El pasado lunes 1 de abril se cumplieron 100 años de la creación de la Bauhaus
La celebración de este importante aniversario de la que ha sido considerada la escuela de arquitectura, diseño y arte más influyente del siglo XX que, como se sabe, fue fundada por Walter Gropius en Weimar en 1919, ha venido acompañada de la creación de la asociación Bauhaus Verbund 2019 que dará vida a un festival, exposiciones y otros eventos, además de que en Berlin, Dessau y Weimar (las tres sedes por la que pasó a lo largo de sus 14 años de existencia) se inaugurarán tres museos dedicados a ella. Todos los contenidos vinculados a la extensa programación organizada pueden consultarse en bauhaus100.de eje del proyecto y lugar de encuentro de todas las iniciativas asociadas a la celebración.
Así mismo, se ha acompañado toda esta iniciativa con la propuesta de un sistema de identidad visual cuyo elemento principal es un logo en el cual el número 100 pasa a ser el punto central del diseño y que como señala Stephanie Kurz de la agencia Stan Hema (a la que se dio esta responsabilidad) el carácter bold del mismo, se convierte en «una ventana a través de la que se puede ver el mundo». Además, el logo viene acompañado del texto jahre bauhaus en alemán o yearsofbauhaus en inglés, todo en minúscula y con una tipografía tan amable como sencilla que queda en un segundo plano bajo el número 100. Sobre el concepto y desarrollo de toda la propuesta de dotar de identidad al evento conviene visitar http://www.brandemia.org/la-bauhaus-cumple-100-anos-con-este-logo-conmemorativo. Laura Fernández autora de la reseña resume: “Dado que la experimentación tipográfica fue una parte importante en las aportaciones de la Bauhaus –gracias, entre otros, a Herbert Bayer y Paul Renner–, esta propuesta tipográfica carece de personalidad, pero funciona bien como conjunto”.
Accediendo a https://www.20minutos.es/noticia/3602904/0/bauhaus-aniversario-centenario-weimar-dessau-berlin/ nos hemos enterado que Taschen no se ha quedado atrás y ha presentado una nueva edición actualizada de un clásico de la editorial con motivo del centenario. Realizada en colaboración al Bauhaus-Archiv de Berlín, reúne 550 ilustraciones, incluyendo 250 nuevas fotografías, documentos, bocetos, planos arquitectónicos y biografías de personajes claves del movimiento como Josef Albers, Walter Gropius, Gertrud Grunow, Paul Klee, Ludwig Mies van der Rohe y Lilly Reich. 400 páginas que no tienen desperdicio. También la editorial ha preparado con motivo del centenaio un libro de 480 páginas titulado Bauhausmädels. A Tribute to Pioneering Women Artists en homenaje a sus figuras más infravaloradas: las llamadas Bauhausmädels o «chicas de la Bauhaus», una expresión que se utilizó en la época para referirse a las jóvenes que decidieron romper con los roles de género tradicionales para construirse un futuro más creativo. El volumen presenta a 87 artistas y artesanas -entre ellas Marianne Brandt, Gertrud Arndt y Lucia Moholy- a través de textos y retratos fotográficos, muchos de ellos inéditos hasta la fecha.
En el contexto que aborda el libro Bauhausmädels. A Tribute to Pioneering Women Artists, Gregor Schnitzler ha dirigido el film Bauhaus preparado especialmente para la televisión pública alemana que puede verse desde el 1 de abril en film.es. La película narra la historia de Lotte Brendel, una joven estudiante que en contra de la voluntad de sus progenitores decide ingresar en la escuela dirigida por Walter Gropius. El personaje se inspira en la figura de la diseñadora Alma Siedhoff-Buscher, una de las muchas artistas que pasó por la Bauhaus y a las que los libros de historia relegaron a un segundo plano.
Por su parte la Deutsche Welle (DW) ha montado en YouTube una serie de tres documentales de 42 minutos de duración cada uno, que bajo el título general de «Bauhaus, diseño para la sociedad» abarcan tres tópicos que permiten seguir la huella dejada por la mítica escuela: El código (capítulo 1), El efecto (capítulo 2) y La utopía (capítulo 3).
Finalmente, del repaso informativo que hemos hecho a los portales y páginas que se han abocado a recoger la noticia, buscando casi siempre resumir la historia de la escuela, recomendamos particularmente los siguientes:
Inaugurado el pasado jueves 28 de marzo e inspirado en las caprichosas formas de los cristales de la llamada rosa del desierto, el museo utiliza su expresividad para establecer un nexo entre la cultura beduina y la modernidad global. Un sistema orgánico de discos intersecados se extiende en torno al antiguo palacio Amiri, generando un recorrido ondulante en su interior: un viaje a través del pasado, el presente y el futuro del país.
El Museo Nacional de Catar es una apuesta del arquitecto francés por la innovación estructural como respuesta a la búsqueda de identidad formal. Con 40.000 m2 de superficie cubierta, el edificio está rodeado por un parque de 112.000 m2 que reinterpreta el paisaje desértico de Catar. En el extremo sur de la Corniche, el paseo marítimo que recorre la bahía de Doha, el museo es el primer monumento que se puede contemplar a la llegada al nuevo aeropuerto internacional; el edificio se convierte así en la imagen de bienvenida a Catar.
La estructura está constituida por una serie de discos de sección esférica con distintos diámetros y curvaturas variables. Los discos verticales son el soporte del edificio y transmiten el resto de cargas de los planos horizontales hasta la base. Los discos están formados por una estructura metálica radial con una envolvente impermeabilizante. En los intersticios entre ellos aparecen los vidrios con las carpinterías empotradas, de forma que desde el exterior aparentan no tener marco.
El diseño responde al clima local: grandes voladizos crean espacios en sombra, el metal, el hormigón y la vegetación son autóctonos, y las zonas de amortiguación térmica de los huecos del disco crean masa térmica reduciendo las cargas de enfriamiento. El hormigón de color arena se integra en el entorno húmedo y polvoriento. El edificio, como los habitantes del desierto cuya historia narra, está inspirado en la luz, la sombra y el movimiento fluido; crece de la tierra y se fusiona con ella.
Esta semana se conoció que la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV ya forma parte de los socios institucionales de ONU-Hábitat. Esto abre la puerta para la participación de la UCV, sus facultades e institutos en los nuevos retos para el futuro de las ciudades. También se supo que se está preparando un evento abierto en cuanto a la participación en el cual se busca conocer y aportar propuestas para ciudades venezolanas con base en la Nueva Agenda Urbana de ONU-Hábitat.
Este importante logro no hubiese sido posible sin el empuje y tesón de la Prof. Zulma Bolívar, coordinadora de este programas por la FAU con ONU-Hábitat, quien pese a la grave crisis que atraviesa el país no descansó hasta lograr el objetivo.
Nota
El Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT) es una agencia de las Naciones Unidas, con sede en Nairobi, que tiene el objetivo de promover ciudades y pueblos social y ecológicamente sostenibles.
La agencia fue establecida en 1978 después de la conferencia Hábitat I, desarrollada en Vancouver, Canadá. Entre su creación y el periodo 1997-2002 la agencia dispuso de pocos medios y sus objetivos no estuvieron muy claros, sin embargo, intentó mejorar las condiciones de vida en las ciudades, especialmente, de países en vías de desarrollo.
En el periodo 1997-2002 la agencia vivió una notable revitalización. De 2005 a 2010, su directora ejecutiva fue la tanzana Anna Kajumulo Tibaijuka y desde octubre de 2010 hasta 2017, el español Joan Clos. En diciembre de 2017, fue electa la malaya Maimunah Mohd Sharif, como nueva directora ejecutiva quien asumió la responsabilidad en enero de 2018.
Hoy, aunque dentro de nuestra línea de trabajo siempre hemos preferido no publicar notas luctuosas, tampoco quisiéramos dejar de comentar cómo en un lapso de tres meses han fallecido tres importantes arquitectos venezolanos: el 28 de diciembre, con 83 años, nos dejó Domingo “el Flaco” Álvarez; el 27 de febrero Pedro Lluberes (nacido en 1928); y el 12 de marzo Dirk Bornhorst (nacido en 1927) Tres figuras con una marcada impronta intelectual, vinculadas a la docencia y la profesión que con aproximaciones, producciones y protagonismos de muy distinto tono permitieron construir las bases disciplinares de lo que en la actualidad es la arquitectura nacional.
Arata Isozaki, nacido en Ōita, isla de Kyushu, Japón, es conocido como un arquitecto versátil, influyente e internacional. Al establecer su propia oficina en la década de 1960, Isozaki se convirtió en el primer arquitecto japonés en forjar una relación profunda y duradera entre Oriente y Occidente. Poseyendo un profundo conocimiento de la historia y la teoría arquitectónicas, y abrazando la vanguardia, nunca replicó el status quo sino que lo desafió. Y en su búsqueda por una arquitectura significativa, creó obras de gran calidad que, hasta el día de hoy, desafían las categorizaciones, reflejan su evolución constante y siempre tienen un enfoque fresco.
Durante los más de 50 años que Arata Isozaki ha estado diseñando, ha tenido un impacto en la arquitectura mundial, a través de sus obras, escritos, exposiciones, la organización de importantes conferencias y la participación en jurados de competencia.
Ha apoyado a muchos arquitectos jóvenes de todo el mundo para que tengan la oportunidad de realizar su potencial. En proyectos como el Fukuoka Nexus World Housing (1988-1991) o el programa Machi-no-Kao («la cara de la ciudad») de la Prefectura de Toyama, Japón (1991-1999), invitó a jóvenes arquitectos internacionales a desarrollar proyectos catalíticos en Japón. Las obras de Isozaki han sido descritas como heterogéneas y abarca descripciones que van desde lo vernacular hasta lo high tech, Lo que es claro es que no ha seguido tendencias, sino que ha forjado su propio camino. Una exploración temprana de su visión para las ciudades se ve en el proyecto ‘Ciudad en el aire’ (City in the Air), a comienzos de la década de los 60, para una ciudad de múltiples capas que se cierne sobre la ciudad tradicional.
Biblioteca de la Prefectura de Oita (1966)Museo de Arte Moderno de la Prefectura de Gunma (1974)
Sus primeros trabajos en su país natal, Japón, incluyen una obra maestra del brutalismo japonés, la Biblioteca Prefectural de Oita (1966). Proyectos como la Biblioteca Central de Kitakyushu (1974) y el Museo de Arte Moderno de la Prefectura de Gunma, inaugurados en 1974, revelan una exploración de una arquitectura más personal. En el museo, la clara geometría del cubo refleja su fascinación por el vacío y la cuadrícula, ya que busca alcanzar un equilibrio en el que mostrar obras de arte que cambian todo el tiempo.
Museo de Arte Contemporáneo en Los Ángeles (1986)Edificio del Team Disney en Florida (1991)
El alcance y el repertorio de Arata Isozaki se han ampliado a lo largo de los años para incluir proyectos de muchas escalas y tipologías y en numerosos países. En Estados Unidos, Isozaki es probablemente el más conocido por diseñar el Museo de Arte Contemporáneo en Los Ángeles (1986) y el edificio del Team Disney en Florida (1991). Mientras el primero es un estudio de la bóveda o lo que él llama «la retórica del cilindro», en el segundo se evidencia un uso más lúdico de las formas con un toque posmoderno.
Palau Sant Jordi para los Juegos Olímpicos de 1992 en BarcelonaMuseo de Arte CAFA (Academia Central de Bellas Artes) de China (2008)Centro Cultural de Shenzhen, China (2007)
Muchos conocen su trabajo a través de edificios tan significativos como el Palau Sant Jordi para los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona. Ha realizado trabajos ejemplares en China, como el Museo de Arte CAFA (Academia Central de Bellas Artes) de China, inaugurado en 2008 o el Centro Cultural de Shenzhen (2007) en Shenzhen, Guangdong.
Centro de Convenciones de Qatar (2011)Torre Allianz en Milán (2015)
Isozaki ha demostrado un extraordinario dinamismo en los últimos años con obras como el Centro de Convenciones de Qatar (2011), el Ark Nova (2013) diseñado con Anish Kapoor para las regiones de Japón afectadas por el terremoto y tsunami de 2011 y la poderosa, pero elegante Torre Allianz en Milán. Una vez más, es un testimonio de su capacidad para comprender el contexto en toda su complejidad y para crear un edificio notable, bien diseñado e inspirador que sea exitoso desde la escala de la ciudad hasta los espacios interiores.
Claramente, es una de las figuras más influyentes en la arquitectura mundial contemporánea en una búsqueda constante, sin miedo de cambiar y probar nuevas ideas. Su arquitectura se basa en una comprensión profunda, no solo de la arquitectura, sino también de la filosofía, la historia, la teoría y la cultura. Isozaki ha reunido a Oriente y Occidente, no a través de la mímica o como una universidad, sino a través de la forja de nuevos caminos. Isozaki ha dado un ejemplo de generosidad al apoyar a otros arquitectos y alentarlos en concursos o en trabajos colaborativos. Por todas estas razones, el Jurado del Premio Pritzker de Arquitectura ha elegido a Arata Isozaki como el laureado de esta edición 2019.
Jurado del Premio Pritzker 2019
Stephen Breyer: Corte Suprema de los Estados Unidos. Washington, DC.
André Aranha Corrêa do Lago: Embajador de Brasil en Japón.
Richard Rogers: Arquitecto y Premio Pritzker 2007. Londres, Inglaterra.
Kazuyo Sejima: Arquitecta y Premio Pritzker 2010. Japón.
Benedetta Tagliabue: Arquitecta y Académica. Barcelona, España.
Ratan N. Tata: Presidente Emérito de Tata Sons, el holding de Tata Group. Bombai, India.
Wang Shu: Arquitecto y Premio Pritzker 2012. China.
Martha Thorne (Directora Ejecutiva): Decana, IE School of Architecture & Design. Madrid, España.
Nota
La noticia del otorgamiento del Premio Pritzker a Arata Isozaki ha sido cubierta por toda la arquitectura especializada a lo largo del globo. Sin embargo, nos interesa rescatar como complemento al fallo del jurado algunos datos obtenidos de la página de Arquitectura Viva (AV) (http://www.arquitecturaviva.com/es/Info/News/Details/13627) y de la lectura crítica que desde El País ha hecho Anatxu Zubalbeascoa (https://elpais.com/cultura/2019/03/05/actualidad/1551793862_047750.html), artículos, ambos, que recomendamos leer.
De AV citamos que “estudió en la Universidad de Tokio, donde conoció a Kenzo Tange —la primera gran figura del Movimiento Moderno en Japón—, que fue determinante en su formación como arquitecto y en cuyo estudio trabajó hasta 1963, momento en que montó su propio despacho. Planteadas al calor del intento de Tange de fusionar el lenguaje occidental —en particular, el brutalismo de Le Corbusier— con la tradición japonesa, las primeras obras de Isozaki estuvieron definidas por el sincretismo. Sin embargo, llegados los convulsos años 1970, la inspiración en la tradición japonesa dejó pasó a un modo de proyectar en el que se conjugaban, en lo técnico, la pericia estructural, y en lo formal, un internacionalismo muy abierto a las diferentes tendencias de la época, que hicieron que pronto Isozaki fuera tenido tanto por un cosmopolita como por un ecléctico.
(…)
Los años posmodernos fueron también los de la transformación del estudio de Isozaki en la potente oficina internacional que construiría más de cien edificios en distintos lenguajes a lo largo de los siguientes treinta años en las principales ciudades del mundo, desde Los Ángeles —donde Isozaki erigió su primera obra fuera de Japón, el Museo de Arte Contemporáneo— hasta Turín, pasando por Nueva York, Sttutgart, Orlando y, por supuesto, Barcelona, donde levantó el edificio que le hizo famoso, el Palau de Sant Jordi para los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992, una pieza extraordinaria por su concepción espacial, su rigor estructural y su singular ejecución.
(…)
Isozaki, que ha sido también profesor en Harvard, Yale y Columbia, es el octavo japonés en recibir el Premio Pritzker, tras su maestro Kenzo Tange, coetáneos como Fumihiko Maki, y artífices más jóvenes como Tadao Ando, Toyo Ito, Kazuyo Sejima / Ryue Nishizawa y Shigeru Ban.”
Por su parte Zubalbeascoa apunta: “…Isozaki representa mucho más que una antología de manual. Fue un pionero a la hora de establecer contactos e intercambios con sus colegas occidentales. Seguramente por eso antecedió a su propio maestro —el pritzker de 1987, Kenzo Tange— a la hora de construir en el extranjero. ‘Para cuando cumplí 30 años había dado 10 vueltas al mundo’, ha declarado tras conocer que había sido galardonado con el Pritzker 2019. Él atribuye esa sed de movimiento al Japón en el que creció: asolado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. En su país estaba todo por hacer y, por lo tanto, aprendió a conocer sus ciudades en un estado de cambio permanente. Isozaki tenía 12 años cuando las bombas atómicas redujeron Hiroshima y Nagasaki a ruinas. Fue desde esa realidad, ha subrayado, desde la que decidió el carácter constructivo de la profesión, que le llevó primero a tratar de entender el mundo —para incorporar lo mejor de cada lugar a su trabajo— y después a intentar establecer conexiones entre las arquitecturas.
(…)
En 2001, cuando Herzog & de Meuron recibieron el Premio Pritzker tenían 50 años, Jacques Herzog declaró a EL PAÍS que ya podían empezar a arriesgar. Arata Isozaki recibe el Pritzker 2019 al final de su carrera —tiene 87 años— y, al contrario que otros proyectistas que lo recibieron en medio de su trayectoria, como Christian de Portzamparc o Kazuyo Sejima, como arquitecto ha acumulado ya todos sus logros. También sus errores.” Y finaliza haciendo el siguiente planteamiento para la reflexión: “El Premio Pritzker es un galardón complicado de entender porque a veces sirve para indicar vías de crecimiento para la arquitectura y otras para reconocer trayectorias. Es decir, en ocasiones, actúa de faro que ilumina el futuro y, en otras, de coche escoba. Los premiados en los dos últimos años —Doshi e Isozaki— merecían un reconocimiento. Lo mismo sucedió también con algunos arquitectos “rescatados” como Jorn Utzon (2003) o Frei Otto, que falleció en 2015 días antes de que se anunciara su premio. Sin embargo, en otras épocas, premiados como Wang Shu (2012), Shigeru Ban (2014) o Alejandro Aravena (2016) supusieron una toma de posición a la hora de indicar hacia dónde debía, o podía, evolucionar la arquitectura mundial, hacia la atención a problemas habitualmente descuidados por los arquitectos más conocidos: el rescate de la historia (Wang Shu), la arquitectura de emergencia (Ban) y el papel del usuario en el diseño de los edificios (Aravena) o lo que es lo mismo, la mejora de la autoconstrucción. Si bien es cierto que entre las novelas, los dramas o los poemas de cualquier Nobel de Literatura hay mejores y peores obras, al reconocer los méritos de manera tardía, como en el caso de este Pritzker a Isozaki, se es a la vez justo y arriesgado: se corre el riesgo de estar premiando también la decadencia. En un mundo necesitado de guías y proyectistas audaces capaces de ampliar y renovar el repertorio de ocupaciones arquitectónicas, se agradecen los premios que indican caminos. Apuntar vías de crecimiento implica un riesgo mayor al de reconocer méritos pasados. En el planeta hay cada vez más galardones que premian la obra de los arquitectos. Hace falta que uno de ellos se concentre en ampliar la ambición de esta profesión.”
enlace fundación & Ciudad Laboratorio invitan al cuarto encuentro del Ciclo «Arte, pedagogía y ciudad»
«Ciudad completa, ciudad desbordada»es el título de este cuarto encuentro que nos invita a observar, entender y registrar espacios, mientras recorremos el barrio La Palomera en Baruta. Habrán seis recorridos distintos para explorar lugares que nos llamen la atención. Los hallazgos serán registrados a través del dibujo para luego ser compartidos con los demás asistentes. Los recorridos terminarán en la cancha de bolas criollas de las Brisas donde a través del juego y la discusión tendremos un espacio para compartir con la comunidad y conversar sobre las experiencias de los distintos recorridos.
«Ciudad completa, ciudad desbordada» es una invitación a conversar desde el barrio; a ejercitar una mirada distinta a través del recorrido y a descomponer nuestros hallazgos para encontrar valores y características que se puedan exportar, desbordar hacia otras partes de la ciudad. El evento está dirigido a arquitectos, diseñadores urbanos, planificadores, urbanistas, activistas de la ciudad y a todo aquel que este interesado en sumar a la construcción de una ciudad completa. Las personas que nos acompañen contarán con traslado desde la Plaza Altamira a la 1:30pm hasta la plaza El Cristo, Baruta; y de regreso al culminar la actividad. Quienes deseen ir directo a Plaza El Cristo, les ofrecemos el estacionamiento de la Alcaldía de Baruta a su disposición.
El evento une los esfuerzos de muchos: Enlace Fundación, la Embajada de los Estados Unidos en Venezuela, Ciudad Laboratorio, Fundación Bigott, Haciendo Ciudad, Fundación Espacio, Escuela Básica Nacional Concentración 094, Preescolar Manuel Felipe Rugeles, Escuela Municipal Miguel José Sanz y Comedor Infantil Punto Solidario La Palomera.
¡Los esperamos!
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.