Heike Hanada, Museo de la Bauhaus en Weimar (Alemania)
17/04/2019
Tomado de Arquitectura Viva
Obra de la alemana Heike Hanada, este nuevo museo se inaugura coincidiendo con el centenario de la escuela de la Bauhaus, fundada por Walter Gropius en Weimar en 1919. Con una forma geométrica claramente definida, el volumen de hormigón de cinco alturas presenta en sus fachadas ranuras horizontales y tiras de led incrustadas que iluminan el edificio por la noche, acentuando las líneas sencillas del monolito.
Situado entre el centro de la ciudad alemana y el parque Schwansee, el museo contiene 2.000 metros cuadrados de galerías expositivas para mostrar cerca de 1.000 piezas artísticas de la Bauhaus. El recorrido sobre la historia de la escuela se inicia en la primera planta con espacios dedicados a sus orígenes en Weimar. Otras salas muestran cómo se implementaron sus ideas, así como las diferentes fases vinculadas a sus tres directores: de Walter Gropius, Hannes Meyer y Ludwig Mies van der Rohe.
Inaugurado el pasado jueves 28 de marzo e inspirado en las caprichosas formas de los cristales de la llamada rosa del desierto, el museo utiliza su expresividad para establecer un nexo entre la cultura beduina y la modernidad global. Un sistema orgánico de discos intersecados se extiende en torno al antiguo palacio Amiri, generando un recorrido ondulante en su interior: un viaje a través del pasado, el presente y el futuro del país.
El Museo Nacional de Catar es una apuesta del arquitecto francés por la innovación estructural como respuesta a la búsqueda de identidad formal. Con 40.000 m2 de superficie cubierta, el edificio está rodeado por un parque de 112.000 m2 que reinterpreta el paisaje desértico de Catar. En el extremo sur de la Corniche, el paseo marítimo que recorre la bahía de Doha, el museo es el primer monumento que se puede contemplar a la llegada al nuevo aeropuerto internacional; el edificio se convierte así en la imagen de bienvenida a Catar.
La estructura está constituida por una serie de discos de sección esférica con distintos diámetros y curvaturas variables. Los discos verticales son el soporte del edificio y transmiten el resto de cargas de los planos horizontales hasta la base. Los discos están formados por una estructura metálica radial con una envolvente impermeabilizante. En los intersticios entre ellos aparecen los vidrios con las carpinterías empotradas, de forma que desde el exterior aparentan no tener marco.
El diseño responde al clima local: grandes voladizos crean espacios en sombra, el metal, el hormigón y la vegetación son autóctonos, y las zonas de amortiguación térmica de los huecos del disco crean masa térmica reduciendo las cargas de enfriamiento. El hormigón de color arena se integra en el entorno húmedo y polvoriento. El edificio, como los habitantes del desierto cuya historia narra, está inspirado en la luz, la sombra y el movimiento fluido; crece de la tierra y se fusiona con ella.
1935• Se inicia la construcción del Museo de Bellas Artes terminándose ese mismo año. Está ubicado en la Urb. Los Caobos, a un lado de la Carretera del Este que atraviesa el Parque Los Caobos, y es proyecto del arquitecto Carlos Raúl Villanueva. Es inaugurado en 1938.
… el 1 de julio de 1995, Arquitectura HOY dedica el nº 113 a reseñar la primera visita de Josep María Montaner a Caracas.
Durante el mes de junio de 1995 el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber (MACCSI) invitó al catedrático, teórico, crítico y arquitecto catalán Josep María Montaner (1954) a objeto de dictar un seminario que sirviera para ampliar conocimientos a los interesados acerca de la evolución y estado del arte de lo que para aquel momento ya se había convertido en un boom a nivel internacional: la proliferación de proyectos y la construcción de museos de toda índole de manos de reconocidos arquitectos a lo largo y ancho del mundo.
Montaner, para entonces asiduo articulista de arquitectura en los periódicos El País y La Vanguardia, desde donde se ejercitaba con periodicidad semanal abordando temas que luego vería plasmados en sendas publicaciones, no sólo había profundizado en el estudio de la tipología museística sino que había logrado que la editorial Gustavo Gili lanzara dos libros de su autoría (Los museos de la última generación. The museums of the last generation -1985- elaborado junto a Jordi Oliveras y Nuevos museos. Espacios para el arte y la cultura -1990-), habiendo aparecido un tercero ese mismo año de 1995 (Museos para el nuevo siglo), lo que lo convertía en uno de las figuras en habla hispana mejor posicionadas a la hora de aportar sus puntos de vista, métodos de análisis y evaluación de un fenómeno que ameritaba ser conocido y auscultado.
De la visita de Montaner a Caracas dejó testimonio la página de Arquitectura HOY que aquí reproducimos de dos maneras: a través del texto “Museos y arquitectura” de la profesora de Historia y Crítica de la Arquitectura en la FAU UCV María Fernanda Jaua y de la entrevista que Enrique Fernández-Shaw le realizara titulada “Montaner y los museos del siglo XXI”.
Por otro lado, ya Montaner había entrado en contacto con los lectores de Arquitectura HOY un par de años antes a través del artículo “Pensamiento y arquitectura” el cual apareció en el número 19 (26-06-1993) donde, bajo la premisa de que la arquitectura mantiene una estrecha relación con las ideas predominantes en cada momento, analizaba brevemente las formas arquitectónicas generadas en el seno del postestructuralismo, extracto a la vez de un capítulo de uno de sus libros más importantes, también editado por Gustavo Gili: Después del movimiento moderno. Arquitectura de la segunda mitad del siglo XX (1993).
Volviendo al evento que hoy rememoramos, la profesora Jaua sitúa con clara precisión el por qué de la presencia de Montaner en Caracas cuando comienza su artículo señalando: “Templos del fin de siglo, nuevos monumentos de cualquier ciudad en el mundo que se precie, centros comerciales del arte, auténticos signos de la cultura posmoderna, escenarios predilectos para el espectáculo de la sociedad posindustrial, tema ansiado por cualquier arquitecto para alcanzar la gloria, no hay revista de arquitectura donde no aparezca y que no les haya dedicado una monografía. Los museos son, sin duda, los edificios más destacados de estas últimas décadas”. Jaua en su escrito repasa de forma panorámica el contenido del seminario, reflejo directo de las indagaciones y reflexiones que dieron origen a las publicaciones ya para entonces acumuladas por el catedrático de la ETSAB invitado, de donde resalta el papel jugado por los museos como manifestación del curso cambiante de las ideas arquitectónicas y su evolución en el tiempo, el eterno dilema entre contenedor y contenido a la hora de darle impulso a una realización museística, el conflicto entre arquitectos y especialistas en cuanto a qué priorizar en el diseño de estos edificios y la distancia entre lo que acontece en otros países en contraste con la realidad venezolana a la hora de considerar dicha tipología como punta de lanza al momento de expresar la situación de nuestra arquitectura.
Montaner también tuvo la oportunidad de dictar una charla en la FAU UCV durante los días que estuvo en Caracas, momento que aprovechó Fernández-Shaw para entrevistarlo. Más allá de la nueva oportunidad que tuvo de señalar los paradigmas hacia los que apuntaban los museos del siglo XXI y de indagar el por qué se había desatado un boom en la construcción de este tipo edilicio, al preguntársele sobre los rasgos particulares de las instalaciones visitadas en Caracas respondió: “… son museos mucho más razonables, más sencillos, más directos, no como muchos de los europeos, que suelen estar sobrediseñados … los que me han gustado son los de Villanueva, los antiguos, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Ciencias. El Museo de Bellas Artes es muy brutalista, con muchos espacios perdidos…”. Ni una palabra sobre las complicadas condiciones a las que tuvo que adaptarse el MACSI (el ente que lo había invitado) para poder funcionar.
Montaner, quien estuvo una vez más a Venezuela en 1998, logró publicar en 2003 Museos para el siglo XXI, el ultimo capítulo (hasta ahora) de su saga sobre el tema. Obtuvo en 2005 el Premio de Urbanismo de España del Ministerio de Vivienda a la iniciativa periodística por sus artículos en El País y La Vanguardia y ha sido codirector junto a Zaida Muxi del Máster Laboratorio de la Vivienda Sostenible del Siglo XXI de la Universidad Politécnica de Cataluña, creado en 2004 (del cual se abrieron 10 versiones hasta el período 2013-2014) y del Laboratorio de la Vivienda Sostenible Barcelona desde donde ya se han organizado tres Congresos Internacionales de Vivienda Colectiva Sostenible, el último finalizado el 18 de abril pasado en Guadalajara, México. Para el día de hoy Montaner ya tiene acumulados 35 libros sobre arquitectura siendo el más reciente La Condición Contemporánea de la Arquitectura (Gustavo Gili, 2015), donde detecta las características arquitectónicas del reciente cambio de siglo en una interpretación de la evolución de la disciplina desde 1990 hasta la actualidad.
Los cambios que se han producido en sus intereses teóricos y su vinculación con Zaida Muxi le han permitido a Montaner incursionar paulatinamente en la siempre polémica relación entre política y arquitectura la cual dio como producto la publicación Arquitectura y política. Ensayos para mundos alternativos (Gustavo Gili, 2011) y le ha impulsado a asumir más recientemente su postulación por el distrito Sant Martí y elección en 2015 como concejal dentro de la coalición Barcelona en Comú, plataforma de izquierda que impulsó la elección de la activista social Ada Colau como Alcaldesa de la ciudad condal. Ostentando el cargo de Concejal (Regidor) de Vivienda y Rehabilitación del Ayuntamiento de Barcelona desde junio del año 2015, Montaner ha logrado entre otras iniciativas la aprobación del Plan por el Derecho a la Vivienda de Barcelona 2016-2025 tema clave dentro del programa de gobierno de Colau.
Sería interesante, a partir del giro que nos permite detectar un Montaner más próximo a temas reales y más comprometido con la ciudad y su arquitectura desde el punto de vista social y político (vinculado ahora como personaje público a la gestión de corte populista que Barcelona en Comú impulsa), saber cómo visualiza la actual situación de nuestro país y qué opinaría sobre las condiciones que atraviesan nuestras desvencijadas ciudades. No vaya a ser que como tantos otros personajes vinculados a la izquierda europea prefiera mirar hacia otro lado.
2008• Se concluye la restauración, ampliación y reciclaje del Edificio Sede del Antiguo Museo Boliviano, ubicado en la esquina de Pajaritos, proyectada por el arquitecto Alessandro Famiglietti Siu (FAU UCV, promoción 40-B/1992).
El cuadrante noroeste de la esquina de Pajaritos está definido por dos edificios con fachada en ángulo recto: la Residencia San Francisco edificio de vivienda, de tres pisos y doble «azotea», que fue proyectado por el Hermano Coadjuntor Luis María Gogorza y Soraluce, S.J. (1875-1947) y construido con la participación del H. Cecilio Irigoyen, que comparte pared con la Iglesia de San Francisco, regentada por la Compañía de Jesús desde 1922; y el Museo Boliviano, inaugurado el día 19 de abril de 1936 por el Presidente Eleazar López Contreras y diseñado por el maestro Carlos Raúl Villanueva (1900-1975).
El proyecto del arquitecto Famiglietti concentra la exhibición y memorabilia de nuestro Libertador Simón Bolívar en la planta baja del edificio y crea en los pisos superiores oficinas, espacios para reuniones y un anfiteatro con 158 puestos.
HVH
Fachada Este del edificio hacia la esquina de Pajaritos.
1936•El día 19 de abril el Presidente Eleazar López Contreras inaugura la nueva sede del Museo Boliviano, ubicado en la esquina de Pajaritos, entre la avenida Sur 2 y la calle Oeste 6, al Sur del templo de San Francisco, diseñado por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva (1900-1975), con la participación del artista plástico venezolano Francisco Narváez (1905-1982), quien creó el relieve alegórico de la fachada.
La vieja sede de la institución al norte de la Plaza Bolívar había quedado pequeña para albergar y exhibir la colección relacionada con El Libertador, que había crecido por las adquisiciones realizadas por el Ejecutivo Nacional y las múltiples donaciones de particulares, razón que llevó al General Juan Vicente Gómez a decretar la construcción del nuevo edificio el 24 de julio de 1934.
HVH
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.