Los dormitorios de Louis Kahn para el Indian Institute of Management Ahmedabad salvados de la demolición
Escrito por Christele Harrouk
Traducido por Saltiago Baraya
6 de enero de 2021
Tomado de Plataforma arquitectura
Como se informó en The Times of India, la junta de gobernadores del Indian Institute of Management, en Ahmedabad, India, canceló la propuesta de demoler los edificios de Louis Kahn en el campus y reemplazarlos con nuevas estructuras, después de un rechazo mundial de la comunidad internacional de arquitectura.
La expresión de interés de la dirección (EOI) de construir nuevos dormitorios en lugar de las estructuras erigidas por Louis Kahn, invitando a los arquitectos a proponer sus visiones, fue retirada. La decisión tomada por la junta de gobierno del instituto fue resultado de un movimiento internacional que instó a los funcionarios a reevaluar sus planes de demolición. De hecho, los planes de la administración de «derribar al menos 14 de los 18 dormitorios que se construyeron entre 1968 y 1978″ por mostrar problemas de goteras en el techo, humedad en las paredes, goteras en las paredes de los baños, losas, etc.» fueron abandonados.
Según el historiador Robert McCarter, los edificios únicos de Kahn crearon una nueva experiencia en el campus. De hecho, dijo que «lo que realmente hace que esos edificios funcionen es el aire que entra por las habitaciones individuales y luego sale al espacio compartido y luego es evacuado del edificio, por lo que se obtiene una ventilación constante». También agregó en The Architect’s Newspaper que estos dormitorios fueron construidos con la misma tecnología que los edificios principales que acaban de ser renovados con éxito, explicando que no hay razón para no continuar con este proceso. Después de que varias partes interesadas escribieron a la administración y a la junta con muchas peticiones en línea, el BOG reconsideró su elección inicial. Numerosas peticiones y cartas se abrieron paso, con la movilización de figuras del panorama arquitectónico internacional como Glenn Lowry y Martino Stierli del MoMA. Sarosh Anklesaria, T.David Fitz-Gibbon, profesor de arquitectura en la Universidad Carnegie Mellon, creó una petición tan pronto como se supo la noticia, recogiendo 700 firmas, entre ellas los galardonados con el premio Pritzker Balkrishna Doshi, Rafael Moneo y Alejandro Aravena, Tatiana Bilbao, Annabelle Selldorf y Marlon Blackwell.
El 1 de enero, el presidente del BOG, Kumar Mangalam Birla, y otros miembros del Indian Institute of Management, Ahmedabad, emitieron una carta explicando que “lo estamos […] retirando la expresión de interés manifestada. Deliberaremos sobre la retroalimentación recibida, reevaluaremos las opciones, consultaremos a los mejores expertos globales en conservación y estructuras, y trazaremos un curso de acción, que el instituto comunicará a su debido tiempo”.
Además, la carta decía que “muchos de ustedes han estado escribiendo desde que se presentó la Expresión de interés para el diseño de la vivienda para estudiantes en el campus principal del instituto. Han intentado recordarnos que los dormitorios diseñados por Louis Kahn son un legado cultural y que estos edificios deben verse como parte integral del conjunto de edificios que constituyen el campus ”. Finalmente, el BOG abordó sus preocupaciones iniciales de seguridad y declaró que buscará mejores soluciones que protejan el legado de Louis Kahn y garanticen las necesidades del futuro.
Alberto Campo Baeza, Premio Nacional de Arquitectura de España 2020
Escrito por Fabian Dejtiar
2 de enero de 2021.
Tomado de Plataforma arquitectura
Alberto Campo Baeza suma otro reconocimiento a su amplia colección. El premio Nacional de Arquitectura de España 2020, convocado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, le fue concedido por su completa labor profesional y académica. El ministro español José Luís Ábalos celebró en sus redes sociales la decisión: «Acabo de hablar con el arquitecto Alberto Campo Baeza para comunicarle que ha sido galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura 2020, en reconocimiento a la coherencia de su trayectoria, su independencia creativa y a toda una vida dedicada a la docencia».
El Premio Nacional de Arquitectura es un reconocimiento otorgado anualmente desde 1932. Entre los ganadores anteriores se encuentran personajes como Francisco Javier Sáenz de Oiza (1946 y 1954), Alejandro de la Sota (1974), José Antonio Corrales y Ramón Vázquez Molezún (1948 y 2001), Miguel Fisac (2002), Juan Navarro Baldeweg (2014), Manuel Gallego Jorreto (1997 y 2008) y Rafael Moneo (1961 y 2015).
En esta ocasión, la selección fue realizada por un jurado compuesto por Alvaro Siza Vieira, ganador del premio en la edición anterior, Manuel Gallego, Estrella de Diego, Elisa Valero, Carme Pigem, Inmaculada Maluenda y Lucía Cano, junto al Director y Subdirector de Agenda Urbana y Arquitectura.
Alberto Campo Baeza es Catedrático Emérito de la ETSAM UPM, Académico de la Real Academia de Bellas Artes, Tessenow Medal, Premio Arnold Brunner de la American Academy of Arts and Letters de New York, e International Fellow del Royal Insitute of British Architects y del American Institute of Architects. En 2017 fue Premio COAM y Premio Attolini de la Universidad Anahuac en México, y en 2018 Premio Piranesi de la Accademia Adrianea de Roma. Y en 2019 Medalla de oro de la Arquitectura del CSCAE.
Campo Baeza nació en Valladolid, donde su abuelo ejercía como arquitecto, y vive desde los dos años en Cádiz. El arquitecto es, como ya se dijo, Catedrático Emérito de Proyectos en la Escuela de Arquitectura de Madrid, ETSAM, en la que ha sido profesor durante más de cincuenta años.
Además, ha impartido clases en la ETH de Zúrich y en la EPFL de Lausanne, en la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, la Bauhaus de Weimar, en la Kansas State University, en la CUA University de Washington y en L’Ecole d’Architecture in Tournai, en Bélgica y ha sido Clarkson Visiting Chair in Architecture por la Universidad de Buffalo. Sus obras han tenido un amplio reconocimiento, tal y como destaca el Ministerio de Transportes. Desde la Casa Turégano o De Blas, ambas en Madrid, hasta las casas Gaspar, Asencio y Guerrero en Cádiz; la Caja de Granada y el Museo MA, ambos en Granada; la plaza Entre Catedrales en Cádiz y las casas Moliner en Zaragoza y Rufo en Toledo; la Casa Olnick Spanu en Nueva York y la Guardería para Benetton en Venecia.
La aparición del primer número mensual de la Revista Municipal del Distrito Federal en noviembre de 1939 con su respectivo suplemento (cuya portada engalana nuestra postal del día de hoy), se ofreció como la oportunidad de dar a la luz con gran detalle el trabajo que encerraba la realización del “Plan Monumental de Caracas” que posteriormente sería conocido como “Plan Rotival”.
De la mano de Juan José Martín Frechilla a través del libro Diálogos reconstruidos para una historia de la Caracas moderna (2004) y en particular del “Diálogo mampuesto con Maurice Rotival” (basado en una serie de entrevistas realizadas por Esther Elena Marcano en su oficina de París los días 6 y 12 de junio de 1977), sería bueno recordar las circunstancias que privaron para contratar la realización del Plan al equipo francés integrado por los urbanistas Henry Prost (quien lo encabezaba), Maurice Rotival, Jacques Lambert y el ingeniero Wegenstein, especialista en hidráulica.
1. Plano de Caracas y sus alrededores. Eduardo Röhl. 1934.
Allí señala el propio Rotival: “La decisión de venir a Caracas fue tomada por el gobierno venezolano cuando le pidió al gobierno francés enviar uno o dos urbanistas para hacer una avenida Monumental que debía llamarse avenida Bolívar; ése fue el origen de mi viaje. Era una especie de concurso; por esa razón el gobierno francés hizo la escogencia dentro de varios urbanistas franceses. La decisión recayó en Monsieur Lambert y en mí. Era el año 1938 cuando el concurso fue abierto y consistía en proyectar una avenida. Monsieur Lambert y yo nos pusimos de acuerdo para realizar un proyecto conjunto y es así como él partió a fines del 38 o a comienzos del 39 y yo me reuní con él a comienzos del 39”.
El relato de Rotival tiene un interesante preámbulo abordado en el segmento denominado “Razones y contexto de un contrato”, que Martín Frechilla construye con abundante documentación mostrando que el asunto no anduvo siempre sobre ruedas. Así, será en 1936 cuando tras la muerte de Juan Vicente Gómez y habiendo anunciado el primer mandatario Eleazar López Contreras el que es conocido como el “Plan de Febrero”, que ese mismo mes ya se empiece a hablar, a través de un artículo anónimo publicado en las páginas del diario El Universal titulado “Proyecto de ensanche para Caracas. Cómo resolver el problema de la congestión del tráfico”, de la necesidad de “abrir una gran vía que permitiese a la capital pasar de pueblo a ciudad para mejorar la circulación de vehículos hacia el este…”, primer eslabón de una “propaganda perfectamente diseñada” que tendría en la presentación por parte de Luis Roche de su plan para el “Embellecimiento de Caracas” y su campaña “Hacia una Caracas grande”, otra importante referencia dentro del camino que conduciría a la firma en abril de 1938 del contrato con que se inició la elaboración del Plan Monumental.
Martín Frechilla denomina como el “incidente Bedel” justamente el tránsito transcurrido entre septiembre de 1936 y abril de 1938 o, en otras palabras, desde el momento en que el francés Jacques Bedel (gestor de un consorcio conformado por tres importantes compañías francesas: Schneider & Cie, Societé de Construction des Batignolles -SCB- y Societé des Grandes Travaux de Marseille -SGTM-) publica imprudentemente una correspondencia cursada al gobernador del Distrito Federal Elbano Mibelli (causando un efecto negativo en los intereses que supuestamente representaba), hasta la firma del acuerdo para realizar el Plan, que contemplará: “las conversaciones en París entre Jacques Lambert y Maurice Rotival; la decisión del consorcio empresarial de enviar dos misiones –obras públicas y urbanismo; el abandono posterior del consorcio de obras públicas del tema urbano; la formación del grupo Prost, Lambert, Rotival y Wegenstein y el financiamiento de la Societé ETEFU de la ‘misión de prospección’ de Lambert en 1937; la ‘ayuda continua y eficaz’ de los señores Zuloaga y Guinand, y en especial de este último, para la concertación de las audiencias y la preparación de informes y modelos de contrato para la gobernación; el acuerdo de abril de 1938 con el gobernador Mibelli”, para cuando la figura del incómodo Bedel había quedado fuera de juego y prácticamente se estrenaba la Dirección de Urbanismo del Distrito Federal en la que ya figuraba Leopoldo Martínez Olavarría.
Paralelamente, Martín Frechilla recoge también las reacciones que se fueron produciendo en la opinión pública nacional cuando se devela el curso de las “secretas” negociaciones que adelantaba la Gobernación con “Bedel y compañía”, iniciándose con la de Simón Planas Suárez a través de un artículo aparecido en La Esfera el 29 de septiembre de 1936 titulado “La modernización de Caracas”, donde “razonaba sobre los alcances económicos y el grave compromiso que encerraban los proyectos desde el punto de vista del riesgo para la autonomía administrativa y la independencia financiera del municipio y de la nación”.
Al artículo de Plana Suárez siguió la carta publicada en El Universal con el mismo título (“La modernización de Caracas”) por la Asociación Venezolana de Ingenieros (AVI) donde se destaca el error que se comete al no tomarse en cuenta miembros de ese gremio graduados en el exterior con títulos no revalidables en Venezuela, residenciados en país y con formación en el área para la realización de los trabajos que se estaban contratando, sugiriendo que los urbanistas franceses debían pasar a ser fundamentalmente “asesores” y sus títulos “verificados por el Colegio de Ingenieros de Venezuela de acuerdo con la Ley”.
Otro elemento importante surgido como respaldo a la misiva elaborada por la AVI lo constituyó el impulso dado a la realización del “Plan General de Desarrollo Urbano de Caracas” que se anunciaba sería emprendido entre dicha Asociación y el Ministerio de Obras Públicas (MOP), con Tomás Pacanins al frente, punto de partida del pulso que sostendrían en adelante el MOP y la Gobernación. Los cuatro grandes planos elaborados (de los nueve anunciados) fechados octubre, noviembre y diciembre de 1936 que abarcan la totalidad del Valle de Caracas hasta Petate formarán parte del material publicado en el nº 1 la Revista Municipal del Distrito Federal que hoy nos ocupa.
2. Plan Monumental. Perspectiva del proyecto de la avenida principal (luego avenida Bolívar)3. Zonas cuya expropiación es necesaria para el arreglo del centro de la ciudad (segunda solución)4. Plan Monumental. Izquierda: Sección con gabarito para una calle de 20 mts de ancho. Derecha: Perspectiva del proyecto de la avenida principal (luego avenida Bolívar)5. Plan Monumental. Izquierda: Esquema de las construcciones y calles existentes y de los ensanches con proyecto a la red complementaria de calles. Derecha: Plano de la circulación futura por las nuevas avenidas y calles6. Plano general de las nuevas avenidas , calles y carreteras, 1938. Ministerio de Obras Públicas
Superando todos los obstáculos el “Plan Monumental de Caracas”, realizado entre enero y marzo de 1939 en París bajo la dirección de Prost, fue presentado ante el Concejo Municipal en julio de ese mismo año. Martín Frechilla relatará cómo “para esa fecha, Jacques Lambert ya no se encontrará en Caracas; Henry Prost lo había enviado a Turquía, donde continuó trabajando hasta marzo de 1941, cuando regresó a Francia y fue finalmente nombrado, durante la guerra, Inspector General de Urbanismo de Lyon. El que sí se quedó para enfrentar junto a los profesionales venezolanos de la Dirección de Urbanismo de la Gobernación, el proceso de discusión y convencimiento de la Comisión Especial del Concejo Municipal designada para estudiar el Plan de Urbanismo para Caracas, fue Maurice Rotival”.
Luego de que los concejales recibieran durante los meses de julio y agosto de 1939 a diversos funcionarios y profesionales vinculados al desarrollo urbano de la ciudad y decidieran el método de discusión que llevarían adelante para la revisión del Plan (comenzado por los aspectos técnicos y terminando con los financieros pasando por los legales), y de haberse decidido darle difusión a través tanto de la Revista Municipal como de un documental cinematográfico impulsado desde la Gobernación titulado “Caracas Futura”, la Comisión Especial termina su informe en abril de 1940: “en él exponía la forma y los alcances de su trabajo, los métodos de la divulgación del Plan (…), reafirmaban la necesidad y las razones del plan y criticaban el proceso seguido por la Gobernación del Distrito Federal”, señalando que la forma utilizada para la obtención del proyecto no fue totalmente acertada ya que hubiera sido más aconsejable promover “un concurso internacional entre urbanistas de reconocida competencia”, lo que habría permitido obtener varios proyectos, seleccionar el mejor, y además habría significado un considerable ahorro de recursos. Fue en la sesión del 29 de abril de 1940 cuando finalmente el Concejo Municipal “aprobó el Informe de la Comisión, y en consecuencia, el Plan Director de Calles y Avenidas”, nos informará Martín Frechilla así como que para ese momento Maurice Rotival no estaba en Caracas sino en Estados Unidos gestionando nuevas actividades profesionales.
7. Izquierda: Fotograma de entrada del documental «Caracas futura» realizado en 1939 por la Dirección de Urbanismo del Distrito Federal como medio de difusión popular del «Plan Monumental de Caracas». Derecha: Suplemento del nº 1 de la Revista Municipal del Distrito Federal, 19398. Plan Monumental. El nuevo capitolio y la plaza mayor9. Plan Monumental. Propuesta de mercado para San Juan
El Plan, tal y como ya adelantamos, es presentado en la Revista Municipal en un tono eminentemente divulgativo. Así a la pregunta hecha dentro de la publicación acerca de ¿Cuáles son entonces las prioridades del “Plan”?, se responde: “1º Solucionar el problema del tráfico mediante avenidas capaces de absorber la masa total de vehículos, creando así una amplia circulación Este-Oeste y, abriendo, al mismo tiempo las diagonales necesarias. 2º Encauzar el sentido principal de la circulación por medio de una avenida central que, por sus proporciones y las fachadas de sus edificios dé a la Ciudad un aspecto monumental imprimiéndole un carácter especial. 3º Crear plazas monumentales en donde el tráfico se reparta fácilmente y el movimiento del público pueda ser ordenado durante las grandes festividades. 4º Crear paseos, que en la actualidad no existen, acondicionando razonablemente las nuevas avenidas y las plazas y construyendo nuevos parques. 5º Determinar los terrenos para la construcción de los nuevos edificios oficiales: Capitolio, Ayuntamiento, Ministerios, Mercados, Escuelas, etc. 6º Levantar, de acuerdo con el trazado de avenidas y calles, un plano claro y comprensible de zonas que permitan a la iniciativa privada hacer sus inversiones en inmuebles, con la seguridad y garantía de una valorización de los barrios de la Ciudad y 7º Proveer zonas comerciales e industriales”. De esa forma se marcaba indefectiblemente el camino que seguiría la planificación de la ciudad.
Rotival de entre los miembros del equipo será quien más tiempo permanecería en Venezuela retornando en diversas ocasiones posteriormente. De allí que sea su nombre el que se asocie al Plan Monumental que se encadenaría con el “Plano Regulador de Caracas” de 1951 y luego con la “Tesis para Caracas” de 1959 en los cuales el urbanista francés interviene.
A la hora de escoger entre la renovación y la extensión de la ciudad, el Plan Monumental se decanta por la primera y ante la posibilidad de desplazar su centro urbano apuesta por su valorización. Los referentes del París de Hausmann son utilizados como estrategia y modelo a seguir a la hora de tomar importantes decisiones vinculadas al diseño de los espacios públicos, sus conexiones y algunas de las edificaciones que los ocuparían. Las obras, como ya se adelantó, contemplaban la gran Avenida Bolívar imaginada como los Campos Elíseos que terminaría en Los Caobos así como aquellos terminan en el Bois de Boulogne; sedes del distrito ministerial, el nuevo Panteón Nacional, el nuevo Congreso de la República alrededor de la plaza ubicada a los pies de El Calvario; y una Propuesta para la construcción del Mercado para la Parroquia San Juan de Caracas, obras que nunca se concretaron.
Acerca de los efectos que sobre el desarrollo urbano de la Caracas tuvieron las propuestas hechas por el Plan Monumental se ha escrito mucho. También sobre el hecho de que Carlos Raúl Villanueva al proyectar la Reurbanización de El Silencio fue el primero en desconocer sus lineamientos particularmente al concebir el espacio de la plaza O’Leary, colocar como remate del eje monumental el Bloque nº 1 y no dejar libre la visual hacia el cerro El Calvario. Por otro lado, Rotival al regresar al país en 1946 durante el Trienio a instancias del ministro encargado de Obras Públicas Luis Lander, presencia los trabajos de se adelantaban para la construcción de la avenida Bolívar (entre ellos el momento en que se demuele el hotel Majestic), le da el visto bueno a la realización del Centro Simón Bolívar (el cual asume como si fuera de su autoría) y realiza un plano del valle de Caracas y sus alrededores.
Al ser entrevistado en 1977, Rotival se muestra muy crítico con relación a la Reurbanización de El Silencio lo cual no se compadece con el ensayo “Caracas marcha hacia delante” que escribiera para el libro editado por Villanueva en 1950 dedicado a esta obra titulado La Caracas de ayer y de hoy : su arquitectura colonial y la reurbanización de El Silencio. Por otro lado señalará con relación a lo que finalmente fue el trazado avenida Bolívar: “El proyecto original era más completo (…) de un lado habíamos diseñado espacios para la recreación y del otro los negocios, un poco como pasó después en el Parque Central de hoy. Teníamos el Plan de Caracas dentro de los más mínimos detalles”. Para poder tener una visión mucho más actualizada de todo lo que tuvo su origen con la publicación en 1939 del Plan Monumental de Caracas en la Revista Municipal del Distrito Federal nada como consultar El Plan Rotival. La Caracas que no fue. 1939-1989. Un plan urbano para Caracas editado por el Instituto de Urbanismo de la FAU UCV en 1991 bajo la coordinación de Marta Vallmitjana con motivo de haberse cumplido en 1989 50 años de la publicación a la que hoy nos hemos dedicado. Con respecto al destino desigual que ha tenido la avenida Bolívar tampoco estaría de más consultar la serie de textos que bajo el título de «Una pequeña historia necesaria» publicó Oscar Tenreiro en su blog Entre lo cierto y lo verdadero entre diciembre de 2013 y febrero de 2014.