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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 390

“El Mapa de una parte de Venezuela y de la Guayana Británica demostrativo del avance de las pretensiones inglesas en el territorio venezolano”, compilado y dibujado por Thomas Hayward Gignilliat en 1896, que ilustra nuestra postal del día de hoy, cobra plena vigencia a raíz de los recientes eventos suscitados por la disputa territorial entre Venezuela y Guyana. En tal sentido, muestra un capítulo importante de la historia de la diplomacia en Venezuela, ya que en él están representadas las múltiples demarcaciones del Reino Unido, principal potencia colonialista para la época, reflejando su deseo de abarcar mayor territorio para la Guayana Inglesa.

Considerando las comunicaciones y notas que se intercambiaron los gobiernos del Reino Unido y Venezuela entre 1840 y 1893, el teniente norteamericano Thomas Hayward Gignilliat se da a la tarea de compilar y dibujar a escala en millas un plano para señalar la reclamación inglesa de territorio luego de haber adquirido a Holanda unas 20.000 millas cuadradas en tierra de Guayana, donde se aprecia la zona en reclamación en color grisáceo, así como las sucesivas demarcaciones que reflejan las pretensiones del gobierno inglés de ir ampliando progresivamente al oeste el territorio de la Guayana Británica sobre Venezuela en el siglo XIX, como parte de la disputa territorial entre ambos países. El plano tambien muestra la reclamación fronteriza máxima de los británicos y el límite actual aproximado en disputa en color negro, así como dos propuestas de demarcación planteadas por diplomáticos de Venezuela.

Siguiendo la pauta que establece la leyenda que acompaña el mapa, encontramos que la primera demarcación (la línea roja) es la denominada línea Schomburgk, que debe su nombre al explorador y naturalista británico Robert Hermann Schomburgk (1804-1865). Nacido en Alemania pero trabajando al servicio de los británicos, en 1841, Schomburgk, auspiciado por la Royal Geographical Society, fue enviado en un viaje de exploración botánico y geográfico a la entonces colonia inglesa de la Guayana Británica para definir las fronteras con Venezuela y Guayana Neerlandesa (hoy Surinam), debido a que esta región no tenía su límite occidental definido con la Venezuela independiente al tomar posesión el Reino Unido de la Guayana de manos de los holandeses mediante el tratado de 1814. Cabe recordar que, para ese momento, la fijación de una frontera precisa no representaba prioridad alguna para las potencias coloniales, debido al menguado desarrollo del territorio en cuestión. La línea Schomburgk fue un trazado arbitrario de una frontera, que otorgaba 30.000 millas cuadradas (80.000 km²) adicionales a la Guayana Británica.

1. Detalle del plano de Gignilliat donde se aprecian los doce líneas con las que el Reino Unido fue asomando sus pretensiones con relación al territorio esequibo.

Lo delineado por Schomburgk tuvo consecuencias pues a raíz de ello en 1841 el Gobierno de Venezuela protestó ante el Reino Unido lo que consideró una invasión, alegando que sus fronteras llegaban al este hasta el río Esequibo invocando el principio del uti possidetis iuris. Posteriormente al descubrirse oro en el territorio en disputa, el Reino Unido trató de ampliar su alcance, reclamando unas 33.000 millas cuadradas adicionales (equivalentes a 85.000 km²) al oeste de la línea Schomburgk. La línea divisoria iba desde el río Moruca hasta el Esequibo sumando una extensión de 4.290 km².

La segunda es la línea Fortique, trazada a partir de la nota del doctor Alejo Fortique, ministro de Venezuela en Inglaterra, enviada a Lord Aberdeen, secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido en enero de 1844. Alejo Fortique fue enviado por el Gobierno de Venezuela para que, con el apoyo del historiador Rafael María Baralt, gestionara con el Reino Unido un arreglo para la demarcación de la frontera, dado que en 1840 Robert Schomburgk había efectuado una segunda demarcación, conocida como la “segunda línea Schomburgk” que ampliaba aún más las pretensiones inglesas sobre el territorio en disputa. Cabe destacar que para Schomburgk las bocas del Orinoco tenían una enorme importancia geopolítica, pues para ese entonces eran la llave de entrada a Colombia, o lo que hoy equivaldría a decir la «puerta de América del Sur».

La tercera demarcación es la línea Aberdeen, (la línea azul) trazada conforme a la descripción hecha en el “Libro Amarillo” de Venezuela en 1891. Lord Aberdeen fue secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido entre noviembre de 1841 y enero de 1842, tal y como señala Rafael Badell Madrid en La Reclamación de Venezuela sobre el Territorio Esequibo (2023)

La cuarta es la línea Consejo-Viso, reflejada en blanco con rayas verticales, tomada del mapa de las varias representaciones limítrofes publicado en 1890. “Una demarcación que va desde la boca del río Moroco hasta el origen de la sierra de Imataca; de allí recto por el meridiano de ese punto hasta la sierra Pacaraima” propuesta por Julián Viso, canciller venezolano. La línea fue rechazada por Venezuela y Reino Unido pues dividía la Guayana a la mitad.

2. De izquierda a derecha: Thomas Hayward Gignilliat (1863-1911), Robert Hermann Schomburgk (1804-1865) y Alejo Fortique ( 1797- 1845), tres piezas clave para entender el desarrollo del diferendo limítrofe a finales de siglo XIX.

La línea Rojas, es la quinta demarcación propuesta, y está trazada en color blanco con rayas verticales, según la descripción contenida en la nota del Dr. José María Rojas, para ese entonces ministro residente de Venezuela ante el gobierno de Gran Bretaña, a Lord Granville, Conde de Derby y Secretario de Asuntos Exteriores, en enero de 1881. Según Badell Madrid, Rojas sugiere fijar una línea convencional, «para prevenir serias dificultades en el futuro, especialmente porque la Guayana está atrayendo la atención general del mundo, a causa de las inmensas riquezas que se descubren allí diariamente». La demarcación fue rechazada.

La línea Granville en amarillo, es el sexto límite, y sigue la misma descripción indicada en el memorándum con el que Lord Granville acompaña la nota del 15 de septiembre de 1881, al doctor J M. Rojas, donde descarta la demarcación propuesta por éste.

La séptima línea en color marrón es la línea Rosebery de 1886. Está trazada como la descrita en el memorando que Lord Rosebery dirigió al general Guzman Blanco aquel año. Su curso plantea ampliar los limites al oeste del río Guaima, pues Rosebery sostenía que el Orinoco debía ser un río libre al comercio y a la navegación.

La octava línea en color rojo, es la línea Schomburgk alterada, tomada del mapa de “Parte de la Guayana Británica y Venezuela”, publicada en las actas de la Real Sociedad geográfica, en abril de 1895. Cabe destacar que para ese año el territorio de la Guayana Inglesa había ido extendiéndose –tal y como se señala en el mapa– a fuerza de alteraciones de la línea Schomburgk hasta otorgarle 76.000 millas cuadradas.

La novena línea, en color verde, es la denominada “Salisbury”. Está tomada del mapa de las varias líneas arriba citadas que se publicó en Caracas en 1890 y aparece en dicho mapa con el nombre de “caprichosa línea de arbitraje” y evidentemente se refiere al memorándum que, por instrucciones del marqués de Salisbury (por entonces Primer ministro del Reino Unido), dirigió Sir Thomas Sanderson al doctor Modesto Urbaneja, agente de Venezuela en Londres, el 19 de marzo de 1890. Salisbury proyectó esta nueva línea y no aceptó la del Esequibo fijada por Guzmán Blanco. Según señala el historiador Rafael Badell, el ejercicio de las funciones de Salisbury, coincidió con la usurpación de territorio adyacente a la frontera oriental de Venezuela.

La décima línea en color gris, es la denominada línea de “extrema pretensión inglesa”, pues es la que mayor superficie de territorio pretendía adjudicarles. Está tomada del referido mapa de Venezuela de 1890.

La onceava línea es amarilla y corresponde a la línea Sanderson, tomada de una nota de puño y letra de Sir Thomas Sanderson, titulada “Indicación Personal” pasada al doctor Lucio Pulido, agente de Venezuela en Londres en 1890, según reza en el plano.

La doceava y última, la línea Rosebery, trazada en color blanco que data de 1893, fue propuesta como límite occidental del territorio disputado por Lord Rosebery en su respuesta a la memoria del señor Michelena, Agente de Venezuela en Londres, el 26 de mayo de 1893.

Tal como se señala en el mapa el área rosada donde se ha impreso estos textos representa exactamente 33,000 millas cuadradas. Esa es la extensión de avance de las reclamaciones inglesas en un solo año entre 1885 y 1886, según el Statement Yearbook (véase la memoria número dos del departamento Agricultura Estados Unidos del año 1892).

Según declara Hayward Gignilliat en el propio mapa “para 1886 el territorio de la Guayana Inglesa creció de un salto hasta las 109.000 millas cuadradas”. Esta apropiación sistemática del territorio, así como estas líneas de demarcación de frontera, “nunca fueron reconocidas por Venezuela, ni aún como señal del territorio en disputa”.

3. Caricatura de 1887. Avance británico por los ríos Barima, Amacuro, Yuruán y Cuyuni luego de la ruptura de relaciones diplomáticas.

En cuanto al autor del mapa, el teniente Thomas Heyward Gignilliat (1863-1911) graduado de la Academia Naval de los Estados Unidos, hemos averiguado (gracias a la página https://es.findagrave.com/memorial/102000321/thomas-heyward-gignilliat), que se trataba de un brillante matemático al servicio como militar en el cuerpo de ingenieros que trabajó en fortificaciones costeras, pero su pasión eran las máquinas voladoras, pues tenía la convicción de que se convertirían en una necesidad y un importante instrumento para la guerra. Gignilliat desarrolló múltiples patentes y diseños, centrados en la elevación vertical, biplanos y triplanos en la American Aeronautic Machine Company de Georgia, fundada en 1892. Esta cita de Gignilliat de 1895 manifiesta sus expectativas en relación a las máquinas voladoras y la guerra: “(…) Imagínese en un día nublado o lluvioso un barco aéreo pintado de un color gris opaco casi invisible flotando en la parte inferior de las nubes hasta que ve que está directamente sobre algún buque de guerra o fortificación. Imagínese la nave aérea con el poder de elevarse a voluntad a millas de altura, de posarse, de dar vueltas y vueltas o de lanzarse en línea recta hacia adelante a una velocidad de setenta y cinco millas por hora. Supongamos que llevara a bordo quinientas o mil libras de dinamita en paquetes de cien libras. ¿No crees que podría dejar caer cada paquete con precisión y sin ser visible para los que están abajo?

Infortunadamente, ninguno de los aparatos diseñados por Gignilliat logró un vuelo sostenido. Sin dinero para la investigación, recurrió al gobierno venezolano ofreciendo producirle una flota de aviones si financiaba su investigación. Un plan que nunca llegó a concretarse truncando el trabajo de toda su vida. Al morir en 1911, a sus tempranos cuarenta y ocho años, no tuvo la oportunidad de ver que sus predicciones sobre el poderío de la aviación en la guerra finalmente se harían realidad poco tiempo después.

4. Portada de The National Geographic Magazine que dedica una muy buena parte de su contenido a Venezuela gracias a un texto elaborado WM. E. Curtis
5. Mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, publicado por Gignilliat, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896

Gignilliat, también, publicó en 1896 un mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896, perteneciente a la National Geographic Society, donde muestra la zona en reclamación entre Venezuela y Guayana Inglesa.

El mapa de Gignilliat de 1896 sobre la disputa territorial es de inmenso valor, y forma parte del producto de la asignación de gastos para averiguar la verdadera línea divisoria entre la República de Venezuela y la Guayana Británica, ordenada por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América reunidos en el Congreso. A su vez formó parte del ya nombrado Libro Amarillo de los Estados Unidos de Venezuela que presentó el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Pedro Ezequiel Rojas, ante el Congreso durante el mandato del presidente Joaquín Crespo para ratificar los resultados de la investigación de la comisión presidencial.

Apunte final.

6. Dos apoyos fundamentales en la elaboración de esta nota.

Esta nota ha sido posible gracias al apoyo brindado por el libro de Rafael Badell Madrid, La reclamación de Venezuela sobre el territorio Esequibo (2023), donde se relata en detalle con gran minuciosidad la historia de esta disputa histórica. También nos ha sido de gran ayuda el artículo “El problema histórico-jurídico de la Guayana Venezolana” de Enrique Gandía, aparecido en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, núm. 273, enero-marzo, 1986.

Hoy, después de más un siglo la disputa fronteriza aún se mantiene viva, y la región se encuentra, de facto, bajo el control administrativo y económico de Guyana.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 1 y 3. Wikipedia. «Laudo arbitral de París» (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:La_Ocupaci%C3%B3n_Efectiva_III.jpg)

2 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4 y 5. National Geographic, «Venezuela», Vol. VII, No. 2. febrero de 1896

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 382

Un conocido viajero británico que visitó Venezuela en el año 1810 escribió respecto a su viaje desde la Guaira a Caracas lo siguiente:

“…al viajero recién llegado se le trata de una manera parecida a la forma de tratamiento que se le da a un fardo de mercancía. Se le coloca encima de una mula provista de una especie de silla y estribos moriscos, torpes e inconvenientes, tal es como se emplean en España, y antes de llegar a Caracas, tiene generalmente que servirse de sus espuelas y paciencia. La carretera está pavimentada en muchas partes sin lo cual sería intransitable por completo durante el tiempo lluvioso. En sus partes más pendientes asciende por zigzags; pero algunas veces es tan estrecha que dos mulas cargadas no pueden pasar una a la otra”

La cita, tomada de la página 4 del folleto promocional La Guaira and Caracas Railway publicado en 1934 por la empresa La Guaira and Caracas CO. LTD., de donde también proviene el mapa que ilustra nuestra postal del día de hoy, muestra una situación muy diferente a que presentaba la comunicación entre ambas poblaciones un año antes de la muerte de Gómez.

El pequeño plano, que figura en la última página del folleto, muestra con claridad con una delgada línea roja la ruta del ferrocarril entre la ciudad puerto de la Guaira y Caracas. Este plano, a diferencia de los planos convencionales, muestra el norte hacia abajo; a Caracas en la parte superior y a La Guaira en la parte inferior, para explicitar el recorrido ascendente desde la costa hacia la capital del ferrocarril que iniciaba su ruta en la ciudad puerto.

1. Portada del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

La Guaira and Caracas CO. LTD. empresa encargada de administrar el transporte ferroviario entre la costa de La Guaira y el valle de Caracas con sede en Dashwood House 69, Old Broad Street, Londres, hace circular un impreso bilingüe destinado a promover el ferrocarril y el país en una época en que ya el automóvil había ganado terreno como medio de transporte en Venezuela.

A pesar de que desde el puerto a la capital la distancia era de tan solo 11 km. en línea recta, la ruta por ferrocarril alcanzaba los 37 km. gracias a los valles y las curvas de las montañas.

Para 1934, el ferrocarril de la Guaira y Caracas ofrecía un servicio muy conveniente y rápido de trenes de pasajeros que salía desde ambas ciudades cada hora, desde las 6:00 a.m. hasta las 6:00 p.m. La ruta que comenzaba en la estación del ferrocarril ubicada en los muelles de la Guaira, seguía por la playa por 2 km. hasta el pequeño Balneario de Maiquetía, y luego comenzaba a ascender en una pendiente que variaba entre 3% y el 4% hasta el kilómetro 33, donde alcanzaba una altitud de 946 m. sobre el nivel del mar, después de recorrer las faldas de las montañas que se encuentran entre la meseta alta en la cual está situada la capital, y la costa.

Esta diferencia de altura se verifica en la sección que acompaña al plano donde se evidencian cada uno de los puntos que de manera ascendente recorre el tren sorteando la cadena montañosa del Ávila. La ruta salía de la Guaira hasta Maiquetía (50 pies), luego pasaba por el Rincón (300 pies), atravesaba el Túnel 1 (669 pies), seguía a Curucutí (1079 pies), luego atravesaba el Túnel número 2 (1316 pies), seguía al sector de los llamados zigzag (1.533 pies), luego pasaba por Boquerón (2.021 pies), llegaba a Peña de Mora (2.295 pies), luego a Ojo de Agua (2.667 pies), Cantinas (2.903 pies), Blandín (2.892 pies), Catia (3.105 pies), y Agua Salud (3.020 pies), para finalmente llegar a Caracas (2.984 pies). En total la ruta ascendía hasta los 3.105 pies en su punto más alto, Catia.

Esta variación de alturas lógicamente permitía observar el cambio progresivo del paisaje a medida que se ascendía a la capital o descendía al litoral, como se muestra en la ilustración de la portada del folleto. Así, durante el trayecto, se podía observar el contraste entre la árida geografía costera de la Guaira y la exuberancia de la vegetación y la fauna tropical de la sierra del Ávila y la llegada al valle de Caracas.

2. Páginas interiores del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

La construcción del ferrocarril de la Guaira comenzó en 1882 y finalizó en 1883 cuando en el mes de julio llevó sus primeros pasajeros. “Supervisado por el ingeniero Jesús Muñoz Tébar, utilizando un promedio de 1.807 peones por día, la obra fue exitosamente concluida e inaugurada por el presidente Guzmán Blanco el 25 de julio de 1883, como parte de las celebraciones del centenario del natalicio del Libertador Simón Bolívar” encontramos en https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/f/ferrocarriles/. Funcionó por medio de vapor hasta el año de 1927, cuando a fin de proveer un servicio adecuado a las necesidades modernas se electrificó.

En cuanto al puerto de La Guaira, hasta el año 1885 fue un simple fondeadero, hasta que una compañía británica se encargó de la construcción del tajamar. Más tarde el muelle se completó permitiendo el tránsito de aproximadamente 250.000 toneladas de carga por año. Así, el ferrocarril se convirtió en un medio de transporte indispensable para trasladar mercancías que se descargaban de los buques y se almacenan por la corporación del puerto de la Guaira en sus depósitos. Una vez almacenadas, las mercancías eran examinadas por las autoridades aduaneras, y después despachadas. La frecuencia del servicio permitía que las mercancías de los almacenes llegasen a Caracas a tiempo y sin demora.

3. Páginas interiores del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

En cuanto a la información contenida en el folleto de promoción turística de 27 páginas publicado en 1934, que pretendía transmitir la imagen de Venezuela como un país de progreso, abierto al visitante, éste también contenía un detallado mapa de Venezuela (patrocinado por Shell) en cuya parte inferior se señalaban las principales ciudades del país y su número de habitantes. También un plano de la “parte central” de Caracas con los lugares que se debían visitar: la casa natal del Libertador, el Museo Boliviano, el Capitolio, el Caracas Country Club, el hotel Majestic, el Mercado, el Teatro Municipal, el Nuevo Circo, el Palacio de Miraflores, el Panteón, el Paraíso y la Universidad.

Allí también se promociona el Hipódromo Nacional haciéndolo parecer igual a sus similares extranjeros. Un lugar que durante la temporada de carreras era el sitio preferido por el alto mundo capitalino.

Imágenes de época del puerto de La Guaira, Caracas, el Capitolio, la ruta del ferrocarril, el Hotel Miramar, la Universidad, el Hipódromo y otras ilustran el carácter de la ciudad.

Dentro de los anuncios del folleto es evidente la competencia de las líneas de transporte marítimo, donde la “Hamburg-Amerika Linie” (fundada en 1847) destaca sus nuevos buques transatlánticos: el “M.S Caribia” y el “M.S Cordillera”; la “Royal Netherlands Steamship” radicada en Amsterdam, que operaba un servicio regular de pasajeros entre Europa y Barbados, Trinidad, Venezuela, Curazao, Colombia, Panamá y Costa Rica, hacía gala de su “rapidez seguridad y confort”; la “Compagnie Generale Trasatlántique”, de buques a vapor con sede en Londres, representada localmente por Roche y Compañía, anunciaba su ruta regular desde Plymouth hasta Leaward y las islas Windward llegando a Venezuela,  Colombia, Panamá y Costa Rica; y la empresa «Fyffes Line», (cuyos agentes eran David Pardo en Caracas y A. Wallis Sucrs. en La Guaira), se mercadeaba como una línea de barcos a vela y a vapor especialmente construidos para el trópico con cabinas de primera clase con vista al mar. Junto a las mencionadas también estaban presentes la línea alemana “Horn Line” de Hamburgo; la “Red D line” norteamericana con sede en Nueva York; la “Societá Italia Flotte Riunite”; y la línea “Trasatlántica Española”.

4. Página de publicidad de una línea marítima incorporada al folleto.

El transporte aéreo también tuvo un espacio en el folleto. La línea área Pan American Airways, destaca en su publicidad su riguroso sistema de inspección técnica de cada vuelo, y la regularidad de sus salidas para Cumarebo y Maracaibo, así como para Maturín, Caripito y Puerto España. A su vez el moderno vehículo Ford de 1934, distribuido por la empresa El Automóvil Universal en Caracas, junto al plano de carreteras patrocinado por Shell, eran señal del crecimiento y popularización del vehículo a motor gracias al crecimiento petrolero.

Finalmente, a partir de finales de los años 30 el ferrocarril dejaría de ser un medio de transporte aconsejable para viajar entre La Guaira y Caracas debido a la caída gradual de la economía agroexportadora, precipitada por la crisis de 1930 y la decidida política de construcción de la red de carreteras en el transcurso de las primeras décadas del siglo XX. A partir de 1931, La Guaira and Caracas CO. LTD. dejó de pagar dividendos a sus accionistas por pérdidas en el negocio. El traslado del mar al valle sobre rieles y durmientes, estaba ya en aprietos.

Quizás por ello en 1934, La Guaira and Caracas CO. LTD. intento impulsar en este folleto turístico, el cómodo viaje en ferrocarril entre La Guaira y Caracas que se popularizó a partir de 1883, y se posicionó como un eficiente medio de transporte de carga y pasajeros.

La época del paseo en ferrocarril entre la capital y el mar llegaría a su fin más temprano que tarde en 1951, al no poder competir con las ventajas del automóvil particular, la extensión de la red de carreteras y los precios de los combustibles provenientes del petróleo.

IGV

Procedencia de las imágenes

Todas. La Guaira and Caracas CO. LTD., La Guaira and Caracas Railway, Folleto promocional (1934)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 374

Entre la elaboración por parte del ingeniero Ricardo Razetti de su último «Plano de Caracas» en 1929 y la aparición en 1934 del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl, dos de los documentos mejor logrados en lo que a representación cartográfica de la ciudad se refiere, transcurren los últimos años del gomecismo y se vive una clara la bonanza económica en el país producto del incremento en la producción petrolera, que vendrían acompañados del aumento en el número de visitantes y turistas que buscaban recorrer y conocer la capital venezolana.

Es así como la necesidad de orientarse en una ciudad compleja como Caracas, donde se mezclaban dos nomenclaturas distintas (la tradicional de las esquinas y la construida a partir de ejes soportados en los puntos cardinales que ya Razetti recogió en su último plano), sumada a la comprensión del valor del mapa turístico como forma de publicidad, fomentarían la aparición de nuevos planos con sistemas de orientación promovidos por empresas privadas.

1. «Plano de Caracas» de Ricardo Razetti de 1929 (izquierda) y «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl de 1934 (derecha).

Entre ellos cabe destacar el plano de Caracas de 1933 patrocinado por C. Hellmund W. & CA., distribuidor exclusivo de películas fotográficas, placas, cámaras y papeles de revelado marca AGFA, con el fin de promocionar la legendaria cámara AGFA Billy, precisa y económica de rollo; y la cámara BOX 24, ideal para adultos y niños, que hemos seleccionado para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

La particularidad que ofrece esta representación es que promociona un “Sistema especial para localizar las esquinas y los sitios principales de la ciudad de Caracas”, basado en un sistema de coordenadas con letras y números situados en los bordes del plano, que operaba de la siguiente forma:   “Busque el objeto conforme al orden alfabético, la esquina o lugar que debe localizar. Al margen hallará la letra y el número que le indicarán las columnas que usted debe recorrer, y en el punto de encuentro de ambas, localizará a la esquina o lugar buscado. Ejemplo: Deseamos allá en la esquina de “Pele el Ojo”. Buscaremos al dorso en la letra P, la palabra “Pele el Ojo”, a su margen veremos indicado S-7. Recorreremos la columna perpendicular S y la horizontal 7. En el cuadrado que forma la coincidencia de ambas columnas encontraremos inmediatamente “Pele el Ojo”.

2. Detalles de los planos de Razetti 1929 (izquierda) y de C. Hellmund W. & CA. de 1932 (derecha) donde se aprecian las diferencias en cuanto al sistema usado para la nomenclatura de las calles del centro de Caracas.

Lo anterior supone un paso adelante a lo mostrado por el plano de Razetti de 1929 donde en un pequeño recuadro se intentó implementar una nomenclatura cartesiana para las calles, partiendo de unos ejes sur y norte, este y oeste que comienzan en la plaza Bolívar. Este sistema, que buscaba separarse del que dictan las costumbres y la historia de la ciudad, reflejada en nombres de esquinas, apuntaba a la posibilidad de extenderlo a todo el valle; algo que ciertamente no iba a suceder.

En el plano que hoy nos ocupa, también se puede notar, además de la demarcación clara de las parroquias centrales, la irregularidad de la retícula que se superpone a la ciudad, donde las distancias de las coordenadas no son iguales en ningún sentido, lo cual denota su origen netamente comercial con fines eminentemente prácticos.

También, el mapa patrocinado porC. Hellmund W. & CA. aparece un año antes de otro publicado el año 1933 titulado como “Plano esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)” con el cual presenta más semejanzas que con el de Razetti en virtud de que el comerciante de origen alemán seguramente se encontraba asociado a la mencionada guía.

3. «Plano Esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)» de 1933.

Con respecto al auspiciante del mapa podemos decir que la firma C. Hellmund & Cía. se origina en el momento en que Cornelio Hellmund, luego de venir a Venezuela desde su natal Alemania en 1862, se convierte en sucesor de la corporación de su suegro Gregorio Cuello, dedicada a “la exportación de café, cacao, especies, más la importación de alimentos, licores y a la representación de la naviera Compagnie Genérale Transatlantique”, de acuerdo al reportaje “Casa Hellmund. Del cacao a la fotografía: Más de 100 años creciendo por Venezuela”, preparado por Avarelys Figueredo en 2002 con base en una entrevista a Carlos Eduardo Hellmund (nacido en 1937), presidente de la compañía, publicado en https://www.800guia.com.

Al preguntarse Figueredo¿cómo fue que Casa Hellmund pasó de la exportación de café y cacao a la venta de productos fotográficos?”, ella misma responde que ello se debe a que “los mejores hombres se crecen ante las dificultades y los venezolanos –nativos o de corazón– son una notable muestra de ello”. Como complemento Carlos Eduardo Hellmund, señala que “El primer golpe bajo lo tuvieron que afrontar en 1914, con la Primera Guerra Mundial. En ese momento quebramos porque nuestros negocios con Europa eran a crédito”.

4. Primeros negocios a los que se dedicaron los Hellmund en Venezuela: exportación de café, cacao y especias e importación de alimentos y licores, y representación de la Compagnie Genérale Transatlantique.

El hecho es que los Hellmund, luego de vender todas sus propiedades a fin de honrar sus deudas, para recomenzar “cambiaron de ramo y comenzaron a importar cualquier cosa que se vendiera, incluyendo vasos irrompibles que eran el último grito de la moda”, según el presidente de la compañía. Será en 1925 cuando terminan apostando por un nuevo negocio al comercializar equipos fotográficos. “No sospechaban que, después de muchos altibajos, estas serían las ventas que los llevarían a la cúspide. Consiguieron la distribución de las marcas alemanas Agfa y Leica y, además, vendían artículos deportivos e instalaron el primer detal fotográfico moderno de Venezuela y un laboratorio donde se revelaban y copiaban películas en blanco y negro”. A este período, cuando la firma estaba ubicada en la avenida Norte nº 25, en pleno corazón de la ciudad, corresponde la publicación del plano que hoy hemos mostrado.

Luego de otro bache asociado a la Segunda Guerra Mundial cuando las firmas alemanas Agfa y Leica cerraron sus puertas, la Casa Hellmund logró en 1950 “que la Eastman Kodak Company le concediera la distribución de sus productos. (…) ‘En 1966, cuando sus productos estaban mejor posicionados en el mercado nacional, Kodak decidió comprar a la Casa Hellmund para fundar Kodak de Venezuela’. Pero este inconveniente no les hizo desistir, por lo que ese mismo año volvieron a fundar la compañía ‘y comenzamos a vender material fotográfico otra vez’. Fue en 1970 cuando iniciaron la representación de Fuji Photo Film, que actualmente es la empresa de fotografía e imagen más grande del mundo”.

5. Anuncios de las cámara AGFA Billy y BOX 24 de los años 1930, de las cuales los Hellmund eran representantes exclusivos en Venezuela.
6. Anuncios de los productos Kodak de la década de 1950 cuando los Hellmund pasaron a ser sus representantes en Venezuela.
7. La Casa Hellmund en pleno siglo XXI.

Hoy, la Casa Hellmund con 161 años de vida sigue siendo un negocio familiar muy rentable que, en manos de una nueva generación, tuvo de nuevo el olfato de migrar al mundo digital comenzando el presente siglo para luego “liderar la comercialización de equipos para la captura, el tratamiento y la impresión de imágenes, atendiendo las necesidades de fotógrafos profesionales y aficionados, de editores de medios de comunicación y del mundo corporativo, científico y académico”. Por su parte, Carlos Eduardo Hellmund, quien ya cuenta con 86 años, desarrolló una interesante e importante carrera como fotógrafo, ampliamente reconocida dentro del medio artístico.

Regresando, para concluir, al asunto que originó la presente nota, se puede decir que la incorporación de información que va más allá del damero central de la ciudad en el plano que hoy hemos publicado, reafirma la tendencia de representaciones anteriores acerca de cómo el casco urbano tradicional de Caracas, que aún se mantiene como principal escenario de las actividades político-administrativas, comerciales y financieras, dejaría de ser progresivamente el asiento residencial por excelencia que ostentaba desde la época colonial. La llamativa presencia al oeste de la recién finalizada urbanización Nueva Caracas (Catia), de El Paraíso hacia el sureste, del “Estado” Sarría y Santa Rosa al noreste, amén de la ruta que comunicará con la “Carretera del Este” donde se asoma lo que será la Plaza Venezuela, así lo confirman.

IGV/ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Iván González Viso

  1. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

2. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y Colección Iván González Viso

3. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html

4. https://www.elimpulso.com/2016/06/10/tiempos-del-cacao-lara/ y https://fr.wikipedia.org/wiki/Compagnie_g%C3%A9n%C3%A9rale_transatlantique

5. https://ar.pinterest.com/pin/236509417916564331/ y http://www.camarassinfronteras.com/eho_box_182/eho_box_182.html

6. https://www.alamy.es/1950-el-anuncio-de-la-pelicula-kodachrome-de-kodak-anuncio-en-revista-americana-en-1954-image67979454.html

7. https://www.coroflot.com/kerbis/casa-hellmund