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TAL DÍA COMO HOY…

… 9 de julio de 1994 aparece publicado en el semanario Arquitectura HOY el texto “Seis exploraciones arquitectónicas para un mismo tema” de Iván González Viso

1. Páginas centrales del nº69 del semanario Arquitectura HOY del 9 de julio de 1994.

Aprovechando que aún sigue abierta en los espacios de la FAU UCV la muestra “Todo llega al mar. Pensamiento y obra del arquitecto Oscar Tenreiro”, nos hemos topado con la feliz coincidencia de que un día como hoy en 1994 las páginas centrales del semanario Arquitectura HOY publicaban, como complemento a la exhibición “Una interpretación gráfica de seis casas de Oscar Tenreiro” (también albergada por la FAU UCV desde mediados de junio hasta el 14 de julio de aquel año), el texto “Seis exploraciones arquitectónicas para un mismo tema” de Iván González Viso, extracto del trabajo final presentado para alcanzar el grado de Magister en Arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Chile con Fernando Pérez Oyarzun como tutor, cuyo título adoptó el nombre de la exposición y estuvo acompañado del subtítulo “Variaciones sobre temas de arquitectura venezolana”.

2. Croquis de estudio elaborados por Iván González Viso durante su investigación.

La investigación llevada a cabo por González Viso se centró en analizar la experiencia desarrollada por Oscar Tenreiro y Francisco Sesto (quienes por aquellos años compartían como socios su oficina de proyectos en Caracas), en torno a una serie de cinco casas que les habían sido encargadas para la venta por el constructor Manuel Furió (cuyo apellido fue tomado para nombrar la serie), proyectadas y levantadas entre 1985 y 1987, las cuales Tenreiro y Sesto trabajaron como variaciones modernas sobre temas propios de la arquitectura venezolana con énfasis diferenciados. Cabe acotar que la sexta casa llamada la Casa Cantero (1990-1992), aunque forma parte de la misma indagación cerrando el ciclo, se realizó fuera de la experiencia constructiva compartida con el Sr. Furió.

3. Láminas de las casas Furió I y II presentadas por González Viso en la exposición.

Las casas estudiadas representan para González Viso “un conjunto de viviendas en las cuales es posible reconocer una exploración acotada y consciente de las posibilidades de desarrollo de ciertos temas de la arquitectura moderna venezolana. Realizadas en forma sucesiva forman parte … de un proceso evolutivo y se fundamentan en dos obras de gran envergadura como lo son la Plaza Bicentenario (1982-1987) y el Proyecto de la Galería de Arte Nacional (1981)”. Así, “la casa Furió I -ubicada en La Lagunita- marcó el comienzo de una serie. Una clásica imagen de ‘vivienda’ proyectada a la manera de una gran nave central que cubre un patio; la Furió II retoma el tema del zaguán y hace alardes estructurales al albergar una piscina en el techo; la Furió III se debate entre dualidades y se identifica con una casa-corredor; la Casa Furió IV explora los recorridos del techo jardín; la Furió V es mezcla de claustro y torre; y la Casa Cantero (la más moderna de todas) se desarrolla bajo una bóveda de concreto sobre la cual se sobrepone el techo jardín”. Cabe destacar que en tres de las casas, la I, la IV y la V hubo una evolución de nació del concepto del patio.

4. Láminas de las casas Furió III y IV presentadas por González Viso en la exposición.

Las interpretaciones gráficas elaboradas por González Viso como parte fundamental de su trabajo traducidas en dibujos altamente “museables” que dieron vida a la exposición, derivan en “un análisis que estudia la organización de la casa contemporánea, las implicaciones de su origen comercial, los materiales, temas recurrentes, implantación, estructura y uso del color, entre otros aspectos”. De entre ellas, el uso del color no sólo permitió identificarlas (a la Furió III se le llamó “la casa verde”, a la Furió IV “la casa blanca”, a la Furió V “la casa azul” y a Cantero “la casa roja”), sino establecer fuertes conexiones entre la arquitectura propuesta y la popular.

Resalta también González Viso el hecho de que las obras están conformadas por un repertorio de elementos formales autónomos que dan como resultado diversos volúmenes finales producto de “una sintaxis basada en estrategias de montaje, composición y tramas de orden (la yuxtaposición, la superposición y la subdivisión), que se suman y mezclan conjuntamente con ciertas claves o temas tradicionales y modernos que constituyen motivo para la densificación conceptual”.

5. Láminas de la casa Furió V y la Casa Cantero presentadas por González Viso en la exposición.

Oscar Tenreiro dedica a las casas las páginas que van de la 245 a la 277 del libro Todo llega al mar de 2020 (punto de partida de la exhibición que, como mencionamos, hoy se encuentra en la FAU UCV), dentro de la Tercera parte titulada “Incertidumbre”, donde las describe y explica con lujo de detalles. Antecedidas por la Plaza Bicentenario (1982-1987), el Proyecto de la Galería de Arte Nacional (1981), la propuesta para el Concurso de la Catedral de Guayana (1981) y el Proyecto del Museo del Petróleo (1984), la serie, a la cual Tenreiro otorga valor como experiencia de construcción intensiva, lograda en compañía de un promotor experimentado que ofreció pocas resistencias y se mostró siempre abierto a sus sugerencias, puede resumirse en una exploración gramatical que se asoció a la oportunidad de verificar la imagen arquetipal que se tiene de la vivienda; la relación exterior-interior; el uso del color, los materiales (la madera, la arcilla, el concreto en obra limpia); el control y dosificación de la luz en el interior del espacio.

6. Patio central de la «Casa Blanca».

Pese a los rasgos posmodernistas que reconoce en ellas traducidos en gestos y recursos formales, tal vez producto del momento en que se realizaron, para Tenreiro las casas le “ofrecieron oportunidades muy importantes, sin que me atreva a decir que alguna de ellas haya quedado para mí como una realización de las que enorgullecen (con la excepción tal vez de la Casa Verde que es la que encuentro más lograda, aún con su aire vernacular, y desgraciadamente la única que ha sido modificada gravemente). Y más bien me ocurre que algunos de sus rasgos me parecen hoy demasiado glamorosos, si bien deben verse en algunos casos -porque fue así- como mohines destinados a hacerlas atractivas a posibles clientes. Y fueron precisamente esos rasgos los que más despertaron críticas de gente cuyo juicio respeto pero que tal vez fueron incapaces de verlas como lo que fueron: oportunidades de experimentación, aprendizaje de las realidades de la construcción, momentos para la prueba y el error, en fin escalones de conocimiento… y todo ello partiendo de una operación comercial, condición que agrega no poco mérito”.

Pues bien, 29 años después de aquella exposición basada en el trabajo de grado de Iván González Viso reseñada tal día como hoy en Arquitectura HOY, las casas Furió ocupan un lugar destacado dentro de la exposición “Todo llega al mar” convertidas en eslabón que se tradujo, según Tenreiro, en “prolongaciones o más bien consecuencias” para diseños posteriores. Sumadas al conjunto de una sólida trayectoria signada más bien por la prevalencia de proyectos institucionales, aquellas modestas «casas para la venta» han contribuido a conformar un consistente trabajo que permite ubicar a Oscar Tenreiro como uno de los arquitectos venezolanos más importantes de su generación.

7. «La Casa Blanca, la Verde y la Azul se agrupan en un conjunto que no quiere ser conjunto».
Oscar Tenreiro

Nota aclaratoria

La numeración que hemos usado para identificar las casas Furió la hemos tomado del trabajo de Iván González Viso que da origen a esta nota. En tal sentido, debemos mencionar que ella no coincide con la usada por Oscar Tenreiro en su libro Todo llega al mar. Así, aunque hay coincidencias en lo referente a denominar como casa I la ubicada en el sector El Arroyo, La Lagunita y como la casa III a “la casa verde”, la llamada “casa blanca” es para Tenreiro la casa II y para González Viso la IV; la “casa azul” es para Tenreiro la casa IV y para González Viso la V; y la “casa de la piscina” es para Tenreiro la casa V y para González Viso la II.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 2. Arquitectura HOY, nº69, 9 de julio de 1994.

3, 4 y 5. https://www.behance.net/gallery/35548963/TESIS-MAGISTER-EN-ARQUITECTURA-PUCCH-(1993)

6 y 7. Oscar Tenreiro. Todo llega al mar. Pensamiento y obra del arquitecto Oscar Tenreiro, 2020 (pp. 250, 251 y 255)

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 362

“Las Italias de Caracas” fue el nombre dado a la exposición nº61 montada en la Sala Trasnocho Arte Contacto TAC, ubicada en el Trasnocho Cultural del Centro Comercial Paseo Las Mercedes entre el 5 de julio y el 29 de julio de 2012.

La inauguración se realizó el 4 de julio, día del arquitecto en Venezuela, y contó con la presencia de una nutrida concurrencia que logró apreciar una impecable puesta en escena que tuvo a Hannia Gómez como curadora y redactora de los textos (con Valeria Ragonne como asistente), y a Frank Alcock como responsable de la museografía. La producción estuvo a cargo de la Sala TAC y DoCoMoMo Venezuela y la coordinación general le correspondió a Rosa Elda Fernández asistida por Lenny Briceño. Colaboraron con el montaje y la investigación documental los estudiantes de la FAU UCV que participaron en la pasantía ofrecida por DoCoMoMo Venezuela.

Con “Las Italias de Caracas” DoCoMoMo (Grupo de trabajo oficial de Venezuela para la Documentación y Conservación internacional de edificios, sitios y barrios del Movimiento Moderno, creado en 2010), dio un primer e importante paso que ha permitido ir registrando y documentando la huella dejada en la ciudad por diferentes oleadas migratorias que a lo largo del siglo XX vieron en Venezuela, un país de futuro donde poder asentarse y prosperar. De ellas, la italiana quizás haya sido la más numerosa y la que mayor incidencia haya tenido en su desarrollo urbano y su arquitectura.

Así, la exposición, junto a la investigación y registro que la acompañaron, buscó mostrar la relevante aparición de arquitectos y artistas de origen italiano en la conformación el paisaje construido de la ciudad a través de su obra. También ilustró la imperceptible presencia del diseño italiano en detalles que acompañan a muchos edificios e incluso en el interior de los hogares a través del mobiliario y utensilios que se usan a diario.

1. Diferentes vistas de la muestra..

Para cumplir su objetivo, la muestra, a través de 25 paneles, contó con un importante despliegue fotográfico complementado por textos y estuvo enriquecida con la exhibición de muebles de época, objetos utilitarios y decorativos. Todo ello permitió al público conocer la influencia de arquitectos y artistas que con su propia sensibilidad creativa supieron exaltar el potencial paisajístico de Caracas a través de sus creaciones. Con las historias inéditas de un grupo de especialistas de renombre, con el maestro Gio Ponti a la cabeza de la lista, junto a Doménico Filippone, Nigra Montini, Graziano Gasparini, Antonio Lombardini, Ángelo Di Sapio, Juan Pedro Posani y muchos otros, Caracas amontonó imágenes y nomenclaturas de raíces peninsulares, bautizando calles y edificios con un carácter distintivo, muy bien documentadas en la exposición.

Como ya se insinúa del título escogido para la muestra, en Caracas se puede constatar no sólo el hecho de que ha sido varias ciudades a lo largo de su historia, sino también que en ella coexisten en su interior zonas que son reflejo de las diversas intervenciones que constructores, arquitectos y urbanistas han realizado dotándolas de un sello característico. Es en este sentido que la mano de la inmigración italiana se ha hecho presente en urbanizaciones, avenidas y edificaciones que con la mirada acuciosa de los curadores han podido ser develadas. La impronta cultural plasmada en costumbres, gastronomía y vocabulario sería una derivación del importante esfuerzo realizado.

Ante el hecho de que la mayor parte de las imágenes expuestas en la sala habían sido captadas recientemente, Hannia Gómez, vicepresidenta del capítulo venezolano de DoCoMoMo y curadora de la exposición expresó en su momento: “Nos interesan las fotos históricas, pero también las contemporáneas porque queremos mostrarle a la gente que éstas no son construcciones viejas sino edificios que están vivos, que habitan la ciudad”.

2. Detalle del mosaico fotográfico elaborado para la exposición.
3. Portada del catálogo con una estupenda fotografía de la Villa Monzeglio de Antonio Montini Foschi (Colinas de Bello Monte, 1953), e índice del mismo.
3. Algunas de las páginas interiores de la publicación correspondientes al catálogo de obras.

Cabe resaltar como parte del montaje, la elaboración de un impactante “Mosaico” que ocupó la pared oeste de la sala (con diseño gráfico de Sandra Carrillo con base en el aporte de un total de hasta 14 fotógrafos), y que habla de la presencia anónima de la cultura italiana en la ciudad: “… está construido con los murales, cornisas, pavimentos, arlequines, luminarias, rótulos, nombres, molduras, yeserías, almohadillados, frisos, spacatto, relieves, terracotta, estatuaria, relieves, herrerías, mármoles, plafones, cerámicas, barandas, ornamentos y mosaicos italianos de Caracas. Los edificios que lo componen no son monumentos históricos… pero pudieran serlo. No sabemos quién los hicieron… pero llegaremos a saberlo. Son el anónimo legado de un gran pueblo de constructores, que llegaron a esta ciudad e hicieron en ella otra ciudad. Hasta hoy invisible”, señalará Hannia Gómez en el texto que lo acompaña.

También el texto introductorio que recibía a los asistentes hace mención del empuje de la mano de obra italiana, destacando la manera como el anonimato no ha sido obstáculo para evidenciar la procedencia de quienes construían la ciudad: “Una multitud valerosa de trabajadores que vinieron a reconstruir sus vidas, y que, haciéndolo, lo primero que reconstruyeron fue su propia ciudad fragmentada. Fugitivos de los problemas de sus países, llegaron para llenar el valle de los fragmentos arquitectónicos y urbanos de sus recuerdos. El momento constructivo que el país vivía debido al boom petrolero, encontró en estos refinados arquitectos, experimentados ingenieros, sabios constructores, poéticos artistas y magníficos artesanos italianos la herramienta más eficiente para la transformación del entorno, aprendiendo de ellos, confiando en ellos… y también volviéndose un poco ellos”.

4. Algunas de las páginas interiores de la publicación correspondientes al catálogo de obras.

La exposición fue acompañada con la publicación de un estupendo catálogo que recoge todo el trabajo curatorial e investigativo desplegado, el cual fue diseñado por Antonio Huizi y Bettina Bottome, quienes también tuvieron a su cargo la diagramación de los paneles de soporte que llenaron la sala. La Galaxia fue la imprenta escogida para garantizar la reproducción de hasta 1000 ejemplares.

Programada para montarse en el Centro de Bellas Artes de Maracaibo entre los días 30 de abril hasta el 27 de mayo de 2013, «Las Italias de Caracas» permitió sin duda, como bien señala Hannia Gómez en el texto introductorio, constatar cómo “El capítulo italiano de la herencia moderna de Caracas, en sus divinas hibridizaciones con la cultura local, cambió la psicología ambiental de la ciudad moderna, revelándole a la gente culturalmente el potencial escénico del lugar, la especificidad de los sitios, y enseñándolos a hacer una arquitectura más urbana. Sin sus Italias, el ambiente vital de Caracas nunca será el mismo”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. https://www.ciefve.com/site/las-italias-de-caracas/

1, 2, 3 y 4. Las Italias de Caracas, catálogo de la exposición del mismo nombre, Trasnocho Cultural, Sala TAC, julio-agosto 2012

EL EVENTO DE LA SEMANA

El pasado jueves 15 de abril a las 3:00 p.m. se inauguró en la Sala de Exposiciones de la FAU UCV la muestra “Todo llega al mar”, dedicada a exhibir la obra y pensamiento del arquitecto venezolano Óscar Tenreiro, para la cual se contó con una nutrida concurrencia.

Para complementar el evento, se programaron una serie de actividades de las cuales ya dos se han realizado:

  • La conversación “Leyendo la exposición” efectuada el viernes 16 de junio de 2023 a las 3:00 p.m. en la Sala de Exposiciones de la FAU UCV, que tuvo como moderador a Jesús Galíndez y como expositores a José María Lozano, Augusto Terán y Edwing Otero.
  • La presentación oficial de los libros Todo llega al mar: pensamiento y obras del arquitecto Óscar Tenreiro y Todo llega al mar: selección de escritos del arquitecto Óscar Tenreiro a cargo de Enrique Larrañaga, palabras de Denise Miodownik y comentarios de Óscar Tenreiro, también realizada el viernes 16 de junio a las 6:30 p.m. en COLLECTANIA, Los Palos Grandes.

Las otras dos conversaciones del ciclo de tres se han programado de la siguiente manera, ambas en la Sala de Exposiciones de la FAU UCV:

El Taller Firminy: una propuesta docente.

Fecha: miércoles 21 de junio, 2023, 3:00 p.m.

Moderador:

José Alejandro Santana

Expositores:

Adriana Figueiras, “El Taller Firminy, lugar de intercambio”.

Antonio Ochoa, “El Taller Firminy: una propuesta académica”.

Juan Alberto Ramírez, “El Taller Firminy: hacia la formación integral”.

Adina Arévalo, “El Taller Firminy: conocimiento nacional y contactos internacionales”.

Lecciones de una práctica.

Fecha: miércoles 28 de junio, 2023, 3:00 p.m.

Moderador:

Moisés Chávez.

Expositores:

Juan José Pérez Rancel, “Óscar Tenreiro en la arquitectura venezolana”.

Azier Calvo, “Óscar Tenreiro y la crítica”.

Iván González Viso, “Óscar Tenreiro y la práctica profesional”.

Víctor Sánchez Taffur, “Óscar Tenreiro y las nuevas generaciones”.

También está previsto para el jueves 6 de julio, 2023, 10:30 a.m. el encuentro “Conversando con Óscar Tenreiro sobre sus obras, proyectos y reflexiones”, que tendrá lugar en el Auditorio Hno. Lanz de la Universidad Católica Andrés Bello, Montalbán.

En él participarán Óscar Tenreiro, Víctor Sánchez Taffur y José Humberto Gómez.

ACA

ES NOTICIA

La exposición de Venezuela en la Bienal de Venecia 2023

El arquitecto Henrique Vera, presidente de la Fundación Arquitectura y Ciudad, formó parte del equipo que participó en la curaduría y montaje del trabajo con que Venezuela se encuentra representada en la 18ª Bienal de Arquitectura de Venecia, abierta hace dos semanas. También tuvo la oportunidad de viajar a Italia, colaborar con la puesta en escena final de lo mostrado y estar presente en la inauguración del evento. Desde allí nos ha enviado la completa nota que a continuación transcribimos junto a las fotografías que la acompañan. Esperamos la disfruten y aprovechen.

Pabellón de Venezuela en la Bienal de Venecia. Carlo Scarpa. 1954.

El 20 de mayo pasado se inauguró la 18ª Bienal de Venecia, exhibición de arquitectura de carácter internacional bajo el título de «El Laboratorio del Futuro” 2023, a la cual concurrieron 89 países (más de la mitad de ellos africanos), evento donde la arquitecto Lesley Lokko fungió como curadora.

Desde un vaporetto de carga llega la exposición al Pabellón.

La muestra presentada por nuestro país fue organizada por la Comisión Presidencial para la recuperación de la UCV y tuvo por nombre «Universidad Central de Venezuela. Patrimonio de la Humanidad en recuperación. Ciudad Universitaria de Caracas”. Los organizadores y colaboradores, que trabajaron integrados como equipo, tanto en Caracas como en Venecia fueron la arquitecto Paola Posani, Comisaria del Pabellón de Venezuela en Venecia y Curadora de la exposición presentada; Ricardo Sanz Sosa, Museógrafo; Henrique Vera, Investigador; Mary Pemjean, Coordinadora de Prensa; Reinaldo Landaeta Díaz, Producción General y Relaciones Internacionales; Álvaro Arocha Paz Castillo y José Antonio Varela y Divarte Cine, Producción audiovisual.

Durante el montaje del «Vagón Expositivo».

El arquitecto Ricardo Sanz diseñó como soporte museográfico de la exhibición una serie de elementos livianos utilizando un material italiano de 2 centímetros de espesor, 1,20 m de ancho y 2,40 m de alto, cuyas caras permitían la impresión directa sobre ellos y los cuales por su forma se trababan entre sí sin necesitad de elementos adicionales como alambres, clavos o tornillos. Por la forma que el arquitecto Sanz le dio a estos paneles ellos terminaron siendo unas piezas rígidas y autoportantes, que en su conjunto llamamos “vagón expositivo”, perfectos para incorporarles el material gráfico de la exposición diseñado en Venezuela por Álvaro Arocha Paz Castillo e impreso en Italia por la empresa Final Group. El apoyo en el montaje de la exposición en Venecia lo dio la firma Scenocracy, integrada por los arquitectos italianos Mattia Menegotto y Giovanna Fanello.

Vista del montaje realizado en el interior del pabellón.

El contenido expuesto se concibió en dos líneas de información desarrolladas en paralelo. Una apoyada en la utilización de fotografías en blanco y negro para presentar a la Ciudad Universitaria de Caracas recién construida; la otra en color, señalando aquellos edificios, urbanismo y paisajismo que en estos 18 meses de trabajo han sido recuperados, las cuales contaron con el destacado diseño gráfico de Álvaro Arocha Paz Castillo.

Los temas desarrollados en los 16 paneles que integran el “vagón expositivo” fueron: el destacar los valores universales del proyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas C.U.C. que llevó a la UNESCO en el año 2000 a incluirla como Patrimonio de la Humanidad; un recuento del desarrollo del proyecto de la C.U.C. por parte del Maestro Carlos Raúl Villanueva entre los años 1943 y 1972; el Hospital Clínico Universitario; el Instituto Anatómico y el Instituto de Medicina Experimental; el Instituto Anatomopatológico y el Instituto de Medicina Tropical; los Pasillos Cubiertos; el Conjunto Administrativo-Cultural, el Reloj, la Plaza del Rectorado y la Plaza Cubierta; el Aula Magna; el Conjunto de la Piscina y los Gimnasios; las Residencias Universitarias y el Cafetín CVP; el Conjunto de la Facultad de Ingeniería: la Escuela Básica, Ingeniería de Petróleo, el Laboratorio de Biología, el Laboratorio de Ensayo de Materiales, el Instituto de Materiales y Modelos Estructurales y el Laboratorio de Hidráulica; la Facultad de Arquitectura y Urbanismo; la Facultad de Humanidades y Educación y la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas; el Paisajismo de la Ciudad Universitaria de Caracas; y, finalmente, un panel dedicado a Carlos Raúl Villanueva, nuestro más consagrado arquitecto, y al reconocimiento de sus múltiples colaboradores en este vasto proyecto.

Otra imagen del «Vagón Expositivo».

Por ser reducido el espacio para exponer en detalle todo lo relativo a la C.U.C. se recurrió a utilizar textos adicionales que se pueden consultar utilizando los QR disponibles.

La exhibición se complementó con la proyección audiovisual de entrevistas a la coordinadora de los trabajos en la UCV, Paola Posani, así como a los profesionales restauradores que están trabajando en las diferentes áreas: Gregory Vertullo, Lesmes Castañeda, Alfredo Mariño Elizondo y Aguedita Coss Lanz, entre otros.

El catálogo de la exposición tiene una presentación de Paola Posani y textos de Newton Rauseo, Carlos Pou Ruan, Henrique Vera, Lesmes Castañeda, Aguedita Coss Lanz, Javier Cerisola, Alfredo Mariño Elizondo, Zacarias García Echezuría y Edgar Cruz.

Estudiantes de arquitectura alemanes, visitando el Pabellón de Venezuela durante la 18ª Bienal de Venecia.

De más esta recordar que el Pabellón de Venezuela ubicado en los Giardini della Biennale de Venecia fue proyectado por el muy reconocido arquitecto veneciano Carlo Scarpa (1906-1978) en 1954 e inaugurado en 1956, teniendo como pabellones vecinos el de Suiza (diseñado en 1952 por Bruno Giacometti) y el de la Unión Soviética (proyectado en 1914 por Aleksej Scusev). Otros pabellones dentro del conjunto de la bienal fueron proyectados por notables arquitectos como Joseph Hoffman, Gerrit Rietveld, Alvar Aalto, Philip Cox, Chuc Kim Seok, Takamasa Yoshizaka y Sverre Feh.

Entre los visitantes del Pabellón de Venezuela en Venecia estuvieron Alain Berset, presidente de la Confederación Suiza y Margareth Menezes, Ministra de Cultura del Brasil.

La 18ª Bienal de Venecia estará abierta al público hasta el 26 de noviembre de 2023.

Nota

Como complemento a la reseña de Henrique Vera y en el marco de la Caracas Design Week, en el renglón de Charlas y conversatorios, el próximo viernes 9 de junio de 4:00 a 6:00 pm se presentará:

SINOPSIS DE LA BIENAL DE VENECIA 2023

Bajo la mirada del Arq. Ricardo Sanz

Lugar:

Spazio Mobili

Calle París (entre Caroní y Nueva York).

Las Mercedes.

HVH

Procedencia de las imágenes

Todas: Cortesía de Henrique Vera H.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 358

En 1986, por iniciativa de Oscar Tenreiro, se organiza la muestra “Ejercicios gráficos sobre la arquitectura venezolana. Serigrafías y dibujos de arquitectos venezolanos basados en proyectos y edificios recientes”, que buscaba difundir la arquitectura venezolana de jóvenes promesas en el exterior, acompañada de la de algunas figuras reconocidas. La exposición se realizó con el apoyo del Consulado de Venezuela en Nueva York, gracias al auspicio del Ministerio de Relaciones Exteriores y la colaboración de Alirio Palacios, Lorena Leoni de García y Teresa Aponte.

Tal y como reza en el texto del catálogo, la exposición partió de la premisa de mostrar las dos caras de la moneda entre las que se debatía en aquel momento la arquitectura venezolana: la posibilidad real de ser construida o la de quedarse solo como un proyecto en papel.

Es a partir de esta dualidad, que la muestra se planteó como una estrategia de difusión y mercadeo que intentó sacar ventaja de la representación del proyecto, haciendo presente la arquitectura a partir del dibujo y utilizándolo como medio para intentar transmitir valores plásticos, estéticos y culturales. La idea era poner en evidencia que la representación en papel se había vuelto una forma para evaluar el canon estético de una arquitectura que no está necesariamente pensada para quedar sólo en el papel.

Al respecto, Tenreiro declara en la introducción del catálogo, que la muestra no buscaba convertirse en un alegato latinoamericano que fuera benevolente con la condición estructural de desencanto y desinterés que sufría y aun sufre la arquitectura en Venezuela desde hace décadas, donde las «afiebradas» expectativas por construir suelen ser objeto de constantes derrotas, situación que treinta y siete años después aún no ha cambiado.

1. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: “Planisferio” del techo y las fachadas del Museo de los niños de Caracas (1972-1982) de Domingo Álvarez. Derecha: Dibujo a color para un complejo de oficinas (1978-1982) de Jesús Tenreiro.

Así, la muestra se concibió como un intento de ver las ventajas que proporciona el papel como fuente de expresión y reflexión, útil para mostrar valiosos proyectos de arquitectura realizados en su gran mayoría por jóvenes profesionales, donde se buscaba sintetizar cada obra considerando su valor plástico bajo un lenguaje o técnica de representación común a todos. La muestra, además, aspiraba a dialogar con el medio norteamericano, abriendo otras formas de mirarnos intentando dejar de lado los viejos prejuicios hacia Latinoamérica.

Por otra parte, Francisco Sesto en el otro texto introductorio del catálogo señala que los dibujos eran también un modo de “divertimento”, ensayos gráficos exploratorios, donde estaba presente una prefiguración de las intenciones del arquitecto. Un arquitecto que ha sido seducido por la imagen que produce y a la vez, utiliza esa imagen para seducir. Una suerte de enamoramiento con lo gráfico, a partir de la geometría, la sombra, la textura, el color y el papel, características que suelen estar muy presentes en los bocetos de arquitectura.

En cierta medida muchas de estas serigrafías y dibujos tenían una condición abstracta y estética que las convertía en logradas obras gráficas, estrechamente vinculadas al oficio y la arquitectura que escondían detrás. Hoy, vistos a la distancia, podemos asegurar que muchos de ellos, por su calidad y belleza, se transformaron en ilustraciones con vida propia, objetos independientes que resultaron ser un puente entre el arte y la arquitectura.

2. Izquierda: Portada del libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas. Derecha: Serigrafía «Nueva sede de la GAN/Caracas» de Oscar Tenreiro, Francisco Sesto y Rosángela Yajure que formó parte de la exposición.
3. Dos momentos de la apertura de la exposición en Nueva York. Izquierda: Domingo Álvarez, August Kommendant y Oscar Tenreiro. Derecha: Oscar Tenreiro bautizando el libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas.

El dibujo usado como imagen del catálogo y que, a su vez, abrió la muestra, era una serigrafía realizada por Oscar Tenreiro, Francisco Sesto y Rosángela Yajure del proyecto de Tenreiro y Sesto para la Nueva Sede de la Galería de Arte Nacional (terminado en 1983) a construirse en el Parque Cultural de Caracas en Caño Amarillo. Además, la exposición sirvió para presentar el libro GAN. Proyecto Nueva Sede Galería de Arte Nacional Caracas, patrocinado por la Fundación Pampero, con textos de Bélgica Rodríguez (Directora de la Galería de Arte Nacional para ese momento), el ingeniero estonio August Kommendant, el arquitecto colombiano Alberto Saldarriaga, el crítico norteamericano Kenneth Frampton, el crítico venezolano William Niño Araque, y los autores, los arquitectos Oscar Tenreiro y Francisco Sesto.

Ello evidenciaba que la exposición aspiraba a ser un intento por promover la construcción de una obra de profunda trascendencia para la cultura nacional. Así, tanto la muestra colectiva como la publicación de un proyecto importante para la ciudad, se transformaron en un primer intento por impulsar su materialización. Por otro lado, exposición y libro perseguían presentar al público norteamericano el valor de la arquitectura nacional e impulsar la urgente necesidad de un nuevo museo para Venezuela, y, como ya se mencionó, abriendo la oportunidad de mostrarse a un grupo de arquitectos emergentes.

La muestra gráfica, que sedujo a partir de la imagen, constaba de catorce proyectos de escalas variables desarrollados en distintas partes de la geografía nacional. En ella participaron: Domingo Álvarez, quien realizó una serigrafía denominada “Planisferio” del techo y las fachadas del Museo de los niños de Caracas (1972-1982); Eva Arredondo, con un dibujo para una Plaza del Metro (1983); Manuel Delgado, con un proyecto para un hotel en Barquisimeto (1982); Gorka Dorronsoro, con un detalle de fachada para la Escuela de Metalurgia de la UCV (1978-1986); Guillermo Frontado y Enrique Larrañaga, con la fachada de una casa en La Lagunita (1985); Helene de Garay, con una planta-sección para un condominio multifamiliar (sf); Antonio Ochoa, con el dibujo de una plaza para la Ciudad Universitaria (1985); Massimo Ruggiero y Víctor Artís, con la planta de la Capilla de la Universidad Metropolitana (1978-1985); Carlos Pou y Alejandro Pou, con un proyecto que recomponía una topografía para una escalera de servicio (1985); Ranier Sarache e Igor Finamore, con una sección para una iglesia en San Antonio de los Altos (1985); Francisco Sesto, con una interpretación abstracta para el edificio Kismet en Anaco (1978); Jesús Tenreiro, con un dibujo a color para un complejo de oficinas (1978-1982); Oscar Tenreiro, con el dibujo para una casa unifamiliar en La Lagunita (1985); y Rosángela Yajure con un dibujo para un kindergarten en San Agustín (1985).

4. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: Planta-sección para un condominio multifamiliar (sf) de Helene de Garay. Derecha: Sección para una iglesia en San Antonio de los Altos (1985) de Ranier Sarache e Igor Finamore.

Todas las interpretaciones gráficas contenidas en el catálogo de la muestra se complementaban con fotos de cada uno de los autores, dibujos a lápiz, croquis, imágenes de maquetas, fotos de la obra y dibujos arquitectónicos del proyecto al que pertenecían.

La iniciativa, que se llevó a cabo entre el 10 de abril y el 17 de mayo de 1986 en la “Galería Venezuela” adyacente al Consulado General de Venezuela ubicado en 7 east 51 st., Nueva York, abogaba por que se materializara la imperiosa necesidad de construir en Venezuela, entregando la responsabilidad a lo grafico de ser protagonista de la arquitectura que se desea, para así despertar esperanzas y oportunidades. De tal manera, la plataforma del Consulado logró servir de vitrina ante el mundo de una parte de la arquitectura venezolana apelando a la seducción de la imagen y a la sensibilidad estética, así como a la capacidad del dibujo arquitectónico de transformarse en una obra de arte.

Lamentablemente, el importante proyecto de la Nueva Galería de Arte Nacional nunca se construyó, quedando como testimonio el magnífico libro diseñado por Marta Sanabria y Catherine Goalard e impreso por Editorial Arte.

Por el contrario, otros proyectos que formaron parte de la muestra, como la Capilla de la Universidad Metropolitana de Ruggiero y Artís; el edificio Oriental Kismet de Francisco Sesto; la casa en La Lagunita de Oscar Tenreiro; el edificio de Ingeniería Metalúrgica de Gorka Dorronsoro o el Museo de los Niños de Domingo Álvarez ya habían sido construidos, tal y como reza en el catálogo.

5. Dos de las serigrafías que formaron parte de la muestra. Izquierda: Fachada de una casa en La Lagunita (1985) de Guillermo Frontado y Enrique Larrañaga. Derecha: Dibujo para un kindergarten en San Agustín (1985) de Rosángela Yajure.

Esta iniciativa que hoy hemos comentado evidencia la constante lucha del arquitecto por ver materializada su obra contra viento y marea en un país como Venezuela, donde la profesión sigue sin ser comprendida, donde construir ha derivado en destruir, y donde la importancia de la obra pública y su transcendencia en la ciudad siguen sin ser objeto de una justa valoración social, cultural y política.

“Graphics on Venezuelan Architecture, 1986. Silkscreens and drawings by Venezuelan architects based on recents projects and buildings” fue una muestra cargada de intenciones y deseos que ese mismo año se presentó en “The Octagon”, la sala de exhibición sede de la American Institute of Architecs (AIA) en Washington.

La exhibición en cierto sentido puede verse a la vez como la búsqueda de una oportunidad y como un reclamo, sobre una de las grandes tragedias que aún aqueja a la arquitectura venezolana: los proyectos no construidos. ¿Será posible calcular cuánto dinero se ha despilfarrado en los últimos 20 años en trabajos profesionales que no han alcanzado su culminación?

Treinta y siete años después de que se organizó esta exposición, la mayor parte de los arquitectos seguimos luchando por darnos a entender – la mayor parte de las veces sin éxito – y así tratar de convertir nuestros proyectos en obras, en un país que Jesús Tenreiro definió magistralmente como “pre-arquitectónico”.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 4 y 5. Catálogo de la exposición Graphics on Venezuelan Architecture 1986, Nueva York

2. Colección Crono Arquitectura Venezuela y Catálogo de la exposición Graphics on Venezuelan Architecture 1986, Nueva York

3. Cortesía de Oscar Tenreiro.