Archivo de la categoría: Contenido desglosado

ES NOTICIA

Grafton Architects, ganadoras de la RIBA Royal Gold Medal 2020

Por Eric Baldwin

Yvonne Farrell y Shelley McNamara

8 de octubre, 2019

Tomado de Plataforma arquitectura

Grafton Architects, el estudio de arquitectura con sede en Dublín, ha sido anunciado como el ganador de la RIBA Royal Gold Medal 2020, un premio que representa el mayor honor y prestigio para los arquitectos y arquitectas del Reino Unido. Valorando la importante contribución global que las oficinas galardonadas hacen a la arquitectura, el premio se caracteriza por ser reconocido de manera personal por la Reina Isabel II. RIBA identificó que la práctica del estudio y su enfoque en las personas ha alcanzado actualmente una trascendencia a nivel mundial, siendo especialmente reconocidos por sus ejemplares edificios educativos.

Grafton Architects

Yvonne Farrell y Shelley McNamara fundaron «Grafton Architects» de manera conjunta en el año 1978, en el cual actualmente siguen trabajando con la colaboración de los directores Gerard Carty y Philippe O’Sullivan, vinculados a la oficina desde el año 1992. El nombre del mismo se inspiró en la ubicación original de su primer estudio, localizado en la calle Grafton en el centro de Dublín: una ciudad que ha influido en su enfoque sobre la arquitectura y que ellos ciertamente han ayudado a formar. Formando parte del Grupo’91 – un colectivo que agrupaba ocho jóvenes estudios- en la década de 1990, por ejemplo, participaron en la regeneración del distrito Temple Bar de Dublín.

Universidad de Ingeniería y Tecnología – UTEC, 2015

Actualmente, el estudio se encuentra trabajando en diversos proyectos obtenidos mediante concursos internacionales, entre los que se encuentran el Marshall Building para la Escuela de Economía de Londres (LSE); el Town House Building para la Kingston University de Londres; la Escuela de Economía para la Universidad de Toulouse I Capitole; el Edificio Universitario para el Institut Mines-Télécom de París Saclay; el proyecto del City Library & Parnell Square Cultural Quarter en Dublín, junto con Shaffery Architects; y la nueva sede de la Electricity Supply Board en Dublín, con arquitectos del estudio O’Mahony Pike.

Bocconi University Milan, 2008
Solstice Centro de Artes, Navan, Irlanda, 2006

Las directoras de Grafton Architects han dado clases y conferencias en algunas de las universidades más famosas del mundo. También, han sido curadoras de exposiciones y exhibido sus propios trabajos a lo largo de todo el mundo. En 2018 Yvonne Farrell y Shelley McNamara curaron la Bienal de Arquitectura de Venecia que, con el temática ‘Freespace’, reflexionó sobre la disciplina poniendo énfasis en la humanidad y la generosidad – principios que se extienden a lo largo de su propia práctica.

Al escuchar la noticia de que recibirán la RIBA Royal Gold Medal 2020, Yvonne Farrell y Shelley McNamara comentaron que: «Al igual que los arquitectos de todo el mundo, todos en Grafton Architects trabajamos duro, otorgándole a cada proyecto la atención necesaria para enriquecer la vida de las personas. Para nosotros, la arquitectura es una profesión optimista que tiene la oportunidad de anticiparse a las realidades del futuro. Es una de las disciplinas de mayor importancia cultural pues configura los espacios destinados al desarrollo de la vida humana y traduce las necesidades y los sueños de las personas en formas construidas. Compartimos este honor con todos nuestros clientes, equipos de diseño, contratistas y colegas – pasados y presentes – con los cuales, trabajando juntos, podemos traducir nuestras ideas en realidades. La noticia de que Grafton Architects recibirá la RIBA Royal Gold Medal 2020 hace de este un momento muy especial y feliz en nuestras vidas. ¡Un sincero ‘Gracias’ a todos los que han hecho esto posible!» La RIBA Royal Gold Medal le será entregada a Grafton Architects en una ceremonia especial a celebrarse a comienzo del año 2020.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 182

“If you’re going underground, why do you need to bother about geography? It’s not so important. Connections are the thing”

Henry Charles Beck

(Conversación con Ken Garland, recontada por Garland en el show de la BBC Design Classics en 1994, citado por Janin Hadlaw, “The London Underground Map: Imagining Modern Time and Space», Design Issues 19, no. 1 -2003-)

La pregunta de Henry Charles Beck, dibujante de ingeniería electrónica quien trabajaba en la dirección de señalética del Metro de Londres, constituye la clave de la representación de una de los mapas mas influyentes de la historia: el mapa del Metro de Londres, ideado por Beck en 1930, y que años más tarde serviría como referencia para el plano del Metro de Caracas diseñado en los años 80. 

Como bien señala Mark Ovenden en London urderground by design (2013), “Beck se basó en el diseño de los circuitos electrónicos para diseñar un nuevo estilo de mapa, apoyado en dos ideas claras: dejar de lado las relaciones de distancia reales entre las estaciones, mostrando una posición referencial en vez de una geográficamente exacta y utilizar colores distintivos para cada línea de tren. El objetivo era simplificar la interpretación del mapa a los usuarios de la red de metro, dejando solo la información esencial para que éste fuese entendible para la mayoría”. Según Michael Bierut (The genius of the London Tube Map, 2018), Beck organizó la información y produjo el plano respondiendo a tres principios: en primer lugar la focalización, es decir, pensar a quién estaba dirigido el plano; en segundo lugar la simplicidad, cuál es la forma gráfica más simple de solventar la necesidad; y, en tercer lugar, pensar en forma interdisciplinar. Beck se percató de que la ubicación física de las estaciones situadas en su mayoría bajo tierra, eran irrelevantes para el pasajero, quien tan sólo pretendía encontrar cómo llegar de una estación a otra, dónde subir y dónde bajar. Como toda red, la función era lo primordial, ni la distancia, ni la geografía eran relevantes. Beck, logró abstraerse del marco físico y geográfico de la ciudad para producir un mapa abstracto.

La importancia del paradigmático mapa de Beck reside en el cambio estético que implementó, desechando la geografía como base cartográfica a diferencia de los diseños anteriores, que consideraron situar las estaciones sobre un plano real presentando la información de forma desordenada e ilegible.

El plano del Metro de Londres de Beck, que ha servido como modelo e inspiración para diseñar casi todos los demás mapas de los sistemas de metro del mundo, es “una pieza paradigmática del diseño de información, un hito en la memoria gráfica de la ciudad y uno de los elementos de merchandising más rentables del siglo pasado”, según lo publicado por Álvaro Sáenz en el portal dis-up! en 2013 (https://www.disup.com/clasico-mapa-del-metro-de-londres/).

De tal manera y como ya anunciáramos, el plano del Metro de Caracas también adoptó el sistema de representación de Beck para permitir al usuario orientarse bajo la ciudad en la red de transporte subterránea que recorre sus entrañas.
Aunque la conceptualización gráfica inicial del proyecto Metro fue abordada por la oficina de arquitectura BMPT (Bemergui, Menéndez, Posani y Tobito), y su desarrollo corrió por cuenta de la División de arquitectura y diseño ambiental Metro de Caracas, en el que trabajaron los arquitectos Max Pedemonte y Erling Oloe, el primer plano del Metro de Caracas, fue ideado en 1982 por el diseñador gráfico y pintor Santiago Pol (Barcelona, España 1946). Pol desarrolló para  Caracas un mapa topológico, un diagrama que ha sido simplificado para mostrar sólo las estaciones, descartando detalles innecesarios. El plano muestra en apariencia una red autónoma e independiente a las incidencias de la superficie. Las estaciones dibujan un alter ego de la estructura de las calles, un mapa de uso de la ciudad organizado en torno a los focos de concentración, que constituyen las estaciones, como apunta Josep Percerisa en Metro. Galaxias metropolitanas (2002), quien además afirmará: “El plano representa una realidad funcional, que contempla las estaciones y sus trazados, sin estar ajustados en forma precisa a la dimensión real de espacio que hay entre ellas”.

El plano de Pol tiene los mismos valores del plano de Beck: una simplicidad y esquematismo que permite saber exactamente a dónde vamos con una simple mirada al dibujo. En él se representa la línea de las rutas con rectas simples y colores, colocando las estaciones a la misma distancia gráfica, eliminando la escala y los detalles, permitiendo su fácil legibilidad por parte del usuario. Al igual que el plano de Beck, el diagrama de Pol utiliza ángulos sencillos, horizontales y verticales con algunas variaciones en un ángulo de 45 grados. De la misma forma cada línea de metro, tiene un color especifico. Por otro lado, los colores que identificaban los cuatro tramos del sistema, naranja, amarillo, azul y verde, fueron a su vez utilizados como una banda horizontal sobre los vagones del tren reforzando la identidad del sistema.

La conceptualización de Pol sigue una lógica de crecimiento emparentada con la geografía del valle: la línea troncal 1, entre Propatria y Palo Verde con veintidós estaciones, y la línea 2, con trece estaciones trazada en el sentido del valle secundario que conduce a Las Adjuntas a partir de la Estación Capitolio.

El sistema de Metro de Caracas sustituyó la letra “U” (Underground) utilizada en el metro inglés implantada por Frank Pick (abogado director de Publicity del Metro de Londres quien implementó un lenguaje y una estética común de imagen para la señalética del sistema) en 1908, por la letra “M” de Metro, en color rojo, y tipografía Helvética como forma de identificación. Este logo se acompañaba también por los cuatro colores de las líneas de transporte.

El plano inicial lucía así ordenado, bien diseñado, limpio y legible para todos, y representó la fluidez y lo efímero del transporte subterráneo en cuanto su carácter de red, concepto que se enmarca también bajo los mismo adjetivos calificativos esbozados por Federico Vegas en el ensayo “Una ciudad en sus redes y en sus tramas” (2000).

Así, la red, tal y como explica Max Pedemonte en el artículo “El Metro de Caracas” aparecido en el nº 65 (1983) de la revista PUNTO, estaba constituida por una línea (la 1 inaugurada en 1983), de 30,9 kilómetros, entre las estaciones de Propatria y Palo Verde en color naranja, sirviendo la zona más congestionada y de mayor cantidad de desplazamientos de la ciudad. La línea 1 se desarrolló a lo largo de las avenidas España, Universidad, Abraham Lincoln y Francisco de Miranda, construyendo la columna vertebral del sistema a lo largo del valle central. Como complemento sería bueno recordar, junto a Pedemonte, que el proyecto del tramo comprendido entre Propatria y La Hoyada estuvo a cargo de Parson, Brinckerhoff-Tudor-Brechtel, junto a Mario Bemergui, mientras que las estaciones del tramo Parque Carabobo-Chacaito estuvieron a cargo de la Compañía Anónima Metro de Caracas -C.A.M.C- (Max Pedemonte) estando el proyecto de las estaciones Parque Carabobo y Bellas Artes bajo la responsabilidad de Ocoidesa, Siso y Shaw arquitectos;  y el de las estaciones Colegio de Ingenieros, Plaza Venezuela, Sabana Grande y Chacaito) a cargo del consorcio Grid APM C.A, Gustavo Niño – Gustavo Legórburu arquitectos.

De la misma forma el trazado de las líneas 2, con 26,5 km. (inaugurada en 1987) y la futura línea 3 que se desprenden de la línea 1, reconocen la dirección hacia los sub-valles de Caracas a partir de las estaciones de Capitolio y Plaza Venezuela respectivamente.

El plano y la letra “M” crearon una clara identidad del sistema en la ciudad, que le permitió formar parte de su imaginario. El sistema transformó el contexto urbano alrededor de cada una de las estaciones, ofreció nuevas alternativas peatonales a la ciudad, e incorporó intervenciones de grandes artistas locales (Soto, Cruz-Diez, Otero, Narváez, Zitman, Gego y otros), junto a una señalización, equipamiento interior, ambientación, iluminación e integración artística de alta factura bajo la dirección de Max Pedemonte, a cargo de la División de Arquitectura de la C.A. Metro de Caracas. Todo ello contribuyó a darle un rasgo particular a cada estación, intentando  construir a través del sistema de túneles una nueva relación con la ciudad. Tanto Pol como los arquitectos que dirigieron el Metro entendieron que la representación del plano del sistema obedecía a un problema local, pero también debía responder a una forma de representación universal y permanente.

Esta simplificación permitió que el plano de la red de transporte siguiera aumentando y complejizándose en función del crecimiento de la ciudad con sucesivas actualizaciones que alteraron su diseño original hasta 1989. Más adelante la incorporación de una mayor cantidad de líneas, traería como consecuencia la necesidad de repensar la imagen y el plano. De esta forma se ensayaron nuevos grafismos donde la legibilidad propuesta por Beck para el London Tube, comprendida y aplicada por Pol para la red de Metro de Caracas se perdió. El plano de Pol fue sustituido por nuevas representaciones que si bien debían responder a la complejidad del sistema por razones de crecimiento, alteraron la potente identidad inicial por una imagen visualmente confusa que luego fue modificada para introducir contenidos gráficos emparentados a ideologías y propaganda.

El mapa del Metro de Caracas, a diferencia de otros mapas de metro, desafió la aseveración de Beck, de que solo la conectividad y no la geografía era lo importante. El mapa de Pol reafirma la forma urbana de Caracas, y su trazado adaptado a la geografía consideró los estrechos valles y corredores naturales que constituyen el espacio vital de la capital, para construir mejores condiciones de vida urbana en la ciudad, como señala Pedemonte. Su imagen favoreció la compresión de la forma urbana de Caracas, privilegiando el aspecto más comprometido del metro con su trama y coincidiendo con el aspecto más metropolitano de la ciudad: la idea de red.

Esta versión del plano que hoy ilustra nuestra postal, cuya fecha exacta como ya dijimos desconocemos pero que es próxima al momento de su inauguración (1983), difícilmente puede explicar otros registros de la ciudad que la soporta, pero sí permite construir una imagen abstracta que guarda sentido con su geografía. Hoy los planos de las redes de Metro forman parte de un lenguaje universal y condensan complejas ciudades en una construcción visual de claras geometrías con líneas, puntos y colores diseñados para ser comprendidos por todos.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Colección Crono Arquitectura Venezuela

HA SIDO NOTICIA

XI BIAU

Asunción 2019

En el transcurso de la semana que concluye (6 al 11 de octubre) se llevó a cabo en Asunción, Paraguay, la XI edición de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU). Varios espacios en la ciudad acogieron exposiciones, conferencias y debates, así como una muestra de cine y actividades populares.  Quizás valga la pena recordar que la BIAU es una iniciativa del Gobierno de España en colaboración con distintas instituciones iberoamericanas, que se ha consolidado a través del tiempo como una de las referencias fundamentales a nivel internacional para conocer la situación actual y prospectiva de la arquitectura y el urbanismo en la comunidad iberoamericana.

Las actividades básicas de la Bienal giran en torno al reconocimiento y difusión de las trayectorias profesionales más relevantes, de las obras más significativas de arquitectura y urbanismo, las mejores publicaciones, los trabajos de investigación más sobresalientes, y las mejores ideas de arquitectos y estudiantes de arquitectura. Las selecciones realizadas por los jurados de cada uno de los temas que abarca se incluyen en el catálogo que para cada edición se publica y en las exposiciones correspondientes que se montan.

La BIAU, de lo que se recoge en su portal web, «quiere ser una plataforma estable de debate, de reflexión, de intercambio de experiencias y de relación entre profesionales de la Arquitectura y el Urbanismo de los 22 países que participan en ella a ambos lados del Atlántico. La Bienal también es un instrumento de construcción de un pensamiento crítico y de acercamiento de los valores de la Arquitectura y el Urbanismo a los ciudadanos y al conjunto de la sociedad en general».

En esta edición, bajo el eje conceptual aĩ paragua y. Madre de Ciudades Arturo Franco y Ana Román, Comisarios/directores de la XI BIAU buscaron darle cuerpo a una declaración que se resume de la siguiente manera: “Iberoamérica se habita y construye al mismo tiempo. Se repara constantemente. Construye los espacios la misma persona que los habita, por lo tanto piensa en lo que construye y construye con lo que hay. Iberoamérica se vive siempre como una ciudad en formación, latiendo, mestiza, imperfecta. La XI Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo nos muestra cómo vivimos en Iberoamérica. Nos lo muestra con naturalidad, hablando de lo cotidiano. Ahí reside su radicalidad”.

Barrio Ricardo Brugada, más conocido como La Chacarita, Asunción, Paraguay

El barrio Ricardo Brugada, más conocido como La Chacarita, uno de los más antiguos de la capital paraguaya, fue el elegido para protagonizar la Bienal de tal manera que con la colaboración de sus habitantes ha sido posible exponer las obras ganadoras en sus viviendas particulares. Por otro lado, los curadores nacionales de los países participantes en la bienal han liderado 13 grupos de trabajo para desarrollar propuestas de mejoramiento y transformación en el barrio, precedidos por una serie de encuentros entre arquitectos locales y vecinos de La Chacarita. Cada grupo, compuesto por un curador nacional, un equipo de arquitectos locales y la ayuda imprescindible de los chacariteños, presentó un proyecto para un punto del barrio los cuales pueden ser revisados en https://tinyurl.com/XIBIAULaChacarita.

El 7 de octubre se dieron a conocer las obras ganadoras y se entregaron todos los premios. La ceremonia que tuvo lugar (al igual que la inauguración) en el Teatro Municipal de Asunción reconoció los siguientes renglones:

Panorama de Obras

Se seleccionaron 17 obras ganadoras y 2 premios especiales dentro de una convocatoria en la que inicialmente se presentaron un total de 997 propuestas. Entre las obras ganadoras predominan los espacios colectivos, aunque también han resultado destacadas residencias, así como rehabilitaciones. Las obras ganadoras se encuentran en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, España, México, Paraguay, Perú, Portugal, Uruguay y Venezuela.

Cabe destacar la selección dentro de las 17 obras ganadoras de la Iglesia San Juan María Vianney-Media Legua de Elisa Silva/Enlace Arquitectura que representó a Venezuela, reseñada ampliamente en estas páginas el 14-07-2019 (Contacto FAC nº 134).

Las 17 propuestas ganadoras son las siguientes:

– Refuncionalización Ex – Molino Marconetti. Liceo Municipal Antonio Fuentes del Arco. Subsecretaría De Obras De Arquitectura De La Ciudad De Santa Fe .Arq. Marcelo Pascualón / Arq. Lucas Condal / Arq. Martín González / Arq. Luciana Viñuela / Arq. Andrés Francesconi / Arq. Daniel Imhoff / Arq. Javier Barducco / Arq. Germán Müller / Arq. Javier Espindola / Arq. Carlos Di Napoli / Arq. Andrés Grau / Arq. Felicita Cersofio / Arq. Julieta Zampedri / Arq. Erica Leyón / Arq. Federico Cairoli / Arq. Aylen Torres , Argentina

– Sesc 24 De Maio , Paulo Mendes Da Rocha + Mmbb Arquitetos , Brasil

– Capela Ingá-Mirim , Rodrigo Quintella Messina, Francisco Javier Rivas , Brasil

– Sede Para Uma Fábrica De Blocos , Anna Juni, Enk Te Winkel E Gustavo Delonero [Vão]  , Brasil

– Edificio Municipal de Nancagua , Alejandro Beals, Loreto Lyon , Chile

– Casa de las camas en el aire , Al Borde , Ecuador

– Casa Entre Bloques , Natura Futura Arquitectura , Ecuador

– Museo del Clima en Lleida (2008-2018) , Toni Gironès Saderra , España

– Campo De Fútbol A Gandareira , Abraham Castro Neira Y Carlos Alberto Pita Abad , España

– Metro De Granada. Estación Alcázar Genil , Antonio Jiménez Torrecillas  , España

– Centro Cultural Teopanzolco , Isaac Broid + Productora (Carlos Bedoya, Wonne Ickx, Victor Jaime, Abel Perles) , Mexico

– Vivero Guayacán , Ambrosi Etchegaray , Mexico

– Clínica Médica / Vivienda , Elgue y Asociados. Arquitectos – Luis Alberto Elgue / Cecilia Román , Paraguay

– Una nueva escuela en la Comunidad Nativa de Jerusalén de Miñaro, Asociación Semillas para el Desarrollo Sostenible , Perú

– Renovação do Colégio da Trindade , Manuel Aires Mateus / Francisco Aires Mateus , Portugal

– Escuela de Tiempo Completo N300, Colonia Nicolich , Mariana Cecilio Magariños _ Paepu/Anep  , Uruguay

– Iglesia San Juan María Vianney – Media Legua , Elisa Silva, Enlace Arquitectura , Venezuela
Asimismo, se reconoce como premio especial del Panorama de Obras a estos dos proyectos:

– Sesc 24 De Maio , Paulo Mendes Da Rocha + Mmbb Arquitetos , Brasil

– Museo del Clima en Lleida (2008-2018) , Toni Gironès Saderra , España

Las Guias de Arquitetura de Projetos Constrídos de Portugal de A+A Books. Coordinación editorial: María Melo y Michel Toussaint (Varios autores)
Bartlebooth (Protocolos y Más allá de lo humano), iniciativa editorial por Antonio Giráldez López, Begoña Hermida Castro y Pablo Ibáñez Ferrera (Varios Autores), España.
Baraja de cartas, un día, una arquitecta. David Hernández Falagán, Zaida Muxí Martínez, España

Premios Publicaciones

Categoría Publicaciones Libros: se premió el libro “Las Guias de Arquitetura de Projetos Constrídos de Portugal” de A+A Books. Coordinación editorial: María Melo y Michel Toussaint (Varios autores).

Categoría Publicaciones Periódicas: se premió la publicación periódica “Bartlebooth (Protocolos y Más allá de lo humano)”, iniciativa editorial por Antonio Giráldez López, Begoña Hermida Castro y Pablo Ibáñez Ferrera (Varios Autores), España.

Categoría Publicaciones Otros soportes: se premia “Baraja de cartas, un día, una arquitecta” David Hernández Falagán, Zaida Muxí Martínez, España. El jurado decidió otorgar mención especial a: “App Guía de Arquitectura de Madrid” Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, España y “Un día, Una arquitecta” Inés Moisset, Florencia Marciani, Daniela Arias, Argentina.

Izquierda: «El bello desorden. De la armonía vitruviana al descubrimiento de lo caótico como fuente de la estética arquitectónica” de Carlos Santamarina-Macho. Derecha: “La línea del agua.  El monumento a la Partisana de Carlo Scarpa en Venecia” de Carmen Martínez Arroyo, Rodrigo Pemjean Muñoz y Enrique Delgado Cámara.

Textos de investigación

Primer premio para “El bello desorden. De la armonía vitruviana al descubrimiento de lo caótico como fuente de la estética arquitectónica” de Carlos Santamarina-Macho.

Segundo premio para “La línea del agua.  El monumento a la Partisana de Carlo Scarpa en Venecia” de Carmen Martínez Arroyo, Rodrigo Pemjean Muñoz y Enrique Delgado Cámara.

Tercer Premio para “El Japonismo en Marion Mahony Griffin y Walter Burley Griffin. De los conceptos gráficos del Ukiyo-e hacia una estrategia proyectual alternativa” de Javier Mosquera González.

Accésit para “Renders habitados y arquitectura desierta. El mensaje oculto de la arquitectura revelado por la fotografía” de Felipe Samarán Saló.

Trabajos académicos

Han resultado premiados “Encontré una silla, Dos miradas a la cotidianidad” de Loreto Corisco González, España, y “P.M.A – Protótipo Mocambo Anfíbio” de Aline Kellen Teixeira Barros Rabelo, Brasil.

César Ortiz-Echagüe Rubio (Madrid, 1927) y Jorge Enrique Scrimaglio (Rosario, 1937)

Premio Iberoamericano de Arquitectura y Urbanismo Se otorga ex aequo a César Ortiz-Echagüe Rubio (Madrid, 1927) y Jorge Enrique Scrimaglio (Rosario, 1937). “Ambos arquitectos han supuesto un sólido referente de la arquitectura Iberoamericana a lo largo de los años desde su fuerte condición marginal y periférica. Sus figuras han permanecido ocultas y alejadas de los circuitos mediáticos pero sus arquitecturas han sabido multiplicar su interés a lo largo de los años hasta situarse en el centro del discurso contemporáneo.”

ACA

ES NOTICIA

Abre sus puertas el Museo de la Bauhaus en Dessau (Alemania)

17 septiembre, 2019

Tomado de arquitecturaviva.com

El estudio de Barcelona Addenda Architects —Roberto González, Anne Hinz, Cecilia Rodríguez, Arnau Sastre y José Zabala— resultó ganador del concurso celebrado en 2015, imponiéndose a las otras 830 propuestas presentadas, para construir este nuevo museo en la ciudad alemana de Dessau —sede de la Bauhaus entre 1925 y 1932—, cuya inauguración coincide con el centenario de la fundación de esta escuela en Weimar. Situada en el casco histórico de Dessau y junto a un parque, la caja de vidrio rectangular retrasa un poco su posición respecto a la alineación de los edificios de la calle. Con una superficie construida de 5.513 metros cuadrados y un presupuesto de 15.500.000 euros, el edificio con una escala urbana intermedia orienta sus cuatro fachadas según los ejes cardinales. La estructura consiste en una viga de 90 metros de largo, sustentada por dos núcleos de hormigón, con voladizos de 15 metros en cada extremo. Rodeado por una fachada de vidrio de 14 metros de altura, este puente queda suspendido sobre un espacio destinado a exposiciones temporales y otros eventos. La colección permanente de la Bauhaus se encuentra en un cuerpo hermético, monolítico y diáfano situado en la primera planta, al que se accede a través de escaleras y ascensores ubicados en los dos volúmenes que sirven de apoyo.

ACA

RELECTURA DE INTERÉS

Estudiando el ‘Manual de la Sección’: el dibujo más intrigante en la Arquitectura

Por Marie Chatel

Traducido por Isadora Stockins

28 Agosto, 2019

Tomado de Plataforma arquitectura

Para Paul Lewis, Marc Tsurumaki y David J. Lewis, la sección «se entiende a menudo como un tipo de dibujo reducido, preparado al final del proceso de diseño para representar las condiciones estructurales y materiales al servicio del contrato de construcción».

Es una definición que resultará familiar a la mayoría de los que han estudiado o trabajado en arquitectura en algún momento. A menudo pensamos en primer lugar en la planta, ya que nos permite abrazar las expectativas programáticas del proyecto y proporcionar un resumen de las diversas funciones requeridas. En la era moderna, los programas de software de modelado digital ofrecen cada vez más posibilidades cuando se trata de crear objetos tridimensionales complejos, haciendo de la sección más que una idea de último momento.

Con su Manual of Section (2016), los tres socios fundadores de LTL architects se involucran con el corte como una herramienta esencial del diseño arquitectónico, y admitámoslo, esta lectura podría cambiar tu opinión sobre el tema. Para los co-autores, «el pensamiento y el diseño de la sección requiere la construcción de un discurso sobre la sección, reconociéndolo como un sitio de intervención». Tal vez, de hecho, tenemos que entender las capacidades gráficas de la sección tanto para utilizarlas de manera más eficiente y para disfrutar haciéndolo.

El libro comienza poniendo de relieve la singularidad de la sección como una herramienta de representación. La sección nos permite comprender los materiales del proyecto, la estructura y la lógica tectónica. El corte vertical, combinado con la representación de las personas, ayuda a identificar escala y proporción. Revela simultáneamente contexto de la vecindad urbana del proyecto (el exterior), su envolvente y la estructura interna (el corte), y las cualidades materiales ornamentales o visuales interiores (el interior). Los autores recuerdan a los lectores también que los cortes y los cortes detallados ayudan a resolver los problemas térmicos, técnicos y estructurales.

Pero la sugerencia del texto más fascinante es la categorización de las secciones en 7 tipos. las cuales permiten a los lectores a participar críticamente con la sección como una herramienta de diseño de los autores. Estos tipos son «intencionalmente reductivos» para facilitar su reconocimiento y la disociación: «extrusión», «amontonamiento», «forma», «cizalla», «agujero», «inclinación» y «nido» cada uno resalta una estrategia de diseño diferente, que es ejemplificado por secciones ampliadas de proyectos construidos bien conocidos de los siglos XX y XXI. También se describen algunos casos híbridos, que muestran cómo combinar varios tipos de sección dentro de un edificio. Los autores logran equilibrar proyectos claros e informativos con los más intrincados y creativos, ofreciendo así una buena visión general de la estrategia de diseño mediante la sección.

Curiosamente, los lectores pueden evaluar la calidad de cada diseño en relación con sólo cortes verticales. Los autores han evitado el uso de plantas, alzados y representaciones, y el uso de fotografías está reducido al mínimo. Los 63 proyectos están representados en una sección con perspectiva de un punto, con la misma vista estandarizada y representación gráfica para permitir una comprensión estrictamente arquitectónica (en oposición a representacional). Esto a su vez trae sistemas estructurales complejos en el foco, junto con las jerarquías espaciales sofisticadas e interacciones entre el interior y el exterior.

La variada selección de proyectos es también digno de mención. El libro escoge obras maestras del modernismo, tales como el Instituto Salk para Estudios Biológicos de Louis Kahn, Notre Dame du Haut de Le Corbusier, la Biblioteca Seinajoki de Alvar Aalto, la Iglesia Bagsvaerd de Jorn Utzon y el edificio de Arte y Arquitectura de Yale de Paul Rudolf, mientras que los arquitectos contemporáneos destacados incluyen Toyo Ito & Associates, Sou Fujimoto Architects, OMA, Peter Zumthor, Herzog & de Meuron, MVRDV, Steven Holl Architects, Diller Scofidio + Renfro, Weiss / Manfredi, BIG … y la lista continúa. Los autores también dan atención a los edificios de importancia histórica como el proyecto de vivienda social de Henri Sauvage, 13 rue des Amiraux y el Downtown Athletic Club de Starrett y Van Vleck (más tarde celebrado en el texto canónico de Rem Koolhaas, Delirious New York).

Para representar estas secciones, los autores utilizaron una increíble cantidad de documentación que va desde fotografías históricas y planos de detalle a la documentación primaria de los estudios de arquitectura contemporánea. Cada sección también incluye una descripción completa, y si estás atento a los detalles, incluso se va a encontrar consistencia en los artículos de muebles; no te pierdas las sillas Thonet y el diseño de Charlotte Perriand en la obra de Le Corbusier.

Por último, Manual of Section también incluye una breve y cohesionada «Historia de la Sección» que trae la perspectiva de la evolución histórica y el uso reciente de las secciones. El texto arroja luz sobre todo en el surgimiento de la sección a principios del siglo XV, que explica cómo las secciones aparecieron por primera vez como un «dispositivo analítico» para describir las ruinas romanas. Sólo más tarde la sección pasa a convertirse progresivamente en un «instrumento generativo» para la práctica arquitectónica, en las obras de Palladio, Etienne-Louis Boullée y Eugène Viollet-le-Duc, entre otros.

Como muestra la historia, la sección ha sido siempre considerada como un método de representación en primer lugar, y su entrada en el discurso arquitectónico está todavía en gran parte poco considerada. Manual de la sección intenta introducir con éxito a las secciones dentro de los discursos teóricos; y desde ya puede ser considerado como un nuevo libro de referencia para los arquitectos.

Nota del Editor: este artículo fue publicado originalmente el 16 de agosto de 2016 y actualizado el 27 de agosto de 2019.

Paul Lewis, Marc Tsurumaki, David J. Lewis

Manual of Section Princeton Architectural Press, New York, 2016

ACA

HOTELES NACIONALES

1. Velorio de Cruz de Mayo. Anton Göering. 1892

A modo de preámbulo

Tal y como apuntásemos en nuestro Contacto FAC nº 143 al reseñar el libro Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista de Ciro Caraballo Perichi (1993), la Red Hotelera Nacional conformada por las 12 instalaciones que llegó a promover y administrar la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo (CONAHOTU) desde mediados de la década de los años 1950, de la que fuimos dando cuenta por etapas a través de este espacio, tuvo un antes, un durante y ha tenido un después.

Empeñados en seguirle la pista al tema, tanto desde el punto de vista histórico como tipológico, el conocer los albores del turismo en Venezuela y las características de un proceso lento, dificultoso y modesto que estuvo acompañado de una infraestructura improvisada y precaria, manejada fundamentalmente por privados, muy alejada de los estándares que ya desde el siglo XIX privaban en Europa y los Estados Unidos, quizás permita contextualizar la aparición de una primera política estadal que como bien señala Caraballo surge o más bien se consolida a partir de 1930 cuando “…el Gobierno organizó una red de hoteles nacionales, la cual estuvo estructurada por el Gran Hotel Termal de San Juan de los Morros, el Hotel Miramar en Macuto y el Hotel Jardín en Maracay, además de iniciarse la construcción del Hotel Rancho Grande”.

Pero para llegar aquí, a modo de preámbulo, no estaría de más repasar, como lo hace Caraballo, el camino transitado, de un lado, por la actividad turística hasta convertirse en “industria” o “fenómeno” y, del otro, por las instalaciones que poco a poco le fueron permitiendo asentarse y consolidarse bajo la sempiterna premisa de que nuestro país, aún siendo un destino apetecible por la variedad de ofertas que presenta y por su accesibilidad dada su ubicación geográfica, siempre ha estado a la zaga menospreciando el verdadero desarrollo que su potencial ofrece.

Sin embargo, salvando todas las distancias posibles, si bien existe un proceso que en general permite entender o explicar el camino andado conjuntamente por actividad e infraestructura a nivel internacional, podría decirse que ello igualmente aconteció a nivel nacional.

El seguirle los pasos a la senda que conduce “del albergue para viajeros al gran Hotel”, punto de partida escogido por Caraballo, fija la necesidad de reconocer el papel fundamental que ha tenido históricamente la movilidad de los seres humanos sea por el motivo que fuere. Y dentro de ello no es menos importante el ir destacando el comportamiento de los albergues o posadas que estratégicamente se ubicaban en las rutas, los lugares de entrada y salida, los centros urbanos o los lugares de peregrinación e interés diverso que se constituyeron en destinos. Es justamente el desarrollo de las comunicaciones terrestres y la aparición de medios de transporte cada vez más cómodos y sofisticados lo que permitirá pasar de un compartimiento dominado por la lentitud, predominante desde tiempos remotos, a la reducción de las distancias que a partir de la Revolución Industrial con la máquina de vapor y el ferrocarril como puntales impulsará, como bien señala Caraballo, una verdadera “revolución de la hotelería” urbana puesta al servicio de los viajeros, cuya diversificación y estratificación también empezó a acentuarse.

2. Vista de Valencia. Anton Göering. 1892
3. Izquierda: Estación La Guaira del Ferrocarril Caracas-La Guaira (circa 1883). Derecha: Ferrocarril Caracas-La Guaira pasando por el Viaducto de Paria (circa 1883)

Si bien las ciudades y el atractivo que generaban las convirtió en imán para la llegada de visitantes de todo tipo que buscaban conocer sus encantos, asistir a eventos o consolidar actividades de negocios, cuya imagen más ilustrativa es la aparición del gran hotel (en sus versiones de “lujo” más propias de Europa o más “democráticas” característicos del confort norteamericano), no es menos cierto que las actividades que ellas propiciaban estuvieron en una buena parte compartidas por otros temas como la terapéutica, el esparcimiento y la aventura que no remiten necesariamente a la condición urbana sino que apuntan a un paisaje más rural.  De allí la importancia que se puede encontrar en “el viaje de salud” como un primer detonante de desarrollo del turismo y las instalaciones que la debían servir, pasando a tomar el testigo posteriormente “el viaje de aventura” como gran motor del traslado de personas a lo largo de todo el mundo: balnearios a orillas del mar o de los ríos, zonas con exuberantes o exóticos atractivos naturales, clima agradable que pudiera acompañar la temporada más propicia e incorporación de los países periféricos a una actividad dominada desde un comienzo por Europa, fueron configurando un fenómeno que se encuentra con el siglo XX como su momento de despegue definitivo, convirtiéndose para muchos países, si no en su principal, en una importante fuente de divisas que era necesario preservar, mimar y explotar al máximo a través de un entramado que tuvo en el “paquete turístico” conformado por transporte y hotel (del cual Thomas Coock fue pionero) un punto de apoyo fundamental que incorporó al usuario como necesario protagonista.

Ante este apretado resumen que busca ilustrar cómo durante el siglo XIX en plena Revolución Industrial el turismo en sus múltiples variantes cobra forma poco a poco, la incorporación de Latinoamérica a los circuitos más importantes y dentro de ella Venezuela, puede ser revisada a modo de un espejo que ofrece una imagen algo distorsionada pero que busca replicar lo que sucedía en los centros hegemónicos.

4. Izquierda: Plan del Ferrocarril de La Guaira a Caracas, siglo XIX. Derecha: Los Baños de Macuto, Luciano Landaeta, 1877.

Es dentro de este complejo panorama que entremezcla el desarrollo de vías y medios de transporte con la capacidad cada vez mayor de generar confort al visitante a través de instalaciones bien dotadas, que Caraballo va introduciendo las pistas que permiten vislumbrar el lento progreso de nuestro turismo y la aparición de los primeros hoteles comerciales que, en plena etapa republicana, buscaban superar las posadas y los albergues familiares improvisados en viviendas, apuntando a asemejarse a lo que acontecía en los países que se tenían como referencia. El Macuto Guzmancista con su balneario, la predilección del Ilustre Americano por Antímano o la presencia de aguas termales en Carabobo o el Táchira, se sumarán a la relación comercio-hotelería caracterizada por la precariedad inicial, la limitada oferta, el monopolio de los extranjeros en el negocio, el peso de los puertos de entrada como primeros contactos con el país y el duro inconveniente en el que se convertía contar con un personal incompetente y poco formado para una actividad en la que el buen trato, la educación y el esmerado y atento servicio eran fundamentales, para entender la aparición de los primeros hoteles caraqueños o de provincia proyectados para tal fin.

De esta manera y de la mano de Caraballo nos topamos con que son las vecindades de la Plaza Bolívar caraqueña las que propiciarán el surgimiento de las primeras instalaciones hoteleras planteadas como tales a finales del siglo XIX, destacando “ ‘El León de Oro’ por su carácter pionero en la ciudad; el ‘Saint Amand’, de clara elegancia francesa; y el ‘Hotel Venezuela’, posteriormente llamado ‘Gran Hotel Klindt’, ejemplo de finales de siglo que fijaría las pautas del moderno servicio de hotelería en Caracas.”

5. Mapa hotelero del centro de la ciudad de Caracas representado sobre el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1889 de Vicente Mestre
6. Izquierda: Hotel «El León de Oro», Plaza de San Jacinto. Derecha: Gran Hotel Klindt, Esquina de La Torre.

El mapa hotelero de la capital de 1887 de León Van Praag, en el que se señalan 8 hoteles y 15 pensiones ubicadas en pleno centro de la ciudad, permite detectar hacia el oeste de la Plaza Bolívar el eje mercantil de la ciudad donde estaba ubicado en el nº 50 de la avenida Sur 4 “El León de Oro”, “decano de la hotelería caraqueña” propiedad de los hermanos José y Manuel Delfino desde poco después de 1830, que luego se mudaría en 1890 hacia los alrededores de la Plaza de San Jacinto ocupando una nueva construcción de cuatro plantas, siendo para entonces “el hotel más grande de la ciudad con 50 habitaciones, 22 de ellas con balcones a la calle, comedor para 100 personas y servicio de teléfono”.

Por su parte el hotel Saint Armand, abre sus puertas en 1855 ubicado sobre el Boulevard Este del Capitolio, “fundado por un ciudadano francés recién llegado a la capital” siendo hasta finales del siglo XIX “el alojamiento más elegante de Caracas” y el primero que abrió (en 1880) una “sucursal” en la avenida Sur 4 nº 26 y lanzó una campaña permanente de promoción en los diarios manifestando sus ventajas competitivas todas ellas ligadas a su “chic europeo”, confort de sus instalaciones y buena comida.

Para finalizar esta primera etapa de un preámbulo que, repasando las primeras iniciativas privadas, nos permitirá llegar a la red de hoteles nacionales gomecista, cabría destacar la inauguración y puesta en funcionamiento en 1895 del “Hotel Venezuela”, promovido por el Sr. Pedro Salas, ubicado en la esquina La Torre en diagonal con la Catedral de Caracas, dando su frente de 48 metros hacia la Plaza Bolívar, el cual, diseñado para albergar hasta 100 habitaciones de diferentes características distribuidas en tres pisos, cambiaría de manos tres años después al ser adquirido por Luis Ravasso quien a comienzos del siglo XX lo arrienda al “ilustre hotelero Pedro Klindt, quien le cambiaría el nombre por el de ‘Gran Hotel Klindt’, con el que se conocería por casi dos décadas.” Estas primeras muestras de instalaciones destinadas específicamente al uso hotelero no ofrecen la oportunidad de conocer tras ellas (si los hubo) los arquitectos que las pudieron haber concebido. Ello ocurrirá por primera vez cuando se inaugure en 1921 el “Hotel Palace”, ubicado de Veroes a Ibarras diseñado y construido por Alejandro Chataing, pero tanto a él como al recordado “Hotel Majestic”, producto de la adaptación de dos edificios destinados a oficinas y comercio realizada por Manuel Mujica Millán en 1930, podrían servirnos para redactar otra nota complementaria más adelante.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Atlas de Tradiciones de Venezuela. Fundación Bigott, 1998

2. https://0212sketches.blogspot.com/2019/12/dibujo-urbano-en-venezuela-ii-viajeros.html

3. http://www.tramz.com/ve/lc/lcs.html

4. https://guiaccs.com/zona-10/

5. Hotelería y turismo en la Venezuela gomecista, Ciro Caraballo Perichi, 1993

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela