1953• El Ministerio de Obras Públicas concluye la construcción de los casi 2 kilómetros de la Av. Baralt (utilizando la av. Norte-Sur como trazado), importante arteria vial de Caracas que une a La Pastora con Quinta Crespo. El nuevo trazado de la avenida solo tiene un paso subterráneo por debajo de la Avenida Urdaneta, la cual tiene continuidad con el Puente Llaguno.
Las imágenes recogen momentos de la construcción de la avenida, la cual en su desarrollo de 2 kilómetros de longitud atraviesa, de norte a sur, las siguientes esquinas: Dos Pilitas, Guanábano, Truco, Balconcito, Cuartel Viejo, Puente Llaguno, Piñango, Muñoz, Pedrera, Gorda, San Pablo, Miranda, Maderero, Bucare, El Carmen y Quinta Crespo. A la avenida Norte-Sur se le dio el nombre de Rafael María Baralt, en 1961, en honor al escritor e historiador zuliano (1810-1860).
Una vista de la Av. Baralt durante las numerosas demoliciones que hubo que hacer para poder tener el ancho requerido para la nueva vialidad urbana.
A la avenida Norte-Sur se le dio el nombre de Rafael María Baralt, en 1961, en honor al escritor e historiador zuliano (1810-1860).
Fotos tomadas de Internet: Caracas en Tres Tiempos. Antiguas de Caracas colección Marga Pestana de Whittembury
1907• En el mes de enero la empresa Tranvías Eléctricos de Caracas inaugura el primer sistema de tranvías eléctricos de Caracas, entre Caracas y El Valle. Durante el mes de octubre del año anterior se habían probado los carros Stephenson, de fabricación norteamericana. Con la intención de ampliar sus servicios la compañía Tranvías Eléctricos de Caracas ordenó durante el mismo año 1907, 30 tranvías eléctricos adicionales a Milnes Voss & Co., de Birkenhead, Inglaterra. Eran modelos de 8 asientos de madera, el carro tenía 7,3 metros de longitud y un ancho reducido de 1,6 metros debido a las curvas cerradas de las estrechas calles existentes para esa fecha en Caracas. Los carros utilizados fueron fabricados por la empresa John Stephenson Car Company, ubicada en Nueva Jersey, Estado Unidos, firma cuyo fundador, John Stephenson, había en 1832 inventado el primer carro urbano que utilizaba rieles para la línea Nueva York-Harlem; los 30 tranvías adicionales fueron de fabricación inglesa.
1900• A causa del fuerte terremoto del 29 de octubre, conocido popularmente cómo el Terremoto de San Narciso, de magnitud estimada de 8,0, se establece un Campamento de Ciudadanos en las afueras de la ciudad en donde se refugiaron aquellos que habían perdido su hogar a causa del sismo. Solo en Caracas hubo 21 muertos, más de 50 heridos y 20 casas derrumbadas.
Se produjeron en la capital numerosos destrozos y daños de consideración en la Catedral, las Iglesias de San Francisco, Santa Capilla, San José, La Pastora, Las Mercedes, La Trinidad, Santa Teresa y Santa Rosalía. La Universidad Central, así como numerosos edificios públicos y casas particulares, también sufrieron los embates del sismo.
El ferrocarril La Guaira-Caracas se vio afectado con los derrumbes ocurridos sobre las vías, dejando incomunicados el litoral central y la capital. La línea del telégrafo también se cayó y hubo grandes marejadas de dañaron los Baños de Macuto. El Mercado Público de Macuto queda destruido, así como todas las casas de la Avenida Norte frente a la Plaza de Naiguatá. En Camurí se produjo una grieta de 300 metros, mientras que en Naiguatá se derrumbó totalmente la iglesia.
Como consecuencia, se aumentó el interés por vivir en El Paraíso, en donde se empezaron a construir viviendas metálicas anti-sísmicas.
1909• Abre sus puertas el Gran Hotel, regentado por su propietario el señor Juan Rodríguez Cordero, ubicado en el Nº 50 de la Calle del Comercio, entre las esquinas de Bolsa a Mercaderes, en el centro histórico de Caracas. Ocupó el sitio donde inicialmente había funcionado la posada El León de Oro de los hermanos Delfino, donde luego, en 1889, los señores S. Baiz Pereira y Moisés Salas habían construido y operado un primer Gran Hotel, con chef traído desde Francia instalándose allí la primera cocina de hierro fundido del país. En el mismo sitio años después se construiría el Teatro-Cine Ávila. Juan Rodríguez Cordero, reconstruyó fuertemente la edificación existente y operó su hotel con gran celo y dedicación, considerándose hoy en día que su gestión marcó el inicio del actual concepto de hotelería en el país. Así, el Gran Hotel se convirtió en poco tiempo en uno de los referentes de la hospitalidad caraqueña de esos años, bien fuera por la calidad y eficiencia de sus servicios, como por su cercanía a los centros del poder político y financiero de la ciudad (quedaba a pocos pasos de la Plaza Bolívar, los ministerios, los bancos y las principales casas de comercio), así como por su fácil acceso al transporte.
Fotografía: Caracas Antigua a Color (revertida a b & n).
El Gran Hotel a partir de 1909, de la mano de Rodríguez Cordero, da inicio al concepto de hotelería de calidad en el país, ofreciendo habitaciones limpias, ventiladas, baños con duchas con agua templada y fría, baños de inmersión, todo ello en un ambiente sobrio con un trato muy personalizado atendido por su propio dueño. Los precios eran de 8 a 20 Bs diarios. Se ofrecía alojamiento de «Estilo Familiar» y «Comercial», destacándose el hospedaje de larga o mediana estancia, pensado principalmente para comerciantes, empresarios del interior del país, diplomáticos de paso y los primeros excursionistas que llegaban desde el puerto de La Guaira. El hotel ofrecía un servicio de pensión completa o media pensión. Su comedor era muy concurrido y se caracterizaba por la cocina criolla e internacional adaptada al gusto europeo. Era común el servicio de banquetes o almuerzos de negocios para la élite comercial que operaba en los alrededores de las esquinas del centro.
Fotografía: Tomada de FB.
Para el año de la inauguración del Gran Hotel, nuestra capital apenas empezaba a abrirse a los viajeros y comerciantes extranjeros tras la llegada de los ferrocarriles (el Ferrocarril Caracas-La Guaira y el Gran Ferrocarril de Venezuela), destacándose entre estos el grupo de visitantes que viajaron para presenciar los actos conmemorativos del primer Centenario de la Independencia de Venezuela. Esta circunstancia llevó al hotel a ofrecer facilidades logísticas para el manejo del equipaje que provenía de las cercanas estaciones de ferrocarril, facilitando su traslado en carruajes o en los primeros automóviles que circulaban por la ciudad. La calidad de la edificación, los servicios ofrecidos y la buena gerencia de Juan Rodríguez Cordero permitieron que el establecimiento sobreviviera a los vaivenes de la época. Años más tarde, superada la Primera Guerra Mundial, el hotel fue objeto de una profunda renovación arquitectónica y estética, siendo refundado en 1921 bajo el nombre de «Gran Hotel Caracas», manteniéndose por mucho tiempo como uno de los alojamientos tradicionales más respetados del casco central de la capital.
1945•Abre sus puertas e inicia sus servicios la Maternidad Luisa Cáceres de Arismendi, ubicada en la carrera 15 entre calles 36 y 37, municipio Iribarren, parroquia Catedral, Barquisimeto, estado Lara.
Esta longeva y prestigiosa institución médica, una de las primeras en ofrecer servicios de maternidad en la capital larense, se destacó por ser pionera en la realización de cesáreas.
Foto: Jorge Álvarez, Colección de Gabriel Marullo, Cronista de Barquisimeto.
La construcción del Hospital Maternidad Luisa Cáceres de Arismendi se inició en 1940 durante la gestión del Dr. Honorio Sigala como Gobernador del Estado Lara y comenzó a prestar sus servicios a mediados de 1945. Para el momento fue uno de los primeros centros asistenciales del estado dedicados exclusivamente al área materno-infantil.
1949• Para construir el Centro Simón Bolívar se inicia la demolición del cuerpo frontal del Teatro Municipal, hoy monumento nacional, ubicado en el casco histórico central de Caracas en la avenida Lecuna, entre las esquinas Reducto a Municipal, Parroquia Santa Teresa, que goza de protección patrimonial mediante el Decreto Número 26.320, publicado posteriormente a su intervención, en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela, el 16 de febrero de 1979. El Presidente Antonio Guzmán Blanco (1829-1899), durante su segundo mandato ordenó construir un gran teatro en Caracas. La obra le fue contratada al arquitecto francés Esteban Ricard, quien la inició en 1876. Su propuesta fue la de un edificio de planta ovalada al estilo del gusto francés de aquel momento. En su proyecto incorporó altas columnas dóricas, una imponente fachada neoclásica y una estructura técnica avanzada para la época. Sin embargo, por desavenencias surgidas entre el arquitecto Ricard y el «Ilustre Americano», éste regresa a Europa sin terminar la construcción del teatro, la cual es completada a partir de 1879 por el ingeniero venezolano Jesús Muñoz Tébar (1847-1909). Una vez concluida la construcción, que fue una de las primeras edificaciones de Caracas en tener luz eléctrica, fue inaugurado el teatro con el nombre de Teatro Guzmán Blanco el 1 de enero de 1881, con la presentación de la ópera «El trovador» de Giuseppe Verdi.
En la imagen, una fotografía tomada en 1947 de la Revista Élite, se puede verel acceso principal del Teatro Municipal a través de las puertas del Hotel Majestic y la icónica estatua del general y expresidente venezolano José Tadeo Monagas, ubicada en la antigua Plaza de San Pablo e inaugurada durante el gobierno de Guzmán Blanco el 28 de octubre de 1881. El recordado Hotel Majestic fue inaugurado el 30 de diciembre de 1930 y cerró sus puertas el 18 de febrero de 1949. Su demolición comenzó poco después para dar paso a las obras del Centro Simón Bolívar.
Para disponer de un terreno con área suficiente para esta nueva edificación el «Ilustre Americano», haciendo gala de su política anticlerical, ordenó la demolición de: el Hospital de San Pablo (construido hacia 1594), el centro de asistencia médica más importante de Caracas, que como conjunto tenia patios internos, capillas y salas de hospitalización divididas por sexos y tipos de enfermedades; la Plazuela de San Pablo frente al hospital, espacio público usado para mercado; y el templo de San Pablo, de donde se originó la leyenda del Nazareno. Luis Muñoz Tebár, quien concluyo la construcción de Teatro Guzmán Blanco (hoy Teatro Municipal), fue un ingeniero, militar, político e historiador venezolano. Fundador del Ministerios de Obras Públicas (MOP) en 1874, quien entre sus muchas obras construidas destaca el Ferrocarril Caracas – La Guaira en 1883, y el Hospital Vargas de Caracas concluido en 1891.
Las demoliciones realizadas para la construcción del Centro Simón Bolívar se iniciaron con el Hotel Majestic en el mes de marzo de 1949. En la imagen se puede ver el cuerpo frontal del Teatro Municipal aún intacto.
El Teatro Municipal fue construido en un claro estilo neoclásico, simétrico y proporcionado, con columnas dóricas, un frontón triangular, arcos de medio punto, vitrales y óculos que permiten la iluminación. En su cubierta destaca un tambor que remata el techo cónico del piso superior. Su interior fue proyectado en forma de herradura, con un patio central y palcos de varios niveles.
La parte del Teatro Municipal de Caracas que fue demolida para la construcción de la Torre Sur del Centro Simón Bolívar y la ampliación de la Avenida Bolívar fue su cuerpo frontal, compuesto principalmente por el peristilo semicircular (el gran pórtico de columnas de estilo clásico). Ello implicó que en su parte baja disminuyera drásticamente el vestíbulo o foyer original (el área de recepción y encuentro social para los asistentes) y que era el elemento que definía la fachada exterior. También afectó su parte alta, que incluía el área de ingreso a la zona de palcos y el acceso a los niveles superiores del teatro, que desapareció y se tuvo que modificar fuertemente, lo cual causó además la eliminación de la escalera del palco presidencial.
Otra vista del avance de las obras del Centro Simón Bolívar y al fondo el Teatro Municipal, ya con el peristilo semicircular (el gran pórtico de columnas de estilo clásico) eliminado y el inicio de la construcción de la nueva fachada del teatro.El Teatro Municipal con su nueva fachada, evidenciando el desproporcionado y reducido atrio exterior, limitado con una balaustrada de elementos moldeados de concreto que lo separa de la circulación peatonal, la cual fue reconstruida a una cota más baja. Y en primer plano el hincado de pilotes de la estructura del edificio Sur del Centro Simón Bolívar.En una fotografía reciente, enfrentados urbanamente, el Teatro Municipal, con su fachada reconstruida, y el edificio sur del Centro Simón Bolívar, separados tan solo por el ancho de la Avenida Oeste 8.
El Teatro Municipal es una de las salas de opera más antiguas de Suramérica. Concluida la reconstrucción de su fachada fue reabierto diez años después, el 17 de febrero de 1959.
HVH
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