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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 305

Cuando los editores y responsables que estaban detrás del proyecto de la revista Armitano Arte expusieron las razones por las cuales lo emprendían estaban muy claros. En el editorial de su nº 1 se señalan los puntos principales que los orientaban y la seguridad exultante que los acompañaba: “Primero, la unicidad de esta publicación que, desde el primer número, deja ver a las claras, que se trata de algo totalmente diferente y sin posibilidad de comparación. Segundo, que es un esfuerzo editorial y cultural único en América Latina; no se conocen antecedentes que hayan tratado temas culturales con tanta generosidad de espacio y calidad técnica de las reproducciones en color. Tercero, que esta es una revista para coleccionar. En efecto, no ofrecemos una publicación informativa que pierde interés en cuanto termine su lectura. Todo lo contrario, es una revista que por su calidad artística aumenta de valor a medida que se conserven todos los ejemplares”.

Con semejante compromiso asumido, la publicación aparece en diciembre de 1982 (a las puertas de la conmemoración del año Bicentenario del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, 1783-1983), con periodicidad bimestral, sobrio diseño e impecable impresión que contó con el respaldo y garantía de Ernesto Armitano, cuya legendaria imprenta (Gráficas Armitano C. A.), ubicada en la Cuarta Transversal de la Avenida Principal de Boleíta, se había hecho un importante espacio apoyando el arte y la arquitectura venezolanos a través de publicaciones de una altísima calidad y de gran formato. Toda la experiencia de Armitano se volcará en la revista que será dirigida por otro veterano de estas lides, Graziano Gasparini, acompañado por un Comité Consultivo de lujo integrado por: Carlos F. Duarte, Manuel Pérez Vila, Carlos González Bogen, José María Cruxent, Carlos Cruz-Diez, Ricardo Legorreta y Oscar d’Empaire.

Como complemento de lo ya señalado vale subrayar que la publicación se imprime sobre papel “IKONOFIX de 115 gramos especialmente elaborado para ARMITANO ARTE por Zanders, Alemania”, tiene un tiraje inicial de 15.000 ejemplares y un costo unitario de Bs. 55,00 para Venezuela, 19,00 $ para toda América y 24,00 $ para Europa. La suscripción anual por 6 números es de Bs. 300,00 para Venezuela, 100,00 o 150,00 $ para toda América y de 120,00 o 180 $ para Europa (dependiendo en los dos últimos casos si se deseaba recibir por correo ordinario o aéreo). La publicidad (a página entera), elemento siempre importante para lograr que empresas de este tipo sean medianamente sostenibles, se ubicó ocupando las primeras hojas y las cotratapas de la revista.

1. “El mobiliario de la Época Republicana en Venezuela” texto de Carlos F. Duarte y fotografías de Mariano U. de Aldaca.

Con la finalidad de colocar el listón en lo más alto el primer número de Armitano Arte, donde se utiliza como elemento distintivo el fondo negro tanto en la portada como en la mayoría de las ilustraciones que la acompañan (emulando en gran medida lo que la revista italiana de arte FMR – del editor Franco Maria Ricci- ya había lanzado como propuesta el mismo año 1982), tiene como contenido cinco temas en los que la excelente fotografía compite de tú a tú con los textos. Así, abre la entrega (pp. 11-42) “El mobiliario de la Época Republicana en Venezuela”, texto del prestigioso conservador y restaurador, experto en arte colonial venezolano, Carlos F. Duarte y fotografías de Mariano U. de Aldaca. Aquí Duarte confirma sus dotes de acucioso investigador, dedicado coleccionista y meticuloso informante de una temática poco trabajada en nuestro país, apoyándose para acompañar el desarrollo del ensayo, de objetos provenientes en su mayoría de las colecciones del Museo de Arte Colonial, la Casa Natal de Libertador y la suya propia.

2. “El muro del Inca” texto y fotografías de Luise Margolies y Graziano Gasparini.

Le sigue (pp. 43-62) “El muro del Inca” con texto y fotografías de Luise Margolies (antropólogo cultural) y Graziano Gasparini (historiador y arquitecto), donde al espléndido y predominante despliegue fotográfico lo acompaña un breve artículo que reseña el recorrido, ya trabajado con anterioridad por los autores, por el siempre impactante uso que se hizo de la piedra tallada en las construcciones que se encuentran en Cuzco (Perú) y sus alrededores durante la época precolombina.

3. “Cestería indígena” textos de Daría Hernández y Cecilia Fuentes y fotografís de Andrey von Leitberg.

La tercera parte de las cinco que recoge esta entrega del nº 1 de Armitano Arte, está conformada por el hermoso trabajo de registro y análisis de lo que es nuestra “Cestería indígena” (pp. 63-82) a cargo de las antropólogas Daría Hernández y Cecilia Fuentes, ambas graduadas en la Universidad Central de Venezuela y a su vez directora y jefe técnico administrativo, respectivamente, del Museo del Folklore de Caracas. Las notables fotografías que dan cuenta la impactante proximidad existente entre el arte popular utilitario y el abstracto, salieron de la cámara de Andrey von Leitberg. Vale añadir que no es casual que la portada de la revista recurra a una de las contundentes imágenes de von Leitberg para engalanar el número que significó su lanzamiento.

4. “La Guaira. Cartografía siglo XVIII” investigación de Graziano Gasparini.

“La Guaira. Cartografía siglo XVIII” (pp. 83-112) es el título del trabajo que permite a Graziano Gasparini dar salida a parte de una investigación que ya venía desarrollando apoyada en los archivos españoles de Sevilla, Madrid, Simancas y de algunos museos y otras instituciones culturales, dedicada a mostrar los tesoros cartográficos allí guardados. No hay que olvidar que en 1981 Gasparini ya había publicado conjuntamente con Manuel Pérez Vila el libro La Guaira. Orígenes históricos. Morfología urbana (editado por Armitano) y que muy probablemente lo publicado en la revista provenga del valioso material recopilado para el libro, potenciado en cuanto a su indudable valor gráfico.

5. “Juan Félix Sánchez. Lo espiritual en el arte” texto de Alberto Arvelo y fotografías de
Sigfrido Geyer.

Finalmente, con “Juan Félix Sánchez. Lo espiritual en el arte” (pp. 113-138) del escritor Alberto Arvelo y fotografía de Sigfrido Geyer, ambos integrantes del Grupo Cinco, se deja testimonio del significado y relevancia que cobró la obra del artista merideño una vez que Dennis Schmeichler (otro integrante del Grupo Cinco) estableciese contacto con él y descubriese el riquísimo y variado trabajo que ya había acumulado durante años, anclado de manera indisoluble al recóndito entorno natural (El Tisure ubicado entre las quebradas de El Potrero y Los Muñecos, estado Mérida), donde había decidido erradicarse desde 1943. El artículo, prólogo del catálogo publicado con motivo de la exposición abierta por dos meses en los espacios del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas en 1982 se dedicara al artista merideño, es toda una invitación a aproximarse a la producción de Sánchez venciendo los prejuicios de lo que entendemos por arte popular, término que el autor del texto se ha negado ex profeso a utilizar mientras abordaba el análisis de su obra.

6. Izquierda: Portada del nº 1 de la edición italiana de la revista FMR de marzo de 1982. Derecha: Algunas de las 22 portadas de Armitano Arte.
7. Parte de la producción editorial dedicada al arte de Ernesto Armitano Editor.

Armitano Arte, fruto de otro exitoso emprendimiento de la dupla Ernesto Armitano-Graziano Gasparini, en el que puede percibirse en todo momento la apabullante influencia y presencia del segundo en su conducción, nos deleitó con una regularidad si se quiere poco afectada por las circunstancias que envuelven este tipo de publicaciones en nuestro país (la frecuencia tuvo un promedio de número y medio al año en lugar de los dos planificados inicialmente), a lo largo de 15 años, dejando de circular en 1997 tras la aparición de 22 números. Dejó en manos de lector, tal y como se lo habían propuesto sus impulsores, una colección invalorable de “temas sobre Venezuela y América en las facetas más variadas. Arte precolombino, arte colonial, arquitectura inca, maya o barroca, pintores cuzqueños, muralistas mexicanos o cinéticos actuales, antigüedades, objetos raros, arte popular, artesanía, fotografía, diseño, urbanismo, restauración y movimientos culturales de ayer y de hoy” así como de «la revista más bella de América”, en clara alusión al calificativo de «la revista más bella del mundo» que Franco Maria Ricci había acuñado para su revista, ya citada, lanzada solo unos meses antes.

Tan importante aporte dejó clara la conciencia que se tenía de la envergadura de la empresa, de la responsabilidad que se asumió y de los compromisos cumplidos tal y como se había anunciado década y media antes. Todo un ejemplo a ser analizado y estudiado que queda en los anales de la historia del mundo editorial venezolano.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas excepto 6. Nº1 de la revista Armitano Arte, 1982.

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 304

La fotografía que ilustra nuestra postal del día de hoy corresponde a una obra que se termina de proyectar y se empieza a construir en 1981 diseñada por los arquitectos Julio Maragall McGill y Miguel Carpio Delfino: el edificio Villa Bermeja, ubicado en la esquina entre la Calle Chulavista y la Calle Papagayo, Urb. Chulavista, Caracas.

1. Julio Maragall McGill y Miguel Carpio Delfino

Según lo publicado en http://arrelsve.cat/2020/06/30/julio-maragall-mcgill/, Julio Maragall, arquitecto y escultor nacido en Barcelona (España) en 1936 es hijo del también escultor Ernesto Maragall y de la venezolana Fina McGill Sarriá quienes se exiliaron en Venezuela cuando Julio tenía tres años de edad. Estudió arquitectura en la Universidad de Cornell, estado de Nueva York (EE.UU.), de la que egresó en 1966. Ahí cursó también estudios de escultura.

Comienza su actividad profesional en Ithaca, Nueva York, en la Oficina de Arquitectura de Mario Romañach y Donald Belcher & Asociados. Regresó a Venezuela, y poco tiempo después fue miembro asociado de la oficina de Julio Volante. Realizó estudios de postgrado en Diseño Arquitectónico en la Universidad Simón Bolívar (USB) de la ciudad de Caracas.

En 1972 fundó Maragall & Asociados y ese mismo año inició su actividad docente como profesor de diseño arquitectónico de la USB formando parte del grupo fundador de la carrera de arquitectura de esa universidad. En paralelo, ha desarrollado una profusa carrera como escultor, ha sido profesor de escultura en la USB y realizado numerosas exposiciones individuales. Entre sus obras destacan la Torre ABA en la urbanización Las Mercedes (1975), el desarrollo y remodelación del Hotel Margarita Hilton Internacional (1993) y el Paseo Marítimo de La Barceloneta, España (1996).

Por su parte, Miguel Carpio registra en https://www.linkedin.com/in/mcarpiod/?locale=es_ES que egresa con honores del Illinois Institute of Technology -IIT- (Chicago) en 1974 revalidando su título en la Universidad Central de Venezuela entre 1974 y 1976. Ha sido profesor invitado de diseño arquitectónico en diversas ocasiones de la Universidad Simón Bolívar, perteneciendo a su planta docente entre 2002 y 2012. Fue miembro de la Junta Directiva de la Fundación para la Vivienda Popular entre 2000 y 2011. Durante 6 años, entre 1975 y 1981, trabaja como arquitecto asociado en la oficina Maragall & Asociados y en 1981 funda la Oficina de Arquitectura Miguel Carpio Delfino y Asociados. (OAMCD&ASOC). De entre sus obras destacan: la quinta “Trampajaula”, estado Falcón (1987), la Hacienda Los Cocos, estado Falcón (1990), la casa “Arena Cernida”, sector Ranchos de Chana, Isla de Margarita (1994), el plan para la recuperación del Club Camurí Grande, Litoral Central (2002) y la casa “La Cascada” en El Hatillo, Caracas (2004).

2. Villa Bermeja. Planta nivel 3.

Por tanto, trabajando juntos en Maragall & Asociados, Maragall y Carpio una vez recibido el encargo proponen, como respuesta a la condición que ofrecía la parcela, desarrollar un volumen de borde compuesto por dos piezas, una en forma de “U” y otra que surge del desprendimiento y desplazamiento de la cara que cerraría la primera, lográndose entre ellas definir un patio central de carácter privado por donde se accede a los diferentes apartamentos. En dicho patio protegido, de planta cuadrada, que refuerza la privacidad del conjunto, se ubica el sistema de circulación vertical y horizontal, conformado por cuatro corredores a modo de puentes dispuestos en forma diagonal, localizándose el núcleo ascensores y escaleras en la intersección de los mismos. Hacia el espacio central, también, se ubican las áreas de servicios y escaleras de los 16 apartamentos dúplex que conforman la edificación los cuales aprovechan al máximo las vistas hacia el exterior.

3. Villa Bermeja en la etapa final de su construcción.

La altura promedio de la edificación es de cuatro plantas, con una altura máxima de seis, una mínima de dos y una cota variable en su parte inferior correspondiente a la altura de la Calle Chulavista en diferentes puntos de la parcela.

Su fachada se caracteriza por presentar una composición de vanos de variada geometría con ángulos rectos y formas circulares, destacados por el contraste de color en los materiales empleados como tablilla de arcilla y concreto en obra limpia.

El sótano, donde se ubican los estacionamientos, tiene capacidad para 32 vehículos (2 por unidad de vivienda). También alberga otras áreas de servicio y un sector ocupado por 2 de los apartamentos que se resuelven aprovechando con solvencia la topografía del lote.

4. Villa Bermeja. Tres vistas del acceso
5. Villa Bermeja. Áreas exteriores.

En el nivel de acceso se ubica el control general (peatonal y vehicular) tanto a la torre como al sótano del conjunto. En el mismo nivel se desarrollan cuatro apartamentos con terrazas o jardines privados a nivel del terreno; además, se plantea una sala de usos múltiples y fiestas directamente relacionado con el área libre de la parcela tratada como área verde de condominio. En esta zona también se encuentra la conserjería.

6. Villa Bermeja. Tomas interiores de dos apartamentos.

El conjunto ofrece tres tipos de apartamentos todos de cuatro dormitorios y dúplex como ya se ha señalado. En cada planta se observan variaciones de distribución interna conservando la misma área de ubicación general.

Villa Bermeja, que cuenta con un área total de construcción de 8.000 m2, fue declarado por el Instituto del Patrimonio Cultural como Bien de Interés Cultural de la Nación, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N. 38.234 de fecha 22 de julio de 2005 como una de las manifestaciones tangibles registradas en el I Censo del Patrimonio Cultural Venezolano 2004-2005, y por la Alcaldía del Municipio Baruta como Edificación vertical de uso residencial multifamiliar Bien de Interés Municipal el según Decreto N. 181, publicado en Gaceta Municipal extraordinaria N. 128-04/2005 de fecha 14 de abril de 2005.

El proyecto obtuvo en 1987 el Premio Nacional de Arquitectura mención Vivienda Multifamiliar.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

1 y 3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

2. http://fundamemoria.blogspot.com/2008/06/

4. https://www.conlallave.com/propiedades/apartamento-en-venta-en-chulavista-62453134.html y https://casa.mitula.com.ve/urbanizacion-chulavista-caracas

5. https://www.conlallave.com/propiedades/venta-apartamento-chulavista.-loris-bergamini-63486256.html

6.https://www.conlallave.com/propiedades/apartamento-en-venta-en-chulavista-62453134.html

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 303

El dibujo de Pablo Lasala (1940-2000) que hemos seleccionado para acompañar nuestra postal del día de hoy, proviene de la página 24 del libro que Isabel Lasala (su hija) publicara en 2014 titulado Creando lugares, entre la exaltación y la superación del objeto arquitectónico en la obra de Pablo Lasala con el apoyo de Ediciones FAU UCV. La publicación que recoge el trabajo de investigación llevado a cabo por Isabel como profesora de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva teniendo como objeto de estudio la obra de su padre, se constituye en pieza clave para la comprensión de la obra de un talentoso arquitecto que llevó adelante una intensa actividad proyectual y docente acompañada por el éxito obtenido al participar en numerosos concursos logrando en muchos de ellos el primer premio, la cual, lamentablemente, no fue compensada con la realización de los proyectos involucrados.

Identificado como “Calles con curvas verticales en La Guaira”, hecho en tinta sobre papel el año 1994, el dibujo que nos ocupa abre el capítulo 1 “La expresión de la arquitectura de Pablo Lasala” del libro ya mencionado. Se trata por el tema que reproduce y el tipo de representación utilizado de la demostración de una preocupación constante por parte de su autor de lo que fue su temprana pasión de reproducir a través de bocetos y pinturas más que “imágenes abstractas o fantasiosas…paisajes o situaciones en las que se encontraban elementos que, al principio, de una manera menos consciente, quería explorar”. También se trata de un claro ejemplo del privilegiado lugar que siempre ocupó el dibujo en perspectiva al nivel del peatón (técnica que dominó como pocos) para quien permanentemente reflejaba y comunicaba con su mano lo que veía, pensaba e interpretaba.

1. Pablo Lasala. Izquierda: Maracaibo. Óleo sobre lienzo (c.1957). Derecha: Plaza Baralt de Maracaibo. Óleo sobre lienzo (c.1958)
2. Pablo Lasala. Izquierda: PLaza Bolívar. Óleo sobre lienzo (c.1958 ). Derecha: Caminos curvos con árboles en las afueras de La Puerta, Los Andes. Óleo sobre lienzo (c.1958 )

No es casual que haya sido La Guaira, ciudad que debe a la topografía y a la sabia adaptación a ella su potente morfología y su atractiva fisonomía urbana, el objeto de atención de este dibujo de Lasala. Producto seguramente de una visita “intencionada”, esas “calles con curvas verticales” se suman a los “Caminos curvos con árboles en las riberas de La Puerta, Los Andes” (óleo sobre tela de c. 1958) o a los “Caminos curvos con árboles en Los Andes” (lápiz sobre papel de c. 1963) como manifestaciones de una búsqueda constante que tuvo al comienzo, mediante la pintura al óleo que realizó cuando de joven vivió en Los Andes y en Maracaibo, su foco de atención en situaciones espaciales de la naturaleza patente a través de “cumbres montañosas, senderos curvos que desaparecen en el paisaje, insinuaciones de cambios de nivel en el camino, reflejos, juegos de luz y sombra, entre otros”, y que luego, al decantarse Lasala por la arquitectura como profesión, deriva en la representación con lápiz o tinta de espacios urbanos que visita o de sus ideas arquitectónicas cada vez más comprometidas con la creación de lugares y la construcción de paisajes propios.

Así, aunque para 1994 ya Lasala le había abierto las puertas al dibujo por computador y alcanzado elevados niveles de expresión tan impactantes como inconfundibles, que junto a los años en que se desempeñó como profesor de Geometría Descriptiva le permitieron elaborar el trabajo Perspectiva para arquitectos (con el que ascendió en el escalafón a la categoría de agregado en 1990), nunca ocultó la mirada con que se aproximaba a lo que representaba pudiéndose considerar el caso de La Guaira como paradigmático.

3. Pablo Lasala. Izquierda: Caminos curvos con árboles en Los Andes. Lápiz sobre papel (c.1963). Derecha: Dibujo de Los Andes venezolanos. Lápiz sobre papel (c.1964)
4. Pablo Lasala. Calle en La Guaira. Tinta sobre papel (1994)

Acompañado siempre por todas las herramientas necesarias (lápices, portaminas, pluma fuente, marcador desechable y bolígrafo), y de un cuaderno sobre el cual dibujaba cada vez que tenía ocasión, como bien señala Joel Sanz en el “Prólogo” del libro que está apoyando el desarrollo de esta nota, “…Pablo, cuando asistía a reuniones aburridas … lo abría y sin rubor alguno comenzaba a trazar sobre el papel inmaculado, decenas de bocetos semejantes a cumbres, colinas, mesetas, explanadas, grietas, cráteres o cualquier otra cosa parecida a una acción de las fuerzas naturales que han conformado en el tiempo los paisajes sobre los cuales vivimos. Los bocetos no tenían destino ni ubicación específica. Parecían pura calistenia gráfica, pero eran, en verdad, calistenia intelectual. Era la pasión por entender las formas y las leyes de las fuerzas que las producen, para responder al modelado de algún paisaje que requiriese su construcción o su completamiento”.

Si bien lo señalado por Sanz apunta a un territorio dominado por el inconsciente, la memoria y la imaginación (además de la razón) más próximo a su proceso creativo, no deja de ser colindante al dibujo que hoy hemos querido presentar. La Guaira, sin duda, abonó el cúmulo de ideas recurrentes entre las cuales “la predilección por geográfico y la creación de paisajes” ocupan un lugar privilegiado. Si bien se trata, como ya hemos adelantado, de un dibujo tardío no se aleja del sello que dejaron en Lasala los meses que solía pasar en La Quebrada el pueblo de los Andes trujillanos donde junto a su familia llegó a Venezuela procedente de España el año 1947. En 1949 los Lasala se mudarán a Maracaibo y, en 1957, Pablo vendrá a Caracas a realizar sus estudios de arquitectura graduándose en agosto de 1963 e iniciándose como docente en 1965, siendo primero profesor de geometría descriptiva y luego de diseño.

Sobre su padre, Isabel Lasala afirmará que “la música y la arquitectura fueron sus grandes pasiones. El conocimiento de ambas se fusionaba en él de tal manera, que a menudo comentaba que no entendía cómo se podía hacer buena arquitectura sin saber música. (…) Cuando tuvo que decidir entre una y otra disciplina, eligió la arquitectura como carrera y siguió con la música por placer. (…) A sus dos grandes pasiones originarias, la música y la arquitectura se sumó, desde los años sesenta, una nueva pasión: la navegación a vela”.

5. Pablo Lasala. Perspectivas de la propuesta presentada para el concurso de la sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela (1971). Mención de Honor.
6. Pablo Lasala. Izquierda: Perspectiva de la propuesta presentada para el concurso de la sede del Instituto Nacional de Obras Sanitarias INOS (1971). Segundo premio. Derecha: Perpectiva de la propuesta presentada para el concurso de la sede de las Oficinas Administrativas del Congreso Nacional y la Cancillería (1974). Primer premio.

Ya para 1994 fecha del dibujo de nuestra postal de hoy Pablo Lasala había sido decano de la FAU UCV (1987-1990), participado en al menos 10 y obtenido los primeros premios en prestigiosos concursos de arquitectura tales como: la Sede para las Oficinas Administrativas del Congreso Nacional y la Cancillería (1974) y el Concurso Nacional para un Sistema Constructivo Flexible para la Construcción de las Estaciones Ferroviarias en todo el País (1977), a los que se sumarían más adelante la Sede de la Asociación de Ejecutivos del Estado Carabobo (1998) y la Ampliación del Club Valle Arriba en Caracas (1999). También había obtenido el 2º premio en el Concurso para la sede del Instituto Nacional de Obras Sanitarias INOS (1971), la Mención de Honor en el de la Sede de la Orquesta Sinfónica Venezuela (1971) y la Mención Arquitectura Urbana por la propuesta para el Centro Cívico de San Cristóbal (1979-80).

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas, excepto 6 izquierda: Isabel Lasala. Creando lugares, entre la exaltación y la superación del objeto arquitectónico en la obra de Pablo Lasala (2014)

6 izquierda. Revista PUNTO, nº 44, octubre 1971

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 302

Nuestra postal del día de hoy recoge el “Mapa topográphico de la Provincia de Venezuela. Alias Caracas, con parte del nuevo reino de Granada probincia de Maracaibo y Cumaná”, Levantado por Joseph Santos Cabrera y corregido de ancho del que delineó para Joseph de Iturriaga, cuyo original reposa en el Archivo General de Indias, Sevilla.

Elaborado a mediados del siglo XVIII (1754) el plano forma parte de las representaciones del país que se produjeron desde la segunda mitad del siglo XVI por parte de España. Muestra el marco geográfico donde se desenvolvió el poblamiento del país, cuyo territorio se consolidó y centralizó en Caracas a partir de la creación de la Real Audiencia de Caracas en 1786 y del Real Consulado en 1793, encargado de fomentar la economía regional.

Según el historiador Julio González, quien realizó un inventario y catálogo sobre mapas y planos de Venezuela en el Archivo de Indias publicado en 1968, este plano se produjo en una etapa que se caracterizó por una escasa producción de mapas generales de Venezuela. La representación en sí misma forma parte de un fenómeno más amplio, donde España trató a través de los mapas, de comprender y tomar posesión del nuevo mundo. Ello se evidencia en que el plano, realizado con fines militares, está dibujado desde el mar hacia tierra firme, evocando el descubrimiento de nuevas tierras, cuyo poblamiento es descrito por Joseph Santos Cabrera dibujando en detalle por todo el territorio las principales ciudades, villas, misiones, presidios, hatos de ganado y haciendas de cacao.

1. Dos textos de referencia para el análisis del Mapa topográphico de la Provincia de Venezuela…: Julio González, Catálogo de mapas y planos de Venezuela (1968) y Beatriz Peña, 26 años de esclavitud: Juan Miranda y otros negros españoles en la Nueva York colonial (2021).

Dentro de los aspectos topográficos más llamativos, en el plano se puede apreciar el rio Orinoco y el sistema de ríos y afluentes, así como el sistema montañoso costero que luego forma la cordillera andina que se extiende hasta Trujillo, la hoya donde se ubica Caracas, el lago de Valencia y las islas de Margarita, Orchila, Tortuga, Isla de Aves, Curazao, Bonaire y Aruba. La costa de Venezuela se representa desde el Golfo de Cariaco, hasta el borde este del Lago del Maracaibo, más allá de la península de Paraguaná, dividida en tres sectores: la costa de Cumaná, la costa de Caracas y la costa de Coro. En ella se detallan minuciosamente los nombres de todos los lugares y pueblos costeros. Cabe destacar que para ese momento, el litoral venezolano sufría en gran medida la intensidad del contrabando y el comercio ilegal, y las costas de Coro junto a la de Caracas se convirtieron en centros de actividad de negocios fraudulentos, siendo la defensa costera un negocio lucrativo, peligroso y sangriento, como bien señala Beatriz Peña en 26 años de esclavitud: Juan Miranda y otros negros españoles en la Nueva York colonial (Editorial Universidad del Rosario, 2021).

En el mar, una carabela mirando al sur constituye un elemento pictórico que complementa el mapa, para darle mayor realismo como parte de la interpretación personal de su autor Joseph Santos Cabrera, quien formó parte de la expedición que organizaba España para establecer los límites con Portugal de sus posesiones en Sudamérica. La denominada “Expedición de Límites al Orinoco” efectuada entre 1754-1761, tenía como objetivo cumplir con los términos del Tratado de Límites de 1750, pero también tuvo otro objetivo fundamental. En dicha expedición participó como Botánico del Rey Fernando VI, el naturalista y botánico sueco Pehr Löfling, quien fue precursor de la historiografía de las ciencias naturales en Venezuela y del período colonial español en América, pues antes de la llegada de Löfling, existían pocas referencias científicas rigurosas de la historia natural de nuestro país. Cabe recordar que Löfling, quien fue discípulo de Karl Linneo, realizaría bajo el método de su maestro las primeras descripciones científicas de la flora y fauna de las posesiones sudamericanas de la corona española. Löfling, permanecería dos años en Venezuela, recolectando material botánico y zoológico, hasta su muerte a los 27 años en 1756 en una misión del Caroní, todo ello relatado por Stig Rydén en Pedro Loefling en Venezuela. 1754-1756 (Editorial Ínsula, 1957). Más adelante, en la misma tónica Francisco Pelayo & Miguel Ángel Puig-Samper publicarían La obra científica de Löfling en Venezuela en la serie de Cuadernos Lagovén (1992).

2. Dos publicaciones que recogen el trabajo realizado por Pedro Loefling en Venezuela.

La participación de Löfling en esta expedición, sin duda agrega una nueva dimensión a este mapa. Quizás por ello Santos Cabrera dibujó un animal marino frente a las costas de Venezuela como parte de su interpretación de un territorio en pleno proceso de poblamiento y exploración militar y científica que llevaba a bordo a uno de los más jóvenes y notables naturalistas de su tiempo.

En cuanto a Santos Cabrera, autor del mapa, durante la expedición se desempeñó bajo el cargo de “cosmógrafo” junto a Ignacio Milhau, Vicente Doz y Nicolás Guerrero, José Mariano Monroy, Juan Sánchez Galán, y el Jesuita Francisco Javier Haller. Al cruzar datos con otras fuentes presumimos que este mapa es parte del resultado de esa expedición histórica, que partió del Puerto de Cádiz en 1754, duró 55 días de travesía hasta llegar a las costas de Cumaná, dirigida por el Primer Comisario José de Iturriaga, quien encarga el mapa a Santos Cabrera, tal como se menciona en su encabezado.

3. Portada y págiuna 7 del libro libro El Continente del Papel: Venezuela en el Archivo de Indias (1984)

Esta hermosa representación a tinta, capaz de mostrar la inmensidad del territorio y la sensación de lo lejano y lo cercano, es la primera imagen de Venezuela que abre en la página 7 la recopilación cartográfica publicada en el libro El Continente del Papel: Venezuela en el Archivo de Indias (Fundación Neuman-Editorial Arte, 1984), con mapas y planos compilados por Federico Vegas, Wenceslao López, Nerio Neri Piazola y Ana Luisa Figueredo, una joya llena de dibujos y planos de gran riqueza plástica, donde a partir de transparencias se reproduce parte de la bella e infinita obra del levantamiento de Venezuela realizada por “una empresa fantástica (España), la cual dibujó casi todo un continente, y lo trasladó a los archivos del imperio”, como comenta el propio Vegas en la Introducción.

4. Colección GeoVenezuela a cargo de Pedro Cunill Grau (2010) y detalle de los tomos 1 y 2

Visto como una sugerente y muy atractiva representación de la realidad y la imaginación, así como un valioso documento de carácter histórico y técnico, el mapa que hoy nos ha ocupado habla de un territorio en pleno proceso de poblamiento y exploración, muy bien registrado por José Ángel Rodríguez en “La geografía del poblamiento de la Venezuela Hispánica”, publicado como capítulo 3 del Tomo 1 (La geografía histórica del poblamiento territorial venezolano/La tropicalidad venezolana) de la colección GeoVenezuela a cargo de Pedro Cunill Grau (Fundación Empresas Polar-ExLibris, 2010).

IGV/ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Federico Vegas, Wenceslao López, Nerio Neri Piazola y Ana Luisa Figueredo (comp.). El Continente del Papel: Venezuela en el Archivo de Indias, 1984

  1. https://books.google.co.ve/books/about/Cat%C3%A1logo_de_mapas_y_planos_de_Venezuela.html?id=TmAvAAAAYAAJ&redir_esc=y, y https://www.amazon.com/26-a%C3%B1os-esclavitud-espa%C3%B1oles-colonial-ebook/dp/B09RQYXPPF

2. https://www.amazon.com/26-a%C3%B1os-esclavitud-espa%C3%B1oles-colonial-ebook/dp/B09RQYXPPF y https://www.facebook.com/PedroLoefling/photos/104366386267275

3. Colección fundación Arquitectura y Ciudad

4. https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/publicaciones/colecciones/geovenezuela/