Archivo de la categoría: Contenido desglosado

TAL DÍA COMO HOY…

… el 21 de enero de 1995 aparece, como primera entrega de ese año, el número 91 de Arquitectura HOY.

El encartado, que para aquel entonces contaba con 4 páginas, incluye en la primera el artículo “Australia, por ejemplo” con el que Juan Pedro Posani reabre fuegos dentro del enriquecedor diálogo que sostuvo con Alberto Sato, iniciado el 12 de noviembre del año anterior (ver Contacto FAC 53 de 12-11-2017) y que durará hasta el 11 de febrero.

Luego de una breve salutación de año nuevo en la que se recoge “… luego (…) de estas vacaciones en el olvido y en la nostalgia (…) se regresa al trabajo, a la rutina y también al drama de reconstruir a un país. Y queda la duda si no será a terminar de destruirlo”, frase premonitoria que pareciera sacada de nuestra más rabiosa actualidad, Posani intenta retomar la discusión “de cómo hacer arquitectura en un país como Venezuela”.

Para no morir en el intento refresca la importancia de tomar en consideración las circunstancias geográficas, la historia, la evolución cultural y política, aspectos todos que nos diferencian de otros lugares del planeta, pero centra la atención en aquello que permita alcanzar “una identificación efectiva y funcional con el mundo que se está construyendo”. Llegado a este punto, Posani insiste en priorizar el papel que para el profesional de la arquitectura debe jugar la consideración de los factores climáticos ampliada con la incorporación de “métodos constructivos y modalidades tipológicas”, donde se incorpore un diálogo efectivo entre diseñadores y usuarios así como una actitud que se aleje de la “imitación superficial de las grandes corrientes internacionales”.

Arriesgándose, cuan si fuera un predicador, a señalar «el buen camino» signado por el «reconocimiento de que en los factores materiales, sensoriales, tectónicos, más que en el gusto y en las modas estetizantes de las regiones culturales altamente desarrolladas”, como ruta necesaria para alcanzar “una meta de independencia de criterios y de logros -paradójicamente- internacionales”, Posani recomienda observar con atención, una vez más, la obra de Glenn Murcutt y, en particular, la casa Marika-Alderton (1994), proyectada para la familia de un artista aborigen australiano, prestando particular atención a todos los valores presentes allí que para él tienen sentido en pro de “descubrir los mecanismos auténticos, autónomos y originales de la creación arquitectónica”. El regalo de Murcutt para quienes habitan esta casa plenamente adecuada a las condiciones del lugar no es otra cosa que un espacio, una vivencia, un recuerdo y una inspiración de vida: “…una arquitectura realista y soberbia, en lo mínimo de sus dimensiones, que hace del clima y sus condicionantes el resorte desde el cual inventar o desarrollar una relación afectiva con las formas y con el país”. Así, Posani deja abierto un compás de espera para lo que será la respuesta que Sato publicaría la semana siguiente bajo el título de “Hic et nunc”.

Por otro lado, las páginas centrales del semanario están dedicadas a mostrar el trabajo ganador del Concurso de Anteproyectos (promocionado por el Instituto Nacional de la Vivienda -INAVI-) para desarrollos urbanísticos de Vivienda Multifamiliar Ampliable dentro del Área de Asistencia I de la Ley de Política Habitacional, que se había realizado ya hacía dos años, bajo la autoría del equipo integrado por los arquitectos Edwing Otero, Alfredo Sanabria, Juan Luchsinger y Hugo D’Enjoy (OSLD) y la participación del constructor Manuel Moreira y el ingeniero Carlos Giménez.

Con su publicación se buscaba rescatar esta interesante y rica propuesta, realizada bajo un estricto rigor geométrico, del olvido al que fue sometida por el propio ente promotor del concurso. Claramente ajustada a las bases del certamen, el proyecto ofrecía una “solución a la creciente demanda de viviendas de muy bajo costo, que pudiera satisfacer las necesidades inmediatas de un núcleo familiar básico (pareja) y que pudiera ampliarse conforme dicho núcleo fuese creciendo y prosperando”. La unidad básica de 36 m2 que puede crecer a un máximo de 72, “al tener una forma geométrica pura puede unirse con una o varias de diversas maneras, para producir agrupaciones multifamiliares, cuya forma dependerá del lugar donde se construya”, señalarán sus autores. Asimismo, se trata “de un sistema de organización espacial que no depende de un sistema constructivo específico”, pudiendo “ser utilizados otros materiales dependiendo de la región y las características particulares de cada problema”.

A 25 años vista, tanto el certamen como la respuesta dada por OSLD se adelantaron por mucho a lo que motivó la convocatoria en 2003 del Concurso Mundial de Arquitectura ELEMENTAL y al proyecto que desde el 2001 con ese nombre diera a conocer internacionalmente al Premio Pritzker 2016, el chileno Alejandro Aravena, cuya primera puesta en escena fue el desarrollo de Quinta Monroy en Iquique el año 2003.

El número 91 de Arquitectura HOY cierra con el artículo que especialmente elaborara Roberto Segre (1934-2013) desde Río de Janeiro, titulado “Fiesta de la democracia brasileña”, dedicado a analizar el significado de la celebración del año nuevo en ese país observando la manera como tuvo lugar en Río y en Brasilia y las divergencias existentes en cuanto a sus connotaciones urbanas.

Aunque en ambas ciudades los festejos de aquel fin de año se dieron “bajo los auspicios de una nueva esperanza: consolidar la persistencia y renovación democrática del sistema político brasileño, despojado de las atávicas e inexorables plagas de la corrupción, el clientelismo y la demagogia, tan arraigadas en el reino del Macondo latinoamericano (…) y aunque la toma de posesión del cargo presidencial de Fernando Henrique Cardoso el primero de enero, constituye el hecho unificador de las celebraciones, (…) en la playa de Copacabana se reunieron cuatro millones de personas en la espera del nuevo año; (mientras) en Brasilia, frente al Palacio del Planalto, sólo 4000 vitorearon al flamante mandatario”.

Tras describir con lujo de detalles la espléndida y apoteósica celebración carioca, signo inequívoco de una vitalidad urbana producto de años de maduración filtrada por usos, costumbres, interacción de estilos, funciones y tradiciones, Segre, pone el acento en la condición de urbus ex novo de Brasilia “cuyos espacios y edificios surgen de la proyectación demiúrgica carente de los estratos vivenciales que genera el paso del tiempo”, como causa fundamental de la desangelada conmemoración realizada allí, caracterizada por “el apego a sistemas representativos totalmente ajenos a la forma ‘futurista’ ” de la ciudad. La conclusión a la que llega Segre se traduce en una apuesta por que el Brasil urbano moderno quede signado, más que por la forma de su arquitectura, por la integración social de sus habitantes, tarea que hasta el día de hoy se constituye en una asignatura pendiente, pese a la ceremonia de investidura llena de auspiciosos significados y la certera gestión que encabezó el presidente Cardoso.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

La vida de los edificios

La mezquita de Córdoba, la lonja de Sevilla y un carmen en Granada

Rafael Moneo

Editorial Acantilado

2017

Nota de los editores

A través de tres artículos escritos en distintas épocas y circunstancias, Rafael Moneo nos acerca a la arquitectura invitándonos a observar con una nueva mirada dos edificios tan conocidos como la mezquita de Córdoba y la lonja de Sevilla, y a descubrir otro más reciente y secreto: el carmen de Rodríguez-Acosta en Granada. «Sobre los edificios -señala el reconocido arquitecto- gravita el tiempo […] estamos obligados a aceptar que sus vidas implican continuo cambio […] Al mismo tiempo la vida de los edificios está soportada por su arquitectura, por la permanencia de sus rasgos más característicos y, aunque parezca una paradoja, es tal permanencia la que permite apreciar los cambios». Un revelador e instructivo acercamiento a la historia y la geografía de nuestro país de la mano de uno de los arquitectos contemporáneos que mejor ha sabido hacer dialogar pasado y presente.

Nota de Javier García Librero

Tomada de Plataforma arquitectura

18 enero 2018

Bajo el título La vida de los edificios, se presentó a fines de diciembre el más reciente libro del arquitecto español Rafael Moneo -Premio Pritzker 1996- en un intento de ver la arquitectura desde “dentro, desde sus entrañas” a partir de tres edificios: la Mezquita de Córdoba, la Lonja de Sevilla y el carmen de Rodríguez-Acosta de Granada. Tres edificios de tres ciudades que el arquitecto considera imprescindibles para quien quiera conocer España y su arquitectura.

De esta manera, el libro se compone y divide en tres artículos asociados a cada uno de estos edificios, escritos en diferentes circunstancias y que han sido rescatados para componer y dar vida a este ensayo del gran arquitecto navarro y Premio Pritzker de la arquitectura en 1996.

El primero de ellos se titula “La mezquita de Córdoba: la vida de los edificios”, conferencia pronunciada por Moneo en la Harvard Graduate School of Design en mayo de 1977 y que estudia los criterios formales que subyacen tras las intervenciones que a lo largo del tiempo ha ido sufriendo el edificio cordobés. Un conjunto arquitectónico en cierto sentido huérfano, ya que, tal y como explica Moneo en el prólogo, su origen no se puede atribuir a un único arquitecto. Es por ello que el edificio se analiza a partir de lo que es en la actualidad y en el que, según el autor, “ha quedado fielmente documentada toda la historia de España”. 

La segunda parte del libro rescata el artículo “El arquitecto Juan de Herrera y el Discurso de la figura cúbica: la lonja de Sevilla como cubo elementado” y, como su propio título índica, tiene como protagonistas a la lonja de Sevilla y los propósitos de su arquitecto, Juan de Herrera. En este sentido Moneo explora “hasta qué punto un modo de pensar está en el origen de una obra de arquitectura”, es decir, el interés no se centra tanto en los aspectos formales que configuran este edificio como en el soporte ideológico que lo sustenta. 

Por último, el ensayo se cierra con el texto «El carmen de Rodríguez-Acosta en Granada» en el cual Moneo saca a relucir sus dotes detectivescas para identificar los autores de la que él considera una de las obras de arquitectura más notable y valiosa construida en España durante los años veinte.

Son muchos los arquitectos que intervinieron en el diseño de este edificio y que consiguieron materializar en un edificio el modo de ver y entender el mundo que tenía el pintor Rodríguez-Acosta. Entre los arquitectos que intervinieron en su construcción se encuentran: Ángel Casas, Ricardo Santa Cruz, Modesto Cendoya, Teodoro de Anasagasti y Felipe Giménez Lacal.  Este libro, por lo tanto, supone una estupenda oportunidad de adentrarse en la historia de tres edificios y ciudades imprescindibles de la arquitectura española y todo ello de la mano de un gran arquitecto que nos guía para descubrir y desentrañar los diferentes tiempos ocultos que la vida de estas arquitecturas escoden.

ACA

¿SABÍA USTED…

… que entre 1929 (Exposición Iberoamericana de Sevilla) -ver Contacto FAC nº 29 del 28-05-2017- y 1937 (Exposición Internacional de las Artes y Técnicas de la Vida Moderna en París) -ver Contacto FAC nº 14 del 12-02-2017-, Venezuela participa en dos eventos internacionales simultáneos organizados en 1930 por el Reino de Bélgica con pabellones diseñados, una vez más, por un arquitecto extranjero?

1. Carteles de las dos exposiciones con las que se celebraba el centenario de la independencia de Bélgica en 1930

Con motivo de la celebración en 1930 del centenario de la independencia de Bélgica de lo que se conoció como el Reino Unido de los Países Bajos, el gobierno de ese país organizó dos eventos casi simultáneos, uno en Amberes y otro en Lieja, dedicados a temas si se quiere bastante diferentes, que dieron pie a que se produjera la presencia de numerosos países a través de sendos edificios representativos.

Así, el 26 de abril abre sus puertas en Amberes, inaugurada por el Rey Alberto y la Reina Isabel junto al Duque y Duquesa de Brabante, la Exposición Internacional Colonial, Marítima y de Arte Flamenco (que duraría hasta el 5 de noviembre), y del 3 de mayo al 3 de noviembre le correspondió a Lieja organizar la que se conoció como Exposición Internacional de la Gran Industria, Ciencias y Aplicaciones, en la que tendría especial cabida el Antiguo Arte Valón. Como podrá notarse, el hecho mismo de dar pie a la realización al unísono de dos eventos en dos ciudades de gran importancia pertenecientes a regiones distintas del Reino, habla de las dificultades históricas que ha tenido Bélgica para concebirse como un país unido, problema que arrastra hasta nuestros días.

La magna celebración fue concebida, entonces, como una feria dual construyéndose dos impactantes recintos, que empujaron a Bruselas en 1935 a albergar una Exposición General de primera categoría, con la que debutaría como entidad oficial reguladora de este tipo de eventos la Oficina Internacional de Exposiciones (Bureau International des Expositions -BIE-).

2. Plano general de la Exposición Internacional Colonial, Marítima y de Arte Flamenco, Ambreres, 1930
3. Exposición Internacional Colonial, Marítima y de Arte Flamenco, Ambreres, 1930. Arriba izquierda: Pabellón de Brasil. Arriba derecha: Pabellón de los Países Bajos. Abajo izquierda: Pabellón de Dinamarca. Abajo derecha: Pabellón de Italia

Dentro de la competencia desplegada por ambas ciudades, algunas cuentas indican que la exposición de Amberes fue más grande y exitosa. Como una oda si se quiere desmedida y extemporánea al colonialismo europeo, aprovechando además su condición portuaria, se construyeron en esta feria llamativos pabellones a lo largo de la Avenida de la Colonie para las naciones y colonias tanto del país anfitrión como de Gran Bretaña, Francia, Holanda, Italia y Portugal. Finlandia y Noruega, en otra tónica, también contribuyeron con destacados edificios expositivos a los que se sumaron Austria, Brasil, Canadá, Dinamarca, España, Hungría, Japón, Letonia, Luxemburgo, Países Bajos, Persia, Polonia, Suecia, Yugoslavia y Venezuela. En total se registró la participación de 27 países, 18 de Europa y 9 del resto del mundo. Hubo también un Palacio de Artes Decorativas, un Pabellón de Amberes y el Edificio de Electricidad así como Salones de Navegación y Transporte, Feestpaleis, el Centennial Palace, un Salón de la Agricultura y una gran sección de entretenimiento. Aunque significativa, la presencia internacional no contó con Alemania y los Estados Unidos de América quienes declinaron su participación debido a la crisis económica de 1929. Alemania, sin embargo, estuvo representada sin rango oficial a través de las ciudades Hansa de Bremen, Hamburgo y Lübeck.

4. Exposición Internacional de la Gran Industria, Ciencias y Aplicaciones, Lieja, 1930. Plano de ubicación

Lieja, por su parte, centró su atención en la Ciencia, Industria, Economía Social, Agricultura y Música. La feria, ubicada en el Parque de Boverie (que había albergado la exposición de 1905), atrajo durante los seis meses que estuvo abierta al público a seis millones de visitantes, cifra muy por debajo de los doce millones que se registraron en Amberes, motivo por el cual se ha relativizado su éxito, achacándose ello al mal tiempo y la situación económica desatada a raíz del crash del 29. Su principal legado consistió en la realización de importantes proyectos de obras públicas para la ciudad entre las que destaca el puente-presa de Monsin.

5. Exposición Internacional de la Gran Industria, Ciencias y Aplicaciones, Lieja, 1930. Arriba izquierda: Pabellón de Francia. Arriba derecha: Pabellón de Italia. Abajo izquierda: Pabellón de la Electricidad. Abajo derecha: Pabellón de Polonia

En Lieja se levantaron más de veinte grandes palacios de exposiciones construidos a lo largo del río Mosa. Las naciones con edificios propios incluían Francia, Italia, España, Egipto, Checoslovaquia, Bélgica, Alemania (no oficial), España, Gran Bretaña (no oficial), Grecia, Japón, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, Suecia, Suiza, Checoslovaquia, Uruguay, Venezuela, Brasil, Colombia, Chile, Perú y Noruega. Adicionalmente había hasta cien pequeños pabellones para firmas individuales. La feria, que buscó recrear una ciudad moderna, incluyó hoteles flotantes a lo largo el río así como un Palacio de Vidrio y Cerámica, Selvicultura, una granja modelo, Palacio de Bellas Artes, un Edificio de Electricidad y un nuevo aeródromo. Además se incorporó como parte de los servicios de apoyo un estadio para 15.000 personas y un parque de diversiones.

En lo que concierne a la curiosa participación de Venezuela en ambas exposiciones, Orlando Marín en La nación representada: La arquitectura de los pabellones de Venezuela en las exposiciones internacionales durante el siglo XIX (2006) registra (con apoyo en las fuentes oficiales por él manejadas) cómo, tras recibir la invitación del Reino de Bélgica, el régimen gomecista la atiende y nombra una “comisión integrada por el Embajador Carlos Aristimuño Coll, Salvador Itriago Chacín y Víctor V. Maldonado, quien también es nombrado Comisario General de Venezuela en la Exposición, junto con el Cónsul en Amberes, Melquíades Parra Márquez”, contratándose el diseño y construcción de los dos pabellones al arquitecto belga Camille Daman.

El estilo que se impuso en la mayoría de las edificaciones de ambas ferias y que Daman asume para la representación nacional, alejándose de los estilos históricos que habían prevalecido en eventos anteriores, es el Art Déco: “un estilo de filiación académica pero de ornamentación simplificada, desarrollado particularmente en Alemania y Estados Unidos desde la década de 1920, en el que se actualiza la imagen del país, aún más moderna y progresista”.

6. Pabellón de Venezuela en la Exposición Internacional Colonial, Marítima y de Arte Flamenco, Ambreres, 1930. Arquitecto Camille Daman
7. Pabellón de Venezuela en la Exposición Internacional de la Gran Industria, Ciencias y Aplicaciones, Lieja, 1930. Arquitecto Camille Daman

Tal y como relata Marín apoyado en sus fuentes: “El edificio más grande y complejo construido para Venezuela fue el de Lieja: un bloque simétrico y cerrado de una sola planta, con 500 metros cuadrados de superficie, cuya fachada se amenizaba por una gran cantidad de altorrelieves y escalonamientos; por su parte, el stand de Amberes consta apenas de un pequeño salón flanqueado por dos terrazas apergoladas de uso ceremonial, rodeadas de pinturas murales que representaban algunos puertos del país; junto a ‘Venezuela’, las inscripciones ‘Pax’ y ‘Labor’ (una traducción al latín de las divisas del régimen gomecista) coronan la fachada y marcan los accesos del espacio central. Bajo el ‘nuevo rostro’ que había asumido ahora el país, fueron recibidos 18 Grandes Premios individuales y 353 colectivos; 45 Diplomas de Honor individuales y 146 colectivos; 119 Medallas de Oro, 126 de Plata, 65 de Bronce y otras recompensas, que totalizaron 904 preseas”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. http://jdpecon.com/expo/wfantwerpliege1930.html

2. https://www.todocoleccion.net/folletos-turismo/belgica-amberes-exposicion-internacional-maritima-1930-8-pl-iilustado-color-ft-2-_01~x62210408

3. http://www.fabrice-muller.be/liege/documents/cartes-postales/cartes-expo1930.html

4 y 5. http://www.fabrice-muller.be/liege/expo1930/expo1930.html#top

6 y 7. Marín O. La nación representada: La arquitectura de los pabellones de Venezuela en las exposiciones internacionales durante el siglo XIX, 2006

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

La obra de Le Corbusier, quien quizás sea el más importante arquitecto del siglo XX, sigue ofreciéndose como una fuente inagotable de aproximaciones, lecturas e interpretaciones. El pasado año 2107 Ediciones Asimétricas (Madrid) publicó dos textos, cuyas notas elaboradas por los editores reproducimos a continuación, que se suman al ya largo acerbo de miradas que dan cuenta de lo hecho por reconocido maestro suizo.

Le Corbusier. Fragmentos

Aitor Goitia

Ediciones Asimétricas

2017

Le Corbusier es un creador complejo y fascinante cuyas ideas, propuestas, proyectos y libros son imprescindibles para entender la arquitectura de los últimos cien años. Autor de diecisiete edificios considerados Patrimonio de la Humanidad, cada una de sus piezas tiene una presencia impactante por su formidable intensidad lumínica, matérica y cromática.

Aitor Goitia se ha aproximado a las obras de Le Corbusier sin intención alguna de documentarlas exhaustivamente, o de realizar el consabido reportaje completo y descriptivo. Por el contrario, desarrolla una mirada deliberadamente parcial, impertinente, curiosa, insatisfecha… una mirada voyeur que libera la obra de LC de tantas aproximaciones repetidas y visiones agotadas.

Trabajando casi exclusivamente entre el primer plano y el plano detalle, los provocadores encuadres de Goitia consiguen una intimidad sorprendente con la áspera materia construida por LC. Revelados en esta visión de plano corto, los cuerpos arquitectónicos se impregnan de sensualidad al ser rozados apenas por la luz rasante o se cargan de barroco dramatismo al ser tallados a lumínicos hachazos; los fragmentarios motivos, desde su cercanía carnal, lanzan al espectador un inesperado guiño al teñirse de vibrante color.

En las imágenes que Aitor Goitia ha capturado acaso encontramos menos al arquitecto que al pintor purista de precisas composiciones y al vigoroso escultor de volúmenes bajo el sol. Sus fotografías nos enseñan a ver la obra de Le Corbusier con una mirada inaugural y renueva la filosofía del maestro al abrir, una vez más, des yeux qui ne voient pas.

Breviario de Ronchamp

Josep Quetglas 

Ediciones Asimétricas

2017

Y si consagrar (sacrare) era el término que designaba la salida de las cosas de la esfera del derecho humano, profanar significaba, a la inversa, devolver las cosas al libre uso de la gente» – Giorgio Agamben, «Elogio della profanazione»

Devolver al libre uso del común la obra de Le Corbusier en Ronchamp: tal sería el deseo de este Breviario. Le Corbusier padeció en 1948 el fracaso de su proyecto de la Sainte-Baume, fulminado por la prohibición de las autoridades de la Iglesia católica francesa. Pero en el cruce entre el camino de tierra, por donde entraban en lo que sería Francia, las poblaciones nómadas desde la Prehistoria, y el camino del agua, que une las fuentes y los cursos del Rin y del Ródano, Le Corbusier consiguió convertir una vieja capilla católica en un monumento a la presencia humana, identificada con la línea vertical que crea nuestro cuerpo en pie sobre la tierra, ligándolo a ese otro monumento que él mismo levantó muy cerca de aquí: la torre de control de la esclusa Kembs-Niffer, que dirige la marcha horizontal de las aguas.

ACA

NOTA EDITORIAL (nº 59)

El año que comienza se nos presenta como el más complicado de cuantos hayan transcurrido desde que se recuperó la democracia en 1958. En lo social, en lo económico y en lo político transitaremos momentos duros que nos colocarán ante trascendentales dilemas y ante el compromiso de asumir nuestras respectivas responsabilidades con miras a construir el país mejor y diferente que está por venir. Desde este modesto espacio continuaremos haciendo lo que creemos nos corresponde convencidos de que en manos de todos y cada uno de nosotros recae la responsabilidad de aportar en la elaboración de un proyecto para Venezuela que incorpore al otro y permita sentir que somos una colectividad más que una suma de individuos que luchan por la simple supervivencia. Ánimo, salud y capacidad para discernir entre lo importante y lo circunstancial es lo que deseamos para todos confiados en que gracias a la tenacidad, el esfuerzo y la solidaridad despertaremos más temprano que tarde de esta terrible pesadilla que nos agobia.

FUNDACIÓN ARQUITECTURA Y CIUDAD

Presidente
Henrique Vera

Vicepresidente
Iván González Viso

Secretaria
Michela Baldi

Secretario Suplente
Pedro Franco

Tesorero
Azier Calvo

Tesorera Suplente
Maya Suárez

Consejera
Beatriz Hernández

Consejero Suplente
Garcilaso Pumar

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 94

El “Plano de Caracas y sus alrededores” que Federico Vegas e Iván González Viso no dudan en calificar como “El plano más bello de Caracas” en el ensayo introductorio de Caracas del valle al mar . Guía de arquitectura y paisaje (2015) titulado “Historia de Caracas a través de sus planos”, nos permite reconocer, en primer lugar, a Eduardo Röhl como sucesor de Ricardo Razetti en la importante tarea de representar gráficamente la ciudad.

Los planos de Röhl a diferencia de los de Razetti ofrecen la oportunidad de encontrar un nuevo estilo y una nueva visión a la hora de plasmar la trama urbana donde sin lugar a dudas la geografía pasa a ser el principal protagonista. En particular el que hoy ilustra nuestra postal se trata de un dibujo de 96 x 65 cms, en tonos ocres, amarillo y naranja realizado a escala 1: 30.000 con base en una foto aérea donde aparecen todas las montañas y valles de lo que será la Caracas metropolitana que permite, al igual que en la primera representación 1576, hablar tanto de un plano como de un mapa ya que abarca las costas del Caribe e incorpora a La Guaira y Macuto como áreas de influencia de la capital.

Como también señalan Vegas y González Viso el plano de Röhl permite delimitar lo que se ha denominado como “la ciudad del caballo”: “En este enorme contexto geográfico parece adivinarse un caballo recostado contra el Ávila, cuyo hocico muerde a Catia y por entre sus orejas sale la vía hacia La Guaira, mientras una pata delantera se alarga al oeste, acompañando el curso del Guaire y pisando Antímano con su casco; la otra pata se dirige hacia El Valle, acompañada por el río del mismo nombre. De las patas traseras vemos poco; el plano no ofrece gran parte de las áreas del sureste hacia donde Caracas aún está por desarrollarse. Parece que Röhl no previó un crecimiento en esa dirección. El noble caballo tiene a Petare en los testículos y la cola se alza señalando el camino hacia Guarenas. Justo en su corazón reside la vieja trama colonial y la plaza Bolívar. Como buen herbívoro tiene en el estómago al parque Los Caobos”.

Más allá de posibles asociaciones figurativas, este plano, que se realiza un año antes de la muerte de Gómez, evidencia el crecimiento de una ciudad impulsada por la bonanza que ya otorgaba la explotación petrolera. Caracas se empieza a ampliar decididamente hacia el este: la trama del damero fundacional salta la quebrada de Anauco y se desordena en función de la paulatina ocupación que se irá dando de las haciendas ubicadas al oriente que, de manos de urbanizadores como Luis Roche y Juan Bernardo Arismendi, se pensaba podrían permanecer al margen del centro de la ciudad albergando “viviendas unifamiliares aisladas”. Dichos desarrollos aparecen en tonos de amarillo al igual que las nuevas urbanizaciones ya trazadas para la época: Los Caobos, La Florida, el Country Club, Campo Alegre, Los Palos Grandes y Sebucán donde sus edificaciones aparecen resaltadas junto a la vialidad. Por otro lado el color naranja se usa para señalar el casco colonial del centro y los pueblos de origen colonial como Petare y Chacao, los cuales pasan a ser importantes puntos de referencia, quedando en blanco “entre los relieves de las montañas y colinas, gran parte de las tierras de los valles (…), como vacíos que esperan el impacto urbano”.

La “Conquista del este”, particularmente resaltada por Vegas y González Viso, les permitirá afirmar cómo el tipo de desarrollo allí planteado basado en lo “unifamiliar” y lo “aislado” se constituiría en “una difícil semilla para cultivar una ciudad”. El hecho de que los nuevos urbanismos no se hubieran planteado ni siquiera estar comunicados entre sí en virtud de la separación que imponían las quebradas que bajaban del Ávila en sentido norte-sur entre diferentes haciendas cafetaleras, permite apreciar como único medio de conexión la aparición al sur de lo que será la avenida Francisco de Miranda. Aunque a trancas y barrancas las conexiones entre urbanizaciones se producirán después, sin duda “este aislamiento parece ser parte de una estrategia, de una intención consciente. Se está pasando de la ciudad congregada a una ciudad disgregada por vocación”, donde vemos cómo “las texturas compactas, que definen la cuadra del damero, contrastan con la textura atomizada de las viviendas aisladas” y “la casa urbana de patio comenzaba a ser relegada por las casas suburbanas de jardín perimetral”.

IGV