Archivo de la etiqueta: Postales

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 270

El Mapa de Venezuela como parte Austral de Nueva Andalucía, de Henricus Hondius (1597-1651) fechado en 1630, realizado a escala Milliaria Germanica communia y Milliaria Gallica comunnia, cuya imagen que engalana nuestra postal del día de hoy hemos obtenido de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, muestra dos provincias distintas del Imperio español que abarcaban gran parte del territorio de la actual Venezuela: Venezuela y Nueva Andalucía.

La provincia de Venezuela, figura como un enclave creado con el objeto de organizar mejor la administración de parte de los territorios denominados de Tierra Firme, actualmente constituidos por Venezuela, Colombia y Panamá. Su límite occidental estaba situado en el Cabo de la Vela en la península de la Guajira (cerca de la actual frontera entre Venezuela y Colombia), mientras que por el este su superficie se extendía hasta Maracapana, cerca de la ciudad de Barcelona, capital del actual estado Anzoátegui.

Por otra parte, la provincia de Nueva Andalucía, que más tarde pasó a denominarse provincia de Cumaná, fue una “entidad política creada en la región oriental de Reino de Tierra Firme —de la actual Venezuela— reunía a los antiguos territorios de Nueva Andalucía (creada en 1536) y Paria, en una única entidad creada el 27 de mayo de 1568 con Diego Hernández de Serpa como primer gobernador, con título por dos vidas”. La provincia de Nueva Andalucía y Paria incluía territorios de los actuales estados Sucre, Anzoátegui, Monagas y la isla de Trinidad, y sus ciudades más importantes eran Cumaná, capital provincial, y Nueva Barcelona. Esta provincia limitaba al sur con la de Guayana (creada en 1585), mientras que la de Venezuela ocupaba la frontera occidental.

El plano se realiza en la época en que Pedro Núñez Meleán, caballero de la Orden de Santiago, (quien sucede en el cargo a Juan de Meneses y Padilla quien se desempeñó como Gobernador entre 1624-1630), toma posesión del gobierno de la provincia de Venezuela como gobernador y capitán general. Nuñez Meleán permanecerá al mando hasta octubre de 1637, liderando varias expediciones exitosas contra los holandeses y mejorando la administración de las minas de Cocorote y Aroa aumentando así las exportaciones de cobre a la Península. Datos históricos muestran que para ese momento “una escuadra holandesa formada por 2 embarcaciones o urcas, se encuentra anclada en la isla de La Tortuga, entre Margarita y cabo Codera, dedicada a explotar las salinas”.

El mapa, descrito en latín, esta impreso en Amstelodami, una latinización de una temprana forma del holandés para denominar a la ciudad de Amsterdam. El mismo considera la escala visual como elemento esencial de representación cartográfica, respetando la regla de utilizar varias escalas en expresiones latinas, un aspecto habitual en los grabados del mundo en el siglo XVI. En este caso Hondius se vale de las escalas en Milliaria Germanica communia (millas alemanas) y en Milliaria Gallica comunnia (millas francesas) para cubrir los territorios de Venezuela y Nueva Andalucía, así como todas las islas presentes en lo que denomina “Mar del Norte”.

De igual forma identifica los puntos cardinales como Septentrio (norte), Meridies (sur), Orientis (este) y Occidies (occidente) dibujando, como ya adelantamos parcialmente, un territorio que va desde el Cabo de la Vela al occidente, hasta la isla de Tobago al oriente; y desde Dominica al norte, hasta el lugar que denomina St. Thomas, al sur, adyacente al Rio Orinoco, este último descrito por los distintos nombres que se le otorgaban: “Río de Paria, Yuyapari, Huriaparia, Worinoque u Orinoque”.

Para el momento de elaboración del mapa, ya habían sido fundadas las poblaciones de Coro (1527), El Tocuyo (1545), Borburata (1548), Barquisimeto (1552), Valencia (1555), Mérida (1558), San Cristóbal (1561), Caracas (1567), Caraballeda (1568), Carora (1569), Los Teques (1573), Maracaibo (1574), Barinas (1577), San Juan de los Morros (1584), La Guaira (1589), Los Puertos de Altagracia (1592) y La Victoria (1593), muchas de las cuales aparecen ya reflejadas en él, con pequeñas fachadas: una simbología que se repite con pequeñas variaciones propias de su condición artística.

El plano privilegia un encuadre donde tierra firme y mar tienen el mismo peso compositivo, destacando la importancia de evidenciar todo lo conocido al interior del continente así como toda la línea de costa navegable y las islas al norte de las provincias. De esta forma, Hondius revela el interés estratégico y económico de Holanda en la región, y dibuja en detalle las islas de Aruba, Curazao, Bonaire, Isla de Aves, Los Roques, La Orchila, La Tortuga, Isla Blanca, Margarita, Los Frailes y Los Testigos; así como el cordón de islas que se despliegan al nororiente: Dominica, Matalino, Santa Lucía, San Vicente, Bekia y Granada, un cinturón que remata en la isla de Trinidad (adyacente a Tobago) bajo la cual aparece representado el delta del Río Orinoco. Cada una de ellas es dibujada por Hondius alternando cuatro colores distintos, para permitir una mejor legibilidad.

La hermosa y detallada representación de Hondius, incluye datos ilustrados de manera artística, como las dos rosas de los vientos dibujadas simétricamente a ambos lados del nombre del mapa, las cordilleras, valles y montañas, las pequeñas fachadas que señalan las poblaciones y asentamientos, las márgenes de los ríos, los pequeños arboles distribuidos a todo lo largo del territorio y una carabela navegando en el mar del norte. 

Hondius, además de construir el mapa del territorio de forma rigurosa desde el punto de vista de las convenciones gráficas y la representación, añade datos como la presencia de etnias indígenas en algunas zonas (indios palenques, indios de perito y otros).

Con relación a su autor, el cartógrafo Henricus Hondius, era hijo del tambien cartógrafo y grabador flamenco Jodocus Hondius (1563-1612), quien se estableció en Ámsterdam alrededor de 1593 y comenzó una empresa que produjo globos terráqueos y grandes mapas del mundo. Parte de la reputación como grabador y cartógrafo de su padre Jodocus Hondius se debe a que, en 1604, adquirió las placas para el atlas del mundo de Mercator y en 1606 publicó una nueva edición de esta famosa obra. Tras la muerte de Jodocus Hondius padre en 1612, sus hijos Henricus y Jodocus continuaron la empresa familiar, llegando a producir con su cuñado Johann Jansson, la publicación de lo que posteriormente se conoció como el famoso Atlas Mercator-Hondius.

IGV

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 268

Otra de las piezas que ha pasado a ser icónica dentro de la arquitectura moderna venezolana es la casa que Gustavo Wallis Legórburu (1897-1979) proyectó para si mismo y su familia a finales de los años 30 del siglo XX y que terminó de construir en 1942: Piedra Azul. Como tal, se trata de un obra bien documentada, que ha sido objeto de diversas apreciaciones y descripciones y cuyo análisis crítico también ha sido accesible a través de diferentes fuentes.

Para Juan Pedro Posani primero en atender la existencia de la edificación en Caracas a través de su arquitectura (1969), Piedra Azul forma parte del capítulo “El Estilo Internacional” en el que se valora por encima de todo la obra de Manuel Mujica Millán como pionero dentro de una especie de “eclecticismo estilístico” donde el “internacional” era considerado como un estilo más, sumándose a él otros arquitectos que, como Gustavo Wallis, “se unían a Mujica en adoptar a veces las formas desnudas del cubismo arquitectónico”. Así, a la hora de referirse a la casa de Wallis (ubicada bajo el epígrafe de “el ‘estilo’ se difunde”, la despacha de la siguiente manera: “las formas-clichés del estilo internacional se difunden mediante las obras de varios arquitectos. Entre ellas debe ser recordada la quinta ‘Piedra Azul’ en el Country Club, del Arquitecto Gustavo Wallis. En esta quinta que fue premiada en el Primer Congreso Panamericano de Arquitectos, el Arq. Wallis sigue los esquemas de las articulaciones volumétricas ‘pintorescas’ y de los contrastes de materiales, con algunas reminiscencias muy llamativas en su época de los voladizos de la ‘casa de la cascada’ de Wright”.

1. Fachada norte

La transcripción de lo expresado por Posani la hemos hecho completa exprofeso porque es a partir de ella que fueron apareciendo las posteriores aproximaciones que conocemos de la obra, en su mayoría apelando, por un lado, a una mayor amplitud de lo descriptivo y, por el otro, cuando se profundiza un poco más, a valorar otros aspectos que Posani pasó por alto o no les dio importancia.

Así, en el catalogo de la exposición “La casa como tema” organizada por la Fundación Museo de Arquitectura en el Museo de Bellas Artes en 1989, Piedra Azul pasa a formar parte de aquellos casos que ejemplifican “La casa como tema de abstracción” ubicados al inicio de la modernidad venezolana, cuyo texto principal fue elaborado por William Niño Araque. Allí, sin discrepar demasiado en lo esencial con lo ya expresado por Posani en cuanto al peso que tuvo lo estilístico al momento de diseñarse y de las dificultades que se presentaban para incorporar un tratamiento del espacio verdaderamente moderno en las viviendas destinadas a la burguesía caraqueña (donde la Casa-estudio en Campo Alegre, 1933 y la Casa Blanca en La Florida, 1937, ambas de Mujica se convierten en clara excepción), Niño Araque intenta construir un discurso que busca explicar la manera como se hacen manifiestas diferentes novedades provenientes del neoplasticismo, el productivismo, el constructivismo o el expresionismo tardío en combinación con un funcionalismo que les permite a los arquitectos experimentar. De tal manera, Piedra Azul se sumará a la contundente ruptura con el academicismo planteada por Carlos Raúl Villanueva a través de la Escuela Gran Colombia (1939-1942), de la cual es contemporánea, grupo que incluye también otras obras que “formularán una auténtica síntesis del lenguaje neoplástico”.

2. Plantas
3. Fachada oeste.
4. Fachada este (principal)

Considerando la descripción en sí, en el catálogo de “La casa como tema” al referirse a Piedra Azul mencionan de forma muy escueta e imprecisa lo siguiente: “Construida a inicios de la década del cincuenta (sic), Piedra Azul marca notablemente la presencia de la Arquitectura Moderna e Internacional influenciada por la obra de Wright. La insistencia en las articulaciones volumétricas, las opciones vernáculas presentes en los muros de piedra y los contrastes de materiales en relación directa al tratamiento de la Casa de la Cascada, particulariza la imagen de esta casa en el área residencial donde se implanta”.

En otra vuelta de tuerca que condujo a un mayor rigor en el tratamiento del tema que hoy nos ocupa, Niño Araque, ahora para el catálogo de la exposición “Wallis / Domínguez / Guinand. Arquitectos pioneros de una época”, montada en la Galería de Arte Nacional en 1998, desarrolla de manera más hilada y fluida una descripción que no se separa de lo anteriormente expresado pero que ahonda aún más en aspectos compositivos y funcionales. También se hace eco de las distorsiones que ha podido crear la reiterada relación directa de Piedra Azul con la Casa Kauffman de Wright planteando que “dicha relación establece un tipo de interpretación que desconoce una cantidad de aspectos únicos que la presentan como un manifiesto de plena modernidad”.
Sin embargo, al leer la descripción hecha en busca de algún rasgo no señalado anteriormente, se nos vuelve a recordar, por ejemplo, que “el juego volumétrico neoplasticista expuesto en la casa, se libera en esta ocasión de todas las ataduras académicas”, a lo que se suma a modo de revelación que “la composición se origina a partir del ensamblaje de volúmenes blancos y volados, con un cuerpo de piedra maciza que los sostiene a partir de la idea de un basamento. Este juego alternado de texturas lisas y blancas con texturas rugosas y grises, desarrolla plásticamente una solución novedosa que demuestra la madurez de un vocabulario formal”.

5. Izquierda: Vista de la fachada este (principal). Derecha: Detalle de la fachada este (principal)
6. Izquierda: Detalle de la fachada sur. Derecha: Detalle del espacio de la escalera.

Es de resaltar en el texto sobre Piedra Azul de la exposición “Wallis / Domínguez / Guinand…” el hecho de detenerse en el valor que presenta el diseño de cada una de sus cuatro fachadas, “las cuales expresan su funcionalidad interna”, en la adaptación del edificio a la topografía (donde se salva un desnivel de tres metros) y en la definición del acceso que, como en proyectos anteriores realizados por Wallis (las casas Degwitz y Sucre), “se organiza siguiendo el estricto canon funcionalista…”

estableciéndose una clara diferencia entre la entrada principal y la que se destina al estacionamiento en virtud de la proporción que adquieren las respectivas marquesinas. Valga decir que el eje virtual que parte del acceso principal sirve para organizar el claro funcionamiento de las diferentes áreas que constituyen la vivienda: las sociales y de servicios en la planta baja y las íntimas (con sus servicios alternos) en la planta alta. Amplias terrazas que resuelven la relación interior-exterior se hacen presentes en cada nivel como importantes desahogos y oportunidades de disfrutar de las vistas lejanas

La horizontalidad reforzada por el uso de aleros de diferentes dimensiones y la racionalidad de la estructura aporticada son otros atributos que se valoran y a su vez derivan en “una sobredimensionada solidez”.

“Su espacialidad interior -referirá Niño Araque- es densa debido a la marcada insistencia en el uso de la piedra en combinación con el mármol  y a sus techos de material acústico. De esta interioridad y como referencia plástica única y sosegante aparece la escalera, resguardada por un vitral a doble altura que acentúa su atmósfera de penumbra”.

A modo de cierre, otro importante tema es resaltado dentro del análisis realizado por Niño Araque: el de la pared de vidrio (“como gran lucernario arquitectónico”) y la escalera adosada (“como columna vertebral de esta situación teatral y modernizante”), los cuales se constituyen en constantes dentro de la arquitectura de Wallis presentes en obras anteriores como el Palacio de la Gobernación de Caracas y el ya demolido Banco Central de Venezuela.

7. Diversas tomas recientes internas y externas de la casa.

Wikipedia añade a nuestro recorrido un dato si se quiere curioso que no habíamos detectado entre quienes se han ocupado de la casa, relacionado con el origen del nombre del inmueble. Allí se señala: “Mientras ejecutaba la construcción de varias edificaciones de la que sería la Urbanización La Castellana, se hicieron movimientos de tierra en las faldas del cerro El Ávila que dejaron al descubierto muchas rocas. Unas piedras de un color particularmente azulado llamaron la atención de Wallis, quien decidió colocar una cantera en el sitio y extraerlas para usarlas como material en la próxima construcción de su residencia personal. Con esto en mente, en 1941 diseñó el inmueble, inspirándose en los trabajos de Frank Lloyd Wright, y que recibiría el nombre del material escogido, sobre una parcela de 2.000 m² en la zona norte de Caracas”.
Una última referencia aproximativa al conocimiento de la casa Piedra Azul la constituye la nota elaborada por Diego Wallis para Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) donde realiza un ejercicio de síntesis de apreciaciones provenientes de diferentes fuentes (fundamentalmente de los textos elaborados por Niño Araque) muy semejante al ejercicio que hoy hemos realizado desde aquí.

Wallis habitó la casa durante varias décadas. Hasta donde sabemos, actualmente continúa perteneciendo a su familia y se encuentra en un buen estado de conservación. Información obtenida del portal http://www.conlallave.com aparecida en abril de este año certifica que la casa se encuentra en venta y el amplio despliegue fotográfico que acompaña el aviso permite observar con detalle la actual condición del inmueble.

8. Parte del trabajo de levantamiento y representación de la Casa Piedra Azul llevado a cabo por los estudiantes Kevin Marcano, Adana Pedrón y Andrea Paredes dirigido por los profesores Joao de Freitas y Alberto Manrique en la Unidad Docente Nueve de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva de la FAU UCV.

La documentación fotográfica y planimétrica que durante años se manejó de la casa Piedra Azul siempre fue escueta y reducida a las mismas tomas. Es por ello que la muy reciente experiencia académica (ubicable en https://www.instagram.com/jddefreitasjoao/) emprendida en el curso de pregrado de diseño (3º, 4º y 5º semestres) que dirigen los profesores Joao de Freitas y Alberto Manrique en la Unidad Docente Nueve de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva de la FAU UCV, dirigida a reproducir y analizar casas referenciales dentro del paisaje caraqueño (entre las que se ha incluido Piedra Azul a cargo de los estudiantes Kevin Marcano, Adana Pedrón y Andrea Paredes), además del valor formativo que denota ofrece un riquísimo material que desde ahora se puede considerar como importante aporte al conocimiento y representación de la edificación a la cual hoy dedicamos esta nota.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/obras/casa-piedra-azul/

1, 2, 3, 4, 5 y 6. Galería de Arte Nacional, Wallis/ Domínguez/Guinand. Arquitectos pioneros de una época, 1998

7. https://twitter.com/arquitecturavzl/status/503382997991960576?lang=gu y https://www.conlallave.com/propiedades/apartamento-en-venta-barbara-marin-60465133.html

8. https://www.instagram.com/p/CQYeeGjHkc9/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 267

Nuestra postal del día de hoy recoge la propaganda que en la Revista Punto nº 22 (1965) hacían, dirigida directamente al mundo arquitectónico, los representantes comerciales de la empresa inglesa Pilkington de su novedoso producto Profilit donde utilizan el slogan: “vidrios para la construcción moderna”.

Wikipedia nos informa que Pilkington como empresa se fundó en 1826 con sede en St Helens, Lancashire, gracias al conocimiento técnico y la capacidad de John William Bell y el capital de tres de las familias locales más influyentes, los Bromilows, los Greenalls y los Pilkingtons. En sus inicios utilizó el nombre comercial de St Helens Crown Glass Company y tras la salida de la sociedad del último Greenall en 1845, pasó a ser conocida como «Pilkington Brothers». En 1894, la empresa se incorporó en virtud de la Ley de Sociedades de 1862 como «Pilkington Brothers Limited». Después de los avances de la industria y la expansión de la empresa en todo el mundo en la década de 1970, bajo el nombre de Pilkington Group Limited, sus acciones se cotizaron en la Bolsa de Valores de Londres y 36 años más tarde lo dejaron de hacer, convirtiéndose en una subsidiaria de propiedad total del Grupo japonés NSG (Nippon Sheet Glass), hasta el día de hoy.

Actualmente, el Grupo NSG Pilkington opera en más de 25 países del mundo, con diversas plantas productivas que abastecen tanto al sector de la construcción, al mercado automotriz y también participa en la fabricación de vidrios especiales para tablets y celulares.

1. Arriba: Instalaciones originales de Pilkington Pilkington en St Helens, Lancashire y portada del libro de T.C. Barker The Glassmakers: Pilkington: 1826–1976 (1977). Abajo: Pilkington Head Office St. Helens. Fry, drew ans Partners (1959-63)

Como complemento, el libro de T.C. Barker The Glassmakers: Pilkington: 1826–1976 (1977), luce de consulta obligada para entender el crecimiento, evolución y capacidad de innovar de esta importante compañía dedicada a la fabricación de vidrio.

Ahora bien, nuestro comentario sobre Pilkington Profilit (marca registrada), por tratarse de un producto industrial, no podía escapar a dar información de carácter técnico proveniente de quienes lo fabrican. Por tanto, diremos que se trata en esencia de vidrio fundido alcalino en forma de “U”, que se produce utilizando el proceso de laminación a máquina. Es translúcido, pero no transparente, con o sin una superficie texturada en el exterior y tiene las características de calidad del vidrio fundido. Su resistencia, debido a la forma, permite su instalación en vanos, con una gran luz vertical, sólo soportado en sus dos extremos opuestos sin travesaños horizontales intermedios. También ofrece la oportunidad de ser instalado horizontalmente. Su montaje puede ser realizado en línea recta o curva, en forma simple o doble formando una cámara de aire entre ambos lo que le aporta flexibilidad y dinamismo al esquema y lo convierte, según como se use, en un buen aislante térmico. El vidrio está disponible en una variedad de colores y texturas con translucidez variable, lo que permite el paso de la luz natural sin perder la privacidad.

2. Profilit. Detalles de arquitectura y modalidades de uso. Especificacciones.
3. Aplicaciones de Profilit como cerramiento y elemneto divisorio.

Por tratarse de un sistema de acristalamiento auto soportante, Pilkington Profilit ofrece una amplia gama de opciones de diseño y ofrece, como ya se dijo, variadas posibilidades de instalación.

Con su flexibilidad de uso significativamente más alta, es una excelente alternativa al bloque de vidrio y otros materiales translúcidos que existen en el mercado siendo utilizado en grandes fachadas de vidrio y divisiones internas durante más de 70 años, en una amplia gama de tipos de edificios, incluidos aplicaciones arquitectónicas y residenciales.

Para su colocación, por lo general, se acompaña de una estructura compuesta de un sistema básico de dos perfiles especiales de aluminio anodizado. Según la página https://www.vasa.com.ar/product/226/, “El perfil umbral se emplea para apoyar los componentes de vidrio Profilit y presenta agujeros para drenar el agua de lluvia o de condensación hacia el exterior. El perfil dintel se utiliza para retener los componentes de vidrio en la parte superior y también se lo emplea para terminaciones laterales verticales.  El sistema se complementa con cuatro perfiles de PVC que van insertos dentro de los perfiles de aluminio.

4. Profilit-Glasic. Detalles de arquitectura

Su función es brindar apoyo al vidrio para evitar su contacto con el metal y su desplazamiento. Estos perfiles varían según la forma en que se va a instalar el sistema (en simple piel o en doble piel). Se utiliza sellador de silicona aplicado entre vidrios, entre aluminio y vidrio y entre las juntas de la perfilería de aluminio y la estructura resistente”.

En cuanto a la resistencia, el producto resulta muy recomendable ya que en el caso de roturas frente a un impacto, la estructura mantiene su integridad y estabilidad y las piezas son reemplazadas con facilidad de manera individual, lo que representa una ventaja con respecto a placas de vidrio convencionales, que requerirían un cambio completo. Además, ofrece una excelente respuesta al fuego, para ello debe instalarse en doble vidrio armado con una estructura de perfiles de acero con selladores especiales.

5. Diversas aplicaciones de Profilit en importantes obras de arquitectura.

Hecha la descripción técnica extraída de publicaciones recientes, lo primero que llama la atención es la fecha en la cual aparece el aviso que escogimos para la postal (1965) y la presentación del producto aún hoy en día como “alternativa económica e innovadora a las técnicas convencionales de cerramientos con vidrio”. Ello la coloca, como ya se ha mencionado, como opción al bloque de vidrio tradicional superándolo en factores como flexibilidad y peso además que elimina, al igual que el bloque, la necesidad de emplear una carpintería convencional para cerramientos de grandes dimensiones, reduciendo notablemente la cantidad de componentes, igualando al bloque en su capacidad aislante y la privacidad que brinda sin disminuir su condición de superficie que ilumina. La pregunta es ¿por qué, al menos dentro de la arquitectura venezolana, se ha usado tan poco habiendo sido promocionado si se quiere relativamente temprano?
Aventurando una posible respuesta nos atreveríamos a decir que la clave puede estar en:

  1. Las dificultades de encontrar mano de obra especializada que pudiese asumir la instalación del producto.
  2. Lo poco atractivo que haya resultado para los diseñadores en comparación al bloque de vidrio cuya modulación se hacía más compatible con los materiales que tradicionalmente se han utilizado en la industria de la construcción venezolana, pese a ser el Profilt un producto igualmente modular.
  3. Los inconvenientes que presenta para comportarse como superficie que facilite la ventilación natural.
  4. Las escasas garantías ofrecidos por quienes comercializaban el producto en el país de contar con el apoyo técnico necesario.

Lo anterior lo asumimos a riesgo de que alguno de nuestros lectores nos haga ver que estamos equivocados mostrándonos algunas obras donde el Profilit haya sido utilizado en nuestro país y así ampliar nuestro conocimiento del tema. Por ahora, hemos recurrido para acompañar esta nota a información de tipo técnico y ejemplos provenientes todas del extranjero.

6. Steven Holl. Bloch Building del Museo Nelson-Atkins de Arte (2007)

Para corroborar lo dicho y finalizar mostramos fotos del Bloch Building del Museo Nelson-Atkins de Arte, diseñado por Steven Holl e inaugurado en 2007, cuyo proyecto le fue asignado tras ganar un concurso internacional en 1999, por tratarse de un notable ejemplo del uso del material que hoy nos ha ocupado.

ACA

  1. https://www.wikiwand.com/es/Pilkington, https://www.abebooks.com/first-edition/Glassmakers-Pilkington-rise-international-company-1826-1976/30562606290/bd y https://undiaunaarquitecta.wordpress.com/2015/05/06/jane-drew-1911-1996/drew-pilkingtonheadofficesthelens/

2 y 4. https://www.pinterest.com/pin/369084131965505401/ y https://www.pinterest.es/pin/103442122677335124/

3 y 5. https://www.pinterest.com/pin/364650901064240018/ y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/museo-de-arte-nelson-atkins-bloch-building/ y https://www.archdaily.mx/mx/624610/museo-de-arte-nelson-atkins-steven-holl-architects