Archivo de la etiqueta: Estado Táchira

TAL DÍA COMO HOY…

… 23 de mayo de 1993, tras el impacto causado dos días antes por la decisión de separar a Carlos Andrés Pérez del cargo de Presidente de la República, Oscar Tenreiro publica en El Diario de Caracas dos artículos: “Acercarse a Gómez en La Mulera” y “Cambios vendrán”.

1. Casa de la hacienda El Recreo, La Mulera, estado Táchira donde residiera desde su nacimiento en 1857 Juan Vicente Gómez siendo de su propiedad hasta su muerte en 1935.

Cuando dentro de nuestra pauta nos toca organizar la nota correspondiente a “Tal día como hoy…” lo hacemos sin planificar la fecha en que caerá. Eso le da a su elaboración un toque azaroso lleno de intriga que nos obliga a veces a sumar, otras a restar y algunas a seleccionar para luego relacionar.

Es así que al repasar lo ocurrido en la historia un 23 mayo ha sido poco lo que hemos podido encontrar vinculado a los temas que nos interesan y que además pudiese tener cierto atractivo para nuestros lectores.

2. El arquitecto Charles Barry (1795-1960) y la emblemática Torre del reloj (o Big Ben) del palacio de Westminster (1836-52), proyectada por él.

Dentro de lo escaso, quizás valga la pena resaltar el nacimiento el 23 de mayo de 1795 de Charles Barry, importante arquitecto inglés de comienzos de la época victoriana nacido en Londres, fallecido en 1860, quien dejó un significativo legado que denota su versatilidad, su calidad como diseñador y su capacidad de trabajo dentro del eclecticismo propio de su época.

3. Tres obras de Charles Barry. Arriba izquierda: Club Reforma, Londres (1837 – al lado del de viajeros). Arriba derecha: Bridgwater House, Londres (1846). Abajo: Remodelación de la casa Harewood, Yorkshire (1844)

Sus biógrafos resaltan cómo con lo heredado a raíz de la muerte de su padre Barry viajó entre 1817 y 1820 alrededor del Mediterráneo y Oriente Medio “estudiando edificios y realizando excelentes bocetos”, jugando un papel importante su contacto en Italia con la arquitectura del Renacimiento a la hora de convertirse en arquitecto. En 1823 ganó el concurso para St. Peter de Brighton y en 1824 recibe su primer encargo importante y proyecta en neoclásico griego el Real Instituto de Bellas Artes de Manchester al cual siguió el Ateneo (1836) que hoy forman parte de la Manchester Art Gallery. El quattrocentista Travellers’ Club de Londres (1829-31) supuso el comienzo del neorrenacimiento en Inglaterra. “Con el Reform Club de 1837 su renacimiento giró hacia el Cinquecento y con Bridgewater House (1847) hacia un libre, por no decir adulterado, Cinquecento. Este desarrollo desde lo contenido a lo espectacular y desde el bajo al alto relieve afecta en general a toda su obra: desde Highclere (1837), mucho más laborioso que su obra temprana, al Ayuntamiento de Halifax (1859-1862), asimétrico y con mezcla de motivos”.

4. Vista aérea del nuevo Palacio de Westminster proyectado por Charles Barry con la colaboración de Augustus Pugin y construido entre 1840 y 1852.

No obstante, la obra por la que Barry ha trascendido fue el diseño del nuevo Palacio de Westminster, ganado por concurso luego del incendio de las Cámaras del Parlamento inglés en 1834. El trabajo lo realizó junto a Augustus Pugin en estilo gótico iniciándose en 1840. La Cámara de los Lores fue finalizada en 1847 y la Cámara de los Comunes en 1852, resaltando del conjunto las torres Victoria y la del reloj mejor conocida como Big Ben, uno de los símbolos de la capital británica con una altura de 96,3 metros.

5. Obelisco de Buenos Aires ubicado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio.

Por otro lado se recoge que el 23 de mayo pero de 1936 se inaugura en Buenos Aires otro ícono: el Obelisco, proyectado por el arquitecto Alberto Prebisch, del cual se resalta que fue construido en apenas 31 días, mide 67,5 metros de altura, fue levantado en conmemoración del cuarto centenario de la fundación de la ciudad y que al ser inaugurado “fue objeto de agrias críticas por su estilo racionalista e incluso se intentó demolerlo en 1939”. Está emplazado en la Plaza de la República, en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio, en el barrio San Nicolás.

6. La orquídea y el turpial, flor y ave nacionales.

El repaso de lo que pudo acontecer en el país un día como hoy nos ha topado con que en 1951, luego de una exhaustiva investigación de la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, es decretada oficialmente la orquídea (Cattleya mossiae) como Flor Nacional y, casualmente, el mismo día en 1958, tras un concurso promovido también por la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales, el turpial es declarado Ave Nacional de Venezuela.

Ahora bien, lo que nos llevó a seleccionar el encabezamiento de esta nota busca una aproximación más directa con la historia reciente del país que intentaremos establecer a través de la página dominical que entre 1989 y 1993 publicaran en El Diario de Caracas Oscar Tenreiro y Farruco Sesto.

7. Primera página del diario El Nacional del 21 de mayo de 1993.

La entrega correspondiente al 23 de mayo del 93, escrita en su totalidad por Tenreiro, se encuentra salpicada indirectamente por la conmoción causada tres días antes (el 20) al conocerse la ponencia preparada por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Gonzalo Rodríguez Corro, declarando con lugar la solicitud de antejuicio de mérito al entonces Presidente de la República, Carlos Andrés Pérez (CAP). Al día siguiente, el 21 de mayo, el Congreso Nacional autorizó el juicio, separando a Pérez del cargo, convirtiéndose todo ello de inmediato en una de las hechos más relevantes en el devenir venezolano durante el siglo XX cuyas repercusiones llegan hasta nuestros días. Se ponía así punto final a carrera política de Pérez quien tuvo que enfrentar durante el que fue su segundo y accidentado gobierno: la revuelta conocida como “El Caracazo” (27 de febrero de 1989) y dos golpes de Estado (4 de febrero y 27 de noviembre de 1992).

8. Encabezado del artículo «Acercarse a Gómez en La Mulera» escrito por Oscar Tenreiro, publicado en El Diario de Caracas el 23 de mayo de 1993.

Tenreiro, tomando como excusa el viaje que en esas fechas hizo para participar en la presentación en San Cristóbal del Trabajo Final de Grado de María Inés Gómez, estudiante de arquitectura de la Universidad Nacional del Táchira (UNET) por él dirigido como tutor, que consistió en un estudio para la Rehabilitación y Puesta en Valor de las principales edificaciones que aún quedan en la que fue la Hacienda La Mulera (la Casa del Capataz, la Casa Familiar, el Garage de la Trasandina, la Escuela y la Capilla), va asomando en el artículo titulado“Acercarse a Gómez en La Mulera” datos que indirectamente buscan vincularlo al momento histórico que en aquellas fechas se vivía.

9. Mapa político del estado Táchira y detalle de las poblaciones próximas a la frontera colombiana.
10. Tres mandatarios venezolanos oriundos del estado Táchira: Cipriano Castro (nacido en Capacho), Juan Vicente Gómez (nacido en San Antonio) y Carlos Andrés Pérez (natural de Rubio)

Haciendo alusión al tema del poder y al peso que ha tenido en el país la presencia andina, Tenreiro fija “una suerte de Triángulo de las Bermudas de la política venezolana” cuyos vértices estarían ubicados en las poblaciones tachirenses de San Antonio (cuna de Juan Vicente Gómez), Capacho (lugar de nacimiento de Cipriano Castro) y Rubio (tierra natal de Carlos Andrés Pérez) para, desde allí afirmar, luego de sumar también a Michelena (donde nació Marcos Pérez Jiménez), que “a uno le llega a parecer que todo tachirense participa de una misteriosa capacidad para manejar de manera natural las múltiples modalidades del poder”.

Atento a lo que acontecía por aquellos días, más adelante Tenreiro afirmará, con relación a la capacidad andina para mandar y el trance por que le tocó pasar a CAP:Esa característica es sin duda muy poco venezolana y hay quien diga que en esa diferencia está la clave del control que ejercieron hombres como Gómez, Castro y Pérez … sobre los resortes políticos de su tiempo, y seguramente explica la terca renuencia a aceptar su situación, que ha mostrado en estas últimas horas el de Rubio. Mostrando una manera de ver las cosas muy tachirense, una buena amiga de San Cristóbal me decía que por más que ella estuviera de acuerdo con la salida del poder de esa figura simbólica de la corrupción y la maniobra que es Pérez, a ella no dejaba de dolerle en nombre de la gochería. Es muy triste me decía, que el primero que recibe una sanción ejemplar sea uno de allá. A lo cual uno podría responderle que el monopolio tachirense del poder hace altamente probable que haya siempre un gocho en las incidencias palaciegas, en las buenas en las malas, y todavía hay muchas razones para esperar gochos de los buenos compensando los deslices del muchacho de Rubio”. Obviamente, sin haber sido sometido aún a un juicio donde se demostraran las acusaciones que sobre él se esgrimían, Tenreiro se hacía eco de la matriz de opinión que la opinión pública se había forjado en torno a CAP.

11. Casa de la Hacienda El Recreo en la Mulera, propiedad de Juan Vicente Gómez.

Aproximándose poco a poco a la Hacienda La Mulera donde Gómez nació, Tenreiro nos sorprende cuando, después de reconocer los graves deslices también cometidos por el Benemérito, hace la siguiente afirmación que encierra un profundo desencanto por el presente y una cierta objetividad para observar sin prejuicios el pasado: “Pero a la vista de lo que han sido estos años de democracia, si además hemos cumplido más de cincuenta y empezamos a entender mejor las enormes carencias de la sociedad en la que hemos nacido, se nos va perfilando la figura de Gómez de manera distinta, somos capaces de mitigar sus culpas y asombramos ante logros que destacan cada vez más. Por ejemplo el control que ejerció sobre nuestro inmenso territorio mediante su sabia delegación de poder en caudillos regionales que le fueron leales. Su manera acertadísima de alejarse del oportunismo caraqueño para no correr la misma suerte que su compadre y asilarse en una ciudad como Maracay donde habría de dedicarse, no a disfrutar de lujo y prerrogativas, sino como buen labriego a crear un entorno físico ennoblecedor que todavía hoy admiramos. Como a pesar de los modestos recursos que administró cruzó al país de carreteras. Como construyó excelentes ferrocarriles que aún prestaban servicios esenciales a mediados de los años cuarenta. Como creó en Maracay industrias pioneras. Como construyó soberbios edificios públicos y dejó iniciados otros, como el Hotel de Rancho Grande y el Teatro de Opera de Maracay, que revelan una aspiración civilizadora ambiciosa, tal vez compensatoria de su desconfianza de los ilustrados y en casi todas las ciudades venezolanas dejó sedes dignas para las instituciones públicas. Como extendió el telégrafo a los más apartados confines. Como pacificó un país destruido por pequeñas luchas de ambiciones personales. En resumen, que la figura de Gómez empieza a surgir de la oscuridad en la que como buenos hijos de nuestro tiempo la habíamos ubicado, para ir cobrando un perfil mucho más positivo. Medio siglo basta para un balance más compresivo y menos resentido”. Que cada quien saque sus propias conclusiones.

También aparecerá ese día en la misma página de El Diario de Caracas otro texto de Tenreiro titulado “Cambios vendrán”, escrito luego de regresar el mismo jueves 20 de mayo de tierras andinas, donde resume la charla que dictó en la UNET sobre las relaciones entre el Estado y la Arquitectura. Luego de manifestar que “es imperativo para un listado del subdesarrollo como el venezolano, incluir la Arquitectura dentro de sus programas de promoción de las actividades culturales”, que “la Ciudad es la manifestación ejemplar de la cultura de una sociedad” y que “la Ciudad es entre otras cosas y señaladamente, su Arquitectura”, apunta al importante rol que podría jugar el Ministro de la Cultura por encima del de Desarrollo Urbano. Dicho Ministro, si tuviese cultura arquitectónica, “tendría la obligación de ser en el gabinete el defensor más activo de los valores arquitectónicos permanentes de la ciudad… le corresponde ser como la buena conciencia en defensa de los contenidos culturales de la Arquitectura Urbana.”

Insistiendo en un tema que siempre le ha preocupado, el del clientelismo que se asocia al populismo como forma de poder, Tenreiro vuelve a recordar que “una de las maneras de promover la Arquitectura como manifestación de cultura (es) modificar los criterios para el otorgamiento de contratos de Arquitectura de las instituciones públicas. Para que las responsabilidades estén en las mejores manos”. El concurso bien entendido también se asoma como vía idónea para abonar esta aspiración.

Apostando indirectamente por el aprendizaje que el caso CAP podría traer, concluye: “… alimentamos la esperanza de que los cambios políticos que parecen venir hagan más claras las omisiones de nuestro sistema respecto a la ciudad. Se podrá ubicar entonces en la agenda política, de manera precisa, con todas las implicaciones del caso, el problema urbano; y cuando decimos de manera precisa estamos refiriéndonos a la necesidad de apoyar, estimular y promover una visión de la arquitectura de las instituciones, de la arquitectura destinada a formar ciudad, que privilegie su contenido cultural. Que el edificio institucional se conciba como generador de nuevos valores urbanos y se retome la tradición que fue iniciada en nuestro periodo moderno, por un dictador, Juan Vicente Gómez y continuada por sus sucesores inmediatos, sufriendo un violento quiebre a mediados del actual periodo democrático, al calor de los furores populistas”.

A casi treinta años de aquel evento y de haberse expuesto tales reflexiones, valdría la pena determinar si el cambio que sufrió la imagen del Benemérito a ojos de Tenreiro y de muchos historiadores no estará ocurriendo de manera similar hoy en día con la figura de CAP a la luz del presente que vivimos.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.laopinion.com.co/frontera/la-mulera-reencuentro-con-historia-de-tachira

2. https://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Barry

3. https://www.urbipedia.org/hoja/Charles_Barry

4. http://apuntes.santanderlasalle.es/arte/siglo_xix/arquitectura/barry_londres_parlamento.htm

5. https://uomsanmartin.org.ar/site/turismo/hotel-en-la-ciudad-de-buenos-aires/

6. http://www.televen.com/enterate/descubre-cinco-curiosidades-la-orquidea-flor-nacional-venezuela/ y https://www.ivenezuela.travel/el-turpial-es-el-ave-nacional-de-venezuela/

7 y 8. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

9. https://es.scribd.com/document/439230198/tachira

10. https://consejouniversitarioluz.wordpress.com/2016/08/01/cipriano-castro-vs-juan-vicente-gomez/ y https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Andr%C3%A9s_P%C3%A9rez

11. https://twitter.com/tachirense89/status/645063062400204800

1931• Palacio de Los Leones, San Cristóbal

Palacio de Los Leones San cristóbal

1931•  Durante el gobierno del general Eustoquio Gómez (1868-1935), luego de siete años de construcción se concluye la casa de gobierno del Estado, denominada el «Palacio de Los Leones», ubicada en la Calle Bolívar (hoy calle 5), frente a la Plaza Sucre, San Cristóbal. estado Táchira.
El Palacio de los Leones, construido para uso de la Municipalidad fue destinado como sede del Gobierno del Estado Táchira y de la Asamblea Legislativa, distribuyéndose sus espacios para los despachos y oficinas de los poderes ejecutivo y legislativo.
Eustoquio Gómez, primo hermano del dictador Juan Vicente Gómez, se desempeñó como Presidente del estado Táchira entre 1925 y 1931.

HVH

2008• Nueva ampliación de la Policlínica Táchira, San Cristóbal

Ampliación de la Policlinica Táchira.jpg

2008•  En el mes de julio se concluye la construcción del tercer edificio con el cual se amplía la Policlínica Táchira, ubicada en un terreno de 5.073 m2, entre la Calle 2 y la Av. 19 de Abril, San Cristóbal, estado Táchira, proyecto del arquitecto Jorge Romero Vieitez (FAU-UCV, promoción 10/1960.
La Policlínica Táchira había sido fundada en 1938 por los doctores Alfredo J. González (1909-1960), Roberto Villasmil Candiales (1901-1969), Raúl Soules Baldó (1907-1976) y el empresario Martín Marciales, hijo (1912-2001). Fue la primera clínica privada en el estado Táchira.
En su inicio la instalación médico asistencial ocupaba un solo y pequeño edificio, el cual fue ampliado y actualizado una primera vez en 1979 con un proyecto también del arquitecto Romero Vieitez. En esa ocasión se construyó una torre de 3.200 m2 distribuidos en seis pisos, se dotó a la clínica de tecnologías médicas de punta y se habilitó un amplio estacionamiento.

HVH

LA RED HOTELERA NACIONAL

1. Vista de la fachada norte desde las áreas recreacionales

Hotel El Tamá

El hotel El Tamá (nombre tomado de un conocido páramo tachirense), es una de las instalaciones que forma parte del grupo cuya planificación y administración asume la Corporación Nacional de Hoteles y Turismo (CONAHOTU) desde su creación en 1955.

Junto al Trujillo, al Miranda, al Maracay, al Guaicamacuto, al Cumanagoto, al Bella Vista e incluso al Humboldt, el Tamá asume la tipología imperante a nivel internacional compuesta de un volumen prismático que destaca en altura conteniendo las habitaciones al que se articulan una serie de cuerpos bajos donde se congregan las actividades recreacionales y de servicio complementarias.

Considerado durante un buen tiempo como una deuda del régimen para con la zona del país donde había nacido su cabeza visible, el diseño de El Tamá, cuyos estudios preliminares se inician en 1953 (según la Memoria y Cuenta del Ministerio de Fomento), finalmente se le encarga en 1955 al arquitecto Julio César Volante quien ya había participado en los proyectos de los hoteles Cumanagoto (Cumaná) y Prado Río (Mérida), con la clara intención de que fuese inaugurado el 2 de diciembre de 1956. Sin embargo, no pudo abrir sus puertas como “hotel de turismo” de tres estrellas, debido a demoras en el equipamiento de la instalación, sino hasta el 12 de enero de 1957.

2. Vista de la fachada sur

Como en muchos otros de los casos de la red de la CONAHOTU, El Tamá se distingue por la generosidad de sus áreas de apoyo que lo convirtieron en el lugar de encuentro de la sociedad tachirense y de realización de eventos nacionales e internacionales. Su piscina, que terminó tomando dimensiones “olímpicas” por orden de Pérez Jiménez ante las “pequeñas” dimensiones de la del proyecto original, hace de su localización y del esparcimiento alrededor de ella su centro de atención.

Tiene El Tamá un área total de construcción de 12.012,74 m2 y está constituido por 129 habitaciones, de las cuales 112 son dobles y 16 suites (ubicadas en un cuerpo de 9 pisos) y una suite presidencial localizada en el pent-house (con la que se remata el décimo nivel). Cuenta, además, con locales comerciales, comedor, fuente de soda, tasca bar, sala de fiestas, cuatro salones de usos múltiples, cocina principal, salón de juego, talleres, depósito, lavandería y otros servicios que se suman a la mencionada piscina, la piscina para niños y las áreas de jardines. Posee un estacionamiento para 150 vehículos.

3. Planta tipo

La planta tipo de las habitaciones obedece al esquema de una sola crujía lo cual, gracias al clima fresco de montaña que se disfruta todo el año en el área y la ventilación cruzada lograda, no hizo necesario la instalación de un sistema de aire acondicionado. Todas las habitaciones aprovechan desde sus generosos balcones que ven al norte, unificados a nivel de fachada por la continuidad de sus antepechos lo que le da al volumen una marcada horizontalidad, la vista a la ciudad y a las áreas de recreación. La fachada correspondiente a los pasillos de acceso se resuelve a través de un juego muy bien logrado de planos rectangulares que contrastan por su dinamismo con la sobria y elegante fachada principal.

4. Izquierda: El hotel en plena construcción. Derecha: Acto de inauguración el 2 de diciembre de 1956

En el artículo dedicado al hotel El Tamá que aparece en la página de Facebook “Cien años de historia” (https://www.facebook.com/cienanos.dehistoria.75/posts/1789649031296478/), donde se puede seguir todo el proceso que llevó a la construcción de la edificación, se recoge lo siguiente: “Desde la década de los cincuenta se consideró la necesidad de dotar al Táchira de un confortable hotel comparado con los mejores de Caracas. Los notables para entonces eran el Royal, inaugurado en 1932 y el Bella Vista de 1943. Los comerciantes Rodolfo Isea Luzardo, Cayetano Grimaldos Ruiz y José Gabriel Benedetti, se reunieron en diciembre de 1950 ‘para formar una Junta Promotora del Hotel de Turistas de San Cristóbal’. Nada surgió de allí, pues no se contaba con el suficiente capital para realizar semejante pretensión. Una crónica de Vanguardia, reflejaba en enero de 1955 semejante falta, diciendo que ‘cuanto viajero llega por estos contornos se queda asombrado al no hallar un hotel de primera categoría en nuestra capital… debe ser un hotel tipo internacional, nada de ‘taguaras’ a la usanza antigua’, haciendo el llamado a los inversionistas privados que nada hicieron en ese sentido. Sólo el ministro de Fomento, Silvio Gutiérrez, se interesó en el proyecto asomando la participación del 50% de capital oficial, a la vez que reservó a la familia Georgi Cárdenas 40 mil metros cuadrados ‘en la parte alta, allá por Pirineos’, donde se iniciaba la Urbanización Los Pirineos S.A.”

5. El hotel y su entorno
6. Planos de ubicación

Así, El Tamá se terminó ubicando sobre la avenida España (hoy 19 de abril) de la mencionada urbanización ocupando aproximadamente el 30% de un lote prácticamente plano de 54.032 m2 con vista panorámica sobre la ciudad. Terminados de adquirir los terrenos en 1955 y entregado el proyecto, para dar inicio a su construcción se llevó a cabo un proceso de licitación. Los sobres entregados por los participantes se abrieron a finales de abril de 1956, resultando ganadora de dicho proceso, que concluyó el 29 de mayo, la empresa C. A. Constructora Esfega (de los ingenieros José Rafael Ferrero Tamayo, Edgar Asís Espejo y Pedro Emilio García), dándose de inmediato inicio a la obra, cuyo costo sería de 7 millones de bolívares los cuales ascenderían finalmente a Bs. 11.328.074,71 (según Memoria del Ministerio de Fomento) con la inclusión del equipamiento (muebles y accesorios). Debía ser entregada en seis meses o, en otras palabras, el 30 de noviembre. Los responsables de la empresa constructora declaran al diario Vanguardia a finales de mayo “que el movimiento de tierra será de unos veinticinco mil metros cúbicos y que ya la maquinaria entró en actividad”.

Para finales de julio se estaba construyendo el sexto piso del total de diez del cuerpo de habitaciones registrándose un avance “record” del 55%. Muy a tono con lo que fue la vorágine constructiva de la época y la presión por entregar a tiempo se señala que para ello se contaba con “250 hombres, que cumplen ejemplarmente sus tareas repartidos en tres turnos diarios, laborando 18 horas de las 24 del día.”

7. Izquierda: Vista de las áreas sociales del último piso. Derecha: Vista de la piscina desde el cuerpo de habitaciones

Una vez puesto en funcionamiento El Tamá cubrió todas las expectativas pasando a ser el más importante de toda la región, seguido del Aguas Calientes, también de la extinta CONAHOTU, ubicado en la población de Ureña. Su excelente localización y poderosa imagen moderna hicieron que se convirtiera en referencia para los habitantes de San Cristóbal, habiendo llegado a alcanzar la categoría de cuatro estrellas en 1974. El hotel pasó a manos de Corpoturismo a partir del año 1974 por traspaso de la Procuraduría General de la República y fue objeto de una remodelación integral en 1988. Tras el proceso de privatización emprendido por el Fondo de Inversiones de Venezuela en 1991 (quien reportaba para esa fecha el excelente estado de conservación del inmueble), en 1993 fue comprado por el Consorcio Integral Andino 92, C.A y funcionó con este consorcio hasta el año 2002. Entre 1992 y 2002, el hotel cae en una profunda crisis financiera debido a que se dejan de pagar los impuestos correspondientes, creando así una deuda de aproximadamente mil quinientos millones de bolívares de la época. A esto se le sumaría otra deuda de aproximadamente quinientos cincuenta millones de bolívares por motivos de liquidación de empleados en el año 2002, cuando decide cerrar y dejar de prestar sus servicios al publico. Desde ese momento hasta la fecha, el hotel El Tama pasó a una Depositaria Judicial hasta tanto la deuda fuera cancelada. Tras sucesivos intentos por rescatarlo y anuncios gubernamentales de que “volverá a brillar para seguir siendo el templete del turismo tachirense”, El Tamá sigue a la espera.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela

2, 3, 6 y 7. De Ascençao J.M. «Arquitectura hotelera estatal en Venezuela: 1952-1958», Trabajo de Grado de la Maestría en Historia de la Arquitectura, FAU UCV, 2005

4. https://www.facebook.com/cienanos.dehistoria.75/posts/1789649031296478/

5. https://vymaps.com/VE/Hotel-El-Tama-110883/

1903• Mercado Público de Capacho Nuevo, Independencia, estado Táchira

Mercado público de Capacho

1903•  El 11 de agosto de 1903 el Ministro R. Castillo Chapellín aprueba para su construcción el Mercado Público de Capacho Nuevo, Independencia, estado Táchira, diseñado por el ingeniero Carlos F. Pirela R.
«La Casa de Mercado, fue edificada en una sólida construcción de ladrillo cocido (manual), hierro y madera con una marquesina lateral en hierro y ornamentada con palmetas verticales en serie donde finaliza el alero. Se levanta sobre una base de piedras talladas en un marco de 60 m de largo por 25 m de ancho, rodeado por elaboradas rejas fijas y plegadizas (ya desaparecidas) para cerrar el edificio. Asímismo, el ingeniero constructor dejó un diseño en el cual se acondicionaba el espacio que quedó sin construir del antiguo mercado, para una plazoleta con pila o fuente ornamental. Estas últimas obras fueron realizadas en 1926, según inscripción en la base de la pila ornamental que se conserva en la actualidad.
La edificación en su totalidad, fue realizada siguiendo el modelo o diseño de edificaciones de carácter público de Francia de fines del siglo XIX, y dotada en los años siguientes -por cuanto en el informe final enviado a la Presidencia, sobre la finalización de la construcción del mercado, no se hace referencia a las esculturas- con una serie de grupos ornamentales de alto acabado, traídos de Europa y únicos en su estilo en Los Andes venezolanos».

HVH