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VISITAS MEMORABLES

Teodoro González de León (1926-2016)
La única visita que hiciera el reconocido arquitecto mexicano Teodoro González de León a nuestro país, se produjo en 1993 en el marco del VI Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL), organizado en Caracas entre el 24 y el 30 del mes de abril por la Fundación Museo de Arquitectura y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, y que, bajo la Coordinación General del arquitecto Martín Padrón, tuvo como sede la Ciudad Universitaria, llevando por título “Nuestra arquitectura reciente. Conceptos y realizaciones”.
Centrado en los temas de enseñanza, valoración de la arquitectura del movimiento moderno y vivienda de interés social, teniendo como inmejorables escenarios la CUC y la «moderna» capital venezolana objetos, a su vez, de atención, desmontaje y discusión, el VI SAL sirvió para poner de nuevo sobre la palestra, la clara intención de sus fundadores y propulsores de ir construyendo un espacio de debate y reflexión acerca de la historia y el desarrollo de la producción arquitectónica y urbana latinoamericana y sus particularidades regionales, donde se valorara el surgimiento a través de pensamiento y obras de una arquitectura “apropiada” que, dejando de lado el mimetismo prevaleciente en otras épocas, reconociera tanto el “espíritu del tiempo” como el “espíritu del lugar”.

Así, Silvia Arango, Marina Waisman, Ramón Gutiérrez, Christian Fernández Cox, Juvenal Baracco, Rogelio Salmona, Eladio Dieste, Ruth Verde Zein, Hugo Segawa, Roberto Fernández, Cristian Boza, Alberto Saldarriaga y Carlos Eduardo Dias Comas, se mostraron como los más entusiastas promotores de un movimiento que tuvo su primera aparición de forma espontánea en Buenos Aires (1985) con ocasión de la I Bienal de Arquitectura realizada en esa ciudad y que antes de realizase en Caracas estuvo precedido por el efectuado en 1991 en Santiago (Chile).
Con el transcurrir del tiempo en que periódicamente se produjeron estas reuniones, dejó de ser un secreto la paulatina instauración desde los SAL de una línea que, trastocada en ideología, empezó a manifestarse a través de un cierto tipo de arquitectura que mostraba un sesgo peculiar hacia el uso de materiales, formas, tipologías edificatorias y calidades espaciales que se constituyeron en su sello distintivo.

Por su parte, Teodoro González de León para cuando se lleva a cabo el SAL venezolano, ya se había consolidado como uno de los arquitectos mexicanos contemporáneos más importantes y como un claro representante tanto del brutalismo que proliferó entre los años 1960 y 1980, como del proceso de modernización de su país. De acuerdo a sus biógrafos, “realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Arquitectura (UNAM) de 1942 a 1947, lapso durante el cual trabajó con Carlos Obregón, Carlos Lazo y Mario Pani. En 1947 obtuvo una beca del gobierno francés y trabajó durante 18 meses en el taller de Le Corbusier. Allí participó en los equipos de trabajo para la Unidad de Habitación de Marsella y L’Usine Duval de St. Dié, Francia. Desde su regreso a México, a finales de los años cuarenta, empezó a colaborar con otro arquitecto de su generación, Abraham Zabludovsky (1924-2003), desarrollando los elementos de su estilo, definido por la gran escala, el uso extensivo del hormigón armado y los patrones rítmicos. Desde entonces llevó adelante una actividad profesional ininterrumpida, primero en el campo del urbanismo y de la vivienda popular, y posteriormente en el de los grandes edificios públicos y privados”.

No necesariamente alineado con las pautas que empezaron a ser propias de la arquitectura resaltada por línea oficial de los SAL, más inclinada a mirar hacia la mesura íntima presente en la obra de Luis Barragán a la hora de buscar un genuino representante de la esencia moderna de lo mexicano, González de León, sin embargo, empezó a manifestar a través de sus realizaciones otra vía interpretativa de lo que podría significar el mirar hacia el pasado para encontrar lo esencial de lo construido la nación azteca. Ello, traducido en uso cuidado y plástico de la forma, escrupuloso tratamiento de los planos y manejo desmedido de lo dimensional, le empezaron a dar un claro sello distintivo donde lo mexicano también hacía acto de presencia. De tal manera, lo colosal, lo monumental, lo telúrico y la presencia de la materia en su forma más pura, junto al tratamiento del espacio abierto, claros rasgos de la herencia precolombina de su país, pasan a formar parte del lenguaje propio de un arquitecto moderno y culto así como claves para observar su obra.



González de León, bueno es recordarlo, ya para 1993 había realizado obras de gran envergadura, casi todas de carácter institucional y de gran presencia tanto en la ciudad de México como en otros centros poblados de su país, entre las cuales cabe señalar: la Unidad Habitacional Vallejo-La Patera (1970) en colaboración con Abraham Zabludovsky; las Oficinas Centrales del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores -INFONAVIT- (1975); El Colegio de México (1976); la Universidad Pedagógica Nacional de México (1978) en colaboración con Abraham Zabludovsky; el Museo Tamayo de Arte Contemporáneo (1981) junto con Abraham Zabludovsky; el Centro Administrativo del Gobierno del Estado de Tabasco (1987); el Palacio de Justicia Federal (1988); la Ampliación de las Oficinas Centrales del Banco Nacional de México (1989) en colaboración con Abraham Zabludovsky; la Remodelación del Auditorio Nacional (1992) en colaboración con Abraham Zabludovsky; y la casa matriz del Fondo de Cultura Económica (1992).


Es tal vez por la importancia de todo lo anteriormente expresado, que los organizadores del VI SAL de Caracas no dudaron en invitar e incorporar a Teodoro González de León como uno de los invitados especiales al evento y, con ello, abrirle un significativo espacio dentro de las actividades que acompañaron la dinámica que se centró en la UCV. De tal manera, al maestro mexicano le correspondió el viernes 30 de abril de 1993 dictar la última de las cinco Conferencias Magistrales que, organizadas por el Centro Cultural Consolidado y la Fundación Museo de Arquitectura, con la participación de las facultades de arquitectura de las universidades Central de Venezuela, Simón Bolívar y José María Vargas y el auspicio del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), la Fundación Museo de Artes Visuales Alejandro Otero, MEXICANA de Aviación y la Revista Inmuebles, tuvieron lugar en el Centro Cultural Consolidado, La Castellana. Las otras cuatro estuvieron a cargo de: Christian Fernández Cox -Chile-, Ricardo Porro -Cuba/Francia-, Eladio Dieste -Uruguay- y Severiano Porto -Brasil-, siendo Rogelio Salmona -Colombia- el “gran ausente”. Durante su intervención González de León mostró las directrices que guiaban su manera de entender la arquitectura y lo más relevante de su obra realizada hasta aquel momento.

Quienes durante su estadía en Caracas en abril de 1993 acompañaron a González de León a visitar la ciudad y su arquitectura, dan fe de lo asombrado y maravillado que quedó por la estupenda manera como el concreto obra limpia (su material favorito y sin duda el predominante dentro de arquitectura venezolana del siglo XX), era usado y trabajado en nuestro país.

Luego de su estancia en estos lares, se publicaron, entre otros, los siguientes libros relacionados con la figura del maestro mexicano: Teodoro González de León. La voluntad del creador (1994, Louise Nouelle -coord.-); La idea y la obra (1995, de su autoría); Teodoro González de León. Obra reunida (2004 y 2017, Miquel Adriá -ed.-); La composición arquitectónica en la obra de Teodoro González de León (2009, José María Larios); Viaje a Japón -4 tomos- (2012-2015, de su autoría); Retrato de arquitecto con ciudad (2013, de su autoría); Arquitectura y ciudad (2013, de su autoría, discurso de ingreso al Colegio Nacional en 1989); Teodoro González de León. Maquetas (2016, Arquine, Catálogo de la exposición con el mismo nombre montada en el Museo de la Ciudad de México); y Lecciones. Escritos reunidos. 1966-2006 (2017, de su autoría, publicado cinco meses después de su fallecimiento).
Los estudiosos de su obra registran que González de León realizó 103 edificios: 72 en el área metropolitana de ciudad de México, 25 en los estados de la República y 6 en el extranjero (Brasilia, Guatemala, Belmopán, Austin, Londres y Berlín). A ello se suman 24 estudios urbanos y 173 proyectos de edificios que quedaron en papel.
Al maestro mexicano le fueron conferidos el Gran Premio Latinoamericano en la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires en 1989, el Gran Premio de la Academia Internacional de Arquitectura en la V y VII Bienales de Sofía, Bulgaria, en 1989 y 1994, y el Premio a la trayectoria profesional en la V Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo de Montevideo en 2006. También le fue otorgada la Medalla de Oro de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) en 2008. Fue miembro de El Colegio Nacional, de la Academia Nacional de Arquitectura, de la Academia de Artes, del American Institute of Architects y de la Academia Internacional de Arquitectura. Recibió el doctorado honoris causa de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la Universidad Autónoma Metropolitana, de la Universidad Ricardo Palma (Perú) y de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina).
ACA
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2. http://www.fadu.edu.uy/viaje2015/articulos-estudiantiles/la-unite-d-habitation/
3. https://www.archdaily.com/tag/casa-estudio-luis-barragan
6. https://revistacodigo.com/el-legado-de-teodoro-gonzalez-de-leon-10-arquitecturas-emblematicas/
7. http://soy-arquitectura.blogspot.com/2013/04/arquitecto-teodoro-gonzalez-de-leon.html
8. https://es.wikipedia.org/wiki/Auditorio_Nacional
9. Colección Crono Arquitectura Venezuela
10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
CONTACTO FAC 305
VISITAS MEMORABLES

Leonardo Benevolo (1923-2017)
Considerado como uno de los más destacados historiadores de la arquitectura y del urbanismo del siglo XX, Leonardo Benevolo (a cuyo apellido no colocaremos la tilde, que en español se le suele poner, respetando la forma como se escribe en italiano con la cual tituló todos sus libros), visitó por primera vez Venezuela cuando fue invitado por Graziano Gasparini a participar en el Seminario Internacional en torno al tema “Situación sobre la historiografía de la arquitectura latinoamericana”, realizado en la Ciudad Universitaria de Caracas entre 9 al 14 de octubre de 1967, organizado por el Centro de Investigaciones Históricas y Estéticas (CIHE), bajo los auspicios del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la UCV (CDCH).

Para aquel evento en el que también participaron otros reconocidos investigadores como Erwin Walter Palm de Alemania, George Kubler y Sibyl Moholy-Nagy de Estados Unidos, Paolo Portoghesi (que junto a Benevolo vino por Italia), Fernando Chueca Goitia de España, Ricardo de Robina, Pedro Rojas Rodríguez y Salvador Pinoncelly de México, José García Bryce y Frederick Cooper Llosa de Perú y Germán Téllez de Colombia, a los que se sumaron Alfonso Venegas Rizo, Juan Pedro Posani, Carlos Raúl Villanueva y Graziano Gasparini por Venezuela, Benevolo presentó la ponencia “Las nuevas ciudades fundadas en el siglo XVI en América Latina. Una experiencia decisiva para la historia arquitectónica del ‘cinquecento’”, que junto al resto serían publicadas en el número 9 (especialmente dedicado al evento) del Boletín del CIHE en abril de 1968.

Al igual que gran parte de los asistentes al Seminario, Benevolo tuvo la ocasión de conocer la Isla de Margarita gracias a la gentileza del Sr. Alfredo Boulton y su esposa la Sra. Yolanda Delgado Lairet quienes los hospedaron en su casa ubicada en Pampatar. De esta manera entraría en contacto con una región del país que contaba con un acervo patrimonial importante acompañado por dos de sus más conspicuos estudiosos y cultores: Gasparini y Boulton.
Benevolo, oriundo de Orta San Giulio (municipio piamontés en la provincia de Novara, al norte de Italia), para cuando visitó Venezuela por primera vez en 1967 contaba con 44 años y ya hacía 21 que se había recibido de arquitecto (1946) en la Universidad de Roma La Sapienza. Para entonces, también ya tenía una fructífera experiencia como docente e investigador registrándose que, tras finalizar sus estudios, destacaría por sus “revolucionarias” investigaciones y en especial por la realizada estableciendo la diferencia entre la arquitectura romana y la griega, que le daría acceso a la cátedra de «Historia y estilos de la arquitectura I y II» en la facultad de Roma en 1956.


También había publicado tres de sus más importantes libros: la fundamental Storia dell’architettura moderna, Laterza, 1960 (Historia de la arquitectura moderna, traducida por primera vez al español en 1963 por Taurus y conocida desde entonces en el mundo académico como “el Benevolo”), Una introduzione all’architettura, Laterza, 1962 (Introducción a la arquitectura, publicada por primera vez en español en 1979 por Blume), y Le origini dell’urbanistica moderna, Laterza, 1963 (Orígenes del urbanismo moderno, publicado por primera vez en español en 1979 por Blume).
Tras aquella primera visita de Benevolo a Venezuela se registran otras tres: en 1968, 1969 y 1972. La primera y la última sería como invitado de nuevo por el CIHE de la FAU UCV y la del 69, quizás algo más trascendente por su impacto en la naciente escuela de arquitectura de Mérida (creada en 1961) y por el debate suscitado en torno al desarrollo urbano de esa ciudad, estaría destinada a dictar el Seminario “Las Nuevas Búsquedas a la Ciudad Contemporánea”. Luego, también pasaría por Caracas a dar una conferencia cuando los aires de la Renovación académica empezaban a soplar con fuerza.
Sobre el seminario ofrecido por la ULA que tendría a Benevolo como principal protagonista, para el cual fue invitado por el Departamento de Historia a través de los profesores Alfonso Vanegas, Gustavo Díaz y Paolo D’Onghia en coordinación con las autoridades, y también sobre sus repercusiones, el arquitecto y profesor Luis Jugo Burguera publicó en 2004 lo siguiente: “Allí valoró a la Ciudad Universitaria de Caracas concebida por Carlos Raúl Villanueva como una ‘ciudad dentro de la ciudad’: el más importante y audaz planteamiento urbanístico humano de Venezuela”; y prosigue: “En su estadía en Mérida tuvo oportunidad de conocer y observar los planteamientos que se hacían al desarrollo de la ciudad en 1969, por lo que escribió una carta al Rector Pedro Rincón Gutiérrez, indicándole que localmente se había comenzado a desarrollar ‘todo un movimiento contrario a los procedimientos de Planificación Urbana en Venezuela y a la propuesta de Mérida en especial’. Invitaba a que ‘la Universidad debería pedir un nuevo procedimiento de Planificación, pero no debería esperar la concesión de este procedimiento para ocuparse del Plan Regulador’. Sugería que la ULA debería dedicarse, de acuerdo con la administración municipal, ‘a estudiar un nuevo Plan Piloto, actualizado según los criterios internacionales en la materia y adaptado a las necesidades particulares de la ciudad de Mérida…y demostraría que la Universidad se mueve por su propia iniciativa y que quiere tener una participación activa en el desarrollo del territorio en el cual se encuentra; comprometería a las fuerzas universitarias -profesores y estudiantes- no sólo a hacer propuestas organizativas, sino a producir un trabajo creativo; impulsaría a los diversos grupos políticos a suministrar propuestas para el futuro de la ciudad, confrontables sobre el terreno concreto” (Pintó, Maciá y D’La Coste, Irma: trabajo de grado: “La Universidad como Modelo de Estructura Urbana”, 1972, referido en Jugo, 2004, p.17)”.

Como resultado de aquella visita a nuestro país, Benevolo publicaría posteriormente dos artículos: “Una Contribución Política”, Caracas, junio/1969 y “La Lección de Venezuela”, Caracas, junio/1969, en los que “mantiene la preocupación por los problemas de la arquitectura, de la planificación y de la Universidad a partir de la comprensión de su naturaleza política común”, nos aportará Lugo. En este sentido cabría señalar que Benevolo desde la aparición de su Storia dell’architettura moderna fundamentó siempre la nueva arquitectura “en la agenda social y en el reformismo. Su posición de crítico militante se derivaba de la idea política que tenía de la arquitectura y asímismo de una marcada sensibilidad religiosa, que se tradujeron en la atención a la problemática social de la vivienda y el crecimiento urbano…”, como nos recuerda Fulvio Irace en “La ética de la historia. Leonardo Benevolo (1923-2017)” artículo publicado en El País el 30/04/2017.

Tras aquellos años de continuo contacto con Venezuela Benevolo no volvería más. Sin embargo, ello no impidió que fuera durante varias décadas a través de sus publicaciones el historiador de la arquitectura con mayor influencia en la formación de los arquitectos del país. Sus libros que desde entonces hasta su fallecimiento terminaron superando las tres decenas, fueron traducidos a muchos idiomas, convirtiéndolo en un clásico en las escuelas de medio mundo, de Italia a Latinoamérica, y con ellos se formaron varias generaciones de estudiantes. Su serie de 5 libros que en español se denominó Diseño de la ciudad de 1977 (original en italiano L’arte e la cittá antica, 1975), utilizada muchas veces como guía de los cursos de proyectos, y su Historia de la arquitectura del Renacimiento de 1972 (Storia dell’architettura del Rinascimento, 1968), se sumarían a sus tres primeras obras para conformar un grupo de textos de consulta obligada.



El haber llegado con salud a una avanzada edad y podido contar con la colaboración de sus dos hijos (Alessandro y Luigi), le permitió a Benevolo mantenerse activo en Brescia (la ciudad donde escogió vivir) y poder así no sólo publicar (siempre con Editori Laterza): La ciudad europea (1993), La captura del infinito (1994), L’architettura nel nuovo millennio (La arquitectura del nuevo milenio) de 2006, una larga entrevista titulada La fine della cittá (El fin de la ciudad) de 2011 o Il tracollo dell’urbanistica italiana (El declive de la urbanística italiana) en 2012, sino también enseñar en Florencia, Venecia y Palermo, ser invitado a prestigiosas universidades de todo el mundo y desarrollar una intensa actividad profesional, que lo llevó a proyectar y construir (tras ganar el correspondiente concurso junto a Tommaso Giuralongo y Carlo Melogran) la nueva sede de la Feria de Bolonia, el plan regulador de Ascoli Piceno, el plan del centro histórico de Bolonia, el plan regulador de Monza (1993-97) y los planes reguladores de diversas ciudades del Piemonte y Lombardía (Módena y Bérgamo), entre otros.
En algún momento con el objeto de explicar sus diversos enfoques y el amplio espectro de sus investigaciones y realizaciones Benevolo afirmaría: «Mi trabajo es la arquitectura, desde la enseñanza a la propuesta de leyes, desde el dibujo a la realización de proyectos urbanos, desde textos a libros”.

Quien nos visitara por última vez en 1972 forma parte de una generación italiana sin la que no se comprende el pensamiento de la arquitectura contemporánea, junto a Bruno Zevi, Manfredo Tafuri y Giulio Carlo Argan. En particular, su enfoque sociopolítico y amplio, basado en la idea braudeliana de la longue durée, enriqueció la perspectiva de los historiadores de la modernidad con su mirada global. Benevolo, como señala Irace, “nunca dejó de creer que sólo en la calidad de los proyectos necesarios puede encontrarse la solución para una sociedad más justa y solidaria” y, a diferencia de otros historiadores o críticos, opuso “a la arquitectura ‘extraordinaria’, la razonabilidad de la arquitectura ‘ordinaria’ y ‘necesaria’”. Según él “las cuestiones lingüísticas debían quedar en un segundo plano respecto a la responsabilidad de dar una respuesta concreta a los problemas humanos”, lo cual lo coloca “a la orden del día, después de la euforia de la arquitectura glamurosa que precedió al colapso del sistema financiero internacional”.
ACA
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1, 2 y 3. Boletín del CIHE nº9, abril 1968
4, 5, 7 y 10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad
6. https://www.ciudadespatrimonio.org/publicaciones/evolucion-urbana/merida.pdf
8. https://www.clarin.com/arq/arquitectura/leonardo-benevolo-adios-maestro_0_ByKTZ20Sx.html
9. https://www.orangesmile.com/travelguide/ascoli-piceno/high-resolution-maps.htm y http://urban-networks.blogspot.com/2014/07/cuando-el-plan-de-bolonia-era-una.html
11. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/argan.htm, https://www.goodreads.com/author/show/135610.Bruno_Zevi, https://arquiscopio.com/manfredo-tafuri-in-memoriam/ y https://www.urbipedia.org/hoja/Leonardo_Benevolo
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VISITAS MEMORABLES

Mario Botta (1943, Mendrisio, Suiza)
Cuando la Junta Directiva del Colegio de Arquitectos de Venezuela electa para el período 1984-1986, encabezada por Ítalo Balbi Toro, se propuso marcar una nueva etapa en el desarrollo de la institución y con ello decidió imprimir un peso importante a las actividades culturales promovidas desde allí, se produjeron dos hechos interesantes. El primero sería el relanzamiento, tras seis años de silencio, de la revista CAV bajo la dirección de María Teresa Novoa, con un nuevo formato, cuidado diseño gráfico y amplitud de contenidos que la presentarían como un espacio donde el análisis crítico de edificaciones (acompañado de abundante y valiosa documentación gráfica) y la incorporación de temas que promovieran la reflexión teórica y crítica de la arquitectura, empezaban a tener cabida, más allá de los tradicionales asuntos informativos a nivel gremial y profesional. De esta ambiciosa experiencia quedarían para la posteridad dos números memorables: el 48 (julio de 1985) y el 49 (abril de 1986) así como el especial dedicado a Ciudad Guayana.

El segundo hecho de interés fue la declaración a partir del mes de julio de 1985, en el que se conmemoró el 40 aniversario de la creación de la Sociedad Venezolana de Arquitectos, como Mes de la Arquitectura. Se prolongaba así la celebración puntual del Día del Arquitecto el 4 de julio con la elaboración de un programa respaldado por importantes patrocinantes y el esfuerzo de un motivado grupo humano, que contemplaba charlas, coloquios y actividades de intercambio, y que tendría como plato principal el contar con la presencia de destacados arquitectos del star system internacional, quienes asumían el compromiso, entre otros, de dictar sendas conferencias. El invitado de honor para el primer año fue el afamado arquitecto norteamericano Richard Meier.
Para la celebración de la Semana de la Arquitectura de 1986 los invitados fueron el arquitecto suizo Mario Botta y el italiano Franco Purini, marcando ello la primera visita que nos hiciera el primero a quien dedicamos esta nota el día de hoy.
Botta en aquella primera presencia entre nosotros, dictó una recordada conferencia en el Museo de Bellas Artes de Caracas y otra en el auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV, en las que mostró su particular manera de entender la arquitectura y su ya para entonces significativa obra acumulada, con apenas 43 años de edad.
Valga recordar que para 1986 Botta acumulaba entre proyectos y edificios construidos más de cien trabajos (registrándose el primero de ellos en 1959 cuando solo tenía 16 años), habiendo trascendido fundamentalmente por la realización de numerosas casas levantadas en el cantón del Ticino, al sur de Suiza.

Botta realiza estudios de primaria y secundaria en Genesterio y Mendrisio (su ciudad natal), respectivamente. De las diversas biografías que sobre él se han elaborado sabemos que después de realizar un aprendizaje como dibujante en el estudio de los arquitectos Tita Carloni y Luigi Carmenisch en Lugano, primero se trasladó a Milán (donde obtuvo su diploma de bachillerato artístico) y finalmente a Venecia, inscribiéndose en la facultad de arquitectura de la IUAV, de donde egresa como arquitecto en 1969 con una tesis dirigida por Carlo Scarpa.
Previamente, en 1965, Botta colabora en el estudio de Le Corbusier en Venecia participando junto a Julián de la Fuente y José Oubrerie en el diseño del nuevo hospital, trasladándose a París, luego de la muerte del maestro aquel mismo año, donde interviene en algunos proyectos que el famoso arquitecto había dejado inconclusos. También, en 1969, conocerá a Louis Kahn con quien trabajaría en Venecia en la preparación de la exposición del proyecto para el nuevo Palacio del Congreso abierta en el Palazzo Ducale. Le Corbusier y Kahn serán reconocidos por Botta como sus principales referentes y fuentes de inspiración a lo largo de toda su carrera.

Cuando en 1969 regresa a Suiza, abre en Lugano su propio estudio profesional, de donde saldrán, pese a atender diversos encargos y participar en concursos destinados a otros usos, las primeras viviendas unifamiliares que lo darán a conocer internacionalmente. Así, en las icónicas villas en Riva San Vitale (1971-1973), Ligornetto (1975-1976), Rotonda de Stabio (1980-1982) y Morbio Superiore (1982-1983), Botta aborda el tema de la casa como refugio, que protege y tranquiliza a sus habitantes, logrando imprimir a las construcciones un carácter en cierto modo monumental pese a su tamaño, obtenido, como en el caso de Morbio, a través de rigurosas composiciones simétricas y el uso de ladrillos de hormigón en bruto, dispuestos en línea, alternando con bandas de ladrillos de plata que en cambio están inclinados cuarenta y cinco grados. Esas casas de fuertes volumetrías talladas con rigor y precisión, permiten descubrir a un primer Botta que no hace concesiones, domina la situación y es coherente. En ellas siempre está presente la matriz geométrica, similares volúmenes y los mismos materiales (bloques de hormigón, piedra o ladrillo) y a pesar de estas similitudes ninguna obra se repite. El respeto al lugar con el que entabla un diálogo necesario, que se traduce en la acertada implantación de sus edificios irrumpiendo en el paisaje con serenidad pero sin evadir el dinamismo y el contraste, es tal vez uno de los mayores logros alcanzados por Botta en su primera etapa.


En 1986, tras su visita a nuestro país, el MoMA de Nueva York le dedicó a Botta una exposición monográfica (abierta entre el 20 de noviembre y el 10 de febrero de 1987), siendo a partir de aquel año en el que se registran sus primeros encargos para edificios públicos y en el extranjero, debutando con la Casa de la Cultura dedicada a André Malraux, construida en Chambéry, Francia (1984-1987). Desde entonces Botta proyecta y construye no solo en Lugano (Banca del Gottardo -1982/1988- o Biblioteca del Convento de los Capuchinos -1976/1979-) sino también en Friburgo, Basilea, Ginebra y, en el exterior, en Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos, Japón y Argentina; comienza a levantar edificios de oficinas y departamentos, iglesias, escuelas y edificios culturales. Participa en numerosos concursos y expone sus obras en universidades de Estados Unidos. A la casa de cultura dedicada a Malraux se suman obras como la Maison du Livre de l’Image et du Son en Villeurbanne (1984-1988), la iglesia de San Giovanni Battista en Mogno (1986-1996), la Watari-um Art Gallery, en Tokio (1985-1990), el MoMA de San Francisco (1989-1995) y la Catedral de la Resurrección de Évry, Francia (1995).
Como muchos arquitectos importantes, Botta sufrió el impacto de la fama y la acumulación de encargos de todo tipo en diferentes partes del mundo, lo cual repercutió en la pérdida de frescura presente en sus obras iniciales particularmente a la hora de abordar edificaciones de gran envergadura, las cuales caracterizarán su producción posterior a 1986.

El arquitecto suizo regresará una vez más a Venezuela a raíz de la apertura de la estupenda exposición “Un lugar, cuatro arquitectos. Botta-Galfetti-Snozzi-Vacchini en el Ticino”, realizada bajo la curaduría, coordinación general y diseño museográfico de Fabiola López Durán entre noviembre de 1995 y febrero de 1996 en la Sala 2 y Hall Principal del Museo de Bellas Artes de Caracas. Los cuatro arquitectos habían programado dictar un seminario entre el 20 y el 23 de noviembre de 1995, en los espacios del Ateneo de Caracas, donde repasarían cuestiones como: “Las moradas de la memoria” (a cargo de Mario Botta), “Los lugares de lo moderno” (por Aurelio Galfetti), “La ciudad del arquitecto” (dictada por Luigi Snozzi) y “Arquitectura, poesía y pensamiento” (preparada por Livio Vacchini).
Sin embargo, la visita de Botta tuvo que posponerse hasta febrero de 1996 cuando finalmente llegó a nuestro país para clausurar la exposición ya mencionada, dictando una única conferencia audiovisual sobre su “Arquitectura reciente” el miércoles 28 de febrero, a las 6:30 de la tarde en la Sala Experimental del Museo de Bellas Artes.
Desde entonces, como afirmará Hannia Gómez en “Botta reciente: la persistencia de la geometría”, artículo aparecido en El Nacional en fechas cercanas a su última visita a Caracas: “Paradójicamente, con todo y su preocupación original por el Genius loci, la arquitectura de Mario Botta, (como le pasó también, por ejemplo, a Alvaro Siza Viera), se convirtió en un producto para el global market. Así, a pesar que suelen escucharse críticas internacionales (‘una catedral así sólo podía construirse en una suburbia como la de Evry’) o (‘el Museo de Arte Moderno de San Francisco es la única construcción de ladrillo en las inmediaciones del centro’), Botta ha seguido construyendo, y profusamente, más allá del Cantón del Ticino. Sus arquitecturas van por el mundo con los mismos fresnos y chopos sembrados en los techos, las mismas matrices reelaboradas de siempre, y los mismos ricos materiales de su tierra: ellas están entre las más cotizadas del planeta. Tanto el maestro, como su geometría, persisten”.

Ya para entonces Botta había gestado la creación en Mendrisio de la que se podría considerar como una de sus obras fundamentales: L’Accademia di architettura dell’Università della Svizzera italiana (La Academia de arquitectura de la Universidad de la Suiza italiana), establecida el 3 de octubre de 1995 con la aprobación de la ley sobre la Universidad de la Suiza italiana por el Gran Consejo de Ticino y abierta en 1996. Desde entonces Botta ha ejercido allí la docencia y se ha hecho acreedor por su labor del Premio Javier Carvajal 2014 otorgado por la Universidad de Navarra.

Además de su trayectoria como arquitecto, Botta ha creado diseños emblemáticos para numerosas marcas, pasando por sillas, mesas y luminarias entre otros objetos. Al igual que en sus edificios, sus diseños juegan con las geometrías, logrando unos equilibrios perfectos y una relación dialéctica entre el objeto y la naturaleza, entre lo artificial y lo humano, entre las formas y los materiales.

Sobre Botta se puede contabilizar la realización de decenas de exposiciones y la publicación de al menos 30 libros en diferentes idiomas que recogen o bien su obra completa o algunos de sus más significativos trabajos, clara demostración de lo influyente y mediática que ha sido su arquitectura.
Para finalizar este apretado recorrido, recogemos lo que el maestro suizo, ferviente convencido de la formación de un “arquitecto generalista” como fundamento de la enseñanza que se imparte en la Accademia de Mendrisio, manifestó en 2014: “la necesidad de un papel poético potencia una figura generalista, la única capaz de afrontar las paradojas más inquietantes del mundo actual, donde el proceso de modernización técnica conduce a la degradación social. La resistencia a la especialización de los conocimientos se justifica como alternativa a la globalización salvaje que condiciona la experiencia cultural del hombre contemporáneo. Cuando nacía en Mendrisio hace casi 20 años la Accademia, estas consideraciones eran intuiciones de escenarios que después han crecido exponencialmente en los últimos 10 años. Hablar del arquitecto generalista es el testimonio, hoy, de que el proyecto intelectual, pedagógico y profesional que entonces se propuso ha encontrado en este momento su razón histórica”.
ACA
Procedencia de las imágenes
Encabezado. https://tecnne.com/biblioteca/mario-botta-entrevista/
1 y 6. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.
2. https://es.wikipedia.org/wiki/Carlo_Scarpa, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Le_Corbusier_(1964).jpg y http://louiskahn.es/Biografia.html
3. https://tecnne.com/biblioteca/mario-botta-y-la-tradicion-modernista/, https://ar.pinterest.com/pin/292100725808465033/, https://lauranoedesign.com/?p=25447 y https://www.facebook.com/photo/?fbid=2765490743483979&set=a.2735977999768587
4. https://www.moma.org/artists/696 y https://www.moma.org/calendar/exhibitions/1775/installation_images/25569
5. https://seearch.es/obra/casa-de-la-cultura-andre-malraux, http://architecture-history.org/architects/architects/BOTTA/OBJ/1982-1988,%20BSI%20bank%20(ex%20Banca%20del%20Gottardo),%20Lugano,%20Switzerland.html, https://es.paperblog.com/san-francisco-moma-m-botta-4414520/ y https://cathedrale-evry.net/textes/espanol.htm
7. https://www.goldtrezzini.ru/en/mendrisio/
8 y 9. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

