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VISITAS MEMORABLES

Marcel Breuer (1902-1981)
El reconocido y notable arquitecto y diseñador de muebles nacido en Hungría Marcel Breuer, uno de los más influyentes del siglo XX, visita Venezuela por primera vez en septiembre de 1955 con motivo de la celebración en Caracas entre el 19 y el 28 de ese mes del IX Congreso Panamericano de Arquitectos, realizado en los espacios de la Universidad Central de Venezuela.

Con la presencia de Breuer como invitado especial, sumada a la de Richard Neutra y Pierre Vago (fundador y secretario de la UIA), los organizadores del evento buscaron rivalizar con el nivel alcanzado en el congreso anterior celebrado en la Universidad Autónoma de Ciudad de México en 1952, que contó con la presencia de Frank Lloyd Wright, generándose así una sana competencia entre las figuras invitadas y calidad de las sedes (en este caso los dos campus universitarios modernos de mayor importancia a nivel internacional), que colocaba el listón de estos encuentros en el más alto nivel.
Como ocurrió en otras ocasiones, aquella primera visita hecha por Marcel Breuer a nuestro país, cuando éste atravesaba un momento pujante en lo económico y una febril actividad constructiva convirtiéndolo en lugar sumamente atractivo para el desarrollo de proyectos, le sirvió para hacer contactos y estrechar lazos profesionales y personales que posteriormente se verían reflejados en dos valiosos trabajos que hoy engrosan la historia de la arquitectura nacional: un edificio de apartamentos recreacionales bajo la modalidad de cooperativa realizado con la colaboración con Julio Volante y Herbert Beckhard, en Tanaguarena, Municipio Caraballeda, Estado Vargas, Venezuela, el año 1958; y el Centro Urbano El Recreo, Caracas (1958-1960), para el que fue llamado a participar en igualdad de condiciones (acompañado de Herbert Beckhard) por Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago, luego que éstos ganaran el concurso de ideas de carácter privado organizado por el Banco Unión a través de la empresa FAISA (presidida por Moisés Benacerraf), para desarrollar un terreno de 27.000 m2 ubicado entre la avenida Casanova (al norte), la calle El Recreo (al este) y la avenida Venezuela (al sur) teniendo como vecino al oeste al Centro Profesional de Este de Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger. (ver Contactos FAC números 1 y 25, y en particular los textos desarrollados para acompañar las postales 36 y 60 respectivamente en https://fundaayc.wordpress.com/).

Breuer, perteneciente a la primera generación de alumnos de la Bauhaus de la que fue uno de los estudiantes más aventajados, se ganó el aprecio de Walter Gropius (19 años mayor que él) quien desde entonces se convirtió en su guía. Por tanto, Breuer, quien realizó sus estudios entre 1920 y 1924, vivió todo el tránsito entre la primera etapa de la escuela inicialmente ubicada en Weimar (1919-1923), y la segunda cuando se traslada a su flamante sede inaugurada en Dassau en 1924. Mostrando interés desde un principio en el diseño y la creación de muebles, Breuer cuando egresa en 1924, logra acceder justamente a la dirección de la sección de muebles de la Bauhaus, siendo el encargado de proyectar todo el mobiliario para los nuevos locales de la Escuela. Como director de sección logró imprimir un carácter mucho más racional y objetivo a la producción y métodos de la escuela.


De su biografía publicada en https://www.urbipedia.org/hoja/Marcel_Lajos_Breuer, extraemos lo siguiente: “Ya en 1924, recién graduado, había desarrollado una serie de métodos para la construcción de mesas, sillas y escabeles, a base de armazones de tubos de acero moldeados, lo cual suponía una gran novedad a nivel mundial. Allí diseñó la silla B3, realizada en 1925, la primera de tubo de acero en la historia, que combinaba las condiciones flexibles de este material con su facilidad para la producción industrial a gran escala. Esta silla fue el diseño más ampliamente reconocido de Breuer, que más tarde fue conocida como la Silla Wassily (en homenaje al célebre pintor ruso Wassily Kandinsky quien fuera su maestro en la Bauhaus). Estaba inspirada en parte, por el tubo de acero curvado del manubrio en la bicicleta Adler que Breuer había adquirido recientemente. (Luego) realizó, hasta 1928 numerosos diseños de sillas y butacas en Suiza e Inglaterra, introduciendo novedades en la forma y el material, como el uso de la madera curvada, de gran influencia posterior, o la realización de la estructura en aluminio”.
Cuando en 1928 Breuer deja la Bauhaus, junto a Gropius, Herbert Bayer y Lázlo Moholy-Nagy, prestó mayor dedicación a su trabajo como arquitecto y diseñador de interiores, estableciéndose en Berlín. “En Berlín recibió su primer encargo arquitectónico, un proyecto para la casa Harnischmacher (en Wiesbaden, 1932), una vivienda modular construida en hormigón con estructura de acero. También diseñó los almacenes de muebles Wohnbedarf de Zurich”.



Tras exiliarse en Inglaterra y Suiza luego de la llegada en 1933 de los nazis al poder en Alemania, Breuer emigra en 1937 a los Estados Unidos donde dará clases en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Harvard donde ya trabajaba Gropius, quien desde 1938 sería su director. Al poco tiempo ambos fundaron una oficina de arquitectura en Cambridge, Massachusetts, que duraría hasta 1941. “Breuer disolvió su sociedad con Gropius en mayo de 1941 y más tarde, en 1945 realizó por cuenta propia el diseño de la Casa Geller I, la primera en usar el concepto de Breuer de la Vivienda binuclear, caracterizada por tener en alas separadas y divididas por el hall de entrada, los dormitorios por un lado y la cocina/sala/comedor por el otro”. Valga añadir que a comienzos de este año 2022 esa icónica casa ubicada en Lawrence, NY, fue demolida dejando claro que en todas partes se cuecen habas.


“En 1948, 11 años después de que Marcel Breuer llegara a los Estados Unidos, el MoMa dedicó una exposición a su trabajo, seguida de un catálogo organizado por Peter Blake. Probablemente como consecuencia de este contacto Breuer fue invitado para otra exposición, The House in the Museum Garden, organizada por la misma institución entre abril y octubre de 1949. Se trataba de la construcción de una casa tipo pensada para los suburbios de las ciudades norteamericanas y destinada a la familia nuclear de aquel país. Después de terminada la exposición los planos podrían ser comprados y la casa construida”. Este trabajo se constituirá en otro paso importante dentro de la experimentación desarrollada por Breuer en torno al tema de la vivienda suburbana y en ella se pone de manifiesto el muy novedoso uso de la “cubierta mariposa” que Breuer ya había utilizado por primera vez en la Casa H para el concurso Designs for post-war living, en la Casa Geller I y en la Casa Robinson. El particular perfil “en mariposa” de las vivendas de Breuer se puede rastrear con anterioridad en la casa para Juscelino Kubitschek (Belo Horizonte, 1943) de Oscar Niemeyer y en el proyecto (no construido) de la casa Errazuriz de Le Corbusier (Chile, 1931).




Residenciado en Nueva York donde desde 1946 tenía su propio estudio, con 53 años cumplidos y una importante trayectoria acumulada, Breuer se encontraba en 1955 prácticamente en el ecuador de su carrera y en el tránsito que le permitió dar el salto, de ser un prestigioso diseñador industrial y proyectista fundamentalmente de viviendas unifamiliares, a serlo de importantes sedes institucionales siendo la sede de la UNESCO en París (1953-1958), que realizó con Pier Luigi Nervi y Bernard Zehrfuss, la obra que señala con toda claridad ese tránsito y la apertura hacia un lenguaje claramente brutalista donde predomina del uso del concreto armado tanto en la estructura como en los cerramientos.




Una segunda visita de Breuer, esta vez acompañado de su esposa Constance, se produjo en enero de 1958 mediante invitación extendida por el empresario y hombre vinculado a la actividad científica y académica Guillermo Machado Mendoza, y por el arquitecto argentino de larga experiencia en Venezuela Julio Volante, asociada a los contactos que había establecido a raíz de su asistencia en 1955 al IX Congreso Panamericano de Arquitectos. Será entonces cuando, por un lado, junto a Volante (TEC S.A.) y Herbert Beckhard desarrollará el ya mencionado proyecto del edificio de apartamentos recreacionales en Tanaguarena y, por el otro, dará inicio al también mentado Centro Urbano El Recreo junto a Fuenmayor y Sayago (con colaboración de Beckhard) para el cual se creará la firma El Recreo, S.A. con sede en el Centro Profesional del Este, prolongándose su desarrollo hasta 1960. Ambas experiencias, en las que Breuer pone en práctica la costumbre heredada y desarrollada junto a su mentor Walter Gropius de trabajar en equipo, lamentablemente, no llegarían a construirse.




Sin embargo, podemos disfrutar de sus dibujos muchos de los cuales pueden ser consultados en https://breuer.syr.edu/xtf/search, archivo digital realizado mediante un esfuerzo de colaboración encabezado por las bibliotecas de la Universidad de Syracuse donde se encuentran más más de 70.000 dibujos, fotografías, cartas y otros materiales relacionados con la carrera de Marcel Breuer.


La influencia de Breuer en Venezuela se vio plasmada, por un lado, en la obra de Julio Volante a través de edificios como la vivienda diseñada para El Junko Country Club (1956), la sede de la Universidad Católica Andrés Bello (1965) y el edificio Cavendes (1978) y, por el otro, en la de Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago fundamentalmente en la propuesta que hicieran para un conjunto de viviendas a desarrollarse justamente en parte de los terrenos donde habían proyectado con el maestro húngaro el Centro Urbano El Recreo y que, realizado sólo en parte, dejó como huella en 1963 esos dos estupendos edificios que se conocen como Farallón y Centinela.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado, 13, 14, 15, 16, 18: https://breuer.syr.edu
- Colección Crono Arquitectura Venezuela.
2. https://www.arquitecturaydiseno.es/arquitectura/maestros-bauhaus_2515
3 y 4. https://www.connectionsbyfinsa.com/los-10-mejores-disenos-de-muebles-bauhaus/
5. https://steelform.com/es/produkt/marcel-breuer-cesca-silla-b32/ y https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Marcel_Breuer._Long_Chair,_ca._1935-1936.jpg
6. https://atfpa3y4.wordpress.com/2012/11/15/casa-gropius/
7. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/casa-geller-i/
8. https://www.urbipedia.org/hoja/Marcel_Lajos_Breuer
9. https://www.urbipedia.org/hoja/Oscar_Niemeyer y https://tecnne.com/arquitectura/le-corbusier-en-argentina-proyectos-que-no-fueron/
10. https://es.unesco.org/about-us/unesco-house y https://arquitecturayempresa.es/noticia/sede-de-la-unesco-en-paris-recordando-la-arquitectura-de-marcel-breuer
11. https://hyperbole.es/2018/08/marcel-breuer-casa-starkey-minnesota-1955/
12. https://metropolismag.com/projects/marcel-breuer-hotel-new-haven/
17 y 20. Mujica V. “El Centro Urbano El Recreo, un modelo de construcción de la ciudad” en Trienal de Investigación FAU, 2014 y en http://www.materialcultural.com/el-centro-urbano-el-recreo-de-marcel-breuer/.
19. Trasnocho Arte Contacto (TAC). Our Architects en Caracas. Arquitectura norteamericana en Caracas, 2017 y Mujica V. “El Centro Urbano El Recreo, un modelo de construcción de la ciudad” en Trienal de Investigación FAU, 2014 y en http://www.materialcultural.com/el-centro-urbano-el-recreo-de-marcel-breuer/
21. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Revista Punto nº 17, abril 1964
22. y Mariano Goldberg. Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. CARACAS. Parte 1, 1980
CONTACTO FAC 261
VISITAS MEMORABLES

William J.R. Curtis (Birchington on Sea, Kent, 1948)
El reconocido y galardonado historiador de la arquitectura, amén de crítico, pintor y fotógrafo británico, William J. R. Curtis visitó por primera y única vez nuestro país a comienzos de diciembre de 1990. Para entonces ya había publicado, entre otras obras: Le Corbusier at Work: The Genesis of the Carpenter Center for the Visual Arts, Harvard University Press, 1978; Modern Architecture since 1900, Phaidom Press, 1982; Le Corbusier: Ideas and Forms, Rizzoli, 1986; y Balkrishna Doshi: An Architecture for India, Rizzoli, 1988.
Cuando Curtis vino a Venezuela con 42 años de edad, gracias al esfuerzo compartido en la organización y auspicio por Ediciones Nave (Oscar Tenreiro) y las Escuelas de Arquitectura de las universidades Simón Bolívar, José María Vargas y Central de Venezuela, a quienes se sumó la colaboración de Eurobuilding y el Centro Simón Bolívar, ofreció tres charlas que contaron con una nutrida concurrencia en la Sala Plenaria de Parque Central los días 3, 4 y 5 de diciembre, en las que desarrolló otros tantos temas vinculados con sus trabajos de investigación, buscando en cierta medida una aproximación al público que lo escucharía: “Alejandro de La Sota y la arquitectura moderna en España”, “La arquitectura moderna y la idea de región” y “Le Corbusier y la India”.



Formado en el Courtauld Institute of Art de Londres (First Class Honours, 1970) y en la Universidad de Harvard (Ph.D., 1975), Curtis ha desarrollado una vasta carrera como docente de la historia y la teoría de la arquitectura en Estados Unidos, México, Europa, Asia y Australia y, más particularmente, en universidades como Harvard, Universidad de California, Asociación de Arquitectura de Londres, Universidad de Cambridge o ETSAB Barcelona.
Entre sus muchas obras de historia, crítica y teoría, ha tratado temas muy variados como la arquitectura contemporánea, paisajismo, diseño, historiografía, educación visual, arquitectura vernácula, arquitectura india o arquitectura bereber del pre-Sáhara.
Modern Architecture Since 1900 (La arquitectura moderna desde 1900) publicado por primera vez en 1982 y ahora en su tercera edición revisada (1996), traducido a cinco idiomas, es considerado el trabajo más importante realizado por Curtis. Tal y como se recoge de su biografía publicada en Wikipedia: “El libro ilustra el paradigma moderno en la arquitectura que emerge de los contextos sociales, tecnológicos y urbanos del siglo XIX, y busca seguir sus diversos procesos en diversas geografías y tiempos, rechazando la comprensión del modernismo como una entidad homogénea. Este libro ganó el Medallón Alice Davis Hitchcock de la Society of Architectural Historians of Great Britain (Sociedad de Historiadores Arquitectónicos de Gran Bretaña) en 1984. La tercera edición fue galardonada con el premio del libro de arquitectura del American Institute of Architects (AIA) en 1997. En 2006, el Museo de Arquitectura de Finlandia otorgó a Curtis su Medalla Conmemorativa de la Fundación con motivo del 50 aniversario del museo (Medal of Foundation for Museum of Finnish Architecture, 50th Anniversary) y en 2014 recibió el Premio de Oro a la Contribución Global a la Arquitectura (CERA, A+D, India)”.


En La arquitectura moderna desde 1900 (Modern Architecture since 1900), considerado junto a Historia crítica de la arquitectura moderna (Modern Architecture: A Critical History) de Kenneth Frampton de 1980 un libro “canónico”, siendo ambos los más demandados y consultados en las escuelas de arquitectura, Curtis desarrolla una línea exploratoria preocupada por las formas y el significado de la arquitectura y por lo que ella simboliza. En tal sentido se provee de un rico aparataje visual, con imágenes a color y de gran tamaño, a objeto de enfatizar su enfoque formalista, muy acorde con su actividad como pintor, dibujante y fotógrafo, donde siempre ha mostrado su forma de mirar el mundo mediante la abstracción. Frampton, por su parte, reservando el análisis formal para ciertos casos, procura centrarse en el examen de la teoría e ideología subyacente en la obra arquitectónica, enfatizando los aspectos económicos, sociales y políticos, factores externos que condicionan la producción de ésta recurriendo a imágenes pequeñas en blanco y negro.


Entre las exposiciones realizadas por Curtis derivadas de su actividad artística se encuentran: Mielen Maisemia/Mental Landscapes (Museo de Arquitectura de Finlandia, Helsinki 2000); Mental Landscapes/Paisajes Mentales (Círculo de Bellas Artes, Madrid 2002); Carpenter Center for the Visual Arts (Harvard 2004); Architectures du Monde. Le regard de William J.R. Curtis (Centre Méridional de l’Architecture et de la Ville en Toulouse, 2004-2005); Structures of Light (Museo Alvar Aalto, Finlandia, 2007); y Abstracción y Luz/Abstraction and Light (Patronato de la Alhambra y Generalife, Granada, 2015).
Humanista en el más amplio sentido de la palabra, Curtis ha desarrollado una carrera colmada de libros y ensayos críticos. Sus escritos se pueden encontrar en revistas internacionales de reconocido prestigio como El Croquis (Madrid) y Architectural Review (Londres). También ha sido conferencista en muchos encuentros y debates críticos en todo el mundo y ha participado como jurado en competiciones internacionales de diferente índole y ocupado diferentes puestos honoríficos en numerosas instituciones.

Desde 1990 cuando nos visitara hasta hoy Curtis ha continuado publicando, destacando los libros Denys Lasdun: Architecture, City, Landscape (Phaidon, 1994) y más recientemente Abstractions in Space: Tadao Ando, Ellsworth Kelly, Richard Serra (Pulitzer Foundation, St. Louis, 2001); Teodoro Gonzalez de Leon: Obra Reunida/Collected Works (Arquine, Reverte, Mexico, 2004); Barcelona 1992-2004 (Guim Costa, Gustavo Gili, 2004); y RCR Aranda, Pigem, Vilalta Arquitectes: Entre la abstracción y la naturaleza (Gustavo Gili, Barcelona, 2004).
Consultado en diversas ocasiones sobre las ciudades que le ha correspondido visitar, Curtis no ha tenido reparos en manifestarse a favor de la arquitectura que toma en consideración el entorno y muy crítico ante los proyectos “icónicos y con presupuestos desorbitados”. España, país del que se confiesa enamorado, ha sido objeto de su agudeza crítica cuando expresó en 2007 al ser entrevistado para http://fafnerblog.blogspot.com que “Barcelona ha entrado en la decadencia” y añadía: “Admiro el jardín botánico de Carles Ferrater, en Montjuïc, y la Villa Olímpica, que es un conjunto que aporta una cierta reflexión sobre el frente marítimo. Pero el Fòrum… (…) El problema del Fòrum es que no tiene un fundamento cultural, no hay contenido. Es una ficción publicitaria. Había muchas maneras de hacer llegar la Diagonal al mar. (…) El Fòrum es un retrato de nuestra época. En arquitectura hay mucho cinismo, mezclado con desprecio por el humanismo. Hay que tomar una gran distancia con respecto al presente”.
O como cuando en 2011 expresaba, a raíz de lo que ha significado para toda España el periodo del gran boom post-Bilbao, donde se produjeron “muchos proyectos ridículos”, opiniones como las recogidas el 18-08 en Faro de Vigo al visitar La Coruña. Para Curtis, por un lado, “el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, en Santiago, de Álvaro Siza es un precioso edificio, respetuoso con el entorno y la topografía” y, por el otro, “la Ciudad de la Cultura de Peter Eisenman (también en Santiago) es un desastre total. Reúne todas las características de mala arquitectura: forma caprichosa, fuera de escala, no funciona como edificio para lo que fue proyectado, destroza el paisaje… Es un ejemplo de contenedor sin contenido. No es solo un problema arquitectónico sino también político. Es un mal proyecto”.

Residenciado en la actualidad en el suroeste de Francia, Curtis expresó a finales de 2019 en entrevista aparecida en https://www.jotdown.es lo siguiente que nos puede servir de cierre para la nota de hoy: “La palabra ‘crítica’ viene de una palabra griega que significa separar el grano de la paja. Es lo que intentas hacer, evaluar. Y eso teniendo siempre en cuenta que no hay ningún método racional para hacer crítica, es un mito pensar que lo hay. Cuando escribo crítica estudio los edificios muy detenidamente, los experimento —a menudo varias veces—, y luego escribo una reflexión sobre ello. (…) En realidad, la crítica tiene diferentes funciones y esta es la más positiva de todas porque es muy satisfactorio hablar de edificios que tienen calidad. Pero otra de sus funciones es la de hablar de los desastres, donde usas un método diferente y un canal de información diferente. Por ejemplo, he escrito muchas cosas para El Croquis; es una revista maravillosa, pero es para expertos. Cuando descubres algo muy problemático no quieres hablar solo a los conversos, quieres explicar al público general por qué hay un problema social o político que ha creado ese edificio tan malo. Entonces el estilo cambia, se vuelve mucho más directo y más dramático, utilizas todos los medios para torpedear el barco. Y además tienes una circulación mucho mayor, por lo que acabas siendo muy polémico. Y haces eso porque crees que hay algo que vale la pena revelar, aunque se convierta en un escándalo. (…) Todo el mundo reacciona ante los edificios y se ve afectado por los edificios pero no son capaces de articular esas reacciones. Es una cuestión mucho mayor, en realidad. Creo que todas las personas deberían ser educadas en materia arquitectónica. Sería mucho mejor, habría mejores clientes, habría mejores alcaldes, todo el mundo sería mejor”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado. Colección Crono Arquitectura Venezuela.
1 a 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.
CONTACTO FAC 255
VISITAS MEMORABLES

Curt Siegel (1911-2004)
Cuando en 1961, con Miguel Casas Armengol a la cabeza, cristalizó la creación de la escuela de arquitectura de la Universidad del Zulia -LUZ- (que devendría en Facultad de Arquitectura en 1963), se manifestó un particular interés en incorporar a su plan de estudios un enfoque novedoso y estimulante en la enseñanza de las estructuras. Es así como para poder lograrlo aparece la necesidad de aproximarse a quienes se consideraban las referencias más importantes a nivel internacional en la materia: Buckminster Fuller, Pier Luigi Nervi, Frei Otto y Curt Siegel.
Tal y como relata la reconocida profesora de origen chileno Ingrid Jacobsen, radicada en Maracaibo desde 1959 y docente en la Escuela de Arquitectura de LUZ prácticamente desde su fundación, en una entrevista concedida a Marina González de Kauffman publicada en la revista Portafolio nº 27 (enero-junio 2013), “en julio de 1962, aprovechando un viaje de visita a familiares en Europa había programado ver de paso algunas de las obras famosas de la arquitectura moderna. El decano Miguel Casas, dentro de su política de apoyar los intereses del profesorado en beneficio de la Facultad, me preparó tres cartas de presentación dirigidas a Pier Luigi Nervi, en Roma, Frei Otto en Berlín y Curt Siegel en Stuttgart. (…) Todos tres, siendo profesores universitarios mostraron gran curiosidad, un interés genuino por nuestra nueva Facultad en Maracaibo. Al poco tiempo, en noviembre del mismo año, vino Frei Otto a dictar un ciclo de conferencias sobre estructuras colgantes, su especialidad. También estuvo el 24 de noviembre de 1963, invitado por el Centro de Ingenieros, Richard Buckminster Fuller, autor de las cúpulas geodésicas”, siendo Nervi el gran ausente dentro de esta importante iniciativa.

A las visitas de Otto y Fuller se sumará en marzo de 1964, como momento culminante por sus implicaciones en la docencia, la de Curt Siegel autor del célebre libro Formas estructurales en la arquitectura moderna (Strukturforman der modernen architektur) publicado por primera vez en 1960, quien dictaría un ciclo de conferencias y un seminario práctico dirigido a los estudiantes, de gran repercusión nacional y latinoamericana, organizados por la profesora Jacobsen.
De tal manera, la joven Facultad de Arquitectura de LUZ buscaba sumarse al cuestionamiento de la enseñanza de las estructuras a nivel internacional que había derivado, dado el énfasis que se le daba al cálculo, en esquematismo y desinterés por parte de los estudiantes.
Para aproximarnos a la figura de Siegel, apelando al apoyo de Wikipedia, hemos conocido que fue hijo del escultor alemán de madera y piedra Curt Siegel (1881-1950). Estudió arquitectura e ingeniería civil en la Universidad Técnica de Dresden donde se doctoró en 1936. Durante la Segunda Guerra Mundial trabajó como arquitecto en Magdeburg y en 1946, recibió una llamada a la cátedra de «Estática para arquitectos» en la Universidad de Arquitectura de Weimar. En 1950, tras escapar de la RDA, fue convocado por la Universidad Técnica de Stuttgart donde fue profesor, inicialmente para las asignaturas de estática y edificación, más tarde de construcción industrial y finalmente de estructuras portantes y diseño estructural. (…) En 1953 fundó su propia oficina junto con Rudolf Wonneberg contándose entre sus edificios más conocidos el Instituto de Fabricación de Ingeniería Mecánica, el Instituto de Estática y Dinámica de Construcciones Aeroespaciales y, junto con Rolf Gutbier y Günter Wilhelm, el Edificio Universitario I de la Universidad de Stuttgart. Además, proyectó el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart en el Stuttgart Löwentor y el Hanns-Martin-Schleyer-Halle.
Pero si por algo trascendió Siegel es por haber publicado el texto ya señalado el cual, tan pronto salió a la luz en 1960 publicado en alemán por Verlag George D. W. Callwey (Munich), se convirtió en una referencia a nivel internacional llegando con el tiempo a ser traducido a once idiomas apareciendo por primera vez en español en 1966 a cargo de la Compañía Editorial Continental, S. A. (México-España). La influencia decisiva del libro en la enseñanza de la arquitectura a partir de su salida, es un hecho que, aunque sea de forma somera, vale la pena repasar para de allí develar el por qué de su impacto.


Como bien lo señala el autor en el Prefacio, el leit motiv de Formas estructurales en la arquitectura moderna se ubica en su apasionada preferencia por analizar las formas constructivas. “Desde hace mucho tiempo -afirmará Siegel- me habían atraído las formas sencillas y correctas de la naturaleza, la lógica del buen diseño técnico y la fuerza de expresión de las grandes obras de arquitectura. Como formas ‘construidas’, me parecía que todas tenían el mismo origen”.
Sin embargo, quizás lo más relevante de la obra de Siegel fue la manera como observó, analizó e interpretó los problemas estructurales de la arquitectura moderna optando por hacerlo “desde el punto de vista del arquitecto considerando las circunstancias de la técnica actual y de la ciencia de la ingeniería”. Para lograrlo, Siegel utiliza como recursos didácticos esquemas y vistas con los cuales explica las tres grandes categorías (y todas sus variantes) que repasa a lo largo de la obra (estructura visible, el apoyo en V y estructuras en el espacio), apuntando a un conocimiento más intuitivo (cualitativo, no cuantitativo y por tanto alejado del cálculo como panacea) de los principios elementales de las estructuras portantes cuya vigencia ha llegado hasta nuestros días.
Para Siegel, quien en el libro busque “encontrar recetas para el ‘cálculo de arquitectura’ o piense que la regla de cálculo es un argumento artístico, se verá defraudado en igual medida. Tendrá que notar que, aún tomando en cuenta positivamente los razonamientos de la ingeniería, a veces deberán hacerse a un lado los resultados que parecen definitivos y racionales para llegar al diseño y a los ejemplos de forma estructural. El trabajo servirá para aclarar los problemas de la forma y éstos son más amplios como para ser resueltos con un cálculo solamente”.
De alguna manera esa apertura a la intuición y la inventiva que acompaña al arquitecto y el interés por generar una teoría de las estructuras que le diera apoyo, vincula Siegel con la línea que Pier Luigi Nervi o Eduardo Torroja ya habían ido abonando. Valga recordar que para el primero “Los arquitectos, aún cuando puedan confiar los cálculos últimos de sus estructuras a un especialista, ellos mismos deben ser antes capaces de idearlas y darles correctas proporciones. Sólo entonces, una estructura habrá de nacer saludable, vital y en lo posible hermosa”. Y para el segundo “El cálculo no es más que una herramienta para prever si la forma y dimensiones de una construcción, simplemente imaginada o ya realizada, son aptas para soportar las cargas a las que ha de estar sometida. No es más que la técnica operatoria que permite el paso de unas concepciones abstractas de los fenómenos resistentes a los resultado numéricos y concretos de cada caso o grupo especial de ellos”. En tal sentido el libro de Karl-Eugen Kurrer La historia de la teoría de las estructuras. Buscando el equilibrio de 2018 aclara con gran nitidez no sólo la evolución del tema sino la ubicación de Siegel dentro de ella.

A su paso por Caracas de regreso de Maracaibo Siegel, en aquel único viaje que hiciera a nuestro país en 1964, tuvo oportunidad de recorrer la Ciudad Universitaria acompañado por el maestro Carlos Raúl Villanueva y dictar el 18 de marzo, en el Auditorio de la FAU, la charla “Enseñanza del Diseño de Estructuras” de importante repercusión entre quienes pudieron disfrutarla. De la breve reseña aparecida en la revista Punto nº 17 (abril 1964) extraemos lo siguiente con relación a la conferencia dictada: “Este tema lo llevó a mostrar los métodos que emplea para la enseñanza, resaltando las objeciones que tales aspectos ha recibido. Para analizar y explicar su metodología el arquitecto Siegel mostró un conjunto de transparencias que ilustraron a cabalidad su exposición”.
De la iniciativa emprendida por la naciente Facultad de Arquitectura de LUZ, que permitió a Curt Siegel visitar a Venezuela y constatar en vivo buena parte de sus enseñanzas puestas en práctica de antemano en el notable laboratorio de experimentación estructural en que se convirtió años antes la Ciudad Universitaria de Caracas, queda para la posteridad el cierre del Prefacio de su célebre obra donde señala sobre ella que “… si anima al razonamiento crítico, si invita al respeto de lo que en la arquitectura es único y demostrable, si ayuda al diseño arquitectónico sincero y limpio y con esto ayuda a confrontar las apariencias formalísticas y efectos de la moda de la arquitectura actual con una calidad verdadera habrá llenado su fin”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Enacabezamiento y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela
2 y 3. https://es.scribd.com/document/387251704/Formas-Estructurales-en-La-Arquitectura-Moderna-SIEGEL

