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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 155

Entre el importante número de exposiciones sobre arquitectura que se realizaron en Venezuela durante la década de los años 90 del siglo XX, “ALCOCK Arquitecto. Obras y Proyectos 1959-1992”, abierta el 14 de octubre de 1992, se constituyó sin lugar a dudas en la experiencia museológica más completa.

Esta afirmación se relaciona, por un lado, con la feliz coincidencia que se dio entre la finalización el 6 de febrero de 1992 en Caracas, luego de tres semanas de reuniones con especialistas de varios países, de un seminario por parte de la UNESCO cuyo objetivo fue analizar los nuevos retos que se le planteaban a la institución museística en el contexto latinoamericano del momento, donde se concluyó, entre otras cosas, que la función del museólogo (profesional indispensable para el cumplimiento de la misión de un museo) no se encontraba suficientemente definida y ubicada, y que, por tanto, debían realizarse ingentes esfuerzos para apoyar su formación; y, por el otro, con la realización en simultáneo entre la Galería de Arte Nacional (GAN) y la Universidad José María Vargas (UJMV) de un seminario-taller para estudiantes de arquitectura y museología de dicha casa de estudios con el fin de concebir, diseñar y ejecutar un proyecto museológico integral, cuyos resultados no fueron otros que la muestra a la cual ya nos hemos referido más arriba.

Exposición ALCOCK Arquitecto. Obras y Proyectos 1959-1992. Izquierda: Catálogo-libro bilingüe ALCOCK, Obras y Proyectos 1959-1992. Derecha: Cuaderno de gran formato Taller Alcock. Un aporte a la museología de la arquitectura

También lo inicialmente afirmado tiene su asidero en el hecho de que la fructífera relación lograda arrojó como resultado en la práctica no sólo una ejemplar experiencia entre formación académica y trabajo museístico (cuyo fruto más visible fue la exposición), sino porque se produjeron dos excelentes publicaciones que han permitido que lo entonces mostrado trascienda hasta nuestros días: el cuidado catálogo-libro bilingüe ALCOCK, Obras y Proyectos 1959-1992, con textos de Hannia Gómez y William Niño Araque y fotografías de Gorka Dorronsoro, Paolo Gasparini y Edgar Vergara (Diseño Gráfico de Bettina Bottome y Antonio Huizi, Editor A, C.A./Fundación Galería de Arte Nacional, impreso por Ex Libris C.A., noviembre 1992); y el hermoso cuaderno de gran formato Taller Alcock. Un aporte a la museología de la arquitectura, fruto de la experiencia conjunta realizada entre la UJMV y la Fundación GAN, que recoge los dibujos y fotos de los modelos resultantes de dicho seminario dirigido por los profesores Ana María Marín, William Niño Araque, Rosita De Lisi y Joaquín Russo, cuya Coordinación Editorial estuvo a cargo de María Elena Huizi (GAN) y Ana María Marín (UJMV) -a su vez Coordinadora General del trabajo- (Diseño Gráfico de Producciones Novarq s.r.l. y Juan José Abreu, impreso por Tipografía Guanarteme C.A., octubre 1992). El impecable dibujo realizado por los estudiantes de arquitectura Francisco Benetti y Adriana Loaiza, que acompaña nuestra postal del día de hoy, proviene justamente de esta segunda publicación.

Lo cierto es que “ALCOCK Arquitecto. Obras y Proyectos 1959-1992” tuvo, además, un especial significado dentro de la programación de la Fundación Galería de Arte Nacional ya que se trataba de la primera exposición antológica dedicada a un arquitecto contemporáneo activo en nuestro país: Walter James (Jimmy) Alcock (1932). Cabría recordar que la realizada entre noviembre de 1988 y finales de febrero de 1989 en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, de una magnitud similar (“Villanueva, el Arquitecto”), rindió homenaje a Carlos Raúl Villanueva tras 13 años de haber fallecido.
El Taller Alcock, germen y motor fundamental para que este modélico ensayo rindiera frutos, posibilitó, según se recoge en el texto elaborado para el cuaderno reseñado por el entonces decano de la Facultad de Arquitectura y Artes Plásticas de la UJMV, José Luis Colmenares y los profesores que lo guiaron, “la conexión de las aulas con otros ámbitos de difusión del conocimiento, brindando la oportunidad de acceder a un grupo de profesores y estudiantes de una ‘joven escuela’ a una actividad analítico-investigativa, hasta ahora perteneciente exclusivamente al territorio de los historiadores”. Señalándose más adelante: “… el Taller Alcock ha sido concebido no únicamente como una unidad de producción de material para la exposición ALCOCK Arquitecto, Obras y Proyectos 1962-1992 (…) la investigación nos comprometió en una estrategia docente que abarcó el establecimiento de una serie de talleres (…) concebidos como recintos para la investigación, siendo este el instrumento y la forma más apta para generar e inducir el conocimiento, en oposición a su mera recepción y transmisión de la manera tradicional, garantizando así, la cabal representación y comprensión de la obra arquitectónica, a través de las más adecuadas técnicas de expresión gráfica y tridimensional, lo que pretendemos acerque al público general a esta esquiva disciplina a partir de una lectura más clara de sus contenidos, y de un discurso de proyecto construido con imágenes hermosas en sí mismas”.

En total, participaron en el Taller 80 estudiantes distribuidos en cuatro frentes: Modelos tridimensionales (32), Perspectiva y Axonometría (13), Dibujo como experiencia (21), e Investigación y Museología (14). Además, para la publicación que recoge la experiencia se elaboró un interesante «Glosario» que podría considerarse como un pequeña y sustanciosa guía dirigida a quienes no están familiarizados con los términos asociados al lenguaje expresivo y gráfico allí contenido utilizado para representar la obra de Alcock, clasificada a su vez en tres categorías: el edificio público (donde se representan 6 obras a través de dibujos y maquetas), la vivienda multifamiliar (5 obras) y la casa (8 obras), precedidas de textos elaborados para introducir cada una.

Jimmy Alcock. Edificio Altolar-Loma Verde, Colinas de Bello Monte, 1967

La postal remite también al edificio Altolar-Loma Verde, ubicado en la urbanización Colinas de Bello Monte cuya construcción (concluida en 1967) fue emprendida en dos etapas: la primera correspondiente al Altolar (de planta curva) y la segunda al Loma Verde (de planta recta), articulados de tal manera que constituyen una unidad formal y espacial. Constan de 44 apartamentos dúplex, 8 apartamentos de una sola planta en los dos últimos pisos del Altolar y en la ultima del Loma Verde, tres niveles de circulación y cinco plantas dispuestas horizontalmente, que derivan su forma a un extenso muro de contención que soporta el terreno modificado de la colina sobre la cual se apoyan.  Alcock asumió como partido de diseño colocar el volumen del edificio, siguiendo la dirección de las curvas de nivel, en el borde de la colina aplanada favoreciendo las visuales urbanas a distancia y a la vez creando un hermoso espacio intermedio interno de características tropicales, sombreado y lleno de vegetación en el cual ubicó el acceso, las circulaciones verticales y horizontales. El edificio, toda una lección de cómo responder a la dimensión de la ciudad a partir de su sensible manifestación en el paisaje, fue seleccionado (junto a la obra de otros arquitectos venezolanos) para representar al país en la exposición “Latin América in Construction; Architecture 1955-1980” (marzo 29–julio 19, 2015), aprovechándose parte del material elaborado para la muestra de 1992.

La exposición “ALCOCK Arquitecto. Obras y Proyectos 1959-1992”, estuvo abierta hasta el 28 de noviembre de 1992, tiempo muy breve -como normalmente ocurre- si se compara al esfuerzo realizado tras ella. Estuvo acompañada durante el mes de noviembre de la realización de una serie de Foros (“La arquitectura de Jimmy Alcock”, “La arquitectura y el espacio tropical desde la perspectiva de la literatura” y ”El arte y la arquitectura en la experiencia de Alcock”); un grupo de Talleres (“De cómo ver la arquitectura”, “Acuarela y lavado” y “Fotografía”); una visita guiada por el propio Jimmy Alcock y William Niño a las obras del primero; y un Ciclo de Charlas realizadas en la UJMV entre noviembre y diciembre por Enrique Larrañaga, Abner Colmenares y Martín Padrón. Propuso, como señala la Fundación Galería de Arte Nacional en uno de los textos introductorios del libro-catálogo, “el concepto de curaduría múltiple, cuyos aportes, desde diversas perspectivas de investigación, la académica, la editorial y la museística, nos permiten demostrar que los eventos de Arquitectura logran (…) un alcance que va más allá del recinto físico de nuestro museo y que nos permite observar la ciudad como una extensión museística, que atesora en sus edificaciones un conjunto de obras cuyo valor histórico, estético, mitológico y afectivo las incorporan a nuestro patrimonio cultural”. Se trató, en resumen, de una trascendental experiencia que pese a la pervivencia de las instituciones que estuvieron involucradas, lamentablemente, no ha logrado repetirse.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Catálogo-libro bilingüe ALCOCK, Obras y Proyectos 1959-1992. (Editor A/Fundación Galería de Arte Nacional, 1992) y Cuaderno Taller Alcock. Un aporte a la museología de la arquitectura (Facultad de Arquitectura y Artes Plásticas de la Universidad José María Vargas/Fundación Galería de Arte Nacional, 1992)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 133

El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), cuya sede principal ubicada aledaña al Parque Los Caobos (Caracas) había sido objeto de un concurso convocado en 1939, ganado por Luis Alejandro Chataing en 1940 y terminado de construir en 1941, demostró al poco tiempo de ser ocupado y puesto en funcionamiento importantes carencias espaciales y funcionales para poder albergar las diversas e intensas actividades que el gremio promovía y asumía.

Es así que, a poco más de 20 años de inaugurada su conservadora edificación de rasgos art déco, el CIV, en vista del importante crecimiento tanto de sus afiliados como de sus programas gremiales, sociales y divulgativos, con la mente puesta en ofrecer un lugar de encuentro y mayor comodidad para sus crecientes dependencias, dentro de un necesario criterio de preservación, vuelve a convocar en 1964 otro concurso destinado a ampliar su infraestructura.

El jurado, integrado por los arquitectos Julián Ferris, Tomás Sanabria, Víctor Fossi, Leopoldo Martínez Olavarría y Oscar Carpio, otorgó el Primer Premio a la propuesta presentada por Jimmy Alcock (FAU UCV, promoción 9-1959) y Carlos Gómez de Llarena (FA ULA, 1967), caracterizada por «envolver» hábilmente las viejas instalaciones, incorporándolas a la composición mediante una especie de podio que baja de norte a sur desde la Calle Real de Quebrada Honda hasta el nivel del Parque Los Caobos, desde el cual es posible comunicarse con él. Los detalles de la realización del concurso se pueden revisar en el Boletín del CIV, Nº 53, mayo 1964.

Arriba izquierda: Perspectiva de la fachada principal. Arriba centro y derecha: Patios internos. Centro: Perspectiva general. Abajo: Planta baja

Tal y como lo describen Hannia Gómez y William Niño Araque en el texto elaborado para el catálogo de la exposición “Alcock. 1959-1992. Obras y proyectos” (Galería de Arte Nacional, 1992), dedicado a la propuesta ganadora del certamen: “El edificio de Chataing es envuelto por el nuevo edificio, un basamento que desciende hasta el parque, perforado de patios y surcado por pasarelas, sobre el cual se eleva el fuerte boque horizontal de oficinas. Entre este basamento surgen, como piezas integradas al juego de volúmenes, los fragmentos art déco del viejo colegio. El nuevo auditorio es el punto de referencia a la vez que la pieza clave de toda la composición, teñida sin lugar a dudas de un cierto tinte corbusiano. El techo del auditorio tiene encima otro al aire libre, como abierta tribuna al parque. Amarrando todo el complejo conjunto de niveles y escaleras de las nuevas áreas sociales y de servicios, transcurre una pasarela como una cinta continua. Esta pasarela, al llegar al frente, se extiende para convertirse en plaza de entrada, cortando el estacionamiento en dos. La plaza se reproduce adentro del edificio como su principal espacio interno”.

Corte transversal

Sin entrar a comentar la predominancia que tendría la ampliación por sobre la preexistencia (la cual se fragmenta y diluye) y la discutible connotación que termina cobrando el término “envolver”, la ambiciosa propuesta presentada por Alcock y Gómez de Llarena apunta a lograr una transformación integral tanto de lo edificado como del lugar donde se inserta, haciendo del recorrido de las instalaciones y los lugares de encuentro (cubiertos y descubiertos) que dicho transitar genera un tema fundamental, sincerando, además, el frente hacia el bulevar Santa Rosa  (hoy Amador Bendayán) como acceso de mayor uso y por tanto ofreciendo hacia él otra imagen de la institución que contrasta con la mostrada por la “modesta” edificación original más bien volcada hacia el parque.
Lamentablemente, como tantas veces ha ocurrido, la realización y puesta en marcha de la construcción del proyecto ganador se topó con innumerables intereses creados lo cual impidió su cabal realización, tomándose sólo retazos del mismo para resolver ciertos problemas puntuales correspondientes a las áreas sociales y de recreación del Colegio. Queda así destacada ésta como una experiencia “a medias” entre lo que debía ser y lo que resultó realizándose. Entretanto, Alcock por un lado y Gómez de Llarena por el otro se han destacado como dos de los más importantes arquitectos de su generación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Alcock. 1959-1992. Obras y proyectos, Galería de Arte Nacional, 1992

1974• Se inaugura el Poliedro de Caracas

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1974•  El 2 de marzo el presidente Rafael Caldera inaugura el Poliedro de Caracas, con un programa cultural a cargo de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, la Coral Filarmónica, las solistas Morella Muñoz y Eva María Zuk y Danzas Venezuela. Ubicado en terrenos aledaños al Hipódromo de la Rinconada, fue proyectado en 1971 por el arquitecto Jimmy Alcock con la colaboración de Héctor Hermidas y Roberto Andrade, y desarrollado conjuntamente con Synergetics, Inc., empresa que desarrolló el domo geodésico diseñado por Buckminster Fuller. Esta instalación multiuso, está cubierta por un domo 143 metros de diámetro y 38 metros de altura, cubre de 18.000 m2 y tiene capacidad para 14.000 personas. El estacionamiento adjunto tiene capacidad para 3.000 vehículos.
El Poliedro fue construido con la idea de que sustituyera al Nuevo Circo como sede para la realización de grandes eventos y por su extraordinaria flexibilidad espacial permite que se organicen: conciertos, ferias, exposiciones, teatro, boxeo, espectáculos sobre pistas de hielo, convenciones, etc.
El 26 de del mismo año El Poliedro se puso en funcionamiento oficialmente con una pelea de boxeo de pesos completos entre George Foreman, campeón del mundo y Ken Norton; Foreman retuvo el título mundial tan sólo en dos rounds.
Las instalaciones fueron usadas temporalmente en el 2010 como refugio y remodeladas ese mismo año para albergar el torneo preolímpico de basket. Situadas en las adyacencias del Hipódromo La Rinconada, le prestan servicio la Estación del Metro La Rinconada y la Estación del Ferrocarril Caracas «Simón Bolívar» del tren Caracas-Cúa.
HVH

1967• Se concluye la primera etapa de la ampliación del CIV

Se concluye la primera etapa de la ampliación del CIV.jpg

1967•  Se concluye la construcción de la primera etapa de la ampliación del edificio sede del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV), ubicado un terreno adjunto al Parque Los Caobos, de acuerdo con el proyecto del arquitecto Jimmy Alcock (FAU UCV, promoción 9 / 1959), ganador en 1964 del concurso «Nuevo edificio del CIV».
La etapa del proyecto puesta en servicio contiene la zona recreacional y deportiva: piscina, jardines, cancha de bowling, bolas criollas, bar, vestuario, duchas y cocina.
La segunda etapa del proyecto, a ser construida a continuación, contemplaba la construcción del auditorio techado (con un aforo de 550 puestos) el cual tenía la particularidad de tener otro espacio de reunión al aire libre encima del anterior. Es de notar que el auditorio del edificio original tiene capacidad para 144 personas.
La tercera etapa del proyecto del arquitecto Alcock sería el edificio principal, el cual tenía 4.000 m2 distribuidos en cuatro niveles: planta baja, sótano y dos pisos de oficinas.
En la planta baja se ubicaba la biblioteca y una sala de exposiciones; en el primer piso estarían las dependencias para la junta directiva y las diferentes comisiones del Colegio. En el segundo piso funcionarían las diferentes sociedades profesionales (20 locales de 30 m2 cada uno).
En el sótano estaría el acceso al auditorio, al museo del CIV, el local para el Boletín y sus oficinas, depósitos y servicios generales.
La cuarta y última etapa contemplaba, de acuerdo a lo programado, la remodelación del edificio existente, puesto en servicio en 1941, diseñado por el arquitecto Luis Eduardo Chataing (1906-1971) (FI. UCV 1928), quien había resultado ganador del concurso organizado por el CIV en 1939 para ese fin.

HVH