Los textos de recuerdos de Athos y el Partenón (1914), presentados aquí por primera vez en su versión original extraída de los manuscritos autógrafos conservados en La Chaux-de-Fonds, solo se publicaron en 1966 en Voyage d’Orient.
Estos dos textos, sin embargo, tienen su propia autonomía. Al igual que un informe periodístico, están repletos de notas sobre la vida diaria, las costumbres del lugar, el folklore, pero también complementados con ilustraciones vanguardistas inspiradas en recuerdos pictóricos, textos literarios, bocetos personales y fotografías. Estas imágenes pictóricas y literarias son rastros indelebles en la investigación artística y arquitectónica de Le Corbusier.
Una antología de textos críticos de Juan Daniel Fullaondo sobre temas y figuras de la arquitectura internacional comentados y editados por María T. Muñoz.
Juan Daniel Fullaondo. Escritos críticos obtuvo el Premio FAD de Pensamiento y Crítica en Barcelona en 2008. El Acta del Jurado recogía estas palabras: Se trata de una antología de textos críticos sobre temas y figuras de la arquitectura internacional, publicados entre 1966 y 1974 mayoritariamente en la revista Nueva Forma, dirigida por el propio Fullaondo. Los textos aparecen despojados del experimentalismo gráfico que caracterizaba a la revista, lo que permite centrar la atención en los textos y pone en evidencia la enorme erudición y lucidez en las que están fundados, un hecho realmente excepcional en el contexto español de la época. Los comentarios que dedica a cada artículo María Teresa Muñoz, quien se ha ocupado también de la selección y el prólogo, constituyen un complemento indispensable, ya que permiten situar las ideas de Fullaondo en su contexto y en su momento, con lo cual incorpora una profundidad histórica que enriquece notablemente la antología y refuerza su vigencia en el debate actual.
Limitando la costa oeste de América del Sur, frente al Océano Pacífico, la República de Chile cubre más de 4,300 kilómetros, desde el desierto árido de Atacama al norte, hasta el punto más sur del continente, Cabo de Hornos, con un ancho promedio de 180 kilómetros. Estas delgadas fronteras hacen que el vecino de Perú, Bolivia y Argentina sea una excepción, que no se resume en el «laboratorio neoliberal» al que se reduce con demasiada frecuencia. Cinco años después del estallido social de 2019, que había allanado el camino para la revisión de una constitución que data de la era de Pinochet, las esperanzas se diluyen ya que el status quo que finalmente ganó dos veces, los referéndums de 2022 y 2023 ha llevado al rechazo de los nuevos textos, la versión progresiva (2022) y el conservador (2023). Para sanar la «resaca» de las mañanas de descarga, los arquitectos chilenos están convencidos: la arquitectura es una forma de hacer que el futuro nuevamente sea «deseable».
Contenido
Actualités
Dans l’œil d’Archie Moore ; Iyas Shahin, Wesam Al Asali, Andrés Jaque, Marina Tabassum, Ciro Pirondi et Klaus Klaas Loenhart, lauréat·es du Global Award for Sustainable Architecture ; un pavillon jardin au Parc de la Villette imaginé par Atelier du Pont ; les livres de Mathias Rollot, Anahy Gajardo, Francisco Díaz, Anastasia Kubrak, Marina Otero Verzier dans la bibliothèque d’AA ; le projet d’Aurélie Bouchot, étudiante dans le studio de master «Habiter la métamorphose» de l’Ensa Nantes ; voyage photographique dans une carrière vosgiennes de grès rose avec Luc Boegly ; l’histoire oubliée de l’architecte Minnette de Silva.
Regards
ART – rencontre avec l’artiste peintre chilienne Christiane Pooley
CARTOGRAPHIE FILMÉE – le Chili vu à travers la caméra du collectif Mafi
GÉOGRAPHIE – les territoires autochtones chiliens racontés par le géographe Bastien Sepúlveda
Architecture
TABLE-RONDE – le Chili selon les architectes Pedro Alonso, Thomas Batzenschlager, Alejandra Celedón, Felipe de Ferrari, Cristián Izquierdo Lehmann et Arturo Scheidegger
RETOUR – à Quinta Monroy, le programme de logements «à finir de bâtir» imaginé par Alejandro Aravena
LOGEMENT SOCIAL – histoire d’un combat, celui pour les 424 appartements du Barrio Maestranza Ukamau
PATRIMOINE – la transformation du Palacio Pereira par l’architecte Cecilia Puga
ENSEIGNEMENT – l’apprentissage de l’architecture au Chili
RÉALISATIONS – les architectures de Smiljan Radić, Pezo von Ellrichshausen, Guillermo Acuña Arquitectos Asociados, Tomás Villalón Arquitecto, Max Núñez Arquitectos et Teresa Moller Landscape Studio
Situada á los 10° 30’ 50” latitud N. y en la longitud 69° 25’ al O. del meridiano de París. Está a la altura de 1041 varas sobre el nivel del mar, en una temperatura media de 19° 45′ (sic.) del centígrado. Fue fundada el 25 de julio de 1566 (sic.), por don Diego Lozada (sic.), con el nombre de «Santiago de León de Caracas”.
Así describe a Caracas, capital de la República de Venezuela, el plano de 1865 reproducido en la imprenta de Federico Madriz. Una ciudad con una retícula de calles (16 de norte a sur y 17 de este a oeste), que forman 135 manzanas y 510 cuadras abarcando 4.300 casas. Su población ronda entre 35.000 y 40.000 habitantes y su territorio lo atraviesan cuatro ríos: Guaire, Caroata, Catuche y Anauco. Tiene, también, 20 iglesias, 10 puentes, 23 fuentes públicas, 7 cementerios, 2 teatros y 13 plazas, además de los Palacios de Gobierno y Arzobispal.
1865. El 7 de junio, Juan Crisóstomo Falcón (izquierda) se juramenta y asume como Presidente de Venezuela para el período 1865-1868. El 8 de junio, a tan solo un día de haber prestado juramento, Falcón notifica al congreso que debe salir en campaña militar hacia el Zulia debido a la invasión de Venancio Pulgar. Antonio Guzmán Blanco (centro) es encargado de la presidencia. El 15 de octubre, enfermo de tifus, Andrés Bello (derecha) muere en Santiago de Chile. Fuente: Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Venezuela_en_1865)
El país y la capital venían de estar sumidos en una situación crítica, no solo por la terrible situación política, económica y social heredada de administraciones anteriores, sino por la negación, censura e invisibilización del gobierno de las epidemias de viruela y cólera, que dejarían un saldo de 20.000 fallecidos, y que, afortunadamente, para 1856 entrarían en período de remisión, de acuerdo al artículo “En el siglo XIX las estadísticas sobre la peste y el cólera fueron tema para la diatriba política” escrito por Elvira Gómez para El Ucabista el 30 de junio 2020 (https://elucabista.com/2020/06/30/en-el-siglo-xix-las-estadisticas-sobre-la-peste-y-el-colera-fueron-tema-para-la-diatriba-politica/), reseña a su vez de la charla dictada por la profesora María Soledad Hernández titulada “Pandemias, estadísticas e historia”.
La riqueza del plano que hoy engalana nuestra postal radica en la calidad de su dibujo hecho a partir de distintos patrones como si fuese un “patchwork”, logrado gracias a la variedad de los trazos usados con la técnica del achurado, utilizada para mostrar la división de las parroquias de la ciudad. Catedral se achura con líneas diagonales; al sur San Pablo, con líneas verticales; al sur este, Santa Rosalía con líneas horizontales; al suroeste San Juan, con líneas horizontales; al este Candelaria con líneas verticales y al norte Altagracia con líneas horizontales.
Por otro lado, en el plano se identifican grandes edificios públicos, como el Seminario, la Tesorería, la Casa Municipal, la oficina del registro, el parque de artillería, los cuarteles San Carlos y San Pablo, la cárcel, el almacén de pólvora y el edificio de San Francisco, donde funcionaba la Universidad Central, se reunían las cámaras legislativas y se encontraba la Biblioteca Nacional. Allí se dictaban clases de medicina, de química, de dibujo lineal, natural y topográfico, así como de pintura al óleo. Existían tambien otros establecimientos de utilidad común, a saber, el telégrafo, la administración principal de correos, el Colegio Nacional de niñas, y los colegios Cháves, Santo Tomás, Salvador del mundo, Rocío, la Escuela de Ciencias y Artes, la Escuela Normal, la Academia de Matemáticas, seis escuelas parroquiales de niñas, seis de varones entre otras. También existían seis locales de beneficencia: el Hospital de Caridad de hombres, el Hospital de Militares, el Hospital San Lázaro, la Caridad de Mujeres, la Casa de Consultas, el Hospital de Mujeres y la Casa de Misericordia.
La nomenclatura también es protagonista, pues se soporta en un sistema de calles y esquinas. Las esquinas están identificadas numéricamente por cada calle de este a oeste, y en la leyenda se contabilizan 142. Sin embargo, para la época no todas las esquinas tenían nombres, y por lo tanto muchas de ellas no formaban parte del sistema de orientación urbana. Por otro lado, las calles, algunas con nombres bucólicos o endulzados o triunfantes permiten reconocer una retícula que subyace como sistema de orden. Así en sentido norte sur, se muestran las calles Madariaga, Estío, Protección, Fraternidad, Margarita, Bravos, Ciencias, Sol, Orinoco, Juncal, Unión, Agricultura, Fertilidad, Primavera, y Delicias; mientras que en sentido oriente poniente se identifican las calles Campo Elías, Los Plazas, Cedeño, Rivas, Girardot, Ustáriz, Roscio, Zea, Carabobo, Leyes, Patrias, Comercio, Lindo, Triunfo, Ricaurte, Verde y Eras.
El plano gráficamente se concentra a partir de patrones, en describir la ciudad en cuanto a su extensión, a evidenciar su división político administrativa en parroquias, mostrar la nomenclatura de calles y esquinas, así como señalar puntos notables, sus ríos y quebradas, las avenidas principales y los puntos extramuros.
Sin embargo, el Editor además de describir la ciudad, hace énfasis en narrar y elogiar un capítulo de importancia para el abastecimiento de agua, y desarrollo agrícola de las tierras de Valle Abajo, tras la obra realizada por un particular, el señor Guillermo Espino. La obra comenzada en 1852, tenía por objeto garantizar el riego de una vasta zona con potencial agrícola y permitir el desarrollo al sur del Guaire. Así, el plano describe como este venerable dueño de una rica hacienda de caña, construyó el primer proyecto hidráulico para conducir el agua desde la toma de agua de su acequia, taladrando el cerro que separaba dicho lugar del pueblo de La Vega, en dirección de las tierras llamadas de jugo al Rincón de El Valle. En el plano se puede apreciar al sur de la ciudad, el cauce construido por Espino como un canal paralelo al Guaire en las tierras de Valle Abajo, que comienza en las inmediaciones de Caracas, en sentido oeste este hasta ingresar al Rincón de El Valle.
Detalle del Plano de Caracas. Capital de la República de Venezuela (1865) donde se muestra abajo el trazado de la acequia de Guillermo Espino.
Al respecto, el Editor comenta en el plano: “este buen ciudadano, no se valió ni de inteligencia ni de manos extranjeras, sino con hijos del país, y bajo su propia inspección comenzó el cauce en las inmediaciones de Carapa, pasando enseguida a bordear la serranía del sur, como se ve en el plano, hasta hacerlo entrar por el abra del camino carretero que conduce al Valle y llegó a la llanura llevando un declive imperceptible en una longitud de más de 10 millas y un rastro lleno de ondulaciones. En el peaje lo dividió a derecha e izquierda y lo mandó a fertilizar con sus aguas, un inmenso terreno que antes no sirviera sino para apacentar cabras: satisfecha, la necesidad del lugar formó con el sobrante un pequeño lago pintoresco tanto por la variedad de árboles y flores que le circunda como por la rara multitud, de aves acuáticas y bellos pájaros que ha cubierto de las asechanzas del diestro cazador”.
Como parte de esta obra, se construyó la laguna artificial de “El Rincón” de El Valle, con aguas provenientes de la acequia de Espino y aguas de lluvia para vitalizar sus cañaverales, que luego convertía en aguardiente, papelón y azúcar en el “Trapiche Ibarra”. En tal sentido, El Cojo Ilustrado en 1892 mostró una fotografía titulada “Laguna de Espino. Hacienda Valle Abajo” que acompaña una reseña dedicada a comentar la historia de la propiedad de las tierras.
Laguna de Espino, sitio pintoresco de Valle Abajo. Fuente: El Cojo Ilustrado (1892)
La obra de Espino se convirtió así en un enorme aporte a la ciudad, pues Caracas se encontraba en un proceso de modernización fragmentada, debido a que las instituciones públicas encararon el desarrollo de la ciudad por sectores sin concluir proyectos innovadores de importancia. Por otro lado, la falta de recursos presupuestados, y la escasez de capitales privados sumados al mal manejo de los recursos públicos mantuvieron a la ciudad en un precario y modesto desarrollo según relata Izaskun Landa en “Caracas entre 1830 y 1858: fragmentos de modernización”, ponencia presentada en la Trienal de investigación FAU UCV en 2017.
En cuanto a la Imprenta Republicana de Federico Madriz, fundada en el año 1853, ella jugó un papel fundamental en varios aspectos del desarrollo cultural, político y social de Venezuela durante el siglo XIX. Destacó por su papel en la difusión de ideas y conocimientos en Venezuela durante el período de consolidación de la República y se convirtió en un importante vehículo para la circulación de ideas políticas, sociales y culturales publicando documentos que promovían el pensamiento republicano. La impresión de periódicos, revistas y folletos en la imprenta facilitó el acceso de la población a la información y noticias, favoreciendo la formación de una ciudadanía más enterada y activa en los asuntos públicos. Así mismo, la imprenta también tuvo un rol clave en la publicación de documentos oficiales y leyes, ayudando a consolidar la estructura burocrática del nuevo Estado.
… 28 de julio, cuatro son los eventos que creemos vale la pena recordar.
1. Proclamación de la Independencia del Perú, por Juan Lepiani (pintado en 1904)
Hoy, 28 de julio, cuando en 1821 José de San Martín proclamó en Lima la independencia del Perú, y este 2024 se recordará como fecha que pasará a los anales de nuestra historia por su importancia en cuanto a la participación ciudadana en las elecciones que se realizan, coinciden al menos cuatro circunstancias que consideramos importante rememorar.
2. Julián García Núñez (c. 1910)
En primer lugar, en 1875 en Buenos Aires, nació el arquitecto Julián García Núñez, a quien se cataloga como “uno de los principales representantes del Modernismo arquitectónico en Argentina”. Descendiente de padre castellano (Nicanor Julián García Vidal) y madre catalana (María Núñez Loret), viajó muy joven a España (1892) realizando sus estudios de arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Barcelona como alumno de Lluís Domènech i Montaner, importante representante del movimiento modernista catalán, graduándose en 1900. De allí que haya adquirido una base teórica fundamentada en el eclecticismo dieciochesco. “De la etapa formativa queda únicamente el proyecto de final de carrera (1900), Teatro Dramático para Sevilla, que todavía sigue fórmulas propias del Estilo Segundo Imperio con la Ópera Garnier de París como referencia”, encontramos en https://sergiofuentesmila.es/julian-garcia-nunez-art-nouveau-buenos-aires/.
3. Julián García Núñez. Casa Pere Brias. Barcelona (1903)
Antes de su regreso a Buenos Aires en 1903, García Núñez realizó un viaje de perfeccionamiento por África, Italia y Alemania y tiene oportunidad de proyectar la Casa Brias (en Gran Via, 439) quizás su aproximación más directa al Modernismo catalán y “única muestra material de su presencia en Barcelona, una finca del Ensanche que destaca por las tribunas y balcones geminados e individuales que jerarquizan los ritmos de la fachada e incorporan ornamentos en consonancia con obras como la Casa Lleó Morera” de Domènech i Montaner.
4. Julián García Núñez. Pabellones España. Exposición Internacional del Centenario en Buenos Aires (1910) -demolido-
Ya en Argentina, desde 1906 se aleja un tanto de su formación catalana para adoptar un Modernismo que bebe directamente de la Secesión vienesa siguiendo las soluciones de Joseph Maria Olbrich y Otto Wagner. De ello da fe el complejo de los pabellones españoles diseñados para la Exposición Internacional del Centenario en Buenos Aires de 1910, una de sus obras más valiosas lamentablemente demolida.
5. Julián García Núñez. Hospital Español (1908).
Sus biógrafos destacan el hecho de que García Nuñez repartió su producción entre España y Argentina, pero subrayan que su actividad principal se centró en su país natal. De allí “que haya sembrado sus obras en muchos barrios de Buenos Aires, especialmente en Balvanera, el elegido para construir en el año 1907 su casa particular y el Hospital Español (1908), en los que puede observarse el manejo y la combinación de estilos neoclásicos y art nouveau”.
6. Julián García Núñez. Izquierda: Edificio de apartamentos en la esquina entre las calles Paso y Viamonte (1913). Derecha: Edificio SEB (1913).
García Núñez realizó una gran cantidad de edificios de apartamentos para el sector privado destinados a vivienda en alquiler entre los cuales se incluyen excelentes ejemplos de soluciones en esquina en el encuentro de las calles Suipacha y Tucumán (1907), Independencia y Sarandí (1910) y Paso y Viamonte (1913). “En todos ellos el espacio privilegiado es la esquina, la cual es concebida por el arquitecto como una confluencia de ejes que le dan al proyecto un aire monumental a través de torres, agujas de hierro forjado y cúpulas que muestran relieves romboides que recuerdan los del Hospital Español”, encontramos en http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf.
La extensa obra de García Núñez, sometida en innumerables ocasiones a alteraciones cuando no a demoliciones, pero todavía en buena parte en pie, nos muestra a un arquitecto ecléctico que importó la modernidad arquitectónica europea a la Argentina a través del art nouveau vienés que había asimilado en Barcelona, todo un ejemplo que sirve para comprender mejor un fenómeno que se repite en buena parte de América del Sur.
7. Julián García Núñez. Casal de Catalunya (1936)
Sin embargo, es de señalar que su trayectoria sufre un quiebre en 1924 cuando tras la muerte de su padre (mentor y compañero) comienza a inclinarse “hacia un estilo más cercano al academicismo, al que antes había enfrentado y contrariado con su obra, que había sido catalogada por muchos como revolucionaria y por otros como excéntrica”.
Julián García Núñez fallece en Buenos Aires el año 1944 a los 69 años de edad.
8. Rafael Leoz de la Fuente (1921-1976).
El segundo hecho digno de recordación es el fallecimiento en 1976 en Madrid (donde había nacido en 1921), del arquitecto y escultor Rafael Leoz de la Fuente.
Sobre la figura de Leoz, uno de los arquitectos españoles del siglo XX que alcanzó mayor relieve internacional y también uno de los menos reconocidos en su país de origen, sabemos gracias a Wikipedia que “nació en una familia de tradición médica, hijo del oftalmólogo Galo Leoz (1879-1990), y hermano del también oftalmólogo Gustavo Leoz. Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid donde se tituló en 1955, y donde luego ocupó plaza de profesor desde 1965”.
9. Maquetas de núcleo (izquierda) y de las Fases I y II del Poblado Dirigido de Orcasitas. Madrid. 1959.
Con una trayectoria marcada por un claro interés en buscar soluciones dentro de lo que se denomina como “arquitectura social”, a la cual por lo general se le acompaña del apelativo “humanizante”, Leoz desde que egresa de la universidad hasta 1960 se incorpora a un momento en el que la discusión arquitectónica se centró en cómo dar solución a la grave necesidad de vivienda que caracterizaba la sociedad española de entonces, en pleno proceso de reconstrucción tras la Guerra Civil. El enfrentamiento entre los rígidos planteamientos oficialistas y burocráticos de la Obra Sindical -OSH- a otra visión más fresca promovida por Julián Laguna como responsable de la Comisión de Ordenación Urbana -COUM-, planteó la necesidad de convocar desde el Instituto Nacional de la Vivienda el Concurso de Viviendas Experimentales de 1956 donde desde el equipo de arquitectos conformado por Leoz junto a Joaquín Ruiz Hervás, Antonio Vázquez de Castro e Íñiguez de Onzoño surgen los planes de erradicación del “chabolismo” en Madrid, dirigidos a conducir y ubicar a la nueva inmigración a través de los llamados “Poblados Dirigidos”, como los de Orcasitas (2044 viviendas) y Caño Roto (1210 viviendas).
Luego de cinco intensos años de experiencia profesional, Leoz la abandona para dedicarse a la reflexión teórica. Una de las primeras ocasiones en las que el fruto de su investigación es expuesto y debatido, es en la VI Bienal de São Paulo (1961), donde presenta el trabajo “División y Organización del Espacio Arquitectónico” por el que recibió el Premio Especial Honorífico, publicado dos años después y que será un paso previo para su trabajo sobre el innovador Módulo HELE, una forma geométrica que utilizada como elemento de composición permite soluciones de máxima compacidad y resuelve en su volumen sistemas funcionales complejos.
La exitosa participación en la VI Bienal de São Paulo significó para Leoz el inicio de su proyección internacional, la cual obtuvo un sustancial impulso cuando en 1963 es invitado por Jean Prouvé y Le Corbusier a integrarse como miembro en el Cercle d’etudes Architecturales (al cual solamente otro español había y ha pertenecido: Eduardo Torroja), recibiendo cálidos elogios del maestro suizo.
En adelante Leoz será reclamado como conferencista en diferentes centros universitarios y profesionales de Europa y América, comenzando un continuo periplo de viajes, en los que explicaba sus hallazgos sobre la organización del espacio arquitectónico y sus aplicaciones a la arquitectura social.
10. El Módulo Hele de Rafael Leoz y sus variaciones.
Tal y como señala Fernando Agrasar en “Una obra olvidada de la modernidad arquitectónica española: la embajada de España en Brasilia”, ponencia presentada y publicada en el 9º Seminario Docomomo Brasil (junio 2011): “El Módulo HELE protagonizó dos películas documentales, concebidas y dirigidas por el arquitecto: una primera, con este mismo título, presentada en IX Congreso de la UIA en Praga en 1967; y la segunda, titulada ‘Arquitectura hacia el futuro’ , presentada en el X Congreso de la UIA en Buenos Aires en 1969. En este mismo año, Rafael Leoz constituyó la ‘Fundación Leoz para la Investigación y la Promoción para la arquitectura social’, institución desde la que dirigió su trabajo investigador y proyectual”, hoy ya desaparecida.
En 1968 Leoz publica su libro Redes y Ritmos Espaciales, escrito tres años antes, en el que expone una investigación sobre formas geométricas como base compositiva para adecuar los procesos de construcción a las exigencias de la industria y a las posibilidades tecnológicas de entonces.
11. Envoltorio y portada tapa dura del libro Redes y ritmos espaciales (Editorial Blume, 1969)
Con Redes y ritmos espaciales (publicado por Editorial Blume finalmente en 1969, prologado por Jean Prouvé), Leoz culmina una primera y muy importante etapa en su ruta como investigador. Sería a la postre su única monografía y puerta de entrada a otra fase dedicada a indagar en torno a los hiperpoliedros que no llegó a concluir debido a su prematura muerte, pero que si logró experimentar en la construcción de la Embajada de España en Brasilia (1973-1975).
También, en 1969 Leoz creó la “Fundación Rafael Leoz para la Investigación y Promoción de la Arquitectura Social” apoyada en su momento por la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, el Politécnico de Zurich, la Universidad de Harvard, el Círculo de Estudios Arquitectónicos de París y otras personalidades de diversos países entre las que se encontraba el propio Carlos Raúl Villanueva. También contaría con apoyo institucional del gobierno español, de la banca privada y de un importante número de industrias de la construcción, y la empresa tecnológica IBM (quien ofreció algunos de los primeros equipos informáticos que llegaron a España para apoyar técnicamente sus investigaciones.
Leoz, quien fue postulado en 1968 para el Premio Nobel de la Paz por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos y reconocido a través de la creación del Instituto de Investigaciones Urbanísticas y Arquitectónicas Rafael Leoz en la Universidad Nacional Experimental del Táchira en 1987, visitó Venezuela en un par de ocasiones en 1963 y en 1967 gracias a las gestiones realizadas primero por Antonio Granados Valdés (Director de Extensión Cultural de la FAU UCV y de la revista PUNTO) y luego por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos lo que nos llevó a realizar una extensa nota publicada en el Contacto FAC nº 171 del 19 de abril de 2020 dentro de la serie “Visitas memorables” (https://fundaayc.com/2020/04/19/visitas-memorables-10/) que ha servido de apoyo a la que presentamos hoy.
12. Artículo «Reflexiones de un arquitecto» por Rafael Leoz de la Fuente publicado en la revista Punto nº 13, julio 1963.
En tal sentido sólo rescatar que relacionados con sus visitas y su figura, en nº 13 de PUNTO (julio 1963) se publica un artículo de 5 páginas de Leoz, preparado especialmente para la revista, titulado “Reflexiones de un arquitecto”; en el nº 32 (julio-agosto 1967) se reseña la conferencia titulada “División y organización del Espacio Arquitectónico”, dictada del 23 de junio de 1967 en el Auditorio de la FAU UCV; en el nº 38 (junio 1969) aparece una interesante entrevista que Granados Valdés le hiciera a Leoz en Madrid; en el nº 40-41 (enero-marzo 1970) se reseña el nuevo premio obtenido por Leoz en el Congreso Mundial de la U.I.A, celebrado en Buenos Aires en el mes de octubre de 1969, por la película “Arquitectura hacia el futuro”; en el nº 42 (abril-junio 1970) se anuncia la salida a la luz de Redes y ritmos espaciales; y, ya fallecido, en el nº 61 (junio 1979), aparece como noticia la visita que hiciera al país, y en particular a FAU UCV el 19 de enero, su viuda Carmina Ayuso de Leoz (Presidenta de la Fundación Rafael Leoz).
13. Rafael Leoz. Izquierda: Embajada de España en Brasilia. Derecha: Viviendas Experimentales en Torrejón.
Fernando Agrasar al analizar las complejas y a la vez inexplicables razones del manto de silencio que existe sobre Rafael Leoz, “que sólo por las realizaciones de la Embajada en Brasilia y las viviendas en Torrejón de Ardoz merecería un lugar destacado en la Historia de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX”, aboga por el necesario rescate de un legado fundamental para completar la comprensión de la última modernidad arquitectónica desarrollada en España.
14. Página de arquitectura del diario Economía HOY del 28 de julio de 1990.
La tercera escala de nuestro recorrido por el 28 de julio nos lleva al año 1990, cuando en la decimotercera aparición de la página sabatina de arquitectura del diario Economía HOY, Juan Pedro Posani (encargado de realizarla y coordinarla en solitario) le abre a Alberto Sato la oportunidad de publicar un excelente artículo dedicado a Luis Barragán titulado “El canto del silencio”, marcando así el primer atisbo de una alianza que más tarde, en 1993, daría origen al semanario Arquitectura HOY y su larga andadura de 359 números hasta octubre de 2000.
Aunque en estricto sentido Sato fue el segundo articulista que utilizó la página de Posani para exponer sus ideas (el primero había sido Oscar Olinto Camacho quien el 14 de julio de 1990 publicó “Se alquilan ranchos de ocho pisos”), sin duda su escrito quedó como testimonio sensible del momento en que tuvo la oportunidad de conocer al gran maestro mexicano con ocasión de visitar en julio de 1977 su casa-estudio ubicada en la calle Francisco Ramírez nº14 de Tucubaya, suburbio de Ciudad de México, construida en 1948.
El artículo que relata en primera persona el encuentro de Sato con Barragán, aunque contextualiza en general la obra del maestro, sus influencias y su trascendencia gracias al talento de quien supo llevar a cabo una singular y talentosa sintaxis, sirve fundamentalmente para ver plasmadas las razones que han llevado a calificar la casa en cuestión como una obra maestra de entre las más influyentes y representativas de la arquitectura contemporánea, paradigmática de lo que puede ser la construcción de un discurso latinoamericano aleccionador y refrescante así como inteligente y creativo donde la doctrina se convierte en poética (y no al revés), señalará Sato.
Sin nada que la destaque desde el exterior y sin mostrar señal alguna relacionada con las extraordinarias imágenes que la presentan cuando es publicada, Sato relata cómo fue recibido “por un hombre alto, con aire distinguido y mirada penetrante, elegantemente vestido con saco y pañuelo de seda al cuello” que lo invitó a trasponer la pequeña puerta de entrada y “entrar significó un descubrimiento de América”. “Trasponer esos muros, salir de la uniformidad del suburbio y la ruidosa proximidad del periférico y entrar a un ámbito íntimo, de grandes contrastes de luz y sombra, con la sola transición del filo del marco de la puerta fue como entrar en el mágico mundo de aquella ‘arquitectura que canta’”, en clara referencia a lo expuesto por Paul Valéry en Eupalinos o el arquitecto.
El recorrido guiado por el propio Barragán permitió a Sato entender parte de su universo poético y ver en la casa señales de toda su arquitectura. Tras escuchar en directo como el maestro conoció a Le Corbusier, de su primer contacto con Louis Kahn quien lo llamó sin conocerlo para hacerle una consulta y cómo ambos se hacen presentes, el transitar aquella pequeña pero a la vez gran obra sirvió para encontrar “vida y vigor, desplazándose en el suave correr del agua, muros netos coloreados y de gran rugosidad” en un recinto donde “todo era silencio, recogimiento”. Y también reflejo de una vida solitaria “que se hace método: pocas ventanas, ellas surgen donde los muros se ausentan, ambientes de semipenumbras, árboles en el patio cuya frondosa sombra transforma ese ambiente en un interior. Recintos blancos encalados, rosados, techos y envigados de madera, pisos de terracota y madera”.
El texto de Sato, que cierra con su duro reencuentro con la calle, con sus reflexiones acerca del valor del muro como soporte para dotar de magia a los espacios y “albergar la interioridad del hombre” para “ponerlo en contacto con una memoria de cualquier tiempo” y con una breve biografía del maestro mexicano, puede ser ubicado para ser leído en http://190.169.126.132:8080/4DAction/SubWeb_VerRevista/1514.
15. Nº 347 del semanario Arquitectura HOY del 28 de julio de 2000.
Nuestra cuarta y última parada relacionada al 28 de julio se ubica en la publicación ese día del año 2000 del nº 347 del ya mencionado semanario Arquitectura HOY. Teniendo como integrantes del Comité de Redacción a Juan Pedro Posani y Alberto Sato y como colaboradores a Carolina Heredia, Mario Quirós, Stefan Gzyl, Jaime Méndez, Juan Vicente Pantin, Henrique Certad, Erica Sogbe, María Elena Troconis y Elías Toro, el ejemplar estuvo compuesto de cuatro partes: los artículos “Craig Ellwood, un sueño americano” de Juan Pedro Posani y “La recuperación del cuerpo” de Jaime Médez, el relato “Soledad inverosímil” de Erica Sogbe y la convocatoria al “Concurso Philips de arte para jóvenes talentos” hecha por el Comité de Redacción del semanario.
El texto de Posani rescata la figura olvidada de Craig Ellwood cuya relevante y exquisita obra arquitectónica destaca durante los años de la postguerra dentro del ámbito norteamericano y se convierte en el tema central del número 12, 1999, de la Revista 2G. Por su parte, Jaime Méndez en su escrito hace un llamado a los arquitectos a confrontar y dejar contaminar el oficio por lo que sucede en otros espacios del mundo “real», llamado que surge a raíz de su asistencia al seminario «Versiones, inversiones y revisiones de la recuperación del cuerpo», dedicado al trabajo artístico de Dan Graham y la arquitectura de Herzog & De Meuron, que se llevó a cabo en la USB los días 29 y 30 de junio. En “Soledad inverosímil” Erica Sogbe recoge las múltiples sensaciones vividas al transitar el Callejón de La Puñalada (Caracas) el cual contrasta con el Boulevard de Sabana Grande desde el cual se accede. Por último, la convocatoria conjunta de la Philips y la UCV al concurso de arte latinoamericano para jóvenes talentos, cuya finalidad es promover los vínculos entre el arte y las nuevas generaciones. provee toda la información necesaria a los interesados y los contactos para ampliarla.
Para finalizar hacemos desde acá un llamado para ejercer el derecho y cumplir con el deber de ir a votar. Es lo mejor que podemos hacer por despejar para Venezuela una ruta que le permita transitar de nuevo el camino de la libertad, el reencuentro y la confianza.
4. Ramón Gutiérrez. «El Pabellón Español en la Exposición del Centenario Argentino», Revista de Estudos do Departamento de Historia da Arte, núm. 7, 2008 (https://www.redalyc.org/pdf/653/65323975004.pdf); y Sergio Fuentes Milá. “Julián García Núñez and Art Nouveau in Buenos Aires / Julián García Núñez i el Modernisme a Buenos Aires”, Coup de Fouet, 25, 2015 (http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf)
10.Jesús López Díaz. «El módulo HELE de Rafael Leoz. una historia de contradicciones: del éxito internacional a la difícil relación con la arquitectura española» (https://core.ac.uk/download/pdf/83579496.pdf)