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VISITAS MEMORABLES

Moshe Safdie (1938)

Moshe Safdie, destacado arquitecto, diseñador urbano, educador, teórico y autor, nacido en Haifa, Israel y residenciado primero en Montreal, Canadá (donde llegó a la edad de 15 años) y actualmente en Boston, realizó sus estudios de arquitectura en la Universidad McGill (Montreal) de la que egresó en 1961. Posteriormente fue discípulo de Louis Kahn en Filadelfia de donde regresó para supervisar el plan maestro de la Exposición Universal de 1967 que bajo el lema “El hombre y su mundo” se llevó a cabo en Montreal entre el 27 de abril y el 29 de octubre de aquel año en conmemoración del Centenario de la Confederación de Canadá y a la que asistieron más de 50 millones de personas.

En 1964, Safdie, eximido por Edward Churchill (Director General de la Expo) para dejar el comité de planificación y trabajar en el proyecto de “Hábitat 67” como arquitecto independiente, estableció su propia firma para emprender la obra, una adaptación de la tesis de maestría que desarrollaba en la Universidad McGill, construida en el Marc-Drouin Quay (río San Lorenzo). Pionera en el diseño y la implementación de unidades prefabricadas tridimensionales para vivir, “Hábitat 67” se convirtió en elemento característico central de la Expo y eslabón importante en la historia de la arquitectura, por el cual Safdie con tan solo 29 años, fue galardonado con el premio Hombre de construcción del año de 1967 del Engineering News Record y la medalla Massey de arquitectura en Canadá.

Fue aquel mismo año de 1967 cuando Safdie, disfrutando de la popularidad alcanzada, visitará por primera vez nuestro país atendiendo una invitación del Colegio de Arquitectos de Venezuela (CAV), con el auspicio de la División Formica de Cyanamid de Venezuela, viaje muy  seguramente asociada al hecho de que Venezuela estuvo representada en la Expo por el icónico pabellón de “los tres cubos” diseñado por Carlos Raúl Villanueva para la ocasión. Ya en Caracas, el 13 de noviembre Safdie hizo la presentación de la obra que lo catapultó a nivel internacional en el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

1. Hábitat 67, Montreal. Dibujo de Moshe Safdie
2. Moshe Safdie. Hábitat 67, Montreal, en fechas próximas a su inauguración
3. Moshe Safdie. Hábitat 67, Montreal, en pleno proceso constructivo

“Hábitat 67”, planteado inicialmente por el joven Safdie como representante oficial del Canadá en la Expo de Montreal y que se terminó convirtiendo en un gran pabellón temático, se puede resumir como un conjunto modular de viviendas prefabricadas compuesto, según recogemos de https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/626645/clasicos-de-arquitectura-habitat-67-moshe-sadfie, por “354 bloques de hormigón de 11.80 x 5.30 x 3.50 m dispuestos en aparente desorden ingrávido aunque responden a una estrategia estructural calculada. Cada módulo de hormigón fue construido en una fábrica levantada in situ y se trabajó todo el proceso como si una cadena de ensamble automotor se tratara: primero se fundía el concreto del módulo, luego se instalaban las conexiones eléctricas, la cocina, los baños y las ventanas, en ese orden. Después una grúa los elevaba para su ubicación final”.

Previsto originalmente para 1.000 unidades de las cuales sólo se construyeron 158, cada una posee su propia terraza construida sobre el techo del vecino para contar con espacios de ocio, lo que da un marcado efecto de ingravidez, le otorga un rico movimiento tridimensional y le proporciona una inconfundible textura que se asocia a las agrupaciones de viviendas informales construidas en diferentes ciudades latinoamericanas.

4. Hábitat 67. Explicación mediante una axonometría del sistema de ensamblaje de los elementos constructivos y módulos espaciales
5. Hábitat 67. Sección

Se produjeron 15 tipos de vivienda en módulos de 1 a 4 habitaciones que iban de los 60 a los 460 m² destinadas a familias de diferente tamaño, buscando crear una comunidad de recursos económicos medios. “La calculada modulación del proyecto respondía a la visión utópica que tenía Sadfie para la organización urbana del futuro ya que, él siendo apático y crítico de los suburbios que proliferaban en Norteamérica en los años 50, quería resolver  los problemas habitacionales sin tener que necesariamente devorar los terrenos circundantes a la ciudad. Justamente fue esta visión de ciudad la que ayudó a que el proyecto se concretara muy a pesar de la mínima experiencia del arquitecto aunque su propuesta original, que era muy ambiciosa, terminó siendo recortada: alrededor de 22 pisos comerciales no fueron considerados, así como equipamiento social y solamente se construyeron los 10 pisos habitacionales. (…) Sin embargo, a pesar del recorte de presupuesto, Safdie logró conservar los rasgos utópicos y originales de su visión de vivienda masiva bajo los parámetros claros de construcción automatizada y espacios dignos. (…) Safdie reconoció que utilizó bloques de Lego como objetos de exploración para su diseño. El edificio total está orientado este-oeste lo que le permite disfrutar del sol del invierno y su disposición de módulos permite la circulación de vientos por todo el edificio, algo apetecido en verano donde la misma disposición de ventanas de cada vivienda permite la circulación cruzada. El modelo habitacional también incluye aislamiento térmico en la ventanería, utilización de madera en el interior, tratamiento de aguas sucias y tratamiento de las pluviales que son recolectadas desde la cubierta”.

Durante la Expo, “Hábitat 67” fue utilizado como residencia temporal para los visitantes oficiales. Por su elevado costo de fabricación, al término del evento, las unidades solo pudieron ser compradas por personas con alto poder adquisitivo ocurriendo que el número inicial de unidades disminuyera por la fusión que se produjo entre algunas de ellas.

“Hábitat 67” fue considerado como uno de los principales símbolos de la Expo de Montreal junto al domo geodésico que diseñó Buckminster Fuller como pabellón de los Estados Unidos y las cubiertas tensadas de Frei Otto que representaron a Alemania. Como ya adelantamos, consiguió fama mundial: algunos lo consideraron un «experimento fantástico» y otros una «maravilla arquitectónica». De lo publicado en https://es.wikipedia.org/wiki/Habitat_67#cite_note-charlierose2011-5 tomamos lo siguiente: “Este experimento fue un éxito y un fracaso: ‘redefinió la vida urbana’  y desde entonces se ha convertido en ‘una cooperativa muy exitosa’, pero al mismo tiempo no consiguió revolucionar la vivienda asequible o iniciar una ola de proyectos modulares prefabricados como Safdie había imaginado”.

6. Safdie Architects. Arriba izquierda: Pearson International Airport-Terminal 1, Toronto, Ontario, Canada (2007). Abajo izquierda: Vancouver Library Square (1995). Arriba derecha: Khalsa Heritage Centre en Punjab, India (2011). Abajo derecha: Yad Vashem Holocaust History Museum de Jerusalem (2005)

Lo  que sí ocurrió es que Safdie a partir de entonces alcanzó reputación, fama y éxito, lo cual aunado a un trabajo constante y consistente le ha valido para realizar hasta la actualidad, desde su oficina Safdie Architects (creada, como ya se mencionó en 1964), más de 75 edificios, proyectos y planes maestros por todo el mundo, muchos de ellos ganados por concurso. La Qorner Tower en Quito (2020, en construcción) y el Monde Residential Development en Toronto (2019) se unen a la Vancouver Library Square (1995), el Yad Vashem Holocaust History Museum de Jerusalem (2005) o al Khalsa Heritage Centre en Punjab, India (2011) como muestra de lo realizado a lo largo de casi 60 años de ejercicio profesional lo cual le ha hecho merecedor de la Medalla de Oro del Instituto Estadounidense de Arquitectos (AIA) en 2015 y del Premio Wolf de Arquitectura en 2019.

“Gran parte del trabajo de Safdie todavía está relacionado a los conceptos que fueron fundamentales para el diseño de ‘Hábitat 67’, especialmente los temas de reimaginar las viviendas de alta densidad y mejorar la integración social mediante la arquitectura, que se han convertido en ‘sinónimos’ de su trabajo” se lee en Wikipedia.

Hubo una segunda ocasión en que Safdie visitó Venezuela. Fue a finales de 1999 cuando la Maestría en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana, coordinada por el arquitecto Oscar Gauer, lo invitó a participar en sus cursos aprovechando su experiencia acumulada en el área hasta aquel entonces. Sus proyectos “post-Hábitat” para el Western Wall Precinct en Jerusalén (1974, no construido), la Nueva Ciudad de Modi’in entre Tel Aviv y Jerusalén (1989, construida), la Vancouver Library Square (1995, construido) y la David`s Village en Jerusalén (1998, construida) junto a sus reflexiones publicadas en los libros Beyond Habitat (1970), For everyone a garden (1974), Form and purpose (1980), The Harvard Jerusalem Studdio (1986), Jerusalem: the future of the past (1989) y The city after the automobile: An Architect’s Vision (1997) y el hecho de haber sido director del Programa de Diseño Urbano en la Escuela de Graduados de Diseño de la Universidad de Harvard desde 1978 hasta 1984 y de 1984 a 1989 profesor Ian Woodner de Arquitectura y Diseño Urbano en esa misma universidad, mostraban una importante espesor dentro de un línea de pensamiento que el postgrado de la UNIMET supo aprovechar muy bien. Además, Safdie dictó una conferencia abierta al público en el Centro de Arte la Estancia de La Floresta en la que realizó un repaso de su pensamiento traducido a través de su obra proyectual.

La trayectoria de Safdie como la todo arquitecto convertido en figura internacional ofrece aspectos valiosos y algunas contradicciones. Una de ellas tiene que ver con las declaraciones realmente contundentes que dio en el “World Architecture Festival 2014” celebrado en Singapur a las cuales hace mención Juan Pedro Posani en una nota publicada en musarq.blogspot.com aquel mismo año.

De las declaraciones dadas por Safdie, en las que rescata buena parte de los planteamientos fundamentales expuestos en su libro The city after the automobile: An Architect’s Vision (1997), Posani rescata lo siguiente: “La moda de los rascacielos y de la privatización de los espacios públicos está creando ciudades que no son dignas de nuestra civilización. Pienso que debemos reflexionar: nuestros instrumentos de planificación ya no son adecuados. La forma como hemos planificado en el pasado ya no es efectiva. Los arquitectos hoy están obsesionados con el diseño de torres aisladas, ésta es la nueva tipología, un ‘cluster’ de rascacielos de uso mixto sobre plataformas cada vez más privatizadas de centros comerciales. Ello está conduciendo a ciudades desconectadas en las cuales la noción de espacios compartidos está erosionada. Pienso que la mayor parte de la vanguardia de nuestra profesión hoy se preocupa sobre todo con la arquitectura-objeto. Con ello no se hace ciudad. Mientras no resolvamos esta paradoja seguiremos produciendo lugares urbanos descoyuntados y desconectados que no son dignos de nuestra civilización. Pienso que lo que le está ocurriendo al espacio público es que los bloques aislados de gran altura no resuelven la tarea de construir bloques realmente urbanos. Ellos no contribuyen a la ciudad interconectada que conocemos históricamente. Y ello nos plantea problemas extraordinarios que exigen respuestas.”

7. Safdie Architects. Raffles City Chongqing, China (2020)
8. Obra reciente de Safdie Architects. Arriba izquierda: Altair Residences, Colombo, Sri Lanka (2021). Abajo izquierda: Qorner Tower, Quito, Ecuador (2022). Derecha: Sky Hábitat, Singapur (2016)

La incoherencia entre lo declarado por Safdie y lo que recientemente ha realizado se evidencia al observar, por ejemplo, el conjunto de torres en la ciudad de Chongqing, China (Raffles City Chongqing) concluido en 2020, las Sky Habitat Residential Development en Singapur (2016) o los proyectos en construcción para las Residencias Altair en Sri Lanka y la ya mencionada Qorner Tower de Quito.

9. Derecha: Habitat 67 en Montreal de Moshe Shafdie. Derecha: Arbol para Vivir en Lechería de Fruto Vivas

Sin embargo, la resonancia que aún provoca “Hábitat 67” sumado a lo dicho por Safdie conducen a Posani a romper lanzas a favor de la «incomprendida» propuesta del “Árbol para vivir” realizado por Fruto Vivas en Lecherías, estado Anzoátegui (1994), por su proximidad con el experimento inicial del arquitecto israelí-canadiense en cuanto a la audacia que demuestra, la coincidencia en el uso que alberga, la forma en que está construido, su condición de “acontecimiento espacial y volumétrico” y, sobre todo, como “proposición distinta de vida urbana”.

Quede en nuestros lectores el constatar similitudes y diferencias y elaborar el correspondiente juicio de valor.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 3. https://arquitecturayempresa.es/noticia/50-anos-de-habitat-67

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela

4. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/626645/clasicos-de-arquitectura-habitat-67-moshe-sadfie/54067552c07a801b04000047?next_project=no

5. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/habitat-67/habitat67-sec/

6, 7, 8 y 9 izquierda. https://www.safdiearchitects.com/projects

9 derecha. https://www.pinterest.com/pin/143904150573297988/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 246

A partir del siglo XVI y XVII las representaciones cartográficas se fundamentaron en la recolección de datos a partir de las expediciones científicas y militares para asegurar el dominio de los imperios en sus colonias. Los avances en la cartografía como una forma sistemática de registro soportada en la medición, la observación y la representación con fines específicos, fueron posibles gracias a que distintos ingenieros, científicos y cartógrafos lograron levantar un mismo territorio en distintas épocas, con distintas técnicas, contribuyendo al avance de la disciplina y a un conocimiento mas exhaustivo y detallado del mundo.

1. Rutas realizadas por las corbetas La Atrevida y La Descubierta. Expedición Malaspina (1789-1794)

Don Felipe Bauzá y Cañas (1764-1834), es uno de estos cartógrafos que dedicaron su vida y obra a representar en papel, datos sobre la geografía, los pueblos, las ciudades y los territorios relacionados con la Corona Española. Bauzá fue un hombre renacentista: marino, grabador, maestro de dibujo, explorador, cartógrafo y político español, que estuvo a cargo de cartografiar, las cartas, rutas y los planos de la expedición Malaspina (también conocida como “Expedición Vuelta al Mundo”), la más importante expedición “científica y política” alrededor del mundo financiada por la Corona Española realizada entre 1789 y 1794, en la época ilustrada del Rey Carlos III, donde Bauzá ocupó el puesto de director de levantamiento de cartas y planos náuticos, siendo asignado a la corbeta Descubierta, tal y como señala Luisa Verás-Verdejo en “Las expediciones cartográficas de la Marina. Siglo XVIII” texto aparecido en Cartografía Hispánica: imagen de un mundo en construcción, 1503-1810 (2010).

Bauzá y Cañas también ejerció como dibujante en el proyecto del Atlas marítimo de España, uno de los grandes retos científicos del momento, pues el Atlas tuvo como objetivo de gran magnitud, nada mas y nada menos que la confección de la cartografía costera española y la determinación de la longitud del perímetro peninsular. Tambien lideró la expedición para producir el Atlas de la América Septentrional entre 1792 y 1805, que recorrió gran parte de las costas venezolanas entre 1794 y 1795.

El “Plano del Valle de Caracas y la costa de la Guayra” de Don Felipe Bauzá que ilustra nuestra postal del día de hoy, según reza en su viñeta, es el resultado de la recopilación de cartografías y datos previos, derivados de las observaciones de Alexander Von Humboldt y las cartas marítimas de Joaquín Francisco Fidalgo realizadas entre 1793 y 1794, así como también en los planos levantados con anterioridad por el ingeniero militar Agustín Crame. Cabe recordar que Crame hizo una representación similar con fines estratégico-militares del plan de defensa de la ciudad en 1778.

Bauzá logra representar en este hermoso plano de 43 x 35 cm. dibujado a tinta, pigmento, pluma y aguada todo el territorio del Valle de Caracas, asì como la cuadricula fundacional de Caracas y el casco de La Guaira, identificado como “Plano de la Plaza de la Guayra”.

El plano, en el que no se identifica escala alguna, evidencia en su sensible representación las relaciones fundamentales y elementos que componen el territorio, mostrando un conocimiento cabal de la geografía, las dimensiones, proporciones, alturas y distancias que constituyen el escenario del valle donde se inserta la ciudad. También considera dos encuadres distintos, uno para las ciudades a una escala mayor (en las esquinas izquierda y derecha del plano) y otro para el territorio, a una escala menor.

La representación privilegia el relieve del valle, hermosamente representado, dibujando cerros, cimas, y valles mediante el sombreado de una de las caras de la montaña. Los ríos y quebradas se dibujan en tinta negra, mientras que las ciudades, edificaciones y rancheríos se dibujan con pigmento rojo.

Observando con detenimiento este plano, podemos constatar algunas similitudes entre la forma de representación de Bauzá y el conocido plano de Caracas que mas tarde dibujaría Eduardo Röhl a partir de un vuelo aerofotográfico en 1934. Ello nos permite pensar que este plano puede haber servido como referencia gráfica para Röhl.

Dentro de la cartografía de Caracas, este es uno de los pocos planos históricos donde es posible apreciar toda la dimensión del valle, el cerro El Ávila y la costa del litoral. Podríamos decir que Bauzá, utiliza su experiencia y conocimientos, así como los antecedentes y descripciones realizadas por otros científicos y cartógrafos, para reconstruir el territorio con una mayor precisión en sus dimensiones y relaciones de distancia. Comparándolo con otros planos vemos que su encuadre es muy similar al que representó Pimentel, en el primer plano de la ciudad en 1578. Sin embargo, Bauzá orienta el plano al revés, con el norte hacia abajo, siguiendo los parámetros del plano representado por Agustín Crame en 1778.

El plano muestra el valle de Caracas desde el oeste mas allá de Cotiza, hasta Petare, al este; y desde la costa y la Guayra al norte, hasta Baruta y “Cariquao” al sur. Caracas se representa como una mancha urbana compacta, entre las quebradas Catuche, Caroata y el “río del Guaire”, al pie del cerro El Calvario. Algunas construcciones al este de la quebrada de Catuche, señalan que la ciudad se empieza a extender mas allá de los límites naturales inmediatos.

El dibujo muestra un rico escenario de múltiples vertientes, quebradas y cauces de agua provenientes del Ávila. El río Guaire divide el valle en dos partes norte y sur. Al norte del río se muestran grandes paños entre quebradas poblados por rancheríos y casas dispersas en el territorio. Mientras que, al sur, alejados del casco central, ya se identifican los poblados de Rincón, Valle, Baruta y González y, más al oeste, Antímano, Mamera y Cariquao. A partir del casco central es posible visualizar un sistema de caminos o rutas que conectan los pueblos de la periferia con la ciudad.

Bauzá solo señala en el plano dos edificaciones de importancia, el almacén de pólvora y la Casa del Real Amparo. Esta última era una edificación que aspiraba a sustituir el Hospital de San Lázaro al ser clausurado en 1776, pero que terminó sembrándose de hermosos jardines simétricos y utilizándose para celebraciones oficiales. La imagen de la Casa del Real Amparo tambien es recogida en el plano de Caracas de Francisco Depons de 1801.

El dibujo de la ciudad como tal, ubicado en la esquina inferior izquierda, muestra en detalle el conjunto aproximado de 85 manzanas, ordenadas alrededor de la Plaza del mercado y zonas agrícolas al sur, en la margen norte del río del Guaire.

En cuanto al plano de La Guayra (abajo a la derecha), ilustra cómo la ciudad se desarrolló estratégicamente a los pies de una colina limitada al oriente por el río Osorio, sobre la cual se construyó el “Castillo del Príncipe” (hoy conocido como Castillete de La Guaira), para proteger la ciudad. El sistema defensivo incluye un conjunto de fortificaciones alineadas -Castillos del Príncipe, San Carlos, San Agustín- y el Castillo Palomo situado más al este.

Bauzá y Cañas trabajó este plano en el exilio, pues tras la llegada del absolutismo, y “como consecuencia de su actuación política en el trienio liberal”, debió salir de España y escapar por Gibraltar hacia Londres en 1823. Allí continuó trabajando y emprendió nuevos proyectos cartográficos, entre ellos este plano del valle de Caracas, así como una carta oriental de las costas del seno mexicano y un mapa de parte del territorio de Colombia. El año en que dibujó este plano de Caracas, 1828, fue el mismo en que “fue condenado “a garrote vil” por la Corona Española, con confiscación de bienes y pérdida del cargo de director de trabajos hidrográficos. Sin embargo, “por el famoso Real Decreto del 23 de octubre de 1833, se proclamó una amnistía en la que Bauzá estaba incluido, lo cual le fue comunicado por la embajada de España en Londres el 4 de diciembre”, de acuerdo a Antonio Martínez y Guanter en “Biografía de Don Felipe Bauzá y Cañas. Capitán de Navío de la Real Armada Española”, Revista General de la Marina (2011). De allí también sabemos que “El día 2 de marzo de 1834 tuvo un dolor de cabeza, al que no hizo mucho caso porque estaba organizando ya el regreso. Al día siguiente forzaron la puerta de su casa, encontrándoselo cadáver en su cama. Según los médicos sufrió un ataque apopléjico sobre las tres o cuatro de la madrugada. Falleció el día 3 de marzo, contando con sesenta y nueve años de edad.”

El plano forma parte de los álbumes de dibujos de la expedición Malaspina donados por Carlos Sanz al Museo de América, a pesar de que su levantamiento no se produjo en esta expedición, sino en 1794, como parte de la expedición para producir el Atlas de la América Septentrional que se realizó entre 1792 y 1805, siendo José Francisco Fidalgo, quien estaba a cargo de la segunda división de Bergantines que formaban parte de la expedición, el encargado de realizar el levantamiento de la costa venezolana en 1793 durante seis meses, y La Guaira en 1794, como señala Verás-Verdejo.

2. Don Felipe Bauzá y Cañas

Dentro de la extensa obra cartográfica de Bauzá uno de sus planos mas complejos es el “Mapa de una parte del territorio de Colombia en la América Meridional, que comprende las nuevas provincias de Coro, Carabobo, Trujillo, Barinas, Achaguas, Caracas, Barcelona y Cumaná, Mérida, Casanare y Guayana”, publicado en 1841, que según Francisco de Solano en Relaciones topográficas de Venezuela 1815-1819 (1991) era comparable al “Mapa político de la República de Venezuela” realizado en 1840 por Agustín Codazzi, quien también se apoyó en las notas de Humboldt y Fidalgo. Su obra le valió a Bauzá ser miembro de la Real Sociedad Económica Matritense (1805), la Real Academia de la Historia (1807), la Royal Society de Londres (1819), la Academia de Ciencias de Turín (1821), la Academia Nacional (1821), la Royal Geographical Society (1831), la Real Sociedad Marítima de Lisboa (1832), la Academia de Ciencias de Baviera, y ser condecorado por el zar de Rusia con la orden de San Vladimiro.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/planos/el-plano-de-don-felipe-bauza-y-canas/

  1. https://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_Malaspina

2. https://dbe.rah.es/biografias/8167/felipe-bauza-y-canas

CONCURSO INTERNACIONAL PARA LA SEDE DE LA CORPORACIÓN ANDINA DE FOMENTO (CAF) EN ALTAMIRA, CARACAS. 2008

Un epílogo necesario

La elaboración del Contacto FAC se fundamenta en la posibilidad de aportar información trabajada con el mayor rigor posible de manera que permita poco a poco ayudar a reconstruir una parte de la memoria arquitectónica del país. Así, la presentación de temas de “contenido” se complementa con algunas notas o artículos de actualidad de lo que acontece en torno a la disciplina y su mundo editorial.

Afanados en darle cuerpo a nuestro objetivo central, hemos ido abriendo una serie de ventanas que temáticamente nos han permitido mostrar el quehacer de nuestros arquitectos. Una de ellas es la correspondiente a la necesidad de ir dejando huella de los concursos realizados a nivel nacional desde finales del siglo XIX y a lo largo del siglo XX hasta la actualidad. En tal sentido, debemos reconocer que, a la hora de irlos presentando, ha tendido a imponerse el interés fundamental de darlos sencillamente a conocer, decantándonos por una cierta «objetividad descriptiva» que apunta casi siempre a lo «políticamente correcto» que podría entenderse como evasión a emitir juicios críticos y al temor de desencadenar posibles debates que nos desvíen del eje que nos sostiene.

Sin embargo, con relación al siempre polémico tema de los concursos, hemos olvidado al reseñarlos que tras cada uno se encierra un sinfín de vivencias, sinsabores, reacciones y circunstancias que, en función de su impacto, escala, envergadura y resultados, han afectado siempre a los participantes, algunas veces al gremio y mucho menos a la opinión pública en general.

Ahora bien, como también consideramos necesario ir dando un intercambio fluido con nuestros lectores que, lamentablemente, no ocurre con mucha frecuencia, con relación al Concurso para la sede de la CAF nuestro amigo Enrique Larrañaga nos ha hecho ver a través de un mensaje enviado por correo electrónico que no fue un concurso cualquiera ya que “tenía una dimensión distinta por el ámbito del comitente y muy particularmente especial por la localización”. Y creemos que tiene razón.

Además Enrique, como prueba de la indignación que le causó como arquitecto y ciudadano el desarrollo y desenlace del evento “por lo que creo sería una afrenta a la ciudad y como académico perplejo después del ciclo de charlas que los jurados ofrecieron en la FAU-UCV y de donde uno podría haber inferido que un monumento tan cruel y agresivamente indiferente a su contexto como éste podría haber sido citado entre las críticas a los crímenes urbanos a que hicieron referencia, por ejemplo, Fernández-Galiano y Adriá” connotados miembros del jurado, nos informó (cosa que desconocíamos) que promovió en aquel entonces un “debate digital” que en parte se dio y en el que actuó como moderador. Posteriormente publicó en las redes sociales una serie de 12 textos que bajo el título “Moderador ya no tan moderado”, a modo de crónica por entregas, muestran con gran claridad las aristas que a su juicio tuvo aquel certamen y su nada alentador desenlace.

Centrado en la premisa inobjetable de que el “CLIENTE” del edificio objeto de este este concurso “no es la CAF (con todos los papeles que tenga) sino Caracas. Ni siquiera Altamira ni el Municipio Chacao, sino la ciudad. TODA”, la documentada, reflexiva, aguda y cuestionadora saga elaborada por Larrañaga, asiduo participante que conoce los avatares que rodean estos llamados, disecciona y analiza críticamente todos los frentes que un concurso de la envergadura del convocado debió enfrentar y sortear, cuya lectura recomendamos ampliamente y que puede consultarse mediante el link https://www.academia.edu/24669481/MODERADOR_YA_NO_TAN_MODERADO_I

El orden de las entregas estuvo encabezado por un “Preludio” seguido de los “Antecedentes” para luego entrar en materia a través de “Concursos: el ‘cliente’”, “Concursos: el ‘curador’”, “Concursos: el ‘jurado’” y “Concursos: participantes”, dedicados a describir y desmontar a los actores principales de la trama, pasando de inmediato a “Concurso CAF: ausencias”, donde pone el dedo en la llaga al momento de decir: “Pero nada extraña, indigna, duele más que la ausencia de la autoridad (tanto municipal como metropolitana; pasada y actual) en una calificación de la compatibilidad de la propuesta que se asume quiere desarrollarse con los planes para el lugar, su área circundante y todas las zonas afectadas (que es decir toda la ciudad). Si (como he escuchado) se ignoraron recomendaciones de diseño urbano formuladas por la Alcaldía para esta localización tan neurálgica y vital ¿por qué se calla? Si no las había y esta parcela simplemente se asumió, reguló y trató como otra más ¿cómo se explica eso? Y si es así ¿no es urgente actuar para revertir una ausencia que puede ser fatal?”.

Continúa Larrañaga analizando críticamente los proyectos que resultaron merecedores de premio y menciones, dedicando en “Primer premio: el epicentro” a poner sobre la mesa con tino y argumentación irrefutable, todas las falencias que la propuesta presentada por PRODUCTORA mostraba. Luego lleva a cabo otras tantas aproximaciones analíticas en “Premiados: torres” y “Premiados: masas” para cerrar con dos textos cargados de reflexión: “Posiciones” y “Propiedad, apropiado y apropiaciones” en los que deja clara, por si no lo hubiese hecho antes, su posición ante el panorama arquitectónico del momento y ante el deber ser de una edificación que busque comprometerse a fondo con la ciudad. A doce años del desenlace de aquel concurso pareciera que afortunadamente la CAF no procederá a construir la propuesta ganadora y que está pensándose seriamente si su sede principal debería continuar en Caracas. Sin embargo, la lectura de la crónica de Larrañaga, más allá del calor del momento en que se produjo, podría colocar de nuevo sobre el tapete el debate de fondo que buscaba generar: el de la ciudad que tenemos y la que queremos. De hecho el propio Enrique, activista sin descanso, lo mantiene vivo a través de una serie de interesantes artículos que han aparecido publicados en http://www.cinco8.com desde finales de 2020.
Desde aquí le abrimos las puertas a tan importante como necesaria discusión.

ACA

VALE LA PENA LEER

Arquitectura que no deja indiferente:

OMA envuelve para regalo

En Gwanggyo, al sur de Seúl, la oficina fundada por Koolhaas ha estrenado un edificio para los grandes almacenes The Galleria: un cubo de 10 plantas envuelto en triángulos pétreos y rodeado de un lazo facetado de vidrio por el que se circula

Anatxu Zabalbeascoa

Exterior de los almacenes The Galleria, diseñados por OMA en Gwanggyo (Corea del Sur).

23 septiembre 2020

Tomado de elpais.com

Lo feo también sorprende. A veces porque molesta, otras incomodando. El nuevo edificio de OMA, la oficina fundada por Rem Koolhaas, para los grandes almacenes coreanos The Galleria, en Gwanggyo, al sur de Seúl, quiere ser una roca. El inmueble busca añadir peso visual a la falta de historia de esta ciudad-dormitorio levantada a 25 kilómetros de la capital en 2004. Anhela sumar capas de expresión y arraigar más el nuevo edificio que la mayoría de los rascacielos que, según los arquitectos holandeses, componen la ciudad. Ciertamente, el panelado pétreo triangular de diversos colores —marrón, ocre y beige— invita a pensar en la geología, aunque remite, más directamente, a la inestabilidad de ciertos minerales: las construcciones cristalinas que, de tan brillantes, lejos de seducir deslumbran. Y, de manera mucho más mimética a las construcciones recreativas del parque junto al lago Suwon, en la ciudad que comparten una misma paleta de colores y una misma idea de dividir en triángulos el acabado. Una roca es una forma mineral estable. Y este cubo deformado por su envolvente parece querer ser orgánico desde lo inorgánico: los triángulos pétreos coloreados que lo envuelven pixelándolo.

Interior de la cinta de vidrio facetado que rodea a los grandes almacenes.

Una banda externa, asimétrica de vidrio facetado parece escurrirse por el exterior rodeando el edificio. Más cercana a una madriguera que a un pasillo, funciona como una grieta que parece estallar desde el centro del inmueble. Permite el paso de la luz y ofrece una iluminación nocturna de los almacenes sorprendente: algo así como un fuego fatuo. La banda existe para facilitar el acceso y recorrido de los clientes. No es la primera vez que en un edificio se circula por un recorrido exterior. Más allá de los inmuebles de vivienda con ese tipo de acceso, estos grandes almacenes hacen pensar en el Pompidou de Piano y Rogers en versión extraterrestre. O primitiva. Y esa incapacidad de situar un edificio en el tiempo forma parte de la sorpresa que ofrece el diseño.

OMA. Imagen del parque junto al lago Suwon.

Es, sin duda, un mérito de los arquitectos que hace posible la construcción de un lugar, pero presenta una paradoja: para dar solidez pétrea a una ciudad OMA aterriza un extraño meteorito. Aquí el plexiglás ha pasado a ser vidrio facetado —como un diamante— y el maquinismo tubular y la fuerza colorista del Pompidou se han convertido en una ostentosa joya. Del pop al despilfarro. De la estética fabril este proyecto viaja no a la cantera sino a la tienda de gemas preciosas. Así, a pesar de la fuerza de la imagen —y de la reinvención interna: en el recorrido se organizan exposiciones y actuaciones que mezclan consumo y cultura— la frescura juvenil del Pompidou queda lejos en un edificio que abraza el exceso retratando así a un lujo que necesita hablar alto. A este nuevo proyecto de OMA, le sucede algo parecido a otro edificio con ecos minerales y fachada de vidrio facetado —como si solo hubieran utilizado el material de lazo— proyectado por Herzog y de Meuron para Prada en Tokio hace casi dos décadas. Ambos edificios están, pero ¿contribuyen a construir el lugar o son más bien edificios-isla?

El valor de arriesgar, sorprender e incluso asustar, hay que reconocérselo siempre a OMA. La pregunta es si es suficiente. ¿En qué y cómo mejora la ciudad? ¿Es una obra de arte artesana e imperfecta? Y, tal vez la pregunta más difícil: ¿Llegará a gustarnos?

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 245

El concurso internacional convocado el año 2008 por la Corporación Andina de Fomento (CAF), hoy denominada Banco de Desarrollo de América Latina, mantuvo la atención de la comunidad arquitectónica nacional e internacional por sus características, la envergadura del ente que lo patrocinaba y el selecto grupo de profesionales que participó.

1. Dos vistas de la sede actual de la CAF en la avenida Luis Roche de Altamira, Caracas

La CAF (como entonces aún se le conocía) fue creada el 7 de febrero de 1968 e inició formalmente sus operaciones el 8 de junio de 1970 fijando su sede en Caracas, para la cual se construyó un edificio ubicado en la avenida Luis Roche de la urbanización Altamira.

De lo que se recoge en Wikipedia, sabemos que sus antecedentes se remontan a 1966 cuando, “tras la firma de la Declaración de Bogotá por los presidentes de Colombia, Chile, Venezuela, y los representantes personales de los primeros mandatarios de Ecuador y Perú, se aprobaba un programa de acción inmediata para los países andinos y Chile, que contemplaba la aplicación de medidas de integración económica y la coordinación de las políticas de los países participantes en materia comercial, industrial, financiera y en servicios de cooperación técnica. Se nombró una Comisión Mixta para atender dichas funciones y se propuso la creación de una corporación de fomento.”

Actualmente CAF-Banco de Desarrollo de América Latina “tiene como misión impulsar el desarrollo sostenible y la integración regional en América Latina, mediante el financiamiento de proyectos de los sectores público y privado, la provisión de cooperación técnica y otros servicios especializados”. Atiende, suministrando productos y servicios financieros múltiples, a una amplia cartera de clientes, constituida por los gobiernos de los Estados accionistas, instituciones financieras y empresas públicas y privadas. Está conformado por 19 países de América Latina, El Caribe y Europa, y 13 bancos privados (32 accionistas en total), siendo una de las principales fuentes de financiamiento multilateral y un importante generador de conocimiento para la región. Entre sus accionistas se encuentran: Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela, y 15 bancos privados de la región.

Ante la necesidad de contar con una sede más amplia, abogando por un concepto que respondiese a criterios de sostenibilidad, calidad urbana y ambiental, calidad arquitectónica y eficiencia funcional y que integrara espacios públicos a favor de la comunidad visto como oportunidad de hacerle un aporte urbano a la ciudad de Caracas, la CAF organizó en 2008 un concurso en dos etapas. La primera consistió en la presentación de antecedentes de firmas de arquitectura de los 17 países socios de la Corporación, donde se seleccionaron 52 oficinas que participarían en una segunda consistente en un concurso de anteproyectos de arquitectura donde llegaron 44 propuestas de Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

2. Vista aérea de la Plaza Altamira y sus alrededores. En la parte superior derecha se puede observar el terreno destinado al desarrollo del Concurso Internacional para la sede de la CAF

Los trabajos se desarrollarían sobre un importante terreno adquirido al sur de la Plaza Altamira, entre las avenidas Francisco de Miranda al norte (con la Plaza como referencia) y la José Félix Sosa al sur (con la vecindad de la Torre Británica), flanqueado por las avenidas Del Ávila -Luis Roche- al este y Sur Altamira -San Juan Bosco- al oeste, anteriormente ocupado por un pequeño centro comercial donde se encontraban las oficinas de Viasa y por el edificio Teatro Altamira proyectado por Luis Malaussena en 1959 (demolido en 2008) que llevaba mucho tiempo desalojado.
El jurado internacional integrado por Miquel Adriá, arquitecto español, director del Programa de Maestría de la Universidad Politécnica de Cataluña en México y de la revista Arquine; Beatriz Colomina, arquitecta española, catedrática y directora del Programa de Doctorado de Arquitectura de la Universidad de Princeton, E.E.U.U.; Luis Fernández-Galiano, arquitecto español, catedrático en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM); David Gouverneur, arquitecto venezolano, profesor de la Universidad de Pennsylvania, E.E.U.U. y de la Universidad Metropolitana de Caracas, Venezuela; Carlos Jiménez, arquitecto costarricense, catedrático de la Universidad de RICE en Houston, E.E.U.U.; José Rosas Vera, arquitecto chileno, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Pontificia Católica de Chile; Omar Seijas, arquitecto venezolano y vicepresidente del Colegio de Arquitectos de Venezuela; y Luis Enrique Berrizbeitia, vicepresidente ejecutivo de la CAF, actuando la arquitecta venezolana Elisa Silva como Secretaria, emitió su veredicto el 24 de septiembre de 2008.

3. Diversas imágenes que formaron parte de la entrega preparada por la firma PRODUCTORA de México, cuya propuesta obtuvo el primer premio del Concurso Internacional para la sede de la CAF

Resultó ganadora la propuesta presentada por la firma PRODUCTORA, estudio de arquitectura ubicado en Ciudad de México, conformado por arquitectos de diversas nacionalidades: Abel Perles (Argentina), Carlos Bedoya (México), Víctor Jaime (México) y Wonne Ickx (Bélgica); dicha propuesta fue elaborada en colaboración con “Lucio Muniaín et al” (Lucio Muniaín,  David Ortega, Alfonso E. Gutiérrez, Jorge Arroyo, Christian Estavillo y Alejandro Zapata) de México.

Para los ganadores del Primer Premio, cuyo conjunto tiene un total de 52.000 m2 de construcción, “La torre CAF, en Caracas Venezuela, es un proyecto simple y funcional en el que rescata criterios de sostenibilidad, ambientales y sobre todo urbanos. Esta torre se encuentra en un hito muy importante de la ciudad dialogando con el obelisco de la Plaza Altamira (y) juega un papel muy importante dentro del contexto ya que recupera el uso de la plaza como un espacio público, la permeabilidad en sus primeros cinco niveles ayuda a tener una interacción entre el edificio y la plaza. En los niveles superiores, cuenta en su fachada con una celosía metálica la cual nos permite tener una ilusión de solidez si se le ve a una distancia considerable. Su simpleza arquitectónica hace de este edificio una excelente propuesta para la creación de un hito urbano.”

El jurado, por su parte, rescatando buena parte de lo expresado por sus autores, destaca de la propuesta presentada por PRODUCTORA “su síntesis simple y acertada de los criterios de sostenibilidad, calidad urbana y ambiental, calidad arquitectónica y eficiencia funcional. Por tratarse de un hito singular dentro de uno de los contextos más característicos de la ciudad, la torre dialoga con el obelisco de la Plaza Altamira de Caracas, apostando nuevamente a la construcción de ciudad y de una imagen que una vez se logró al edificarse la plaza. La torre esbelta y racional reconoce la tradición de arquitectura moderna típicamente relacionada con Latinoamérica añadiéndole un espíritu de frescura y confianza. La modesta huella de la torre libera el terreno y ofrece a la ciudad un espacio público y abierto, de proyección cultural como acto de responsabilidad social.”

4. Parte de la entrega preparada por la firma Andrade Morettin Arquitectos Asociados Ltda. de Brasil, merecedora del segundo premio del Concurso Internacional para la sede de la CAF

El segundo lugar lo obtuvo la firma Andrade Morettin Arquitectos Asociados Ltda. de Brasil. Acerca de esta solución el jurado destacó “la sutileza de la arquitectura al tratarse de un cerramiento en celosía que encierra variados volúmenes. La flexibilidad, sostenibilidad y economía de la propuesta añaden valor, al igual que su prudencia y nivel de resolución. Responde de forma crítica a la imponente torre Británica que limita el terreno hacia el sur, replicando su altura y huella, con una aproximación contraria en su transparencia, ligereza y porosidad.”

5. Perspectiva que formó parte de la entrega preparada por la firma española QVE-arquitectos, merecedora del tercer premio del Concurso Internacional para la sede de la CAF

El tercer premio recayó sobre la firma española QVE-arquitectos y sobresale, en opinión del jurado, por “la profesionalidad y resolución de la propuesta. Se trata de una torre de plantas eficientes y flexibles, por su innovación estructural. Presenta una estrategia sostenible, racional e inteligente.”

6. Perspectivas correspondientes a las entregas e los equipos que fueron reconocidos con Mención en el Concurso Internacional para la sede de la CAF. Arriba izquierda: Vigliecca & Asociados de Brasil. Arriba derecha: TEN Arquitectos de México. Abajo izquierda: Juan Gustavo Scheps Grandal & Gualano + Gualano de Uruguay. Abajo derecha: Alessandro Famiglietti y Asociados de Venezuela

Las firmas que obtuvieron mención fueron: Vigliecca & Asociados de Brasil; TEN Arquitectos de México; Juan Gustavo Scheps Grandal & Gualano + Gualano de Uruguay y Alessandro Famiglietti y Asociados de Venezuela. El acto de premiación y la inauguración de la exhibición de las siete propuestas clasificadas se llevó a cabo el 6 de octubre de 2008 en la Galería CAF de Altamira y estuvo abierta al público a partir del 7 de octubre, durante un mes. Se contó en el acto con la presencia de Enrique García, presidente ejecutivo de la CAF y, además, con Abel Perles de PRODUCTORA y Lucio Muniaín quienes se trasladaron a Caracas para participar de las actividades organizadas por la institución en torno al evento.
Una vez pasada la resaca propia de todo acontecimiento de este tipo, la CAF, al parecer, colocó en una segunda prioridad la construcción del edificio sin que hasta el sol de hoy se sepa cuando será realizada una obra que la muy golpeada Caracas agradecería enormemente. Definitivamente a los concursos de arquitectura en Venezuela los sigue acompañando la mala fortuna.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 3, 4, 5 y 6. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-13179/resultados-concurso-nueva-sede-caf?ad_medium=gallery

1 y 2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad