David González, así como el diseñador gráfico Gabriel González, se le otorgó la cantidad de diez mil dólares (10.000,00 $) y le corresponderá, también, ser contratado para el desarrollo del manual de uso y supervisión de la construcción de los elementos.
A los equipos acreedores de mención, FUGA, integrado por las licenciadas en diseño industrial María Virginia Altuve y Verónica Gómez, y MEDIO, formado por las arquitectas Elisa Silva y Claudia Jubés, el diseñador gráfico Ricardo Báez y el arquitecto Alexander Pérez, les correspondió a cada uno la cantidad de tres mil dólares (3.000,00 $).
La arquitecta Ana Cecilia Flores, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, en nombre del equipo ganador explicó a los periodistas “que en la propuesta que presentaron asumen un compromiso con el patrimonio, basados en los principios de mínima intervención, máximo respeto a la originalidad del patrimonio y el principio de reversibilidad: ‘Somos un equipo diverso de generaciones distintas y nuestra propuesta es una familia de objetos concebida desde la complejidad, que facilita esa deambulación y el sentido de pertinencia, que va a retribuir en la preservación del Patrimonio porque es responsabilidad de todos’. (…) La arquitecta sostuvo que utilizaron materiales que permitieran que la propuesta fuese viable económicamente, que tuviera durabilidad y fuera de fácil usabilidad para los usuarios, pero que también pudieran dar paso a otras formas en el futuro, aplicando ‘ese criterio de reversibilidad, dinamismo y vida que tiene un Patrimonio como este’ «.
Concluye la nota de prensa señalando que “La propuesta de NORT3 está basada en la pregunta ¿Dónde está el Norte?, que continuamente se hacía el maestro Carlos Raúl Villanueva. Esta sirvió como excusa para diseñar una señalética para la Ciudad Universitaria de Caracas, que considera la sinergia entre la cultura, el arte, la arquitectura, la naturaleza y la diversidad humana”.
Vaya desde aquí nuestras sinceras felicitaciones a los ganadores.
La imagen que acompaña nuestra postal del día de hoy, una perspectiva del proyecto realizado por Carlos Celis Cepero (1925-2023) para el Complejo Residencial Los Ilustres, ubicado en la plaza Los Símbolos, fechado en 1979, nos indujo a pensar que sería una tarea relativamente sencilla el poderlo documentar y comentar.
Creímos, en principio, que se trataba de un desarrollo que ocuparía el valioso terreno localizado al este del importante espacio público que funge de nodo articulador entre el Paseo de los Ilustres y el Paseo de Los Símbolos, donde hoy se localiza el consolidado barrio urbano León Droz Blanco, el cual se presentaba como una muy bien delimitada lengüeta plana y lista para ser desarrollada en las imágenes que se publicaron durante el proceso de construcción del corredor urbano a mediados de la década de 1950 del siglo pasado.
1. La Plaza y el Paseo Los Símbolos en pleno proceso de construcción (c.1956). En la foto de la izquierda se puede apreciar, en la esquina inferior izquierda y en la de la derecha en el centro arriba, el lote de terreno donde suponíamos se desarrollaría el Complejo Residencial Los Ilustres.2. Impactante imagen del día de la inauguración del Paseo y la Plaza Los Símbolos a finales de 1956. A la izquierda el lote de terreno que dos años después sería invadido por los primeros pobladores del barrio León Droz Blanco.
Al indagar sobre el momento en que el predio fue invadido por las primeras viviendas informales y precarias que dieron origen al barrio, descubrimos que ello ocurrió tan temprano como 1958, inmediatamente después de la caída de Pérez Jiménez y en medio del Plan de Emergencia impulsado por Wolfgang Larrazábal, momento en el que se abandonó la “guerra contra el rancho” impulsada por el primero y se disparó la invasión de terrenos baldíos en la capital asociado al incremento de migrantes procedentes del interior del país. Siguiendo esa línea pensamos que desde entonces se pudo haber presentado algún litigio de parte de los propietarios del predio tendiente a lograr su desocupación.
3. Arquitectos Américo Faillace, Nelson Douaihi, Jimmy Alcock y Raúl Garmanedia, proyecto para un edificio de la Fundación Bolivariana, Plaza Los Símbolos, 1965-1966.
Fue entonces cuando descubrimos que entre 1965 y 1966 la Fundación Bolivariana (quizás propietaria del terreno) encargó para el terreno que nos ocupa en la Plaza Los Símbolos, el proyecto para un delgado y elevado edificio laminar que sería desarrollado por los arquitectos Américo Faillace, Nelson Douaihi, Jimmy Alcock y Raúl Garmanedia del que quedó como testimonio la foto de una maqueta publicada en Caracas a través de su arquitectura (1969) y sobre el cual no tenemos mayores noticias.
Luego pensamos que aprovechando el desarrollo de la línea 3 del Metro de Caracas y la necesidad de construir la estación Los Símbolos en el lugar, surgiría la solicitud hecha al arquitecto Celis Cepero para la realización de un segundo proyecto destinado a desarrollar el lote acorde a lo que permitía la ordenanza de zonificación, como respaldo al interés de los propietarios por recuperar lo que les pertenecía.
Sin embargo, todo lo dicho anteriormente se ha quedado en simples especulaciones. Por un lado, no nos fue posible ampliar detalles sobre si hubo en realidad unos propietarios de los terrenos afectados y si en algún momento intentaron recuperarlo. Por el otro, nos hemos topado con que el barrio León Droz Blanco ha sufrido un proceso cada vez más consistente de consolidación, que tiene una organización comunal fuerte que vela por preservar su calidad ambiental, su memoria y sus tradiciones, todo lo cual reorientó el propósito inicial que teníamos para elaborar esta nota.
4. Vista aérea de la Plaza Los Símbolos y sus alrededores en la actualidad. A la derecha el barrio León Droz Blanco.
Esther Wiesenfeld en “Entre la invasión y la consolidación de barrios: análisis psicosocial de la resistencia al desalojo”, artículo publicado en la revista Estudios de Psicologia 1998, 3(1), expone lo siguiente: “La presencia de los barrios en el contexto social venezolano, tiene una larga data. En efecto, a partir de la década del cuarenta comenzó en el país un fuerte movimiento migratorio hacia las grandes ciudades, en particular, hacia su ciudad capital, Caracas. Es así como en una forma acelerada, la composición poblacional de Venezuela pasa a ser mayoritariamente urbana. (…) Esta situación generó una multiplicidad de problemas, en particular, los referidos a los servicios públicos, la escasez de vivienda, la atención médica, entre otros. Estos problemas eran, en muchos casos, resueltos por las propias personas, quienes se organizaron y trabajaron en pro de su solución. Así, los barrios emergen como una respuesta a los problemas de vivienda que se hacían cada vez más difíciles para quienes llegaban a las ciudades en busca de un lugar donde vivir y trabajar, en fin, donde mejorar sus condiciones de vida”.
Utilizando justamente el barrio Droz Blanco como ejemplo, Wiesenfeld confirma algunas de nuestras hipótesis iniciales cuando expone con relación a su progresiva consolidación: “A medida que fueron llegando nuevos pobladores y se construyeron estas primeras viviendas, éstos tuvieron que organizarse para desarrollar todo tipo de estrategias que les permitiera adecuar el terreno a sus necesidades. Por otra parte, a lo largo de su historia, el barrio soportó no menos de cinco intentos de desalojo, tanto por parte de instituciones estatales así como por particulares interesados en utilizar los terrenos con fines de construcción privada. Sin embargo, estos intentos fracasaron una y otra vez, debido fundamentalmente al espíritu de organización y lucha que los residentes fueron cristalizando en el tiempo, con base en los vínculos sociales y afectivos construidos paralelamente a la construcción de sus viviendas y los servicios. En efecto, el nivel de consolidación alcanzado por la comunidad, tanto en lo que se refiere a sus aspectos estructurales como sociales, ha sido un elemento decisivo en cada instancia de amenaza que se ha vivido”.
5. Fotos del interior del barrio León Droz Blanco.6. El Droz Blanco visto desde el Paseo Los Símbolos.
El barrio asumió su denominación en honor de León Droz Blanco, militar nacido en Maturín en 1925, miembro de la resistencia clandestina contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez que fue asesinado por la policía política perezjimenista cuando se encontraba en el exilio en Colombia, todo lo cual encierra un importante significado.
La Sra. Ángela González, Presidenta del Consejo Comunal de los Símbolos, en “León Droz Blanco: 50 años de construcción y lucha Social”, publicado en http://puebloenrevolucion.blogspot.com/2008/10/len-droz-blanco-50-aos-de-construccin-y.html aportó en 2008 la siguiente información correspondiente a la propiedad definitiva del terreno donde se ubica el barrio: “Esta angustia desaparece totalmente a partir del 2002, año tres de la Revolución cuando se adelanta la regularización de la tenencia de las Tierras Urbanas, con la adjudicación de la propiedad colectiva, logramos que se nos reconociera como los únicos dueños, no solo de la parcela donde construimos nuestra casa, sino de todo el terreno, todos somos dueños de todo, ninguna persona puede vender sin consulta y aprobación de una asamblea de ciudadanos y ciudadanos”.
7. Página del libro Caracas a pie dedicada a la ruta «Recorrido sinuoso por Los Chaguaramos». Abajo, el barrio León Droz Blanco.
El Droz Blanco fue incluido por José (Cheo) Carvajal y Juancho Pinto en una de las rutas que publicaran en la página dominical Caracas a pie del diario El Nacional titulada “Recorrido sinuoso por Los Chaguaramos”, recogida luego en el libro del mismo nombre que vio la luz en 2012. De sus impresiones rescatamos, para finalizar, lo siguiente: “Caminar sus angostas calles -naturalmente un ‘paseo peatonal’-, es mirar un lugar que desafía los lugares comunes: tiene tradición, algunas casas que envidiaría la clase media, cancha de básquet y parque de atracciones en sus accesos. Hay planes de remodelación de viviendas a través del consejo comunal, y un edificio que Misión Hábitat está construyendo para veinte familias. Se conecta con Los Chaguaramos por varios accesos, tanto así que son una misma cosa”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Postal. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
1, 2 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela
3. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969).
1. Un joven Anthony Vidler impartiendo clases en Princeton (c.1970).
Anthony Vidler
(4 de julio 1941-19 de octubre 2023)
Cuando el recientemente fallecido historiador y crítico inglés Anthony Vidler visita por primera y única vez Venezuela en 1981 invitado por el Instituto de Arquitectura Urbana (IAU, creado en 1977), tenía 40 años recién cumplidos y una interesante trayectoria acumulada a pesar de su corta edad.
Llega a nuestro país cuando, luego de haber obtenido el diploma de arquitecto en 1965 en la Universidad de Cambridge y de haberse trasladado casi de inmediato a los Estados Unidos para entrar a dar clases en la Universidad de Princeton, ya poseía el grado de Associate Professor of Architecture en esa casa de estudios.
2. Compañeros y amigos de IAUS en una cena (c.1974). En el sentido de las agujas del reloj, desde abajo a la izquierda: Bill Ellis, Rick Wolkowitz, Peter Eisenman, Liz Eisenman, Mario Gandelsonas, Madelon Vriesendorp, Rem Koolhaas, Julia Bloomfield, Randall Korman, Stuart Wrede, Andrew MacNair, Anthony Vidler, Richard Meier, mujer no identificada, Kenneth Frampton, Diana Agrest, Caroline Sidnam, Jane Ellis, Suzanne Frank, Alexander Gorlin.
Para entonces, también, tenía la condición de fellow desde 1971 en el Institute for Architecture and Urban Studies (IAUS) de Nueva York, la cual se prolongará hasta 1984. El IAUS, institución fundada en 1967 por Peter Eisenman (quien asumirá desde entonces su dirección), como una organización independiente sin fines de lucro, no acreditada por la Junta Nacional de Acreditación de Arquitectura ni por otra junta de acreditación y que, por lo tanto, no podía otorgar títulos, se ocupaba de la investigación, la educación y el desarrollo en arquitectura y urbanismo, modelo que, sin duda, el IAU buscaba emular en cuanto a ofrecer alternativas a las formas tradicionales de educación y práctica disciplinares. En 1981 fungía aún de director ejecutivo del IAUS Peter Eisenman, cargo que Vidler pasará a ocupar en 1982. Luego le correspondería a Mario Gandelsonas (1983), quien también estuvo en Caracas el mismo año que Vidler y, más tarde, a Stephen Peterson (1984). En 1985, tras 18 años de exitoso desempeño el IAUS cerrará sus puertas.
Las vinculaciones de algunos de los miembros del IAU con el IAUS son las que harán posible la venida de Vidler, quien ya era ampliamente conocido por sus trabajos de investigación como académico en Princeton y sus artículos publicados en un buen porcentaje en la célebre revista Oppositions. A Journal for Ideas and Criticism in Architecture, órgano de difusión del IAUS entre 1973 y 1984, de la que fue colaborador desde el nº1 (1973) y director a partir del nº 6 (1976) junto a Eisenman, Kenneth Frampton y Gandelsonas.
3. Portada del nº1 de Oppositions, septiembre 1973. Diseño gráfico: Massimo Vagnelli.4. Primeras páginas de los números 1 y 2 (1 de abril 1978 y 1 de mayo 1978, respectivamente) de Skyline. The New York Architecture and Design Calendar, editado por el IAUS, diseñado también por Massimo Vignelli.
Oppositions merece un comentario aparte ya que, como bien comenta Josep María Montaner en “La arquitectura radical está hecha de papel”, artículo publicado en Arquitectura Viva el 30 de abril de 2009, se funda “…en el momento de transición del estructuralismo al posestructuralismo” confluyendo allí “…textos de miembros de la Tercera Generación (como Alison y Peter Smithson, Jerzy Soltan, Oriol Bohigas), y de autores que mantenían la confianza en el estructuralismo, o que pertenecían a sistemas de pensamiento anteriores o colaterales (como Adorno, Norberg-Schulz, Rowe, Colquhoun, Scully, Ungers, Vidler, Venturi, Moneo) con autores protagonistas de la apertura hacia interpretaciones posestructuralistas (como Derrida, Eisenman, Hejduk, Libeskind, Agrest, Gandelsonas, Tafuri, Dal Co)”.
La revista, diseñada por Massimo Vagnelli (quien diagramó otra publicación del IAUS en colaboración con Rizzoli llamada Skyline de la que Vidler también fue director y colaboró como miembro de su comité editorial), alcanzó 26 números y tuvo como objetivo “acercar la historia y teoría de la arquitectura y de la filosofía a la crítica de arquitectura, con la intención de fundamentar unos nuevos parámetros interpretativos basados, precisamente, en la contraposición de las diversas visiones que existían en un mundo fragmentado (situándose) a caballo de esta radical transformación del pensamiento que se estaba produciendo…”, precisará Montaner.
5. Página con el índice y el editorial del nº 1 de Oppositions.
Por otro lado, de acuerdo al artículo de Jana Culek titulado “Oppositions. An architectural journal as a manifestation of the architectural, social, cultural and political situation of the 1970s in the United States and Europe”, publicado en su blog https://www.janaculek.com el 18 de marzo de 2017, el propio Vidler, en consonancia con la línea editorial establecida desde el nº1 (elaborado por Eisenman, Frampton y Gandelsonas), “explicó en una entrevista que la idea inicial de los editores de la revista no era desarrollar una posición específica, sino más bien una serie de posiciones que se relacionaran con la discusión y debate arquitectónico. La idea era más bien evaluar críticamente el discurso arquitectónico del momento y oponerse a él con una variedad de posturas diferentes (dependiendo por supuesto del editor o escritor que estaba haciendo la evaluación crítica), más que proponer una posición al unísono, marcando un comportamiento que la revista nutrió a lo largo de los años venideros. La necesidad de estos múltiples puntos de vista y de la ambigüedad del nombre de la propia publicación (destinado a tener diversos significados: el título debía leerse tanto como posiciones, oposiciones y posiciones ‘de cero’), puede ser explicada por el estado de la arquitectura misma en el período de los años 70. Hoy nos referimos a este período como posmodernismo”.
Además de conocer su experiencia tanto en el IAUS como con la revista Oppositions, a Vidler se le invita a Caracas para escucharlo e intercambiar puntos de vista sobre los temas que desde el punto de vista teórico le interesaban en aquel entonces, de los cuales sus artículos más destacados daban cuenta: la necesidad de la utopía, la idea de “tipo” y de “tipología” producto de su aproximación crítica a la arquitectura del siglo XIX y su particular mirada hacia lo que fue el surgimiento, desarrollo y evolución del Movimiento Moderno.
6. Anthony Vidler (c.1990).
Poco después de su visita a Venezuela será cuando Vidler desarrollará a profundidad su condición de investigadory se convertirá en un destacado experto en la vida y obra de Claude-Nicolas Ledoux, sobre quien escribió varios libros. Como parte de su carrera académica, asumirá la cátedra de arquitecturaWilliam R. Kenan, Jr. en Princeton (1990-1993) y luego primer director del programa de Doctorado en Historia y Teoría; será decano de la Facultad de Arte, Arquitectura y Planificación de la Universidad de Cornell(1997-1998); catedrático y profesor del Departamento de Historia del Arte y profesor de la Escuela de Arquitectura de la UCLA (1993-2002); y decano y profesor de la Escuela de Arquitectura Irwin S. Chanin en The Cooper Union (2002-2013), donde se le recuerda por haber sucedido con éxito a John Hejduk, primer dean de esa institución fallecido el año 2000. Además, en 2005 terminará su doctorado en Historia y Teoría de la Arquitectura en la Universidad de Delft.
7. Algunos de los libros publicados por Vidler entre 1987 y 2011.8. Dos ediciones en español de títulos publicados por Vidler.
También publicará la mayoría de sus libros (esbozados casi todos en su incansable labor como articulista), de los que destacan: The Writing of the Walls. Architectural Theory in the Late Enlightenment (1987), Claude-Nicolas Ledoux: Architecture and Social Reform at the End of the Ancien Régime -First edition- (1990), The Architectural Uncanny: Essays in the Modern Unhomely (1992), Warped Space: Art, Architecture, and Anxiety in Modern Culture (2000), Histories of the Immediate Present. Inventing Architectural Modernism (2008), James Frazer Stirling: Notes from the Archive (2010), The Scenes of the Street and Other Essays (2011) y Claude-Nicolas Ledoux. Architecture and Utopia in the Era of the French Revolution -Second and expanded edition- (2021). Del amplio conjunto de su producción solo conocemos dos versionados al español: El espacio de la Ilustración (Alianza, 1997) e Historias del presente inmediato. La invención del Movimiento Moderno arquitectónico (Gustavo Gili, 2011)
Adicionalmente, Vidler desplegará una interesante carrera como curador y se convertirá en una referencia internacional en su campo, lo que le valdrá para obtener el reconocimiento de instituciones de prestigio, incluyendo la Academia Americana de Artes y Ciencias, la Academia Americana de Artes y Letras, la Fundación Guggenheim, el Fondo Nacional de las Humanidades, y becas en instituciones como el CCA y la Fundación Getty.
9. Vidler y una de sus últimas presentaciones en público. Lisboa, marzo 2022.
Vidler, afectado por un linfoma no Hodgkin a causa del cual fallecerá, dictó una de sus últimas conferencias titulada Histories of Architecture Then and Now: Theory and Practice in the Anthropocene (marzo de 2022), en el marco del curso de Doctorado en Arquitectura Contemporánea de la Universidad Autónoma de Lisboa que puede verse en https://www.youtube.com/watch?v=VbnTLJed-T4.
Cuatro años después de que Vidler dejara Caracas, como vimos, cerrará el IAUS newyorkino y, por cosas del destino, también el IAU caraqueño. Ambas experiencias, salvando grandes distancias, dejaron una reconocible estela de esfuerzo, trabajo y productos tangibles, una a nivel internacional y la otra a escala más local. En las dos, también con diferentes énfasis, quedó como legado su don de gente y valioso aporte intelectual.
En su nuevo libro Absolute Beginners, el aclamado arquitecto español Iñaki Ábalos explora formas de innovación en arquitectura. A partir de diversos materiales elaborados durante los veinte años transcurridos desde la publicación de su libro más conocido, La buena vida, Ábalos examina cuestiones centradas en cómo y por qué la creación arquitectónica –al menos la que despierta mayor interés cultural– está fuertemente ligada a la filosofía y al pensamiento, especialmente al ensayo y al aforismo. Nos guía a comprender por qué la innovación –como ocurre en la filosofía– está indisolublemente ligada a una reflexión sobre el pasado y al surgimiento de nuevas formas de apropiarse de viejos problemas.
Absolute Beginners es un ensayo único escrito con esfuerzo y pasión, realizado por el puro placer de componer una obra nueva y compleja y comprender los materiales originales como fragmentos necesarios, sin dejar de estar abierto a ajustes, cambios y puentes entre ellos. Ábalos organiza sus materiales como una pieza musical en una composición cohesiva, para el deleite y la perspicacia de sus lectores.
La historia de Boris Iofan, diseñador del icónico pero no construido Palacio de los Soviets, cuyos edificios llegaron a definir el lenguaje de la arquitectura soviética.
¿Qué haría un arquitecto por tener la oportunidad de construir el edificio más alto del mundo? ¿Qué sacrificaría para seguir con vida en medio de las purgas asesinas de Stalin?
Esta es la primera publicación importante sobre la notable vida y carrera de Boris Iofan (1891-1976), arquitecto estatal de Joseph Stalin. La historia de Iofan es una visión de la problemática relación de todos los arquitectos exitosos con el poder. Iofan, un diseñador talentoso y un comunista comprometido, se convirtió en el arquitecto más célebre de la Unión Soviética después de que Alexei Rykov, el sucesor de Lenin, lo convenciera de regresar a Moscú desde Roma con su aristocrática esposa, Olga Sasso-Ruffo. Iofan estuvo en el corazón de la vida política de la Unión Soviética y su trabajo es clave para comprender su cultura oficial.
Cuando los secuaces de Stalin aplastaron la vanguardia arquitectónica, fue Iofan quien creó el nuevo estilo nacional, desde los grandes proyectos que realizó (incluida la Casa en el Embankment, una megaestructura de 505 viviendas para la élite soviética) hasta proyectos aún más ambiciosos no construidos, en particular el Palacio de los Soviets, un sueño barroco estalinista cuya imagen se reprodujo en toda la Unión Soviética. Su carrera lo llevó a Nueva York y París, y a la destruida ciudad de Stalingrado. Era amigo de Frank Lloyd Wright; rival de Le Corbusier, Walter Gropius y Erich Mendelsohn; y enemigo del arquitecto de Hitler, Albert Speer, cuyo pabellón nazi estaba frente al soviético de Iofan en la Expo de París de 1937. Guardó silencio cuando Stalin ejecutó a sus amigos, incluido Rykov; también sacrificó su propio talento al seguir al pie de la letra las instrucciones del dictador al crear los hitos del régimen.
Generosamente ilustrado, con una amplia gama de material inédito, este libro es una exploración de la arquitectura como instrumento del arte de gobernar. Es una visión de los momentos clave de la política y la cultura del siglo XX desde una perspectiva única, y la historia personal de un individuo notable que fue testigo de muchos de los puntos de inflexión más dramáticos de la historia moderna.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.