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INVITACIÓN

La Casa

Precisiones y procesos

La Escuela de Arquitectura de la UCAB invita a participar en un nuevo ciclo de charlas titulado:

La Casa

Precisiones y procesos

Lo que está detrás del proyecto en arquitectura

El Departamento de Diseño, a través de su cátedra de Taller de Proyectos, ha considerado fundamental hacer una revisión crítica sobre lo que un grupo de arquitectos está pensando sobre el tema. En esta oportunidad se volverá a contar con un experimentado y variado grupo de invitados que expondrán su trabajo y una postura sobre el ejercicio en arquitectura hoy.

Abierto para todo público.

Días: Martes 8:00 am y Jueves 1:00 pm (del 10 de abril al 6 de junio)

Lugar: Laboratorio XPR. Módulo 1

UCAB Montalbán

ACA

ES NOTICIA

La última casa de Frank Lloyd Wright por fin se construyó, y puedes alojarte en ella.

Por Anna Solomon

Fotografías: Sarah Dykstra

Tomado de https://www.wallpaper.com

27 de marzo de 2025

RiverRock, el último encargo residencial de Frank Lloyd Wright, ha cobrado vida. Pero, construida 66 años después de su muerte, ¿puede considerarse un auténtico «Wright»?

¿Qué define a un «edificio Frank Lloyd Wright»? ¿Es una propiedad construida bajo su supervisión? ¿Una estructura diseñada por él? ¿Una casa que refleja su idea de «Usonia»: una América construida según su visión arquitectónica? Es una pregunta que se ha puesto a prueba recientemente, ya que una propiedad diseñada por Wright justo antes de su muerte se ha construido en Willoughby Hills, Ohio.

La historia de este edificio comienza con otra. En 1955, Wright construyó una casa para Louis Penfield quien, con sus 1,93 m, había retado al arquitecto a diseñar un espacio que se adaptara a su altura. Sin embargo, poco después de su finalización, el edificio se vio amenazado por los planes de construcción de la Interestatal 90.

Penfield le encargó a Wright que diseñara una segunda vivienda a unos cientos de metros de la primera. Para entonces, el arquitecto tenía 91 años y afirmaba tener suficientes proyectos para el resto de su vida. Sin embargo, poco después de su muerte en 1959, Penfield recibió los planos del «Proyecto n.º 5909», que se habían encontrado en la mesa de dibujo de Wright. Fue su último encargo residencial.

La propiedad original de Penfield no fue finalmente destruida por la interestatal y, en 2018, fue adquirida por Sarah Dykstra. La compra incluyó los planos del Proyecto n.º 5909, al que Wright había bautizado como «RiverRock». Dykstra trabajó con su madre, Debbie, y un equipo de entusiastas de Wright para construir la casa, aún sin construir, fiel a la visión del arquitecto, incluso incorporando piedra extraída del río Chagrin por Penfield en la década de 1960.

Así, RiverRock es una especie de cápsula del tiempo: una obra de Wright construida en 2025. La casa de tres dormitorios y dos baños, ubicada en un terreno de 12 hectáreas, presenta un volumen largo y bajo revestido de piedra de río. Cuenta con suelo radiante, chimenea de leña y vistas al bosque circundante a través de ventanales de suelo a techo en las zonas de estar. El interior presenta materiales naturales como la piedra y la madera, característicos de los diseños de Wright. RiverRock, junto con la Casa Louis Penfield, se pueden alquilar.

Aunque RiverRock, para el ojo inexperto, parece una casa de mediados de siglo, Dykstra no pudo seguir al pie de la letra el plano de Wright debido a la necesidad de cumplir con los estándares de construcción contemporáneos. A pesar de su compromiso de realizar los cambios necesarios «bajo la piel» de la propiedad, la Fundación Frank Lloyd Wright y la Frank Lloyd Wright Building Conversancy cuestionan la autenticidad de RiverRock, alegando que se desvía demasiado de sus planos originales como para ser considerada una auténtica «Wright», describiéndola en cambio como una «interpretación» y «derivada».

Sea cual sea su postura, en definitiva, RiverRock honra los volúmenes bajos, los materiales naturales y la sensación orgánica del sueño usoniano de Wright, y ofrece una visión contemporánea del mundo del arquitecto.

ACA

ES NOTICIA

Bienal de Arquitectura de Venecia 2025: más de 750 participantes investigan cómo la arquitectura se adapta al futuro

«Gaggiandre» del Arsenale de Venecia.

Escrito por Maria-Cristina Florian

Traducido por Agustina Iñiguez

Publicado el 13 de febrero, 2025

Tomado de https://www.archdaily.cl

Durante una presentación en vivo para la 19ª Exposición Internacional de Arquitectura, el curador Carlo Ratti dio a conocer la programación de la edición de este año. La Bienal de Arquitectura de Venecia 2025 incluirá 66 pabellones nacionales, con 4 países representados por primera vez: la República de Azerbaiyán, el Sultanato de Omán, Qatar y Togo. La exposición, dividida entre los Giardini (26), en el Arsenale (22) y en el centro de la ciudad de Venecia (15), explora el tema «Intelligens. Natural. Artificial. Collective», reuniendo a más de 750 participantes, incluidos individuos y organizaciones que forman equipos interdisciplinarios y multigeneracionales. Según los números publicados, la edición de este año se perfila para convertirse en la Bienal de Arquitectura más grande celebrada en Venecia.

La próxima Bienal, bajo la dirección de Carlo Ratti, se propone ofrecer una exploración multifacética del papel de la arquitectura en la atención de los desafíos entrelazados del cambio climático y la evolución poblacional. La exposición central de la Bienal se estructura en torno a tres mundos temáticos: Inteligencia Natural, Inteligencia Artificial e Inteligencia Colectiva, culminando en una reflexión sobre la exploración espacial no como un escape, sino como un medio para mejorar la vida en la Tierra. La visión curatorial de la Bienal transforma el evento en un laboratorio dinámico, reuniendo a arquitectos, ingenieros, matemáticos, científicos, académicos del clima y otros especialistas para juntar diversas perspectivas sobre la responsabilidad de la arquitectura de adaptarse a un mundo cambiante. Este espíritu colaborativo se destaca mediante una convocatoria abierta para presentaciones, asegurando que se incorporen voces y perspectivas diversas, expandiendo la noción tradicional de autoría arquitectónica.

The Living Structure. Imagen © Sekisui House – Kuma Lab, The University of Tokyo | Matsuo – Iwasawa Kab, The University of Tokyo.

La arquitectura siempre ha sido una respuesta a un clima hostil. Desde la «cabaña primitiva» más temprana, el diseño humano ha estado guiado por la necesidad de refugio y supervivencia, impulsado por el optimismo: nuestras creaciones siempre han intentado cerrar la brecha entre un entorno difícil y los espacios seguros y habitables que requerimos. –  Carlo Ratti

Un tema central gira en torno a la adaptación al cambio climático, extendiéndose más allá de los simples esfuerzos de mitigación. La Bienal se adentrará en escenarios predictivos, considerando las condiciones climáticas proyectadas en Venecia durante el próximo siglo y pronosticando cambios poblacionales. Entre los temas tratados se encuentran conceptos como inundaciones artificiales, el impacto de la dinámica poblacional en nuestras ciudades y las interferencias entre la planificación urbana y la bacteriología. Una asociación con Kengo Kuma explora cómo las tecnologías de IA podrían convertir la madera irregular en material estructural, mientras que equipos interdisciplinarios están llevando exploraciones de materiales de todo el mundo a Venecia. A los participantes de la Bienal de Venecia se les ha entregado un Manifiesto de Economía Circular, desarrollado con Arup, en un esfuerzo por promover la reutilización de materiales.

«Gaggiandre» del Arsenale de Venecia.
Canal Café / Aaron, Betsky Diller Scofidio + Renfro, Natural Systems Utilities, SODAI.

Durante décadas, la respuesta de la arquitectura a la crisis climática se ha centrado en la mitigación—diseñar para reducir nuestro impacto en el clima. Pero ese enfoque ya no es suficiente. Ha llegado el momento de que la arquitectura abrace la adaptación: repensar cómo diseñamos para un mundo alterado.[…] «En el tiempo de la adaptación, la arquitectura está en el centro y debe liderar con optimismo. En el tiempo de la adaptación, la arquitectura necesita recurrir a todas las formas de inteligencia – natural, artificial, colectiva. En el tiempo de la adaptación, la arquitectura necesita extenderse a través de generaciones y disciplinas – desde las ciencias duras hasta las artes. En el tiempo de la adaptación, la arquitectura debe repensar la autoría y volverse más inclusiva, aprendiendo de la ciencia. – Carlo Ratti

The Other Side of the Hill / Participants: Beatriz Colomina, Roberto Kolter, Patricia Urquiola, Geoffrey West, Mark Wigley.
Elephant Chapel / Boonserm Premthada.

Otro enfoque significativo es el análisis de las formas artificiales de inteligencia. La Bienal mostrará cómo se utiliza la IA para la planificación urbana, demostrando cómo puede ayudar a detectar los residuos que pueden ser reutilizados en los esfuerzos de reconstrucción, convirtiendo la ciudad en un lugar para la minería urbana. Además, se espera que el Arsenale se transforme en un laboratorio para experimentar con robótica humanoide en la construcción, una iniciativa apoyada por los sindicatos de trabajadores.

La exploración se extiende aún más a la inteligencia colectiva, examinando cómo los procesos informales de intercambio de conocimientos y colaboración pueden informar soluciones arquitectónicas. Esto incluye explorar las lecciones aprendidas de diseñar para entornos extraterrestres e investigar el potencial de soluciones arquitectónicas inspiradas en trajes espaciales y otras tecnologías desarrolladas para la exploración espacial buscando mejorar la vida en la Tierra.

Instalación del manual de circularidad.
Pabellón Central.

Finalmente, el Laboratorio Vivo de Venecia enfatiza la ciudad misma como un campo de prueba crucial para enfoques innovadores hacia la sostenibilidad. Esta iniciativa explorará la relación única de Venecia con el agua, centrándose en técnicas de gestión y purificación del agua, incluso demostrando la conversión de agua purificada en espresso. La colaboración con COP30 y un enfoque en la interacción sostenible con la selva amazónica demuestran un compromiso con colaboraciones globales y el intercambio de conocimientos sobre prácticas de construcción sostenibles. El catálogo de la Bienal, que presenta ensayos y un nuevo formato llamado «Conversaciones Imposibles», con conversaciones habilitadas por IA con figuras históricas, promete enriquecer aún más el discurso en torno a estos temas cruciales.

ACA

INVITACIÓN

El Área de Historia y Crítica de la Arquitectura de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva anuncia la apertura del Curso Libre de Extensión

VILLANUEVA Y LA TRADICIÓN ARQUITECTÓNICA EN VENEZUELA

Que será dictado por el Doctor Arquitecto Manuel Antonio López Villa, bajo las modalidades presencial y video, del 22 de abril al 20 de mayo de 2025, los martes y jueves de 3:00 a 6:00 p.m.

Inscripciones: Del 1 al 12 de abril de 2025

Lugar de inscripción: Coordinación de Extensión. Planta baja. FAU UCV

Correo electrónico: cextensionfauucv@gmail.com

Teléfonos: (58 212) 6051990 / 6052004

Costo: 50 dólares

ACA

LA NOTICIA DE LA SEMANA (III)

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

¿Quién es Liu Jiakun? 10 cosas que debes saber sobre el Premio Pritzker 2025

Escrito por Nour Fakharany

Traducido por José Tomás Franco

Tomado de archdaily.com

Publicado el 04 de marzo de 2025

Liu Jiakun, ganador del Premio Pritzker 2025, ha pasado décadas redefiniendo la arquitectura china, combinando utopía y función, así como compromiso social y memoria personal. Sus edificios reflejan la vida cotidiana de la gente común, concebidos con una profunda comprensión del lugar, la cultura y la materialidad. Rechazando la búsqueda de un estilo arquitectónico fijo, Jiakun apuesta por una estrategia en lugar de una estética distintiva, adaptando cada proyecto a su contexto y necesidades específicas. Su trabajo integra historia y urbanismo contemporáneo, colectivismo y experiencia individual, densidad y apertura, ofreciendo respuestas oportunas a los desafíos de la rápida urbanización.

El enfoque de Jiakun está profundamente arraigado en la filosofía china, el sentido común y la artesanía local, asegurando que la arquitectura emerja de su entorno de manera natural en lugar de imponerse sobre él. Sus edificios reflejan una autenticidad que dialoga tanto con el pasado como con el presente, evitando los grandes gestos en favor de espacios que fomentan la interacción, la espiritualidad y la conexión humana.

“Liu Jiakun es pionero en una nueva forma de vivir juntos, donde la densidad ya no es la antítesis de la apertura. Sus diseños adoptan y refuerzan los estilos de vida de sus usuarios, creando edificios que se revitalizan gracias al público”. – Alejandro Aravena, presidente del jurado del Premio Pritzker 2025

1. Vida temprana y educación: del arte y la literatura a la arquitectura

Museo de Arte de Esculturas de Piedra de Luyeyuan en Chengdu (2002).

Nacido en Chengdu, China, en 1956, Liu Jiakun no tenía inicialmente la intención de convertirse en arquitecto. En un principio, aspiraba a ser pintor y escritor, atraído por el poder expresivo de las artes. Sin embargo, al considerar que la arquitectura estaba estrechamente relacionada con el dibujo, aplicó al Instituto de Arquitectura e Ingeniería de Chongqing. Después de graduarse en 1982, trabajó brevemente en la Academia de Diseño Arquitectónico de Chengdu, una experiencia que describió como «poco agradable». Decepcionado por la estructura rígida de la profesión, abandonó la arquitectura por completo y emprendió un viaje de autoexploración que se extendió por más de una década. Durante este tiempo, vivió en el Tíbet y Xinjiang, donde practicó meditación, pintura y escritura, mientras trabajaba oficialmente como escritor en la Academia de Literatura. Su inmersión en las artes lo llevó a publicar varias obras de ficción, reforzando su convicción de que la creatividad debe ser profundamente personal y estar ligada a la experiencia humana.

En 1993, Jiakun llegó a un punto de inflexión cuando asistió a una exposición de arquitectura organizada por un antiguo compañero de clase. Ver esos proyectos reavivó su interés por el entorno construido, llevándolo a darle una nueva oportunidad a la arquitectura. En 1999, fundó Jiakun Architects en su ciudad natal, Chengdu, marcando el inicio de una carrera que pronto recibiría reconocimiento internacional por su profundidad cultural y conciencia social.

2. Filosofía arquitectónica: la estrategia antes que el estilo

Museo de relojes en Chengdu (2007).

El trabajo de Liu Jiakun no se define por la repetición estilística, sino por una respuesta profunda al lugar, los materiales y las necesidades sociales. Cree que la arquitectura debe surgir de forma natural de su contexto, respondiendo a las tradiciones locales, el clima y el comportamiento humano, en lugar de seguir las tendencias globales. Sus diseños priorizan el sentido común y la sabiduría sobre los marcos teóricos rígidos, asegurando que sus edificios sean funcionales, poéticos y socialmente atractivos. «Siempre he aspirado a ser como el agua, impregnando los entornos y lugares locales, que con el tiempo se solidificarán y se transformarán en arquitectura», explica Jiakun. Su enfoque está influenciado por la filosofía china y el pensamiento heideggeriano, en particular la idea de que la arquitectura debe evocar un sentido de poesía y atmósfera, más que limitarse a cumplir una función práctica.

3. Consultar con artesanos locales antes de finalizar el diseño

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

Uno de los aspectos más distintivos de su proceso es la colaboración con trabajadores locales, lo que garantiza que sus diseños sean construibles, funcionales y arraigados en la artesanía vernacular. Como él mismo describe: «Una vez que entiendo lo que pueden hacer los trabajadores, entonces puedo diseñar mi edificio». Esta filosofía permite que su trabajo mantenga un sentido de honestidad y autenticidad, preservando el toque humano. Al evitar la complejidad innecesaria, abraza las imperfecciones propias de la construcción artesanal, logrando así una arquitectura más genuina y cercana a su contexto.

4. Priorizar el espacio público en ciudades de alta densidad

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

A medida que los centros urbanos se vuelven cada vez más densos, Liu Jiakun desafía el enfoque tradicional de zonificación, que separa los espacios residenciales, comerciales y públicos en áreas aisladas. En su lugar, aboga por entornos integrados, donde distintas funciones coexisten armoniosamente, fomentando la interacción comunitaria y la accesibilidad. Sus proyectos priorizan la transitabilidad, los espacios públicos de reunión y los recursos compartidos, asegurando que la densidad urbana no ocurra a expensas de la habitabilidad. Uno de los ejemplos más notables de este enfoque es el Xicun Compound (Chengdu, 2015), un complejo de uso mixto de cinco pisos que desafía el modelo convencional de gran altura dominante en muchas ciudades chinas. En lugar de una estructura rígida con zonas estrictamente definidas, Xicun Compound funciona como un espacio fluido e interconectado, donde los ámbitos privado y público se integran de manera orgánica. Al repensar la interacción entre espacios públicos y privados, Liu Jiakun propone una visión alternativa para la planificación urbana sostenible y socialmente comprometida, que prioriza a las personas sobre los vehículos, la interacción sobre el aislamiento y los espacios compartidos sobre la división.

West Village en Chengdu (2015).

El proyecto West Village de Liu Jiakun introduce una nueva tipología urbana que difumina las fronteras entre arquitectura, espacio público y paisaje. Concebido como un «maxi-patio», este desarrollo transforma una manzana entera de la ciudad en un entorno multidimensional y socialmente vibrante, con el objetivo de redefinir la forma en que interactúan los espacios públicos y privados en las ciudades chinas modernas. A diferencia de los complejos residenciales tradicionales de gran altura, que priorizan las unidades de vivienda individuales sobre los espacios comunitarios, West Village está diseñado para promover la interacción social y las experiencias compartidas. El desarrollo cuenta con pasarelas elevadas, terrazas verdes y patios interconectados, que ofrecen múltiples conexiones visuales y rutas de movimiento. Al integrar parques, instalaciones deportivas, espacios comerciales y lugares culturales en un único marco arquitectónico, Jiakun reintroduce el concepto de vida comunitaria en el entorno urbano contemporáneo.

5. Reinterpretando la arquitectura china

Proyecto de renovación LOFT de la ciudad antigua de Anren (fábrica de Ningliang). Sichuan, China (2017).

Liu Jiakun se inspira en la arquitectura tradicional china, pero la reinterpreta de una manera innovadora y profundamente arraigada en la memoria cultural. Por ejemplo, el Museo Imperial de Ladrillos Dorados del Horno de Suzhou (2016) no replica las estructuras de los antiguos pabellones, sino que reinventa sus cualidades espaciales, utilizando materiales contemporáneos para crear una sensación de apertura, transparencia y continuidad histórica. De manera similar, el Museo de Arte de Esculturas de Piedra de Luyeyuan (2002) combina el diseño museístico contemporáneo con la filosofía de los jardines tradicionales chinos. Aquí, los patios, senderos y fuentes generan una interacción fluida entre la arquitectura y la naturaleza, reforzando el principio chino de armonía entre los entornos naturales y los creados por el hombre. La capacidad de Jiakun para honrar la tradición sin caer en la nostalgia lo distingue. No le interesa recrear el pasado, sino extraer su sabiduría y aplicarla de maneras que sigan siendo relevantes en la sociedad contemporánea.

6. Pioneros en el uso de ladrillos reutilizados, después del terremoto de 2008

Rebirth Brick («Ladrillos Renacidos») (c.2009).

Después del terremoto de Sichuan de 2008, que devastó vastas regiones de China, Liu Jiakun respondió con una técnica innovadora para reciclar escombros y convertirlos en nuevos materiales de construcción. Este método, al que llamó «ladrillos renacidos», permitió a las comunidades reconstruir utilizando los restos de sus hogares destruidos, transformando el desastre en resiliencia. Una de las aplicaciones más significativas de esta técnica fue el Memorial Hu Huishan (Chengdu, 2009), una estructura pequeña pero profundamente simbólica, dedicada a una niña de 15 años que perdió la vida en el terremoto. El uso de los ladrillos de renacimiento por parte de Jiakun trascendió la reconstrucción inmediata. Incorporó estos materiales reciclados en proyectos como el Campus Novartis de Shanghái, el Museo Shui Jing Fang y el Complejo Xicun, asegurando que el legado del terremoto no se borrara, sino que quedara integrado en la nueva arquitectura.

7. Equilibrando la historia y la innovación

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

La arquitectura de Liu Jiakun suele entablar un diálogo entre el pasado y el presente. Un ejemplo clave es el Museo de las Ruinas de la Calle Shui Jing de Chengdu, que integra restos arqueológicos en un espacio público activo. En lugar de conservar el sitio como un artefacto histórico estático, Jiakun lo incorpora a la vida cotidiana de la comunidad, permitiendo a los visitantes experimentar la historia como una parte viva del tejido urbano. De la misma manera, la Renovación de la Cueva Tianbao (Luzhou, 2021) demuestra cómo la arquitectura contemporánea puede integrarse armoniosamente en los paisajes naturales. A través de proyectos como estos, Liu Jiakun muestra que la historia no es algo que deba congelarse en el tiempo, sino un legado en constante evolución que puede adaptarse a las nuevas necesidades sociales.

8. Una voz líder en la arquitectura china contemporánea

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

A Liu Jiakun se le compara frecuentemente con otros arquitectos chinos pioneros como Wang Shu, Zhu Pei y Yung Ho Chang, pero su enfoque es exclusivamente personal. A diferencia de algunos de sus contemporáneos, que suelen emplear materiales tradicionales recuperados en su trabajo, Jiakun prefiere reinterpretar formas históricas mediante métodos de construcción contemporáneos. Se considera a sí mismo un «recién llegado» a la escena arquitectónica independiente de China, tras haber pasado más de una década fuera de la profesión, dedicado a la literatura y la exploración artística. Sin embargo, este camino poco convencional le ha otorgado una perspectiva distintiva sobre la arquitectura, libre de las restricciones académicas rígidas. En lugar de resistirse a la globalización, Jiakun sostiene que la arquitectura debe integrar tanto ideas locales como globales, afirmando: «Las ideas deben compartirse y multiplicarse. Deberíamos tomar lo que es esencial de diferentes culturas para enriquecer la nuestra».

9. Exposición en la Bienal de Venecia y el Serpentine Pavilion

Representación del Pabellón Serpentine Beijing 2018, diseño de Jiakun Architects.

El trabajo de Liu Jiakun ha sido ampliamente reconocido en el escenario mundial, con múltiples apariciones en la Bienal de Arquitectura de Venecia. Sus proyectos se exhibieron en la 11.ª (2008) y la 15.ª (2016) edición de la Bienal, destacando su profundo compromiso con la identidad regional, las tradiciones vernáculas y la responsabilidad social en la arquitectura. Más allá de Venecia, la filosofía y la práctica arquitectónica de Jiakun fueron el foco de una exposición individual en la Galería AEDES de Berlín en 2017, una de las galerías de arquitectura más importantes del mundo. En 2018, Liu Jiakun fue invitado a diseñar el primer Pabellón Serpentine en Pekín, un hito importante en su trayectoria internacional. El Pabellón Serpentine, establecido originalmente en Londres en 2000, es uno de los encargos arquitectónicos más influyentes del mundo, con diseños de figuras como Zaha Hadid, Rem Koolhaas, Bjarke Ingels y Frida Escobedo. La selección de Jiakun para la edición de Pekín reflejó su creciente reconocimiento más allá de China, posicionándolo entre los arquitectos más innovadores del mundo.

10. Escritor, filósofo y educador

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

Más allá de su práctica arquitectónica, Liu Jiakun se dedica activamente a la enseñanza, el discurso público y la exploración intelectual, utilizando estas plataformas para reflexionar sobre las dimensiones filosóficas, culturales y sociales de la arquitectura. Su filosofía de diseño prioriza la sabiduría vernácula, el ingenio y las estrategias de baja tecnología sobre las soluciones industrializadas de alta tecnología. Cree en la «tecnología apropiada», un enfoque que valora la simplicidad, la accesibilidad y la sostenibilidad a largo plazo por encima del espectáculo arquitectónico. Este pensamiento se refleja en sus obras construidas, donde colabora frecuentemente con trabajadores locales, integra materiales recuperados y se adapta con ingenio a las limitaciones del mundo real.

Retrato de Liu Jiakun.

Como docente, Liu Jiakun ha desempeñado un papel clave en la configuración del discurso arquitectónico. Es profesor visitante en la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, una de las instituciones de arte y diseño más prestigiosas de China, donde anima a los estudiantes a reflexionar críticamente sobre el papel de la arquitectura en la sociedad contemporánea. Además, ha impartido conferencias en destacadas instituciones internacionales, como el MIT, el Royal College of Art de Londres y la Ciudad de la Arquitectura y el Patrimonio de París, participando en debates globales sobre la evolución de la arquitectura en relación con la cultura, la identidad y el desarrollo urbano. A través de estas plataformas, sigue influyendo en la próxima generación de arquitectos y desafiando las narrativas convencionales sobre el diseño moderno.

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LA NOTICIA DE LA SEMANA (II)

Memorial de Hu Huishan, 2009.

El Premio Pritzker 2025 reconoce la arquitectura humanista de Liu Jiakun

Anatxu Zabalbeascoa

Tomado de elpais.com

4 de marzo de 2025

El proyectista chino se alza con el máximo galardón en su campo por su defensa de los legados culturales, la memoria y el espacio público y cuestiona la globalización de las ciudades chinas

En Sichuan, cerca del Museo Jianchuan, hay una casita muy sencilla levantada con ladrillos fabricados a partir de los escombros que dejó el terremoto que, en 2008, terminó con la vida de 90.000 personas y arrasó buena parte de la provincia. Esa casita, con cubierta a dos aguas, como la que dibujaría cualquier niño, es el trabajo favorito de Liu Jiakun (Chengdu, China, 1956), el nuevo ganador del Pritzker, el premio de arquitectura más importante a nivel internacional, que se ha dado a conocer este martes. Y lleva el nombre de una niña, Hu Huishan, que, con 15 años, murió aplastada por los escombros del instituto donde estudiaba cuando el terremoto hizo temblar su ciudad.

Perteneciente al considerado grupo de la vanguardia arquitectónica china —con Dong Yugan, Liu Xiaodong o Wang Shu (ya premiado con el Pritzker en 2012)—, Jiakun acudió a Sichuan para prestar ayuda como arquitecto. Observó la gran cantidad de escombros y decidió emplear esos materiales para la fabricación de ladrillos (re-birth bricks) que comenzó a utilizar en sus proyectos a partir de entonces. También dedicó tiempo a hablar con la gente para entender qué necesitaba. Fue así cómo consoló a los padres de Hu Huishan. Y fue capaz de anticipar que un memorial a la vida segada de una niña de 15 años era algo necesario, no solo para honrar su recuerdo. También para, en el futuro, detenernos, obligarnos a pensar y recordar. Para advertir sobre la fugacidad y fragilidad de la vida.

Memorial de Hu Huishan, 2009. Hu Huishan tenía 15 años cuando el terremoto de Wenchuan hizo temblar su instituto. Murió bajo los escombros. Su silla vacía, sus dibujos, su mochila y sus raquetas la recuerdan y advierten de la fragilidad de la vida.

Ese memorial con forma de casa es un espacio pintado de rosa del suelo al techo porque ese color era el favorito de la adolescente. Está aparentemente vacío —apenas contiene el escritorio de Hu, sus raquetas de voleibol, algunos de sus dibujos y la mochila que la joven llevaba al instituto—. Esa idea de rescatar la memoria como riqueza y como advertencia está presente en toda la obra de este arquitecto. También en su actitud vital, que conecta la arquitectura con la filosofía, la escritura y, sobre todo, con una humanidad que la modernidad pareció descuidar.

Museo de escultura pétrea de Luyeyuan, 2002, Chengdu, China. En este museo sin ventanas la luz se filtra por los huecos entre volúmenes. La vegetación, el agua y la piedra conviven en el patio de acceso con muros de ladrillo cincelados para ocultar las instalaciones.

Su trabajo —reciclando materiales, rescatando tradiciones, actualizando la memoria de los lugares y reconsiderando la relación con la naturaleza y el espacio público— no es nostálgico sino humanista. El memorial de Hu le sirvió a este autor de apenas 30 proyectos arquitectónicos para afianzar sus ideas defensoras de la memoria. Le alentó sobre su consideración de la artesanía por encima, o por lo menos de la mano de la tecnología, y lo reforzó en su defensa de lo cotidiano, el día a día, que, en arquitectura, representa el espacio público.

Así, siete años después de construir el memorial, en Chengdu, Jiakun levantó el West Village, un edificio-barrio (o pueblo) que no solo sustituye a un campo de golf, sino que además cuestiona la idea de que la densidad —necesaria para que quepamos todos y para que las ciudades sean sostenibles— deba traducirse en rascacielos. Eso es lo que ha ocurrido en ciudades chinas de nueva creación o en urbes transformadas para acoger a quienes trabajaban el campo. En el West Village, en cambio, las canchas de baloncesto conviven con viviendas, naturaleza, comercios y espacio público. Es… lo que venía siendo un pueblo. O un buen barrio.

Museo Shuijingfang, 2013, Chengdu, China. Un perímetro de estructuras de hormigón, y de ladrillo renacidos de las ruinas del terremoto de Wenchuan, rodea y protege los edificios de madera existentes. El museo salva el arte de la fermentación de las culturas ming y qing como un legado cultural.

Hijo de una familia de médicos, Liu Jiakun se crio acompañando a su madre —médico internista— por los pasillos del Hospital de Chengdu. Ese centro médico de la República Popular China fue, originalmente, un hospital cristiano. Y de ese cambio de nombres aprendió Jiakun la importancia de la memoria y de la convivencia. Ambos conceptos humanizan su trabajo. También una decisión adolescente: la de cuestionar la tradición familiar y estudiar arquitectura —”porque creía que así podría dibujar”, ha dicho—. Y la posterior duda sobre si dedicarse a proyectar edificios o a escribir novelas. Probó ambas cosas. El protagonista de su libro Project Moon es un arquitecto que propone la construcción de un poblado utópico, capaz de acoger y dar buena vida a las personas sin separarlas de la naturaleza ni alienarlas. El libro es lo contrario de El Manantial, la famosa novela de Ayn Rand —protagonizada por un arquitecto-artista incomprendido, ese concepto que sigue perpetuando la película The Brutalist—. En la novela de Jiakun el arquitecto no triunfa. ¿O sí? Logra cambiar el estereotipo. El libro estuvo censurado en China y tuvo que esperar 15 años hasta ser publicado.

Entretanto, Jiakun comenzó a construir. A partir de 1999, cuando abrió su propio estudio en Chengdu, empezó a levantar edificios culturales —como las escuelas de Escultura o Diseño en la Facultad de Bellas Artes de Shichuan—. A esas escuelas les siguió una retahíla de museos, como el de escultura de Luyeyuan o el de relojes en Jianchuan que es, en realidad, un lugar donde guardar la memoria del tiempo pasado para evitar que fuera arrasado por la estela de la Revolución Cultural.

Departamento de Escultura de la Escuela de Bellas Artes de Sichuan, 2004. Chongqing, China. Para minimizar la huella del edificio, las aulas de esta escuela se proyectan hacia el exterior. Eso decide su forma. Los muros dobles —para aislar del frío y el calor extremos— son de un tono oxidado conseguido mezclando tierra local, para asimilarse a los edificios existentes.

Cuestionar muchas de las decisiones de esa revolución lo llevó a fabricar ladrillos no solo con las ruinas y escombros provenientes de terremotos, también con la propia destrucción que estaba sufriendo su país con la construcción de las grandes y densas ciudades. Esos nuevos ladrillos los empleó en los pavimentos y los muros de edificios como el Museo Shuijingfang de su ciudad, Chengdu.

Y fue ese cuestionamiento perpetuo lo que le llevó a su proyecto más transformador. Precisamente, para plantear si no era mejorable la forma de vida que en China se ofrecía como futuro —la aglomeración urbana— firmó el West Village de Chengdu, el edificio-barrio que permite la convivencia de pistas deportivas, vivienda y vegetación. Es esa defensa de la memoria y de la calidad de la vida cotidiana lo que convierte la arquitectura sencilla de Liu Jiakun en un logro monumental.

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