El Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York presenta una exposición dedicada a la Torre Cápsula Nakagin del arquitecto japonés Kisho Kurokawa, del 10 de julio de 2025 al 12 de julio de 2026. Titulada «Las múltiples vidas de la Torre Cápsula Nakagin», la exposición ofrece una retrospectiva de los 50 años de vida del edificio. Construida en el distrito de Ginza de Tokio en 1972 y desmantelada en 2022, la torre se presenta a través de materiales contextuales, dibujos originales, grabaciones de archivo y una cápsula completamente restaurada. La exposición invita a la reflexión sobre cómo las ciudades abordan el envejecimiento de los edificios y la rápida transformación de las zonas urbanas. Los diversos materiales que documentan la continua evolución de la torre a lo largo de cinco décadas invitan al espectador a considerar cómo la arquitectura podría perdurar al asumir nuevos roles y funciones más allá de su propósito original.
Una de las obras más reconocidas de Kurokawa, y uno de los pocos proyectos realizados del movimiento metabolista, la Torre Cápsula Nakagin se erige como un experimento radical de vida urbana. El metabolismo japonés, desarrollado en la década de 1960, concebía los edificios y las ciudades como entidades dinámicas capaces de cambiar, a menudo basándose en principios biológicos. La exposición presenta la torre como un antiguo «símbolo del tecnofuturismo japonés de posguerra», que encarna una visión de arquitectura adaptable. Toma como punto de partida la propia declaración de Kurokawa: «Este edificio no es un edificio de apartamentos».
La torre constaba de dos núcleos interconectados de hormigón y acero que soportaban 140 «cápsulas» de ocupación individual, cada una equipada con interiores prefabricados y un televisor a color Sony. Las cápsulas se fabricaron fuera del edificio y se atornillaron al núcleo de la torre, encarnando la visión de Kurokawa de la arquitectura como un organismo vivo capaz de crecer y renovarse mediante ciclos metabólicos. Estas cápsulas debían reemplazarse cada 25 a 35 años para satisfacer las necesidades cambiantes, pero no se reemplazó ninguna, y las unidades originales permanecieron en su lugar hasta la demolición del edificio. El concepto de adaptación no se plasmó en la renovación estructural del edificio, sino en su reutilización funcional: a lo largo de cinco décadas, las mismas cápsulas se transformaron en oficinas, salones de té, galerías de arte y cabinas de DJ.
La exposición del MoMA presenta la cápsula A1305, una de las 14 restauradas a su estado original, adquirida por el museo en 2023 tras el desmantelamiento del edificio. Antiguamente ubicada en la planta superior de la torre, la cápsula ha sido restaurada utilizando componentes originales rescatados de otras unidades, incluyendo el conjunto completo de equipos audio-electrónicos que eran opcionales en aquel momento. Se exhibe junto con dibujos originales, fotografías, material promocional, películas y audios de archivo, entrevistas con antiguos residentes, un recorrido virtual interactivo por el edificio y la única maqueta arquitectónica que se conserva de 1970-72. La exposición traza la narrativa cambiante del proyecto, desde su comercialización inicial como microapartamentos para empresarios urbanos hasta su declive gradual y su posterior desmantelamiento.
Las Muchas Vidas de la Torre Cápsula Nakagin está organizada por Evangelos Kotsioris, Curador Adjunto, junto con Paula Vilaplana de Miguel, Curaduría Asociada del Departamento de Arquitectura y Diseño. Los miembros del MoMA tendrán la oportunidad de visitar la cápsula durante eventos especiales de activación en las galerías del museo a nivel de calle. Se organizará una programación pública adicional en colaboración con la Japan Society de Nueva York. La exposición se acompaña de un nuevo volumen de la serie «Uno a Uno» del MoMA, un libro ilustrado de Evangelos Kotsioris que explora el diseño, la construcción, la transformación, la demolición y el legado de la Torre Cápsula Nakagin.
1955• El 25 de noviembre se inaugura en el Museo de Arte Moderno MoMA, de Nueva York, la exposición “Arquitectura Latinoamericana desde 1945” (LATIN AMERICAN ARCHITECTURE SINCE 1945), en la cual se exhiben 49 edificios: grandes conjuntos universitarios, proyectos de vivienda social, estadios, un club nocturno, hoteles, edificios industriales, iglesias y viviendas privadas, seleccionadas de los trabajos recientes realizados en 11 países de Latinoamérica por el arquitecto, historiador y crítico norteamericano Henry-Russell Hitchcock y montados museográficamente por Arthur Drexler, curador del Departamento de Arquitectura y Diseño del museo.
La curaduría de la exposición optó por usar imágenes de gran formato, planos y diapositivas tridimensionales en visores individuales.
Entre los 56 arquitectos cuyos trabajos fueron exhibidos figuran del Brasil, Oscar Niemeyer, Lucio Costa, Affonso Eduardo Reidy y Jorge Machado Moreira; de Puerto Rico Henry Klumb; Max Borges, Jr. de Cuba; Alejaniro Prieto, Francisco Artigas y Jaime Ortiz Monasterio y Luis Barragán de México; y de Venezuela Carlos Raúl Villanueva, Martín Vegas, José Miguel Galia, Guido Bermúdez, Moisés Benacerraf y Carlos Guinand Baldó.
Representando a Venezuela en la exposición estuvieron:
– en los paneles 7 y 7A, de Carlos Raúl Villanueva, el Aula Magna y la Plaza Cubierta, 1952-1953, de la Ciudad Universitaria de Caracas, texto, plantas y cinco fotos.
– en los paneles 8 y 8A, de Carlos Raúl Villanueva, el Estadio Olímpico, 1950-1951, de la Ciudad Universitaria de Caracas, texto y dos fotos.
– en los paneles 22 y 22A, de Martín Vegas Pacheco y José Miguel Galia, el edificio Polar, 1952-1954, Caracas, texto y una planta y una foto.
– en los paneles 37 y 37A, de Carlos Guinand y Moisés Benecerraf, el edificio de apartamentos Monserrat, 1950, Caracas, texto, planta y dos fotos.
– en los paneles 38 y 38A, de Guido Bermúdez, la Unidad de Habitación Cerro Grande, Caracas, texto, plano y una foto.
– en los paneles 39 y 39A, de Guido Bermúdez, J. Centellas, C.A. Brando, José Hoffmann, José Manuel Mijares, J.A. Ruiz Madriz, J. Noriega con Carlos Raúl Villanueva como consultor, el Desarrollo de Viviendas de Cerro Piloto, 1954, texto, un plano y una foto.
La exposición “Arquitectura Latinoamericana desde 1945” montada en el MoMA, NY, preparada con los resultados del inventario realizado por el arquitecto, historiador y crítico norteamericano Henry-Russell Hitchcock, a solicitud de ese museo, lo llevaron a describir ciertas características comunes observadas por él, “1. El uso generalizado del concreto utilizado en construcciones aporticadas convencionales y en delgadas ‘pieles o conchas’, por la falta de madera para uso estructural o acero. 2. Muchos dispositivos, heredados o recientemente desarrollados, para controlar el calor excesivo y la insolación, y 3. El uso del color, bien pintando los frisos o en mosaicos, empleado mucho más que en cualquier otro sitio del mundo”. Lo que lo llevo a afirmar que “encontró los mejores ejemplos de esto en ciudades universitarias y edificios públicos, concluyendo que en estos campos Latinoamérica supera a los EEUU”.
El extenso catálogo de la exposición, de 176 páginas y más de. 250 ilustraciones, publicado por el MoMA en diciembre de 1955 y ampliamente distribuido como libro por Simon & Schuster, sirvió para hacer conocer nuestra arquitectura de forma global.
El 24 de noviembre, día de la inauguración de la exposición “Arquitectura Latinoamericanas desde 1945” en el MoMA en Nueva York, estuvieron presentes los destacados arquitectos venezolanos, Martin Vegas Pacheco un joven de 29 años y su esposa Trina Pérez Machado y el Maestro Carlos Raúl Villanueva con su esposa Margot Arismendi Amengual.
El Museo de Arte Moderno de Nueva York ha anunciado la apertura de una exposición centrada en los primeros proyectos realizados y no realizados que abordan preocupaciones ecológicas y ambientales. Con obras de arquitectos que practicaron principalmente en Estados Unidos desde la década de 1930 hasta la década de 1990, la exposición titulada «Ecologías Emergentes: Arquitectura y el Surgimiento del Ambientalismo» estará en exhibición desde el 17 de septiembre de 2023 hasta el 20 de enero de 2024. Las más de 150 obras exhibidas revelan el surgimiento del movimiento ambiental a través de la práctica y el pensamiento arquitectónico.
La compleja relación entre el entorno natural y construido se convirtió en un tema importante a partir de la década de 1930, con varios arquitectos como Emilio Ambasz, Charles y Ray Eames, y Frank Lloyd Wright explorando este nuevo interés a través de proyectos arquitectónicos innovadores, distópicos y atrevidos. Muchos de estos proyectos prefiguraron y anticiparon los efectos ecológicos de la sobrepoblación, el agotamiento de los recursos naturales y los efectos de la contaminación. Los proyectos se organizan en cinco grupos temáticos: medio ambiente como información; encierros ambientales; diseño multi-especies; experimentos de contracultura; y poética verde.
Aladar Olgyay (húngaro, 1910-1963) y Victor Olgyay (húngaro, 1910-1970). Termoheliodón. 1955–56. Los hermanos Olgyay con su dispositivo Thermoheliodon en el Princeton Architectural Laboratory, Princeton, Nueva Jersey.
Durante el inicio del ambientalismo, los arquitectos desempeñaron un papel importante en el desarrollo de métricas e instrumentos analíticos para comprender y monitorear el medio ambiente, transformándolo en un elemento con el que se puede trabajar a través del diseño. En 1967, R. Buckminster Fuller conceptualizó el Juego Mundial, un sistema informatizado diseñado para ilustrar el flujo de recursos naturales esenciales, como algodón, oro, carbón y madera, para hacer que la gestión ambiental sea más visible para una población más amplia. También se exhiben impresiones generadas por computadora de principios de la década de 1970 de Beverly Willis en el segmento «Medio ambiente como información», que muestran mapas de drenaje, geología del sitio y datos de suelo derivados del innovador enfoque computarizado de Willis para el análisis de terrenos residenciales (CARLA).
En la sección «Encierros ambientales» se presentan proyectos que intentaron crear sus propios ecosistemas. Entre estos primeros trabajos se encuentran una serie de ilustraciones pintadas a mano por la NASA tituladas «Asentamientos espaciales: un estudio de diseño». Este proyecto, concebido en 1975, tenía como objetivo conservar los recursos de la Tierra al imaginar un ecosistema cerrado autosostenible en el espacio exterior. El proyecto abarca una colección diversa de estudios, diagramas de seguimiento, análisis de flujo de recursos e imágenes evocadoras.
Cambridge Seven Associates (estadounidense, fundado en 1962). Pabellón de la selva tropical de Tsuruhama, Osaka, Japón. Proyecto. 1993–95. Rotulador y lápiz Prismacolor sobre impresión diazo de línea negra, 20 × 30″ (50,8 × 76,2 cm).Vista de la instalación de Ecologías emergentes: arquitectura y el auge del ambientalismo, expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
La exposición también destaca experimentos arquitectónicos contraculturales que se esforzaron por desafiar el estilo de vida consumista de Estados Unidos. Estos incluyeron proyectos participativos donde las personas podían generar su propia energía y alimentos, y estructuras fuera de la red que sostenían a los habitantes en ecosistemas autocontenidos. El proyecto de la Embajada de Delfines de Ant Farm amplió esta ética contracultural, imaginando una sociedad multi-especies en 1975 inspirada en los avances en la investigación de delfines.
Anna Halprin (estadounidense, 1920-2021), Lawrence Halprin (estadounidense, 1916-2009). Experimentos en talleres medioambientales, 1966-1971. Participantes en el evento Sea Ranch Driftwood Village Rebuilt, Sea Ranch, California. 1968.
Mientras tanto, arquitectos como James Wines y Emilio Ambasz exploraron las dimensiones estéticas de la arquitectura ecológica. Sus proyectos combinaron formas naturales con diseño convencional, ofreciendo enfoques innovadores que armonizaban la arquitectura y la naturaleza para crear una experiencia de vida ecológica significativa.
Eugene Tssui (estadounidense, n. 1954). “Venturus”, vivienda generada por el viento para el Sr. y la Sra. Peter Cook, Victoria, BC, Canadá. Proyecto, Acuarela, lápiz Prismacolor, tiza pastel y tinta de colores sobre papel, 21 × 32″ (53,3 × 81,3 cm).
La exposición fue organizada por Carson Chan, Director del Instituto Emilio Ambasz para el Estudio Conjunto del Ambiente Construido y Natural y Curador del Departamento de Arquitectura y Diseño, con la colaboración de Matthew Wagstaffe y Dewi Tan del Instituto Ambasz como Asistentes de Investigación, y Eva Lavranou, pasante de 12 meses en el Instituto Ambasz.
Catálogo de la exposición del mismo nombre abierta desde el 17 de septiembre de 2023 hasta el 20 de enero de 2024.
Sinopsis
En la década de 1960, el impulso de la posguerra por un crecimiento sin fin y un consumo cada vez mayor dio lugar a preocupaciones sobre la contaminación industrial, el agotamiento de los recursos y el colapso ecológico, lo que inspiró a una nueva generación de arquitectos a repensar los principios fundamentales de su profesión. Publicado para acompañar el primer estudio amplio de la historia del pensamiento ambiental en la arquitectura, Emerging Ecologies: Architecture and the Rise of Environmentalism (Ecologías emergentes: la arquitectura y el auge del ambientalismo) estudia el papel que han desempeñado los arquitectos en la definición de nuestra comprensión de la “naturaleza” y el “medio ambiente”, específicamente durante el surgimiento del movimiento ecologista. Esta publicación ricamente ilustrada presenta más de cuarenta y cinco contribuciones arquitectónicas, desde el trabajo innovador de Eleanor Raymond y Mária Telkes sobre casas solares hasta el sistema de gestión de recursos mundiales de Buckminster Fuller y el simbolismo ambiental de Emilio Ambasz, para explorar el papel que desempeñaron los diseñadores en la promoción de la ecología y al delinear los términos mismos de su campo naciente. A través de un ensayo introductorio del curador Carson Chan, textos claramente enfocados en cada uno de los proyectos presentados y una cronología histórica concisa, Emerging Ecologies documenta los entrelazamientos entre la ecología, el diseño y el arte estatal, permitiendo a los lectores hacer un balance de los hitos históricos a medida que la arquitectura se enfrenta a las emergencias climáticas actuales.
1982• El Centro de Información y Documentación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCV inaugura la exposición “Mies van der Rohe. Dibujos”, exponiendo una selección hecha por el Museo de Arte Moderno MoMA de Nueva York, entre los 83 dibujos y tres maquetas donadas por el Maestro, impresas por la Meriden Gravure Company para el MoMa, NY.
Uno de los dibujos expuestos fue el del Proyecto del Rascacielo Friedrichstrasse. 1921, Perspectiva desde el norte. Ludwig Mies van der Rohe, Carboncillo y lápiz sobre papel de calcado.
El haber podido seguir la pista de varios de los arquitectos conocidos y reconocidos en el mundo a través de esta sección periódica de nuestro boletín, nos ha permitido registrar la amplia diversidad de motivos que se encuentra detrás de la visita de cada uno a Venezuela. Desde el encargo que se le haya podido hacer para proyectar una edificación hasta la participación en actividades académicas organizadas por diferentes universidades, pasando por la invitación como figuras centrales de importantes eventos o como jurados de concursos nacionales o internacionales, lo cierto es que, por lo general, se ha tenido la oportunidad de escucharlos exponiendo sus ideas o presentando sus trabajos indagatorios o proyectuales gracias la organización de parte de los entes involucrados en el viaje del personaje o personajes de foros, conferencias magistrales o charlas dirigidas a todo público, pero muy especialmente al universo de los profesionales, profesores y estudiantes de arquitectura.
1. Acceso a la exposición Latin American Architecture since 1945 organizada en 1955 por el MoMA. Al fondo una gran foto de la fachada del Aula Magna de la Ciudad Universitaria de Caracas hacia la «tierra de nadie».
Hoy nos dedicaremos a rastrear el paso por tierras venezolanas por un período muy corto (como el que generalmente suelen dedicar quienes nos visitan), de uno de los más importantes estudiosos de la arquitectura moderna del siglo XX, el norteamericano Henry-Russell Hitchcock, a quien el Museo de Arte Moderno de Nueva York (comúnmente conocido como el MoMA), había encargado en 1954 hacer la curaduría y adelantar la investigación correspondiente al montaje de la primera exposición de arquitectura a nivel internacional en la que se daría a conocer de manera amplia la producción edilicia que ya llevaba tiempo desarrollándose en territorio latinoamericano de la mano de una buena cantidad de talentosos profesionales. La muestra, cuya definición y alcances fue motivo de variaciones producto de un intenso debate en el seno de la institución museística promovido por Arthur Drexler, quien para entonces era curador en el departamento de arquitectura dirigido por Philip Johnson, se terminó denominando Latin American Architecture since 1945 (Arquitectura Latinoamericana desde 1945).
2. Izquierda: Nelson Rockefeller, director de la Oficina de Asuntos Interamericanos (1940-1944). Derecha: Presentación de dos de las más de 45 películas- documentales elaboradas por Julien Bryan para la Oficina de Asuntos Interamericanos entre 1941 y 1945.
Latin American Architecture since 1945, programada inicialmente para ser abierta en marzo de 1955 como parte de las celebraciones de los 25 años del MoMA, y que finalmente terminó abriéndose el 23 de noviembre, fue una de más de 25 exhibiciones preparadas por el Museo bajo su Programa Internacional (dirigido por Porter McCray), para fomentar el intercambio de exposiciones de arte entre los Estados Unidos y otros países. El programa se inscribía dentro de la política más amplia del “Buen vecino” diseñada por el gobierno norteamericano como parte de su acercamiento a la América Latina, en la que se buscaba desarrollar la idea de que el subcontinente “ya formaba parte de nosotros” en virtud, entre otras cosas, del boom que durante la postguerra se había desatado en torno a la industria de la construcción gracias a la inversión estadounidense y, en consecuencia, al desarrollo adquirido por su arquitectura y el crecimiento sorprendente que mostraban sus ciudades. Prueba de esta política son las películas filmadas por Julien Bryan entre 1941 y 1945 para la Oficina de Servicios Estratégicos en colaboración con la Oficina del Coordinador de Asuntos Interamericanos (Office of Coordinator of Inter-American Affairs) -creada en 1940 como oficina ejecutiva del presidente de los Estados Unidos por Franklin Roosevelt- que dirigía Nelson Rockefeller, como muy bien nos lo hace ver Horacio Torrent en la conferencia “Latin American Architecture since 1945. MoMA, 1955. Recepción crítica” que puede consultarse en https://www.youtube.com/watch?v=SdTLJtFra5k.
3. Carátulas de los catálogos de las cinco exhibiciones temáticas previas a Latin American Architecture since 1945 organizadas por MoMA.
Por otro lado, Latin American Architecture since 1945 se inscribía dentro de una secuela de exposiciones que el MoMA, tras su creación en 1930, pondría en marcha a través del departamento de arquitectura de la mano de su primer director, Philip Johnson, a partir de 1932. Así, el MoMA organizaría, pudiendo considerarse como sus antecedentes temáticos: Modern Architecture: International Exhibition (1932), Brazil Builds: architecture new and old, 1652-1942 (1943); Built in U.S.A., 1932–44 (1944); Two Cities: Planning in North and South America (1947); y Built in U.S.A.: Post-War Architecture (1953). Henry-Russell Hitchcock, por su parte, tendría participación directa en la de 1932 (de la que se derivará, basado en el catálogo, el célebre libro The International Style, realizado conjuntamente con Philip Johnson), y en la de 1953 en la que trabajará junto a Arthur Drexler. Esta última y Brazil Builds son las que tendrá más presentes Hitchcock al emprender la realización de Latin American…
4. Izquierda: Rosalie (Rollie) Thorne McKenna (1918-2003). Derecha arriba: Esquema del itinerario seguido por Hitchcock y McKenna por Latinoamérica. Derecha abajo: Mapa «surrealista» que denota proporcionalmente los tiempos de estadía de Hitchcock y McKenna en cada país visitado.5. Dos imágenes de Caracas recogidas por el lente de Rollie McKenna.
De tal forma, una vez incorporada la muestra dentrodel programa internacional del MoMAy asumida por parte de Hitchcock la responsabilidad de organizarla, programará un viaje de investigación, corto y apurado que le permitirá visitar 11 países en seis semanas entre octubre y diciembre de 1954, para el cual estuvo acompañado por la fotógrafa Rosalie (Rollie) Thorne McKenna. El itinerario de la travesía sería el siguiente: Nueva York-Ciudad de México (donde permanecerían 5 días); de allí pasarían a Panamá, a Bogotá, a Lima (con permanencia de 5 días), a Santiago de Chile, a Buenos Aires (3 días de estadía), a Montevideo, a Rio de Janeiro (con viajes al interior de Brasil intercalados sumando en total 11 días), a Caracas, a San Juan de Puerto Rico, a La Habana y retorno a Miami.
Del registro adelantado por quienes han convertido la exposición en objeto de estudio, se sabe que en Caracas, Hitchcock y McKenna estuvieron sólo dos días caracterizados por un arduo trabajo (sin tiempo para realizar otras actividades), donde fueron atendidos y guiados a través de la ciudad por los arquitectos cuyas obras serían reseñadas, a saber: la Unidad de Habitación “Cerro Grande” (Guido Bermúdez); el desarrollo habitacional “Multicelulares Cerro Piloto”, (Guido Bermúdez con J. Centellas, Carlos Brando, José Hoffmann, J.A. Roig Madriz, J. Noriega, José Manuel Mijares y Carlos Raúl Villanueva -consultor-); edificio de apartamentos “Montserrat” (Guinand & Benacerraf -Carlos Guinand Baldó y Moisés Benacerraf-); el edificio Polar (Vegas & Galia -Martín Vegas Pacheco y José Miguel Galia-); el Aula Magna y la Plaza Cubierta de la Ciudad Universitaria de Caracas (Carlos Raúl Villanueva); y el estadio Olímpico también en la Ciudad Universitaria de Caracas (Carlos Raúl Villanueva). En total seis de los cuarenta y siete proyectos mostrados en la exposición, un 13% nada despreciable. Las obras, hay que decirlo, fueron todas ellas visitadas y recorridas, siguiendo la convicción que profesaba Hitchcock de no llevar a cabo su trabajo si no mediaba el conocimiento in situ del objeto que se pretendía analizar, comentar, historiar o criticar.
6. Algunas de la publicaciones internacionales que ya habían registrado la arquitectura que se hacía en Latinoamérica previamente al viaje de Hitchcock.
Hitchcock emprendió el viaje acompañado también del amplio bagaje producto de su formación y experiencia como historiador, así como de sus propios prejuicios, todo lo cual se ve reflejado tanto en la selección de la muestra como en el libro-catálogo que la acompañó.
Pese a haber recopilado previamente gran cantidad de información a través de las revistas latinoamericanas que consultó en las bibliotecas de las universidades de Columbia y Harvard, que para la época ya habían publicado buena parte de las obras que iría a visitar, Hitchcock no dejó de reconocer que el viaje había superado sus expectativas y que “la arquitectura latinoamericana había alcanzado la mayoría de edad”, llegando a niveles de calidad superlativos en comparación con lo que a partir de la postguerra se estaba realizando en los Estados Unidos, a cuyos arquitectos instaba a emular la experiencia que se desarrollaba al sur del continente. Valga decir que esta relación ambivalente entre las dos Américas cada una prefigurando la otra, que Hitchcock no oculta, permanece en el centro de las exposiciones organizadas por el MoMA.
Por otro lado, habría que señalar que Hitchcock suponía que no había mayores conexiones entre la arquitectura y los arquitectos de la región, cosa que él pretendía lograr con la exposición y la publicación del catálogo-libro, pero se equivocaba. Para cuando se monta la exposición ya la arquitectura latinoamericana era conocida en todo el mundo a través de una serie de publicaciones. Además, ya estaba en desarrollo la elaboración de las historias de la arquitectura moderna de cada país tanto en formato de libro como en artículos de revistas. Tampoco olvidemos el papel jugado por la exhibición Brazil Builds para que ello ocurriera, lo cual colocaba a este país a la cabeza de una vanguardia “periférica” que ya se estaba manifestando.
7. Brazil Builds, referencia ineludible en la visión de Hitchcock al visitar Latinoamérica.
Hitchcock intenta, sin embargo, pese a tenerla como referencia, desmarcarse de Brazil Builds. En tal sentido evita insistir en la influencia carioca reflejada en el uso del brise-soleil y del hormigón armado como sellos distintivos de lo mostrado en 1943. De allí que tilde de “mediocre” el Centro Simón Bolívar de Caracas (y lo señale con ironía como “el Rockefeller Center del centro de la ciudad” al compararlo con la Torre Polar, a la cual califica como “rascacielos que tiene poca relación con otras obras latinoamericanas”), y no lo incluya en la selección apostando por valorar expresiones más independientes de la influencia carioca. También valora a la propia Torre Polar por encima de la Ciudad Universitaria quizás por las reminiscencias brasileras de ésta última.
Algunos datos de interés con relación al libro-catálogo nos indican que contiene en sus 204 páginas en formato 24.1 x 21.3 cms., además del texto de Hitchcock, 140 fotografías tomadas por 32 fotógrafos de las cuales 52 (37%) son de la autoría de McKenna. No obstante, de las 18 fotos que se muestran de los proyectos y ciudad venezolanos, McKenna es autora de 12 (las dos terceras partes) por lo que nuestro país fue uno de los con mayor interés atendió su cámara. Está de más decir que fue publicado junto a la muestra en 1955.
Su contenido está dividido en 5 partes: “Prefacio y agradecimientos”; el ensayo “Arquitectura latinoamericana desde 1945” de Hitchcock; “Plates” -con un subtema titulado “Urban façades”-; “Biografía de los arquitectos”; e “Índice de arquitectos”.
8. Portada, página de contenidos y páginas interiores con parte de la arquitectura venezolana presente en el libro-catálogo de Latin American Architecture since 1945.9. Parte del segmento “Urban façades” incluido en el libro-catálogo.
Quienes se han dedicado a llevar a cabo una valoración del libro (sin dejar de reconocer su trascendencia e influencia), lo caracterizan como informativo, esquemático y superficial, así como carente de información necesaria para contextualizar las obras presentadas las cuales se ven como objetos siempre aislados (curiosamente, el único edificio que se muestra dentro de su contexto es la Torre Polar de Vegas & Galia). En Hitchcock, las consideraciones estéticas, por lo general, ahogan los contextos culturales, sociales y políticos que sí cobran importancia para otros autores.
Por otro lado, la exposición tenía un enfoque si se quiere “atrasado” con relación a los debates del momento. “The new brutalism” de Reyner Banham, por ejemplo, se publicaba en simultáneo nos recordará Horacio Torrent. También se señala que repite un paradigma interpretativo que parte de Brazil Builds extendido en este caso a toda la arquitectura latinoamericana.
Sin embargo, se señalan como aspectos rescatables, por un lado, el mostrar la ciudad latinoamericana en construcción donde se resaltan los casos de Sao Paulo, La Habana, Río de Janeiro, Ciudad de México y Caracas y, por el otro, la novedad que se encierra en el apartado titulado “Urban façades”.
10. Tres importantes obras publicadas por Henry-Russell Hitchcock.
Solapado al trabajo desplegado en Latin American…, ya Hitchcock había comprometido su tiempo para la realización durante el sabático solicitado entre 1955 y 1956 del monumental libro Architecture: Nineteenth and Twentieth Centuries, el cual se inscribió en la colección Historia del Arte dirigida por Nikolaus Pevsner para Penguin Books, que terminó en septiembre de 1956 y se publicó en 1958. Sobre este último versa el ensayo “Para caer en el olvido: Henry-Russell Hitchcock y la arquitectura latinoamericana” de Patricio del Real.
Del Real destaca cómo la postergación de la fecha de apertura de Latin American… le impidió a Hitchcock estar presente en su inauguración por compromisos adquiridos en Londres. También señala de forma clara y contundente cómo a pesar de que en la primera edición de Architecture: Nineteenth and Twentieth Centuries se valora de manera importante la arquitectura latinoamericana, aprovechándose el esfuerzo realizado y la cercanía a la exposición del MoMA, dicha valoración va cambiando para la segunda edición (1963) hasta casi desaparecer en la tercera edición (escrita en 1969, publicada en 1971). Ello pareciera corroborar lo que Hitchcock habría afirmado en 1986: “América Latina había sido sobrevalorada debido a su viaje a la región” dándole a su travesía de 1954 una importancia desmedida. Hitchcock, quien escribe en fechas tan tempranas como 1929 Modern architecture: romanticism and reintegration, siendo durante algún tiempo el único texto sobre ese tema disponible en inglés, es equiparado a Nikolaus Pevsner (alemán de nacimiento nacionalizado inglés) y Sigfried Giedion (suizo que escribió en alemán) como pionero de la historiografía del siglo XX y predecesor de figuras como Peter Collins, Kenneth Frampton y William Curtis en cuanto a ubicar los orígenes de la arquitectura ‘moderna’ a mediados del siglo XVIII.
11. Tres libros en los que se analiza la obra de Hitchcock.
Profesor del Smith College, Hitchcock nació en Boston, Massachusetts, en el año de 1903. Realizó sus estudios en la Escuela de Middlesex y posteriormente en la Universidad de Harvard, donde recibió su Bachelor in Architecture en 1924, y su Master in Architecture en 1927. Sus biógrafos señalan que “En Harvard, escribió para el periódico vanguardista Hound & Horn que Lincoln Kirstein (1907-1996) había fundado. Allí también se reunió con el grupo de jóvenes intelectuales que lanzaría el modernismo en los Estados Unidos. Entre ellos se encontraban Arthur Everett “Chick” Austin (1900-1957), Philip Johnson (1906-2005), el musicólogo Virgil Thomson (1896-1989) y Edward Warburg (1908-1992). (…) Enseñó en una serie de colegios y universidades, pero principalmente en el Smith College (donde también fue director del College Museum of Art Smith 1949-1955). En 1968 se trasladó a la ciudad de Nueva York y posteriormente enseñó en el Instituto de Bellas Artes de la Universidad de New York. También enseñó en la Universidad de Wesleyan, Massachusetts Institute of Technology, la Universidad de Yale, la Universidad de Harvard y la Universidad de Cambridge”.
Hitchcock fue autor de más de una docena de libros sobre arquitectura, algunos de los cuales ya hemos señalado, destacando: Modern architecture: romanticism and reintegration (1929), The International Style (1932, realizado conjuntamente con Philip Johnson), The Architecture of H. B. Richardson and his Time (1936), Built in U.S.A.: Post-War Architecture (1953), Latin American Architecture since 1945 (1955) y Architecture: Nineteenth and Twentieth Centuries (1958).
Calificado como un historiador “formalista”, en todo lo que escribe “demuestra que es meticuloso y competente, aunque carece del tipo de interés conceptual o intelectual que caracteriza la obra de los historiadores del arte de inspiración alemana”, señalará David Watkin en The rise of architectural history (1980).
12. Tres imágenes del montaje de Latin American Architecture since 1945 en los espacios del MoMA en 1955.
Latin American Architecture since 1945, concebida como casi todas las exposiciones del MoMA bajo un criterio itinerante, se presentó en Caracas en junio y julio de 1958 (clausurando el 31 de ese mes) en los espacios de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la UCV, auspiciada por y traída gracias a las gestiones de la Sociedad Venezolana de Arquitectos que para entonces tenía allí su sede. Si bien la muestra no presentó en cuanto a los trabajos venezolanos nada desconocido, si sirvió para abrir los ojos hacia la riqueza arquitectónica moderna del resto del continente.
60 años después (2015), en conmemoración de aquella célebre exposición y emulando sus ambiciones abarcantes, el MoMA, con Barry Bergdoll como curador, realizaría otra importante antología titulada Latin America in construction: Architecture 1955-1980, que también dejó un catálogo memorable en el que colaborarían Carlos Eduardo Comas, Jorge Francisco Liernur y Patricio del Real.
Henry-Russell Hitchcock murió en New York, Estados Unidos, en el año de 1987, a los 83 años de edad.