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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 386

Con la apertura el día 17 de julio de 2015 de la exposición “Suite IBERIA. La arquitectura de influencia española en Caracas” en la Sala Trasnocho Arte Contacto (TAC), ubicada en el Centro Comercial Paseo Las Mercedes, Docomomo Venezuela logró dar un segundo paso en su interés por documentar y registrar la importante huella dejada por las migraciones que durante el siglo XX se produjeron desde Europa y, particularmente, su impacto en la trama urbana caraqueña. Se sumaba esta muestra a “Las Italias de Caracas”, abierta en 2012 en el mismo espacio, centrándose ambas en ofrecer al público ejemplos de arquitecturas, espacios urbanos y obras de arte urbano y aplicadas a la arquitectura por una población diversa de profesionales que encontraron la oportunidad de insertarse en una ciudad que deseaba modernizarse.

La exhibición que abarca un rango temporal que va desde 1900 a 1970, producto de dos años de investigación, contó con una minuciosa y cuidada curaduría realizada por Hannia Gómez (quien también elaboró los textos) junto a Valeria Ragonne y el apoyo de Isabella Santander, un correcto montaje museográfico y un hermoso catálogo a cargo de Bettina Bottome y Antonio Huizi, responsables también del diseño de los paneles de sala, de entre los cuales destaca un vasto mosaico logrado mediante la recreación gráfica de imágenes captadas durante el proceso de elaboración del trabajo. Así mismo, estuvo acompañada por una serie de impecables maquetas realizadas por un equipo de estudiantes de la Pasantía Académica FAU UCV-Docomomo, guiados por el profesor arquitecto Víctor Sánchez Taffur. El no menos importante registro fotográfico del valioso material recopilado fue realizado por varios de los miembros de Docomomo Venezuela: Frank Alcock, Sandra Carrillo, Marylee Coll, Adriana Garcia Bruzual, Elías González, Sara Maneiro, Rafael Márquez Gil, Alfredo Mata, Valeria Ragonne, Gregory Vertullo y Rossella Consolini.

En la organización también participó la Embajada de España en Venezuela y se contó con el patrocinio del Fondo de Valores Inmobiliarios, Belfort, Banco Exterior y Repsol.

Enmarcada dentro de la celebración del aniversario 448 de la fundación de Caracas, la muestra estuvo compuesta de 25 capítulos, encabezados por frases provenientes de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, escrito entre 1605-1615 por Miguel de Cervantes y Saavedra y cuya segunda parte celebraba los 400 años de su publicación.

Así, el proyecto abordó y plasmó mediante obras, fotografías, textos, documentos y maquetas, el trabajo de 27 arquitectos, urbanistas, ingenieros, constructores, artesanos, técnicos y artistas de origen español que desarrollaron una fructífera y apasionada obra en el país. Entre ellos destacan en el renglón de arquitectos José Abásolo, Valentín Beato Téllez, Rafael Bergamín, Félix Candela Outeriño, Juan Capdevila Elías, Francisco Iñiguez de Luis, Amós Salvador Carreras y Logroño, Urbano de Manchobas Careaga, José Mimó Mena, Isidro Monzón Ortiz de Urriola, Manuel Mujica Millán, Eduardo Robles Piquer, Miguel Salvador Cordón, Fernando Salvador Carreras, Miguel Salvador Díaz, Eduardo Torroja Miret, José Lino Vaamonde y Javier Yárnoz Larrosa. Igualmente figura la obra monumental concebida para espacios públicos o de menor escala de artistas como Ángel Cabré i Magrinyà, José Chicharro Gamo, Pablo Emilio Gargallo, Emilio Laiz Campos, Baltasar Lobo, Victorio Macho, Ernesto Maragall i Noble, Andrés Martínez Abelenda y Abel Vallmitjana i Vallés. De las maquetas expuestas tres corresponden a la Quinta las Guaycas de Manuel Mujica Millán en Campo Alegre, una a las obras de Velutini y Bergamín en las cuadras de los alrededores de la Plaza Bolívar, y otra al edificio Donosti de Miguel Salvador Cordón en Las Mercedes.

Hannia Gómez, autora del texto central del catálogo de la exposición titulado “Suite Iberia”, dividido en cinco partes: Trabajos capitalinos, Solares, Evocaciones, Arte nuevo y Mosaico, mediante los cuales contextualiza la exhibición, señala en la primera de ellas: “En el siglo veinte la migración española terminó convirtiéndose en la colonia europea más cuantiosa de la capital. Su presencia cultural, unida a la prolongada influencia de España, ya era algo natural, casi propio, que estaba allí desde tiempo inmemorial, es decir, desde 1567, y que por lo tanto encontramos prácticamente fundido con lo caraqueño. Esta es una situación que hace un tanto más difícil al observador común de la arquitectura moderna la diferenciación entre lo caraqueño y lo español. Y es que esas arquitecturas, obras de arte, ingenierías y urbanismos ahora ya no son, como cuando fueron construidas, obras de influencia española. Ahora, son Caracas”.

Allí mismo, acerca de la llegada de mano de obra calificada facilitada por los gobiernos venezolanos en la primera mitad del siglo XX y el impacto transformador generado por la diversa gama de profesionales que inspiraron y protagonizaron la exhibición Gómez apunta: “influenciaron la manera de hacer arquitectura, dieron un vuelco a la calidad de la construcción, permitieron que se acometieran proyectos más complejos y más atrevidos, multiplicaron sus lenguajes arquitectónicos, ampliaron sus repertorios formales y urbanos. Pero, sobre todo, llenaron a Caracas de experticia, de arquitectura de formación académica, de arquitectura urbana, y también, de arquitectura popular y rural rica en lenguajes ornamentales y regionalismos”.

Y cierra: “La modernidad española prendió con fuerza en nuestra ciudad. Sentaba bien monumentalizando un Centro Histórico trazado como un damero lleno de esquinas; los neohispanismos fueron una exitosa expresión de continuidad para la arquitectura colonial, muy tropicalizable, y las vanguardias de la modernidad española encontraron un territorio más que propicio para renovar la invención. Los españoles, fundadores de ciudades, tuvieron en el valle de Caracas una América en miniatura que sembraron de urbanismos. (…) Porque la ciudad es la empresa más formidable para los españoles”.

La exitosa muestra que estuvo acompañada de un interesante ciclo de charlas (continuación de la serie de conferencias itinerantes «Las Ciudades Invisibles de Caracas» realizadas con el CENTRO de la Ciudad desde 2004), clausuró el día 30 de agosto de 2015 dejando un memorable recuerdo y un listón difícil de superar por este tipo de eventos.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://www.trasnochocultural.com/exposicion/suite-iberia/

1, 3 y 4. http://docomomovenezuela.blogspot.com/2015/08/exposicion-exhibition.html

2 y 7. https://www.facebook.com/photo/?fbid=1048731678500195&set=a.1023418571031506.1073741942.158070194233019&locale=es_LA

5 y 6. Suite Iberia. La arquitectura de influencia española en Caracas, Exposición nº78, Sala TAC, Catálogo, La Galaxia, 2015

INVITACIÓN

INVITACIÓN

La Galería Freites tiene el placer de invitar a la inauguración de la exposición “Julio Maragall. Arquitecto del volumen» hoy domingo 19 de noviembre a las 11:00 am. En ella se presentará un conjunto de 55 fotografías que muestran 6 proyectos arquitectónicos emblemáticos en diferentes etapas de su carrera: Imawari (casa-taller), Torre ABA (edificio de oficinas), Villa Bermeja (edificio de vivienda multifamiliar), Alemar (vivienda unifamiliar), Hotel Hilton Margarita y Hilton Suites (área turística) y Galería Freites (galería de arte). Aunado a ellas también una selección de esculturas.

“En la Galería Freites hemos desarrollado una relación muy especial con el Arq. Julio Maragall, fortalecida con el tiempo. Maragall diseñó y dirigió la construcción del edificio de la Galería Freites. De allí, la realización de esta exposición en la que mostramos ejemplos de una arquitectura de volúmenes rotundos que rebasan la línea recta e incorporan curvas muy suaves que proporcionan ritmos y movimientos sorprendentes”. Alejandro Freites

Avenida Orinoco, Las Mercedes, Caracas.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 378

El 9 de abril de 2009 en el importante diario La Vanguardia apareció la nota firmada por Joaquim Ibarz titulada “Barcelona descubre al arquitecto venezolano Carlos Raúl Villanueva”. La misma, se iniciaba de la siguiente manera: “El Fomento de las Artes y del Diseño (FAD) de Barcelona, la institución que es referente en Europa del diseño, la arquitectura y el urbanismo que se hace en Cataluña, no podía haber elegido una exposición más adecuada para conmemorar el 50 aniversario de la creación de los premios que otorga cada año al mejor edificio y al mejor interiorismo. Bocetos y planos originales, vídeos, maquetas, fotografías y nubes flotantes de Alexander Calder forman parte de la muestra Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, que se presenta en Barcelona hasta el 13 de mayo. Los muros góticos de la sede del FAD en la Plaza dels Angels acogen esta singular muestra de la que fuera considerada la obra arquitectónica más importante de la América hispana. Después de Barcelona, la exposición viajará por varias ciudades de Europa y Latinoamérica”.

De esta manera se colocaba en el lugar que le correspondía, el esfuerzo que para la promoción y llegada a feliz término de la exhibición liderizó el arquitecto venezolano Igor Peraza (a quien correspondió realizar la museografía), y que contó con la muy cuidada comisaría-curaduría del también arquitecto y profesor Javier Cerisola.

1. Cartel elaborado para la exposición.

Inaugurada el 26 de marzo de aquel año, bajo el auspicio del Gobierno Bolivariano de Venezuela y el Museo de Arquitectura (MUSARQ), Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas contó con el apoyo de la Fundación Villanueva, el COPRED, la Galería de Arte Nacional, la FAU UCV y el Museo de Bellas Artes, así como del propio FAD y del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas de la Generalitat de Cataluña.

El programa que se siguió el día de la inauguración, en la que hizo acto de presencia el embajador de la República Bolivariana de Venezuela en España, Alfredo Toro Hardi, incluyó la presentación de la exposición a cargo de Juan Pedro Posani, director general del Museo Nacional de Arquitectura, y palabras de Beth Galí, presidenta del FAD, teniendo como momento central y destacado el dictado de la conferencia “La Ciudad Universitaria de Caracas. Espacio fluido, velos y vuelos” dictada por Silvia Hernández de Lasala, la cual fue seguida por un Coloquio en el que participaron los arquitectos Josep Quetglas y César Portela estando presentes, entre otros, Oriol Bohigas y Benedetta Tagliabue.

2. Diversas tomas del montaje de la muestra.

La cobertura mediática dada a la exhibición fue amplia (de ella destacamos el artículo «Villanueva o la madurez de la vanguardia» de Oriol Bohigas publicado en El País el 31 de marzo de 2009 –https://elpais.com/diario/2009/04/01/catalunya/1238548042_850215.html-), y en casi todos los casos se trató de colocar en contexto la relevancia de la obra expuesta, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO el año 2000, las particularidades que envolvieron tanto a la curaduría como al montaje y la cantidad y calidad del material mostrado lo cual, junto a datos relacionados a la biografía de Villanueva, su concepción del conjunto sede de la UCV y la importante experiencia de síntesis de las artes que allí se dio (que Posani calificó como “la obra de arte más importante de nuestro país”), permitían al público catalán que decidiera acudir a la sala del FAD, desconocedor en buena medida de lo que allí se exponía, tener una visión amplia de la experiencia que irían a visitar.

El muy completo artículo escrito por Elisa Rodríguez Campo para la revista ArtNexus nº 74 (septiembre-noviembre 2009), señala cómo “todo el material es mostrado elegantemente sobre un dispositivo museográfico diseñado especialmente para la muestra, inspirado en perfiles y estructuras propias de la Ciudad Universitaria”. Y añade: “Se consigue reunir 3 enormes maquetas, 25 fotografías, 49 planos y 2 bocetos, y no sólo se trata de colecciones particulares, ni colecciones oficiales sometidas a estrictos controles de seguridad, sino que parte importante del rico archivo de la Ciudad Universitaria es rescatado del propio taller de arquitectura de Villanueva y exhibido por primera vez”.

3. Portada y página de créditos del catálogo de la exposición.

Por otra parte, la muestra estuvo acompañada con la publicación de un muy cuidado catálogo bilingüe, el cual se colocó a la altura del compromiso asumido. Producido por el Museo Nacional de Arquitectura, coordinado por Javier Cerisola y diseñado por Eduardo López y Mahadev Rojas, la edición está acompañada con fotografías de Paolo Gasparini y Silvia Lasala y tuvo un tiraje de 1.000 ejemplares. Se estructuró colocando el “Catálogo de obras” (impreso en papel glasé con excelente resolución) en sus páginas centrales y contiene los textos “Villanueva en Barcelona” de Juan Pedro Posani; “Pequeña historia de una exposición” de Beth Galí; “Curar Villanueva” de Javier Cerisola; “La Ciudad Universitaria de Caracas. Síntesis de modernidad, tradición, técnica, arte y naturaleza” de Silvia Hernández de Lasala; cerrando con “La síntesis de las artes” y “El problema de la integración” de Carlos Raúl Villanueva. Además, cuenta como “Anexos” con una Biografía de Carlos Raúl Villanueva, una Cronología de la Ciudad Universitaria de Caracas y una Selección bibliográfica.

4. Algunas de las páginas interiores del catálogo.

Del escrito elaborado por Cerisola, el que mejor ilustra los avatares que giraron en torno a la conceptualización, selección, documentación y acopio del vasto material que conforma la exposición abierta en Barcelona, verdadero trabajo en equipo, se pueden detectar los dos importantes retos que le correspondió enfrentar como su curador: el primero consistió en encontrar un filón que le otorgara a la muestra una connotación particular en vista de la cantidad de veces que ya había sido abordada y exhibida la obra de Villanueva. El segundo, justamente, apuntó a señalar cómo su carácter novedoso consistió en resaltar la fuente primordial de donde procedió el material expuesto: “Por primera vez, se recurre exclusivamente para una exposición sobre la Ciudad Universitaria de Caracas, a mostrar los materiales originales guardados en el archivo de la propia Ciudad Universitaria”, expresará Cerisola. Por ello la muestra, a diferencia de lo que han sido los dibujos mayormente conocidos del Maestro, sirvió para hacer en cierta forma público el repositorio que contiene toda la planimetría que soportó la construcción de la magna obra preservado en la “Casona Ibarra” y, por tanto, tuvo que ser acompañada de un arduo proceso de selección de entre “más de 8.000 unidades entre planos originales, definitivos o desechados, esquemas generales, bocetos y fotocopias simples o intervenidas por los dibujantes; sin contar fotografías, álbumes de informes técnicos, memorias y otro documentos escritos”. Como desafío, silente si se quiere, se encontraba el hecho de que tan ardua labor se dirigía a un público que desconocía el valor expresivo y formativo encerrado en el vasto material que se develaba.

5. Otras dos páginas interiores del catálogo.

El resultado, casi arqueológico, terminó agrupando “piezas tan valiosas como planos dibujados tradicionalmente a lápiz y firmados por el maestro, maquetas de hasta 60 años de antigüedad, croquis y bocetos, así como planos firmados conjuntamente por Villanueva y los mismos artistas, lo cual evidencia cómo este arquitecto supo escoger al más selecto grupo de artistas de la escena de vanguardia en Europa y Estados Unidos e invitarlos a formar parte activa del proyecto, dejándolos hablar desde sus propias poéticas e integrándolos a la empresa que se había trazado”, complementará Rodríguez Campo.

Será en definitiva “la huella contenida en aquellos papeles, hoy velados por un color amarillento, sobre los que se distinguen sellos que dictaminan ‘definitivo’, así como discretas salpicaduras de vino, recuerdo del éxito de un proyecto tan colosal como único, no sólo para la generación que le tocó verlo erigirse sino para todas las generaciones que hemos tenido la oportunidad de disfrutarlo”, lo que sin duda otorgó a lo presentado en Barcelona hace 14 años un valor propio, trascendente e inolvidable.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. https://scalae.net/evento/exposicion-del-fad-carlos-raul-villanueva-y-la-ciudad-universitaria-de-caracas

2. http://igorperaza.com/es/portfolio/exposicion-carlos-raul-villanueva/, http://archive.osa.cat/images/2009/fad%20villanueva/index.html y https://www.artnexus.com/es/magazines/article-magazine-artnexus/5d63490290cc21cf7c0a21ef/74/carlos-raul-villanueva

3, 4 y 5. Catálogo de la exposición Carlos Raúl Villanueva y la Ciudad Universitaria de Caracas, Fundación Museos Nacionales/Museo de Arquitectura/Fomento de las Artes y del Diseño, 2009

ES NOTICIA

Don Davis (estadounidense, nacido en 1952). Vista interior del toro de Stanford. 1975. Acrílico sobre tabla, 17 × 22″ (43,1 × 55,9 cm).

La exposición “Ecologías emergentes” del MoMA explora la evolución de la arquitectura ambiental

Escrito por Maria-Cristina Florian

Traducido por Mónica Arellano

Publicado el 25 de septiembre, 2023

Tomado de https://www.archdaily.cl

El Museo de Arte Moderno de Nueva York ha anunciado la apertura de una exposición centrada en los primeros proyectos realizados y no realizados que abordan preocupaciones ecológicas y ambientales. Con obras de arquitectos que practicaron principalmente en Estados Unidos desde la década de 1930 hasta la década de 1990, la exposición titulada «Ecologías Emergentes: Arquitectura y el Surgimiento del Ambientalismo» estará en exhibición desde el 17 de septiembre de 2023 hasta el 20 de enero de 2024. Las más de 150 obras exhibidas revelan el surgimiento del movimiento ambiental a través de la práctica y el pensamiento arquitectónico.

La compleja relación entre el entorno natural y construido se convirtió en un tema importante a partir de la década de 1930, con varios arquitectos como Emilio Ambasz, Charles y Ray Eames, y Frank Lloyd Wright explorando este nuevo interés a través de proyectos arquitectónicos innovadores, distópicos y atrevidos. Muchos de estos proyectos prefiguraron y anticiparon los efectos ecológicos de la sobrepoblación, el agotamiento de los recursos naturales y los efectos de la contaminación. Los proyectos se organizan en cinco grupos temáticos: medio ambiente como información; encierros ambientales; diseño multi-especies; experimentos de contracultura; y poética verde.

Aladar Olgyay (húngaro, 1910-1963) y Victor Olgyay (húngaro, 1910-1970). Termoheliodón. 1955–56. Los hermanos Olgyay con su dispositivo Thermoheliodon en el Princeton Architectural Laboratory, Princeton, Nueva Jersey.

Durante el inicio del ambientalismo, los arquitectos desempeñaron un papel importante en el desarrollo de métricas e instrumentos analíticos para comprender y monitorear el medio ambiente, transformándolo en un elemento con el que se puede trabajar a través del diseño. En 1967, R. Buckminster Fuller conceptualizó el Juego Mundial, un sistema informatizado diseñado para ilustrar el flujo de recursos naturales esenciales, como algodón, oro, carbón y madera, para hacer que la gestión ambiental sea más visible para una población más amplia. También se exhiben impresiones generadas por computadora de principios de la década de 1970 de Beverly Willis en el segmento «Medio ambiente como información», que muestran mapas de drenaje, geología del sitio y datos de suelo derivados del innovador enfoque computarizado de Willis para el análisis de terrenos residenciales (CARLA).

En la sección «Encierros ambientales» se presentan proyectos que intentaron crear sus propios ecosistemas. Entre estos primeros trabajos se encuentran una serie de ilustraciones pintadas a mano por la NASA tituladas «Asentamientos espaciales: un estudio de diseño». Este proyecto, concebido en 1975, tenía como objetivo conservar los recursos de la Tierra al imaginar un ecosistema cerrado autosostenible en el espacio exterior. El proyecto abarca una colección diversa de estudios, diagramas de seguimiento, análisis de flujo de recursos e imágenes evocadoras.

Cambridge Seven Associates (estadounidense, fundado en 1962). Pabellón de la selva tropical de Tsuruhama, Osaka, Japón. Proyecto. 1993–95. Rotulador y lápiz Prismacolor sobre impresión diazo de línea negra, 20 × 30″ (50,8 × 76,2 cm).
Vista de la instalación de Ecologías emergentes: arquitectura y el auge del ambientalismo, expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

La exposición también destaca experimentos arquitectónicos contraculturales que se esforzaron por desafiar el estilo de vida consumista de Estados Unidos. Estos incluyeron proyectos participativos donde las personas podían generar su propia energía y alimentos, y estructuras fuera de la red que sostenían a los habitantes en ecosistemas autocontenidos. El proyecto de la Embajada de Delfines de Ant Farm amplió esta ética contracultural, imaginando una sociedad multi-especies en 1975 inspirada en los avances en la investigación de delfines.

Anna Halprin (estadounidense, 1920-2021), Lawrence Halprin (estadounidense, 1916-2009). Experimentos en talleres medioambientales, 1966-1971. Participantes en el evento Sea Ranch Driftwood Village Rebuilt, Sea Ranch, California. 1968.

Mientras tanto, arquitectos como James Wines y Emilio Ambasz exploraron las dimensiones estéticas de la arquitectura ecológica. Sus proyectos combinaron formas naturales con diseño convencional, ofreciendo enfoques innovadores que armonizaban la arquitectura y la naturaleza para crear una experiencia de vida ecológica significativa.

Eugene Tssui (estadounidense, n. 1954). “Venturus”, vivienda generada por el viento para el Sr. y la Sra. Peter Cook, Victoria, BC, Canadá. Proyecto, Acuarela, lápiz Prismacolor, tiza pastel y tinta de colores sobre papel, 21 × 32″ (53,3 × 81,3 cm).

La exposición fue organizada por Carson Chan, Director del Instituto Emilio Ambasz para el Estudio Conjunto del Ambiente Construido y Natural y Curador del Departamento de Arquitectura y Diseño, con la colaboración de Matthew Wagstaffe y Dewi Tan del Instituto Ambasz como Asistentes de Investigación, y Eva Lavranou, pasante de 12 meses en el Instituto Ambasz.

ACA