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VALE LA PENA LEER

La edad de la ansiedad. Contemporary Concerns

Luis Fernández-Galiano

14/08/2020

Tomado de www.arquitecturaviva.com

Hace exactamente un siglo Edith Wharton publicó The Age of Innocence, una novela sobre la Nueva York suntuosa de la ‘Gilded Age’ que muchos conocen por la película de Martin Scorsese, estrenada en 1993. Si ya entonces la escritora describía una sociedad desvanecida, desde un país que tras la Gran Guerra había perdido la inocencia, nuestra época podría bien abreviarse, tomando prestado el título de W.H. Auden, como ‘la edad de la ansiedad’. El New York Times del 9 de febrero publicó un texto de longitud excepcional firmado por su columnista de opinión Ross Douthat, ‘The Age of Decadence’, donde se nos describe «cut off from the past and no longer optimistic about the future»: una sociedad envejecida aprisionada por la ansiedad ante el coronavirus o los estallidos de violencia nihilista, y que contempla con nostalgia el impulso incandescente e inocente que hace 50 años puso al hombre en la Luna. E idéntico desaliento transmiten dos ensayos recientes, firmados por un novelista indio y un artista británico, que abundan en el diagnóstico sombrío de la sociedad contemporánea, desarraigada, desmoralizada y ayuna de convicciones compartidas.

Pankaj Mishra asegura hacer una ‘historia del presente’ en Age of Anger, pero su análisis de nuestra ‘edad de la ira’ busca las raíces del resentimiento actual en el siglo XVIII, motivado como está por una observación de Nietzsche sobre el conflicto entre la serenidad elitista de Voltaire y la envidia plebeya de Rousseau. El filósofo de Ginebra es en efecto el origen de un ensayo erudito y elegante «apoyado más en novelistas y poetas que en historiadores y sociólogos», pese a lo cual constituye un genuino estudio de historia de las ideas, donde Tocqueville y Herzen comparten espacio con Dostoyevski o T.S. Eliot para describir la imposición violenta de la modernidad occidental en el conjunto del planeta, dejando atrás naciones y comunidades para crear un paisaje fracturado, en el que la globalización no es sinónimo de esperanza sino de ansiedad, y en el que internet ha perdido el aura igualitaria que lo adornó en la ‘edad de la inocencia’ posterior a la caída del muro de Berlín.

La red de redes es la protagonista de La nueva edad oscura, donde James Bridle explora con lucidez y elocuencia la aceleración tecnológica que ha transformado el mundo, haciéndolo más complejo y también más hermético, convirtiéndose en agente de las grandes convulsiones actuales —un sistema económico descontrolado, el colapso del consenso político o el cambio climático—, y dificultando la percepción del futuro con la extensión unánime del ‘pensamiento computacional’. Desde el vínculo entre la predicción del tiempo y el nacimiento del ordenador hasta los debates contemporáneos sobre los datos, el criptoanálisis o los residuos radiactivos, el libro explora una ‘edad oscura’ donde «el futuro es radicalmente incierto y el pasado está irrevocablemente en disputa». Recordando que la nube no es ‘un mágico lugar remoto’, sino una infrastructura física que consume ingentes cantidades de agua y electricidad, Bridle desmonta nuestras fantasías sobre lo sublime digital, y alerta sobre la inquietante capacidad de la técnica para hacer el mundo más opaco, más incontrolable y más desigual. 

Si Mishra escribe desde el formidable acervo documental que describe en el ensayo bibliográfico que ocupa las 26 páginas finales, y Bridle desde su formación primera en Ciencias de la Computación, ambos son columnistas de influyentes medios anglosajones —Bloomberg y The New York Times en el primer caso, The Guardian en el segundo—, lo que otorga a su prosa una agilidad y una transparencia que invitan a la lectura; y ambos enfocan sus obras desde la óptica de los marginados de la globalización y de los segregados por la tecnología, lo que da a sus volúmenes una dimensión ética que se suma al estímulo intelectual. Nuestra edad no es inocente, pero tampoco puede resignarse a ser ignorante.

Pankaj Mishra

Age of Anger

Allen Lane, Londres, 2017

406 páginas

James Bridle

La nueva edad oscura

Debate, Barcelona, 2018

314 páginas

ACA

ES NOTICIA

Italia, México y Líbano entre los ganadores del concurso Cabañas Eco Turísticas en Abu Dhabi


Mónica Arellano

12/08/2020

Tomado de Plataforma Arquitectura

La Agencia de Medio Ambiente de Abu Dhabi (EAD) –una organización comprometida con el mantenimiento de una serie de áreas ambientalmente protegidas en los Emiratos– expresó su interés lanzando un concurso internacional para construir aproximadamente 25 «ecoalbergues» sostenibles para generar un mayor interés público en el orix árabe, una especie que se consideró extinta en la década de 1970. Los programas de reproducción en zoológicos y reservas privadas ayudaron a incrementar la población de la especie, y se reintrodujeron en la naturaleza a partir de 1980. A partir de 2009, hay varios orix árabes que viven en Omán, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Jordán.
El jurado buscó propuestas creativas, sostenibles y construibles diseñadas con sensibilidad a este delicado entorno natural. Uno de los aspectos a considerar fueron que los proyectos se construyeran con un impacto mínimo en el sitio protegido, al mismo tiempo que brindaran una experiencia emocionante y cómoda para los visitantes. Con esto en mente, seleccionaron tres primeros lugares provenientes de equipos de Italia, México y Líbano. Sigue leyendo para conocer las propuestas completas.

PRIMER LUGAR

Heritage Machine
País: Italia
Autores: Giuseppe Ricupero, Egidio Cutillo, Stefania Schirò y Enrico Capanni

“Heritage Machine se destaca por su enfoque conceptual único de la creación de lugares efímeros que se disuelve en la naturaleza como las ruinas con el tiempo. Las ideas de la memoria física, el enfoque de sostenibilidad y el ciclo de vida del edificio son notables. Físicamente, la transición gradual del mundo exterior al interior a través de una serie de umbrales y el gran dosel del techo del centro común lo suficientemente grande como para formar su propio microclima, son gestos arquitectónicos de baja tecnología pero poderosos que responden a las limitaciones ambientales locales. Destacamos la calidad y los matices de la representación general.”

SEGUNDO LUGAR

The Rub’ Al Khali OCULUS

País: México
Autores: AIDIA STUDIO (Natalia Wrzask y Rolando Rodriguez – Leal)

“La gama de posibilidades que ofrece la estructura de sombreado reconfigurable está bien considerada. La forma circular ofrece un mini-universo panorámico de 360 grados para los usuarios con la capacidad de reconfigurar la privacidad, las vistas y la sombra según las necesidades. La adición de unidades para formar un centro común es consistente con el concepto general de ‘constelación’ del proyecto. La forma de cactus del desierto se disuelve en el contexto sin volverse demasiado mimética.” 

TERCER LUGAR

Desert Lens

País: Líbano
Autores: SNONO STUDIO (Ahmad Nouraldeen, Luca Fraccalvieri, Jana Semaan y Lama Barhoumi)

“Desert Lens logra un alto nivel de flexibilidad a través de una estructura reconfigurable superpuesta a un cascarón de bambú fijo. La capacidad de la estructura tensada para proporcionar privacidad, refugio de elementos y áreas sombreadas de una manera analógica simple y de bajo costo es efectiva. La representación que muestra al usuario interactuando con la estructura tensada en un contexto sublime y es una representación poética del hombre como parte del ecosistema de dunas.”

ACA

INVITACIÓN

DoCoMoMo Venezuela invita a la charla «Miguel Arroyo y el diseño moderno de mobiliario» que con motivo del centenario del nacimiento del destacado artista y diseñador venezolano será dictada por Lourdes Blanco y Rafael Pereira y se celebrará el próximo jueves 27 de agosto a las 6:00 p.m. (hora de Caracas) vía Zoom.
Inscripciones a través de www.trasnochocultural.com

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 223

Según los  datos generales que se pueden recoger en internet, el estado Cojedes está situado en el centro-occidente del país y debe su nombre al río homónimo que significa “donde todo se da”. Otros asocian etimológicamente la denominación “cojedes” a la lengua Caribe traduciéndola por “pueblo de cerámica o pueblo de ceramistas”. Posee una extensión territorial de 14.800 kilómetros cuadrados, que representa el 1.62% del territorio nacional por lo que es el decimoquinto con mayor superficie del país. Su clima es cálido y pertenece al sistema geográfico de los Llanos Centrales junto con el estado Guárico. Además, con 416.327 habitantes, en 2018, es el tercer estado menos poblado sólo por delante de Delta Amacuro y Amazonas.

Por ser tradicionalmente una entidad cuyas principales actividades económicas son la agricultura y la ganadería, Cojedes pasó a un segundo plano desde el momento en que Venezuela comenzó a despuntar como país fundamentalmente minero, a pesar del enorme potencial de tierras aptas para el cultivo que posee las cuales no han sido debidamente aprovechadas, aunque se ha registrado un ligero repunte de la actividad agrícola gracias al uso de la irrigación y la mecanización. Su población, por otra parte, posee un bajo nivel de desarrollo y un rezago en cuanto a la atención que se le ofrece desde los presupuestos que asigna el gobierno central. Cabe destacar que la fundación en 1989 del Hato Piñero, ubicado al sur del estado, le ha permitido sacar provecho de lo que se conoce como eco-turismo ya que se trata de casi 80 mil hectáreas de verdes paisajes, encontrándose allí la reserva natural más grande de América y la tercera a nivel mundial.

San Carlos, su capital, fue fundada en 1678 con el nombre de San Carlos de Austria siguiendo las pautas establecidas en las Leyes de Indias. Es una ciudad modesta, que tiene un limitado patrimonio arquitectónico y cuenta con sólo 150.000 habitantes según el censo del 2011. Se encuentra a aproximadamente 300 kms de Caracas. Históricamente, San Carlos se encuentra vinculada a las actuaciones de José Tomás Boves durante la guerra de independencia y a la muerte de Ezequiel Zamora en la Guerra Federal de quien tomó el nombre el municipio que la acoge. Tuvo resonancia más allá de nuestras fronteras durante los tres años (1976-79) en los que el Autódromo Internacional ubicado cerca de la ciudad fue sede de los Campeonatos Mundiales de Motociclismo.

Hecho el preámbulo necesario, el que haya sido escogida San Carlos como sede de los XV Juegos Deportivos Nacionales que se realizarían el año 2003 no dejó de ser todo un acontecimiento para una región en cierta forma olvidada. La ocasión, por tanto, se presentaba como idónea para inyectarle un dinamismo que pocas veces por allí se había vivido.

Pero desde el terreno que nos ocupa, lo más interesante de lo acontecido alrededor de aquellos Juegos Nacionales fue, por un lado, la oportunidad que se le dio a la buena arquitectura y a la idoneidad profesional de hacer acto de presencia y, por el otro, las circunstancias que permitieron que haya sido así, hasta el punto de que se podría considerar como una experiencia única y excepcional sin precedentes dentro de la historia democrática venezolana y mas aún en medio de un sistema político que se ha caracterizado por el sectarismo.

1. San Carlos, estado Cojedes. Vista aérea del lugar donde se localizó la Ciudad Deportiva para los XV Juegos Deportivos Nacionales de 2003

Seleccionados los terrenos en los que se desarrollaría el complejo deportivo al noreste de San Carlos, corresponderá al arquitecto Orlando Martínez Santana, a la sazón Director de Infraestructura y Servicios de la Gobernación del Estado Cojedes desde el año 2000 y designado a la vez Director General de Planificación e Infraestructura de los XV Juegos Deportivos Nacionales, tomar las más importantes decisiones que condujeron a la realización del Plan Maestro y la contratación de los proyectos que conformaron lo que se denominó la “Ciudad Deportiva”, parque urbano que ampliaría los servicios de la capital del estado.

Martínez, egresado en 1990 del Taller Firminy y entre 1994 y 2007 también profesor dentro de este grupo docente de diseño fundado en 1983 por Oscar Tenreiro dentro de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV, saltando por encima de las acostumbradas vías clientelares que recomendaban no contar con “la disidencia” para realizar cualquier trabajo impulsado desde el gobierno, decide convocar a Tenreiro para que realice el Plan Maestro (cuya imagen ilustra nuestra postal del día de hoy) y a un grupo de arquitectos, en su gran mayoría docentes de la FAU, para que desarrollen los proyectos de las instalaciones. Es así como a finales de 2001, con el tiempo apremiando para poder cumplir con la fecha de inicio (2003), con base en el plan trazado por Tenreiro se le asignan a Joel Sanz, Jorge Rigamonti, Augusto Terán, Ana María Marín y José Luis Sánchez, Edwing Otero, José Alejandro Santana y al propio Tenreiro la ejecución de los proyectos del Centro de Tenis, el Pabellón para Gimnasia Olímpica, el Centro de Ajedrez, el Centro de Piscinas, los Gimnasios de Combate, el Estadio Olímpico, y el Centro de Atención al Atleta más el Gimnasio de Basket, respectivamente. Todos, valga decir, capaces profesionales con muy poca obra construida.

Conjunto de la Ciudad Deportiva con la identificación de la localización de cada una de las instalaciones
Edwing Otero. Gimnasios de combate
Joel Sanz. Centro de Tenis
Jorge Rigamonti. Gimnasia olímpica
Oscar Tenreiro. Izquierda: Gimnasio de basket. Derecha: Centro de atención al atleta
Ana María Marín y José Luis Sánchez. Centro de piscinas

La historia del ensayo realizado en San Carlos y de las vicisitudes que surgieron en el proceso de elaboración de los proyectos y las que finalmente se tuvieron que superar para poder lograr la culminación (incompleta en muchos casos) de los trabajos de construcción de las instalaciones deportivas, donde se resalta el respeto que siempre caracterizó a Martínez para con el grupo contratado pese a las divergencias políticas que los distanciaban, se pueden encontrar muy bien relatadas en el blog Entre lo cierto y lo verdadero de Oscar Tenreiro en el texto titulado “Una experiencia” con fecha 28/09/013.

De lo expresado por Tenreiro rescatamos, para dar una idea de cómo una experiencia que nació muy bien encaminada logró finalmente desvirtuarse, lo siguiente: “Pero el fantasma del autoritarismo con todas sus consecuencias habría de imponerse en lo sucesivo, sumado a la marea ideológica que se instaló en todos los niveles de la acción pública, sobre todo a partir de las incidencias políticas de Abril de 2002 y el comienzo en los primeros meses de 2003 del movimiento hacia el Referendo Revocatorio que impulsó la oposición venezolana. A eso habría de sumarse la codicia corrupta de los altos personajes del Ejecutivo Regional que veían a Martínez como una figura incómoda. En primer lugar… su autoridad fue reducida y vulnerada. Por otro lado a los arquitectos se les fue restando injerencia hasta que ya cercana la apertura de los Juegos su presencia adquirió un carácter más bien aparente mientras se alteraban los proyectos o se dejaban incompletos. Se impuso una vez más la tradición venezolana: casi todo quedó hecho a medias, de modo improvisado o sujeto a múltiples interferencias.”

Para Tenreiro son únicamente rescatables de los niveles de irrespeto que sufrieron proyectos y obras el Centro de Ajedrez (Augusto Terán), el Centro de Asistencia al Atleta (de su autoría), el Pabellón para Gimnasia Olímpica (Jorge Rigamonti) y muy particularmente Centro de Tenis (Joel Sanz), donde el arquitecto logró una muy buena sinergia con los constructores gracias al completo proyecto realizado, a su perseverancia en la supervisión de los trabajos y al sentimiento de que se le abría una oportunidad que no quería desaprovechar. “Casi todos los demás edificios se pusieron en servicio sin estar terminados, mereciendo capítulo aparte por lo lamentable en relación al papel que podría haber cumplido para la ciudad de San Carlos, el abandono del Plan Maestro de la Ciudad Deportiva y la no construcción del conjunto de viviendas cercano a ella que debía servir como Villa Olímpica”, concluirá Tenreiro.

La realización de los XV Juegos Deportivos Nacionales sirvió para impulsar la creación en 2003 de Universidad Iberoamericana del Deporte (ahora llamada Universidad Deportiva del Sur) en terrenos cercanos a la Ciudad Deportiva, convirtiéndose además en objeto de estudio del «Primer Simposio de Arquitectura para el Deporte» realizado en noviembre de 2006 y luego del Diplomado “Diseño arquitectónico de instalaciones para el deporte y la recreación”, abierto en su primera versión en mayo de 2015 en la FAU UCV, ambos bajo la responsabilidad de AVADER (Asociación Venezolana de Arquitectura Deportiva y Recreacional).

Tras 17 años, las instalaciones, como tantas cosas en el país, han sido pasto de la desidia y la falta de mantenimiento quedando para la posteridad un relato que, pese a las expectativas que generó en su momento como caso del mayor interés, formará parte de las experiencias malogradas pero auspiciosas que reflejan además de responsabilidad profesional una generosidad y apertura que habrá que rescatar.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Google Earth

Todas las demás: Colección Crono Arquitectura Venezuela