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1902• El edificio neoclásico, diseñado una década antes por ingeniero-arquitecto Juan Hurtado Manrique (1837-1896) como Palacio de la Exposición del Concurso Agrícola e Industrial, construido en la urbanización El Paraíso durante el gobierno de Joaquín Crespo, es entregado a la Congregación de Hermanas de San José de Tarbes como nueva sede para el colegio de señoritas que hasta esta fecha había funcionado desde 1891 en un local de la plaza Capuchinos en Caracas.

La construcción del nuevo edificio al que fue trasladado el Colegio San José de Tarbes, había sido concluida en 1889.
Juan Hurtado Manrique, como arquitecto de Antonio Guzmán Blanco y de Joaquín Crespo proyecto y construyó, entre varias obras, la fachada norte de la Universidad Central, el Museo Nacional en la Plaza Bolívar, el Templo Masónico, el Templo San Felipe Neri (Iglesia de Santa Ana y Santa Teresa) y con la colaboración del arquitecto Alejandro Chataing (1874-1928), el Arco de la Federación en El Calvario.
HVH

Nuevo Campus de LCI
Cruce entre las calles Àlaba y Sancho d’Àvila
Distrito 22@
Barcelona
Circular Studio
Iván Serrano/Fernando Ansorena
2024
Anunciada su inauguración con gran despliegue para el próximo martes 8 de octubre coincidiendo con el inicio de un nuevo período académico, LCI Education, comunidad internacional de centros de educación superior que abrió su primer campus en Montreal (Canadá) hace más de 65 años, ha anunciado la apertura de una nueva instalación (la primera en territorio europeo que responde a un edificio de nueva planta) ubicada en el Distrito 22@ de Barcelona, cruce entre las calles Àlaba y Sancho d’Àvila.


LCI Barcelona, que ha funcionado hasta ahora el número 209 de la calle Balmes, abrió sus puertas en la capital catalana en 2013 tras la asociación de la mencionada LCI Education con la Escuela de Moda Felicidad Duce. Desde entonces pasó a engrosar una diversa comunidad de aprendizaje formada por 12 destacadas instituciones de enseñanza superior en 5 continentes y 2000 profesionales dedicados a la educación de más de 20 000 estudiantes anualmente en todo el mundo. Además de Barcelona, LCI cuenta con sedes en Bogotá (LCI Bogotá), Melbourne (LCI Melbourne), Monterrey (LaSalle College), Montreal (LaSalle College), Marruecos (2 sedes, en los campus de HEM y el Collège LaSalle Maroc), San José de Costa Rica (LCI Veritas), Túnez (LaSalle College), Vancouver (LaSalle College), Yacarta (2 sedes en LaSalle College).
La edificación de 11.000 m2 de construcción, planta baja libre y que además ofrece a la ciudad un espacio público de 3.272 m2, ha implicado una inversión de 35 millones de euros y tres años de obras (iniciadas en julio de 2021), que quedaron afectadas por la pandemia. La nueva ubicación del centro formativo permitirá ampliar los alumnos que acoge anualmente, pasando de los 2.000 a los 3.000 por curso.



La selección del lugar donde insertar el edificio no fue casual. El Distrito 22@ (también conocido como 22@Barcelona o simplemente 22@), área de negocios de cerca de 200 hectáreas, surgió en el año 2000 como una iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona para transformar 200 hectáreas de suelo industrial del barrio de Poblenou en un distrito productivo innovador con espacios modernos para la concentración estratégica de actividades intensivas en conocimiento. De acuerdo a Wikipedia “Para alcanzar este objetivo, se crea un nuevo modelo de ciudad compacta, donde las empresas conviven con universidades, centros de investigación, de formación y de transferencia de tecnología, así como viviendas, equipamientos y zonas verdes. De esta manera, se define un nuevo modelo económico basado en el desarrollo de cinco clusters sectoriales: medios audiovisuales, tecnologías de la información y la comunicación, energía, diseño y biotecnología, y en la ejecución de diversos proyectos estratégicos que facilitan el crecimiento de las empresas, la creatividad, desarrollos para coworking, el networking, la atracción y retención de talento y el acceso a la innovación y la tecnología, entre otros. (…) Desde el año 2001 se han ubicado más de 4.500 nuevas empresas, que suman 56.000 empleados en la zona”.

Es así como el proyecto encargado a la oficina Circular Studio, fundada en 2006 y dirigida por los arquitectos Ivan Serrano Vidal y Fernando Ansorena, ambos egresados de la la Universidad Politécnica de Barcelona (UPC) en 1977 y 1973, respectivamente, fue concebido como un campus sostenible y con alta tecnología, muy acorde con la zona de la ciudad donde se implantó y con el tipo de enseñanza que se imparte: un «multiverso creativo» compuesto por las áreas de Diseño de Moda, Diseño Gráfico, Diseño de Interiores, Diseño de Producto, Diseño de Videojuegos, Diseño Web, Animación y Efectos Visuales, Artes y Comunicación y Fotografía, “donde además se ofrecen diferentes tipos de programas: grados, ciclos formativos de grado superior (CFGS), másteres, posgrados y programas de formación continua”, de acuerdo a lo publicado en https://barcelona.lcieducation.com/es/about. Cabe añadir que la institución académica mantiene el legado de la histórica y ya mencionada Felicidad Duce (1907-2000), que fundó en 1928 su escuela y taller de moda con método propio que tiene dentro del campus estatus de facultad.

De acuerdo a sus proyectistas (quienes se expresan a través de una interesante entrevista que puede ser consultada en https://www.youtube.com/watch?v=a_ZMgIQF3tg), se ha buscado desde un inicio darle particular importancia a la identidad y singularidad que debe tener el edificio como primer «hub europeo» de LCI Education, y ofrecer la máxima adaptabilidad al uso educativo y el método que lo caracteriza que puede resumirse en el learning by doing. Se trata, sin embargo, de un edificio que pese a estar adaptado a un uso específico no está reñido con criterios de flexibilidad.

Con el interés de potenciar la zona de prácticas y talleres comunes se ha planteado, además, un sistema de circulaciones alternativas originadas en la vinculación de las diferentes partes del programa, tras la búsqueda de la interacción entre los alumnos lo cual ha originado lo que los diseñadores llaman la “plaza en vertical”: un recorrido en diagonal diferente al vertical directo convencional. En otras palabras, por tratarse de una escuela de varias disciplinas lo importante es que los alumnos interactúen y puedan generarse sinergias.

La nueva sede de LCI está dotada de tecnología dirigida a la formación de sus alumnos teniendo muy en cuenta los criterios de sostenibilidad. En este sentido, su fachada hecha de aluminio seco, un material reciclable y con un ciclo de vida que permite su reutilización, ha sido pensada para una óptima protección de la incidencia solar y para maximizar el aprovechamiento de la luz y el buen uso de los espacios. En ese mismo sentido, la propia estructura metálica del edificio es recuperable y 100% reciclable. Además, se ha tenido en cuenta crear mecanismos para la recuperación de aguas grises y de aguas de lluvia que permitirán mantener una cubierta ajardinada que aísla térmicamente y donde se han dispuesto placas fotovoltaicas de generación de energía verde. Dentro de esta línea, los arquitectos confiesan que se ha luchado por alcanzar el nivel de excelencia exigido para obtener el certificado de sostenibilidad BREEM, que no dudan les será otorgado.

La planta menos uno, corazón del nuevo edificio, está destinada a usos docentes (de taller sobre todo, laboratorios) de diversas disciplinas con la finalidad de que los alumnos puedan retroalimentarse. La base amplia donde se alojan los talleres iluminados todo el año mediante claraboyas gracias a la elevación de la planta baja sobre el nivel de la calle y una apertura en la fachada, se complementa con la «torre» de seis pisos que se abre a través de los elementos conectores, recorridos y áreas comunes, y donde los elementos de aluminio de las fachadas buscan cerrar, proteger y a la vez proveer la máxima iluminación evitando el molesto sol directo.

El diseño de una fachada constructivamente estática se dinamiza al ser recorrido el exterior del edificio dada la disposición de los elementos opacos y transparentes. Dicho dinamismo también se produce desde el interior hacia el exterior dependiendo de la orientación.

En resumen, según sus creadores, se trata de una obra de arquitectura entendida como fuerza transformadora que potencia el aprendizaje en la que se le ha dado tanto al usuario como al entorno las máximas prioridades. En cuanto a las consideración del contexto, el edificio se ha entendido como dinamizador del entorno y como un elemento estimulador de sensaciones que ofrece un espacio público libre en el exterior que pueden usar tanto los usuarios del edificio como los habitantes de barrio en el que se encuentra.


Programáticamente las áreas que contiene el campus son: Biblioteca, TecnoFab (espacio polivalente que ofrece a los estudiantes y profesores diferentes herramientas para cubrir sus necesidades de trabajo: un laboratorio destinado a la fabricación digital con impresora 3D, cortadora láser y fresadora CNC; un área equipada con herramientas manuales y máquinas eléctricas; una zona de mesas para realizar maquetas y prototipos; y un espacio para almacenar proyectos que se encuentren en proceso), FotoLabs (dos estudios fotográficos totalmente equipados), AulaLab (espacio abierto durante todo el día donde los estudiantes pueden trabajar en grupo o individualmente que cuenta con todo el equipo de apoyo necesario), Ágora (lugares de encuentro), Aulas de patronaje, Aulas de informática, Cafetería y Zona administrativa.

Del edificio, que aún no ha sido ampliamente reseñado por los medios dedicados a la arquitectura (cosa que no dudamos que ocurra próximamente), no se encuentra mayor documentación gráfica proveniente de la oficina que lo proyectó. Sin embargo, sus arquitectos si ha llevado a cabo un buen registro del proceso constructivo que puede encontrarse en Circular Studio. Architecture & Engineering (https://www.instagram.com/circular_studio/).

Por otro lado, ha sido muy valioso el seguimiento que de la obra ha tenido el reconocido arquitecto y fotógrafo venezolano Julio César Mesa (@juliotavolo) a través de su página de Instagram, de donde también hemos tomado algunas de las estupendas imágenes que ha publicado. De él queremos transcribir, para cerrar, el certero comentario que sobre el campus LCI de Barcelona ha expresado:

“Desde hace tiempo, entre colegas, he encontrado el tema recurrente de la implementación BIM en las obras. Siempre me he preguntado en qué ayuda realmente a los arquitectos, en comparación con los métodos tradicionales. ¿Cómo contribuye a programar parámetros para facilitar el trabajo a las promotoras? Parece que la automatización es la norma hoy en día, al igual que en la aviación o en los futuros coches autónomos. Como profesionales, ¿es más importante supervisar que dibujar y pensar en los detalles? Los plazos se han acortado y las administraciones han adoptado la eficiencia económica que impone la industria de la construcción a nivel global.

Como fotógrafo de arquitectura, tengo una colección de obras genéricas: los mismos acabados, las mismas escaleras en muchas ciudades de distintos países desarrollados. La vivienda social parece más soviética y las oficinas coworkings de cartón. Los postmodernos ahora pueden quejarse con propiedad.

Llevo un par de años observando diariamente la construcción de este edificio en Poblenou. La decisión de dividir la parcela en dos para crear un espacio público como el Seagram, fomentando su uso las 24 horas por parte de los vecinos es admirable. La plaza a nivel de calle permea la planta baja del bloque. Una entrada que continúa perimetralmente en espiral, un recorrido urbano en vertical hasta el gran balcón sur. La arquitectura nos enseña nuevos encuadres espaciales entre Corsellora, Glòries, la Sagrada Familia y el Mediterráneo.

Es una escuela por la forma de concebirlo en dos dimensiones de forma manual. Hoy es un milagro ver una obra nueva con una estructura metálica experimental de seis plantas en Barcelona, con volados desafiantes que sostienen una red de espacios públicos, la serie de vacíos en la fachada crean una escena cinematográfica abierta a todas horas, entre las aberturas que regulan la luz del sol en espacios nobles como la biblioteca, salas multiusos, oficinas y talleres creativos. Un revestimiento ordenado, a partir de cinco módulos de aluminio de pintura transparente, refleja los tonos urbanos de su entorno, un regalo cinético a la ciudad”.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 8, 9, 10 y 11. Circular Studio. Architecture & Engineering (@circular_studio) (https://www.instagram.com/circular_studio/)
2. Free Aply (https://free-apply.com/es/university/1072400161)
3. LCI Education (https://www.lcieducation.com/es)
4. ResearchGate (-Situación del Distrito 22@ Barcelona | Download Scientific Diagram (researchgate.net))
5. CincoDías ( https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/07/02/companias/1530551689_894437.html)
6. Wikipedia (Distrito 22@ – Wikipedia, la enciclopedia libre)
7. Capturas de Google Earth.
12 a 21. Julio César Mesa (@juliotavolo) (https://www.instagram.com/juliotavolo/)
… que en 1945 se inaugura el Liceo Andrés Bello de Caracas?

Como es sabido, durante las primeras tres décadas y media del siglo XX la educación podría decirse que estuvo abandonada en Venezuela. Los presupuestos anuales eran insuficientes, los índices de analfabetismo entre adultos se elevaron al 70%, tan sólo 91.462 estudiantes cursaban la escuela primaria, la Universidad Central de Venezuela estuvo cerrada desde 1912 hasta 1925 y, una vez abierta, justamente el tema educativo fue uno de los primeros en ser denunciado por los jóvenes universitarios que liderizaron la histórica protesta que dio origen a la conocida “Generación del 28”.

Pese a que en 1908 con la llegada de Gómez al poder se abrían esperanzas en cuanto la mejoría y modernización del sistema educativo gracias al nombramiento de Samuel Darío Maldonado al frente del Ministerio de Instrucción Púbica, y de que quienes lo siguieron, Trino Baptista y José Gil Fortoul, actuaron de forma coherente en el mismo sentido en cuanto a la importancia de atender el tema, ello no impedirá que a partir de 1912, al escalar el régimen en su tono represivo y con ello cerrar la universidad, se entre en una etapa de total oscuridad y parálisis.
Definitivamente Gómez, más preocupado por la pacificación del país, la organización de las finanzas públicas o la construcción de infraestructura básica, dejó en un segundo plano la atención del sector educación. Como dato complementario de interés se puede decir que la gestión educativa gomecista cerraba en 1935 con un 70% de analfabetismo, con apenas 1372 escuelas primarias, de las cuales 1175 continuaban siendo atendidas por un solo maestro; y que de 698.288 niños en edad escolar se matricularon 137.000. Otro tanto se podría decir en cuanto a la formación media que sólo contaba en el país con tres liceos.

Con la muerte de Gómez en 1935 regresan los estudiantes exiliados, se empiezan a fundar los partidos políticos y los gobiernos de Eleazar López Contreras primero (1936-1941) e Isaías Medina Angarita después (1941-1945) comienzan a abordar el serio problema educativo y a construir la rezagada infraestructura necesaria para atenderlo.
A López Contreras no fue fácil fortalecer una política educativa tendiente a priorizar un sector que había encontrado en ruinas, ni fortalecer las instituciones que atendieran la grave crisis heredada. Basta decir que, sin dejar de contar con insignes figuras, por el despacho de Instrucción Pública pasaron hasta 8 ministros, siendo la cartera que más inestabilidad mostró dentro de su mandato. También sufrió el rechazo en tres ocasiones por parte del Congreso del proyecto de la Ley de Educación hasta su definitiva aprobación en 1940.

Sin embargo, al finalizar su mandato, López Contreras logró disminuir el analfabetismo a 52%, aumentar la población escolar y la matrícula estudiantil, ampliar el número de escuelas primarias públicas a 5.647 y de liceos a 11, elevar el número de organismos encargados de la formación de docentes y el número de individuos inscritos para cursar la carrera docente, instalar el Instituto Pedagógico para formar el profesorado de secundaria, duplicar la población universitaria e implementar la técnica educativa moderna en las acciones educativas tomadas con apoyo de personal extranjero con experticia en la organización escolar y con personal venezolano que fue capacitado en el exterior. (Información toda que hemos obtenido tras consultar el trabajo titulado “La Política Educativa en el Gobierno de López Contreras y su incidencia en el Cambio Institucional de Venezuela (1936-1941)” de la profesora Virginia Rondón de Medina, publicado el año 2015, accesible en http://www.saber.ula.ve/bitstream/handle/123456789/43078/articulo4.pdf?sequence=1&i.)

Con Medina, acompañado por Gustavo Herrera y Rafael Vegas como Ministros de Educación, se pudo continuar, concretar y enrumbar con mayor firmeza una gestión que derivó en una infraestructura educativa pública cuantiosa y de calidad, sin parangón en la historia del país. La Ley de Educación aprobada en 1940, reformada parcialmente en 1941 y luego tres veces más en los cinco años siguientes, mantuvo la noción del Estado-docente y la idea de que la educación y con ella su orientación y control de la enseñanza eran deber fundamental del Estado. Ello condujo a la elaboración a partir de entonces de un plan que involucró la construcción de un conjunto de edificaciones que debían cubrir los diferentes rangos que iban desde la educación pública primaria a la superior, pasando por la secundaria, arrojando como resultado que para 1945 ya se habían construido un total de 26 edificaciones para la educación primaria en todo el país, cerca de 10 liceos (del total de 97 entre públicos y privados que existían) para impartir la educación secundaria, 24 institutos para formar maestros y ya se había dado inicio a la realización de la Ciudad Universitaria de Caracas.
Dentro de este amplio panorama previo es que se debe entender la realización del Liceo Andrés Bello, proyectado por Luis Eduardo Chataing (1906-1971) e inaugurado en 1945.

Ubicado sobre la Av. Este 4 (hoy Avenida México), contiguo a la Plaza Carabobo, el edificio se inscribe plenamente dentro de los patrones de alta calidad y excelencia que caracterizaron la política educativa de entonces la cual debía ser acompañada de una infraestructura del mismo nivel. Se sumaba el Andrés Bello a la realización entre 1936 y 1937 del Liceo Caracas (primera sede del Instituto Pedagógico Nacional) primero de una lista que engrosaría el Liceo Fermín Toro (1946) situados ambos en la capital y diseñados por Cipriano Domínguez, a quien le correspondería también proyectar el Liceo Libertador en Mérida cuya primera etapa se inaugura en 1945 y el Liceo Lisandro Alvarado en Barquisimeto realizado aquel mismo año.

El Andrés Bello de planta baja y dos pisos; tiene las aulas dispuestas de tal forma que poseen excelente iluminación y ventilación natural, disponiendo de áreas verdes entre los cuerpos del conjunto educacional. El Auditorio remata el volumen en la fachada oeste, sobre la Plaza Carabobo permitiéndose desde allí un acceso independiente para las actividades que en él se realicen.


En el acceso al Liceo el arquitecto Chataing colocó un mural en alto relieve alegórico a la educación del artista Mario Giurlani (1906-1979), artista y escultor italiano residenciado en el país desde fines de los años ´20, y en su interior dos figuras talladas en caoba, tituladas “El café” y “Las frutas”, obras del artista venezolano Francisco Narváez, las cuales estuvieron inicialmente expuestas en el Pabellón Venezuela de la Feria Mundial de Nueva York de 1939.
En la misma tónica del Andrés Bello que podríamos asociar a una modernidad de reminiscencias clásicas, posteriormente, en 1947, Luis Eduardo Chataing realizaría, junto a Javier Yárnoz el Liceo Pedro Gual en Valencia.


Los antecedentes del Liceo Andrés Bello como institución se remontan a 1884 cuando se crea mediante decreto de Antonio Guzmán Blanco, refrendado por su ministro de Instrucción Pública, Dr. Manuel Felipe Pimentel, la Escuela Politécnica de Venezuela. Al no existir inicialmente un local adecuado para realizar sus funciones la institución fue ocupando diferentes sedes. La primera “fue una casa del General José Antonio Páez en la esquina de Mamey, donde posteriormente se erigiría el ‘Grupo Escolar Francisco Pimentel’. Durante las presidencias del General Joaquín Crespo, Ignacio Andrade y Cipriano Castro, funcionó en casas particulares, ubicadas en esquinas famosas de la metrópoli, como Hoyo de Castán, Santa Teresa a Cruz Verde, lo que hoy se conoce como la esquina de Colon. (…) Una importante acotación en la reconstrucción histórica de esta institución constituye que, en 1902, el Dr. Luis Espelozin, a consecuencia de la supresión del presupuesto para la Instrucción Pública, realiza gestiones para que la escuela se traslade a la Casa Natal de El Libertador, donde funcionó por 16 meses”, información que hemos obtenido del texto “Historia social e institucional de la educación secundaria. El liceo Andrés Bello de Caracas. 1925 -1945” elaborado por la profesora Suzuky Margarita Gómez accesible en https://web.archive.org/web/20130612235401/http://conhisremi.iuttol.edu.ve/pdf/ARTI000061.pdf.

De la misma fuente hemos conocido que la institución que nos ocupa, como ya se dijo, se denominó Escuela Politécnica Venezolana entre 1884 y 1904, y luego Colegio Nacional de Varones entre 1904 y 1905, Colegio Federal de Varones de 1905 a 1915, Liceo Caracas entre 1915 y 1925, Liceo Andrés Bello de 1925 a 1986 y Unidad Educativa Nacional “Liceo Andrés Bello” desde 1987 hasta la fecha.


Como se podrá notar, también fue variando la metodología y contenidos de la enseñanza que allí se impartían a través del tiempo, desde la instrucción con un giro eminentemente práctico que poseía según su decreto fundacional, hasta el momento en que adquiere la categoría de instituto de educación secundaria en 1904 como Colegio Nacional de Varones “coronándose así, las aspiraciones del Dr. Espelozin su director en ese momento”. Para entonces “estaría ubicada entre las esquinas de Dr. Paúl a Salvador de León y contaba con un curso preparatorio de dos años y un filosófico de tres”.

Ya como instituto de educación secundaria y habiendo cambiado en 1905 su denominación de Colegio Nacional a Colegio Federal, “en 1915 el Ministro Felipe Guevara Rojas transforma el ‘Colegio Federal’ en ‘Liceo Caracas’, instituto que recogió la visión que se tenía de lo que debía ser un ‘Liceo Nacional’, y que representaba los esfuerzos del Estado para organizar la instrucción secundaria del país, (convirtiéndose) en la prueba piloto del nuevo sistema educativo implantado por el Dr. Guevara Rojas; para cumplir con todos los estudios técnicos y prácticos de la enseñanza secundaria”.
Posteriormente el 26 de mayo de 1925, tras la promulgación en 1924 de la Ley Orgánica de Instrucción Pública, el Ministro Rubén González, a petición de Don Rómulo Gallegos director para la época, cambiará su nombre de “Liceo Caracas” a “Liceo Andrés Bello” en honor a ese gran venezolano.

El Andrés Bello fue desde entonces y muy especialmente desde 1936 testigo de los ajustes progresivos sufrió la educación secundaria en el país, y muy especialmente de los surgidos a raíz de la aprobación de la Ley de Educación en 1940 que estableció dos ciclos: el primero fundamentado en la cultura general, científica y humanística y el segundo, preuniversitario, con la intención de especializar al alumno en Filosofía y Letras, en Ciencias Físicas y Matemática o en Ciencias Biológicas, teniendo el primer ciclo una duración de cuatro años y el segundo ciclo una duración de dos años. Más tarde el primer ciclo sería reducido a tres años y el segundo ofrecería sólo dos opciones: ciencias y humanidades.
Vale señalar que desde 1915 continuó el peregrinaje de la institución por diferentes sitios de Caracas: Cuartel Viejo Nº 49; Carmelitas a Altagracia Nº 17; Principal a Conde Nº 14. De aquí, fue mudada a un edificio entre las esquinas de San Lázaro a Puente Victoria y es en 1945 cuando, bajo la presidencia de Isaías Medina Angarita, se inaugura su sede actual proyectada teniendo lo señalado en la Ley de Educación de 1940 como guía programática para su arquitectura.

Su proyectista, Luis Eduardo Chataing, se graduó en 1928, como Doctor en Ciencias Físicas y Matemáticas por la Universidad Central de Venezuela. Trabajó en la oficina de Arquitectura de su padre Alejandro Chataing (fallecido en 1928) y en 1930 pasó a prestar servicios en la Oficina de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas. Posteriormente ocupó la Jefatura de la División de Arquitectura y posteriormente fue director de Hospitales al crearse la Dirección de Edificios Médico Asistenciales. En 1940 ganó el concurso para el diseño del edificio del Colegio de Ingenieros de Venezuela, del cual posteriormente fue presidente. Miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos (1945), fue el primer director (1944-1946) de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela (UCV) donde desarrolló actividades docentes como profesor de Teoría de la Arquitectura y Composición Básica. Miembro de la Comisión para la elaboración del proyecto parcial de la Ley de Educación de los estudios de Ingeniería. Miembro fundador de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela en 1953 (UCV). Ministro de Obras Públicas entre 1952 y 1953 y Contralor General de la Nación de 1953 hasta la caída del régimen de Marcos Pérez Jiménez en 1958. Se residenció en Madrid después de 1958 y ya retirado falleció en Caracas en 1971.


Dentro de la amplia obra edificada de Chataing destacan, además de los mencionados liceos Andrés Bello y Pedro Gual y la sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela: la Sala de Lectura Ateneo del Táchira en San Cristóbal (1938), la Escuela Nacional de Enfermeras (1942), el Aeropuerto Grano de Oro en Maracaibo (1944), la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia (1946), las Oficinas del MOP en La Guaira (1946), el Edificio Nacional, en San Cristóbal (1947) junto a Javier Yarnoz y el Gran Hotel Palmar de Caraballeda (1949) junto a Graziano Gasparini.
ACA
Procedencia de las imágenes
1. José E. Arnó Ortega (https://www.pinterest.com/pin/50313720817105461/)
2. Wikipedia. Samuel Darío Maldonado Vivas (https://es.wikipedia.org/wiki/Samuel_Dar%C3%ADo_Maldonado_Vivas); y Venezuela en Retrospectiva. Dr. José Gil Fortoul (https://venezuelaenretrospectiva.wordpress.com/2021/03/29/dr-jose-gil-fortoul/)
3. El Programa de Febrero de 1936 y la educación (https://www.eastwebside.com/freddy-millan-el-programa-de-febrero-de-1936-y-la-educacion.html)
4. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Caracas del Valle al Mar. Guía de Arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/grupo-escolar-gran-colombia/)
5. cinco (https://www.cinco8.com/perspectivas/1945-el-fin-de-la-concordia/)
6. Capturas de Google Earth.
7, 9, 10, 15 y 16. Colección Crono Arquitectura Venezuela
8 y 12. Construido en Caracas. Liceo Andrés Bello (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/10/13/liceo-andres-bello/)
11. Alumnos y ex- alumnos del Liceo Andrés Bello- Caracas (https://www.facebook.com/groups/34965050012/posts/estudiantes-del-liceo-andr%C3%A9s-bello-1948-mujeres-y-hombres-por-igual-practicaban-/10162445152605013/); y Liceo Andrés Bello (http://mismisiones.blogspot.com/2009/03/liceo-andres-bello.html)
14. Alumnos y ex- alumnos del Liceo Andrés Bello- Caracas (https://www.facebook.com/groups/34965050012/posts/estudiantes-del-liceo-andr%C3%A9s-bello-1948-mujeres-y-hombres-por-igual-practicaban-/10162445152605013/)
Kéré Architecture inicia la construcción de una nueva guardería en Múnich, Alemania

Escrito por Maria-Cristina Florian
Traducido por Agustina Iñiguez
Tomado de archdaily.com
Publicado el 3 de mayo 2024
Kéré Architecture ha revelado el diseño de una guardería vertical en la Universidad Técnica de Múnich (TUM) en Alemania. El centro, denominado «Ingeborg Pohl Kinderoase an der TUM», se construirá en madera según lo permitido por las normas y reglamentos locales en materia de eficiencia energética, confort térmico, protección contra incendios y acústica. El nuevo edificio, ubicado entre el campus principal de la TUM y el comedor universitario, comenzó a construirse el 18 de abril y se espera que esté terminado para fines de 2025.

La nueva guardería, ubicada en un campus urbano denso, está diseñada para ofrecer un espacio donde los hijos de los estudiantes puedan ser cuidados en un ambiente de alta calidad. Un total de 60 niños se beneficiarán de las instalaciones de 700 metros cuadrados, provistas de espacios de diversas escalas para exploraciones lúdicas. Los interiores del edificio, también diseñados por Kéré Architecture, están creados para fomentar el desarrollo, el juego, el entretenimiento y el descubrimiento.

El edificio consta de cinco plantas, estando la planta baja ocupada por oficinas administrativas. En las tres plantas intermedias, las instalaciones para niños se organizan por edades. El piso superior cuenta con una terraza cubierta llamada Himmelswiese, que se traduce como «campo de los cielos» en alemán, y que proporciona un espacio exterior protegido para que los niños jueguen y disfruten de las vistas panorámicas de Múnich.
Cuando construimos para los más pequeños, queremos que puedan correr afuera y sentir los elementos. También me gustaría colonizar los techos vecinos, empezando por conectar nuestro edificio con la cubierta de la cafetería y convertirlo en una pradera gigante. – Francis Keré

El diseño de la nueva guardería tiene como objetivo reducir su huella de carbono garantizando al mismo tiempo un alto nivel de confort. Para ello, el centro se construirá principalmente en madera y empleará materiales sostenibles en todas partes. El proyecto se desarrolla en colaboración con los expertos de construcción en madera con sede en Austria, Hermann Kaufmann + Partner. Una vez terminada, la guardería será gestionada por la Unión de Estudiantes de Múnich.

Dirigido por el ganador del Premio Pritzker Francis Kéré, el renombrado estudio Kéré Architecture ha completado recientemente el Centro Comunitario Kamwokya en la capital de Uganda, una instalación destinada a mejorar el carácter público del sitio y proporcionar un espacio más propicio para las actividades que ya tienen lugar allí, como entrenamientos y partidos deportivos, reuniones espontáneas, eventos comunitarios, talleres, clases de música y baile. Francis Kéré también estuvo presente en la Semana del Diseño de Milán, donde contribuyó con una instalación que fusiona materiales orgánicos y artesanía moderna.
Créditos del Proyecto:
ACA

1984• Se concluye la construcción y pone en uso el Pre Escolar Las Lomitas, ubicado en la calle Las Vertientes, urbanización Alto Prado, proyectada por Raúl Grioni (arquitecto Universidad Nacional de La Plata-UNLP, revalida FAU-UCV), Javier Usarraga (FAU UCV 1980) y Daniel Betti (1944-2012) arquitecto y urbanista, Universidad Nacional de La Plata-UNLP).

La nueva edificación educacional de 500 m2 fue implantada en un terreno de 1.500 m2, rodeada de vegetación, concebida para 90 niños con edades entre tres y cinco años.
El edificio, de dos plantas, que volumétricamente está separado en dos cuerpos vinculados entre sí por un largo corredor sobre el cual se ubicaron los servicios, está dotado de 3 aulas en la planta baja, cada una de ellas provista de dos sanitarios para los alumnos y un área de expansión descubierta, al aire libre. La planta esta complementada con una sala para maestras, una enfermería y una kitchenette.
En la segunda planta, los arquitectos dispusieron una oficina de coordinación, un área administrativa, un salón de usos múltiples y sanitarios.

Las especificaciones y lapsos de construcción fueron fuertemente determinados por factores económicos, lo que llevo a los proyectistas a proyectar una edificación con estructura metálica apernada, con cubierta y algunas fachadas cerradas con láminas acanaladas de fibrocemento suplidas por Eternit.

Fuente consultada: revista Croquis. arquitectura / ingeniería / arte de Venezuela. Nº 11, marzo 1984.
HVH