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¿SABÍA USTED…

…que de 1776 data la primera presencia en planos de la Plaza del León hoy conocida como Plaza Capuchinos?

1. La Plaza Capuchinos vista desde El Guarataro (c.1960).

De acuerdo al trabajo de Buenaventura de Carrocera titulado “CAPUCHINOS EN VENEZUELA; Su apostolado asistencial” (accesible en https://www.dhial.org/diccionario/index.php?title=CAPUCHINOS_EN_VENEZUELA;_Su_apostolado_asistencial), la llegada de la orden de los Capuchinos a Venezuela se remonta al mes de julio del año de 1658 cuando ocho de sus miembros arribaron en el mismo viaje que trajo a nuestras tierras al nuevo gobernador de la provincia D. Pedro de Porres y Toledo. Ya para entonces era proverbial la inclinación de los clérigos a prestar asistencia “tanto en lo espiritual como en lo temporal a los enfermos o víctimas de públicas calamidades, sobre todo de guerras o epidemias”, y aunque su destino eran las misiones de Cumaná y los Llanos de Caracas, al presentarse en la capital “los primeros brotes de una terrible epidemia, designada con el nombre de ‘puntada’, que en los primeros días de agosto se desarrolló notablemente” cobrándose la vida de hasta 2000 personas, los ocho monjes ofrecieron a Porres y Toledo sus servicios incondicionalmente.

2. Dos de los tres tomos de Misión de los Capuchinos en los Llanos de Caracas del fraile capuchino Buenaventura de Carrocera, publicados por la Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia en 1972.

“Los Capuchinos no tuvieron en tierras de las Indias Occidentales convento formal alguno; sí en cambio dispusieron de ‘hospicios’ o residencias, considerados por los misioneros como necesarios o muy útiles, y por eso los pidieron y les fueron concedidos. Estos fueron sitios o casas de aclimatación para cuantos iban llegando de España. También se les destinó para que los enfermos o ancianos convaleciesen o recibiesen los auxilios convenientes”, señalará De Carrocera.

Dentro de ese marco, a escasos tres años de su llegada, la orden solicita al rey en 1661, la instalación de un hospicio en la propia ciudad de Caracas, gracia que les fue concedida dos años después. Obtenido el beneplácito, “el gobernador Porres y Toledo les dio toda clase de facilidades: les entregó una iglesia reconstruida por él con todo lo necesario para el culto, y una persona bienhechora les cedió una casa y huerta, anejas a la iglesia, donde permanecieron varios años”. La donante de la casa y huerta fue Da. María del Rincón y al parecer estaban ubicadas al suroeste del casco central, colindantes con la carretera que conducía a La Vega y Antímano, frente a la que se conocía como fuente del León, la cual se dice estuvo adornada con el león y el escudo de armas de Caracas.

3. Exato mapa de la ciudad de Caracas, 1772 (con el norte apuntando hacia la derecha), donde se puede observar ya la presencia del espacio que poco tiempo después se denominaría como Plaza del León (hoy Plaza Capuchinos).

Años más tarde, a partir de 1736, tras haber instalado sucesivamente hospicios en La Guaira, Cumaná y los Llanos, al presentarse problemas con las propiedades asignadas en los dos últimos lugares, los Capuchinos comienzan a hacer nuevas gestiones para conseguir su instalación en Caracas. Ellas se intensificarían desde 1748 y años posteriores en que “construida por el sacerdote D. Salvador José Bello la iglesia de la Divina Pastora con la casa adjunta, existió gran probabilidad de que todo ello fuese entregado a los capuchinos, lo que ya se daba por seguro en 1773 y sobre todo en 1777”.

Ante la reticencia del obispo Martí de que aquella donación se concretara y una vez expedida la orden de parte del rey en 1777 (ratificada dos años más tarde) de que se fijase en concreto el sitio donde debía levantarse el lugar de acogida, Martí “decidió en 1785 que el hospicio fuese una realidad; se instalaría en terrenos próximos a la parroquia de San Pablo, cedidos graciosamente por el mismo Martí, lo que mereció la aprobación del rey, quien una vez más indicaba fuese construido sin aquellas circunstancias ‘que puedan hacerle parecer convento, y que en él residiese un padre, un hermano y tres religiosos enfermos, ancianos o achacosos, y los transeúntes’”.

4. Detalles del Plan de La Ville de Caracas de François De Pons (1806) -izquierda- y del Plano de la Ciudad de Santiago de León de Caracas de Eenrique Mendoza Solar (1810) -derecha- donde se aprecia al lado sur de la Plaza del León la «Capilla y hospedería de Capuchinos de San Juan Bautista».

En los terrenos mencionados, ubicados frente a la ya para entonces conocida Plaza del León, “se levantó iglesia, casa con diez habitaciones y demás dependencias, y quedó sitio para huerta”. La obra, iniciada luego de ser aceptada y aprobada la solicitud por medio de la Real Cédula de Carlos III de España, quedó terminada en los primeros días de 1791. “Pero toda aquella construcción se vino abajo en el terremoto del 26 de marzo de 1812. Un año después se comenzó a reedificar pero no con la amplitud anterior”.

La iglesia se llamó de San Juan Bautista, la que, agrandada posteriormente y erigida en parroquia el 22 de febrero de 1834, sustituyó a la de San Pablo cuando se segrega de la antigua Parroquia de San Pablo. Aquella capilla de medianas proporciones, fue sustituida por una iglesia parroquial en 1843. Años más tarde, y tras considerar el valor que había cobrado el sitio, se llevó a cabo la construcción de una nueva edificación neoclásica, inaugurada en 1869, que ha perdurado hasta nuestros días.

5. Detalles de los Planos Topográficos de la Ciudad de Caracas (1875) -izquierda- y de Vicente Mestre (1889) -derecha-, cuando se produjo el cambio de denominación de Plaza del León a Plaza de Abril y luego a Plaza Zamora, cuyo busto se puede apreciar localizado en la representación de Mestre.

Aunque la historia del espacio público que hoy nos ocupa no sólo la ubica como una de los primeros de la ciudad, sino que, como se ha visto, se encuentra absolutamente ligado a presencia de los padres Capuchinos, el primer nombre que se le dio (1776), como ya se ha asomado, fue el de Plaza del León como reconocimiento a la ya citada fuente que aludía a los símbolos de la ciudad. Luego, por disposición del presidente Antonio Guzmán Blanco en honor a su ascenso al poder en abril de 1870, fue renombrada Plaza de Abril entre 1875 y 1881. Este año ocurre otro cambio y se decide renombrar como Plaza Zamora. Según recogemos de Wikipedia “para ello se derriba la fuente que contenía el león del escudo de armas de Caracas y se levanta en ella una estatua en honor a Ezequiel Zamora, obra realizada por el escultor francés Vital Gabriel Dubray (1813-1892)». La escultura fue removida en la década de 1950 y enviada a Cúa, ciudad natal de Zamora, donde desde 1959 preside la plaza que lleva su nombre.

6. Izquierda: la Plaza Capuchinos (entonces denominada Plaza de Abril) con la Fuente del León y la iglesia de San Juan Bautista durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco (c.1880). Derecha: la estatua de Ezequiel Zamora colocada en 1881 presidiéndola (c.1920).
7. El «palomar» y la escultura de Andrés Bello colocados en el espacio entre 1929 y 1930.

Entre 1929 y 1930 el espacio es intervenido, parte de su vegetación es talada, se aumenta la superficie pavimentada, se colocan una serie de pérgolas de madera y se incorporan una pequeña torre habitable (hoy conocida como «el palomar» donde se afirma que era una pequeña biblioteca en donde se podían consultar las obras de Andrés Bello) y la primera estatua de Bello en Caracas, obra del escultor español Chicharro Gamo localizada hoy en día en Coche.

Con la construcción en 1954 del primer tramo de la avenida San Martín (inaugurado en 1955), se redujo considerablemente el tamaño de la plaza y más tarde, en 1959, se le volvió a cambiar de nombre por el de “19 de abril” hasta que muy poco después, finalmente, se impuso tanto la tradición como la memoria urbana pasando a denominarse Plaza Capuchinos.

Dos hechos históricos acaecen asociados al lugar. El primero tiene por fecha el 14 de octubre de 1813 cuando “se celebró una ceremonia que partía desde la plaza hasta la Catedral de Caracas para trasladar en un carro fúnebre los restos de Atanasio Girardot; entre los presentes en la ceremonia destacaban Simón Bolívar y José Félix Ribas”. El segundo del 10 de enero de 1827 recoge una parada realizada por Bolívar en lo que fue su último viaje a la ciudad de Caracas donde estuvo acompañado por José Antonio Páez.

8. Dos aspectos de la ampliación de la avenida San Martín (c.1955). A la izquierda se observa parcialmente la Plaza Capuchinos.
9. Vista aérea de la Plaza Capuchinos y sus alrededores en la actualidad.
10. Planta de la plaza.

Ubicada, pues, sobre la avenida San Martín en la esquina de Luzón, la plaza Capuchinos tal y como hoy la conocemos tiene forma triangular y se encuentra delimitada además por la avenida Oeste 14 y la calle Empalme. Como señala María Isabel Peña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la pequeña plaza posee un elemento urbano hoy poco frecuente: una torre de tres niveles para albergar palomas. Intervenida con pérgolas de madera sobre columnas de ladrillo de sección cuadrada y brocales de ladrillo que contravienen su espíritu, la plaza se muestra, en imágenes históricas, como un espacio urbano arbolado y sombreado”, cosa que ha venido recuperando paulatinamente pese a la prevalencia de la superficie pavimentada que ocupa su centro geométrico.

11. Diversas tomas de la Plaza Capuchinos en la actualidad.

En una de las viviendas que rodea la plaza Capuchinos (devenida hoy en “Casa patrimonial”) vivió el poeta y humorista Aquiles Nazoa quien en 1920 había nacido en la barriada de El Guarataro ubicada en la propia parroquia San Juan. Nazoa había estudiado primaria en la escuela Zamora ubicada al borde de la plaza y siempre tuvo especial afecto por la zona. Dentro de su producción literaria se encuentra el poema titulado “Adiós a la Plaza Capuchinos” que escribiría en la década de los años 50 cuando se realizó la ampliación de la avenida San Martín y el espacio público en el que jugó cuando era un niño fue cercenado.

Cercana a la plaza se encuentra la estación del Metro de Caracas que lleva su nombre, cuyas obras la afectaron una vez más primero en 1986 con la construcción de la línea 2 y luego en 2006 con la construcción de la línea 4 (pasando a ser, por tanto, una estación de transferencia).

Pese a las agresiones a las que se ha visto sometida a través de tiempo, la plaza es sin duda un vital punto de encuentro y de referencia para los habitantes de El Guarataro y vecinos de la parroquia San Juan, para quienes su escala familiar aporta frescura, calor y proximidad.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 10. https://guiaccs.com/obras/plaza-capuchinos/

2. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

3. http://guiaccs.com/planos/la-recaudacion-fiscal/

4. https://guiaccs.com/planos/la-descripcion-del-viajero/ y https://mapasmilhaud.com/mapas-urbanos/plano-de-santiago-de-leon-de-caracas-1810/

5. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-en-tiempos-de-castro/

6. https://lacaracasdeantier.wordpress.com/2016/03/02/la-plaza-capuchinos/ y http://mariafsigillo.blogspot.com/2016/07/coche-cementerio-de-estatuas.html

7. https://www.facebook.com/groups/271184867665916/posts/474324630685271/ y https://iamvenezuela.com/2017/12/plaza-ezequiel-zamora-de-cua-miranda/

8. https://twitter.com/Caracascuentame/status/1080995314075684865 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

9. Capturas de Google Earth.

11. https://www.google.com/search?q=fotos+plaza+capuchinos, https://lacaracasdeantier.wordpress.com/2016/03/02/la-plaza-capuchinos/ y https://www.facebook.com/groups/lavenezueladeayer

¿SABÍA USTED…

…que en 1955 se inauguró la plaza San Martín?

1. Vista aérea con la ubicación de la plaza San Martín en Caracas.

A la dictadura encabezada por Juan Vicente Gómez que, como se sabe, transcurrió entre 1908 y 1935, le correspondió asumir la conmemoración del centenario de los principales acontecimientos patrios relacionados con el proceso independentista venezolano. Como en toda historia, que en este caso se dedicó a enaltecer los triunfos militares por sobre los actos civiles, hay eventos que ocupan el primer plano y otros que los acompañan dentro de la narrativa que ha permitido registrarla. Uno de los que podríamos ubicar en un segundo nivel de protagonismo, pero no por ello menos significativo, lo constituyó el encuentro que entre el 26 y el 27 de julio de 1822 sostuvieron Simón Bolívar y José de San Martín en Guayaquil, Ecuador, considerado como un punto de inflexión dentro del proceso independentista latinoamericano.

2. Detalles de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 (izquierda) y 1929 (derecha).
3. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934, donde se puede apreciar la vía que conecta Caracas con Antímano (abajo a la izquierda).

Pues bien, sin entrar en detalles sobre lo tratado entre los dos próceres y sus importantes consecuencias políticas y militares, lo cierto es que con motivo de cumplirse 100 años de aquel trascendental acontecimiento se tomaron varias decisiones que, indirectamente, tuvieron que ver con el desarrollo urbano de Caracas. La primera se relacionó con bautizar el primer tramo de la “Carretera Occidental” (antiguo “Camino de Antímano”, que partía del centro de la ciudad y conectaba con esa población siguiendo hacia Los Teques, siendo una de las puertas de entrada a la ciudad), que se denominaba avenida Sur 8, como “Avenida San Martín”, lo cual se puede corroborar cuando se comparan los planos elaborados por Ricardo Razetti en 1897 y 1929.

4. El monumento a San Martín ubicado sobre el eje de la avenida del mismo nombre, visto desde el este (c.1924).
5. Estatua de San Martín cuando aún estaba ubicada en el centro de la avenida, vista desde la Maternidad Concepción Palacios (c.1951). Los bloques de la urbanización San Martín se aprecian a la derecha.

Presumimos, por tanto, que sería en 1922 cuando ello ocurrió transcurriendo la vía desde la esquina de Angelitos hasta la avenida 19 de diciembre la cual para entonces ya conectaba, atravesando el Guaire, con El Paraíso. También suponemos que, en paralelo, se encargaría la elaboración de una estatua pedestre en bronce del general argentino (y las correspondientes placas en el mismo material alusivas al encuentro de Guayaquil que se ubicaron en el pedestal), al escultor G. Vignali, realizada en la Casa Fonderia G. Vignali & Co de Florencia, Italia, la cual fue colocada en el eje de la avenida a la altura de donde posteriormente en 1938 se construyera la Maternidad Concepción Palacios (proyectada por Willy Ossott), otro evento de particular importancia dentro del desarrollo del sector.

6. Detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934 donde se puede apreciar la ubicación en los ejes de las vías de las estatuas de San Martín (arriba derecha), Sucre (arriba izquierda), Washington (abajo izquierda) y la India (abajo derecha).
7. Fotografías de 1945 (izquierda) y 1951 (derecha). En la primera se muestra la ubicación del monumento a San Martín sobre la avenida. En la otra se ve acosado por el tránsito automotor.

Los datos que se tienen apuntan al año 1924 como el momento en que el monumento a San Martín fue develado y colocado donde hemos indicado, coincidiendo, aproximadamente, con la inauguración de la estatua ecuestre del Mariscal de Ayacucho en el cruce con la avenida 19 de diciembre. Ambas obras, curiosamente, marcaron una tendencia: la de ubicar estatuas o monumentos en el eje de las avenidas que el gomecismo ya había iniciado con el «Monumento a Carabobo» (La India de El Paraíso) de 1911 y la reubicación de la estatua de George Washington en 1921, ambos sobre la avenida Páez.

Más adelante, entre 1949 y 1951, se termina la construcción por parte del Banco Obrero de los bloquen que conformarían la urbanización San Martín (proyectada por Carlos Raúl Villanueva), en la acera norte de la vía justo frente al lugar donde se encontraba la escultura y al noroeste de la Maternidad.

8. Vista desde el oeste de la ampliación de la avenida San Martín (c.1954).
9. La plaza San Martín, con los bloques del Banco Obrero al fondo, en fechas cercanas a su inauguración (c.1955).
10. La plaza a finales de los años 1950 cuando ya se había concluido la ampliación de la Maternidad Concepción Palacios.

Finalmente, será en 1954, cuando se llevó a cabo la última ampliación de la avenida como parte del Plan Municipal de Vialidad de 1951, que se procedería a construir la plaza que hoy nos ocupa (inaugurada en 1955, sin que conozcamos a quien correspondió su diseño), al oeste de la Maternidad, sobre la misma acera y frente los bloques del Banco Obrero, colocando en ella el pedestal y la estatua de quien ya había dado nombre a la vía y desde ese momento presidirá este importante espacio público que contará con un área aproximada de 10.000 m2. En 1958, al concluirse la ampliación de la Maternidad, quedará definitivamente conformado el límite este de la plaza que se extenderá hasta la calle Oeste.

11. Dos vistas recientes de la estatua y el monumento a San Martín obra del escultor italiano G. Vignali.
12. Izquierda: Vista del sector oeste de la plaza donde se pueden apreciar la salida de la estación Maternidad (en primer plano), la escultura «Prisma Tridimensional» de Juvenal Ravelo (en segundo plano) y el edificio anexo de consulta externa de la Maternidad (al fondo). Derecha: la obra de Juvenal Ravelo.

Con la puesta en servicio en 1988 de la línea 2 del Metro de Caracas se ubicará hacia el oeste de la plaza una de las salidas de la estación Maternidad y, continuando con la política de acompañar las intervenciones del subterráneo con la presencia de obras de arte tanto en las estaciones como en las adyacencias, en 1990 se ubicará en la plaza San Martín la obra “Prisma Tridimensional” del reconocido artista plástico Juvenal Ravelo. También en 1988 se terminará de construir el edificio anexo de consulta externa de la Maternidad, diseñado por el arquitecto Ítalo Balbi, que servirá para reforzar, en parte, el borde sur de la plaza.

13. Vista de la plaza San Martín después de los trabajos de recuperación realizados en 2022.

Entrado el siglo XXI, como muchos de los espacios públicos de Caracas, la plaza San Martín vivió un proceso paulatino de deterioro a causa de la desidia y la falta de mantenimiento. Tuvo que llegar el año 2022 y con él la conmemoración del bicentenario del encuentro entre Simón Bolívar y José de San Martín para que la Alcaldía del Municipio Libertador, como parte del “Plan Caracas Bella y Segura”, emprendiese las obras que condujeron a su “reinauguración”. Las notas de prensa recogieron cómo “entre las labores realizadas, destacan, en cuanto al paisajismo, la siembra de plantas ornamentales, el desmalezamiento de las áreas verdes, la rehabilitación de luminarias y renovación del piso de la plaza, entre otras labores pertinentes, junto a la pintura de paredes”. También, se colocó una placa conmemorativa por los 200 años del encuentro entre los próceres y se restauraron tanto la estatua como el pedestal al que se realizó un sobrepiso y se colocaron piezas faltantes de granito.

Como siempre insistimos desde aquí, esperamos que no tenga que llegar de nuevo el desgaste y el descuido acompañados de la falta de atención permanente para poder disfrutar por largo tiempo de las inversiones que por emergencia se suelen realizar a los espacios públicos de nuestra ciudad.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Captura de Google Earth.

2. http://guiaccs.com/en/planos/razettis-city/ y https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

3 y 6. http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

4. https://www.pinterest.com/pin/453667362442217217/

5. http://orachapellincaracasvenezuela.blogspot.com/2008/08/plazas-y-parques-de-la-vieja-caracas.html

7. Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos (1966) y https://twitter.com/caracascuentame/status/1240373128016146432

8. http://docomomovenezuela.blogspot.com/2011/06/docomomo-iscregisters_2334.html

9. https://www.pinterest.com/pin/384917099384008793/

10. https://www.pinterest.com/pin/384917099385481032/

11. https://www.flickr.com/photos/gorgal/2397543348 y https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Estatua_del_General_Jos%C3%A9_de_San_Martin_en_la_plaza_San_Martin_de_la_Av_del_mismo_nombre_-_panoramio.jpg

12. https://es.foursquare.com/v/plaza-san-mart%C3%ADn/4cc7386f3477b60c31b1746a?openPhotoId=4fb93477e4b0698549f3bbe4 y https://iamvenezuela.com/2015/12/coleccion-del-metro-de-caracas/#jp-carousel-2929

13. https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=w_z7rLu0LeU

¿SABÍA USTED…

…que en 1956 es cuando se le da el nombre a la avenida José Antonio Páez de El Paraíso?

1. La avenida Páez de El Paraíso en los años 50 del siglo XX.

Lo que hoy conocemos como la avenida José Antonio Páez, principal arteria vial de la parroquia El Paraíso, Caracas, que se despliega entre el sector Los Flores de Puente Hierro y la redoma de La India (cruce con la avenida O’Higgins), es un excelente ejemplo de ruta urbana que se fue conformando en la medida que el desarrollo de la zona por la que transcurre se fue dando.

El origen del primer tramo que se conoció como “Avenida del Paraíso” está estrechamente relacionado, por un lado, con la inauguración en 1875 por parte de Antonio Guzmán Blanco del “Puente de Hierro” (construido por Luciano Urdaneta) y, por el otro, con la decisión de comenzar a urbanizar las tierras que conformaban la antigua hacienda El Paraíso en 1891 (lo que se conoció como “Ciudad Nueva”), por parte de la empresa Tranvía de Caracas (en manos de Félix Rivas), para lo cual fue clave la construcción aquel año de otro puente (“El Paraíso”) que permitió cruzar de nuevo el Guaire para conectar la avenida principal de la que fuera la primera expansión residencial de Caracas hacia el sur del valle, con el casco central a través de la prolongación de la avenida Sur 12 de la parroquia San Juan.

2. Detalles de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 (izquierda) y 1906 (derecha) en los que se puede observar el nacimiento del primer tramo de lo que será la avenida José Antonio Páez.
3. Puente de Hierro (izquierda) y Puente El Paraíso (derecha) a comienzos del siglo XX.
4. Edificio para la Exposición Industrial y Agrícola de Venezuela (Juan Hurtado Manrique, 1895), entregado en 1902 a las Hermanas de San José de Tarbes.

Así, la “Avenida del Paraíso” permitía inicialmente el tránsito de carruajes tirados por caballos desde Puente Hierro hasta el sector sur del trazado inicial de la “Ciudad Nueva”, donde se ubicó un espacio urbano (bautizado en 1905 como Plaza República hoy Plaza Páez) y poco más allá en 1895 la edificación que albergaría la Exposición Industrial y Agrícola de Venezuela construida según proyecto de Juan Hurtado Manrique, obra ecléctica de corte neoclásico, entregada en 1902 a las Hermanas de San José de Tarbes.

Con la decisión tomada por Cipriano Castro de trasladarse en 1903 a Villa Zoila (construida a finales del año 1900 por el doctor Julio Torres Cárdenas), la “Avenida del Paraíso” pasaría a denominarse “Avenida Castro” pudiéndose acceder desde ella a la casa presidencial y a ella desde el centro (avenida Sur) por el Puente Restaurador, inaugurado el 11 de junio de 1905. De esta primera etapa de la avenida se tiene claro registro a través de los Planos de Caracas de Ricardo Razetti de 1897 y 1906.

5. Izquierda: detalle del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929. Derecha: detalle del Plano de Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934. En ambos aparece la huella del Hipódromo y se nota el crecimiento de la avenida hasta llegar a cruzarse con la avenida La Paz.
6. 1911. Monumento a la Batalla de Carabobo -La India de El Paraíso- (izquierda); y 1921. Estatua de George Washington (derecha) ubicadas ambas en el mismo emplazamiento: cruce de la avenida de La Vega y 19 de diciembre.
7. Plaza de la República (hoy Plaza Páez).

La inauguración en 1908 del Hipódromo de El Paraíso permitirá prolongar el trazado de la arteria que hoy nos ocupa desde la Plaza de la República hasta sus puertas. Luego, con motivo de la celebración en 1911 de los 90 años de la Batalla de Carabobo y 100 de la Independencia, se erigirá sobre el eje vial que se daba en llamar “Avenida de La Vega” (sector El Pinar), en el cruce con la 19 de diciembre (abierta en 1910, luego 9 de diciembre y hoy en día Washington) proveniente de la Carretera Occidental que conducía a Antímano (luego Av. San Martín), sector El Empedrado, el correspondiente monumento conmemorativo conocido como La India de El Paraíso, obra del escultor venezolano Eloy Palacios, develada el 21 de agosto.

Será diez años más tarde, al cumplirse el centenario de la batalla que selló la independencia venezolana, cuando La India será trasladada, también sobre la vía, a un costado del Hipódromo presidiendo un espacio conformado por dos plazas gemelas. Es en ese momento (1921) que nos encontramos con que el trecho que va desde el monumento a la Plaza de la República se denominará como “Avenida Carabobo” y, además, con que el espacio dejado por la escultura de Palacios sería ocupado el 19 de abril por la de George Washington, proveniente de su primer emplazamiento desde 1883 en el centro de Caracas entre la Basílica de Santa Teresa y el Teatro Nacional.

Lo acontecido en 1921 permitió extender hasta el pueblo de La Vega la incipiente vía que ya así se denominaba, intersecándose en 1933 con la recientemente abierta avenida La Paz (hoy O’Higgins), que empalmaba gracias al Puente Bolívar (o de Los Leones) con la Carretera Occidental (hoy prolongación de la avenida San Martín), lo cual marcaría un nodo importante donde iría a parar en 1966 La India en su segundo traslado dentro de la zona.

8. Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (izquierda) y Liceo Caracas (derecha).
9. Quintas Aéreas vistas desde la avenida Páez.

Con frente hacia la vía la vía o muy próximos a ella se construirán paulatinamente: el Club Paraíso (1924, Ricardo Razetti), la Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales (1931), el Estadio Nacional (1936), el Liceo Caracas (1937, Cipriano Domínguez, sede del Instituto Pedagógico Nacional desde 1938), el Zoológico El Pinar (1945), el Colegio de Abogados (1945, Camilo Arcaya) o las Quintas Aéreas (1958, Natalio Yunis).

10. Plano Shell de San Martín-El Paraíso (1954).
11. Avenida Páez a la altura del Hipódromo (c.1959). Al fondo se puede observar el Monumento a Carabobo (La India).

Sólo será en 1956 que la avenida pasará a denominarse José Antonio Páez conformada, en resumen, por la sumatoria de la original Avenida de El Paraíso (que ya era denominada como Páez), la Carabobo y la de La Vega, habiendo ya demostrado su capacidad para entrelazar a su paso las zonas de: Los Flores de Puente Hierro (donde se ubicó desde finales de la década de 1950 la Cárcel de La Planta), Los Laureles, Parque Naciones Unidas, La Montaña, Washington, El Pinar, Las Fuentes, Deyber, Loira y La Paz.

12. Fotos recientes de la avenida Páez. En la de abajo, al fondo se observa el Monumento a Carabobo (La India) en su emplazamiento actual.

Insertada entre las parroquias La Vega, San Juan y Santa Teresa, la avenida Páez tendrá la oportunidad de corroborar desde 1995 el hecho indiscutible de ser el corazón de la Parroquia El Paraíso, la cual sería creada ese año como parte del Municipio Libertador. Pese a contar con lugares de valor histórico, usos que tienen escala metropolitana y edificaciones de valor arquitectónico, el tránsito hoy en día por la arteria denota como pocas en la ciudad los nefastos efectos de la aplicación inadecuada de las ordenanzas municipales, un creciente deterioro y la imposibilidad de ser leída como un espacio urbano unitario, herencia, sin duda, de la manera como terminó conformándose a través del tiempo. La frondosa vegetación que la acompaña puede considerase, sin embargo, como uno de los valores que posee.

Apunte complementario

13. 1936. Detalle del Plano de Caracas Monumental de Ramón Sosa. A la izquierda, avenida 19 de diciembre con las estatuas del Gran Mariscal de Ayacucho (arriba) y George Washington (abajo). A la derecha Monumento a Carabobo (La India) a un lado del Hipódromo.

Como demostración de los avatares sufridos por la toponimia de la ciudad, de la cual hemos mostrado solo una parte en esta nota sobre la avenida José Antonio Páez, valdría la pena añadir que el 19 de diciembre (nombre de la avenida y el puente inaugurados en 1910 que unieron lo que en aquel entonces eran la Carretera Occidental y la Avenida de La Vega), fue el día en que Juan Vicente Gómez tomó el poder en 1908 en detrimento de su compadre Cipriano Castro, el cual sólo dejará al morir 27 años más tarde. Una vez fallecido Gómez en 1935, avenida y puente pasarán a denominarse 9 de diciembre en conmemoración a la fecha de la Batalla de Ayacucho (1824), que a su vez coincide con la del nacimiento de María de la Concepción Palacios y Blanco (1758), madre del Libertador.

14. 19 de abril de 1921. Reubicación de la estatua de George Washington (procedente del centro de Caracas) en el cruce de la avenida 19 de diciembre y la Avenida de La Vega. La escultura de Washington ocupó el espacio dejado ese mismo año por el Monumento a la Batalla de Carabobo (La India), cuando fue trasladado a las inmediaciones del Hipódromo. Años más tarde la obra del prócer estadounidense pasaría a presidir la plaza que se construiría en su honor a escasos metros sobre la avenida Páez, donde aún permanece.
15. 1924. Estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho ubicada en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín. La fotografía está tomada hacia el oeste justamente desde esta última avenida.

Gómez, sin embargo, en 1924 ya había ubicado con motivo del centenario de la gesta, en la intersección de las avenidas 19 de diciembre y San Martín (que continuaba desde ese punto hacia el oeste como Carretera Occidental, según se desprende del Plano de Caracas de Ricardo Razetti de 1929), una imponente estatua ecuestre del Gran Mariscal de Ayacucho encargada al escultor venezolano Lorenzo González en 1922 (hoy colocada en la Plaza Sucre de Catia), lo cual simplificaría el cambio de nombre de la primera.

Más adelante (desconocemos cuándo, pero presumimos que después de 1958), la avenida 9 de diciembre pasó a llamarse Washington, quedando con ese apelativo únicamente el puente reconstruido que permite salvar el río Guaire y la autopista.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.pinterest.com/pin/310889180524984358/

2. http://guiaccs.com/en/planos/razettis-city/ y http://guiaccs.com/en/planos/search-paradise-el-paraiso/

3. http://mariafsigillo.blogspot.com/2020/05/puente-hierro-es-imborrable-en-la.html y https://www.pinterest.com/pin/453667362449827251/

4, 8 y 9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/ y http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/

6. El Cojo Ilustrado, N° 474, 15 septiembre de 1911 y Colección Crono Arquitectura Venezuela.

7. https://www.pinterest.com/pin/453667362446218446/

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

11. https://www.pinterest.com/pin/453667362449573672/

12. https://www.pinterest.com/pin/290200769722649325/, https://www.flickr.com/photos/erol70/10830109045/ y https://www.pinterest.com/pin/309129961903631773/

13. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/ (elaboración Fundación Arquitectura y Ciudad)

14. https://twitter.com/elarchivove/status/1358422766559592455

15. https://www.facebook.com/caracasretro/photos/a.433176767210/476012972210/?type=3

¿SABÍA USTED…

…que en 2010 es inaugurada la Plaza Los Palos Grandes?

1. Plaza Los Palos Grandes. Edwing Otero. 2010. Vista sur-norte.

Cuando se habla de los orígenes de la urbanización Los Palos Grandes hay quienes se remontan al año 1929 cuando, luego de haber estado ocupadas sus tierras por una hacienda propiedad de la familia Ribas, se construye en lo que hoy se corresponde con la Tercera Avenida un eje (primero de tierra y luego pavimentado) que iba del camino que comunicaba Sabana Grande con Petare hasta las faldas del Ávila, convirtiéndose en el primer elemento del trazado que hoy conocemos.

2. Izquierda: 1932. Vista de sur a norte del primer camino construido en Los Palos Grandes (avenida principal), lo que hoy es la Tercera Avenida. Derecha: Club Los Palos Grandes (hoy Centro Catalán de Caracas). Guillermo Salas. 1933.

En el lugar se encontraban sembrados enormes mijaos (Anacardium excelsum), árboles de tronco recto, color claro, y de hasta 3 m de diámetro, que pueden llegar a medir 45 metros de altura, de los cuales se derivará la sonora denominación que se le dio a la urbanización.

Posteriormente, como elemento inmobiliario que buscaba servir para promocionar el futuro desarrollo, se construirá en 1933, al final de aquella avenida principal, el Club Los Palos Grandes (hoy en día sede del Centro Catalán de Caracas), instalación social y recreativa que siguió la pauta establecida por otras urbanizaciones caraqueñas que empezaban a surgir entonces. El proyecto del club, en claro estilo neocolonial, estuvo a cargo del ingeniero Guillermo Salas, quien en 1929 formó parte del equipo que restauró el Panteón Nacional conjuntamente con Manuel Mujica Millán y Edgar Pardo Stolk. Salas, también proyectó y construyó el edificio del Ministerio de Educación entre 1936-1938 (hoy Biblioteca Metropolitana Simón Rodríguez) ubicado en la esquina El Conde; el Cine Continental diseñado con Félix Aguilú en 1936; y remodeló el Nuevo Circo de Caracas en 1944.

3. Izquierda: 1946. Detalle del Plano ESSO de «Caracas y sus alrededores» donde se puede apreciar los trazados de Los Palos Grandes y Altamira totalmente desconectados. Derecha: Aviso de prensa en el que se promueve la venta de parcelas de la urbanización Los Palos Grandes.

Pensada fundamentalmente para albergar viviendas unifamiliares, Los Palos Grandes termina de desarrollarse a partir de la apertura en 1947 de la Carretera del Este (devenida en avenida Francisco de Miranda desde 1954), con la particularidad de no contar ni con aceras ni con espacios públicos a lo largo de las cinco avenidas norte-sur y diez transversales este-oeste que formaron su trazado inicial. Además del clima agradable que poseía, los urbanizadores ofrecían como elementos atractivos a los compradores de las 400 parcelas que la conformarían, la apertura de “nuevas avenidas y calles pavimentadas” y de un “empalme con la bella urbanización Altamira”, “servicio permanente de autobuses” y “agua en abundancia”. No olvidemos que Los Palos Grades está atravesada por las quebradas de Pajaritos y Sebucán que confluyen en La Floresta para luego desembocar en el río Guaire. Tampoco que su suelo está constituido por sedimentos aluvionales con espesores de hasta 320 metros lo que ocasiona, según los geólogos, “problemas de amplificación sísmica”.

4. Imágenes y propaganda del Coney Island de los Palos Grandes ubicado sobre la avenida Francisco de Miranda cruce con Tercera Avenida de Los Palos Grandes en cuyo terreno se construyó el centro comercial «Canaima» (demolido) y hoy se encuentra la Torre Telefónica o Movistar.
5. Arriba a la izquierda: Centro Petrolero de Caracas, Angelo Di Sapio, 1957, perspectiva aérea. Abajo a la izquierda y derecha: Vistas exteriores del edificio Atlantic.
6. Parque de Cristal. Jimmy Alcock. 1977-1986. Ubicado sobre la avenida Francisco de Miranda entre la Tercera y Cuarta avenidas de Los Palos Grandes. Intervención con vocación urbana que otorgó a la urbanización por primera vez un espacio público del cual adolecía, claro antecedente de la Plaza Los Palos Grandes.

Más temprano que tarde, la urbanización cambia de zonificación como consecuencia de la aprobación en 1953 del Plano Regulador de Caracas y su correspondiente Ordenanza. Desde entonces las quintas situadas entre la cuarta transversal y la avenida Francisco de Miranda empezarán a ser sustituidas por edificaciones multifamiliares, lo que convertirá Los Palos Grandes en todo un laboratorio cargado de modernidad en el que se comprobarán los efectos de la Ley de Propiedad Horizontal promulgada en 1958 pero puesta a prueba desde algunos años antes. Sin embargo, el aumento considerable de su densidad poblacional tuvo la particularidad de que no estuvo acompañada ni de mejoras en la movilidad peatonal ni de espacios públicos de importancia de los que adolecía desde su creación. En todo caso, cabría señalar la aparición durante la década de los 50 y hasta 1963 del Coney Island, centro de atracciones a escala metropolitana que se ubicó sobre la Francisco de Miranda en el terreno que luego ocupó el Centro Comercial Canaima (Coto y Loperena Arquitectos, 1964, demolido) y ahora la Torre Movistar (primero Telefónica). También valdría la pena resaltar cómo la ordenanza permitió desarrollar sobre el frente de la avenida Miranda usos comerciales, de servicios y de oficinas que dieron pie para que en 1957 Angelo Di Sapio propusiera el Centro Petrolero de Caracas (elemento clave en lo que Henry Vicente calificó como el tercer distrito petrolero de la ciudad), del que sólo se realizó el emblemático edificio Atlantic. Luego vendrían el edificio Mene Grande (Rafael José Larraín Basalo, 1966), el Centro Plaza (Oscar Lupi, 1972-1979), el Parque de Cristal (Jimmy Alcock, 1977-1986) y la Torre Cavendes (Julio Volante, 1978).

7. Izquierda: Ubicación de la Plaza sobre la Tercera Avenida de Los Palos Grandes. Derecha: Planta de techos.
8. Render del proyecto de la Plaza Los Palos Grandes.

Será durante la primera década del siglo XXI cuando, aprovechando una iniciativa de los vecinos de la zona, quienes le habían puesto el ojo a un terreno venido a menos en el que funcionaba una clínica veterinaria en una desvencijada casa, un desorganizado estacionamiento para los clientes de un cercano auto mercado y un pequeño centro comercial de muy escasos locales, rodeado de aceras estrechas y destruidas, que la Dirección de Planeamiento Urbano de la Alcaldía de Chacao con María Fernanda Gómez de Llarena al frente, decida emprender el proyecto de una plaza con estacionamiento subterráneo que le será contratado el año 2008 al arquitecto y profesor Edwing Otero, egresado de la UCV en 1973, con una dilatada y a la vez exitosa trayectoria profesional.

No sabemos si será por casualidad o por cosas del destino, pero el hecho es que la plaza se situará no sólo en su corazón sino justamente sobre el eje a partir del cual se originó la urbanización (la actual 3ª avenida de Los Palos Grandes cruce con la 2ª Transversal), flanqueado hoy cuando desemboca en la Francisco de Miranda por los ya mencionados Parque de Cristal y Torre Telefónica.

9. Dos cortes del proyecto de la plaza.
10. Vista general de la plaza hacia el oeste.

Pese a tratarse de un lote en esquina que no alcanza siquiera un cuarto de la superficie total de la manzana donde se ubica (el cuadrante sureste de la cuadra delimitada por las 2º y 3ª Avenidas y entre la 2ª y 3 Transversales), la escasa superficie fue aprovechada al máximo por Otero logrando una propuesta clara y contundente que, sumada al ansia acumulada por parte de la comunidad de tener un lugar de desahogo, han dotado al lugar de una intensa actividad urbana.

Otero, en la memoria presentada el año 2010 cuando la obra participó en la BAQ, Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (consultable a través de https://arquitecturapanamericana.com/plaza-los-palos-grandes/nggallery), con relación al problema a enfrentar expone: “Se nos solicitó en esencia resolver un estacionamiento en sótanos, una plaza que lo techara y algunos servicios sin programa definido. La vecina presencia de lo que sería la sede de Salud-Chacao en la urbanización Los Palos Grandes, planteó además la conveniente integración”.

El planteamiento que en todo momento, según palabras de Otero, buscó “ser honesto con el lugar”, contempló la importancia de resolver la esquina (condición poco frecuente en las plazas presentes en el paisaje urbano caraqueño) y de incorporar los linderos (norte y oeste) como parte de la conformación del espacio vacío y como recurso para garantizar la ventilación del estacionamiento. Así, el borde oeste, complementado con el edificio de Salud Chacao de Alberto Manrique (2007), se plantea como “un paseo elevado con vegetación sembrada en una amplia jardinera cuyo perfil en ‘V’ facilita la entrada de aire fresco al sótano”, donde un mural del artista plástico y arquitecto Miguel Acosta se asoma sobre el nivel plaza surgiendo desde el estacionamiento. Por su parte, para el lindero norte, al que conduce el paseo elevado, se propuso un edificio estrecho compuesto por una biblioteca para adultos (la Eugenio Montejo) a nivel con el paseo, un cafetín, sanitarios, una biblioteca infantil (ludoteca) y el espacio para la colección Herrera Luque a nivel con la plaza y, en los niveles de sótano, espacios de oficina para la Fundación Cultural Chacao.

11. Diversas tomas de la plaza y de algunos de sus detalles.

La resolución de los dos niveles del estacionamiento subterráneo se convirtió en un reto que debía garantizar tanto su propio funcionamiento como la constitución del piso de la plaza. De allí que se asumiera una trama en concreto armado con intercolumnios cada 8,40 metros a la que se asocia otra trama modular de 0,60 metros que permitirá disciplinar la totalidad del proyecto. Así, según Otero, “la distribución del estacionamiento con entrepisos de tres metros de alto descendiendo a medio nivel, produce al ser cubiertos con una placa horizontal, espacios de cuatro metros y medio en el primer tramo. Se aprovecha esta circunstancia para la creación de poncheras útiles que producen materos de gran capacidad permitiendo sembrar vegetación en la propia plaza y la creación de un ‘Espejo de Agua’ de gran dimensión que colocado paralelo al lindero Este refresca el ambiente y delimita a la plaza”. También, en un alarde de aprovechamiento al máximo de la superficie a diseñar se logró la incorporación de un área de anfiteatro a cielo abierto. En total la plaza tiene un área de construcción de 2983,39 m2, 581,68 m2 la biblioteca y áreas de circulación y 5012,42 m2 los estacionamientos.

12. Otras dos vistas de la Plaza Los Palos Grandes. Una de sur a norte (izquierda) y otra de norte a sur (derecha)
13. Piñón y Viaplana. Plaza de Sants, Barcelona, España (1981-1983).

Son dos las cubiertas presentes en el espacio: una sólida en concreto armado perteneciente a la biblioteca que se separa del cuerpo del edificio “con volados que se afinan hacia sus extremos y aligeran su peso visual”, dirá María Isabel Peña en la nota dedicada al espacio público aparecida en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015); y otra ligera y etérea que ocupa el espacio central que “como un baldaquino hace referencia a estructuras marinas, tensadas en sus cuatro columnas de apoyo, combinadas con superficies tensiles, amarradas como velas en un nivel de menor altura”. En este sentido y en cuanto a la capacidad de desmaterializarse yendo de lo sólido a lo etéreo, el techo formulado por Otero remite indefectiblemente a la propuesta realizada por Piñón y Viaplana (con la colaboración de Enric Miralles), para la plaza ubicada frente a la estación de Sants en Barcelona, España (1981-1983).

14. La vitalidad urbana de la Plaza Los Palos Grandes.

Con el transcurrir de los años, superado el trauma causado por el terremoto de 1967, Los Palos Grandes, como bien apunta Faitha Nahmens Larrazábal en “La democracia, clorofila de Los Palos Grandes” artículo publicado en eneltapete.com el 5 de junio de 2019 con motivo de la celebración de los 90 años de la urbanización, se ha convertido en “lugar común de buena vecindad, acogedora sala de estar de 21.320 habitantes (que) detenta entre sus encantos ser un vecindario devenido cofradía. Inmigrantes europeos —polacos, checos, españoles, italianos— integrados a los nativos del valle han conformado una comunidad cohesionada de gentes comprometidas con esa escenografía que celan tanto, devenida el Soho caraqueño. (…) Habitada en abrumadora mayoría por profesionales y profesores universitarios cuenta más que con pobladores con convencidos defensores de las mejores causas ciudadanas. Como el derecho a ser flaneur. Es así como se empeñaron hace 30 años en tener aceras, no acequias, y lo lograron. Y es así como cerraron filas para impedir que la fachada de singulares aleros del edificio Atlantic, trazo del napolitano Angelo Di Sapio, fuera destruida; ahora la construcción es bien patrimonial de arquitectura. Y así mismo es como hicieron realidad el sueño de tener un ágora propia: la Plaza de Los Palos Grandes. Que no es cualquier plaza”.

15. Los Palos Grandes sirve como ejemplo de un barrio que cumple con las condiciones de
la «ciudad de 15 minutos».

Los Palos Grandes dentro de Caracas se constituye en un claro ejemplo de lo que hoy se conoce como “la ciudad de 15 minutos”, un sector donde se puede encontrar lo necesario a 15 minutos del hogar moviéndose a pie o en bicicleta, propuesta que nace dando respuesta al problema del cambio climático, ofreciendo una disminución de los desplazamientos forzados en las ciudades actuales. De este modo se crea una accesibilidad a los servicios necesarios sin tener ni siquiera que coger el transporte público. Es decir, se trata de configurar microciudades autosuficientes dentro de la gran ciudad.

Es en este marco que los planteamientos por convertir la Tercera Avenida en un bulevar que permita alargar la energía que emana la plaza desde la Francisco de Miranda hasta El Ávila o la puesta en práctica del Plan de Ordenamiento Urbano Local para el sector permiten vislumbrar para Los Palos Grandes un futuro dentro del cual bien valdría la pena ir incorporando espacios públicos de la calidad de la plaza que hoy nos ha ocupado.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://www.eluniversal.com/caracas/42017/celebran-90-anos-de-la-urbanizacion-los-palos-grandes

2. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/05/los-palos-grandes.html

3. http://guiaccs.com/planos/petroleo-automovil-y-turismo/ y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

4 y 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

6. https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/a.1636774419871230/3215974458617877/?type=3

7. Google Earth y http://guiaccs.com/obras/plaza-los-palos-grandes/

8 y 9. https://arquitecturapanamericana.com/plaza-los-palos-grandes/

10. https://www.eluniversal.com/caracas/44840/los-palos-grandes-un-ejemplo-vecinal

11. https://arquitecturapanamericana.com/plaza-los-palos-grandes/, http://zona-arquitectura.blogspot.com/2014/08/plaza-los-palos-grandescaracas.html y https://es.foursquare.com/v/plaza-los-palos-grandes/4c703370344437047267235f

12. http://zona-arquitectura.blogspot.com/2014/08/plaza-los-palos-grandescaracas.html y https://www.minube.com/rincon/plaza-los-palos-grandes-a3616873#gallery-modal

13. https://joshua79bcn.wordpress.com/sants-estacio/ y https://veredes.es/blog/tres-arquitecturas-viaplana-pinon/

14. http://paisaje-bitacora.blogspot.com/2010/08/plaza-los-palos-grandes-caracas.html

15. https://www.cosasdearquitectos.com/2020/08/ciudad-de-15-minutos/ y https://urbanamente.elmundo.es/que-es-la-ciudad-de-los-15-minutos

¿SABÍA USTED…

… que el 9 de diciembre de 1925, con el nombre de Parque Sucre, es inaugurado el Parque Los Caobos?

Desde la creación en 1873 del Parque El Calvario (que llevó originalmente el nombre de Paseo Guzmán Blanco -ver Contacto FAC 302 del 11-12-2022-), a Caracas no se le había dotado de otro espacio que tuviera tales características, hasta que en 1925 el gobierno nacional encabezado por Juan Vicente Gómez decide, vía expropiación, hacerse de parte de los terrenos de la hacienda “La Industrial” propiedad de Don José Antonio Mosquera (también identificada en algunos planos del siglo XIX como “La Guía”), viejo fundo colonial que marcó durante mucho tiempo el límite hacia el este del casco central de la ciudad, para convertirlo en un parque.

1. Detalle del Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas de 1875 donde se identifica a la derecha abajo como «Hacienda La
Guía» el lugar que ocuparía el Parque Los Caobos.
2. Detalle del Plano de Caracas de 1906 de Ricardo Razetti donde puede verse el espacio que ocuparía el Parque Los Caobos entre el rio Anauco al oeste, el Camino a Petare al norte, la quebrada Maripérez al este y el río Guaire al sur con la Quebrada Honda en el centro.

De acuerdo a lo recogido por María F. Sigillo en su blog Caracas en retrospectiva el viernes 28 de octubre de 2011 (http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html): “El parque ‘Los Caobos’ … en 1810 era una hacienda cacaotera administrada por unos franceses que la abandonaron posteriormente. Dos años más tarde, las tropas realistas pasaron a ocupar la plantación siendo su dueño Gerardo Patrullo, quien realizó algunos cambios e incluso izó en el centro de la hacienda la bandera de España. Luego, cuando se libró la batalla de Carabobo, Patrullo huyó, y los familiares de Ambrosio Plaza, quien murió en batalla, pasaron a ser los propietarios por orden del entonces Presidente José Antonio Páez. (…) Para 1865 estaba en ruinas esa hacienda y es así que vendieron el terreno por diez mil pesos a los hermanos Bernardino y José Antonio Mosquera (quienes) la convertirán en hacienda de café y para la conveniente sombra protectora los nuevos dueños se encargaron de sembrar caobos traídos de Santo Domingo. (…) Al morir los propietarios, sus herederos decidieron vender el terreno a un consorcio extranjero para hacer allí una urbanización; sin embargo, en 1925, el general Juan Vicente Gómez para evitar que fueran talados sus árboles, expropió la hacienda por cuatrocientos mil bolívares y la transformó en “Parque Sucre”, en homenaje al Gran Mariscal Antonio José de Sucre, el recordado y ejemplar Mariscal de Ayacucho” a los 101 años de la conmemoración de la decisiva batalla con la que se selló la independencia de Perú y se puso fin al dominio español en América del Sur.

Por tanto, las tierras donde se creó el parque, ubicadas entre las quebradas de Anauco y Maripérez atravesadas por la Quebrada Honda, limitadas al norte por la prolongación de la avenida Este 2 (antiguo “Camino a Petare”, “Camino de Oriente”, “Carretera Oriental” o “Camino de Sabana Grande”, hoy en día Bulevar Santa Rosa o Amador Bendayán) y al sur por el río Guaire, estuvieron desde antaño sembradas de enormes caobos, árbol cuyo nombre las empezó a dotar de una identidad que con el tiempo se ha impuesto como su denominación más común.

Así, en los terrenos ya señalados, Gómez, radicado en Maracay desde donde despachaba como presidente, al inaugurar el parque tomó una de las pocas decisiones que lograron beneficiar abiertamente a la colectividad caraqueña que, como se sabe, le era en cierta medida hostil y a la que poco atendía a la hora de construir las obras públicas que necesitaba.

3. Detalle del Plano de Caracas de 1929 de Ricardo Razetti donde se puede ver el trazado de las vías internas que tenía el Parque Sucre o Los Caobos
4. Postal que muestra la avenida Mosquera o Los Caobos (c.1936).

Durante muchos años el lugar estuvo atravesado por una vía (prolongación primero de la avenida Este 4 y luego de la avenida México) que lo dividía en dos y que comunicaba de forma directa el centro de la ciudad con población de Sabana Grande, cuya “calle real” luego se prolongaba para conectar las haciendas ubicadas al este del valle llegando hasta Petare. Dicha arteria pavimentada en 1933, sería denominada en 1937, bajo la presidencia de Eleazar López Contreras, como avenida Mosquera pero se conoció más popularmente (al igual que el parque) con el nombre de avenida Los Caobos.

Más adelante, siendo presidente Isaías Medina Angarita, en 1943, el espacio público sería donado por la nación a la Municipalidad del Distrito Federal, momento en que abarcaba alrededor de 22 hectáreas ubicadas en su mayoría al este (14) en la Parroquia El Recreo y el resto al oeste (8) en la Parroquia La Candelaria. Actualmente ocupa 17,62, donde están sembrados más de cuatro mil árboles.

5. Diversas imágenes del Parque Los Caobos de los años 1930, 1940 y 1950.
6. Detalle del Plano de Caracas Monumental de Ramón Sosa de 1936 mostrando el trazado interno del Parque Sucre o Los Caobos.

El parque, más allá de su exuberante vegetación, que sepamos, no fue objeto de un proyecto que contemplara el desplazamiento de la gente que se movía a pie en su interior. Sin embargo, apelando a los planos de Caracas de Ricardo Razetti (1929) y de Ramón Sosa (1936) puede notarse la presencia de una serie de ejes en diagonal que, partiendo de la Plaza Mohedano (luego Plaza Morelos) al norte y la rotonda del Puente Mohedano al sur, configuraban junto a la prolongación en su interior de las avenidas Este 6 y Este 8 una red que en sus inicios permitió la incorporación del vehículo el cual posteriormente sería desviado a su periferia. Hannia Gómez en el texto “Primera fila” publicado en su blog Desde la memoria urbana el 21 de marzo de 2019 (http://hanniagomez.blogspot.com/2019/03/primera-fila.html), apuntará al respecto: “… el año de 1911, dibujándose sobre el sombreado territorio con aires de utopía, campea un reticular urbanismo surcado de diagonales. La diagonal originaria es la que traza más al oeste el río Arauco (sic.) en el plano; las demás replican su ángulo o son sus desdoblamientos. El corazón de este diseño es una circular ‘Plaza Mohedano’ (hoy Plaza Morelos). A la nueva plaza la atraviesa una calle que viene desde el Centro Histórico a la altura de la vieja Plaza de la Ley, que irá a convertirse en el eje de lo que ahora se llama por vez primera “Los Caobos”. Es así como nace una de las perspectivas más memorables y amadas de Caracas…”.

Dicha red serviría para marcar luego las rutas peatonales mientras se mantenía el tránsito automotor en el interior del parque por el eje de la avenida central.

Es interesante por demás notar la consideración de “respeto” que tuvo para con el parque recién creado la propuesta contenida en el Plan Rotival de 1939 al cual, no obstante, rodeó de vías que lo aislaban en cuanto a su accesibilidad peatonal. De 1939, también, es el informe-diagnóstico de carácter científico elaborado por el ambientalista Henry Pittier en relación a la mortandad de los caobos y de otros árboles del parque, a partir del cual se realizan los primeros trabajos de mantenimiento y se aplicaron los correctivos ambientales, hídricos, embaulamiento de cloacas, limitación de circulación de vehículos, eliminación de concretos y distanciamiento de dos a cinco metros entre árboles.

7. Vista del Parque Los Caobos desde la Plaza Morelos con los museos de Bellas Artes y Ciencias Naturales dispuestos flanqueando el acceso y marcando el inicio de la avenida Mosquera o Los Caobos (años 50 del siglo XX).

Igualmente, conviene señalar que por aquellas fechas se empezó a dar gran importancia urbana a la entrada al parque desde el oeste. Prueba de ello lo evidencia la construcción, por un lado, del Museo de Bellas Artes (1935-1938) y, por el otro, del Museo de Ciencias Naturales (1936-1939), ambos proyectados por Carlos Raúl Villanueva, conformando ambos frente a sí un espacio circular al cual respondían en cuanto a sus respectivos planteamientos compositivos. Este será el germen para que el sector con los años termine agrupando el más importante núcleo cultural de la capital. Para que ello ocurriese se sumaron la adquisición de la quinta Ramia (Rafael Bergamín, 1941) sobre la Plaza Morelos para ubicar allí desde 1958 la sede del Ateneo de Caracas (cuya nueva sede se construirá al lado del Museo de Ciencias en 1979 según proyecto de Gustavo Legóburu), la ampliación del Museo de Bellas Artes (Carlos Raúl Villanueva, 1973) y la apertura en 1983 del Complejo Cultural Teresa Carreño (proyectado por Tomás Lugo y Dietrich Kunckel, ganadores junto a Jesús Sandoval del concurso convocado en 1971). Para más datos, en 1959 se había organizado un concurso de anteproyectos por invitación, para el diseño del edificio de la Biblioteca Nacional (ganado por Julián Ferris, Carlos Dupuy y Jaime Hoyos, no construido), el cual se ubicaría en terrenos del Parque Los Caobos, que serían los que luego ocupará el Teresa Carreño. Tanto para los museos como para el centro cultural, la relación con el parque se convertirá en una premisa de primer orden dentro de cada planteamiento.

8. Planta del proyecto de José Miguel Galia para la adecuación y refacción del Parque Los Caobos.

Será en 1959, ya en democracia, cuando se le encargue a José Miguel Galia tanto el Plan de Parques y Jardines Metropolitanos de Caracas como el proyecto de adecuación y refacción del Parque Los Caobos a instancias de Tomás Sanabria, a la sazón Presidente de la Junta Ejecutiva del ente contratante, lo cual permitirá a Galia plantear un proyecto integral para el espacio público y dentro de él la eliminación definitiva del paso vehicular por su interior.

Sobre el proyecto de Galia para remodelar el parque (quien contó para su realización con la colaboración de Susana Kovacs), cuya construcción se concluyó en 1969, habría que decir que, además de constituirse en una de sus más significativas realizaciones, forma parte de su preocupación por el paisajismo y el rol que el parque tiene dentro de la vida urbana, asuntos que el maestro uruguayo manifestó desde su etapa formativa y sus primeros años de ejercicio profesional. Al respecto, Alberto Sato señalará en el libro José Miguel Galia. Arquitecto (2002) cómo, inserto dentro de la red metropolitana de parques que sembraba de áreas verdes y de esparcimiento a toda la ciudad, el impacto de la obra de Los Caobos “no sólo atiende a su condición de espacio público de esparcimiento, sino que tiene la importancia urbana de cerrar el eje este de la avenida Bolívar, pero a la vez (introduce) en el epicentro del crecimiento contemporáneo de Caracas un parque pacífico, neutralizador del nervio expansivo de las construcciones. (…) A diferencia del Parque del Este, el trazado recto de sus circulaciones no sólo estaba determinada por la preexistencia de los ejes arbolados de grandes caobos, sino que respondía a un enfoque diametralmente opuesto a los criterios paisajísticos expresados por Burle Marx, cuya abundancia y riqueza vegetal colocaba a la naturaleza más que como interlocutor, como protagonista. Pero ello no significaba la eliminación de la vegetación, sino más bien su equilibrio con los ámbitos de circulación y recreación”.

9. Proyecto de José Miguel Galia para la adecuación y refacción del Parque Los Caobos. Izquierda: Vista del tratamiento del sector norte. Derecha: Cortes y fachadas de los edificios de servicios.

Y añadirá Sato: “En términos de la arquitectura de los edificios de servicios y las fuentes que equipan el conjunto, son volúmenes y figuras de concreto obra limpia que se ajustan a una geometría de ángulos agudos y abiertos, figuras romboidales manifestadas también en los salientes de ventanas que parecen seguir el curso de las vías peatonales, como parte de una totalidad urbana que es el parque, con la disposición de los servicios bajo el nivel del plano de las jardinerías cuyo propósito ha sido mantener el perfil vegetal de modo dominante. De esta manera, las direcciones de los trazados principales determinaron el diseño de todo el equipamiento”, e influyeron de manera importante en las decisiones geométricas que acompañaron el diseño del Complejo Cultural Teresa Carreño, agregaríamos nosotros.
Henrique Vera Hernández, Blanca Rivero y María Isabel Peña en la nota sobre el parque contenida en Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) complementarán con respecto al proyecto elaborado por Galia para Los Caobos: “En el diseño se conservaron las directrices viales e hidráulicas que se habían esbozado en 1910. En el cruce de caminos de su entrada se plantean diagonales hacia el río Guaire y hacia la calle real, con árboles alineados, generando una estructura de espacios en tres direcciones, desde la plaza circular de los museos hasta los espacios verdes de plaza Venezuela”.

10. José Miguel Galia. Izquierda y derecha arriba: Rediseño de la plaza Venezuela. Derecha abajo: Perspectiva del anteproyecto para la plaza de los Museos.

A Galia le correspondió también realizar el rediseño de la Plaza Venezuela (inaugurado en 1972), lo que le llevó a plantear entre el Paseo Colón y el río Guaire un espacio de recreación de 12.000 m2 con una nueva fuente (proyectada en colaboración con el ingeniero Santos Michelena), a sincerar su condición vehicular al proponer para aliviar el trayecto este-oeste la construcción de una trinchera y a trasladar al interior del Parque Los Caobos la fuente “Venezuela”, del escultor Ernesto Maragall en 1967, la cual se colocaría en el sector suroeste.

En 1977, momento en que ya era un clamor, Galia elaborará un anteproyecto para la plaza de los museos en la entrada oeste del parque el cual se asumió sólo parcialmente.

11. Fuente «Venezuela» de Ernesto Maragall.
12. Algunas de las obras de arte incorporadas al Parque Los Caobos.

A partir del traslado de la fuente de Maragall fueron apareciendo en el parque como parte de su ambientación diferentes obras escultóricas, como la pieza en mármol blanco que representa a Teresa de la Parra (de Carmen Cecilia Caballero de Blanch), la cual recibe al visitante en el ingreso desde la Plaza de los Museos y el Efebo de Maratón, obra donada por el Gobierno griego durante los años ochenta como símbolo de amistad y unión entre ambos pueblos. Luego, en 1998, dentro del proyecto denominado “Museo Ambiental Parque Los Caobos”, inaugurado en el sector norte, zona que colinda con el Colegio de Ingenieros (otro de sus importantes vecinos), se contempló la inclusión de propuestas escultóricas de una serie de artistas contemporáneos, entre los cuales destacan las obras de Marcos Salazar (Trompetilla para sordos), Gaudi, Esté (La centaura Justina o Caballo con ruedas), Julio Pacheco Rivas (Vuelo cruzado), James Mathisson (La otra mejilla o Pensador), Luis Alberto Hernández (Axis mundi), Felipe Herrera (Ícaro o Ángel caído), Sydia Reyes (El doblez), José Campos Biscardi (Encuentro apasionado). De 1996 serán las rejas y portones de valor plástico, diseñados por el arquitecto Miguel Acosta planteados como un sistema que brinda mayor seguridad a los usuarios y además limita y focaliza los accesos.

13. Arriba: Toma aérea donde se puede apreciar en el centro la importante masa vegetal conformada por el Parque Los Caobos y el Jardín Botánico separados por la autopista Francisco Fajardo. Abajo: Dos tomas del parque Los Caobos en la actualidad.

Junto al Jardín Botánico, el Parque Los Caobos conforma un importante pulmón vegetal ubicado en el centro geográfico del valle y nuevo centro neurálgico de la ciudad. Rompiendo la continuidad y voracidad de las construcciones caraqueñas, entre ambos suman una superficie de más de 60 hectáreas sólo atravesadas por el Paseo Colón, la autopista Francisco Fajardo y el río Guaire generando dentro del tránsito una notable pausa ajena al bullicio e intercalada entre los distribuidores viales que lo caracterizan.

El Parque Los Caobos sería objeto entre 2005 y 2008 de trabajos de restauración y revitalización a través de un proyecto que involucró a la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas vía la Corporación de Servicios Metropolitanos y el Instituto Metropolitano del Patrimonio Cultural de Caracas, mediante el cual se “procedió a realizar el control fitosanitario de todas las especies, restauró la Fuente Venezuela, el conjunto de esculturas, los espejos de agua, pavimentos de concreto; resembró especies, renovó el sistema de iluminación (interno y perimetral), rescató los módulos y áreas de servicios, incluyó nuevos parques infantiles y de adultos, igualmente se procedió a replantar las nuevas caminerías del museo ambiental”, de acuerdo a lo publicado en el blog de ASUDECAOBOS (http://asudecaobos.blogspot.com/2014/).

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. Colección Crono Arquitectura Venezuela

  1. http://caracas-antesahora.blogspot.com/2008/03/evolucin-histrica-de-caracas.html

2. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

3. https://guiaccs.com/planos/ultimo-plano-de-razetti/

4. http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html

5. http://hanniagomez.blogspot.com/2019/03/primera-fila.html, http://mariafsigillo.blogspot.com/2011/10/el-parque-los-caobos.html y Colección Crono Arquitectura Venezuela

6. http://guiaccs.com/planos/de-pueblo-ciudad-caracas-monumental/

7. https://www.pinterest.com/pin/486107353527235250/

8 y 9. Alberto Sato. José Miguel Galia. Arquitecto (2002)

10. http://guiaccs.com/obras/plaza-venezuela-y-urbanizacion-los-caobos/, Colección Crono Arquitectura Venezuela y Alberto Sato. José Miguel Galia. Arquitecto (2002)

11. http://guiaccs.com/obras/parque-los-caobos/

12. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_1.jpg, https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_2.jpg y https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Esculturas_Parque_Los_Caobos_-Caracas-_Venezuela_3.jpg

13. Google Earth y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

¿SABÍA USTED…

… en 1945, se reinaugura la Plaza Miranda en el centro de Caracas?

1. Vista general de la plaza Miranda (c.2015)

El espacio que hoy conocemos como Plaza Miranda, ubicado sobre la avenida Baralt (entre las avenidas Oeste 8 y Oeste 10)  y que va de la esquina de Puente San Pablo a la de Miranda, frente al Bloque nº7 de la reurbanización de El Silencio, Parroquia San Juan, registra una interesante evolución desde el momento en que puede detectarse su presencia como espacio por primera vez en los planos de la ciudad elaborados desde la colonia hasta nuestros días.

2. Ubicación de la manzana donde hoy se encuentra la Plaza Miranda en un detalle del «Plan de la ciudad de Caracas, con división de sus barrios» del cartógrafo Joseph Carlos de Agüero (1775).

Remontándonos a 1775, el «Plan de la ciudad de Caracas, con división de sus barrios» del cartógrafo Joseph Carlos de Agüero, que muestra una ciudad idealizada de 256 cuadras idénticas inscritas en un damero perfecto, permite, por un lado, detectar la proximidad del lugar que hoy nos ocupa a la Iglesia de San Pablo (ubicada más al este) de la cual estaba separado por media cuadra. Cabe añadir que San Pablo, erigida a finales del siglo XVI, contaba en su frente con un amplio espacio público, para la época el segundo en tamaño después de la Plaza Mayor y albergó desde muy temprano la talla en madera de pino flandes de Sevilla realizada por Felipe de Ribas conocida como «El Nazareno» (hoy colocada en la Iglesia de Santa Teresa), que aún despierta gran devoción entre los feligreses.

Por otro lado, el plano de De Agüero también permite precisar la cercanía del espacio a la Quebrada de Caroata, la cual lo delimitaba por el este, existiendo al norte uno de los puentes que permitían salvarla (el puente de San Pablo, construido en 1728 por iniciativa del Alcalde Ordinario de primera elección don Diego de Liendo), cuya importancia consistía en facilitar la continuidad de la trama urbana hacia el oeste.

3. Ubicación de la manzana donde hoy se encuentra la Plaza Miranda en sendos detalles del “Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale ” de De Pons (1806) –izquierda– y del Plano de 1810, realizado el 1910 con motivo de la conmemoración del centenario de la declaración de la Independencia por Enrique Mendoza Solar –derecha
4. La plaza y la iglesia de San Pablo a mediados del siglo XIX.

La información recogida por De Agüero en 1775 será plasmada con mayor precisión en el “Plan de la Ville de Caracas, dans l’Amerique Meridionale” de De Pons (1806, sobre el cual elaboramos una nota la semana anterior), apareciendo en este caso (próxima al puente San Pablo) una edificación que ocupa el tercio norte de la manzana dejando el resto como área vacía.

Será en el Plano de 1810, realizado el 1910 con motivo de la conmemoración del centenario de la declaración de la Independencia por Enrique Mendoza Solar, “según apuntaciones de Illmo. Señor Don Mariano Martí y planos de F. d Pons; A.J Jesurun y otros historiadores e ingenieros; desde 1771 hasta 1843”, donde aparecerán dos datos importantes: el primero es que la quebrada Caroata ahora pasará en medio de una cuadra ampliada que cobra forma trapezoidal, dejando separado el tercio este (donde finalmente se llevará a cabo la Plaza Miranda); el segundo es que al norte del espacio aparece señalado con el nº19 el “Hospital y Capilla de Caridad para Mujeres”, construcción de la que no hemos podido obtener mayor información.

5. Ubicación de la manzana donde hoy se encuentra la Plaza Miranda en sendos detalles del “Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas” de 1889, realizado por el General Vicente Mestre –izquierda– y del «Plano de Caracas” de 1897 de Ricardo Razetti –derecha
6. La plaza San Pablo transformada en plaza del Teatro Municipal con la estatua de
José Tadeo Monagas.
7. Mercado de San Pablo. Imagen aparecida en nº39 de El Cojo Ilustrado del 1 de agosto de 1893. Allí se señala que «en el mercado había una doble actividad, en la mañana servía de suplidor de alimentos a los parroquianos y en la noche se convertía en una taberna en la que además de servirse licores, se jugaba. De allí que fuese bautizado como el ‘Molino Rojo'»

En el “Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas” de 1889, realizado por el General Vicente Mestre, que recoge las obras ejecutadas durante el período de Guzmán Blanco, aparece por una parte el Teatro Municipal ocupando el lugar de la Iglesia de San Pablo (demolida para llevar a cabo la construcción del fastuoso edificio) y, por la otra, sobre el espacio que estamos auscultando (donde aparentemente se había realizado un primer embaulamiento de la quebrada Caroata), señalado con el nº26, el “Mercado San Pablo” edificación de la que se ha podido hallar, no sin dificultad, algún registro fotográfico. Luego, en el “Plano de Caracas” de 1897 de Ricardo Razetti se mantiene en el lugar el mercado (identificado con el nº33 dentro de los edificios públicos), pero curiosamente en el de 1906, se registra, con el mismo nº33, el “Colegio Municipal San Pablo -de Puente San Pablo a Puente Miranda-” y la “Plaza San Pablo” (letra O) uno al sur y la otra al norte, con la quebrada definitivamente embaulada.

8. Ubicación de la manzana donde hoy se encuentra la Plaza Miranda en sendos detalles de los Planos de Caracas de 1906 (izquierda) y 1929 (derecha) de Ricardo Razetti
9. Fotografía (postal) de la plaza Bermúdez (1924).

Más adelante, Razetti en el plano de 1929 (el último realizado por él), señala la presencia en el espacio, con proporciones muy próximas a las actuales, de la “Plaza Bermúdez” cuya construcción había sido concluida en 1924 siendo ministro de Obras Públicas Tomás Bueno y a la que se le cambió la denominación por “Plaza Miranda” en 1936, marcando uno de los límites hacia el este del barrio “El Silencio”, que paulatinamente había ido densificándose desde comienzos del siglo XX.

Sobre el cambio de denominación de Plaza Bermúdez a Plaza Miranda (que a su vez tomaría el de la esquina del mismo nombre localizada al sur) escribe María F. Sigillo en su blog Caracas en retrospectiva el 16 de noviembre de 2012 al referirse a “La demolición del “Barrio ‘El Silencio’ 1942”: “El cambio de Plaza Bermúdez a Plaza Miranda aparece por primera vez en el plano de Caracas de 1936 editado por el MOP, Dirección de Cartografía Nacional, y este cambio de nombre obedece al hecho de que a la Esquina de la Plaza se le llama Miranda por lo ocurrido en el año de 1812 con un señor de nombre Juan Miranda y que Enrique Bernardo Núñez narra de la siguiente manera: ‘A los pocos meses del terremoto de 1812 que tantos estragos causó en Caracas, árboles y malezas crecían rápidamente entre las ruinas. Cerca del paredón del Puente San Pablo, en un solar perteneciente a Don Cristóbal Ponte y alquilado al mencionado Juan Miranda, crecía un corpulento castaño silvestre que amenazaba derribar con sus raíces al paredón y éste a su vez, la casa donde se hallaba refugiado con su familia el licenciado Isidro González. Además, el castaño, servía de refugio a frecuentes ‘rochelas de hombres y mujeres’, y hombres embozados, que no se distinguen en la oscuridad, lo cual hacía temer al licenciado por su vida, por lo que encareció repetidamente a Miranda el corte del castaño y otros árboles. En vista de la inutilidad de sus esfuerzos, se dirigió por último al ayuntamiento, que libró al efecto órdenes perentorias”.

10. Delimitación del área correspondiente al barrio El Silencio que sería afectada para llevar a cabo la remodelación proyectada por Carlos Raúl Villanueva. Abajo a la derecha la arbolada Plaza Miranda.
11. Carlos Raúl Villanueva. Reurbanización de El Silencio (1942-1945). Esquemas y vista aérea dentro del casco central de Caracas.

Es bajo las circunstancias más arriba señaladas que, convertido El Silencia en lugar insalubre y peligroso, con la particularidad de encontrarse en un sector muy próximo al centro de la ciudad, el gobierno de Isaías Medina Angarita a través del Banco Obrero, toma la decisión de emprender el saneamiento de la zona y convocar a un concurso para desarrollar un conjunto de viviendas de alta densidad y baja altura destinado a la clase obrera que es ganado por Carlos Raúl Villanueva.

La propuesta de Villanueva, adaptada plenamente al trazado y perímetro de las manzanas que constituían el área de afectación, aprovecha la oportunidad de revitalizar el espacio ocupado por la Plaza Miranda, destinarla definitivamente a rendir homenaje al prócer precursor de la Independencia y ofrecerla como frente privilegiado al bloque nº7 del conjunto de viviendas, del que aprovecha su galería comercial en planta baja de la cual estaría, sin embargo, separada por una calle de servicios que con el tiempo sería eliminada.

12. Plaza Miranda. Izquierda: Planta (c.2015). Derecha: Fotografía tomada en fechas cercanas a su reinauguración (1945) y que en Caracas en tres tiempos venía acompañada de la siguiente leyenda: «Abertura lateral hacia la vegetación tropical de la plaza Miranda, la cual da a los apartamientos la tranquilidad necesaria para la vida».

Sobre el tratamiento anterior del espacio, Villanueva propone para la plaza Miranda, respetando su condición topográfica ligeramente inclinada de norte a sur y la frondosa vegetación existente, una sencilla intervención que consistirá en renovar el pavimento, definir caminerías, proponer zonas de descanso que aprovechen la sombra de los árboles existentes y dejar el protagonismo a la estatua de Miranda como punto focal principal en el centro.

Reinaugurada en 1945 cuando concluyen las obras de El Silencio iniciadas en 1942, la Plaza Miranda pasará a compartir con la O’Leary el privilegio de ser uno de los dos espacios públicos más notables del sector, tras desaparecer el que aún se mantenía frente al Teatro Municipal (residuo de la antigua plaza San Pablo) con motivo de la realización de las obras del Centro Simón Bolívar.

13. La plaza Miranda en la actualidad.

Entrado el siglo XXI, tras un proceso de creciente deterioro y abandono que fue afectando a la mayoría de los espacios públicos de la ciudad, transformándolos en lugares peligrosos y albergue para la indigencia, la Plaza Miranda será objeto de dos intervenciones que alteraron significativamente el diseño original previsto por Villanueva. Una se realizó en 2006 con ocasión del bicentenario de la llegada de Francisco de Miranda a La Vela de Coro, y otra diez años después en 2016 para conmemorar los 200 años de la muerte del prócer. En esta última, considerada como una transformación realmente profunda, se triplicaron las áreas verdes incluyéndose en ellas “parques infantiles y biosaludables”, se hicieron nuevas caminerías donde se colocó “mármol color verde” al igual que en el resto de los espacios de descanso, se instaló un nuevo sistema de iluminación y se recuperó el área donde se encuentra la estatua de Miranda. También fue dotada de un nuevo mobiliario urbano que fue ubicado en las zonas próximas a la vegetación y lugares de recreo. El diseño del pavimento, delimitación de áreas y ubicación del equipamiento y lugar para la estatua de Miranda obedeció a una modulación orientada 45º con respecto a la ortogonalidad propia de la manzana. Las autoridades del momento afirmaban que:La remodelación de la plaza se concibió para proporcionar a la población un desplazamiento sin ningún tipo de barreras (sin muros ni escaleras) para las personas con alguna discapacidad y a las madres que transitan con niños en coches” y para que, “…deje de ser un lugar de transición, es decir, que no sea utilizada solamente por personas que se desplazan desde un punto de la ciudad a otro, sino que tenga áreas óptimas para el disfrute lúdico y la recreación”.

Sin el necesario mantenimiento adecuado, que ya arroja nuevos signos de deterioro en los componentes de su espacio, veremos de nos depara para la plaza Miranda la llegada del año 2026 al cumplirse 10 años de su último remozamiento.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. http://guiaccs.com/obras/plaza-miranda/

2, 3, 5 y 8. Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle a mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015)

4. https://www.pinterest.com/pin/492933121708355707/

6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

7. El Cojo Ilustrado, nº39, 1 de agosto de 1893

9. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

10 y 11. Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos (1966)

12. http://guiaccs.com/obras/plaza-miranda/ y Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos (1966)

13. https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_Miranda_(El_Silencio), https://www.facebook.com/photo/?fbid=165076438507892&set=a.109248557424014 y Colección Fundación Arquitectura y Ciudad