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TAL DÍA COMO HOY…

7 de junio de 1868, nace en Glasgow, Escocia, Charles Rennie Mackintosh.

1. Charles Rennie Mackintosh (1868-1928).

Las efemérides dedicadas a la arquitectura que se recogen a través de internet señalan como “el evento más trágico y trascendental de la historia de la arquitectura” un hecho ocurrido un 7 de junio de 1926 (hace hoy justamente 100 años), cuando se produjo el accidente que le costó la vida a Antoni Gaudí. Aquel día el genial arquitecto catalán fue atropellado por un tranvía de la línea 30 mientras cruzaba la Gran Vía de las Cortes Catalanas en Barcelona cuando “iba de camino, como cada tarde, a la iglesia de Sant Felip Neri para rezar y confesarse”.

2. Antoni Gaudí (1852-1926).

La crónica relata que, “debido a su aspecto descuidado en sus últimos años de vida -vestía ropas viejas y desgastadas, iba desaliñado y no llevaba documentos-, la gente y los taxistas de la zona lo confundieron con un mendigo y no le prestaron auxilio inmediato. Finalmente, un policía lo trasladó al Hospital de la Santa Creu (un centro para indigentes) donde recibió una atención médica muy básica. No fue reconocido hasta el día siguiente por el capellán de la Sagrada Familia, pero sus heridas ya eran fatales. Gaudí falleció tres días después, el 10 de junio de 1926”, fecha en la que se conmemorará el centenario de este suceso.

También el calendario registra varias inauguraciones importantes un 7 de junio, desde joyas de la arquitectura teatral e institucional hasta hitos de la museografía contemporánea internacional.

3. Steven Holl. Edificio Bloch del Museo Nelson-Atkins (Kansas City, EE. UU.), 2007.

Así, el 7 junio de 2007 abrió sus puertas el edificio Bloch del Museo Nelson-Atkins (Kansas City, EE. UU.), diseñado por el reconocido arquitecto estadounidense Steven Holl, considerado una de las grandes obras de la arquitectura museística del siglo XXI. La propuesta consta de cinco «lentes» de vidrio translúcido que emergen del paisaje, contrastando con el edificio neoclásico original de 1933. Su innovador uso de la luz natural y su integración con el jardín de esculturas le valieron un reconocimiento internacional unánime.

4. George Goldammer. Teatro El Círculo (Rosario, Argentina), 1904.

Más de un siglo antes, el 7 de junio de 1904, se inauguró en Rosario, Argentina, el Teatro El Círculo, proyectado por el ingeniero-arquitecto alemán George Goldammer. Originalmente inaugurado bajo el nombre de Teatro La Ópera, este notable edificio de estilo ecléctico abrió sus puertas con la puesta en escena de Otello de Giuseppe Verdi. Destaca por las magníficas pinturas al fresco de su cúpula, realizadas por el artista italiano Giuseppe Carmignani, pero sobre todo por sus extraordinarias condiciones acústicas, catalogadas por expertos y artistas (incluido el mítico tenor Enrico Caruso) como una de las mejores del mundo para el canto lírico.

5. Sebastián Rebollar. Antiguo Gran Casino de Ciudad Real (España), 1887.

Por otra parte, será el 7 de junio de 1887, día de Corpus Christi, cuando se inaugurará formalmente el Antiguo Gran Casino de Ciudad Real (España) diseñado por el arquitecto Sebastián Rebollar, noble palacete de estilo clasicista decimonónico y una de las piezas más representativas de la arquitectura civil burguesa de finales del siglo XIX en la región.

6. Rem Koolhaas. Elements of Architecture. 14ª edición de la Bienal de Arquitectura de Venecia, 2014.

Aunque no se pueden considerar como edificios permanentes, no hay duda de que las grandes exposiciones marcan el rumbo de la disciplina. De este modo, el 7 de junio de 2014 se inauguró de forma oficial una de las ediciones más influyentes de la Bienal de Venecia (la 14ª), dirigida por el ganador del Premio Pritzker Rem Koolhaas. Bajo el título Elements of Architecture (Elementos de la Arquitectura), la muestra diseccionó la evolución global de los componentes fundamentales del diseño (suelos, techos, ventanas, escaleras, pasillos), cambiando el enfoque tradicional de «celebrar a los arquitectos» hacia «analizar la arquitectura misma».

7. Glasgow, Escocia. High Street en College Open, 1868.

Dicho lo anterior, sin embargo, consideramos que si por algo debe recordarse el 7 de junio es porque se celebra un año más del nacimiento de Charles Rennie Mackintosh (1868), el influyente arquitecto, diseñador y acuarelista escocés, figura principal del Glasgow Style, pionero fundamental del movimiento Arts and Crafts y máximo exponente del Art Nouveau en el Reino Unido, que dejó obras maestras que vale la pena repasar y a quien dedicaremos en extenso la nota del día de hoy.

Apoyados tanto en el artículo de Wikipedia dedicado a su persona como en el capítulo del libro Vidas construidas. Biografías de arquitectos de Anatxu Zabalbeascoa y Javier Rodríguez Marcos, publicado por Gustavo Gili en 1998, titulado “Charles Rennie Mackintosh (1868-1928). Demasiado extraño para un mundo extraño”, intentaremos abordar la vida y obra de quien fue una de las figuras más singulares y fascinantes de la transición del siglo XIX al XX.

8. De izquierda a derecha: Augustus Welby Northmore Pugin (1812-1852), John Ruskin (1819-1900) y William Morris (1834-1896).
9. Joseph Paxton. Crystal Palace. Exposición Universal de Londres , 1851.

Zabalbeascoa y Rodríguez Marco tras llevar a cabo una completa semblanza de lo que caracterizó el final de la era victoriana “cuando en Gran Bretaña no se reconocía todavía la profesión de los arquitectos, unos dibujantes sin oficio que ni eran artistas ni querían ser ingenieros”, período en el que destacan: el rol jugado por Northmore Pugin quien “llegó a apuntar que en la ética de los edificios no debían existir características innecesarias y que, por lo tanto, el ornamento debía constituir la propia esencia de un inmueble”; la influencia que ejercían tanto John Ruskin como William Morris; y el aporte que ofrecían los nuevos materiales y las innovadoras técnicas de una industria que amanecía, lo cual les permite decir que “los súbditos de una anciana reina Victoria eran, en realidad, los primeros modernos”, pasan a considerar a Mackintosh como “un escocés solitario” de gran talento que terminará jugando un papel fundamental como uno de los artífices del puente hacia la modernidad.

10. La Escuela de Arte de Glasgow (c.1884).

También nos aportan que Charles Rennie Mackintosh, quien lleva como segundo nombre el apellido de soltera de su madre, era el segundo de los once hijos de William Mackintosh (un inspector de policía aficionado a la jardinería ornamental) con su esposa Margaret Rennie. «A aquel joven introvertido le gustaba dibujar, pero aprendió muy temprano que las acuarelas no le darían de comer y con 16 años se empleó como aprendiz en el taller de un arquitecto (John Hutchison). A pesar del trabajo, Mackintosh no dejó nunca de pintar y por las tardes asistía a clases de dibujo en la Academia de Bellas Artes de Glasgow. La propia escuela y el favor de su director iban a tener una importancia fundamental en la formación y consolidación del más famoso arquitecto escocés”.

El bisoño, tímido y retraído Charles resultó aplicado en los estudios y muy destacado con los pinceles. “Algunos de sus primeros diseños le valieron premios y fama en la escuela. A pesar de tan temprano reconocimiento, los dibujos del joven, como las doctrinas que propagaba Ruskin, todavía se alimentaban de arquitecturas pasadas y no tuvieron apenas importancia en la evolución del proyectista. Lo más destacado de todas aquellas pruebas y méritos fue el premio obtenido, posiblemente el mayor galardón que podía recibir un arquitecto: una inyección de historia entre el polvo de los carruajes y el vapor de los nuevos trenes. Con 21 años Mackintosh llegaba hasta la orilla del continente para iniciar su viaje a Italia. Aquél había sido el premio”.

El intenso recorrido que lo llevaría por gran parte de la geografía italiana y francesa estaría cargado de fragmentos retratados y reflexiones acerca de la autenticidad de las soluciones arquitectónicas visitadas, valorando más lo encontrado tras las piedras propias del gótico y románico franceses que lo apreciado del renacimiento italiano, todo lo cual devolvería a Escocia a una persona más instruida.

11. Detrás: Frances Mcdonald. De izquierda a derecha: Margaret Mcdonald, Katherine Cameron, Janet Aitken, Agnes Raeburn, Jessie Keppie, John Keppie. En Frente Herbert McNair, Charles Rennie Mackintosh.

Glasgow, su ciudad natal, metrópolis industrial en pleno apogeo victoriano, sería el lugar en el que Mackintosh no sólo se formaría entre la Academia de Bellas Artes y el estudio de arquitectura Honeyman & Keppie, sino desde donde impulsaría junto a las hermanas Margaret y Frances Macdonald, y su gran amigo Herbert MacNair una alianza creativa fundamental que se conocería como “The Four” (Los Cuatro) y con ello nacería la Escuela de Glasgow que se caracterizó por desarrollar un lenguaje visual propio teniendo a la naturaleza como fuente de inspiración que serviría de base, posteriormente, al uso de una geometría limpia, una rigurosa honestidad estructural y una concepción espacial que anticipó el Movimiento Moderno.

12. «Los Cuatro» de Glasgow. Arriba: Frances Macdonald (izquierda) y Herbert MacNair (derecha). Abajo: Margaret Macdonald (izquierda) y Charles Rennie Mackintosh (derecha).

Margaret y Frances ya no se separarían de Charles y Herbert. “Juntos discutían sobre la tradición y el futuro sopesando las ideas de los críticos frente a las posibilidades que ofrecía la industria. Los Cuatro realizaban composiciones gráficas que combinaban las líneas curvas de la espiritualidad con la pureza de la abstracción”, acotarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

Un dato fundamental es que, en 1900, Los Cuatro fueron invitados a exhibir en la VIII Exposición de la Secesión Vienesa. Su propuesta causó una auténtica conmoción en arquitectos como Josef Hoffmann y Koloman Moser e incluso en artistas como Gustav Klimt, hasta el punto de que fueron considerados precursores y héroes por los modernistas vieneses. Esta conexión influyó enormemente en la evolución del diseño europeo, alejándolo de la pesada estética victoriana e introduciendo elementos que derivarían en el Art Déco y el diseño moderno.

13. Margaret Macdonald. ‘The May Queen’, 1900.

Para Mackintosh, la estrecha colaboración con Margaret Macdonald, quien se convertiría en su esposa en 1900, fue determinante. Las sutiles texturas, los paneles de metal batido, el misticismo celta y el simbolismo lineal de ella se fusionaron con el rigor estructural y espacial de él. El propio Mackintosh llegó a decir: «Yo tengo talento, pero Margaret tiene genialidad».

14. Dos célebres sillas de Charles Rennie Mackintosh. La «Argyle» (1898) y la «Hill House» (1902). La primera fue creada específicamente como parte del mobiliario para los salones de té de Catherine Cranston ubicados en Argyle Street, Glasgow. La segunda fue concebida como una pieza de mobiliario exclusivo para el dormitorio principal de la mansión Hill House en Helensburgh, Escocia.
15. Silla «Willow», diseñada por Mackintosh entre 1902 y 1904, concretamente para la inauguración de los salones de té The Willow Tea Rooms en Glasgow de Catherine Cranston que abrieron al público en octubre de 1903.

La trayectoria de Mackintosh como arquitecto, revela en algunos de sus primeros trabajos una clara vinculación a su obra gráfica. “Con frecuencia, en esos diseños los elementos estructurales adquieren el aspecto de huesos retorcidos y asimétricos como la osamenta que fabrica la naturaleza. Mackintosh conseguiría así sus tempranos efectos decorativos: manipulando los componentes, la propia estructura del edificio, sin imponer nunca nuevas pieles a las construcciones. No eran las suyas construcciones decoradas, como las que defendiera Ruskin, sino más bien lo contrario: decoraciones construidas. Paralelamente a los experimentos gráficos, el joven empezaría una carrera que lo iniciaría en la arquitectura construyendo muebles. Alejadas de las líneas sensuales de los grafismos de Los Cuatro y del Art Nouveau que triunfaba en Europa, las primeras sillas de Mackintosh fueron fruto de un diseño tan sobrio como severo. Rectangulares y rígidas, oscurecidas en satén verde y construidas en maderas veladas, las butacas evitaban el uso del barniz para dejar brillar un nuevo estilo”.

16. John Honeyman (1831-1914) y John Keppie (1862-1945).
17. Charles Rennie Mackintosh. Escuela de Bellas Artes de Glasgow (1896-1904).

1896 será un año que marcará la valía de Mackintosh como arquitecto, cuando tras 15 años de trabajo en la firma de Honeyman and Keppie, le es asignado el diseño de la nueva escuela de arte para Glasgow, proyecto que llevaría hasta su realización final en 1909 y que es considerada como su obra maestra indiscutible y “que lo iba a calificar, en muy poco tiempo, como uno de los pocos grandes de la historia de la arquitectura”, según Zabalbeascoa y Rodríguez Marco. En el interín (1904) Mackintosh fue nombrado socio del estudio de arquitectura en el que llevaba veinte años trabajando. La empresa pasó a llamarse Honeyman, Keppie & Mackintosh lo que sirvió para que culminara exitosamente la ampliación y el acondicionamiento progresivo de la Academia.

18. Charles Rennie Mackintosh. Iglesia de Queen’s Cross, Glasgow, 1899.
19. Charles Rennie Mackintosh. Windy Hill (Kilmacolm, Escocia), 1900-1901.

Luego, en 1900, recién casado y tras haber diseñado y construido en 1899 la Iglesia de Queen’s Cross, Glasgow, el comerciante William Davidson le encargaría su casa (conocida como Windy Hill), ubicada en Kilmacolm, Escocia, en la que Mackintosh no solo diseñó la vivienda, sino también, con Margaret Macdonald, su decoración, muebles y accesorios, incluyendo chimeneas, paneles, vidrieras y luces. También diseñaron el jardín de 2 acres (0,81 ha). El inmueble sería terminado y ocupado en 1901.

20. Charles Rennie Mackintosh. Hill House (Helensburgh, Escocia), 1902-1904.

Windy Hill atraerá en 1902 la atención de otro cliente, el editor Walter Blackie, para quien la pareja Mackintosh-Macdonald proyectaría, como claro signo de evolución de su antecesora y obra maestra de arquitectura, la que es conocida como Hill House, ubicada en Helensburgh, Escocia. Se dice que antes de iniciar la etapa proyectual, Mackintosh pasó unos días en la ex casa de los Blackies para observar la vida cotidiana y así construir desde adentro hacia afuera. También que los pocos requisitos impuestos por el cliente y su postura no tradicional, así como su gusto ornamental permitieron a los Mackintosh dar vida plena a sus ideas de diseño, desde el tratamiento exterior carente de ornamentos y su configuración totalmente asimétrica en la que utilizan diferentes niveles de cubiertas y formas, hasta el cuidadoso tratamiento del interior y todos sus detalles, de entre los cuales la silla Hill House será uno de sus productos más conocidos. La casa se concluiría en 1904.

21. Charles Rennie Mackintosh y Margaret Macdonald. Diseño de casa para un amante del arte, 1901, presentada para un concurso convocado por la revista alemana Zeitschrift für Innendekoration. La casa sería construida en Bellahouston Park, Escocia, entre 1989 y 1996 de acuerdo a los planos y dibujos originales de Mackintosh.

Valga añadir que ambas viviendas, junto a la casa en Bellahouston Park (también conocida como «Casa para un amante del arte»), son una demostración de Gesamtkunstwerk (obra de arte total): para Mackintosh, un edificio no era una carcasa vacía, sino un organismo vivo donde la fachada, la estructura, los muebles, las lámparas, la cubertería y hasta los detalles de los vestidos de los habitantes debían diseñarse bajo una misma visión unificada.

Aunque desde 1896 ya Mackintosh había establecido contacto con la empresaria Catherine Cranston cuando intervino en el salón de té de Buchanan Street, encargándose específicamente de crear los murales decorativos estarcidos, y ampliado en 1898 en Argyle Street su rol diseñando el icónico mobiliario de respaldo alto, como la Silla Argyle, será en 1903 al realizar Willow Tearooms en Sauchiehall Street, cuando se produciría el escenario perfecto para desplegar el interiorismo a su máxima expresión. El Salon de Luxe, con sus sillas de respaldos altísimos y pantallas de vidrio tintado, transformaba el acto social de tomar el té en una experiencia estética de vanguardia. Es aquí también donde hace acto de presencia la ligereza, simplicidad lineal y claridad espacial de la estética tradicional japonesa, que influyó profundamente en Glasgow debido a las rutas comerciales de la época. “Desde el grafismo de las cartas a la disposición de las flores en la mesa, las líneas y maderas de la sillería, los dibujos de las vidrieras, el tacto de los manteles, el sonido de las cerámicas y hasta el uniforme de las camareras, todos los diseños para los salones de la señorita Cranston pasarían por manos de Charles R. Mackintosh y de … Margaret Macdonald”, completarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

22. Charles Rennie Mackintosh. Willow Tearooms (Sauchiehall Street, Gasglow), 1903.

Mackintosh permanecería asociado con Honeyman y Keppie hasta 1913, momento en que rompe por “desacuerdo ante la línea de diseño que empezaba a interesar a su empresa”, un vínculo que le garantizó durante 30 años el sustento diario y le permitía ocupar sus ratos libres en los encargos que redondearon su fama.

A partir de entonces, “solo y sin proyectos, empezó a beber. Después de un año sin recibir encargo alguno, el matrimonio Mackintosh cerró su casa de Glasgow y se trasladó a vivir e Walberswick, un pueblo en la costa de Suffolk donde un grupo de artistas había formado una colonia. Allí, se dedicaron al estudio de las flores que pintaban del natural. Mientras dibujaban y descansaban sopesando posibilidades para el futuro, estalló la Primera Guerra Mundial y todos los proyectos desaparecieron de un golpe. No se trataba ya de decidir sino de sobrevivir. Todavía mantenía correspondencia con los secesionistas vieneses y, por un momento, pensó en trasladarse a Austria. Pero no llegarían tan lejos. En Londres se instalaron en dos habitaciones alquiladas en el barrio de Chelsea y gracias a los encargos de muebles y decorados lograron subsistir algún tiempo”.

23. Charles Rennie Mackintosh. Izquierda: Bouleternère, 1926. Acuarela y lápiz sobre papel. Derecha: The Road Through the Rocks, Port-Vendres, c. 1927. Acuarela y lápiz sobre papel.

Luego de subsistir elaborando estampados para la industria textil y tras una serie de intentos malogrados para poder construir, frustrados, en 1923, Charles y Margaret (él con 45 y ella con 59 años) se irían a vivir a Port Vendres al sur de Francia, donde transcurrieron sus últimos años en los que Charles volcaría casi por completo su tiempo a pintar acuarelas. “Llevaba cuatro años pintando junto al sol salado de la costa francesa cuando sintió un repentino dolor de garganta. En el pueblo le aconsejaron que regresara a Londres. En la capital reconocieron el cáncer que, desde la lengua, había empezado a extenderse. Tras unos meses de radioterapia, Mackintosh ingresó en un hospital en el que pocos días después moría, el 10 de diciembre de 1928”, precisarán Zabalbeascoa y Rodríguez Marco.

La paradoja de Mackintosh (misántropo e intransigente, solitario y siempre al borde de la pobreza) es que su influencia fue mucho más inmediata y profunda fuera de Gran Bretaña que en su propia tierra. Mientras que el público británico de la época eduardiana prefería el eclecticismo neoclásico o el Arts and Crafts más rústico, la vanguardia de la Europa continental vio en él un faro.

24. Algunas de las numerosas publicaciones dedicadas a la obra de Charles Rennie Mackintosh.

Mackintosh no llegó a romper el cordón umbilical con el simbolismo y el romance del pasado, pero sus soluciones espaciales abrieron las puertas a lo que vendría después. Su manejo de las ventanas corridas, la asimetría de los alzados según la función interna y la desmaterialización del mobiliario influyeron indirectamente en el movimiento racionalista europeo y en la Bauhaus.

Hoy en día, su trascendencia no radica únicamente en la belleza de sus icónicos grafismos o sus estilizadas rosas, sino en haber demostrado que la arquitectura es un arte total capaz de moldear la experiencia humana desde la escala de una habitación hasta la escala del monumento.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. GoNOMAD (https://www.gonomad.com/211334-glasgow-mackintosh)

2. AD (https://www.admagazine.com/articulos/antoni-gaudi-biografia-trayectoria-proyectos-y-datos-curiosos-del-arquitecto)

3. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/624610/museo-de-arte-nelson-atkins-steven-holl-architects?ad_medium=gallery)

4. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Teatro_El_C%C3%ADrculo_panorama_1.jpg); y flickr (https://www.flickr.com/photos/ralfseeber/13219314504)

5. Turismo Ciudad Real (https://turismo.ciudadreal.es/project/antiguo-casino/); y Turismo y cultura en Ciudad Real (https://www.ciudad-real.es/turismo/casino.php)

6. ArchDaily (https://www.archdaily.cl/cl/02-343030/bienal-de-venecia-2014-fundamentals-koolhaas-revela-ultimos-detalles?ad_medium=gallery) y (https://www.archdaily.cl/cl/625558/elementos-de-rem-koolhaas-descubriendo-los-origenes-de-la-arquitectura-asegurando-su-futuro?ad_medium=gallery)

7. FLASHBAK (https://flashbak.com/thomas-annans-powerful-photographs-of-the-old-closes-and-streets-of-glasgow-1868-426273/)

8. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Augustus_Welby_Northmore_Pugin00.jpg), (https://es.wikipedia.org/wiki/John_Ruskin) y (https://es.wikipedia.org/wiki/William_Morris)

9. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/The_Crystal_Palace)

10, 11 y 12. CIRCARQ (https://circarq.wordpress.com/2015/11/23/los-4-de-glasgow/)

13. VEIN (https://vein.es/margaret-macdonald-creadora-esencial-del-estilo-glasgow/)

14, 16 y 24. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

15. Cassina (https://www.cassina.com/ww/en/products/willow-1.html#312-willow-1_56307)

17. UrbiPedia (https://www.urbipedia.org/hoja/Escuela_de_Bellas_Artes_de_Glasgow)

18. Wikipedia (https://en.wikipedia.org/wiki/Queen%27s_Cross_Church,_Glasgow)

19. Arts and Crafts Living (https://www.facebook.com/ArtsAndCraftsLiving/posts/interior-of-windy-hill-kilmacolm-scotland-designed-by-charles-rennie-mackintosh-/1659884924125558/); y The Herald (https://www.heraldscotland.com/news/15331036.pictures-look-inside-3-million-charles-rennie-mackintosh-house-sale-kilmacolm/)

20. dezeen (https://www.dezeen.com/2018/06/04/charles-rennie-mackintosh-hill-house-helensburgh-architecture/); y HISTORIC ENVIRONMENT SCOTLAND (https://www.historicenvironment.scot/archives-and-research/online-exhibitions/great-scottish-interiors/the-hill-house-helensburgh/)

21.(https://josemgghistoriadeldiseno.wordpress.com/2014/03/30/house-for-an-art-lover/)

22. Simpson & Brown (https://www.simpsonandbrown.co.uk/architecture/museums-galleries-visitor-centres/the-willow-tea/); y World Architecture (https://worldarchitecture.org/architecture-news/ecpzn/-mackintosh-at-the-willow-glasgow-is-awarded-scotland-s-project-of-the-year.html)

23. @mmerbilhaa (https://www.instagram.com/p/DP07zb3DnGm/); y National Galleries Scotland (https://www.nationalgalleries.org/art-and-artists/159840)

TAL DÍA COMO HOY…

… 28 de julio, cuatro son los eventos que creemos vale la pena recordar.

1. Proclamación de la Independencia del Perú, por Juan Lepiani (pintado en 1904)

Hoy, 28 de julio, cuando en 1821 José de San Martín proclamó en Lima la independencia del Perú, y este 2024 se recordará como fecha que pasará a los anales de nuestra historia por su importancia en cuanto a la participación ciudadana en las elecciones que se realizan, coinciden al menos cuatro circunstancias que consideramos importante rememorar.

2. Julián García Núñez (c. 1910)

En primer lugar, en 1875 en Buenos Aires, nació el arquitecto Julián García Núñez, a quien se cataloga como “uno de los principales representantes del Modernismo arquitectónico en Argentina”. Descendiente de padre castellano (Nicanor Julián García Vidal) y madre catalana (María Núñez Loret), viajó muy joven a España (1892) realizando sus estudios de arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Barcelona como alumno de Lluís Domènech i Montaner, importante representante del movimiento modernista catalán, graduándose en 1900. De allí que haya adquirido una base teórica fundamentada en el eclecticismo dieciochesco. “De la etapa formativa queda únicamente el proyecto de final de carrera (1900), Teatro Dramático para Sevilla, que todavía sigue fórmulas propias del Estilo Segundo Imperio con la Ópera Garnier de París como referencia”, encontramos en https://sergiofuentesmila.es/julian-garcia-nunez-art-nouveau-buenos-aires/.

3. Julián García Núñez. Casa Pere Brias. Barcelona (1903)

Antes de su regreso a Buenos Aires en 1903, García Núñez realizó un viaje de perfeccionamiento por África, Italia y Alemania y tiene oportunidad de proyectar la Casa Brias (en Gran Via, 439) quizás su aproximación más directa al Modernismo catalán y “única muestra material de su presencia en Barcelona, una finca del Ensanche que destaca por las tribunas y balcones geminados e individuales que jerarquizan los ritmos de la fachada e incorporan ornamentos en consonancia con obras como la Casa Lleó Morera” de Domènech i Montaner.

4. Julián García Núñez. Pabellones España. Exposición Internacional del Centenario en Buenos Aires (1910) -demolido-

Ya en Argentina, desde 1906 se aleja un tanto de su formación catalana para adoptar un Modernismo que bebe directamente de la Secesión vienesa siguiendo las soluciones de Joseph Maria Olbrich y Otto Wagner. De ello da fe el complejo de los pabellones españoles diseñados para la Exposición Internacional del Centenario en Buenos Aires de 1910, una de sus obras más valiosas lamentablemente demolida.

5. Julián García Núñez. Hospital Español (1908).

Sus biógrafos destacan el hecho de que García Nuñez repartió su producción entre España y Argentina, pero subrayan que su actividad principal se centró en su país natal. De allí “que haya sembrado sus obras en muchos barrios de Buenos Aires, especialmente en Balvanera, el elegido para construir en el año 1907 su casa particular y el Hospital Español (1908), en los que puede observarse el manejo y la combinación de estilos neoclásicos y art nouveau”.

6. Julián García Núñez. Izquierda: Edificio de apartamentos en la esquina entre las calles Paso y Viamonte (1913). Derecha: Edificio SEB (1913).

García Núñez realizó una gran cantidad de edificios de apartamentos para el sector privado destinados a vivienda en alquiler entre los cuales se incluyen excelentes ejemplos de soluciones en esquina en el encuentro de las calles Suipacha y Tucumán (1907), Independencia y Sarandí (1910) y Paso y Viamonte (1913). “En todos ellos el espacio privilegiado es la esquina, la cual es concebida por el arquitecto como una confluencia de ejes que le dan al proyecto un aire monumental a través de torres, agujas de hierro forjado y cúpulas que muestran relieves romboides que recuerdan los del Hospital Español”, encontramos en http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf.

La extensa obra de García Núñez, sometida en innumerables ocasiones a alteraciones cuando no a demoliciones, pero todavía en buena parte en pie, nos muestra a un arquitecto ecléctico que importó la modernidad arquitectónica europea a la Argentina a través del art nouveau vienés que había asimilado en Barcelona, todo un ejemplo que sirve para comprender mejor un fenómeno que se repite en buena parte de América del Sur.

7. Julián García Núñez. Casal de Catalunya (1936)

Sin embargo, es de señalar que su trayectoria sufre un quiebre en 1924 cuando tras la muerte de su padre (mentor y compañero) comienza a inclinarse “hacia un estilo más cercano al academicismo, al que antes había enfrentado y contrariado con su obra, que había sido catalogada por muchos como revolucionaria y por otros como excéntrica”.

Julián García Núñez fallece en Buenos Aires el año 1944 a los 69 años de edad.

8. Rafael Leoz de la Fuente (1921-1976).

El segundo hecho digno de recordación es el fallecimiento en 1976 en Madrid (donde había nacido en 1921), del arquitecto y escultor Rafael Leoz de la Fuente.

Sobre la figura de Leoz, uno de los arquitectos españoles del siglo XX que alcanzó mayor relieve internacional y también uno de los menos reconocidos en su país de origen, sabemos gracias a Wikipedia que “nació en una familia de tradición médica, hijo del oftalmólogo Galo Leoz (1879-1990), y hermano del también oftalmólogo Gustavo Leoz. Estudió en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid donde se tituló en 1955, y donde luego ocupó plaza de profesor desde 1965”.

9. Maquetas de núcleo (izquierda) y de las Fases I y II del Poblado Dirigido de Orcasitas. Madrid. 1959.

Con una trayectoria marcada por un claro interés en buscar soluciones dentro de lo que se denomina como “arquitectura social”, a la cual por lo general se le acompaña del apelativo “humanizante”, Leoz desde que egresa de la universidad hasta 1960 se incorpora a un momento en el que la discusión arquitectónica se centró en cómo dar solución a la grave necesidad de vivienda que caracterizaba la sociedad española de entonces, en pleno proceso de reconstrucción tras la Guerra Civil. El enfrentamiento entre los rígidos planteamientos oficialistas y burocráticos de la Obra Sindical -OSH- a otra visión más fresca promovida por Julián Laguna como responsable de la Comisión de Ordenación Urbana -COUM-, planteó la necesidad de convocar desde el Instituto Nacional de la Vivienda el Concurso de Viviendas Experimentales de 1956 donde desde el equipo de arquitectos conformado por Leoz junto a Joaquín Ruiz Hervás, Antonio Vázquez de Castro e Íñiguez de Onzoño surgen los planes de erradicación del “chabolismo” en Madrid, dirigidos a conducir y ubicar a la nueva inmigración a través de los llamados “Poblados Dirigidos”, como los de Orcasitas (2044 viviendas) y Caño Roto (1210 viviendas).

Luego de cinco intensos años de experiencia profesional, Leoz la abandona para dedicarse a la reflexión teórica. Una de las primeras ocasiones en las que el fruto de su investigación es expuesto y debatido, es en la VI Bienal de São Paulo (1961), donde presenta el trabajo “División y Organización del Espacio Arquitectónico” por el que recibió el Premio Especial Honorífico, publicado dos años después y que será un paso previo para su trabajo sobre el innovador Módulo HELE, una forma geométrica que utilizada como elemento de composición permite soluciones de máxima compacidad y resuelve en su volumen sistemas funcionales complejos.

La exitosa participación en la VI Bienal de São Paulo significó para Leoz el inicio de su proyección internacional, la cual obtuvo un sustancial impulso cuando en 1963 es invitado por Jean Prouvé y Le Corbusier a integrarse como miembro en el Cercle d’etudes Architecturales (al cual solamente otro español había y ha pertenecido: Eduardo Torroja), recibiendo cálidos elogios del maestro suizo.

En adelante Leoz será reclamado como conferencista en diferentes centros universitarios y profesionales de Europa y América, comenzando un continuo periplo de viajes, en los que explicaba sus hallazgos sobre la organización del espacio arquitectónico y sus aplicaciones a la arquitectura social.

10. El Módulo Hele de Rafael Leoz y sus variaciones.

Tal y como señala Fernando Agrasar en “Una obra olvidada de la modernidad arquitectónica española: la embajada de España en Brasilia”, ponencia presentada y publicada en el 9º Seminario Docomomo Brasil (junio 2011): “El Módulo HELE protagonizó dos películas documentales, concebidas y dirigidas por el arquitecto: una primera, con este mismo título, presentada en IX Congreso de la UIA en Praga en 1967; y la segunda, titulada ‘Arquitectura hacia el futuro’ , presentada en el X Congreso de la UIA en Buenos Aires en 1969. En este mismo año, Rafael Leoz constituyó la ‘Fundación Leoz para la Investigación y la Promoción para la arquitectura social’, institución desde la que dirigió su trabajo investigador y proyectual”, hoy ya desaparecida.

En 1968 Leoz publica su libro Redes y Ritmos Espaciales, escrito tres años antes, en el que expone una investigación sobre formas geométricas como base compositiva para adecuar los procesos de construcción a las exigencias de la industria y a las posibilidades tecnológicas de entonces.

11. Envoltorio y portada tapa dura del libro Redes y ritmos espaciales (Editorial Blume, 1969)

Con Redes y ritmos espaciales (publicado por Editorial Blume finalmente en 1969, prologado por Jean Prouvé), Leoz culmina una primera y muy importante etapa en su ruta como investigador. Sería a la postre su única monografía y puerta de entrada a otra fase dedicada a indagar en torno a los hiperpoliedros que no llegó a concluir debido a su prematura muerte, pero que si logró experimentar en la construcción de la Embajada de España en Brasilia (1973-1975).

También, en 1969 Leoz creó la “Fundación Rafael Leoz para la Investigación y Promoción de la Arquitectura Social” apoyada en su momento por la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, el Politécnico de Zurich, la Universidad de Harvard, el Círculo de Estudios Arquitectónicos de París y otras personalidades de diversos países entre las que se encontraba el propio Carlos Raúl Villanueva. También contaría con apoyo institucional del gobierno español, de la banca privada y de un importante número de industrias de la construcción, y la empresa tecnológica IBM (quien ofreció algunos de los primeros equipos informáticos que llegaron a España para apoyar técnicamente sus investigaciones.

Leoz, quien fue postulado en 1968 para el Premio Nobel de la Paz por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos y reconocido a través de la creación del Instituto de Investigaciones Urbanísticas y Arquitectónicas Rafael Leoz en la Universidad Nacional Experimental del Táchira en 1987, visitó Venezuela en un par de ocasiones en 1963 y en 1967 gracias a las gestiones realizadas primero por Antonio Granados Valdés (Director de Extensión Cultural de la FAU UCV y de la revista PUNTO) y luego por la Sociedad Bolivariana de Arquitectos lo que nos llevó a realizar una extensa nota publicada en el Contacto FAC nº 171 del 19 de abril de 2020 dentro de la serie “Visitas memorables” (https://fundaayc.com/2020/04/19/visitas-memorables-10/) que ha servido de apoyo a la que presentamos hoy.

12. Artículo «Reflexiones de un arquitecto» por Rafael Leoz de la Fuente publicado en la revista Punto nº 13, julio 1963.

En tal sentido sólo rescatar que relacionados con sus visitas y su figura, en nº 13 de PUNTO (julio 1963) se publica un artículo de 5 páginas de Leoz, preparado especialmente para la revista, titulado “Reflexiones de un arquitecto”; en el nº 32 (julio-agosto 1967) se reseña la conferencia titulada “División y organización del Espacio Arquitectónico”, dictada del 23 de junio de 1967 en el Auditorio de la FAU UCV; en el nº 38 (junio 1969) aparece una interesante entrevista que Granados Valdés le hiciera a Leoz en Madrid; en el nº 40-41 (enero-marzo 1970) se reseña el nuevo premio obtenido por Leoz en el Congreso Mundial de la U.I.A, celebrado en Buenos Aires en el mes de octubre de 1969, por la película “Arquitectura hacia el futuro”; en el nº 42 (abril-junio 1970) se anuncia la salida a la luz de Redes y ritmos espaciales; y, ya fallecido, en el nº 61 (junio 1979), aparece como noticia la visita que hiciera al país, y en particular a FAU UCV el 19 de enero, su viuda Carmina Ayuso de Leoz (Presidenta de la Fundación Rafael Leoz).

13. Rafael Leoz. Izquierda: Embajada de España en Brasilia. Derecha: Viviendas Experimentales en Torrejón.

Fernando Agrasar al analizar las complejas y a la vez inexplicables razones del manto de silencio que existe sobre Rafael Leoz, “que sólo por las realizaciones de la Embajada en Brasilia y las viviendas en Torrejón de Ardoz merecería un lugar destacado en la Historia de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX”, aboga por el necesario rescate de un legado fundamental para completar la comprensión de la última modernidad arquitectónica desarrollada en España.

14. Página de arquitectura del diario Economía HOY del 28 de julio de 1990.

La tercera escala de nuestro recorrido por el 28 de julio nos lleva al año 1990, cuando en la decimotercera aparición de la página sabatina de arquitectura del diario Economía HOY, Juan Pedro Posani (encargado de realizarla y coordinarla en solitario) le abre a Alberto Sato la oportunidad de publicar un excelente artículo dedicado a Luis Barragán titulado “El canto del silencio”, marcando así el primer atisbo de una alianza que más tarde, en 1993, daría origen al semanario Arquitectura HOY y su larga andadura de 359 números hasta octubre de 2000.

Aunque en estricto sentido Sato fue el segundo articulista que utilizó la página de Posani para exponer sus ideas (el primero había sido Oscar Olinto Camacho quien el 14 de julio de 1990 publicó “Se alquilan ranchos de ocho pisos”), sin duda su escrito quedó como testimonio sensible del momento en que tuvo la oportunidad de conocer al gran maestro mexicano con ocasión de visitar en julio de 1977 su casa-estudio ubicada en la calle Francisco Ramírez nº14 de Tucubaya, suburbio de Ciudad de México, construida en 1948.

El artículo que relata en primera persona el encuentro de Sato con Barragán, aunque contextualiza en general la obra del maestro, sus influencias y su trascendencia gracias al talento de quien supo llevar a cabo una singular y talentosa sintaxis, sirve fundamentalmente para ver plasmadas las razones que han llevado a calificar la casa en cuestión como una obra maestra de entre las más influyentes y representativas de la arquitectura contemporánea, paradigmática de lo que puede ser la construcción de un discurso latinoamericano aleccionador y refrescante así como inteligente y creativo donde la doctrina se convierte en poética (y no al revés), señalará Sato.

Sin nada que la destaque desde el exterior y sin mostrar señal alguna relacionada con las extraordinarias imágenes que la presentan cuando es publicada, Sato relata cómo fue recibido “por un hombre alto, con aire distinguido y mirada penetrante, elegantemente vestido con saco y pañuelo de seda al cuello” que lo invitó a trasponer la pequeña puerta de entrada y “entrar significó un descubrimiento de América”. “Trasponer esos muros, salir de la uniformidad del suburbio y la ruidosa proximidad del periférico y entrar a un ámbito íntimo, de grandes contrastes de luz y sombra, con la sola transición del filo del marco de la puerta fue como entrar en el mágico mundo de aquella ‘arquitectura que canta’”, en clara referencia a lo expuesto por Paul Valéry en Eupalinos o el arquitecto.

El recorrido guiado por el propio Barragán permitió a Sato entender parte de su universo poético y ver en la casa señales de toda su arquitectura. Tras escuchar en directo como el maestro conoció a Le Corbusier, de su primer contacto con Louis Kahn quien lo llamó sin conocerlo para hacerle una consulta y cómo ambos se hacen presentes, el transitar aquella pequeña pero a la vez gran obra sirvió para encontrar “vida y vigor, desplazándose en el suave correr del agua, muros netos coloreados y de gran rugosidad” en un recinto donde “todo era silencio, recogimiento”. Y también reflejo de una vida solitaria “que se hace método: pocas ventanas, ellas surgen donde los muros se ausentan, ambientes de semipenumbras, árboles en el patio cuya frondosa sombra transforma ese ambiente en un interior. Recintos blancos encalados, rosados, techos y envigados de madera, pisos de terracota y madera”.

El texto de Sato, que cierra con su duro reencuentro con la calle, con sus reflexiones acerca del valor del muro como soporte para dotar de magia a los espacios y “albergar la interioridad del hombre” para “ponerlo en contacto con una memoria de cualquier tiempo” y con una breve biografía del maestro mexicano, puede ser ubicado para ser leído en http://190.169.126.132:8080/4DAction/SubWeb_VerRevista/1514.

15. Nº 347 del semanario Arquitectura HOY del 28 de julio de 2000.

Nuestra cuarta y última parada relacionada al 28 de julio se ubica en la publicación ese día del año 2000 del nº 347 del ya mencionado semanario Arquitectura HOY. Teniendo como integrantes del Comité de Redacción a Juan Pedro Posani y Alberto Sato y como colaboradores a Carolina Heredia, Mario Quirós, Stefan Gzyl, Jaime Méndez, Juan Vicente Pantin, Henrique Certad, Erica Sogbe, María Elena Troconis y Elías Toro, el ejemplar estuvo compuesto de cuatro partes: los artículos “Craig Ellwood, un sueño americano” de Juan Pedro Posani y “La recuperación del cuerpo” de Jaime Médez, el relato “Soledad inverosímil” de Erica Sogbe y la convocatoria al “Concurso Philips de arte para jóvenes talentos” hecha por el Comité de Redacción del semanario.

El texto de Posani rescata la figura olvidada de Craig Ellwood cuya relevante y exquisita obra arquitectónica destaca durante los años de la postguerra dentro del ámbito norteamericano y se convierte en el tema central del número 12, 1999, de la Revista 2G. Por su parte, Jaime Méndez en su escrito hace un llamado a los arquitectos a confrontar y dejar contaminar el oficio por lo que sucede en otros espacios del mundo “real», llamado que surge a raíz de su asistencia al seminario «Versiones, inversiones y revisiones de la recuperación del cuerpo», dedicado al trabajo artístico de Dan Graham y la arquitectura de Herzog & De Meuron, que se llevó a cabo en la USB los días 29 y 30 de junio. En “Soledad inverosímil” Erica Sogbe recoge las múltiples sensaciones vividas al transitar el Callejón de La Puñalada (Caracas) el cual contrasta con el Boulevard de Sabana Grande desde el cual se accede. Por último, la convocatoria conjunta de la Philips y la UCV al concurso de arte latinoamericano para jóvenes talentos, cuya finalidad es promover los vínculos entre el arte y las nuevas generaciones. provee toda la información necesaria a los interesados y los contactos para ampliarla.

Para finalizar hacemos desde acá un llamado para ejercer el derecho y cumplir con el deber de ir a votar. Es lo mejor que podemos hacer por despejar para Venezuela una ruta que le permita transitar de nuevo el camino de la libertad, el reencuentro y la confianza.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Proclamaci%C3%B3n_de_la_Independencia_del_Per%C3%BA_%28Juan_Lepiani%29)

2. Wikipedia (https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Juli%C3%A1n_Garc%C3%ADa_N%C3%BA%C3%B1ez)

3. Julián García Núñez (https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=13819); Architecture & Design (https://www.facebook.com/ArchiDesiign/photos/spain-gran-via-439-casa-pere-brias-barcelona-architect-julian-jamie-garcia-nunez/1643040185851230/?locale=es_LA); y Sergio Fuentes Milá. “Julián García Núñez and Art Nouveau in Buenos Aires / Julián García Núñez i el Modernisme a Buenos Aires”, Coup de Fouet, 25, 2015 (http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf)

4. Ramón Gutiérrez. «El Pabellón Español en la Exposición
del Centenario Argentino», Revista de Estudos do Departamento de Historia da Arte, núm. 7, 2008 (https://www.redalyc.org/pdf/653/65323975004.pdf); y Sergio Fuentes Milá. “Julián García Núñez and Art Nouveau in Buenos Aires / Julián García Núñez i el Modernisme a Buenos Aires”, Coup de Fouet, 25, 2015 (http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf)

5. Julián García Núñez (http://juliangarcianuniez.blogspot.com/2008/)

6. Sergio Fuentes Milá. “Julián García Núñez and Art Nouveau in Buenos Aires / Julián García Núñez i el Modernisme a Buenos Aires”, Coup de Fouet, 25, 2015 (http://www.artnouveau.eu/upload/magazine_pdf/25_arreu.pdf); y Julián García Núñez (https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=13819)

7. Buenos Aires Historia (https://buenosaireshistoria.org/fotografias/casal-de-catalunya-buenos-aires-arq-julian-garcia-nunez-y-eugeni-campilonch/)

8, 11, 14 y 15. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. Archivo Digital UPM (https://oa.upm.es/67476/1/07_ORCASITAS_2.pdf)

10.Jesús López Díaz. «El módulo HELE de Rafael Leoz. una historia de contradicciones: del éxito internacional a la difícil relación con la arquitectura española» (https://core.ac.uk/download/pdf/83579496.pdf)

12. Revista Punto nº 13, julio 1963.

13. UrbiPedia. Embajada de España en Brasilia (https://www.urbipedia.org/hoja/Embajada_de_Espa%C3%B1a_en_Brasilia); y Roberto Goycoolea Prado y Eduardo Hernández del Caz. 218 viviendas experimentales de Rafael Leoz de la Fuente. Miradas académicas de una modernidad ignorada, 2017 (https://issuu.com/modernidadignorada/docs/218_viviendas_experimentales_de_raf)