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NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

BOLETÍN 60

Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat

Edición julio-septiembre 2023

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Contiene, entre otros:

El texto “Diseñando la ciudad moderna: unidades vecinales en la metrópoli. El caso de Caracas y la urbanización La California” de Lorenzo González Casas, leído como parte de su incorporación a la Academia como Miembro Correspondiente por el Distrito Capital.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 378

El 9 de abril de 2009 en el importante diario La Vanguardia apareció la nota firmada por Joaquim Ibarz titulada “Barcelona descubre al arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva”. La misma, se iniciaba de la siguiente manera: “El Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) de Barcelona, la institución que es referente en Europa del diseño, la arquitectura y el urbanismo que se hace en Cataluña, no podía haber elegido una exposición más adecuada para conmemorar el 50 aniversario de la creación de los premios que otorga cada año al mejor edificio y al mejor interiorismo. Bocetos y planos originales, vídeos, maquetas, fotografías y nubes flotantes de Alexander Calder forman parte de la muestra Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, que se presenta en Barcelona hasta el 13 de mayo. Los muros góticos de la sede del FAD en la Plaza dels Angels acogen esta singular muestra de la que fuera considerada la obra arquitectónica más importante de la América hispana. Después de Barcelona, la exposición viajará por varias ciudades de Europa y Latinoamérica”.

De esta manera se colocaba en el lugar que le correspondía, el esfuerzo que para la promoción y llegada a feliz término de la exhibición liderizó el arquitecto venezolano Igor Peraza (a quien correspondió realizar la museografía), y que contó con la muy cuidada comisaría-curaduría del también arquitecto y profesor Javier Cerisola.

1. Cartel elaborado para la exposición.

Inaugurada el 26 de marzo de aquel año, bajo el auspicio del Gobierno Bolivariano de Venezuela y el Museo de Arquitectura (MUSARQ), Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas contó con el apoyo de la Fundación Villanueva, el COPRED, la Galería de Arte Nacional, la FAU UCV y el Museo de Bellas Artes, así como del propio FAD y del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat de Cataluña.

El programa que se siguió el día de la inauguración, en la que hizo acto de presencia el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardi, incluyó la presentación de la exposición a cargo de Juan Pedro Posani, director general del Museo Nacional de Arquitectura, y palabras de Beth Galí, presidenta del FAD, teniendo como momento central y destacado el dictado de la conferencia “La Ciudad Universitaria de Caracas. Espacio fluido, velos y vuelos” dictada por Silvia Hernández de Lasala, la cual fue seguida por un Coloquio en el que participaron los arquitectos Josep Quetglas y César Portela estando presentes, entre otros, Oriol Bohigas y Benedetta Tagliabue.

2. Diversas tomas del montaje de la muestra.

La cobertura mediática dada a la exhibición fue amplia (de ella destacamos el artículo «Villanueva o la madurez de la vanguardia» de Oriol Bohigas publicado en El País el 31 de marzo de 2009 –https://elpais.com/diario/2009/04/01/catalunya/1238548042_850215.html-), y en casi todos los casos se trató de colocar en contexto la relevancia de la obra expuesta, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO el año 2000, las particularidades que envolvieron tanto a la curaduría como al montaje y la cantidad y calidad del material mostrado lo cual, junto a datos relacionados a la biografía de Villanueva, su concepción del conjunto sede de la UCV y la importante experiencia de síntesis de las artes que allí se dio (que Posani calificó como “la obra de arte más importante de nuestro país”), permitían al público catalán que decidiera acudir a la sala del FAD, desconocedor en buena medida de lo que allí se exponía, tener una visión amplia de la experiencia que irían a visitar.

El muy completo artículo escrito por Elisa Rodríguez Campo para la revista ArtNexus nº 74 (septiembre-noviembre 2009), señala cómo “todo el material es mostrado elegantemente sobre un dispositivo museográfico diseñado especialmente para la muestra, inspirado en perfiles y estructuras propias de la Ciudad Universitaria”. Y añade: “Se consigue reunir 3 enormes maquetas, 25 fotografías, 49 planos y 2 bocetos, y no sólo se trata de colecciones particulares, ni colecciones oficiales sometidas a estrictos controles de seguridad, sino que parte importante del rico archivo de la Ciudad Universitaria es rescatado del propio taller de arquitectura de Villanueva y exhibido por primera vez”.

3. Portada y página de créditos del catálogo de la exposición.

Por otra parte, la muestra estuvo acompañada con la publicación de un muy cuidado catálogo bilingüe, el cual se colocó a la altura del compromiso asumido. Producido por el Museo Nacional de Arquitectura, coordinado por Javier Cerisola y diseñado por Eduardo López y Mahadev Rojas, la edición está acompañada con fotografías de Paolo Gasparini y Silvia Lasala y tuvo un tiraje de 1.000 ejemplares. Se estructuró colocando el “Catálogo de obras” (impreso en papel glasé con excelente resolución) en sus páginas centrales y contiene los textos “Villanueva en Barcelona” de Juan Pedro Posani; “Pequeña historia de una exposición” de Beth Galí; “Curar Villanueva” de Javier Cerisola; “La Ciudad Universitaria de Caracas. Síntesis de modernidad, tradición, técnica, arte y naturaleza” de Silvia Hernández de Lasala; cerrando con “La síntesis de las artes” y “El problema de la integración” de Carlos Raúl Villanueva. Además, cuenta como “Anexos” con una Biografía de Carlos Raúl Villanueva, una Cronología de la Ciudad Universitaria de Caracas y una Selección bibliográfica.

4. Algunas de las páginas interiores del catálogo.

Del escrito elaborado por Cerisola, el que mejor ilustra los avatares que giraron en torno a la conceptualización, selección, documentación y acopio del vasto material que conforma la exposición abierta en Barcelona, verdadero trabajo en equipo, se pueden detectar los dos importantes retos que le correspondió enfrentar como su curador: el primero consistió en encontrar un filón que le otorgara a la muestra una connotación particular en vista de la cantidad de veces que ya había sido abordada y exhibida la obra de Villanueva. El segundo, justamente, apuntó a señalar cómo su carácter novedoso consistió en resaltar la fuente primordial de donde procedió el material expuesto: “Por primera vez, se recurre exclusivamente para una exposición sobre la Ciudad Universitaria de Caracas, a mostrar los materiales originales guardados en el archivo de la propia Ciudad Universitaria”, expresará Cerisola. Por ello la muestra, a diferencia de lo que han sido los dibujos mayormente conocidos del Maestro, sirvió para hacer en cierta forma público el repositorio que contiene toda la planimetría que soportó la construcción de la magna obra preservado en la “Casona Ibarra” y, por tanto, tuvo que ser acompañada de un arduo proceso de selección de entre “más de 8.000 unidades entre planos originales, definitivos o desechados, esquemas generales, bocetos y fotocopias simples o intervenidas por los dibujantes; sin contar fotografías, álbumes de informes técnicos, memorias y otro documentos escritos”. Como desafío, silente si se quiere, se encontraba el hecho de que tan ardua labor se dirigía a un público que desconocía el valor expresivo y formativo encerrado en el vasto material que se develaba.

5. Otras dos páginas interiores del catálogo.

El resultado, casi arqueológico, terminó agrupando “piezas tan valiosas como planos dibujados tradicionalmente a lápiz y firmados por el maestro, maquetas de hasta 60 años de antigüedad, croquis y bocetos, así como planos firmados conjuntamente por Villanueva y los mismos artistas, lo cual evidencia cómo este arquitecto supo escoger al más selecto grupo de artistas de la escena de vanguardia en Europa y Estados Unidos e invitarlos a formar parte activa del proyecto, dejándolos hablar desde sus propias poéticas e integrándolos a la empresa que se había trazado”, complementará Rodríguez Campo.

Será en definitiva “la huella contenida en aquellos papeles, hoy velados por un color amarillento, sobre los que se distinguen sellos que dictaminan ‘definitivo’, así como discretas salpicaduras de vino, recuerdo del éxito de un proyecto tan colosal como único, no sólo para la generación que le tocó verlo erigirse sino para todas las generaciones que hemos tenido la oportunidad de disfrutarlo”, lo que sin duda otorgó a lo presentado en Barcelona hace 14 años un valor propio, trascendente e inolvidable.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://scalae.net/evento/exposicion-del-fad-carlos-raul-villanueva-y-la-ciudad-universitaria-de-caracas

2. http://igorperaza.com/es/portfolio/exposicion-carlos-raul-villanueva/, http://archive.osa.cat/images/2009/fad%20villanueva/index.html y https://www.artnexus.com/es/magazines/article-magazine-artnexus/5d63490290cc21cf7c0a21ef/74/carlos-raul-villanueva

3, 4 y 5. Catálogo de la exposición Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, Fundación Museos Nacionales/Museo de Arquitectura/Fomento de las Artes y del Diseño, 2009

¿SABÍA USTED…

…que en 1941 se termina la construcción y se pone en servicio el Puente Las Mercedes?

1. Fotografía tomada en fechas cercanas a 1955 donde se puede apreciar, en primer plano, el Puente Las Mercedes; en segundo plano, la recién inaugurada Autopista del Este; y en tercer plano la urbanización El Rosal.

La “conquista” y ocupación ordenada de la ribera sur del río Guaire, como se sabe, no se empieza a dar en Caracas sino a finales del siglo XIX y se acelerará a partir del terremoto del 29 de octubre de 1900, cuando algunas familias pudientes deciden comprar terrenos y construir sus viviendas en la urbanización El Paraíso, que ya se venía gestando desde 1891.

Pieza importante en ese primer paso lo constituirá la inauguración en 1875 del “Puente de Hierro” (bautizado como Puente de la Regeneración, obra de Luciano Urdaneta y Henry Cook) que, como bien señala Mónica Silva Contreras en “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural” (artículo publicado en Tecnología y Construcción en 2004), será seguido por otros seis conectores metálicos: el Puente Constitución (1880-1881 de Juan Hurtado Manrique), sustituido por otro también en acero que se llamó Puente Sucre (1895 de José María Ortega Martínez); el Puente El Paraíso (1895 de Manuel Felipe Herrera Tovar); el Puente Dolores (1898 de Manuel Felipe Herrera Tovar), el Puente Restaurador (1905 de Rafael Nuñez Cáceres) y el Puente 19 de diciembre (1910 de Herman Stelling) y, más adelante, del Puente Ayacucho en 1924 de Herman Ayala (el primero de tres en arco de concreto armado construido en el país) y el Puente Bolívar en 1933 de Pedro Bernardo Pérez Barrio (llamado también Puente de las Barrancas y hoy de Los Leones, el cual marca una vuelta al acero como componente estructural), que darán un impulso definitivo al desarrollo de la zona. También, con este grupo de elementos que permitieron cruzar el Guaire, el crecimiento hacia el sur así como la conexión con la población de El Valle y el occidente del país ya estaba encaminada.

2. «Puente de Hierro» bautizado como «Puente de la Regeneración». Luciano Urdaneta y Henry Cook, 1874-1875. El primero oficialmente construido para cruzar el río Guaire como prolongación de la calle Sur 5.
3. Izquierda: Puente Constitución. Derecha: Puente Sucre. Ambos construidos como prolongación de la calle Sur 7 (hoy avenida Fuerzas Armadas). El primero, destruido por la crecida del Guaire de octubre de 1892, fue sustituido por el segundo.
4. Izquierda: Puente El Paraíso (prolongación de la calle Sur 12, después de la crecida de 1892). Centro: Puente Dolores (prolongación de la calle Sur 4). Derecha: Puente Restaurador (prolongación de la avenida Sur). Tres conectores metálicos que vincularon El Paraíso con en centro de la ciudad.
5. Izquierda: Puente 19 de diciembre (hoy 9 de diciembre), que conectó la Carretera Occidental (hoy avenida San Martín) con la avenida de La Vega (hoy Páez). Derecha: Puente Ayacucho (prolongación de la calle Sur 14).

Caracas, ciudad accidentada y poblada de quebradas en su mayoría procedentes del Ávila (del total aproximado de 25 cursos de agua, 21 provienen de la vertiente sur de la Cordillera de la Costa y drenan al Guaire por su margen izquierda), ya tenía desde la colonia una importante tradición en la construcción de puentes que poco a poco le permitieron sortear cauces y hondonadas y con ello ampliar el damero fundacional. El Puente Carlos III (1772-1775 de Juan Domingo del Sacramento Infante, sobre la quebrada de Catuche) y el Puente Anauco (1786-1790 de Francisco Jacor, pieza clave en el impulso del desarrollo hacia el este del valle), se reconocen aún como sobrevivientes minusvalorados de importantes obras donde la ingeniería se hizo presente, que recuerdan momentos en los que la gesta urbanizadora se abrió paso al norte del Guaire. Estudiosos en la materia citados por Octavio Sisco Ricciardi en el artículoEl Pontifex de Las Mercedes. Amor, Valor, Labor e Impetus” publicado en https://www.redpatrimonio-ve.com el 26 de septiembre de 2019, han identificado alrededor de “221 puentes construidos en los últimos dos siglos y medio para salvar irregularidades y cursos de agua, lo cual ha permitido el crecimiento urbano de la ciudad. Algo más de una quinta parte del total anterior fue construido con anterioridad al siglo XX”.

Muy afectados por las sucesivas crecidas del Guaire (siendo de ingrata recordación la acaecida en 1892), los primeros puentes metálicos (Puente Hierro, Sucre, Dolores, Paraíso, Restaurador, 19 de diciembre y Bolívar) serían, en consonancia con el aumento en la producción de cemento en el país, paulatinamente sustituidos por estructuras de concreto armado: primero el Sucre en 1925, segundo el Puente de Hierro en 1937 y el resto a partir de 1940.

6. Plano de Caracas y sus alrededores, Eduardo Rohl, 1934.

Así, el plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934 en el que ya se muestra el paulatino nacimiento en forma de racimo de urbanizaciones hacia el este de la ciudad al norte del río, permite apreciar, sin embargo, la inexistencia de puentes en sentido norte-sur sobre el Guaire en virtud de que las tierras ubicadas en su margen derecha tenían uso agrícola y no habían sido aun pensadas para ser desarrolladas.

Luego del puente de San Agustín, que unirá el norte y el sur de esa urbanización atravesando el río, y del que enlazará la Plaza Venezuela con los terrenos de la Hacienda Ibarra, no veríamos sino en 1941 la aparición casi simultánea de dos conectores que cruzarán el Guaire, ambos diseñados por Carlos Guinand Sandoz (1889-1963), formando parte de la saga de los calculados en concreto armado de mayor resistencia a los embates del río: el Puente Las Acacias que une Bello Monte (al norte) con Colinas de Bello Monte (al sur) abriéndole la puerta a Inocente Palacios para revalorizar su emprendimiento “colinero”; y el Puente Las Mercedes que vinculará El Rosal con Las Mercedes facilitando el desarrollo del sureste de la ciudad el cual, guardando las debidas distancias, podría equiparar su rol al jugado en su momento por el Puente Anauco.

La comparación entre los dos puentes diseñados por Guinand la desarrolla claramente Hannia Gómez en el artículo “Puente de paz”, publicado en su blog Desde la memoria urbana el 27 de febrero de 2016. Señalará Gómez: Ambos son de los años cuarenta y son puentes alegóricos, porque poseen esculturas en bajo relieve. Las barandas mantienen su material original, debido a que fueron hechas en mampostería. Son de estructura de concreto y su lenguaje arquitectónico es Art Déco. Los dos comparten el tema de las cuatro luminarias en pilares que son cuatro columnas-faro”.

7. Una vez completado El Rosal (derecha), VICA y la familia Eraso deciden asociarse para desarrollar Las Mercedes y Valle Arriba.
8. Dos momentos de lo que fue el puente que permitía el acceso a la Hacienda Las Mercedes y a la vieja Carretera de Baruta. La foto de la derecha es cercana a
1929.

En lo atinente al Puente Las Mercedes, que sustituyó uno de hierro que daba acceso a la hacienda del mismo nombre desde el camino que conectaba hacia el norte con la Carretera del Este, valga recordar que la decisión de construirlo se toma cuando, una vez desarrollada la urbanización El Rosal durante los años 30 del siglo XX de parte de la empresa Venezolana de Inversiones C.A. (con el ingeniero civil mexicano Gustavo San Román al frente), ésta se asocia con la familia Eraso, dueños de las haciendas Las Mercedes y Valle Arriba, para impulsar en sus terrenos el parcelamiento destinado a sendas urbanizaciones. El Rosal, ubicada sobre la Carretera del Este luego de pasar Chacaíto, se había convertido en un exitoso globo de ensayo proponiendo viviendas unifamiliares y multifamiliares de baja altura para la clase media en la franja que se ubicaba entre la carretera y el río lo cual, junto al interés mostrado por las empresas petroleras radicadas en el país de proveer techo y servicios para sus empleados, animó a VICA a dar un paso adelante y saltar la corriente de agua.

9. Dos vistas del Puente Las Mercedes en los años 1950.
10. El Rosal, Las Mercedes y Valle Arriba en 1946 (izquierda) y en la actualidad (derecha).

El puente que hoy nos ocupa refleja claramente la formación académica que recibió Guinand Sandoz cuando estudió en la Koniglich Bayerische Technische Hochshule de Munich, “donde le habían inculcado la noción del arquitecto como un artista que debía dominar todos los oficios”, lo cual incluía en muchos casos la ornamentación de sus obras. Es el caso de “los cuatro bajorrelieves de las cuatro columnas-faro que caracterizan el puente, (según testimonio que nos legó un buen día el arquitecto Gustavo Ferrero-Tamayo). Una balaustrada de cemento une los cuatro pilares, que originalmente estaban adornados por guirnaldas de flores de cemento y letras de bronce que rezan: ‘LAS MERCEDES’ y ‘1941’. En los extremos, el puente se convertía en espacio público: las aceras se ensanchaban en cuatro pequeñas plazas definidas por ocho bancos públicos de cemento insertos en las barandas, de los cuales desde 2005 sólo queda el banco que da hacia el suroeste”, recapitulará Hannia Gómez.

11. Los relieves alegóricos que acompañan el Puente Las Mercedes: Amor, Valor, Labor e Impetus.

Lo alegórico hace presencia en el puente, como ya adelantáramos, a través de esculturas en relieve trabajadas en las cuatro columnas-faro que lo enmarcan y delimitan, duplicadas en dos de sus caras para sumar un total de ocho. Dedicada cada una a un tema, Amor, Valor, Labor e Impetus se harán presentes caracterizando las intervenciones. De tal manera, como señalará Sisco Ricciardi en el artículo ya citado: “De notoriedad formal decó, el Amor está simbolizado por el abrazo tierno de una figura femenina que sostiene a su infante…; el Valor, (por) una efigie femenina estilizada que lleva sobre su hombro izquierdo una frondosa cesta de frutos del campo, (personificando) el conjunto de las cualidades para alimentar el cuerpo; Impetus del latín fuerza, (está) representado por una estampa de un hombre adulto que sostiene en su mano derecha un libro y con su brazo izquierdo conduce a un niño impulsándolo por el camino del conocimiento, valores para el alimento del espíritu; y Labor, (está) realzado por una figura musculosa masculina quien acompañado de una rueda dentada, empuña un martillo para impulsar con su fuerza el motor de toda industria: el trabajo”.

12. Composición fotográfica que muestra las agresiones de que ha sido objeto el Puente Las Mercedes y la degradación en que se han visto sumidos tanto él como su entorno.

Objeto de numerosas agresiones que se remontan a 1976 con la construcción del elevado metálico “provisional” que permitió la continuidad de la avenida Río de Janeiro hacia la principal de Colinas de Bello Monte, el cual afectó sin duda su apreciación integral; continuando con la del año 2000 por parte de la Alcaldía de Baruta que modificó la inscripción de su fecha de realización e incorporó unos parales de hierro forjado como postes lumínicos, desnaturalizando así el concepto artístico de las torres originales; y llegando hasta la desafortunada colocación en 2015 por parte del Ministerio del Poder Popular para el Transporte Terrestre de un puente metálico vial prácticamente adosado a su margen, que lo afectó como totalidad y bloqueó la percepción de sus formas Art Deco y sus relieves artísticos, el Puente Las Mercedes, aunque aún no es patrimonio declarado, sí es desde 2006 bien de interés cultural urbano preinventariado por la Fundación de la Memoria Urbana para el IPC.

Su indudable valor histórico, urbano, arquitectónico y artístico; su carácter pionero como conector hacia el sureste de la ciudad, función que aún cumple dignamente; su revalorización como vía peatonal que enlaza Chacaíto y Las Mercedes; y el valor simbólico, moral y pedagógico que transmite su labrada superficie, ameritan para el Puente Las Mercedes una consideración muy distinta a la que hasta hoy se le ha brindado.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. http://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html

2. https://www.facebook.com/photo/?fbid=446286554183688&set=pb.100064070406191.-2207520000&locale=es_LA

3 y 4. Mónica Silva Contreras. “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural”, Tecnología y Construcción, 2004

5. Mónica Silva Contreras. “Puentes metálicos sobre el río Guaire: el carácter de la tradición académica y la imagen del diseño estructural”, Tecnología y Construcción, 2004 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

6. https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.pinterest.com/pin/290834088413694974/

8. https://www.facebook.com/BitacoraDeAgora/photos/a.112659453742221/287367976271367/?type=3 y https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881/922602524505348/?type=3&locale=es_LA

9. https://www.facebook.com/lavenezuelainmortal/photos/a.192793934152881.38600.192346174197657/902136463218621/?locale=fr_FR&paipv=0&eav=AfZw7UcCyvBX6sc_L0E6zag-vl7ptxP_mD7IJ73jcfVTf8QkQx2K5gSHvwsJbJ8kC1U&_rdr y Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. http://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/ y Captura de Google Earth

11. https://www.redpatrimonio-ve.com/forum/publicaciones/el-pontifex-de-las-mercedes-amor-valor-labor-e-impetus

12. Captura de Google Earth, http://hanniagomez.blogspot.com/2016/02/puente-de-paz.html y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

ES NOTICIA

Don Davis (estadounidense, nacido en 1952). Vista interior del toro de Stanford. 1975. Acrílico sobre tabla, 17 × 22″ (43,1 × 55,9 cm).

La exposición “Ecologías emergentes” del MoMA explora la evolución de la arquitectura ambiental

Escrito por Maria-Cristina Florian

Traducido por Mónica Arellano

Publicado el 25 de septiembre, 2023

Tomado de https://www.archdaily.cl

El Museo de Arte Moderno de Nueva York ha anunciado la apertura de una exposición centrada en los primeros proyectos realizados y no realizados que abordan preocupaciones ecológicas y ambientales. Con obras de arquitectos que practicaron principalmente en Estados Unidos desde la década de 1930 hasta la década de 1990, la exposición titulada «Ecologías Emergentes: Arquitectura y el Surgimiento del Ambientalismo» estará en exhibición desde el 17 de septiembre de 2023 hasta el 20 de enero de 2024. Las más de 150 obras exhibidas revelan el surgimiento del movimiento ambiental a través de la práctica y el pensamiento arquitectónico.

La compleja relación entre el entorno natural y construido se convirtió en un tema importante a partir de la década de 1930, con varios arquitectos como Emilio Ambasz, Charles y Ray Eames, y Frank Lloyd Wright explorando este nuevo interés a través de proyectos arquitectónicos innovadores, distópicos y atrevidos. Muchos de estos proyectos prefiguraron y anticiparon los efectos ecológicos de la sobrepoblación, el agotamiento de los recursos naturales y los efectos de la contaminación. Los proyectos se organizan en cinco grupos temáticos: medio ambiente como información; encierros ambientales; diseño multi-especies; experimentos de contracultura; y poética verde.

Aladar Olgyay (húngaro, 1910-1963) y Victor Olgyay (húngaro, 1910-1970). Termoheliodón. 1955–56. Los hermanos Olgyay con su dispositivo Thermoheliodon en el Princeton Architectural Laboratory, Princeton, Nueva Jersey.

Durante el inicio del ambientalismo, los arquitectos desempeñaron un papel importante en el desarrollo de métricas e instrumentos analíticos para comprender y monitorear el medio ambiente, transformándolo en un elemento con el que se puede trabajar a través del diseño. En 1967, R. Buckminster Fuller conceptualizó el Juego Mundial, un sistema informatizado diseñado para ilustrar el flujo de recursos naturales esenciales, como algodón, oro, carbón y madera, para hacer que la gestión ambiental sea más visible para una población más amplia. También se exhiben impresiones generadas por computadora de principios de la década de 1970 de Beverly Willis en el segmento «Medio ambiente como información», que muestran mapas de drenaje, geología del sitio y datos de suelo derivados del innovador enfoque computarizado de Willis para el análisis de terrenos residenciales (CARLA).

En la sección «Encierros ambientales» se presentan proyectos que intentaron crear sus propios ecosistemas. Entre estos primeros trabajos se encuentran una serie de ilustraciones pintadas a mano por la NASA tituladas «Asentamientos espaciales: un estudio de diseño». Este proyecto, concebido en 1975, tenía como objetivo conservar los recursos de la Tierra al imaginar un ecosistema cerrado autosostenible en el espacio exterior. El proyecto abarca una colección diversa de estudios, diagramas de seguimiento, análisis de flujo de recursos e imágenes evocadoras.

Cambridge Seven Associates (estadounidense, fundado en 1962). Pabellón de la selva tropical de Tsuruhama, Osaka, Japón. Proyecto. 1993–95. Rotulador y lápiz Prismacolor sobre impresión diazo de línea negra, 20 × 30″ (50,8 × 76,2 cm).
Vista de la instalación de Ecologías emergentes: arquitectura y el auge del ambientalismo, expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La exposición también destaca experimentos arquitectónicos contraculturales que se esforzaron por desafiar el estilo de vida consumista de Estados Unidos. Estos incluyeron proyectos participativos donde las personas podían generar su propia energía y alimentos, y estructuras fuera de la red que sostenían a los habitantes en ecosistemas autocontenidos. El proyecto de la Embajada de Delfines de Ant Farm amplió esta ética contracultural, imaginando una sociedad multi-especies en 1975 inspirada en los avances en la investigación de delfines.

Anna Halprin (estadounidense, 1920-2021), Lawrence Halprin (estadounidense, 1916-2009). Experimentos en talleres medioambientales, 1966-1971. Participantes en el evento Sea Ranch Driftwood Village Rebuilt, Sea Ranch, California. 1968.

Mientras tanto, arquitectos como James Wines y Emilio Ambasz exploraron las dimensiones estéticas de la arquitectura ecológica. Sus proyectos combinaron formas naturales con diseño convencional, ofreciendo enfoques innovadores que armonizaban la arquitectura y la naturaleza para crear una experiencia de vida ecológica significativa.

Eugene Tssui (estadounidense, n. 1954). “Venturus”, vivienda generada por el viento para el Sr. y la Sra. Peter Cook, Victoria, BC, Canadá. Proyecto, Acuarela, lápiz Prismacolor, tiza pastel y tinta de colores sobre papel, 21 × 32″ (53,3 × 81,3 cm).

La exposición fue organizada por Carson Chan, Director del Instituto Emilio Ambasz para el Estudio Conjunto del Ambiente Construido y Natural y Curador del Departamento de Arquitectura y Diseño, con la colaboración de Matthew Wagstaffe y Dewi Tan del Instituto Ambasz como Asistentes de Investigación, y Eva Lavranou, pasante de 12 meses en el Instituto Ambasz.

ACA

ES NOTICIA

Exposición de arte

INTEGRARTE III

El pasado domingo 8 de octubre se inauguró en las instalaciones de GAC Gestión + Arte + Cultura en Altamira la exposición IntegrARTE III, muestra de Arquitectos-Artistas Organizada por la asociación Grupo FAU 70 para promover el arte.

Esta exposición representa una fusión entre la arquitectura y las artes plásticas, donde los participantes han dejado fluir su creatividad y talento para dar vida a piezas que desafían los límites de la imaginación.

La muestra estará abierta hasta el 8 de diciembre en horario de 11 am a 3 pm de jueves a domingo

Dirección: Gestión + Arte + Cultura. Av. Luis Roche con 7ma transversal, Urb. Altamira. (Portón naranja).

ACA