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EL ACERVO EDITORIAL DE LA FAU UCV

Forma y contenido en Wright
Ricardo Porro
Colección Espacio y Forma
nº 8, septiembre de 1960
Con la aparición de Forma y contenido en Wright de Ricardo Porro (1925-2014) se cierra un primer ciclo en el que la Colección Espacio y Forma, impulsada por la División de Extensión Cultural de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, dirigida por Antonio Granados Valdés, apareció como pionera y única fuente de publicaciones institucionales (periódicas en este caso) destinadas a dar salida de forma monográfica a artículos, conferencias, foros o recopilación de textos o documentos que estuviesen vinculados a la labor complementaria a la docencia, de la cual la actividad de extensión es responsable.
Lo anterior se corrobora en el hecho de que ya el número nueve de la Colección (La transformación del hábitat humano de Eduardo Neira Alba), saldrá en enero de 1961 momento en que aparece casi al unísono el primer ejemplar de la revista Punto.
Otro aspecto que llama la atención del texto de Porro sobre Wright es que la conferencia, cuya transcripción lo origina, se produjo el 22 de abril de 1959, a pocos días del fallecimiento el 9 de ese mismo mes del gran maestro norteamericano, por lo que muy probablemente se realizó en homenaje al que Porro consideró el más importante arquitecto del siglo XX.

En todo caso, el resultado se tradujo en un escrito de 9 páginas, impreso por Italgráfica, destinado, al igual que el resto de la serie “a la ampliación cultural del alumnado” y “a dotar a los futuros profesionales de la Arquitectura, de una sensibilidad predispuesta para todo lo que es consustancial con los goces del espíritu…” como solía sostener Granados.
Ilustrado con excelentes fotografías, Porro ofrece en Forma y contenido en Wright una aproximación a la obra del maestro estadounidense en la que explica de manera clara y concisa, como ya su título sugiere, tanto los aspectos formales como los relativos a su contenido, echando mano para lo primero de la primacía en el manejo del espacio, el cual analiza a partir de los principios que, según Heinrich Wölfflin, marcaban el tránsito entre lo clásico y lo barroco, situando a Wright claramente en la segunda categoría, tomando principalmente a Le Corbusier como representativo de la primera. En Wright, según Porro, harán acto de presencia de manera desigual pero permanente las categorías wölfflinianas de lo pictórico, lo profundo, la forma abierta, lo múltiple y la claridad relativa, propias de lo barroco, en los tres períodos en los que es clasificada su obra: el dominado por las “Prairie Houses” entre 1900 y 1911 cuando salta a la palestra internacional; el intermedio que va de 1911 a 1929 donde, al ocupar el movimiento racionalista el lugar más importante, su obra queda relegada a un segundo plano; y el tercero, correspondiente a sus “obras maestras” de 1929 hasta 1959 cuando “vibra al máximo y vuelve a ser el centro de la atención mundial”, de las cuales Porro echa mano (junto a las correspondientes influencias presentes en las edificaciones) para complementar el análisis de la forma.

Para abordar lo relacionado al contenido, Porro introducirá las categorías de “contenido mediato” y “contenido inmediato”, señalando que “el contenido inmediato sería la expresión de lo que es el edificio, de la función que realiza y de lo que se vive dentro de él. El contenido mediato sería la expresión del momento histórico que vive el hombre. Es en este sentido que la arquitectura, como todo arte, es símbolo”. Ambos aspectos harán acto de presencia en la obra de Wright de manera clara lo cual Porro explica con concisión y alto sentido didáctico siendo Wright “el artista que expresa y ayuda a crear integralmente las corrientes formales y los contenidos más característicos de la época”.

Ricardo Porro, uno de los principales arquitectos cubanos del siglo XX, nacido en Camaguey, egresado de la Universidad de La Habana en 1949 que construyó ese año su primer proyecto (Villa Armenteros en La Habana), cursó estudios de postgrado durante dos años en el Instituto de Urbanismo de la Sorbona, París, aprobó el Curso CIAM en Venecia, y al regresar a su país en 1952, trabajó ejerciendo la arquitectura en La Habana donde realizó una serie de obras: Villa Ennis (1953), Villa San Miguel (1953), Villa Villegas (1953), La Casa García (1954), la casa Abbot-Villegas (1954) y la casa Timothy Ennis (1957) caracterizadas por mostrar tendencias orgánicas distintivas, las cuales forman parte importante del movimiento de arquitectura moderna en Cuba, tal y como se apunta desde Wikipedia.
Porro llega a Venezuela exiliado en 1957 cuando se descubrieron sus actividades subversivas tras la fracasada huelga general aquel año. Poco antes había publicado “un artículo polémico, El sentido de la Tradición, pidiendo una arquitectura cubana que reconociese las especificidades de la cultura y de la historia: ‘una arquitectura negra'».
En Venezuela, donde permanecerá entre 1957 y 1960, Porro fue contratado como profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, trabajó en el Banco Obrero junto a Carlos Raúl Villanueva, coincidió con otro cubano insigne como lo fue Wilfredo Lam y conoció a dos arquitectos expatriados italianos: Roberto Gottardi y Vittorio Garatti, con quienes trabajaría posteriormente al regresar a Cuba en 1960 llamado por la Revolución para asumir el diseño de las nuevas Escuelas Nacionales de Arte de La Habana.



Así, Porro proyectó y construyó entre 1961 y 1965 la Escuela de Danza Moderna y la Escuela de Artes Plásticas, correspondiéndole a Gottardi la Escuela de Teatro y a Garatti la de Música y Ballet, obras todas que quedaron inconclusas y sin embargo empezaron a ser utilizadas hasta que 40 años después a Porro y Gottardi se les convocaría en medio de un intento por ser completadas. Pese a los avatares, desde su apertura estos edificios pasaron a ser piezas fundamentales dentro de sus trayectorias y las obras cubanas de cualquier período más divulgadas internacionalmente. La experiencia quedaría registrada en 2011 en el documental de 86 minutos Unfinished Spaces dirigido por Alysa Nahmias y Benjamin Murray.
A causa de sus opiniones políticas en contra de la Revolución, Porro dejó Cuba en 1966 y se instaló en Francia. Una vez en Europa, Porro impartió clases en París, Lille y Estrasburgo en historia del arte y la arquitectura.
En sus proyectos y obras europeas puso de relieve su drama en la expresión plástica de las formas, dándoles cualidades esculturales, como en el proyecto para el concurso del Palacio del Aire y el Espacio de Paris, 1967.
“Su primera obra de arquitectura construida en Europa fue en 1969, cuando, a petición de Robert Altman, un importante filántropo y coleccionista de arte, concibió el centro de L’Or du Rhin en Vaduz, Liechtenstein”, donde la diferencia de relación entre la estructura y el volumen está claramente representada. Por otro lado, los contrastes de luz y espacio se caracterizan en la plasticidad estructural evidente en la Escuela Elsa Triolet (1990) en Saint-Denis, París.


Por otro lado, desde 1981, cuando siendo aún estudiante Porro lo invitó a participar en la propuesta para el concurso de la polémica remodelación del barrio de Halles en París, estableció un vínculo muy importante con su discípulo y arquitecto francés Renaud De La Noue con quien a partir de 1986 logró un significativo número de realizaciones.
“Ricardo Porro no es un arquitecto prolífico en cuanto a obras construidas se refiere. Su producción siempre habrá que analizarla en base a la extrema calidad de unas pocas realizaciones y muchos proyectos, y no por un gran volumen de edificaciones ejecutadas. Sin embargo, desde el mismo inicio de su carrera, sus obras y su pensamiento han provocado tal interés que hoy se pueda contar con una extensa bibliografía al respecto”, se precisará en https://es.wikiarquitectura.com/arquitecto/porro-ricardo/

Con relación a la presencia de Wright durante los primeros años de existencia de la revista Punto y la gestión de Granados Valdés, ya en “Algo más sobre la postal” número 66 publicado en este Boletín el 11 de junio de 2017, dedicado a la exposición de fotografía que sobre el maestro norteamericano se montara en los espacios de FAU UCV en 1963, señalábamos que aparte de la publicación que hoy nos ocupa, en el mismo nº 1 de la revista (enero 1961), tras la estela del fallecimiento dos años antes de Wright y de la apertura post mortem del emblemático Museo Guggenheim de Nueva York (cuya fotografía ocupa la portada), aparecen “Arte de hoy, museo del mañana” de M.T. Magis y “El museo de F.L. Wright” de Bruno Zevi, autor este último que, como se sabe, estudió su obra y contribuyó a divulgarla a lo largo de toda su vida.
Entonces agregaríamos, luego de dejar constancia de la presencia de Wright en la “Muestra fotográfica de arquitectura norteamericana” que se presentó en los espacios de la FAU UCV, reseñada también en Punto nº 6 de marzo de 1962, y de la exposición de 1963 que copa por primera vez la sala de exposiciones de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo con la obra de un importante arquitecto extranjero, cómo dentro de la efervescencia que produjo la muestra coincide (no creemos que por casualidad) el lanzamiento (julio 1963) del nº 1 de la revista estudiantil Taller, “una publicación del taller de arquitectura `Taliesin La Floresta´, Caracas”, donde se recoge el artículo “Frank Lloyd Wright: El titán de Taliesin” de Jorge Soto Nones, claro indicio de la veneración que este grupo le profesaba.
Luego de ese año marcadamente wrightiano, su sombra no desaparece del todo. Se anuncia (Punto, números 22 y 23, marzo y mayo-junio 1965, respectivamente) otra exposición (en este caso de dibujos), organizada por profesores y estudiantes de la Escuela, denominada “Diseños de F.L. Wright”, que finalmente se abre entre el 30 de julio y el 18 de agosto y se reseña en Punto nº 24 (julio-agosto 1965).
También, se publican en la misma revista: “La Herencia de Wright” de Vincent J. Scully (nº 18, junio 1964), “Los arquitectos americanos buscan el espacio perdido” de Bruno Zevi (nº 28, agosto-septiembre 1966), “Frank Lloyd Wright ¿Mito o realidad?” de Leonardo Benevolo (nº 32, julio-agosto 1967) y “Wright: un genio solitario” de Michel Ragón” (nº 36, junio 1968).

Porro no regresaría a Venezuela sino hasta 1993 cuando en el marco de la celebración en la FAU UCV del Sexto Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL), bajo el lema «Nuestra Arquitectura Reciente. Conceptos y Realizaciones», se inauguró, el domingo 2 de mayo, en el Museo de Artes Visuales Alejandro Otero (MAVAO), en la Zona Cultural de La Rinconada, la exposición La Arquitectura de Ricardo Porro que contó con su presencia.
El retorno de Porro a Caracas con motivo del SAL sirvió para que Edgar Aponte le realizara una entrevista: “Conversación con Ricardo Porro”, publicada en el semanario Arquitectura HOY el 22-05-93. El diálogo, recoge sin interrupciones, la convicción por parte de Porro en la realización de una arquitectura que no debía ocuparse tanto de las imágenes sino de gestos tales como la convulsión y la pasión barroca, propios de la misma esencia de lo latinoamericano.
De entre los arquitectos venezolanos que podríamos considerar discípulos de Porro destaca el venezolano Miguel Acosta quien tuvo la oportunidad, durante su estadía en Francia entre 1979 y 1984, de estudiar con él en la Unité Pédagogique d’Arquitecture de Villeneuve d’Asq de Lille de 1980 a 1982, desarrollar proyectos en conjunto y mantener luego una estrecha relación con quien siempre consideró como su maestro.
Ricardo Porro fue nominado al Premio Pritzker en 1994.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado, 1, 2 y 9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
4. https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140
5. https://twitter.com/portavoztv/status/983747427906805760
7. https://www.outdooractive.com/en/poi/ostschweiz-liechtenstein/centre-for-art/49403948/ y https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140
8. https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=9140 y https://www.pinterest.es/pin/404338872777213842/
10. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
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VISITAS MEMORABLES

Antoine Grumbach (1942, Orán, Argelia)
El reconocido arquitecto y urbanista francés oriundo de Argelia, Antoine Grumbach, estableció contacto por primera vez con Venezuela a comienzos de los años 90 del siglo XX gracias a su esposa, la paisajista franco-venezolana Léna Soffer, según él mismo confiesa en las primeras líneas del texto “Caracas, un laboratorio urbano”, publicado en el catálogo de la exposición realizada bajo la curaduría de Hannia Gómez La Ville Neuve. Los capítulos recobrados de la arquitectura francesa en la capital. 1900-1975, actualmente abierta en la Sala TAC del Trasnocho Cultural, Las Mercedes Caracas.
A esa primera vinculación afectiva con el país se sumó casi de inmediato una pasión por Caracas en la medida que la fue conociendo y estudiando. Dicha aproximación a la ciudad y sus habitantes, su geografía y su historia, lo llevó a convertirla en uno de los temas de su curso sobre la relaciones entre ciudades y la arquitectura en la École Nationale Supérieure d’Architecture de Paris-Bellville durante casi veinte años y en sus actividades docentes en la Maestria de Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana entre 1997 a 2000, nos aportará Grumbach en el mismo artículo, dándonos así pistas de una relación de larga data que se prolonga hasta nuestros días.


Al llegar Grumbach por primera ocasión a Venezuela rondaba los cincuenta años y, aunque se encontraba en la plenitud de su producción como profesional y académico, ya había logrado acumular una interesante experiencia que se remonta a sus años de estudio que realiza en medio del ambiente que derivó en 1968 en lo que se conoce como el “mayo francés”. Del artículo de Wikipedia dedicado a él, sabemos que cursó estudios en la École des Beaux-Arts donde ingresó en 1960 al taller Beaudoin para luego unirse al taller Candilis en 1963. Allí, hasta su egreso en 1967, tuvo como estudiante una intensa actividad: con Christian de Portzamparc y Roland Castro edita la revista Melpomène (fundada en 1958) en la que contribuye escribiendo sobre temas culturales, y representa a las escuelas de arte en L’Union nationale des étudiants de France. Durante sus estudios, también fue delegado estudiantil en la comisión para la reforma de la enseñanza de la arquitectura con Max Querrien y Michel Rocard. “Su diploma en 1967 es uno de los primeros diplomas que tratan sobre el espacio público de una ciudad (Montmorency). A raíz de este último, se asoció a la investigación de la Délégation générale à la recherche scientifique et technique (DGRST) sobre las ciudades europeas bajo la dirección del profesor Peletier y recibió el encargo del Atelier parisien d’urbnisme (APUR) de realizar un estudio sobre la vocación del distrito de Les Halles tras la marcha de los mayoristas”.
Al terminar sus estudios de pregrado, Grumbach siguió estudios doctorales en semiología con Roland Barthes en L’École pratique des hautes études (EPHE) y estudió con Henry Lefebvre, Lévi-Strauss y Benveniste.
El activismo que ya había manifestado como estudiante lo mantuvo una vez egresado convirtiéndose en uno de los abanderados de las tesis sobre la reconstrucción de la ciudad europea. “En 1978, escribió con Léon Krier, Pierluigi Nicolin, Angelo Villa y Maurice Culot la Declaración de Palermo , un manifiesto que renunciaba a las lógicas capitalistas y mecanicistas del desarrollo urbano en favor de una reflexión humanista en torno a los espacios de la ciudad y al que seguirá el manifiesto de Bruselas” de 1980.

Antes de abrir en 1980 su propio despacho como profesional, en 1978 Grumbach participó en la importante experiencia Roma Interrotta, uno de los principales eventos para el contextualismo en la arquitectura y una de las piezas que marca el surgir del posmodernismo en Europa. Junto a él, otros once arquitectos internacionales (Piero Sartogo, Constantino Dardi, James Stirling, Paulo Portoghesi, Romaldo Giurgola, Venturi and Rauch, Colin Rowe, Michael Graves, Rob Krier, Aldo Rossi y Leon Krier), fueron invitados a diseñar una sección del plano Nolli (1748) y re-imaginar Roma. El proyecto proponía que el tiempo había sido suspendido desde la creación del mapa original y que la historia había sido interrumpida. A Grumbach, en particular, le correspondió trabajar el Sector III del plano de Nolli (la parte superior, esquina derecha, un área que incluía Via Nomentana y Via Salaria pero que en el siglo XVIII, estaba cubierta casi en su totalidad por zonas verdes), donde propone tres ficciones narrativas y muestra sus polémicas reflexiones sobre la arqueología inversa de la forma urbana, afirmando que la arquitectura gana calidad cuando se convierte en ruinas.


La década de los 80 le permitirá a Grumbach dedicarse a su actividad como arquitecto y urbanista. Entre 1979 y 1989 se encargará del desarrollo del sector Mare-Cascades, París 20; en 1982 realiza el proyecto para la Exposición Universal de 1989 en París; en 1986 se incorporará a la importante experiencia del IBA (International Bau Austellung) en Berlín construyendo dos edificios residenciales; y en 1989 realizará la residencia para investigadores extranjeros en 16 rue Suger, París, una extensión de tres edificios de los siglos XVII al XIX situados en el corazón del Barrio Latino.
Más próximo a su primer contacto con nuestro país se encuentran la Planificación de la Universidad de Versalles-St Quentin en Yvelines y construcción de los edificios Vauban y d’Alembert (1991-2002) y otro edificio que dio mucho de que hablar: el hotel Sequoia Lodge en Euro Disney, Marne-La-Vallée, en las afueras de Paris inspirado en la arquitectura de las cabañas de troncos americanas (1992).
No es de menor importancia el hecho de que Grumbach haya sido distinguido con el Gran Premio de Francia de Urbanismo y Arte Urbano en 1992.


Con estos antecedentes en mente, cabe destacar de entre sus diversas apariciones en la capital venezolana la que Grumbach realizara en 1994 como la que quizás tuvo mayor repercusión mediática. Aquel año el arquitecto francés vino como invitado especial en el marco de la exposición “Crear en lo Creado: Arquitectura actual en la renovación de edificios”, montada con el auspicio de la Embajada de Francia en Venezuela, el Museo de Bellas Artes (MBA) y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela del 11 de mayo al 10 de junio, organizada por los arquitectos Isabelle Maheu y Philippe Robert para la sección francesa de ICOMOS.
Así, el 24 de mayo de 1994 en el Museo de Bellas Artes, Grumbach dictó la conferencia “Las Ciudades o la Inconclusión Perpetua” en la que planteó los fundamentos conceptuales que lo acompañan desde muy temprano basados en la necesidad de “construir la ciudad sobre la ciudad, considerando que la naturaleza sedimentaria de las ciudades es el principal marcador de su ADN». Según él, «la labor del arquitecto y del urbanista es contribuir a formar la memoria colectiva, prestando atención a todo lo que ya está ahí”. Dicho planteamiento, donde es central la preocupación por el contexto y la historia de la formación de los territorios como herramientas proyectuales, “no excluye desarrollar ficciones narrativas como la que creó en 1969 para el Enlace Orgánico del sector 2 de Marne-la-Vallée en forma de arqueología inversa al dar cuenta de las ruinas de una ciudad que habría existido antes del nuevo pueblo” y que puso en práctica, como ya señalamos, a través de su participación en Roma Interrotta.
Esta visita, amén de su incuestionable trayectoria, le abrió las puertas a su consideración por parte de quienes desde 1994 estaban estructurando el programa de postgrado en Diseño Urbano de la Universidad Metropolitana (con Oscar Grauer a la cabeza), para considerarlo como uno de sus puntales dentro del programa de profesores invitados una vez que se iniciaron las actividades en 1996.
Será también en 1996 cuando entre el 26 de mayo y el 23 de septiembre el Centro Georges Pompidou de París le dedique una exposición a su obra en cuyo catálogo destaca el texto preparado por Anthony Vidler quien a su vez fungió de editor. Ese mismo año obtiene el primer premio del concurso para el London Bridge de la Royal Academy.


Ya entrado el siglo XXI Grumbach ha seguido dejando su impronta dentro del ambiente arquitectónico y urbano a nivel internacional: entre 2002 y 2011 lleva adelante la construcción del tranvía (sur y este), París (con el paisajista Michel Desvigne); en 2006 se encarga de la reestructuración del centro histórico de Shanghai; en 2007 es el arquitecto coordinador del ZAC de la Porte de Paris en Saint Denis; entre 2008 y 2009 participa en la consulta «Le Grand Pari(s) de l’agglomération parisienne»; y en 2015 desarrolla la urbanización de la Porte de Paris en Saint Denis y construcción del Hotel ACCOR. El mismo 2015 puso fin a su taller para dedicarse con su empresa AGTerritoires a misiones de consultoría y asistencia en la gestión de proyectos (AMO) para proyectos arquitectónicos, urbanos y territoriales en Francia y en el extranjero.
Tampoco ha perdido Grumbach, cada vez que ha tenido oportunidad, la vinculación con Caracas, su historia y su desarrollo. Muestra de ello fue la participación de su oficina Antoine Grumbach et Associés junto a adjkm (Alejandro Méndez, Daniel Otero, Jean-Marc Rio, Khristian Ceballos y Mawarí Núñez) en el concurso internacional convocado el año 2012 para el Parque Metropolitano La Carlota y, más recientemente, colaborando en la exposición La Ville Neuve. Los capítulos recobrados de la arquitectura francesa en la capital. 1900-1975, que ya señalamos al comienzo de esta nota.
Grumbach es profesor Emérito en la Ecole d’Architecture de París–Belleville y director de su Departamento Ciudad y Territorios. También es director urbanista del Consejo de la Agence Nationale pour la Rénovation Urbaine (ANRU) y miembro del “Bath Regeneration Panel” (Gran Bretaña).
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado. https://alchetron.com/Antoine-Grumbach
2. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Melpom%C3%A8ne_n%C2%B0_5,_1959,_GMBA.jpg
3. https://www.pinterest.com.mx/pin/371687775500924197/
4. http://hanniagomez.blogspot.com/2007/03/ y https://commons.wikimedia.org/wiki/File:IBA-87-Berlin-030-Antoine-Grumbach-Wohnbebauung-Luetzowstr-Kluckstr.jpg
5. https://parisdisneyhotels.com/hoteles/hotelsequoia.html
6. Colección Crono Arquitectura Venezuela y https://www.bookfinder.com/author/anthony-vidler/
7. https://www.elmundo.es/elmundo/2009/05/05/suvivienda/1241537103.html?a=a1b0fad90360876c1a9f7c2cc0f7157e&t=1241560028, https://www.alamy.es y https://www.centrepompidou.fr/es/ressources/oeuvre/cbqLn9K
CONTACTO FAC 276
VISITAS MEMORABLES

Marcel Breuer (1902-1981)
El reconocido y notable arquitecto y diseñador de muebles nacido en Hungría Marcel Breuer, uno de los más influyentes del siglo XX, visita Venezuela por primera vez en septiembre de 1955 con motivo de la celebración en Caracas entre el 19 y el 28 de ese mes del IX Congreso Panamericano de Arquitectos, realizado en los espacios de la Universidad Central de Venezuela.

Con la presencia de Breuer como invitado especial, sumada a la de Richard Neutra y Pierre Vago (fundador y secretario de la UIA), los organizadores del evento buscaron rivalizar con el nivel alcanzado en el congreso anterior celebrado en la Universidad Autónoma de Ciudad de México en 1952, que contó con la presencia de Frank Lloyd Wright, generándose así una sana competencia entre las figuras invitadas y calidad de las sedes (en este caso los dos campus universitarios modernos de mayor importancia a nivel internacional), que colocaba el listón de estos encuentros en el más alto nivel.
Como ocurrió en otras ocasiones, aquella primera visita hecha por Marcel Breuer a nuestro país, cuando éste atravesaba un momento pujante en lo económico y una febril actividad constructiva convirtiéndolo en lugar sumamente atractivo para el desarrollo de proyectos, le sirvió para hacer contactos y estrechar lazos profesionales y personales que posteriormente se verían reflejados en dos valiosos trabajos que hoy engrosan la historia de la arquitectura nacional: un edificio de apartamentos recreacionales bajo la modalidad de cooperativa realizado con la colaboración con Julio Volante y Herbert Beckhard, en Tanaguarena, Municipio Caraballeda, Estado Vargas, Venezuela, el año 1958; y el Centro Urbano El Recreo, Caracas (1958-1960), para el que fue llamado a participar en igualdad de condiciones (acompañado de Herbert Beckhard) por Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago, luego que éstos ganaran el concurso de ideas de carácter privado organizado por el Banco Unión a través de la empresa FAISA (presidida por Moisés Benacerraf), para desarrollar un terreno de 27.000 m2 ubicado entre la avenida Casanova (al norte), la calle El Recreo (al este) y la avenida Venezuela (al sur) teniendo como vecino al oeste al Centro Profesional de Este de Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger. (ver Contactos FAC números 1 y 25, y en particular los textos desarrollados para acompañar las postales 36 y 60 respectivamente en https://fundaayc.wordpress.com/).

Breuer, perteneciente a la primera generación de alumnos de la Bauhaus de la que fue uno de los estudiantes más aventajados, se ganó el aprecio de Walter Gropius (19 años mayor que él) quien desde entonces se convirtió en su guía. Por tanto, Breuer, quien realizó sus estudios entre 1920 y 1924, vivió todo el tránsito entre la primera etapa de la escuela inicialmente ubicada en Weimar (1919-1923), y la segunda cuando se traslada a su flamante sede inaugurada en Dassau en 1924. Mostrando interés desde un principio en el diseño y la creación de muebles, Breuer cuando egresa en 1924, logra acceder justamente a la dirección de la sección de muebles de la Bauhaus, siendo el encargado de proyectar todo el mobiliario para los nuevos locales de la Escuela. Como director de sección logró imprimir un carácter mucho más racional y objetivo a la producción y métodos de la escuela.


De su biografía publicada en https://www.urbipedia.org/hoja/Marcel_Lajos_Breuer, extraemos lo siguiente: “Ya en 1924, recién graduado, había desarrollado una serie de métodos para la construcción de mesas, sillas y escabeles, a base de armazones de tubos de acero moldeados, lo cual suponía una gran novedad a nivel mundial. Allí diseñó la silla B3, realizada en 1925, la primera de tubo de acero en la historia, que combinaba las condiciones flexibles de este material con su facilidad para la producción industrial a gran escala. Esta silla fue el diseño más ampliamente reconocido de Breuer, que más tarde fue conocida como la Silla Wassily (en homenaje al célebre pintor ruso Wassily Kandinsky quien fuera su maestro en la Bauhaus). Estaba inspirada en parte, por el tubo de acero curvado del manubrio en la bicicleta Adler que Breuer había adquirido recientemente. (Luego) realizó, hasta 1928 numerosos diseños de sillas y butacas en Suiza e Inglaterra, introduciendo novedades en la forma y el material, como el uso de la madera curvada, de gran influencia posterior, o la realización de la estructura en aluminio”.
Cuando en 1928 Breuer deja la Bauhaus, junto a Gropius, Herbert Bayer y Lázlo Moholy-Nagy, prestó mayor dedicación a su trabajo como arquitecto y diseñador de interiores, estableciéndose en Berlín. “En Berlín recibió su primer encargo arquitectónico, un proyecto para la casa Harnischmacher (en Wiesbaden, 1932), una vivienda modular construida en hormigón con estructura de acero. También diseñó los almacenes de muebles Wohnbedarf de Zurich”.



Tras exiliarse en Inglaterra y Suiza luego de la llegada en 1933 de los nazis al poder en Alemania, Breuer emigra en 1937 a los Estados Unidos donde dará clases en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Harvard donde ya trabajaba Gropius, quien desde 1938 sería su director. Al poco tiempo ambos fundaron una oficina de arquitectura en Cambridge, Massachusetts, que duraría hasta 1941. “Breuer disolvió su sociedad con Gropius en mayo de 1941 y más tarde, en 1945 realizó por cuenta propia el diseño de la Casa Geller I, la primera en usar el concepto de Breuer de la Vivienda binuclear, caracterizada por tener en alas separadas y divididas por el hall de entrada, los dormitorios por un lado y la cocina/sala/comedor por el otro”. Valga añadir que a comienzos de este año 2022 esa icónica casa ubicada en Lawrence, NY, fue demolida dejando claro que en todas partes se cuecen habas.


“En 1948, 11 años después de que Marcel Breuer llegara a los Estados Unidos, el MoMa dedicó una exposición a su trabajo, seguida de un catálogo organizado por Peter Blake. Probablemente como consecuencia de este contacto Breuer fue invitado para otra exposición, The House in the Museum Garden, organizada por la misma institución entre abril y octubre de 1949. Se trataba de la construcción de una casa tipo pensada para los suburbios de las ciudades norteamericanas y destinada a la familia nuclear de aquel país. Después de terminada la exposición los planos podrían ser comprados y la casa construida”. Este trabajo se constituirá en otro paso importante dentro de la experimentación desarrollada por Breuer en torno al tema de la vivienda suburbana y en ella se pone de manifiesto el muy novedoso uso de la “cubierta mariposa” que Breuer ya había utilizado por primera vez en la Casa H para el concurso Designs for post-war living, en la Casa Geller I y en la Casa Robinson. El particular perfil “en mariposa” de las vivendas de Breuer se puede rastrear con anterioridad en la casa para Juscelino Kubitschek (Belo Horizonte, 1943) de Oscar Niemeyer y en el proyecto (no construido) de la casa Errazuriz de Le Corbusier (Chile, 1931).




Residenciado en Nueva York donde desde 1946 tenía su propio estudio, con 53 años cumplidos y una importante trayectoria acumulada, Breuer se encontraba en 1955 prácticamente en el ecuador de su carrera y en el tránsito que le permitió dar el salto, de ser un prestigioso diseñador industrial y proyectista fundamentalmente de viviendas unifamiliares, a serlo de importantes sedes institucionales siendo la sede de la UNESCO en París (1953-1958), que realizó con Pier Luigi Nervi y Bernard Zehrfuss, la obra que señala con toda claridad ese tránsito y la apertura hacia un lenguaje claramente brutalista donde predomina del uso del concreto armado tanto en la estructura como en los cerramientos.




Una segunda visita de Breuer, esta vez acompañado de su esposa Constance, se produjo en enero de 1958 mediante invitación extendida por el empresario y hombre vinculado a la actividad científica y académica Guillermo Machado Mendoza, y por el arquitecto argentino de larga experiencia en Venezuela Julio Volante, asociada a los contactos que había establecido a raíz de su asistencia en 1955 al IX Congreso Panamericano de Arquitectos. Será entonces cuando, por un lado, junto a Volante (TEC S.A.) y Herbert Beckhard desarrollará el ya mencionado proyecto del edificio de apartamentos recreacionales en Tanaguarena y, por el otro, dará inicio al también mentado Centro Urbano El Recreo junto a Fuenmayor y Sayago (con colaboración de Beckhard) para el cual se creará la firma El Recreo, S.A. con sede en el Centro Profesional del Este, prolongándose su desarrollo hasta 1960. Ambas experiencias, en las que Breuer pone en práctica la costumbre heredada y desarrollada junto a su mentor Walter Gropius de trabajar en equipo, lamentablemente, no llegarían a construirse.




Sin embargo, podemos disfrutar de sus dibujos muchos de los cuales pueden ser consultados en https://breuer.syr.edu/xtf/search, archivo digital realizado mediante un esfuerzo de colaboración encabezado por las bibliotecas de la Universidad de Syracuse donde se encuentran más más de 70.000 dibujos, fotografías, cartas y otros materiales relacionados con la carrera de Marcel Breuer.


La influencia de Breuer en Venezuela se vio plasmada, por un lado, en la obra de Julio Volante a través de edificios como la vivienda diseñada para El Junko Country Club (1956), la sede de la Universidad Católica Andrés Bello (1965) y el edificio Cavendes (1978) y, por el otro, en la de Ernesto Fuenmayor y Manuel Sayago fundamentalmente en la propuesta que hicieran para un conjunto de viviendas a desarrollarse justamente en parte de los terrenos donde habían proyectado con el maestro húngaro el Centro Urbano El Recreo y que, realizado sólo en parte, dejó como huella en 1963 esos dos estupendos edificios que se conocen como Farallón y Centinela.
ACA
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Encabezado, 13, 14, 15, 16, 18: https://breuer.syr.edu
- Colección Crono Arquitectura Venezuela.
2. https://www.arquitecturaydiseno.es/arquitectura/maestros-bauhaus_2515
3 y 4. https://www.connectionsbyfinsa.com/los-10-mejores-disenos-de-muebles-bauhaus/
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10. https://es.unesco.org/about-us/unesco-house y https://arquitecturayempresa.es/noticia/sede-de-la-unesco-en-paris-recordando-la-arquitectura-de-marcel-breuer
11. https://hyperbole.es/2018/08/marcel-breuer-casa-starkey-minnesota-1955/
12. https://metropolismag.com/projects/marcel-breuer-hotel-new-haven/
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21. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Revista Punto nº 17, abril 1964
22. y Mariano Goldberg. Guía de edificaciones contemporáneas en Venezuela. CARACAS. Parte 1, 1980

