Esta profunda inmersión en la historia del diseño gráfico presenta el trabajo de más de 400 diseñadores en 33 países y 5 continentes, con un trabajo que se remonta al siglo XIV.
Reinventado a partir del best-seller de Phaidon Graphic: 500 Designs that Matter, la vertiginosa variedad de diseños del libro varía desde la Biblia Gutenberg hasta el album de arte Joy Division, con trabajo de creadores anónimos e íconos de la industria como Aleksandr Rodchenko, Paul Rand, Paula Scher, Ahn Sang-soo y Julia Born.
El formato generoso y la estructura de diseño de dos partes permiten que los diseños se muestren en detalle, con imágenes grandes en la parte delantera y un texto de más de 300 palabras para cada entrada en la parte posterior, lo que hace esta imagen de partes iguales y un libro de lectura. Una clave de categoría de diseño agrega funcionalidad al tiempo que indica la gran variedad de disciplinas en el trabajo dentro de un medio, desde publicidad y diseño de información hasta carteles, libros, revistas y logotipos.
Este libro es la guía de referencia perfecta para los amantes del diseño y el arte, los entusiastas y los profesionales en cualquier etapa de sus carreras, así como para todos los interesados e afectados por la comunicación visual.
Cuidadosamente revisado para actualizar cada detalle, organizarse cronológicamente y con la adición de 50 nuevos ejemplos que destacan a los diseñadores que remodelan la cultura gráfica de hoy, esta colección es más completa, convincente y relevante que nunca.
Incluye como diseñadores destacados a: Reza Abedini, Otl Aicher, Herbert Bayer, Max Bill, Laurenz Brunner, A. M. Cassandre, Joseph Churchward, Alan Fletcher, Federica Fragapane, Instalación gráfica de pensamiento, Béla Horovitz, Eric Hu, Shira Inbar, Tibor Kalman, Amos Paul Kennedy Jr., Frith Kerr y Amelia Noble, Anita Klinz, El Lissitzky, George Lois, Karel Martens, Bruno Munari, Nontsikelelo Mutiti, Hassan Rahim, Aleksandr Rodchenko, Stefan Sagmeister, Koichi Sato, Paula, Elena Serrano, Ladislavnar Tanaka, Jan Tschichold, Carol Twombly, Jop Van Bennekom, Andy Warhol y Tao Yuan-Qing.
Últimas semanas para postular proyectos al Concurso BAQ 2024
Se acerca el cierre de inscripciones del Concurso BAQ 2024, la convocatoria abierta a proyectos y publicaciones realizados durante los cinco años previos a cada edición de la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito. A través del Concurso, la BAQ premia a las mejores obras y publicaciones que pongan en valor una arquitectura resolutiva, innovadora y con una visión integral.
Como ya es tradición, el Premio Panamericano es la convocatoria a proyectos construidos en todo el continente americano durante los años 2020 a 2024 y cuenta con ocho categorías de participación.
1. Vivienda unifamiliar
2. Vivienda multifamiliar
3. Equipamiento
4. Edificios administrativos, institucionales y corporativos
5. Arquitectura mínima
6. Intervención en arquitectura patrimonial o de interés patrimonial
7. Intervención en arquitectura no patrimonial
8. Espacio público y/o colectivo
Todos los proyectos finalistas de este premio, inmediatamente, participan en el GRAN PREMIO BIENAL, el máximo reconocimiento del Concurso BAQ.
Este es un espacio que premia los aportes en la práctica de la arquitectura, el urbanismo, el paisaje, la teoría y la difusión arquitectónica.
Revisa las bases de inscripción del Concurso en https://baq-cae.ec/ para cumplir con todos los requisitos y asegúrate que conste toda la información. Recuerda que puedes inscribirte ahora y cargar la información de tu proyecto hasta el 1 de octubre.
La Trienal de Investigación FAU 2014, cuyo pendón elaborado para la ocasión ilustra nuestra postal del día de hoy, fue un evento que dio continuidad a la Semana Internacional de Investigación 2008 y a la Trienal de Investigación FAU 2011, y el tercero de una cadena que, afortunadamente, se ha prolongado hasta nuestros días.
Organizado por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, y realizado entre el 30 de junio y el 4 de julio del año 2014, convocó a docentes, investigadores, estudiantes, profesionales y público en general al intercambio y a la reflexión crítica acerca de experiencias de investigación finalizadas o en curso sobre temas vinculados al pensamiento y a la práctica de la arquitectura y el urbanismo.
1. Toma del día inaugural del evento.
Bajo la temática “Nuevo(s) Mundo(s). La reinvención de la ciudad latinoamericana”, la comunidad académica y profesional fue llamada a reflexionar sobre la ciudad latinoamericana de cara a las tendencias fundamentales que definen su transformación en los albores del siglo XXI, para lo cual fueron invitados a enviar ponencias y a presenciar las exposiciones de connotados conferencistas invitados a compartir sus visiones y posturas en un ambiente de discusión franco y productivo.
Siguiendo la tradición establecida en las ediciones anteriores, el programa de la Trienal de Investigación FAU 2014 acogió, además de las conferencias magistrales y el coloquio central, las jornadas de las diferentes instancias de administración académica de la FAU: las IV Jornadas de Investigación de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva; las XXXII Jornadas de Investigación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción, IDEC, y las Jornadas de Investigación del Instituto de Urbanismo, IU.
2. Graziano Gasparini fue uno de los conferencistas de mayor relieve de los que participaron en la Trienal.
Los organizadores explicaron que tras el lema con el que se tituló el evento (“Nuevo(s) Mundo(s). La reinvención de la ciudad latinoamericana”), se buscaba “indagar cómo, en el seno de relevantes experiencias arquitectónicas y urbanísticas que tienen lugar en la región, anidan pulsiones de integración a diferentes escalas, así como abordajes conceptuales y proyectuales de nuevo tipo que marcan un momento de excepción en cuanto al resurgimiento —lo que hemos llamado reinvención— de la ciudad latinoamericana.”
La Trienal, siguiendo las pautas de eventos anteriores, se organizó en torno a seis áreas temáticas que procuraron agrupar las investigaciones llevadas a cabo por los expositores y ponentes. Ellas fueron:
Ambiente y sostenibilidad (AS), en la relación de la arquitectura y el medio ambiente en la que esta se inserta.
Ciudad y sociedad (CS), buscando explorar el fenómeno urbano visto como un todo que comprende procesos dinámicos de naturaleza física, económica y social.
Historia y patrimonio (HP), y cómo la variable histórica vista como eje fundamental de análisis en la evolución de las disciplinas arquitectónicas y urbanísticas.
Informática y representación gráfica (IRG), contemplando los aspectos de modelado y visualización arquitectónica como una nueva herramienta de narrativa visual del discurso Arquitectónico y de Ciudad.
Tecnología constructiva (TC), incorporando la innovación y el desarrollo tecnológico, los materiales de construcción, los sistemas y aspectos constructivos en torno al hecho arquitectónico.
Teoría y proyectación arquitectónica (TPA), a partir de la reflexión implícita en la actividad docente y profesional vinculada con el proyecto arquitectónico.
La exitosa convocatoria logró atraer a más de un centenar de proyectos desarrollados o en curso tanto en la FAU como en otras instituciones académicas que fueron evaluadas por el Comité Científico de la Trienal cuyo trabajo de arbitraje culminó con la selección de un número de ochenta y tres proyectos culminados o en pleno curso, que fueron expuestos en las jornadas de investigación en el marco de un programa general de actividades que persiguió celebrar la producción del conocimiento en el campo de atención propio de la institución.
4. Carátula del estuche que contiene el CD que recoge las Memorias del evento y páginas de créditos.
Las 83 ponencias seleccionadas se dividieron de la siguiente manera: 19 sobre Ambiente y sostenibilidad, 18 sobre Ciudad y sociedad, 22 sobre Historia y patrimonio, 5 sobre Tecnología constructiva, 3 sobre Informática y representación gráfica y 16 sobre Teoría y proyectación arquitectónica.
En la presentación de las Memorias del evento, que fueron recogidas en un estuche contentivo de un CD, y se encuentran en línea (file:///C:/Users/USER/Downloads/TIFAU%202014.pdf), cuyo diseño y coordinación estuvo a cargo de Ediciones FAU UCV, el decano de la FAU y presidente del Comité Organizador, Guillermo Barrios, explica cómo las dificultades surgidas desde comienzos del año 2014 obligaron a prescindir en esta ocasión de conferencistas invitados de otros países lo cual permitió descubrir que, “en su carácter local, el programa de conferencias de esta edición sería una oportunidad excepcional para vernos ‘al calor de la intimidad’, desde adentro; para dirigir una mirada entrañable a lo que estamos haciendo…y dejando de hacer; qué líneas de trabajo tenemos abiertas como comunidad del conocimiento; qué temas captan nuestra atención y cuáles están aún pendientes…una ocasión para pasar revista con ojo crítico a las áreas temáticas que hemos identificado en la Facultad, para reflexionar y discutir ‘en familia’ sobre el estado del arte de la investigación en el campo de la arquitectura y el urbanismo en el país actual”.
5. Conferencia “Ciudad y Sociedad: Arquitectura del vínculo para un contexto incierto» a cargo de Ignacio Cardona. Lo acompaña Yuraima Martín.
Dentro de este marco, los conferencistas que participaron en el evento fueron: Ana María Marín, Antonio de Lisio, Frank Marcano, Graziano Gasparini, Ignacio Cardona, Iris Rosas, Jaime Erazo Espinoza, José Peña Uzcátegui, Luis Fornéz, Marco Negrón, Roberto Briceño León, Teolinda Bolívar y Tulio Hernández.
6. Presentación de la visita guiada «Superficies verdes de Chacao» hecha bajo la responsabilidad del profesor Argenis Lugo.
A pesar del énfasis local, el programa de la Trienal 2014 incluyó dos eventos con participación internacional: el Taller Ciudades, Barrios y Urbanizaciones Populares y el Coloquio que giró en torno al tema central del encuentro. También se organizó el Foro “Reinventando Ciudades Seguras Incluyentes” y, como parte del programa de actividades de formato libre se realizaron visitas guiadas a diferentes sectores de Caracas y tertulias sobre publicaciones en el ámbito arquitectónico y literario. Además, se organizaron dos propuestas de intervención artística que incorporaron la participación de estudiantes y profesores que pueden conocerse a través de http://backroomcaracas.com/tag/trienal-de-arquitectura-fau-2014/.
7. Dos propuestas de intervención artísticas llevadas a cabo en el marco de la Trienal organizadas conjuntamente con Backroom Caracas. Izquierda: Superbloque de Mariana Rondón. Derecha: Proyecto Inverso con Ángela Bonadies.
Tal y como señaló el decano Barrios en aquel momento: “La semana de la Trienal es una oportunidad para que, fuera de las actividades formales del aula y nuestro trabajo cotidiano, nos pongamos en contacto con un abanico de temas y nuevas lecturas de la arquitectura, de la ciudad, para trascender las fronteras de los programas del pénsum y complementar aproximaciones personales a la comprensión y cuestionamiento del entorno. En suma, para vernos y ser vistos como parte de una vibrante e irreductible comunidad del conocimiento”.
… que en 1945 se inaugura el Liceo Andrés Bello de Caracas?
1. Fachada norte y acceso del Liceo Andrés Bello.
Como es sabido, durante las primeras tres décadas y media del siglo XX la educación podría decirse que estuvo abandonada en Venezuela. Los presupuestos anuales eran insuficientes, los índices de analfabetismo entre adultos se elevaron al 70%, tan sólo 91.462 estudiantes cursaban la escuela primaria, la Universidad Central de Venezuela estuvo cerrada desde 1912 hasta 1925 y, una vez abierta, justamente el tema educativo fue uno de los primeros en ser denunciado por los jóvenes universitarios que liderizaron la histórica protesta que dio origen a la conocida “Generación del 28”.
2. Dos de los Ministros de Instrucción Pública del gabinete de Juan Vicente Gómez: Samuel Darío Maldonado (1870-1925) y José Gil Fortoul (1861-1943)
Pese a que en 1908 con la llegada de Gómez al poder se abrían esperanzas en cuanto la mejoría y modernización del sistema educativo gracias al nombramiento de Samuel Darío Maldonado al frente del Ministerio de Instrucción Púbica, y de que quienes lo siguieron, Trino Baptista y José Gil Fortoul, actuaron de forma coherente en el mismo sentido en cuanto a la importancia de atender el tema, ello no impedirá que a partir de 1912, al escalar el régimen en su tono represivo y con ello cerrar la universidad, se entre en una etapa de total oscuridad y parálisis.
Definitivamente Gómez, más preocupado por la pacificación del país, la organización de las finanzas públicas o la construcción de infraestructura básica, dejó en un segundo plano la atención del sector educación. Como dato complementario de interés se puede decir que la gestión educativa gomecista cerraba en 1935 con un 70% de analfabetismo, con apenas 1372 escuelas primarias, de las cuales 1175 continuaban siendo atendidas por un solo maestro; y que de 698.288 niños en edad escolar se matricularon 137.000. Otro tanto se podría decir en cuanto a la formación media que sólo contaba en el país con tres liceos.
3. Eleazar López Contreras y su gabinete en 1936.
Con la muerte de Gómez en 1935 regresan los estudiantes exiliados, se empiezan a fundar los partidos políticos y los gobiernos de Eleazar López Contreras primero (1936-1941) e Isaías Medina Angarita después (1941-1945) comienzan a abordar el serio problema educativo y a construir la rezagada infraestructura necesaria para atenderlo.
A López Contreras no fue fácil fortalecer una política educativa tendiente a priorizar un sector que había encontrado en ruinas, ni fortalecer las instituciones que atendieran la grave crisis heredada. Basta decir que, sin dejar de contar con insignes figuras, por el despacho de Instrucción Pública pasaron hasta 8 ministros, siendo la cartera que más inestabilidad mostró dentro de su mandato. También sufrió el rechazo en tres ocasiones por parte del Congreso del proyecto de la Ley de Educación hasta su definitiva aprobación en 1940.
4. Tres emblemáticas edificaciones educativas del período de López Contreras. La Escuela Experimental Venezuela (izquierda), Hermann Blasser y Willy Ossott, 1939; el Grupo Escolar Gran Colombia (antes Francisco Pimentel) (derecha arriba), Carlos Raúl Villanueva, 1938-1939; y el Liceo Caracas, primera sede del Instituto Pedagógico Nacional (derecha abajo), Cipriano Domínguez, 1937.
Sin embargo, al finalizar su mandato, López Contreras logró disminuir el analfabetismo a 52%, aumentar la población escolar y la matrícula estudiantil, ampliar el número de escuelas primarias públicas a 5.647 y de liceos a 11, elevar el número de organismos encargados de la formación de docentes y el número de individuos inscritos para cursar la carrera docente, instalar el Instituto Pedagógico para formar el profesorado de secundaria, duplicar la población universitaria e implementar la técnica educativa moderna en las acciones educativas tomadas con apoyo de personal extranjero con experticia en la organización escolar y con personal venezolano que fue capacitado en el exterior. (Información toda que hemos obtenido tras consultar el trabajo titulado “La Política Educativa en el Gobierno de López Contreras y su incidencia en el Cambio Institucional de Venezuela (1936-1941)” de la profesora Virginia Rondón de Medina, publicado el año 2015, accesible en http://www.saber.ula.ve/bitstream/handle/123456789/43078/articulo4.pdf?sequence=1&i.)
5. Isaías Medina Angarita y su gabinete en 1943.
Con Medina, acompañado por Gustavo Herrera y Rafael Vegas como Ministros de Educación, se pudo continuar, concretar y enrumbar con mayor firmeza una gestión que derivó en una infraestructura educativa pública cuantiosa y de calidad, sin parangón en la historia del país. La Ley de Educación aprobada en 1940, reformada parcialmente en 1941 y luego tres veces más en los cinco años siguientes, mantuvo la noción del Estado-docente y la idea de que la educación y con ella su orientación y control de la enseñanza eran deber fundamental del Estado. Ello condujo a la elaboración a partir de entonces de un plan que involucró la construcción de un conjunto de edificaciones que debían cubrir los diferentes rangos que iban desde la educación pública primaria a la superior, pasando por la secundaria, arrojando como resultado que para 1945 ya se habían construido un total de 26 edificaciones para la educación primaria en todo el país, cerca de 10 liceos (del total de 97 entre públicos y privados que existían) para impartir la educación secundaria, 24 institutos para formar maestros y ya se había dado inicio a la realización de la Ciudad Universitaria de Caracas.
Dentro de este amplio panorama previo es que se debe entender la realización del Liceo Andrés Bello, proyectado por Luis Eduardo Chataing (1906-1971) e inaugurado en 1945.
6. Ubicación del Liceo Andrés Bello en el casco central de Caracas.
Ubicado sobre la Av. Este 4 (hoy Avenida México), contiguo a la Plaza Carabobo, el edificio se inscribe plenamente dentro de los patrones de alta calidad y excelencia que caracterizaron la política educativa de entonces la cual debía ser acompañada de una infraestructura del mismo nivel. Se sumaba el Andrés Bello a la realización entre 1936 y 1937 del Liceo Caracas (primera sede del Instituto Pedagógico Nacional) primero de una lista que engrosaría el Liceo Fermín Toro (1946) situados ambos en la capital y diseñados por Cipriano Domínguez, a quien le correspondería también proyectar el Liceo Libertador en Mérida cuya primera etapa se inaugura en 1945 y el Liceo Lisandro Alvarado en Barquisimeto realizado aquel mismo año.
7. Vista aérea del Liceo Andrés Bello donde se puede leer con toda claridad esquema compositivo de tres pabellones paralelos orientados norte-sur dejando entre ellos dos patios: uno seco al sur bordeado por las aulas destinado a actividades deportivas; y uno verde al norte de desahogo para las áreas comunes y administrativas. La forma de «E» de la planta permite, también, ofrecer una fachada permeable hacia el este y una más sólida hacia el oeste como respuesta al espacio del Parque Carabobo.
El Andrés Bello de planta baja y dos pisos; tiene las aulas dispuestas de tal forma que poseen excelente iluminación y ventilación natural, disponiendo de áreas verdes entre los cuerpos del conjunto educacional. El Auditorio remata el volumen en la fachada oeste, sobre la Plaza Carabobo permitiéndose desde allí un acceso independiente para las actividades que en él se realicen.
8. Vista actual del acceso el Liceo donde se aprecia el mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani.9. Fachada oeste del Liceo Andrés Bello hacia el Parque Carabobo.
En el acceso al Liceo el arquitecto Chataing colocó un mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani (1906-1979), artista y escultor italiano residenciado en el país desde fines de los años ´20, y en su interior dos figuras talladas en caoba, tituladas “El café” y “Las frutas”, obras del artista venezolano Francisco Narváez, las cuales estuvieron inicialmente expuestas en el Pabellón Venezuela de la Feria Mundial de Nueva York de 1939.
En la misma tónica del Andrés Bello que podríamos asociar a una modernidad de reminiscencias clásicas, posteriormente, en 1947, Luis Eduardo Chataing realizaría, junto a Javier Yárnoz el Liceo Pedro Gual en Valencia.
10. Dos imágenes del Liceo Pedro Gual en Valencia. Luis Eduardo Chataing y Javier Yárnoz (1947). Las similitudes con el Andrés Bello son notables.
Los antecedentes del Liceo Andrés Bello como institución se remontan a 1884 cuando se crea mediante decreto de Antonio Guzmán Blanco, refrendado por su ministro de Instrucción Pública, Dr. Manuel Felipe Pimentel, la Escuela Politécnica de Venezuela. Al no existir inicialmente un local adecuado para realizar sus funciones la institución fue ocupando diferentes sedes. La primera “fue una casa del General José Antonio Páez en la esquina de Mamey, donde posteriormente se erigiría el ‘Grupo Escolar Francisco Pimentel’. Durante las presidencias del General Joaquín Crespo, Ignacio Andrade y Cipriano Castro, funcionó en casas particulares, ubicadas en esquinas famosas de la metrópoli, como Hoyo de Castán, Santa Teresa a Cruz Verde, lo que hoy se conoce como la esquina de Colon. (…) Una importante acotación en la reconstrucción histórica de esta institución constituye que, en 1902, el Dr. Luis Espelozin, a consecuencia de la supresión del presupuesto para la Instrucción Pública, realiza gestiones para que la escuela se traslade a la Casa Natal de El Libertador, donde funcionó por 16 meses”, información que hemos obtenido del texto “Historia social e institucional de la educación secundaria. El liceo Andrés Bello de Caracas. 1925 -1945” elaborado por la profesora Suzuky Margarita Gómez accesible en https://web.archive.org/web/20130612235401/http://conhisremi.iuttol.edu.ve/pdf/ARTI000061.pdf.
11. Los patios del liceo.
De la misma fuente hemos conocido que la institución que nos ocupa, como ya se dijo, se denominó Escuela Politécnica Venezolana entre 1884 y 1904, y luego Colegio Nacional de Varones entre 1904 y 1905, Colegio Federal de Varones de 1905 a 1915, Liceo Caracas entre 1915 y 1925, Liceo Andrés Bello de 1925 a 1986 y Unidad Educativa Nacional “Liceo Andrés Bello” desde 1987 hasta la fecha.
12. Dos vistas de la fachada norte del liceo.
Como se podrá notar, también fue variando la metodología y contenidos de la enseñanza que allí se impartían a través del tiempo, desde la instrucción con un giro eminentemente práctico que poseía según su decreto fundacional, hasta el momento en que adquiere la categoría de instituto de educación secundaria en 1904 como Colegio Nacional de Varones “coronándose así, las aspiraciones del Dr. Espelozin su director en ese momento”. Para entonces “estaría ubicada entre las esquinas de Dr. Paúl a Salvador de León y contaba con un curso preparatorio de dos años y un filosófico de tres”.
13. Un espacio de transición.
Ya como instituto de educación secundaria y habiendo cambiado en 1905 su denominación de Colegio Nacional a Colegio Federal, “en 1915 el Ministro Felipe Guevara Rojas transforma el ‘Colegio Federal’ en ‘Liceo Caracas’, instituto que recogió la visión que se tenía de lo que debía ser un ‘Liceo Nacional’, y que representaba los esfuerzos del Estado para organizar la instrucción secundaria del país, (convirtiéndose) en la prueba piloto del nuevo sistema educativo implantado por el Dr. Guevara Rojas; para cumplir con todos los estudios técnicos y prácticos de la enseñanza secundaria”.
Posteriormente el 26 de mayo de 1925, tras la promulgación en 1924 de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, el Ministro Rubén González, a petición de Don Rómulo Gallegos director para la época, cambiará su nombre de “Liceo Caracas” a “Liceo Andrés Bello” en honor a ese gran venezolano.
14. Postal con una fotografía del Liceo Andrés Bello visto desde el noroeste (c.1950).
El Andrés Bello fue desde entonces y muy especialmente desde 1936 testigo de los ajustes progresivos sufrió la educación secundaria en el país, y muy especialmente de los surgidos a raíz de la aprobación de la Ley de Educación en 1940 que estableció dos ciclos: el primero fundamentado en la cultura general, científica y humanística y el segundo, preuniversitario, con la intención de especializar al alumno en Filosofía y Letras, en Ciencias Físicas y Matemática o en Ciencias Biológicas, teniendo el primer ciclo una duración de cuatro años y el segundo ciclo una duración de dos años. Más tarde el primer ciclo sería reducido a tres años y el segundo ofrecería sólo dos opciones: ciencias y humanidades.
Vale señalar que desde 1915 continuó el peregrinaje de la institución por diferentes sitios de Caracas: Cuartel Viejo Nº 49; Carmelitas a Altagracia Nº 17; Principal a Conde Nº 14. De aquí, fue mudada a un edificio entre las esquinas de San Lázaro a Puente Victoria y es en 1945 cuando, bajo la presidencia de Isaías Medina Angarita, se inaugura su sede actual proyectada teniendo lo señalado en la Ley de Educación de 1940 como guía programática para su arquitectura.
15. Luis Eduardo Chataing, c.1958 (izquierda) y en el centro junto a los otros seis fundadores de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945)
Su proyectista, Luis Eduardo Chataing, se graduó en 1928, como Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas por la Universidad Central de Venezuela. Trabajó en la oficina de Arquitectura de su padre Alejandro Chataing (fallecido en 1928) y en 1930 pasó a prestar servicios en la Oficina de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. Posteriormente ocupó la Jefatura de la División de Arquitectura y posteriormente fue director de Hospitales al crearse la Dirección de Edificios Médico Asistenciales. En 1940 ganó el concurso para el diseño del edificio del Colegio de Ingenieros de Venezuela, del cual posteriormente fue presidente. Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945), fue el primer director (1944-1946) de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) donde desarrolló actividades docentes como profesor de Teoría de la Arquitectura y Composición Básica. Miembro de la Comisión para la elaboración del proyecto parcial de la Ley de Educación de los estudios de Ingeniería. Miembro fundador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela en 1953 (UCV). Ministro de Obras Públicas entre 1952 y 1953 y Contralor General de la Nación de 1953 hasta la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez en 1958. Se residenció en Madrid después de 1958 y ya retirado falleció en Caracas en 1971.
16. Cuatro obras de Luis Eduardo Chataing. Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo (izquierda arriba). Gran Hotel Palmar (derecha arriba). Edificio Nacional (izquierda abajo). Colegio de Ingenieros de Venezuela (derecha abajo).
Dentro de la amplia obra edificada de Chataing destacan, además de los mencionados liceos Andrés Bello y Pedro Gual y la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela: la Sala de Lectura Ateneo del Táchira en San Cristóbal (1938), la Escuela Nacional de Enfermeras (1942), el Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo (1944), la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia (1946), las Oficinas del MOP en La Guaira (1946), el Edificio Nacional, en San Cristóbal (1947) junto a Javier Yarnoz y el Gran Hotel Palmar de Caraballeda (1949) junto a Graziano Gasparini.
Una visión valiosa de las obras y la mente del arquitecto japonés Shigeru Ban. El autor Philip Jodidio explora los edificios completados de larga data, nuevos proyectos y una perspectiva futura del estudio Shigeru Ban después de que Taschen haya seguido su carrera desde el principio. Esta monografía es un viaje a través de los años y la evolución de un arquitecto que se hizo un nombre con verdaderas maravillas arquitectónicas que no pueden superarse en la innovación, la elegancia y la sensibilidad. Junto a los primeros edificios que despliegan tubos de papel como elementos estructurales, así como casas que desafían una idea tan fundamental como muros, como la casa de la pared de la cortina en Tokio y la casa sin pared en el campo de Nagano, vemos muchos proyectos versátiles recientes. Ver un ático de dos pisos sobre una casa histórica de hierro fundido de la ciudad de Nueva York de 140 años, el campus Swatch/Omega en Suiza, y el Sena Musicale, una sala de conciertos insertada en un plan maestro general concebido por Jean Nouvel para la isla île Seguin en Francia.
El trabajo de Ban se caracteriza por una búsqueda para comprender los edificios y un compromiso de guardar y usar materiales descartados, lo que lo llevó a soluciones inventivas y reclamar el papel material como el elemento básico de varios de sus proyectos. Junto con esta ambición, Ban dio una cara a la arquitectura japonesa mientras se mantenía en contacto con su escritura arquitectónica única, lo que le permite crear una magnitud de proyectos en todo el mundo. La notoriedad del arquitecto ganador del premio Pritzker no le ha impedido dedicar su talento e ideas innovadoras a quienes necesitan ayuda. Ha construido refugios para refugiados en Ruanda y Sri Lanka, y ha utilizado sus estructuras de tubo de papel para erigir rápidamente alojamientos de emergencia en Fukushima y Ucrania en tiempos de crisis. Con su enfoque de resolución de problemas, generoso y elegante, Shigeru prohíbe la arquitectura humanitaria y sigue empujando los límites de su oficio.
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.