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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 382

Un conocido viajero británico que visitó Venezuela en el año 1810 escribió respecto a su viaje desde la Guaira a Caracas lo siguiente:

“…al viajero recién llegado se le trata de una manera parecida a la forma de tratamiento que se le da a un fardo de mercancía. Se le coloca encima de una mula provista de una especie de silla y estribos moriscos, torpes e inconvenientes, tal es como se emplean en España, y antes de llegar a Caracas, tiene generalmente que servirse de sus espuelas y paciencia. La carretera está pavimentada en muchas partes sin lo cual sería intransitable por completo durante el tiempo lluvioso. En sus partes más pendientes asciende por zigzags; pero algunas veces es tan estrecha que dos mulas cargadas no pueden pasar una a la otra”

La cita, tomada de la página 4 del folleto promocional La Guaira and Caracas Railway publicado en 1934 por la empresa La Guaira and Caracas CO. LTD., de donde también proviene el mapa que ilustra nuestra postal del día de hoy, muestra una situación muy diferente a que presentaba la comunicación entre ambas poblaciones un año antes de la muerte de Gómez.

El pequeño plano, que figura en la última página del folleto, muestra con claridad con una delgada línea roja la ruta del ferrocarril entre la ciudad puerto de la Guaira y Caracas. Este plano, a diferencia de los planos convencionales, muestra el norte hacia abajo; a Caracas en la parte superior y a La Guaira en la parte inferior, para explicitar el recorrido ascendente desde la costa hacia la capital del ferrocarril que iniciaba su ruta en la ciudad puerto.

1. Portada del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

La Guaira and Caracas CO. LTD. empresa encargada de administrar el transporte ferroviario entre la costa de La Guaira y el valle de Caracas con sede en Dashwood House 69, Old Broad Street, Londres, hace circular un impreso bilingüe destinado a promover el ferrocarril y el país en una época en que ya el automóvil había ganado terreno como medio de transporte en Venezuela.

A pesar de que desde el puerto a la capital la distancia era de tan solo 11 km. en línea recta, la ruta por ferrocarril alcanzaba los 37 km. gracias a los valles y las curvas de las montañas.

Para 1934, el ferrocarril de la Guaira y Caracas ofrecía un servicio muy conveniente y rápido de trenes de pasajeros que salía desde ambas ciudades cada hora, desde las 6:00 a.m. hasta las 6:00 p.m. La ruta que comenzaba en la estación del ferrocarril ubicada en los muelles de la Guaira, seguía por la playa por 2 km. hasta el pequeño Balneario de Maiquetía, y luego comenzaba a ascender en una pendiente que variaba entre 3% y el 4% hasta el kilómetro 33, donde alcanzaba una altitud de 946 m. sobre el nivel del mar, después de recorrer las faldas de las montañas que se encuentran entre la meseta alta en la cual está situada la capital, y la costa.

Esta diferencia de altura se verifica en la sección que acompaña al plano donde se evidencian cada uno de los puntos que de manera ascendente recorre el tren sorteando la cadena montañosa del Ávila. La ruta salía de la Guaira hasta Maiquetía (50 pies), luego pasaba por el Rincón (300 pies), atravesaba el Túnel 1 (669 pies), seguía a Curucutí (1079 pies), luego atravesaba el Túnel número 2 (1316 pies), seguía al sector de los llamados zigzag (1.533 pies), luego pasaba por Boquerón (2.021 pies), llegaba a Peña de Mora (2.295 pies), luego a Ojo de Agua (2.667 pies), Cantinas (2.903 pies), Blandín (2.892 pies), Catia (3.105 pies), y Agua Salud (3.020 pies), para finalmente llegar a Caracas (2.984 pies). En total la ruta ascendía hasta los 3.105 pies en su punto más alto, Catia.

Esta variación de alturas lógicamente permitía observar el cambio progresivo del paisaje a medida que se ascendía a la capital o descendía al litoral, como se muestra en la ilustración de la portada del folleto. Así, durante el trayecto, se podía observar el contraste entre la árida geografía costera de la Guaira y la exuberancia de la vegetación y la fauna tropical de la sierra del Ávila y la llegada al valle de Caracas.

2. Páginas interiores del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

La construcción del ferrocarril de la Guaira comenzó en 1882 y finalizó en 1883 cuando en el mes de julio llevó sus primeros pasajeros. “Supervisado por el ingeniero Jesús Muñoz Tébar, utilizando un promedio de 1.807 peones por día, la obra fue exitosamente concluida e inaugurada por el presidente Guzmán Blanco el 25 de julio de 1883, como parte de las celebraciones del centenario del natalicio del Libertador Simón Bolívar” encontramos en https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/f/ferrocarriles/. Funcionó por medio de vapor hasta el año de 1927, cuando a fin de proveer un servicio adecuado a las necesidades modernas se electrificó.

En cuanto al puerto de La Guaira, hasta el año 1885 fue un simple fondeadero, hasta que una compañía británica se encargó de la construcción del tajamar. Más tarde el muelle se completó permitiendo el tránsito de aproximadamente 250.000 toneladas de carga por año. Así, el ferrocarril se convirtió en un medio de transporte indispensable para trasladar mercancías que se descargaban de los buques y se almacenan por la corporación del puerto de la Guaira en sus depósitos. Una vez almacenadas, las mercancías eran examinadas por las autoridades aduaneras, y después despachadas. La frecuencia del servicio permitía que las mercancías de los almacenes llegasen a Caracas a tiempo y sin demora.

3. Páginas interiores del folleto publicado por La Guaira and Caracas CO. LTD. en 1934.

En cuanto a la información contenida en el folleto de promoción turística de 27 páginas publicado en 1934, que pretendía transmitir la imagen de Venezuela como un país de progreso, abierto al visitante, éste también contenía un detallado mapa de Venezuela (patrocinado por Shell) en cuya parte inferior se señalaban las principales ciudades del país y su número de habitantes. También un plano de la “parte central” de Caracas con los lugares que se debían visitar: la casa natal del Libertador, el Museo Boliviano, el Capitolio, el Caracas Country Club, el hotel Majestic, el Mercado, el Teatro Municipal, el Nuevo Circo, el Palacio de Miraflores, el Panteón, el Paraíso y la Universidad.

Allí también se promociona el Hipódromo Nacional haciéndolo parecer igual a sus similares extranjeros. Un lugar que durante la temporada de carreras era el sitio preferido por el alto mundo capitalino.

Imágenes de época del puerto de La Guaira, Caracas, el Capitolio, la ruta del ferrocarril, el Hotel Miramar, la Universidad, el Hipódromo y otras ilustran el carácter de la ciudad.

Dentro de los anuncios del folleto es evidente la competencia de las líneas de transporte marítimo, donde la “Hamburg-Amerika Linie” (fundada en 1847) destaca sus nuevos buques transatlánticos: el “M.S Caribia” y el “M.S Cordillera”; la “Royal Netherlands Steamship” radicada en Amsterdam, que operaba un servicio regular de pasajeros entre Europa y Barbados, Trinidad, Venezuela, Curazao, Colombia, Panamá y Costa Rica, hacía gala de su “rapidez seguridad y confort”; la “Compagnie Generale Trasatlántique”, de buques a vapor con sede en Londres, representada localmente por Roche y Compañía, anunciaba su ruta regular desde Plymouth hasta Leaward y las islas Windward llegando a Venezuela,  Colombia, Panamá y Costa Rica; y la empresa «Fyffes Line», (cuyos agentes eran David Pardo en Caracas y A. Wallis Sucrs. en La Guaira), se mercadeaba como una línea de barcos a vela y a vapor especialmente construidos para el trópico con cabinas de primera clase con vista al mar. Junto a las mencionadas también estaban presentes la línea alemana “Horn Line” de Hamburgo; la “Red D line” norteamericana con sede en Nueva York; la “Societá Italia Flotte Riunite”; y la línea “Trasatlántica Española”.

4. Página de publicidad de una línea marítima incorporada al folleto.

El transporte aéreo también tuvo un espacio en el folleto. La línea área Pan American Airways, destaca en su publicidad su riguroso sistema de inspección técnica de cada vuelo, y la regularidad de sus salidas para Cumarebo y Maracaibo, así como para Maturín, Caripito y Puerto España. A su vez el moderno vehículo Ford de 1934, distribuido por la empresa El Automóvil Universal en Caracas, junto al plano de carreteras patrocinado por Shell, eran señal del crecimiento y popularización del vehículo a motor gracias al crecimiento petrolero.

Finalmente, a partir de finales de los años 30 el ferrocarril dejaría de ser un medio de transporte aconsejable para viajar entre La Guaira y Caracas debido a la caída gradual de la economía agroexportadora, precipitada por la crisis de 1930 y la decidida política de construcción de la red de carreteras en el transcurso de las primeras décadas del siglo XX. A partir de 1931, La Guaira and Caracas CO. LTD. dejó de pagar dividendos a sus accionistas por pérdidas en el negocio. El traslado del mar al valle sobre rieles y durmientes, estaba ya en aprietos.

Quizás por ello en 1934, La Guaira and Caracas CO. LTD. intento impulsar en este folleto turístico, el cómodo viaje en ferrocarril entre La Guaira y Caracas que se popularizó a partir de 1883, y se posicionó como un eficiente medio de transporte de carga y pasajeros.

La época del paseo en ferrocarril entre la capital y el mar llegaría a su fin más temprano que tarde en 1951, al no poder competir con las ventajas del automóvil particular, la extensión de la red de carreteras y los precios de los combustibles provenientes del petróleo.

IGV

Procedencia de las imágenes

Todas. La Guaira and Caracas CO. LTD., La Guaira and Caracas Railway, Folleto promocional (1934)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 374

Entre la elaboración por parte del ingeniero Ricardo Razetti de su último «Plano de Caracas» en 1929 y la aparición en 1934 del «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl, dos de los documentos mejor logrados en lo que a representación cartográfica de la ciudad se refiere, transcurren los últimos años del gomecismo y se vive una clara la bonanza económica en el país producto del incremento en la producción petrolera, que vendrían acompañados del aumento en el número de visitantes y turistas que buscaban recorrer y conocer la capital venezolana.

Es así como la necesidad de orientarse en una ciudad compleja como Caracas, donde se mezclaban dos nomenclaturas distintas (la tradicional de las esquinas y la construida a partir de ejes soportados en los puntos cardinales que ya Razetti recogió en su último plano), sumada a la comprensión del valor del mapa turístico como forma de publicidad, fomentarían la aparición de nuevos planos con sistemas de orientación promovidos por empresas privadas.

1. «Plano de Caracas» de Ricardo Razetti de 1929 (izquierda) y «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl de 1934 (derecha).

Entre ellos cabe destacar el plano de Caracas de 1933 patrocinado por C. Hellmund W. & CA., distribuidor exclusivo de películas fotográficas, placas, cámaras y papeles de revelado marca AGFA, con el fin de promocionar la legendaria cámara AGFA Billy, precisa y económica de rollo; y la cámara BOX 24, ideal para adultos y niños, que hemos seleccionado para ilustrar nuestra postal del día de hoy.

La particularidad que ofrece esta representación es que promociona un “Sistema especial para localizar las esquinas y los sitios principales de la ciudad de Caracas”, basado en un sistema de coordenadas con letras y números situados en los bordes del plano, que operaba de la siguiente forma:   “Busque el objeto conforme al orden alfabético, la esquina o lugar que debe localizar. Al margen hallará la letra y el número que le indicarán las columnas que usted debe recorrer, y en el punto de encuentro de ambas, localizará a la esquina o lugar buscado. Ejemplo: Deseamos allá en la esquina de “Pele el Ojo”. Buscaremos al dorso en la letra P, la palabra “Pele el Ojo”, a su margen veremos indicado S-7. Recorreremos la columna perpendicular S y la horizontal 7. En el cuadrado que forma la coincidencia de ambas columnas encontraremos inmediatamente “Pele el Ojo”.

2. Detalles de los planos de Razetti 1929 (izquierda) y de C. Hellmund W. & CA. de 1932 (derecha) donde se aprecian las diferencias en cuanto al sistema usado para la nomenclatura de las calles del centro de Caracas.

Lo anterior supone un paso adelante a lo mostrado por el plano de Razetti de 1929 donde en un pequeño recuadro se intentó implementar una nomenclatura cartesiana para las calles, partiendo de unos ejes sur y norte, este y oeste que comienzan en la plaza Bolívar. Este sistema, que buscaba separarse del que dictan las costumbres y la historia de la ciudad, reflejada en nombres de esquinas, apuntaba a la posibilidad de extenderlo a todo el valle; algo que ciertamente no iba a suceder.

En el plano que hoy nos ocupa, también se puede notar, además de la demarcación clara de las parroquias centrales, la irregularidad de la retícula que se superpone a la ciudad, donde las distancias de las coordenadas no son iguales en ningún sentido, lo cual denota su origen netamente comercial con fines eminentemente prácticos.

También, el mapa patrocinado porC. Hellmund W. & CA. aparece un año antes de otro publicado el año 1933 titulado como “Plano esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)” con el cual presenta más semejanzas que con el de Razetti en virtud de que el comerciante de origen alemán seguramente se encontraba asociado a la mencionada guía.

3. «Plano Esquemático de Caracas (Propiedad de la Guía Comercial y Administrativa de Caracas)» de 1933.

Con respecto al auspiciante del mapa podemos decir que la firma C. Hellmund & Cía. se origina en el momento en que Cornelio Hellmund, luego de venir a Venezuela desde su natal Alemania en 1862, se convierte en sucesor de la corporación de su suegro Gregorio Cuello, dedicada a “la exportación de café, cacao, especies, más la importación de alimentos, licores y a la representación de la naviera Compagnie Genérale Transatlantique”, de acuerdo al reportaje “Casa Hellmund. Del cacao a la fotografía: Más de 100 años creciendo por Venezuela”, preparado por Avarelys Figueredo en 2002 con base en una entrevista a Carlos Eduardo Hellmund (nacido en 1937), presidente de la compañía, publicado en https://www.800guia.com.

Al preguntarse Figueredo¿cómo fue que Casa Hellmund pasó de la exportación de café y cacao a la venta de productos fotográficos?”, ella misma responde que ello se debe a que “los mejores hombres se crecen ante las dificultades y los venezolanos –nativos o de corazón– son una notable muestra de ello”. Como complemento Carlos Eduardo Hellmund, señala que “El primer golpe bajo lo tuvieron que afrontar en 1914, con la Primera Guerra Mundial. En ese momento quebramos porque nuestros negocios con Europa eran a crédito”.

4. Primeros negocios a los que se dedicaron los Hellmund en Venezuela: exportación de café, cacao y especias e importación de alimentos y licores, y representación de la Compagnie Genérale Transatlantique.

El hecho es que los Hellmund, luego de vender todas sus propiedades a fin de honrar sus deudas, para recomenzar “cambiaron de ramo y comenzaron a importar cualquier cosa que se vendiera, incluyendo vasos irrompibles que eran el último grito de la moda”, según el presidente de la compañía. Será en 1925 cuando terminan apostando por un nuevo negocio al comercializar equipos fotográficos. “No sospechaban que, después de muchos altibajos, estas serían las ventas que los llevarían a la cúspide. Consiguieron la distribución de las marcas alemanas Agfa y Leica y, además, vendían artículos deportivos e instalaron el primer detal fotográfico moderno de Venezuela y un laboratorio donde se revelaban y copiaban películas en blanco y negro”. A este período, cuando la firma estaba ubicada en la avenida Norte nº 25, en pleno corazón de la ciudad, corresponde la publicación del plano que hoy hemos mostrado.

Luego de otro bache asociado a la Segunda Guerra Mundial cuando las firmas alemanas Agfa y Leica cerraron sus puertas, la Casa Hellmund logró en 1950 “que la Eastman Kodak Company le concediera la distribución de sus productos. (…) ‘En 1966, cuando sus productos estaban mejor posicionados en el mercado nacional, Kodak decidió comprar a la Casa Hellmund para fundar Kodak de Venezuela’. Pero este inconveniente no les hizo desistir, por lo que ese mismo año volvieron a fundar la compañía ‘y comenzamos a vender material fotográfico otra vez’. Fue en 1970 cuando iniciaron la representación de Fuji Photo Film, que actualmente es la empresa de fotografía e imagen más grande del mundo”.

5. Anuncios de las cámara AGFA Billy y BOX 24 de los años 1930, de las cuales los Hellmund eran representantes exclusivos en Venezuela.
6. Anuncios de los productos Kodak de la década de 1950 cuando los Hellmund pasaron a ser sus representantes en Venezuela.
7. La Casa Hellmund en pleno siglo XXI.

Hoy, la Casa Hellmund con 161 años de vida sigue siendo un negocio familiar muy rentable que, en manos de una nueva generación, tuvo de nuevo el olfato de migrar al mundo digital comenzando el presente siglo para luego “liderar la comercialización de equipos para la captura, el tratamiento y la impresión de imágenes, atendiendo las necesidades de fotógrafos profesionales y aficionados, de editores de medios de comunicación y del mundo corporativo, científico y académico”. Por su parte, Carlos Eduardo Hellmund, quien ya cuenta con 86 años, desarrolló una interesante e importante carrera como fotógrafo, ampliamente reconocida dentro del medio artístico.

Regresando, para concluir, al asunto que originó la presente nota, se puede decir que la incorporación de información que va más allá del damero central de la ciudad en el plano que hoy hemos publicado, reafirma la tendencia de representaciones anteriores acerca de cómo el casco urbano tradicional de Caracas, que aún se mantiene como principal escenario de las actividades político-administrativas, comerciales y financieras, dejaría de ser progresivamente el asiento residencial por excelencia que ostentaba desde la época colonial. La llamativa presencia al oeste de la recién finalizada urbanización Nueva Caracas (Catia), de El Paraíso hacia el sureste, del “Estado” Sarría y Santa Rosa al noreste, amén de la ruta que comunicará con la “Carretera del Este” donde se asoma lo que será la Plaza Venezuela, así lo confirman.

IGV/ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Iván González Viso

  1. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

2. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y Colección Iván González Viso

3. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html

4. https://www.elimpulso.com/2016/06/10/tiempos-del-cacao-lara/ y https://fr.wikipedia.org/wiki/Compagnie_g%C3%A9n%C3%A9rale_transatlantique

5. https://ar.pinterest.com/pin/236509417916564331/ y http://www.camarassinfronteras.com/eho_box_182/eho_box_182.html

6. https://www.alamy.es/1950-el-anuncio-de-la-pelicula-kodachrome-de-kodak-anuncio-en-revista-americana-en-1954-image67979454.html

7. https://www.coroflot.com/kerbis/casa-hellmund

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 351

Nuestra postal del día de hoy dedicada a reproducir el “Mapa índice de los lotes adjudicados por el Sindicato Blandín a sus suscriptores”, trazado por la Oficina de Ingeniería Edgar Pardo Stolk sobre el General Plan del Caracas Country Club (plano nº23, archivo 7947), Caracas, Venezuela, de Olmsted Brothers-Landscape Architects, Brookline, Massachusetts, fechado en noviembre de 1928, nos permite repasar varios aspectos involucrados a la creación de esa urbanización, sus antecedentes y su significado dentro del desarrollo de la trama urbana de la capital venezolana.

El primer asunto que puede ofrecernos pistas sobre los antecedentes del tema que abordaremos tiene que ver con el momento en el que un “selecto grupo de personas de la sociedad caraqueña” encabezado por los señores William Phelps, Robert Wesselhoeft y A. Mustard, quienes para entonces ya habían comenzado a practicar el golf, deciden fundar en 1918 el “Caracas Golf Club”, antecedente directo de lo que hoy conocemos como “Caracas Country Club”. El acta constitutiva sería firmada por ciento treinta y cuatro personas y el sitio escogido para albergar las primeras actividades y luego la correspondiente casa-club, se ubicaría en el sector Las Barrancas de la Hacienda La Vega, área que luego llevó el nombre de La Quebradita.

1. Primera ubicación del Caracas Golf Club, luego Caracas Country Club, en el sector Las Barrancas de la Hacienda La Vega (extremo oeste de la actual avenida San Martín, entrada de la urbanización Vista Alegre)
2. Las instalaciones del club desde el este (f.1920s).

Tal y como señala Hannia Gómez en “An experimental green” texto publicado en su blog Desde la memoria urbana el 19 de septiembre de 2019, el lugar donde funcionaría el club era “…una amplia franja de piedemonte en forma de media luna que se extendía al norte del rio Guayre, del Camino Real (hoy Avenida San Martín) y de la línea del Ferrocarril, llegando hasta el sitio llamado ‘Cruz de la Vega’ (la esquina del mismo nombre aún se conserva). Los terrenos de suave pendiente combinaban una vasta sabana de árboles ocasionales, en su mayoría hermosos Cujíes, con una serie de barrancos”.

El acondicionamiento de los terrenos se llevó a cabo de forma progresiva desde su estado inicial “con un solo solo green y nueve diferentes tees de salida … hasta convertirse en una nueva cancha formal con 9 hoyos con su propio tee y su propio green, diseñada por el arquitecto de golf norteamericano Charles Henry Banks (quien luego también proyectaría los campos de golf de Blandín) y que duró en vigencia hasta la mudanza del club en 1930”. Sobre una explanada de 5.000 m2 cercana al Camino Real se decidió ubicar la casa-club, terminada de construir en 1923 y cuya autoría se la disputan entre el fundador Robert Wesselhoeft y el para entonces joven arquitecto, recién llegado de Europa, Alfredo Jahn López, quien en 1926 diseñaría la sede del Club Paraíso. El camino de acceso se ubicaba en el lugar donde hoy se encuentra el monumento a Artigas al final de la avenida San Martín en la entrada de la urbanización Vista Alegre.

3. Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux. Central Park, Nueva York (1858).

Así, cuando en 1928 el Sindicato Blandín (constituido por las familias Vaamonde, Phelps, Hauck, Brandt, Machado y Arismendi), por sugerencia de Nelson Rockefeller, encarga a la ya mencionada firma Olmsted Brothers-Landscape Architects (proyectistas de Central Park de Nueva York), el diseño al este de la ciudad de una urbanización campestre que contendría 18 hoyos para practicar el golf, en los terrenos que ocupaban la antigua Hacienda Blandín junto a los de las haciendas Lecuna, el Samán y la Granja, se trasladará el antiguo Caracas Golf Club (ya para entonces denominado Caracas Country Club) a una nueva sede, dejando atrás los terrenos acondicionados de La Quebradita, contratándose para el diseño del nuevo campo al ya conocido especialista Charles Henry Banks.

4. Crecimiento de Caracas hacia el este plasmado en el «Plano de Caracas y sus alrededores» de Eduardo Rohl (1934).
5. Detalle del plano de Rohl en el que se ve el trazado del Country Club (izquierda) y foto aérea de la construcción de la urbanización en fechas cercanas a 1930 (derecha).

De esta manera, la urbanización Country Club, proyectada en 1928, construida por etapas y terminada en 1941 se convertiría, tras Los Chorros (1914-1935) y junto a Los Palos Grandes (1928-1940) y La Florida (1929), en pionera dentro del racimo de desarrollos que hacia el este ya empezaban a poblar el valle de Caracas producto de la venta de los terrenos de las haciendas que los ocupaban. De esa manera también surgirían Campo Alegre (1932), San Bernardino (1939), Los Caobos (1939-1941) y Altamira (1943-1944).

Por otra parte, como señalan María Isabel Peña e Iván González Viso en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), el Caracas Country Club “es un desarrollo pionero del urbanismo residencial en la ciudad, que logró integrar el diseño urbano con el paisajismo natural del valle (…) La firma norteamericana de Olmsted, padre del paisajismo americano (…), planteó aprovechar el valor del escénico paisaje de la Hacienda Blandín, la presencia de grandes árboles como mangos, bucares rosados, mijaos y sus incomparables vistas sobre el valle de Chacao y el pico Ávila. El plan maestro colocó la casa club en el mismo sitio donde se ubicaba la casa de hacienda, manteniendo la relación entre la vieja casona y su entorno, reafirmando los valores paisajísticos del existente camino Blandín flanqueado por palmas washingtonias en la avenida principal y un inolvidable túnel de bambú en el acceso a la casa club. El puente sobre la quebrada Chacaíto (siglo XVIII) también se mantuvo en su ubicación tradicional, mientras que la vía de acceso, paralela a la quebrada de Chacaíto, se planteó a lo largo del arroyo que regaba la plantación de café, lo que reforzó la costumbre de arbolar las entradas a las haciendas en el valle de Caracas, entre los años 30 y 40 (tal como la avenida Vollmer en San Bernardino o la avenida del Parque en Campo Alegre)”.

6. La urbanización en plena construcción (izquierda) y ya concluida en fechas cercanas a su inauguración (derecha).
7. Dos vistas de los campos de golf y una de la vialidad principal.

También, continúan Peña y González Viso, “los campos de golf, diseñados por el arquitecto norteamericano C. H. Banks, fueron construidos en dos etapas (nueve hoyos en 1930, y el resto en 1934), preservando la topografía natural de las faldas del Ávila y reforzando las vistas hacia las colinas del sur y la montaña. Para conservar intactos los árboles centenarios que aún hoy vemos florecer, se trazaron parcelas de formas irregulares y se desvió el trazado de las calles, colocando grandes extensiones de grama bordeadas por masas de árboles al mejor estilo del movimiento internacional Garden City”.

Con relación a los proyectistas quizás valga la pena señalar que la firma Olmsted se originó en el otoño de 1857, cuando Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux acordaron participar en el concurso de diseño de Central Park en Nueva York. Cuando su plan «Greensward» recibió el primer premio en abril de 1858, los dos hombres se comprometieron a supervisar la construcción del parque: Olmsted como arquitecto en jefe y Vaux en una posición subordinada como arquitecto consultor. Durante los siguientes siete años colaboraron en diferentes trabajos, pero aparentemente no tenían ningún acuerdo formal de asociación. Esta situación cambió en el otoño de 1865, cuando formaron la firma de Olmsted, Vaux & Co. con la cual obtuvieron varios encargos importantes. Olmsted también fue socio del estudio de arquitectura Vaux, Withers & Co. Ambas sociedades se disolvieron en 1872.

8. Frederick Law Olmsted (padre) y Calvert Vaux.
9. John Charles Olmsted y Frederick Law Olmsted (hijo) fundadores de Olmsted Brothers en 1898.

Luego, Frederick Law Olmsted creará F.L. Olmsted & Co, y en 1893 junto a John Charles Olmsted (su sobrino e hijo adoptivo) y Charles Eliot fundará Olmsted, Olmsted & Eliot. Después de 1895, Olmsted ya no ejerció activamente y dos años más tarde, tras la muerte de Eliot, los socios restantes de la firma, John Charles Olmsted y Frederick Law Olmsted, Jr. la rebautizaron como F.L. & J.C. Olmsted. Al año siguiente, la firma se hizo conocida como Olmsted Brothers.

Para cuando a Olmsted Brothers se le encarga el proyecto del Caracas Country Club ya J.C. Olmsted había fallecido (1920) y había quedado al frente de la firma Frederick Law Olmsted, Jr., sumándose luego como socios de pleno derecho James Frederick Dawson en 1922, Percival Gallagher en 1927, Edward Clark Whiting en 1927 y Henry Vincent Hubbard también en 1927, todos arquitectos paisajistas formados en la oficina. Para entonces la compañía Olmsted Brothers-Landscape Architects ya era la más importante de los Estados Unidos en su ramo.

10. Postal que muestra el acceso a la casa-club (c.1935.).
11. Fachada y planta de la casa-club.

Con relación al diseño de la casa-club del Caracas Country Club, sólo agregar que sería William H. Phelps quien invitaría a Cliford Charles Wendehack, quien fuera su compañero de estudios en la escuela de Lawrenceville, a participar en el concurso internacional que el Sindicato Blandín había organizado para tal fin. Una vez declarado ganador, Wendehack quien había presentado una propuesta en estilo Spanish revival vería como se le abrían las puertas para realizar en Caracas “gran cantidad de obras, empezando por una serie de casas-modelo para la venta en el propio club, con cinco tipologías que eran todas variaciones de un mismo tema, en torno siempre a una torre cilíndrica”, señalará Hannia Gómez en Our architects en Caracas, catálogo de la exposición del mismo nombre realizada en 2017.

La construcción de la casa-club “estuvo a cargo de Carlos Guinand Sandoz, quien resolvió gran parte de su arquitectura e hizo aportes fundamentales en su imagen final. Inaugurada en diciembre de 1930, esta obra representa una de las mejores realizaciones en su tipo en Venezuela”, señalará González Viso en Caracas del valle al mar

12. Manuel Cabré y El Ávila pintado desde el Caracas Country Club.

Desde su finalización, los campos de golf del Caracas Country Club se convirtieron lugar de visita frecuente para los caraqueños y en el sitio predilecto desde donde Manuel Cabré realizó buena parte de las obras donde el cerro El Ávila sería el protagonista principal, encontrando allí encuadres y lugares que convirtieron esa serie de pinturas en una colección memorable.

Como se indica en www.ccscity450.com, a mediados de los años setenta, dado el incremento del tráfico por las calles de la urbanización y el paulatino aumento de la inseguridad, “los campos de golf fueron cercados y posteriormente amurallados, impidiendo su contemplación al paso y negando una de las experiencias escenográficas más hermosas de Caracas, donde el paisajismo acompaña las vistas hacia el Ávila de manera única”.

13. Vista aérea de la urbanización en la actualidad.

Wikipedia por su parte señala: “En dos ocasiones (2006 y 2010) el gobierno de la Alcaldía mayor y el central propusieron dar un uso diferente al CCC para construir edificios residenciales en sus terrenos de golf, pero finalmente el proyecto no se llevó a cabo”.

Lo anterior ocurría pese a que en 2005 el Instituto del Patrimonio Cultural, había declarado a la urbanización Caracas Country Club (el parcelamiento, sus calles y casas) “Bien de Interés Cultural de la Nación”, publicándose así en la Resolución Nº 003-05 de fecha 20 de febrero, pasando, en consecuencia, a estar protegida por el artículo 178 de la Constitución Nacional.

Hoy en día el Caracas Country Club es considerado un importante pulmón vegetal y forma parte del patrimonio moderno de Caracas.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. http://guiaccs.com/obras/caracas-country-club/

1 y 2. http://hanniagomez.blogspot.com/2019/09/an-experimental-green.html

3. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:New_York_City-Manhattan-Central_Park_(Gentry).jpg

4. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

5. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/ y https://ceovenezuela.com/articulo/cesar-garcia-urbano-taylor-el-country-club-la-historia-de-caracas-en-una-sola-urbanizacion/

6. Colección Crono Arquitectura Venezuela y http://guiaccs.com/obras/caracas-country-club/

7. http://guiaccs.com/obras/caracas-country-club/ y https://www.ccscity450.com/obra/campos-de-golf-caracas-country-club/

8. https://www.olmsted.org/the-olmsted-legacy/frederick-law-olmsted-sr y https://www.nps.gov/people/calvert-vaux.htm

9. https://www.olmsted.org/the-olmsted-legacy/john-charles-olmsted y https://www.olmsted.org/the-olmsted-legacy/frederick-law-olmsted-jr

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

11. http://guiaccs.com/obras/casa-club-caracas-country-club/

12. https://www.revistafairway.com/venezuela/cabre-pintaba-desde-el-caracas-country-club/

13. https://ceovenezuela.com/articulo/cesar-garcia-urbano-taylor-el-country-club-la-historia-de-caracas-en-una-sola-urbanizacion/