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TEXTOS FUNDAMENTALES

Caracas cenital

Fotografías de Nicola Rocco

Colección Fundación para la Cultura Urbana

Editorial Arte

2004

La aparición de Caracas cenital el año 2004 significó colocar otra pieza de gran valor en la saga de libros dedicados a la capital de Venezuela. En este caso se trató de seleccionar de entre una cantidad enorme de fotografías (unas cinco mil) tomadas por el talentoso Nicola Rocco, tras más de 15 vuelos en helicóptero, aquellas que permitiesen trazar una suerte de “mapas visuales” para cuya elaboración la curaduría llevada por William Niño Araque fue fundamental, lo que finalmente se vio coronado por el diseño gráfico de Pedro Quintero conformando todo ello un libro de colección y de consulta obligada.

Inscrito en la categoría de fotolibro, formato de 30 x 30 cms, tapa dura con una sobrecubierta que dobla sobre sí misma para darle protección, lo que lo acerca a un coffetable book, Caracas Cenital  está impreso en papel couché de alto gramaje, en pliegos sujetos con puntadas de hilo, y posee guardas negras en cartulina corrugada.

Para Harrys Salswach en “Acerca del fotolibro Caracas Cenital, de Nicola Rocco”, publicado en https://fotourbana.org/harrys-salswach/acerco-del-fotolibro-caracas-cenital-de-nicola-rocco/, “el diseño tiene en cuenta el aire entre las imágenes, los espacios que dan respiro entre los textos, una tipografía delgada, esbelta, y se siente la liviandad del vuelo; … el diseño gráfico logra lo que todo fotolibro debería: fraternidad entre la imagen, el espacio y los textos. No es un atrevimiento pensar que este libro ha sido diseñado para verlo de pie, explayado sobre una mesa o dispuesto sobre un atril.”

La publicación está estructurada en torno a lo que se podría llamar su corazón o, en otras palabras, la descripción del paisaje de la capital. Lo anteceden y suceden una serie de textos concisos y discretos que no buscan en ningún momento competir sino que complementan su carácter visual y contextualizan el trabajo fotográfico. Al inicio se ubican una “Presentación” a cargo de Herman Sifontes Tovar (Econoinvest, Casa de Bolsa); un “Preámbulo” de la Fundación para la Cultura Urbana; los escritos “Caracas de Latinoamérica” de Marco Negrón, “Metrópolis, megalópolis. El mapa desbordado de Caracas” de William Niño Araque y “Descripción del paisaje” de la Fundación para la Cultura Urbana con la asesoría de Saskia Chapellín, que le abren la puerta a la presentación de 9 Paisajes que conforman el territorio de la capital cada uno acompañado de una breve introducción y un diagrama que indica sobre un plano de Caracas reducido el área abarcada. Superado el contenido central aparecen a modo de cierre “Caracas sacudida y en paz” de Rafael Arráiz Lucca, y “Apuntes fotográficos. Una revisión de Caracas” de Tomás Rodríguez Soto; una “Reseña biográfica de Nicola Rocco”; “Notas”; y “Bibliografía”.

El texto de Negrón ubica la ciudad de Santiago León de Caracas en el territorio latinoamericano y la historia de la fundación de ciudades para contrastar datos, similitudes y diferencias y poder comprender el desarrollo de nuestros núcleos urbanos desde una perspectiva integral. La ciudad “cosa humana por excelencia”, invita así a la conciliación de los contrarios. Niño Araque, por su parte, en lo que fue durante años su línea discursiva, reflexiona sobre la modernidad y la ciudad anotando la experiencia que se encuentra tras el proyecto del libro. En su introducción a los Paisajes que constituyen el eje central de la publicación, Saskia Chapellín perfila el mapa al que responde el recorrido por el valle de Caracas. Y, para finalizar, Rafael Arráiz Lucca, desde su perspectiva, ordena una cronología de la ciudad a partir de 1641 hasta principios del siglo XXI.

Los nueve Paisajes que constituyen el corazón de Caracas Cenital están precedidos cada uno, como ya se indicó, por una resumida nota que enfatiza lo paisajístico y lo geográfico donde se exponen las características de la zona, kilómetros de extensión, disposición topográfica, vialidad, infraestructura y la relación de lo urbano con la naturaleza. Así, tenemos: el Paisaje 1/Portal Este (Guarenas-Guatire), el Paisaje 2/Paredón Monumental (Petare Norte-Petare Sur), el Paisaje 3/Archipiélago de Las Colinas del Sur (El Hatillo-Baruta), el Paisaje 4/Terraza Norte (San Bernardino-El Marqués), el Paisaje 5/Portal Tazón (Galería de El Valle, Los Próceres), el Paisaje 6/Mirador (Altos mirandinos), el Paisaje 7/Ciudad Dormitorio (Último ensanche moderno), el Paisaje 8/Recinto Histórico (Ciudad fundacional), y el Paisaje 9/Litoral, Paisaje de Borde (Maiquetía-Los Caracas).

Podría decirse, siguiendo a Salswach, que entre el Archipiélago de Las Colinas del Sur, “donde la ciudad sigue encontrando verdor para expandirse, pasando por el conjunto montañoso de los Altos Mirandinos, y llegar hasta la Ciudad Dormitorio en Caricuao, el recorrido es un tránsito hacia la modernidad como proyecto inconcluso. Quizás porque la propia modernidad es crisis, quizás porque la propia modernidad entraña tensión, caos y desbordamiento, la ciudad responde a esa condición ínsita que la habita. La mirada sobre las fotografías ensancha las ansias de orden propias de una razón que pretendió por siglos regimentar la realidad y, ante la imposibilidad de hacerlo, se fragmentó”.

Seis impactantes imágenes provenientes del libro Caracas Cenital

Comprendido en lo que se denominó “El Proyecto Cenital” impulsado por la Fundación para la Cultura Urbana, siempre bajo el mismo esquema que contó con la participación de Rocco y Niño Araque, donde se incorporó posteriormente a Valencia (2006) y Maracaibo (2007), Caracas Cenital da cuenta, según palabras de Lorena González Inneco, “con una sorprendente carga estética y compositiva, de la compleja topografía urbana de la capital, dejando atrás en su registro los límites impuestos por el relato oficial para brindar unas potentes y magnificas imágenes que evidencian el desbordamiento de una ciudad que traspasa la legitimidad de sus estructuras.”. También según los editores, el Proyecto Cenital se constituye en una  “exploración del paisaje urbano (que) se suma a los testimonios de los pintores viajeros y los fotógrafos emblemáticos de los siglos XIX y XX, desprendiéndose de las visiones románticas de la ciudad moderna y se acerca a una postura hiperreal, atrapando sin artificio un momento histórico de la metrópoli en plena metamorfosis”.

Justamente, a Lorena González Inneco le correspondió realizar la curaduría de la exposición montada en la UCAB en 2017 con motivo de la celebración del 450 aniversario de la fundación de Caracas, en el marco la II Feria del libro del Oeste dedicada a la ciudad, que tuvo a Caracas Cenital como principal protagonista. La muestra exhibió fotografías y textos de los nueve paisajes en los que está divido el libro, y brindó al visitante la oportunidad de comprender los planteamientos que se encontraban tras la curaduría de la publicación. También para la ocasión el Archivo Fotografía Urbana presentó en su sección Apuntes sobre el fotolibro un interesante video sobre el proyecto editorial que tuvo a Caracas Cenital como su primer producto. Haciendo nuestras las palabras de Salswach, podríamos concluir diciendo que “mirar Caracas Cenital desplegado sobre una mesa produce una extraña ansiedad. Y es extraña porque al pasar las páginas comienza a sentirse el sosiego de quien va reconociendo los lugares, la geografía, el paisaje de una ciudad que ha tallado el ánimo de sus habitantes. Así, desbordamiento, caos y tensión se reconocen como instancias forjadas en el espíritu que encuentran un desplazamiento del ánimo hacia un ordenamiento urbano. Como si la territorialidad respondiera a la conjugación de un carácter que es también espíritu de los tiempos. (…) Acaso todas las ciudades son materializaciones del carácter de sus habitantes. Formas de estar en el mundo. Cuando ese mundo toma distancia (medible, efectiva, física) exige necesariamente un reajuste para aprehenderlo. Y es esto lo que logra este fotolibro: la exigencia de mirar la ciudad de Caracas por encima de la propia mirada, por ‘encima de la cabeza del observador’. La mirada cenital, que solo puede alcanzarse sobre un vehículo aéreo y que tiene reminiscencias divinas, insta al lector-observador a conciliar contrarios: vértigo y calma, zozobra y contemplación, asombro y análisis, gozo y dolor. Porque mirar Caracas, su paisaje urbano (y los brotes de naturaleza que se impulsan entre el cemento como asfixiados) en la manera en que se ha estructurado este trabajo es caer en cuenta de que la idea de ciudad es muy distinta a la realidad concreta que se muestra y se vive, y que esa idea debe mutar constantemente en una carrera en desventaja o inalcanzable como la tortuga que persigue Aquiles”.

ACA

TEXTOS FUNDAMENTALES

La cosa humana por excelencia.

Controversias sobre la ciudad

Marco Negrón

Fundación para la Cultura Urbana

2004

Desde hace muchos años y hasta la actualidad Marco Negrón (1938), arquitecto graduado en la UCV (1961), con estudios de postgrado en Planificación del Desarrollo Regional en el CENDES, Universidad Central de Venezuela (1961-1963) y Profesor Titular desde 1991 en una actividad que inició en 1969 hasta su jubilación en 1996, no ha dejado de manera sistemática de tener presencia como articulista y formador de opinión en la prensa nacional y en entrevistas y foros en medios de comunicación escritos y audiovisuales.

Como bien expresó Alfredo Cilento en el “Discurso de presentación” en el acto de incorporación como Miembro Honorario de la Academia de la Ingeniería y el Hábitat del 24 de noviembre de 2016: “Marco Negrón es nuestro más reconocido investigador en el campo del desarrollo urbano y sobre el tema de la ciudad venezolana. Es uno de los más duros críticos a las políticas anti urbanas que, desde hace décadas satanizan a la ciudad, especialmente la metropolización, que en todas partes ha sido un factor de desarrollo. Ha escrito y ha insistido en múltiples foros y declaraciones, denunciando los mitos que se han construido en relación a Caracas: 1. El mito del tamaño exagerado de Caracas, que en realidad es una pequeña metrópolis que apenas supera los 3,5 millones de habitantes y al 15 % de la población del país, y cuya congestión no se debe a superpoblación sino a las malas políticas públicas y deficiencias de los servicios y sistemas urbanos; 2. El mito de la ingobernabilidad de Caracas, que se confunde con un centralismo incompetente e ineficiente y con el desconocimiento del rol y competencias de los gobiernos metropolitano y municipales; 3. El mito de la macrocefalia en una ciudad que apenas duplica la población de Maracaibo, Valencia o Maracay; 4. El mito de la ciudad obstáculo al desarrollo nacional y de la mudanza de la capital, que reafirman las manías anti-ciudad; y que desconoce el rol que las ciudades, centros del conocimiento, han jugado y juegan en el desarrollo de los países”.

Esta actitud que define el eje de un pensamiento que vive permanentemente actualizándose y que acumula según Cilento “más de 130 libros, capítulos de libros, artículos y ponencias en revistas técnicas especializadas, foros y congresos nacionales e internacionales”, tiene en la antología de ensayos breves y artículos aparecidos entre 1999 y 2003 en los diarios El Universal, El Mundo y TalCual, titulada La cosa humana por excelencia, tomo 17 de las ediciones de la veinteañera Fundación para la Cultura Urbana, una importante parada dentro de la línea que ya nos mostrara Cilento más arriba.

En su prólogo, en este caso escrito por Manuel Caballero, éste señala que quizás la idea más novedosa de estas páginas sea que el más importante insumo para el desarrollo económico, social y cultural de un país no es el petróleo, ni el hierro, ni otros productos del suelo y el subsuelo “sino sus ciudades”.

Escritos tocando asuntos que oscilan entre lo humano y lo urbano, Negrón se dedicó desde muy temprano a denunciar la política hostil hacia lo urbano que ha caracterizado a “la revolución bolivariana”, que tuvo en el lapso abarcado por los artículos que componen el libro un período particularmente álgido en cuanto al estudio del tema. La compilación, diversa en cuanto a temas, amena en su lectura e insistente en la denuncia, rescata con agudeza en un claro ejercicio de pensamiento crítico la idea de entender la ciudad como una realidad compleja, potente, donde se concentra la más alta densidad del capital humano y a la que hay que entender como eje de la sociedad del conocimiento.

El título y el espíritu del libro remiten a una ciudad de la que Claude Lévi-Strauss había escrito premonitoriamente en Tristes trópicos (1955) cuando las aglomeraciones urbanas no constituían un objeto de atención prioritaria de la antropología y las demás ciencias humanas, como tampoco lo era la cultura en el sentido político-estratégico que el término ha adquirido en el presente. Así, decía Lévi-Strauss que tenemos derecho a comparar la ciudad con “una sinfonía o un poema”, y no sólo “de manera metafórica” pues, a su juicio, “son dos objetos de la misma naturaleza. Quizá más preciosa aún, la ciudad se sitúa en la confluencia de la naturaleza y el artificio. Congregación de animales que encierran su historia biológica dentro de sus límites y que al mismo tiempo la moldean con todas sus intenciones de seres pensantes, la ciudad, por su génesis y por su forma, depende simultáneamente de la procreación biológica, de la evolución orgánica y de la creación estética. Es a la vez objeto de la naturaleza y sujeto de cultura; es individuo y grupo; es vivida e imaginada: la cosa humana por excelencia.”

Rescatando la última frase del texto del célebre antropólogo, filósofo y etnólogo francés, Negrón se aproxima a una vertiente complementaria que trasciende el urbanismo entendido como mera planificación ubicándose, como diría William Niño Araque, “a mitad de camino entre el pensamiento matemático, de modelos y el pensamiento contemporáneo relativo a la forma de la ciudad” o, en otras palabras, entre lo cualitativo que prioriza lo espacial, y lo cuantitativo que valora los estudios estadísticos y mira hacia aspectos normativos.

Negrón, quien no deja de insistir “que vivimos en un mundo eminentemente urbano y que según las estadísticas ya la mitad de la población vive en ciudades”, tradujo en 1969 Proyecto y Destino (Ediciones de la Biblioteca de la UCV) de Giulio Carlo Argan a quien conoció en su estadía en Italia entre 1965 y 1968. Finalizado el conflicto de la Renovación Académica de la UCV en 1971 se incorporó al CENDES-UCV donde permaneció hasta inicios de los 80, y donde también ejerció como Director de la Sociedad Venezolana de Planificación entre 1973 y 1977 y de Coordinador de Estudios para Graduados entre 1974 y 1977 para luego, a comienzo de los 80, incorporarse de lleno al Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV donde, desde entonces, desarrolla sus actividades de investigación y docencia de postgrado como profesor titular en los cursos de la Maestría en Planificación Urbana y profesor de la Cátedra de Teorías Urbanas (fundador) en el Doctorado en Ciencias Mención Urbanismo, de dicho Instituto.

Coordinador de Investigación del Instituto de Urbanismo (1985-1990), Coordinador del Sector de Estudios Urbanos de la Escuela de Arquitectura de la FAU-UCV (1988-1990) y miembro principal del Consejo de Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV entre 1984 y 1990, Negrón es electo Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo durante dos períodos consecutivos: 1990-1993 y 1993-1996.

Presidente de la Fundación Fondo Andrés Bello para el Desarrollo Científico de la UCV entre 1997 y 2003; y, desde 2008 hasta que es eliminado en 2017, Asesor Principal del Instituto Metropolitano de Urbanismo, Taller Caracas, ejerce también como consultor independiente sobre temas urbanísticos.

Recibió la Orden José María Vargas de la UCV en su primera clase en1996; la Orden Francisco De Venanzi (UCV, 1998) y la Orden Diego de Losada en primera clase del Concejo Municipal del Municipio Libertador (1998).

Distinguido con el Doctorado Honoris Causa de la UCV en 2009 y, como ya dijimos, Miembro Honorario de la Academia de la Ingeniería y el Hábitat desde 2016, Negrón obtiene el Premio de la XI Bienal de Arquitectura (2014) en la categoría Publicaciones por el libro que hoy nos ocupa: La cosa humana por excelencia: controversia sobre la ciudad.

Su actividad en el diario TalCual en su versión digital como columnista semanal, lúcido, crítico y atento a la realidad nacional e internacional que nos ha tocado vivir, no ha cesado encontrándose a la espera de una nueva recopilación editorial.
De entre los textos que más recientemente ha publicado se encuentran: “Ciudad e innovación tecnológica (mayo 1, 2018), “Renovación urbana” (agosto 7, 2018), “La ciudad después del apagón (marzo 19, 2019), “Campo y ciudad” (mayo 14, 2019), “El odio y la ciudad” (julio 9, 2019), “La ciudad de Pasquali” (octubre 15, 2019) y, más recientemente, “¿Cómo salir del laberinto?” (abril 28, 2020), “De la ciudad socialista” (junio 9, 2020), “Pobres alcaldías” (junio 23, 2020) y “¿Demasiado tarde?” (julio 7, 2020), dedicado al desplome del pasillo cubierto que bordea la “tierra de nadie” en la UCV. Material hay de sobra y puede consultarse en https://talcualdigital.com/author/marco-negron/

ACA

TEXTOS FUNDAMENTALES

Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958

(Apuntes para una historia de la construcción del país)

Juan José Martín Frechilla

Universidad Central de Venezuela

Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico

Fondo Editorial Acta Científica Venezolana

Colección Estudios

1994

Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país), aparece en abril de 1994 como resultado de una larga y exhaustiva investigación realizada por el arquitecto, profesor e investigador Juan José Martín Frechilla (FAU UCV, Promoción 19G / 1972) enmarcada dentro de una trayectoria que ha hecho de la «Historia social de la construcción territorial y urbana de Venezuela, siglos XIX y XX» una sólida línea de trabajo desarrollada a lo largo de más de 40 años dentro del Sector de Estudios Urbanos de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV.

El libro, prologado por Manuel Beroes, contiene en sus 446 páginas material documental inédito incorporado a la investigación, proveniente del arqueo del autor llevado a cabo directamente en el Archivo Histórico de Miraflores, el Archivo del Concejo Municipal del Distrito Federal, el Concejo Municipal de Distrito Sucre y en el Archivo Privado del Dr. Pedro Pablo Azpúrua (donado poco antes de la edición del libro por el Dr. Azpúrua al Sector de Estudios Urbanos de la Escuela de Arquitectura de la FAU UCV y que forma parte de la Unidad de Documentación INFODOC BD/JJMF/SEU-FAU-UCV identificado en su portal web como “Fondo Pedro Pablo Azpúrua).

Con carátula diseñada por Blanca Strepponi, composición y paginación electrónica a cargo de Servicios Gráficos Led, C.A. e impreso en los Talleres de Anauco Ediciones C.A., Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país), da cuenta de cincuenta años que median entre la subida al poder del General Juan Vicente Gómez y la caída del General Marcos Pérez Jiménez fundamentales en el proceso de construcción institucional, social, económico y físico de la nación venezolana, en su impulso modernizador, en los intentos acertados o fallidos, por consolidar una compleja y efectiva implantación espacial sobre su territorio y sus ciudades. En él se sostiene cómo aún y a pesar de las significativas rupturas políticas, se asiste sin solución de continuidad a un proceso, fundamentalmente liderizado por el Estado, para cuyo análisis, el nefasto y simplificador antagonismo “democracia y dictadura” poco ayuda en una valoración menos sesgada ideológicamente.

Además del Prólogo de Beroes y la Introducción del autor titulada “Historias por una sola razón”, el libro está compuesto de tres partes en las que se barre, según el énfasis que se le da a cada una, por completo el período 1908-1958. En la primera se presentan y desarrollan ampliamente los argumentos que hacen al autor afirmar que durante el lapso estudiado Venezuela era “Un país vulnerable” (recogido en dos capítulos: “USA y nosotros: Las restricciones de la debilidad” y “Nosotros solos: Las razones para la debilidad”); la segunda titulada “Todo por hacer” se ocupa de los programas y acciones que se pusieron en marcha para lograr su transformación (dividida en dos partes “Discursos y programas para establecer el orden y alcanzar el progreso” y “El Estado se transforma, planifica e interviene”); y en la tercera, dedicada justamente a “La construcción del país” (separada en dos secciones: “Para integrar el territorio nacional” y “Caracas entre la renovación y el ensanche”), se dedica a mostrar los hechos que evidencian el desarrollo territorial y urbano como expresión morfológica concreta del proceso. Cierra la edición con un epígrafe titulado “…Nuestra historia”, un “Apéndice bibliográfico y documental”, la “Bibliografía” y los “Índices” (de cuadros, de gráficos y general) que aportan un valioso material, equiparable al propio contenido de la publicación, fundamental para la tarea de emprender futuras investigaciones.


Del Prólogo  podemos extraer varias ideas que ayudarán a entender por qué estamos ante un texto fundamental dentro de la historiografía venezolana. Así, apunta Manuel Veroes: “Este es un trabajo de investigación histórica. Y lo es, apreciado desde la corriente más avanzada que dicha investigación muestra hoy en Venezuela. Me refiero a aquella que conceptúa y ejerce la tarea investigativa histórica como vehículo para en conocimiento, la comprensión y la explicación de los procesos sociales vistos dentro de sus expresiones temporal y espacial, en base esencialmente al amplio manejo de fuentes directas o primarias (documentales, hemerográficas y también testimoniales, gráficas, auditivas, audiovisuales), al análisis exhaustivo y riguroso y objetivo de tales fuentes y a su interpretación. Cabe acotar que la mencionada corriente, de vieja presencia en el país pero hasta hace poco limitada a pocos seguidores, avanza en oposición a otras concepciones y/o prácticas de la investigación histórica que prevalecieron durante muchos años o, al menos, tuvieron mucho peso en algunos lapsos. Entre esas otras concepciones y/o prácticas, aún vigentes aunque en declive, destacan la del acopio de datos con fines meramente descriptivos, la del trabajo realizado sólo o principalmente con bibliografía secundaria, la del ‘relleno’ de esquemas preconcebidos con datos ‘ajustables’ a ellos y la de la especulación o la generalización a partir de uno o de muy pocos datos”. Palabras que hablan muy bien del investigador y del trabajo realizado más aún si se considera que se trata de un arquitecto que se podría considerar como un egresado universitario no formado específicamente en historia, lo cual lo convierte en referencia de cómo el enfoque asumido se abre en otros campos disciplinares.

Sustenta Veroes su apreciación por una parte en el hecho de que “J.J. Martín aprehende y aplica los dos principios básicos del método que orienta la actividad de la corriente histórica que he destacado: el de totalidad y el de proceso. (…) … el arquitecto se coloca plenamente en la perspectiva histórica, y la maneja con el cabal sentido de que lo histórico es concurrencia de múltiples factores dialécticamente vinculados, los cuales se desarrollan en el tiempo y en el espacio (…) (donde cada uno tiene su importancia), variable según las situaciones y los momentos y, por ende, no hay ninguno que predomine permanentemente. (…) En consecuencia, hay que analizar cada hecho y reflexionar el conjunto”.

En segundo término reconoce Veroes que si bien J.J. Martín aborda la temática desde su “sistema de prejuicios” sabiéndose que nunca “se parte de cero”, lo utiliza “como una referencia inicial y va a fondo en las fuentes documentales, testimoniales y gráficas especialmente para desentrañar al máximo los diversos aspectos de su estudio. No acepta de buenas a primeras lo que se le dice; busca confirmarlo o establecer su inexactitud en las fuentes. Descubre corrige, desecha elementos, apreciaciones o ideas al contacto con las fuentes. (…) pero … además el apego de J.J. Martín a las fuentes no es acrítico.”

Y, finalmente señala Veroes como otra virtud del investigador el hecho de que “entra de lleno en la historia contemporánea de Venezuela, a despecho de quienes aún predican la abstención (o abstinencia) por considerar imposible o inconveniente el estudio de lo reciente. Y lo hace, además, con la disposición de romper tabúes, de deslastrarse de prejuicios y de contrariar ‘verdades consagradas’ en tanto que su información y su reflexión lo llevan a ello”.

En resumen, Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país) tras 25 años de su publicación es sin duda referencial. No en vano obtuvo el Premio Municipal de Literatura «Investigación social» 1995 del Concejo Municipal del Departamento Libertador y Premio Anual al Mejor Trabajo Científico en el área de Ciencias Sociales y Humanidades 1995 otorgado por el CONICIT.

Por otro lado J.J. Martín tiene en su haber, incluido el que nos ocupa, al menos cinco libros de autor, siete como coautor y más de cincuenta artículos aparecidos en publicaciones tanto especializadas como de divulgación, a lo que se suma el haber impulsado en 1975 la creación de la ya citada Unidad de Documentación INFODOC BD/JJMF/SEU-FAU-UCV, convirtiéndose hoy en día en una autoridad en el área en la que ha trabajado durante años.Planes, planos y proyectos para Venezuela: 1908-1958 (Apuntes para una historia de la construcción del país), que se ubica en primera fila dentro de aquellos textos que suman su valía al conocimiento y comprensión del proceso de construcción institucional, social, económico y físico de nuestro país, bien merece una reimpresión más cuidada que la originalmente aparecida en 1994, con una mejor diagramación y con un trabajo más acucioso de limpieza y edición del valioso material gráfico y fotográfico que la acompaña.

ACA