
Archivo de la categoría: Contactos FAC
VALE LA PENA LEER
Babel horizontal. La Ciudad de México de Villoro
Luis Fernández-Galiano

23 de agosto 2019
Tomado de arquitecturaviva.com
Si existe una genuina Babel horizontal, esa es sin duda la Ciudad de México. La Torre de Babel bíblica fue durante mucho tiempo emblema de la cupiditas aedificandi; y los arquitectos eligieron las representaciones atareadas de su construcción como símbolos de su empeño en superar límites técnicos o teológicos. De un tiempo a esta parte, el apetito edificador se expresa más bien a través de la extensión indefinida de las urbes, en un sprawl o desparrame sobre el territorio que bien puede llamarse Babel horizontal, durante décadas ilustrada con la imagen nocturna de una interminable ciudad de Los Ángeles, y hoy representada elocuentemente por la capital de México, a la que el escritor Juan Villoro ha dedicado un volumen emocionante e imprescindible.
Tomando como título la definición de la Pampa que acuñó Pierre Drieu La Rochelle, El vértigo horizontal reúne 44 textos que combinan la crónica o el ensayo con la autobiografía de quien a lo largo de sesenta años ha vivido en unas doce direcciones diferentes, y que compone este retrato pixelado de su ciudad superponiéndolo a modo de palimpsesto a su propio itinerario vital. Este laberinto de la memoria finge ordenarse con seis líneas de viaje que agrupan los textos por su temática, y a cada uno se atribuye un logo y una estación en una presentación gráfica que se asemeja al plano del metro mexicano, al que el autor dedicó hace veinticinco años el primero de estos ensayos.
Villoro propone al lector elegir las rutas que más le interesen, algo que obliga a mencionar Rayuela, que también sugería diferentes órdenes de lectura; y la acumulación de materiales heteróclitos hace creer al prologuista que la obra tiene una deuda con el Libro de los Pasajes. Julio Cortázar y Walter Benjamin aparecen en efecto en el relato, pero el enfoque caleidoscópico del volumen tiene poco que ver con la pirotecnia experimental o con el collage bibliotecario: su trenzado minucioso de la nostalgia con la crónica social o política evoca más bien la Roma de Alfonso Cuarón o Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco, un ‘niño de la colonia Roma’ al que se cita en varios de los capítulos, definiéndolo como el «mejor crítico del progreso en la literatura mexicana del siglo XX».
El vértigo que experimenta Villoro ante el crecimiento incontenible de la ciudad no le hace sin embargo hostil al progreso, por más que persiga reductos mínimos dentro de esa urbe de escala XXL a la que se aproxima usando la mirada de Rem Koolhaas, pero sabiendo que la suya propia tiene más en común con la de Don DeLillo, Peter Handke o W.G. Sebald, y todo ello sin rehusar dar cuenta de una ‘voracidad vertical’ que explora desde Mario Pani hasta César Pelli, pasando por Pedro Ramírez Vázquez y Teodoro González de León.
El joven Villoro de uniforme miente a una joven con la que coquetea asegurando que quiere estudiar arquitectura, y el gran escritor en que se ha convertido nos confunde a sus lectores fingiendo desconcierto frente a una ciudad que comprende mejor que cualquier urbanista. Hablamos rutinariamente del Berlín de Döblin o del Dublín de Joyce, lo mismo que, más cerca de nosotros, de La Habana de Padura o la Barcelona de Mendoza. Tras este mosaico extraordinario, me parece inevitable acuñar ‘la Ciudad de México de Villoro’ como la más cabal representación de esa fascinante Babel horizontal.
Juan Villoro
El vértigo horizontal
Anagrama, Barcelona, 2019
416 páginas
ACA
ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 178

En el año 1920, del 1 al 7 de marzo, se realizó en Montevideo, Uruguay, el primer Congreso Panamericano de Arquitectos (CPA) dando pie a que se pueda hablar de uno de los eventos de este tipo más longevos que existen, habida cuenta que, por ejemplo, los célebres Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) se fundaron en 1928 perdurando hasta 1959.
Proyectado inicialmente para realizarse en 1916 y postergado hasta 1919, momento en el que el gobierno uruguayo asume el auspicio y expide las correspondientes invitaciones a los demás estados americanos, al encuentro inaugural (celebrado finalmente un año después) asistieron, además del país anfitrión, representantes de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, Estados Unidos y Paraguay.
Así, en Montevideo se le dio por primera vez forma a la estructura general de estos eventos teniéndose como ambicioso temario: el embellecimiento de la ciudad típica americana; el alojamiento rural; la enseñanza de arquitectura en escuelas dedicadas a su estudio; la creación de centros de arte panamericanos para la instrucción de arquitectos en todas las fases de su profesión; materiales de fabricación apropiados para los respectivos países americanos; la regulación de la profesión; el modo de fomentar la cultura artística y la comprensión de la arquitectura; y la responsabilidad profesional.
También durante la pionera cita uruguaya se constituyó el Comité Permanente de los Congresos Panamericanos, siendo en 1950, durante el número VII celebrado en La Habana, donde se aprobó la creación de la Federación Panamericana de Asociaciones de Arquitectos (FPAA), con el cometido de “reunir formalmente a los arquitectos de todos los países americanos sin distinciones raciales, religiosas o políticas”. Desde entonces corresponde a la FPAA, quien cuenta con sede propia justamente en Montevideo (donde funciona la Secretaría General), logo que la identifica y una clara estructura organizativa, convocar y montar, en concordancia con el país que los acoja, los eventos que con periodicidad fluctuante se han podido realizar hasta la fecha.


En tal sentido, quizás valga la pena refrescar que al de 1920 siguieron los Congresos de 1923 (Santiago de Chile, donde participa por primera vez Venezuela), 1927 (Buenos Aires), 1930 (Río de Janeiro), 1940 (Montevideo), 1947 (Lima, primero realizado fuera del Cono Sur), 1950 (La Habana), 1952 (Ciudad de México), 1955 (Caracas, en el que las ciudades universitarias como recintos de la modernidad asumen claro protagonismo -ver Contacto FAC nº 27 del 14-05-2017-), 1960 (Buenos Aires), 1965 (Washington, primera cita en territorio norteamericano), 1968 (Bogotá), 1970 (Puerto Rico, donde se reestructura la FPAA), 1972 (Sao Paulo/Asunción), 1975 (México), proponiéndose en 1980 Caracas como sede por segunda vez en esta ocasión para celebrar el encuentro número XVI. A continuación de Caracas le correspondió a Panamá (1984), La Habana (1988), Montevideo (1992), Brasilia (1996), México (2000), Isla de Guadalupe (2004), Copán, Honduras (2008), Brasil (2012) y Paraguay (2016). Al día de hoy, como se habrá visto, van 25 ediciones previéndose para el próximo año 2020 la celebración en Lima del Congreso XXVI con el cual se conmemorará el año centenario bajo el lema “Arquitectura y ciudad para el siglo XXI. De la historia hacia el futuro”.
Caracterizados por centrar el debate y la discusión sobre temas previamente seleccionados, que han buscado no descuidar aspectos tales como la formación del arquitecto y el rol que deben desempeñar las asociaciones gremiales y las universidades, los Congresos Panamericanos de Arquitectos han buscado poner sobre el tapete tópicos que en cierta forma sintonizasen con preocupaciones compartidas y a la vez acordes con la actualidad del momento en que les tocó realizarse. Si lo cultural y lo social vistos de forma amplia caracterizaron las primeras jornadas, impregnados luego por el debate ideológico de entreguerras, con el tiempo aparecieron asuntos asociados al cambio de escala, la renovación urbana y la planificación propios de los años 50 y 60, el compromiso social del arquitecto, el subdesarrollo, la dependencia y el medio ambiente tratados durante los años 70 y 80, la oportunidad de centrarse en temas específicos como la salud (La Habana, 1988), regresándose a aspectos esenciales como el redescubrimiento de la identidad cultural americana, mayormente discutida durante los años 90, el mestizaje, la cultura y la creación o la vinculación de la arquitectura con los derechos humanos y la sostenibilidad propios de lo que va de siglo.

El XVI Congreso realizado en Caracas del 19 al 25 de abril de 1980, cuyo logo ilustra nuestra postal del día de hoy, se realizó en los espacios de Parque Central (donde previamente estuvo instalado el Comité Organizador presidido por el arquitecto Ernesto Fuenmayor) promovido por la FPAA, el Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV) con el acompañamiento de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) y patrocinado por Sanitarios Maracay. El evento fue cubierto ampliamente por la revista CAV en sus números 45 (marzo 1980) y 46 (mayo-agosto 1980), los cuales son referencia obligada para conocer con lujo de detalles lo allí sucedido.
De acuerdo a lo que se recoge en el nº 148, año 1980, de ARQUITECTURA (revista de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay -SAU- https://www.sau.org.uy/arquitectura-248-1980/, la cual también cubrió el acontecimiento, “El Congreso fue abierto por el Presidente de la República de Venezuela Luis Herrera Campins, quien expuso conceptuosas ideas sobre el problema del Hábitat y la Ciudad Capital y cerrado por el Ministro de Desarrollo Urbano Ingeniero Orlando Orozco”.
Asistieron al evento, junto a la venezolana, delegaciones de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, Cuba, Jamaica, Puerto Rico, EE.UU., Canadá, Trinidad y Tobago, Honduras, Guatemala, El Salvador, Panamá, Paraguay, Rep. Dominicana y Costa Rica (22 países del total de 27 miembros de la FPAA), resultando ausentes México, Bahamas, Barbados, Nicaragua y Guyana. Estuvieron presentes como observadores un grupo de arquitectos españoles, registrándose un total de 1257 delegados del continente.

Cabe señalar que para la fecha era el destacado arquitecto venezolano Julián Ferris quien desde 1975 presidía la FPAA y que justamente por decisión de la plenaria de este Congreso le daría paso a la designación del uruguayo Juan José Casal Rocco como nuevo presidente para el período 1979-1983, eligiéndose por unanimidad para la Secretaría General al también uruguayo Julio C. Zuppardi, lo cual dejaba en dicho país una importante responsabilidad internacional si se tiene en cuenta que para la fecha las secciones regionales ya aglutinaban a cerca de 80.000 profesionales de la arquitectura.
El evento y sus debates giraron en torno al tema “El hábitat y sus condicionantes”, el cual se sustentó en las ponencias centrales presentadas por tres de los cuatro órganos regionales (RAGA -Regional de Arquitectos del Grupo Andino-, CECA -Región Centro América y Caribe- y CONO SUR -Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay-), que dieron origen a la “DECLARACIÓN DE CARACAS. El hábitat y sus condiciones”. Venezuela aportó a las discusiones previas que originaron el documento presentado por la RAGA el trabajo «Caracas, su problemática urbana», preparado conjuntamente entre la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) y el Instituto de Urbanismo (IU) de la FAU UCV. También es relevante señalar que la no participación de la Región Norte (Canadá, EE.UU. y México) presentando su correspondiente ponencia central, se vió influenciada por la decisión de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana de retirarse de la FPAA el mes anterior a la realización del Congreso argumentando «la necesidad de una fuerte coordinación o fusión entre la III Región de la Unión Internacional de Arquitectos y la FPAA, a fin de lograr los objetivos comunes de los arquitectos de este continente».

De dicha Declaración, digna de un estudio particular que podría abarcar diferentes planos, que puede consultarse en la revista CAV nº 46, podría decirse que estuvo conformada por una introducción en la que se exponía la idea central que le daba sentido al Congreso consistente en resaltar el impacto producido por el hombre en su hábitat y, en particular, en la ciudad, dando como resultado importantes alteraciones comprensibles tras una serie de rasgos que asemejan a la mayoría de los países latinoamericanos: dependencia, subdesarrollo, desigualdad, pobreza y centralismo.
Bajo este marco se pasan a detallar las características de la estructura regional y urbana propias de nuestro países, para darle cabida de seguidas a una serie de consecuencias de tipo económico, social y físico, que a su vez permitirán formular un grupo de interrogantes que se pueden resumir en si existe la superficie necesaria en torno a las ciudades para soportar las demandas próximas, a qué costo, y si las estructuras urbanas actuales tienen capacidad de absorber el excedente de población a que están sometidas. En otras palabras, se preguntará (con plena vigencia al día de hoy) “¿Hasta cuándo el ser humano la naturaleza misma soportarán el creciente y constante deterioro ambiental?” o “¿Qué tiempo soportarán las Ciudades en condiciones de deterioro y descomposición hasta su destrucción?”.
Teniendo a la participación de la comunidad y a LA TIERRA como puntales, los arquitectos centran su participación desde los gremios y las universidades con especial énfasis en la formación de arquitectos como frentes fundamentales a la hora de tomar conciencia y enfrentar la gravedad de los problemas señalados.
Finalmente quedarán formuladas una serie de recomendaciones de “Política y planificación” y “Técnicas” que permitirán a los Arquitectos del continente demandar “que el sistema económico internacional cambie sustancialmente, y que los países desarrollados colaboren activamente con los países subdesarrollados, haciéndose eco de los llamamientos que en este sentido se han hecho en la Naciones Unidas”.
A modo de conclusión reproducimos lo señalado por los editores de ARQUITECTURA: “Podemos decir que los Poderes públicos, el Sector Privado y la comunidad venezolana en general, participaron con mucho interés en el esclarecimientos de los problemas que plantean las urbes metropolitanas. Esta ubicación dentro del problema, es tal vez, el aporte más valioso que nos ha dejado el Congreso junto con el compromiso de estudiar los graves problemas que afectan la calidad de vida del hombre americano, al punto de comprometer su propia supervivencia”.
ACA
Procedencia de las imágenes
2 izquierda. https://www.grupoconstruya.com/notas/Informes_Detalles?CCTN=3404&CINF=314
3. Colección Crono Arquitectura Venezuela
4. ARQUITECTURA (revista de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay -SAU- nº 148, año 1980, https://www.sau.org.uy/arquitectura-248-1980/
5. Revista CAV, nº 46 (mayo-agosto 1980
HA SIDO NOTICIA
AGENDA DE LA SEMANA

JUEVES 19 Y VIERNES 20 DE SEPTIEMBRE 2019
Jornadas de Patrimonio Industrial en Venezuela
Érase una vez la industria…
Sala Cabrujas
Centro Cultural Chacao
Programa:
Jueves 19 de septiembre
9:00-9:15 a.m.
Bienvenida
Cultura Chacao
Presidente TICCIH Venezuela
9:15-9:45 a.m.
Orlando Marín
“Casarapa, de trapiche a Ingenio”
9:45-10:15 a.m.
Lucía Sánchez Figueroa
“La Historia de la técnica en Venezuela: del Cacao al Petróleo”
10:15-10:30 a.m.
Sesión de Preguntas
10:30-11:00 a.m.
Pausa café
Boca Café/Los emprendi2
11:30-12 m.
Lorenzo González Casas
“La industria del cemento en Venezuela”
12 m-12:30 p.m.
Henry Vicente
“De una modernidad excluyente a una premodernidad inevitable: Distritos petroleros en Caracas”
Viernes 20 de septiembre
9 a.m.-12 m.
ARQUITOUR INDUSTRIAL

VIERNES 20 DE SEPTIEMBRE 2019
Presentación
TODO LLEGA AL MAR
Un libro sobre el Pensamiento y Obra del Arquitecto Oscar Tenreiro
Hora:
5:00 p.m.
Lugar:
Verticem Space
Oripoto
El Hatillo

SÁBADO 21 DE SEPTIEMBRE 2019
Presentación
RED HOUSE CHINA
Realizaciones de un arquitecto venezolano en Beijing
Libro sobre la Obra del Arquitecto Antonio Ochoa Piccardo
Hora:
11:00 a.m.
Lugar:
Fundación Francisco Herrera Luque
Plaza Los Palos Grandes
Chacao
ACA
TEXTOS FUNDAMENTALES

Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista
Ciro Caraballo Perichi
Corporación de Turismo de Venezuela
1993
Editorial Ex Libris
Prólogo de Pedro Cunill Grau
Cuando en 1993 aparece Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista se llena otro importante vacío sobre un tema que nuestra historiografía había dejado de lado hasta ese momento.
Concebido como un ambicioso proyecto, auspiciado por la Corporación de Turismo de Venezuela, que a su vez originó una minuciosa investigación acompañada de un denso acopio documental, este libro “tapa dura” de 378 páginas, con formato tamaño carta y características de “coffee table”, permite a su autor, el profesor Ciro Caraballo Perichi, dejarnos en las manos una sustanciosa obra fácil de leer que además se convierte en referencia por su manera de repasar tanto la historia del tópico que aborda como los avatares asociados a sus temas fundamentales.
Prologada por el reconocido geógrafo Pedro Cunill Grau, quien, al adentrarse en las profundidades de la investigación resalta, “sin desconocer las innegables virtudes que tiene esta obra para la arquitectura y la historia”, su “aporte básico para la geohistoria del brutal cambio de la Venezuela prepetrolera a la Venezuela petrolera”, la publicación desarrolla una extensa “Introducción” necesaria para colocar a la hotelería y al turismo en contexto, tanto en cuanto al origen y evolución de ellos como protagonistas de la historia que se narra como en el momento histórico que interesó escudriñar: la Venezuela gomecista.
La “Introducción” está integrada por tres partes: A “Del albergue para viajeros al gran hotel”, compuesta a su vez por “Revolución Industrial: Revolución de la hotelería”, y “De la terma de salud a la terma de placer”; B “Del viaje de salud al viaje de aventura”, contando como oportunidad para explayarse a través de “Las elegantes ciudades-balnearios a orillas del mar”, “El contacto con la prístina naturaleza salvaje”, “Comercio y aventura en los enclaves coloniales”, y “Los hoteles de veraneo en América Latina”; y C “Turismo, un fenómeno del siglo XX”, desarrollado mediante “Organizando el fenómeno turístico”, “Teoría y práctica de la ciencia turística” y “América Latina: ¿un exótico destino alternativo?”.
Al enjundioso texto introductorio se añadirán para conformar el cuerpo central de la obra seis grandes capítulos:
el I “Venezuela: El Hotel Comercial Republicano”, subdividido a su vez en otros dos subcapítulos, el A “Comercio y hotelería: un binomio del siglo XIX” y el B “Caracas: del ‘León de Oro’ al ‘Gran Hotel Klindt’ ”;
el II “Salud y alojamiento: Venezuela siglo XIX”, conformado por A “Sitios de temperar: el ferrocarril como medio”, B “Balnearios de mar y río”, y C “Baños hidroterapéuticos y sitios termales”;
el III “El turismo y la empresa privada”, compuesto por A “Venezuela, un destino en los circuitos turísticos”, y B “La respuesta de la hotelería”;
el IV “Hotelería oficial: un ambiguo nacimiento”, integrado por A “El hotel termal: primogénito de los hoteles nacionales”, y B “El Miramar: inicio de la política oficial de turismo”;
el V “Maracay, corazón turístico de Venezuela”, completado por A “Maracay, refulgente capital del gomecismo”, B “Maracay,: principal polo de atracción turística”, y C “Las instalaciones hoteleras en Maracay”;
y el VI “El Turismo: una política oficial”, complementado por A “El gobierno gomecista como promotor del turismo”, B “Los hoteles nacionales: promoción y funcionamiento”, y C “Turismo y gomecismo: ideas y proyectos inconclusos”.
Cierra el libro con un “Epílogo” que reflexiona sobre “Permanencia, decadencia y mutación” y se complementa con “A modo de conclusión”; exponiendo finalmente las “Fuentes” y un apetitoso “Anexo documental”, todos ellos material de consulta obligada sobre el tema.
Ya de por sí la lectura del índice transcrito creemos que genera la curiosidad necesaria y ofrece toda la amplitud que el tema tratado permite, por lo que no añadiremos comentarios adicionales más allá de reiterar la ligera y amena lectura que el libro comporta lo cual acrecienta su valor formativo e informativo. Sin embargo, si creemos importante señalar el fundamental apoyo y el valor instrumental que para quienes laboramos desde esta página tendrá la publicación con la finalidad de abrir a posteriori (a modo de Star Wars) un necesario preámbulo al viaje que emprendiéramos a través de la Red Hotelera Nacional, impulsada a mediados de los años 50 del siglo XX por la dictadura perezjimenista, que nos permitió mostrar, visitar y comentar las 12 piezas que la conformaron y que terminásemos de cubrir en el Contacto FAC nº 133 con el tercer texto dedicado al hotel Humboldt. Con ello queremos decir que Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista nos servirá para abrir desde ahora otra serie de notas que nos permitirán sentar las bases de lo que aquella experiencia significó, su vinculación con ésta última, si es que ello existió, y mostrar poco a poco las edificaciones que formarían parte de esta nueva saga.
ACA
ES NOTICIA
David Chipperfield, arquitecto del año en los Iconic Awards 2019
Por Christele Harrouk

Traducido por Mónica Arellano
21 de agosto, 2019
Tomado de Plataforma arquitectura
Se anuncian los ganadores de los ICONIC AWARDS 2019: el concurso para la arquitectura innovadora. El premio para «Architects of the Year» se lo atribuyeron a David Chipperfield Architects, y los «Interior Designers of the Year» fueron otorgados a Snarkitecture. En cuanto al premio «Architects’ Client of the Year», se entregó a la ciudad de Friburgo de Brisgovia en Alemania.
La competencia internacional está patrocinada por el Consejo Alemán de Diseño, uno de los principales centros mundiales de mayor experiencia en comunicación y divulgación del conocimiento dentro de los sectores del diseño, marketing e innovación, cuya tarea primordial es respaldar y mejorar la experiencia en diseño de la industria alemana honrando cada año lo mejor en arquitectura y diseño.
La ceremonia oficial se llevará a cabo el 7 de octubre de 2019 en la Pinakothek der Moderne en Munich, durante la feria EXPO REAL. Además de los premios especiales, se designará a los ganadores para cada una de sus categorías: Arquitectura, Interior, Producto, Comunicación, Concepto y Material innovador.

El premio «Architects of the Year» de este año fue otorgado a la firma del arquitecto inglés David Chipperfield, quien ha demostrado que es uno de los mejores arquitectos de nuestro tiempo, especialmente en recientes proyectos como la Galería James Simon en la entrada de la Isla de los Museos de Berlín, la renovación de la Neue Nationalgalerie Berlin, el complejo residencial Hoxton Press en Londres y el Museo Histórico de Historia Natural en Anji, China.

Por otro lado, el «Interior Designers of the Year» fueron al colectivo de diseño y arte con sede en Nueva York, Snarkitecture, encabezado por Daniel Arsham, Alex Mustone y Benjamin Porto. Fundados en 2008, los proyectos recientes de la firma incluyen cuatro interiores para la cadena de ropa Kith Los Angeles, la instalación de Fun House en el National Building Museum en Washington, DC, y Altered States: Caesarstone en Salone Del Mobile 2018 en Milán.

Finalmente, el premio honorífico del «Architects’ Client of the Year» fue otorgado a la ciudad de Friburgo de Brisgovia, Alemania, que ha estado persiguiendo constantemente su objetivo de convertirse en una ciudad verde. Ha creado políticas ambientales eficientes e innumerables edificios nuevos y sostenibles, como distritos residenciales compuestos enteramente de edificios construidos utilizando técnicas de baja energía, un ayuntamiento que es la primera estructura pública de energía excedente neta, un centro de educación ambiental diseñado para aumentar la conciencia pública de sostenibilidad, etc.
ACA