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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 411

El dibujo que ilustra nuestra postal del día de hoy, tomado del libro Gustavo Legórburu y la conciencia del lugar (2023) de José Humberto Gómez y Víctor Sánchez Taffur, ilustra la solución planteada para la zona sur de la Plaza Altamira (separada de la norte por la avenida Francisco de Miranda), que forma parte de la propuesta integral del diseño arquitectónico y urbano hecha por el reconocido arquitecto venezolano en 1976 para la estación Altamira, tercer eslabón del tercer tramo de la línea 1 del Metro de Caracas, puesto en servicio el 23 de abril de 1988.

1. Maqueta de una estación tipo del Metro de Caracas con andén central.

Varios son los aspectos que valdría la pena acotar antes de entrar a comentar la intervención de Legórburu en ese importante sector de la ciudad. La primera tiene que ver con las consideraciones técnicas y funcionales que toda estación de metro lleva implícitas y que en cierta medida las igualan: las dimensiones de los espacios de embarque y desembarque de pasajeros (150 metros de largo y ancho de alrededor de 18 metros a fin de albergar dos vías férreas); el prever una altura de aproximadamente 10 metros, que permiten contemplar un nivel de mezzanina la cual hace las veces de vestíbulo (donde se ubican los equipos de cobro de pasajes y las escaleras fijas y mecánicas que conducen al nivel de los andenes); la imperiosa necesidad de facilitar que cualquier pasajero pueda cambiar de dirección sin tener que salir de la estación; y la relevancia que tiene el seguir las pautas ligadas a la accesibilidad y fluido movimiento del público tanto para llegar a los andenes como para salir a la superficie, siendo la versión estándar la que dispone de cuatro entradas o “bocas” ubicadas en sus extremos (coincidiendo preferiblemente con las esquinas de calles principales) desde donde se circula mediante escaleras fijas y mecánicas.

A partir de allí empiezan a establecerse los matices que permiten clasificar las estaciones en cuanto a sus características como subterráneas, semi-enterradas, a nivel y elevadas, lo cual abre la oportunidad de generar variantes en cuanto al diseño de las mezzaninas que las acompañan, a prever la incorporación de la luz natural o a la de realizar juegos espaciales, siendo la profundidad a la que circula el tren un elemento de relevancia a ser tomado en cuenta. Otro matiz lo encontramos en la manera como se produce la aproximación de los trenes a la estación, que a su vez condiciona las plataformas donde el pasajero aborda y baja de los vagones, diferenciándose entre las que tienen un andén central o dos laterales.

2. Intervenciones urbanas que se originaron a partir de la construcción de la Línea 1 del Metro de Caracas.

De primordial consideración y rasgo que a su vez provee a cada estación su especificidad, se convierte la proximidad a edificaciones o espacios urbanos de importancia, teniendo en cuenta que siempre fue política del Metro el promover el desarrollo urbano de los alrededores para lograr una cabal integración con el medio circundante tras el objetivo de acrecentar su calidad, sea cual fuera el caso. Por ello es que el impacto causado por el Metro a su paso por Caracas se trata de la acción de renovación urbana de mayor importancia del siglo XX.

La valoración de la arquitectura y la dignificación del entorno, entendida como línea estratégica por parte del Metro, fue lo que ofreció la posibilidad de que, una vez seleccionados los diseñadores por su comprobada experiencia y nivel, se pudiera concebir cada estación como una entidad individual e independiente con libertad para poder responder a las condiciones y necesidades específicas del sitio y sus usuarios, además de favorecer la identificación de las mismas y aminorar la monotonía de un sistema fundamentalmente subterráneo.

3. La Plaza Altamira y sus alrededores en los años 50 (izquierda) y en la actualidad (derecha).

Es tomando en cuenta buena parte de las variables señaladas que cabe entender la solución que Gustavo Legórburu planteó para resolver la estación de Altamira: se debía diseñar una terminal subterránea ubicada bajo la avenida Francisco de Miranda a la altura de la Plaza Altamira y, en consecuencia, dotada de antemano de un compromiso urbano relevante y complejo que obligaba a tomar muy en cuenta condiciones ambientales excepcionales y prestar particular atención a las transiciones entre la superficie y los andenes.

4. La estación Altamira durante su construcción (c.1980)

Las consideraciones en torno al valor histórico y ambiental de la Plaza Altamira (hoy Plaza Francia), proyectada con la participación de Arthur Kahn y promovida, construida e inaugurada en 1945 por el urbanizador Luis Roche, que se distingue por su inconfundible obelisco de 45 metros de altura, orientaron la actuación de Legórburu quien para responder a las condiciones que imponía el desarrollo de la estación, debía intervenir y modificar de manera parcial el sector sur de la plaza (al norte de la avenida Francisco de Miranda) respetando los rasgos que la identifican y revalorizando lo preexistente, mediante la incorporación de una dinámica diferente ligada en este caso al moderno sistema de transporte que hacía acto de presencia. También debía atender el espacio ubicado al sur de la avenida dotándolo de un carácter propio.

5. La estación Altamira durante su construcción (c.1980)

La operación que guiaría la conformación del nuevo conjunto consistió en impactar el esquema típico de una estación de 150 metros de largo con cuatro bocas a los extremos, con la creación en la mitad de dos accesos (uno al norte y otro al sur de la Francisco de Miranda) que obedecían a los dos polos dispares que muestra la plaza. Con ello se reconocía como elemento ordenador su eje principal y su perpendicularidad al eje de la terminal dio pie a la aparición de un recorrido que hace del tránsito hacia el subsuelo una rica experiencia espacial salpicada de usos complementarios que es recogida por la mezzanina ubicada encima de los andenes.

6. Áreas exteriores de la estación Altamira recién inaugurada. Vista desde el noreste (c. 1983)

Gómez y Sánchez Taffur, quienes llevan a cabo un muy detallado análisis de la estación, precisan que ella “se puede entender como una organización programática estratificada. Legórburu estableció tres niveles claramente diferenciados por sus usos específicos: en el primer nivel, el más público, a ras de calle, se resuelve escenográficamente la transición interior-exterior. Se trata de una promenade arquitectónica que nos conduce desde la plaza hasta las entrañas tecnológicas del sistema Metro. En el lado norte, en alineación axial con el obelisco, se ubica la escalinata principal que desciende acompañada de una sonora caída de agua, la cual amplifica la experiencia mientras gradualmente se pierde ante nuestra mirada el monumento egipcio y el majestuoso cerro El Ávila en la panorámica de fondo. (…) Por su parte en el lado sur de la plaza, nos encontramos con un semiarco de escalinatas cuyo desarrollo y geometría sirven también de gradas de anfiteatro urbano para un aforo controlado y uso cultural esporádico. Es claro que se trata de un espacio exterior polivalente que, por su ubicación cuasi residual y condición semienterrada, tiende a pasar inadvertido en lo cotidiano”.

7. Planta de la Plaza Altamira (izquierda) y dos vistas del acceso a la estación desde el norte (derecha)

Continúan Gómez y Sánchez Taffur refiriéndose al segundo nivel en el que se desarrolla la organización programática indicando que, “ubicado a unos 4 metros bajo el nivel de la calle y de naturaleza multipropósito, fue pensado para albergar generosos espacios de recepción de los flujos de usuarios provenientes de los seis accesos disponibles en las inmediaciones de la estación, y cuenta con amplios pasillos de distribución, locales comerciales, servicios públicos, estaciones para la venta de boletos, sala de controles de la estación, un punto de información al público, depósito de baterías de emergencia para la estación, sala de bombas, oficina para la vigilancia, estación de primeros auxilios, torniquetes de controles de acceso y sistemas de circulación vertical para el desplazamiento desde y hacia los andenes de abordaje de trenes. (…) El tercer nivel, ubicado a 8 metros bajo el nivel de la calle, es propiamente la estación de trenes. En él se encuentran los espacios de recepción y espera de pasajeros. Se trata de un ancho andén central al que se llega a través de los sistemas de circulación vertical provenientes del nivel intermedio. Adicionalmente, en este nivel se ubican los rieles y los túneles ferroviarios, sistema de drenaje, salas de ventilación mecánica y presurización, instalaciones eléctricas, espacios para mantenimiento y seguridad”.

8. Dos vistas de la mezzanina de la estación Altamira.
9. Zona de embarque, modalidad de andén central.

Con relación a la combinación balanceada que se da en la estación entre el alto tráfico de usuarios y la organización espacial Gómez y Sanchez Taffur reafirmarán lo que ya hemos señalado más arriba: “En esta estación nos encontramos con una integración espacial total, es decir, el nivel intermedio se ubica sobre bandejas flotantes en la doble altura que define y relaciona la totalidad del recinto”. En cuanto a la realización de la obra llevada a cabo por la Constructora Ghella Sogene, toda ella caracterizada por la robustez estructural ejecutada en concreto armado a la vista, señalarán que a partir de allí se establece un “macroorden” que ya venía siendo un tópico propio de la arquitectura de Legórburu.

10. Anfiteatro y acceso sur a la estación Altamira.

Una vez transcrita la detallada descripción y sus aspectos complementarios, quizás valga la pena volver la mirada al dibujo colocado en la postal para develar un detalle importante que distancia lo allí expresado con la solución final dada al espacio al sur, donde se ubican el anfiteatro y el acceso desde allí a la estación. En tal sentido, como puede apreciarse, se trataba de una intervención que para Legórburu debía estar caracterizada por el predominio de líneas rectas y quebradas que permitía crear una pequeña pero cómoda plaza como preámbulo al acceso a la estación. No obstante, lo que finalmente se construyó (presumimos que de manos de la oficina de arquitectura del Metro de Caracas), se encuentra guiado por un espíritu posmoderno en el que prevalece la geometría de la curva y no pocas reminiscencias clásicas y que por valorar en exceso el anfiteatro y las escalinatas que permiten el descenso sacrificó el preámbulo al acceso a la estación.

11. Anfiteatro y acceso sur a la estación Altamira.

Otro asunto que llama la atención de las imágenes que recogen el proceso de construcción de la estación es la presencia de puentes metálicos “provisionales” o “elevados” (realizados también en otros lugares de la capital durante la década de los años 1970 para aliviar el tráfico), que en este caso sorteaban el paso a nivel de la avenida Francisco de Miranda e impactaban negativamente la percepción urbana del lugar, afortunadamente eliminados posteriormente.

Valga señalar, para finalizar, que a Gustavo Legórburu (1930-2013) también le correspondió diseñar otras dos estaciones de importancia consideradas como parte de la tipología “a nivel” del Sistema Metro: Antímano (perteneciente a la línea 4) y Chacaíto (integrante, al igual que Altamira, del tercer tramo de la línea 1), las cuales permiten encontrar de nuevo un correcto y sabio manejo de las transiciones entre el exterior y el interior a través de una rica y generosa espacialidad, sin descuidar la importancia de proporcionar lugares a escala urbana trascendentes.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Revista Croquis, nº 6, 1982

2. Max Pedemonte, Rutas paralelas. Plan de recuperación urbana del Metro de Caracas, 1983

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad; y Captura de Google Earth.

4. Construcción – Estación Altamira (https://www.pinterest.com/pin/684406474636622104/); y arquitecturayempresa (https://arquitecturayempresa.es/noticia/plaza-altamira-lugar-emblematico-de-caracas)

5 y 6. CARACAS en Retrospectiva II (https://www.facebook.com/groups/24371473543/posts/10158685652498544/?locale=hu_HU)

7. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (https://guiaccs.com/obras/plaza-francia/); IAM Venezuela ( https://iamvenezuela.com/2018/09/la-plaza-francia-de-altamira-guarda-el-alma-caraquena/); y CARACAS METRO GALLERY Part 1 (https://www.urbanrail.net/am/cara/pix/caracas-gallery1.htm)

8 y 9. CARACAS METRO GALLERY Part 1 (https://www.urbanrail.net/am/cara/pix/caracas-gallery1.htm)

10 y 11. PAKD (https://peakd.com/hive-146620/@marcosmilano71/esp-anfiteatro-de-altamira-eng-altamira-amphitheater)

¿SABÍA USTED…

… que hasta 1595 se remonta la historia de la Plaza de San Jacinto, hoy Plaza El Venezolano?

1. Plaza de San Jacinto o Plaza El Venezolano (c.1970)

El primer plano de Caracas tras su fundación en 1567, como se sabe, fue el elaborado por el gobernador Juan de Pimentel en 1578. En medio de su trazado primitivo en forma de damero resalta como elemento central la “plaza” con las “casas cabildo” al norte y la “iglesia” al este, se establece que “la anchura de las calles son de treinta y dos pies” y que “el solar de cada casa tiene septenta baras en qnadza”. Afirma Graziano Gasparini que el llenado de aquella cuadrícula original fue paulatino y que para 1578 aún se encontraban muchos predios y manzanas vacías de las 24 que el plano de Pimentel señalaba. “La Caracas de 1578 tiene sólo tres casas y la iglesia con paredes de mampostería y techos de tejas. Las demás construcciones son de bahareque y tapia ‘cubiertas de cogollos de caña’. Un panorama pobre que difícilmente podía conferir aspecto de ‘ciudad’ al conjunto de 24 manzanas que aparecen en el plano. Además del templo parroquial hay el convento de San Francisco. Su construcción es aún la provisional ‘de tapias no durables’. Proyecto más ambicioso será elaborado más adelante, a fines del siglo, cuando la ciudad va estructurándose lentamente, pero de una forma ya definitiva”, acotará Gasparini.

2. Gráficos del crecimiento de Caracas entre 1578 (izquierda) y 1690 (derecha).

Así, el pausado desarrollo urbano ligado al económico no impidió que ya a finales de aquel siglo XVI la retícula se prolongara y sobrepasara sus límites iniciales y que, asociado a la adjudicación a los frailes dominicos en 1610 de dos solares al este, a dos cuadras de la Plaza Mayor, se concretara “… con la expresa condición de que uno de ellos quedase libre, con el objeto de que sirviese de plaza pública para el convento, sitio que habría de convertirse, tras diversas incidencias, en la Plaza de San Jacinto…”, señalará Eduardo Arcila Farías en su Historia de la Ingeniería en Venezuela.

De los intentos de levantar un templo y convento dominico, sin embargo, ya se tienen indicios desde 1590 o antes, pero se aceleran las gestiones a partir de la canonización de San Jacinto en 1595, momento en que los vecinos piadosos deciden impulsar la construcción definitiva. La misma será confirmada por el rey de España en 1597 en el lugar donde, según testimonio del escribano público Alonso García Pineda, la ciudad ya funcionaban una capilla y un albergue para los monjes construidos de “bahareque y cogollo” ubicados más o menos en el centro de la cuadra. Hacia 1610, como ya señaláramos apoyados en Arcila Farías, los solares restantes de la cuadra le serán otorgados finalmente al convento por estar vacíos y habérselos prometido. La construcción firme de iglesia y convento se realiza a lo largo de los primeros 30 años del siglo XVII siguiendo desde entonces en orden de importancia al conjunto de San Francisco, viviendo un período de esplendor durante el resto de aquel siglo y el XVIII donde el templo “exhibió con majestuosidad sus capillas, retablos y altares” y el convento se convirtió en “lugar de formación de los prominentes mantuanos de Santiago de León”, puntualizará María Isabel Peña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

3. Izquierda: Plano de Caracas de 1775 con la plazoleta de San Jacinto resaltada. Derecha: El templo de San Jacinto poco antes de su demolición en 1865.

La plaza que hoy nos ocupa sufrirá un importante incremento en su área a partir de 1865 cuando Antonio Guzmán Blanco, no como presidente de los Estados Unidos de Venezuela sino como presidente del Distrito Federal, decretó la demolición de la iglesia y el convento que ya habían sufrido graves daños con el terremoto de 1812. En el intervalo, en 1802 se inaugura el Reloj de Sol construido en mármol por idea de Alejandro Humboldt, en 1809 el cabildo local decide convertir el área en un mercado con el fin de descongestionar el que se desarrollaba en la Plaza Mayor, lo cual trajo numerosas controversias con los clérigos en virtud de lo degradante del uso, hasta que se produce el terremoto. El mismo día del evento, en la plaza y sobre las ruinas del convento, Simón Bolívar exclamó «Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca…», interrumpiendo el discurso del fray Felipe Mota, quien vociferaba en contra de los sucesos que conllevaron al nacimiento de la República de Venezuela y calificaba el temblor como un castigo de Dios por los pecados cometidos incluyendo la rebelión contra el rey Fernando VII.

4. La Plaza de San Jacinto se redenomina como Plaza El Venezolano en 1882. La imagen de comienzos del siglo XX recoge el espacio público con la estatua de Antonio Leocadio Guzmán (instalada inicialmente en 1882, removida en 1889 y vuelta a colocar en 1893 por Joaquín Crespo) funcionando como mercado.

De acuerdo a Wikipedia, “para 1828 el ayuntamiento transforma parte del terreno en su sede y otra en una cárcel pública local. En 1846 es apresado Antonio Leocadio Guzmán y confinado en la cárcel ubicada en la plaza. Años después cuando su hijo Antonio Guzmán Blanco asume el poder decide develar una estatua en honor a su padre todavía en vida en 1882 renombrando la plaza como El Venezolano…”, en recuerdo al periódico que fue punta de lanza del liberalismo amarillo que Antonio Leocadio dirigió.

5. Izquierda: Plano de 1755 de la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar) con la ubicación de las tiendas y arcadas mandadas a construir por el gobernador Felipe Ricardos como apoyo al mercado. Derecha: El mercado en pleno funcionamiento a mediados del siglo XIX (1852).
6. Dos imágenes de la Plaza Mayor de 1865 luego de que fueron demolidas las arcadas del mercado.

Retornando a 1865, cabe destacar que con la demolición de la iglesia y el convento bajo las órdenes de Guzmán se llevará a cabo una operación de carácter urbano de gran impacto para el corazón de la ciudad que involucró el espacio que nos ocupa. Así, cuando ese mismo año el Ilustre Americano decide eliminar el mercado que desde 1755 funcionaba en la Plaza Mayor para lo cual el gobernador Felipe Ricardos había ordenado construir tiendas y arcadas en los lados sur y oeste, junto al derribo de dichas construcciones para convertir el espacio en lo que hoy conocemos como Plaza Bolívar (según trazado del francés A. Roudier y con la estatua ecuestre del Libertador en el centro), se ordena el traslado del mercado principal a la Plaza de San Jacinto.

7. El mercado se instala en San Jacinto.
8. El mercado de San Jacinto y su flamante edificio diseñado por Juan Hurtado Manrique.

Ya en San Jacinto y luego de funcionar durante años al aire libre en 1897 se inauguró una edificación para albergarlo a cargo de Juan Hurtado Manrique que se realizó utilizando una estructura de hierro traída desde Bélgica. Eliminado el mercado a partir de 1948, en 1953 el edificio es desmantelado y trasladado a Catia para construir el mercado reciclándose las columnas, vigas, parte de la cubierta y las rejas. En ese momento la plaza vuelve a despejarse y a alcanzar el tamaño de un cuarto de manzana que hoy tiene.

9. Propuesta elaborada por Tomás Sanabria para la remodelación de la Plaza de San Jacinto y sus alrededores.

A propósito de la conmemoración del Cuatricentenario de Caracas, en 1967, el arquitecto venezolano Tomás José Sanabria asume la remodelación del antiguo espacio público. Restituye el sentido de la Plaza El Venezolano, antigua Plaza San Jacinto, al incorporar una réplica del reloj de sol original, desmontado cuando se demolió el edificio del mercado, y crea un sistema peatonal que la interconecta con edificaciones icónicas del Centro Histórico de Caracas como la Casa Natal del Libertador Simón Bolívar, el Museo Bolivariano y el Pasaje Linares ubicadas en sus alrededores. El propio Sanabria expresará al respecto: “Propuse expropiar la manzana central, mantener sus fachadas, así como el Pasaje Linares. Preservar la fachada del Banco de Venezuela. Se crearon dos Ejes peatonales partiendo desde la bella fachada del Palacio Arzobispal y de la Esquina de Traposos. Se creaba una plaza emulando el criollo espacio que antes existió con materiales de primera calidad”.

10. Moisés Benacerraf, Carlos Gómez de Llarena, Manuel Fuentes y Luis Vázquez. Propuesta ganadora del Concurso de anteproyectos para el Centro Municipal (o Palacio Municipal) del Distrito Federal.

Tres años después, en 1970, en el lugar donde se encuentra la plaza, se convoca el Concurso de anteproyectos para el Centro Municipal (o Palacio Municipal) del Distrito Federal cuyo primer premio fue otorgado por unanimidad a los arquitectos Moisés Benacerraf, Carlos Gómez de Llarena, Manuel Fuentes y Luis Vázquez, propuesta que vista a la distancia de los años y pese a que “permitía el máximo de integración a nivel de la planta baja con las áreas de espacios adyacentes”, podría abrir una interesante polémica en cuanto al tratamiento y destino final de un espacio con tanto abolengo histórico.

11. Planta y vista de la Plaza de San Jacinto o El Venezolano en la actualidad.

Al pasar de los años, pese a su valor como espacio público, la plaza es tomada por la economía informal a finales de la década de los ochenta afectando su imagen y deteriorando sus condiciones ambientales, siendo luego desde 2005 recuperada por la Alcaldía del Municipio Libertador.

Cinco años después, a propósito de los 200 años del 19 de abril de 1810, se inaugura un desatinado monumento conmemorativo de 47,25 metros de altura constituido por seis secciones cilíndricas fabricadas en acero que alternan los colores negro y rojo.

12. Imágenes de la Plaza de San Jacinto o El Venezolano en la actualidad.

La Plaza de San Jacinto o Plaza El Venezolano, uno de los espacios públicos más antiguos de Caracas fue declarada el 17 de octubre de 1977 Monumento Histórico Nacional.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas Hermosa (https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2015/09/30/el-arqutecto-de-caracas-aqui-sus-obras-te-sorprenderas/)

2. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

3. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/planos/la-ciudad-de-la-colonia/); y Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969)

4 y 7. Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2012/07/un-paseo-por-el-mercado-de-san-jacinto.html)

5. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani. Caracas a través de su arquitectura (1969); y Curadas (https://curadas.com/2021/09/26/plaza-bolivar-de-caracas-corazon-eterno-del-casco-historico-de-la-ciudad/)

6. GFV @GFdeVenezuela (https://x.com/GFdeVenezuela/status/1111255365243625473)

8. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/); GFV @GFdeVenezuela (https://x.com/gfdevenezuela/status/969548322796130304); y Colección Crono Arquitectura Venezuela (https://fundaayc.com/2016/12/02/1948-eliminacion-progresiva-del-mercado-de-san-jacinto/)

9. Tomás José Sanabria (https://tomasjosesanabria.com/2017/01/11/plaza-san-jacinto-casco-central-p-336/); y Revista ARQUITECTURA, Publicación mensual del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, año 14, nº 158, febrero 1972.

10. Revista ARQUITECTURA, Publicación mensual del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, año 14, nº 158, febrero 1972.

11. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/)

12. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (https://guiaccs.com/obras/plaza-el-venezolano-antigua-plaza-de-san-jacinto/); Caracas Stories (https://www.youtube.com/watch?v=KRVB52qmL90); Wikipedia. Plaza El Venezolano (https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_El_Venezolano); y Plaza El Venezolano, un espacio caraqueño con mucha historia (https://haimaneltroudi.com/plaza-el-venezolano-un-espacio-caraqueno-con-mucha-historia/)

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

The Architecture of Public Space

María Claudia Clemente y Francesco Isidori

Park Books

2023

Idioma: inglés

Nota de los editores

Este nuevo libro de Labics, una de las principales firmas de arquitectura de Italia, se dedica a la arquitectura del espacio público del país. Plazas, galerías, loggias, pórticos y patios son los elementos que caracterizan los pueblos y ciudades históricos de Italia, y que hacen que la experiencia de estos espacios públicos sea intenso y atractivo. Labics se propone explorar estos espacios encantadores, analizar su historia y tipologías, y documentarlos y describirlos a través de fotografías, planos y diagramas recién producidos. Ofrecen una taxonomía de soluciones que, en su conjunto, forman una teoría atemporal para el diseño de espacios públicos.

The Architecture of Public Space presenta una colección cautivadora de imágenes que decodifican visualmente elementos centrales característicos de la arquitectura italiana y especifica su papel en la definición del espacio público. El volumen destaca las soluciones arquitectónicas desde el siglo XIII hasta los siglos XX que producen la calidad espacial particular de estas estructuras urbanas y establece cómo se establecieron originalmente y continúan siendo utilizados por la gente.

ACA

VALE LA PENA CONOCER

Pallet Parliament / Alejandro Haiek, Rebecca Rudolph, and Raffaele Errichiello. Umeå, Sweden 2022.

Un enfoque único para la creación de espacios públicos: en conversación con Alejandro Haiek

Escrito por Carla Bonilla Huaroc

Traducido por Agustina Iñiguez

Tomado de archdaily.com

Publicado el 24 de marzo 2024

Los estudios de arquitectura suelen comenzar su proceso de diseño con un cliente, que proporciona un programa y un sitio. Alejandro Haiek, fundador de The Public Machinery, aborda las cosas de otra manera. The Public Machinery se describe a sí misma como una red de arquitectos y diseñadores que trabajan colectivamente, observando, imaginando y proponiendo intervenciones urbanas públicas de manera activa. Sus propuestas se encuentran en la intersección del arte, la arquitectura y la ingeniería, y entrelazan el compromiso comunitario, la ecología y las nuevas tecnologías en formas innovadoras de infraestructura social. Obtienen financiación a través de investigación y subvenciones públicas, lo que les permite crear espacios públicos que desafían las expectativas tanto en su proceso de diseño como en la forma que adoptan sus proyectos.

Winter Garden / Alejandro Haiek, Tomas Mena, Rebecca Rudolph, Raffaele Errichiello, Alejandra Diaz, Maria Luna Nobile and the UXLab. Umeå University Arts Campus, 2022.

Originario de Venezuela, Haiek actualmente es profesor en la Escuela de Arquitectura de Umeå en Suecia. Dos de los proyectos recientes de The Public Machinery que muestran su enfoque de diseño innovador son Winter Garden y Pallet Parliament, ambos explorando nuevos tipos de infraestructura social en Suecia. Winter Garden es una instalación en forma de cúpula que responde a la necesidad de una infraestructura invernal cerrada en los climas nórdicos. Utilizando un equipo multidisciplinario, estudia cómo estos espacios cerrados podrían ser entornos social y ecológicamente sensibles. Por otro lado, Pallet Parliament es una infraestructura cultural reutilizada y de rápido despliegue en un estacionamiento abandonado. Utiliza palets reciclados de forma paramétrica para crear una plataforma polivalente destinada a encuentros y actividades colectivas.

Pallet Parliament / Alejandro Haiek, Rebecca Rudolph, and Raffaele Errichiello. Umeå, Sweden 2022.

El trabajo de The Public Machinery fuera de Suecia incluye «Chicoco Radio Station», una estructura comunitaria flexible en curso en Nigeria, e «Industries of Nature», una instalación de arte ganadora en España. En conversación con Archdaily, Alejandro Haiek comparte pensamientos sobre el proceso de diseño de The Public Machinery y la evolución de su trabajo.

CB: ¿Cómo resumirías tu enfoque del diseño?

AH: Nuestro interés se ha centrado en cómo crear espacios de hospitalidad y experimentación a través de la ciencia, la ecología, la artesanía, los medios y las tecnologías. Después de experimentar la evolución de las infraestructuras autonómicas desde principios de los años 2000 hasta la actualidad, concebimos el diseño como una forma de mediación capaz de albergar investigaciones críticas e imaginativas hacia futuros escenarios sociales y ambientales. Los proyectos de diseño provienen de acciones basadas en la investigación y la práctica, creando espacios cooperativos y un sentido de colectividad. Esto mejora el desempeño creativo y la interacción social, informando nuevos procesos pedagógicos y de aprendizaje. El diseño es un instrumento de empoderamiento y una herramienta de colaboración.

Aerial Domesticity / Alejandro Haiek, Irina Urriola, Alejandro Tapia, Cristian Hernández, Armando Quintana, Wendy Cabrera, Roma Verde Orchard and Utilitario Mexicano, Heini Hölsenbaud. Mextropoli Festival, 2018.

Los proyectos promueven la conciencia política y la respuesta cívica. Son encarnaciones de la demanda pública. El proyecto adquiere agencia generando nuevas dinámicas sociales a través de la infraestructura comunitaria. Nuestro diseño pretende apoyar las efervescencias culturales locales a través de infraestructura autónoma y gobernanza de red.

Festival of Transitional Architecture / Alejandro Haiek, GapFiller, Physics Room, Studio Christchurch, University of Auckland.

El enfoque del diseño se expande desde la construcción física hasta la construcción de procesos. Alejandro Haiek

CB: Curiosamente, trabajas sin cliente cuando el proceso de diseño de la mayoría de los arquitectos/as comienza con una sugerencia. ¿Cuándo y cómo comienza tu proceso de diseño?

AH: Nuestros proyectos son geolaboratorios políticos. Las limitaciones sociales y ambientales han permanecido en el centro de nuestra práctica durante las últimas tres décadas. Nuestro objetivo es trabajar construyendo imaginarios posibles fuera de las prácticas estándar, más cerca de las comunidades afectadas, en el terreno y participando en la negociación. Visualizamos formas futuras de trabajo que hagan posible la ruptura con prácticas impulsadas comercialmente pero por la investigación o la enseñanza. Sin estar limitados por las indicaciones de los clientes, los proyectos son experimentos de transición que buscan probar más que resolver. El lugar del diseño ha migrado de la acción programada a la investigación creativa. Desmantelar los estándares disciplinarios fue la estrategia para superar momentos de crisis política y económica, separando en última instancia nuestras posibilidades de tener agencia más allá de la comisión o incluso de la competencia, pero colocándola permanentemente en procesos activos de participación.

Chicoco Radio / CMAP + Alejandro Haiek, Valentina Mion, Rebecca Rudolph, Mariana Silva, Mario Sequeira, Ana Valenzuela, Andres Otero AEOP.

Nuestra práctica colaborativa no es una megacorporación sino una red transcontinental de cooperación e intercambio. La oficina, como lugar de operación centralizado, ha pasado a ser mallas operativas.

Los proyectos buscan escenarios de transición, explorando procesos a largo plazo que ayuden a las comunidades humanas y no humanas a desempeñarse mientras experimentan nuevas formas de pluralismo.

El proceso de diseño nunca comienza, pero tiene un comienzo: un encuentro que desencadena la agencia en una situación particular. La observación crítica de nuestro entorno es el motor donde surge nuestra práctica. Alejando Haiek

Chicoco Radio / CMAP + Alejandro Haiek, Valentina Mion, Rebecca Rudolph, Mariana Silva, Mario Sequeira, Ana Valenzuela, Andres Otero AEOP.

CB: ¿Cómo crees que ha evolucionado tu trabajo desde América Latina hasta Europa? ¿Cómo ha influido tu trabajo en Venezuela en tu trabajo en Suecia?

AH: Nuestra práctica sigue evolucionando en torno a laboratorios vivos con un componente pedagógico y formativo. Los laboratorios funcionan sin restricciones físicas; remota, colaborativa y descentralizadamente, promoviendo colaboraciones interinstitucionales con otras ramas del conocimiento. Utilizan la financiación de la investigación para mantenerse activos más allá de las fuerzas del mercado. Son espacios de oportunidades basados ​​en la participación abierta y la colaboración, espacios para probar nuevos modelos, abrazar el pensamiento abstracto y la creatividad, y probar hipótesis materiales, constructivas y organizativas.

Los proyectos crean espacios para probar la investigación a través de la práctica y la enseñanza, vinculando la academia con la sociedad civil y desarrollando espacios para la experimentación, el colectivismo y la fertilización cruzada.

Los laboratorios son espacios de experimentación que buscan desarrollar enfoques de diseño transversales que pasen de la dimensión planetaria a la molecular.

Urban Agrostation / Alejandro Haiek, Irina Urriola, Tharamaroa Troconis, Enrique Enriquez, Henrique Berni, Alexandra Montes, Yesica Mistral.

Los proyectos de aprendizaje de acción social que estamos desarrollando en colaboración con grupos y organizaciones comunitarias todavía están arraigados en la idea de experimentar a través de la práctica. Los proyectos comunitarios ensayaron nuevos protocolos y formas alternativas de intercambiar conocimientos y participar al mismo tiempo en la modernización de políticas y protocolos institucionales.

Urban Agrostation / Alejandro Haiek, Irina Urriola, Tharamaroa Troconis, Enrique Enriquez, Henrique Berni, Alexandra Montes, Yesica Mistral.

La serie de infraestructuras culturales de rápido despliegue son actos de provocación en los espacios públicos. Estas instalaciones y dispositivos políticos proporcionan una plataforma operativa para empoderar toda forma de colectividad. Alejandro Haiek

El futuro que Haiek imagina sacude radicalmente los procesos tradicionales de diseño y construcción. En él, arquitectos, diseñadores, artistas, ingenieros y comunidades pueden unirse para imaginar, diseñar y construir infraestructura social. Los proyectos de The Public Machinery muestran que este tipo de colaboraciones son posibles y pueden crear nuevos tipos evocadores de activaciones públicas. En un mundo cada vez más desconectado de las ideas de comunidad, su trabajo es relevante para instigar formas nuevas y atractivas de colectividad y, a su vez, desencadenar conversaciones muy necesarias sobre lo colectivo, lo político, lo cultural y lo ecológico.

ACA

¿SABÍA USTED…

…que el 29 de noviembre de 1998 se inauguró en Caracas la plaza Juan Pedro López?

1. Vista panorámica de la Plaza Juan Pedro López.

La plaza Juan Pedro López, considerada como una ampliación del Conjunto Banco Central de Venezuela (BCV), es el resultado del segundo proyecto elaborado por Tomás José Sanabria al frente de Sanabria Arquitectos Asociados S.C. entre 1990 y 1994 para la manzana conformada por las esquinas de Salas, Mijares, Altagracia y Las Mercedes, ubicada al norte del complejo. Se trataba de una antigua zona de la ciudad que se encontraba en un claro proceso de deterioro signado por un marcado cambio de usos.

2. Banco Central de Venezuela. Casa de la Moneda. Maracay (1989-1998). Plan Maestro y proyecto: Eduardo José Sanabria.

La primera propuesta de desarrollo para la manzana en cuestión fue presentada por Sanabria en 1983 luego de que en marzo de aquel año el Directorio del BCV tuviera la idea de crear una Casa de la Moneda en Venezuela y decidiera adquirir el predio colindante al norte con sus instalaciones. Posteriormente, en 1989 cuando el ente emisor decidió realizar la Casa de la Moneda fuera del casco urbano de Caracas por razones estratégicas, surgió el proyecto que dio origen a la plaza Juan Pedro López. Finalmente, la Casa de la Moneda se construiría en los terrenos de la hacienda La Placera en Maracay concluyéndose en 1998 de acuerdo al plan maestro y proyecto elaborado por Eduardo José Sanabria, quien entre 1963 y 1989 estuvo asociado a su hermano Tomás José.

3. Ubicación de la Plaza Juan Pedro López (Ampliación del Conjunto del Banco Central de Venezuela)
4. Plano de conjunto (izquierda) y planta nivel plaza (derecha)
5. Vista panorámica de la plaza y de algunos de sus diferentes ambientes.

El programa seguido por Sanabria para el diseño de la plaza le permitió ocupar la superficie de 14.000 m2 del terreno planteando cuatro áreas bien definidas situadas en distintos niveles que les permitieron sortear la marcada diferencia topográfica existente entre su borde sur, al lado de la iglesia de Altagracia, y su cara norte, donde se ubica el Ministerio de Educación: la noreste cubierta de árboles alternados con mobiliario urbano de acabado pétreo en dos tonos se encuentra frente a la casa de Andrés Bello y diagonal a la antigua Iglesia Las Mercedes; la noroeste totalmente abierta tiene el aspecto tradicional de una plaza urbana; áreas apergoladas alternadas con jardinerías en un cuerpo central en “H”; la suroeste que corresponde a la fachada lateral de la Iglesia de Altagracia posee un espacio arborizado, una plaza cubierta y una serie de graderías en forma de anfiteatro con capacidad de hasta 200 personas; y la sureste ocupada por una edificación triangular de cuatro niveles, con un atractivo tratamiento de protección solar en las fachadas este y sur que dan hacia las avenidas Norte 2 y Oeste 3, respectivamente (similar al usado en las caras este y oeste de la torre financiera del BCV), y que muestra en su diagonal el acceso hacia la plaza en su nivel superior, contiene la Biblioteca Ernesto Peltzer (especializada en economía) y el Centro Cultural Salvador de la Plaza. Los sótanos, destinados a áreas de estacionamiento, comedor para empleados y bóvedas conectadas a la torre administrativa del complejo del BCV, concentran las funciones de servicio del conjunto. Una acera diseñada a base de bandas de asfalto negro y cemento cepillado circunda la plaza en su totalidad.

6. Vista del edificio cultural desde el norte (izquierda arriba) y de la maqueta del proyecto donde se aprecia el tratamiento dado a la fachada este (avenida Norte 2). Abajo: Fachada oeste

Sobre el edificio de uso cultural que ocupa la esquina sureste, Mónica Silva en la nota “Ampliación Conjunto Banco Central de Venezuela” escrita para el catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995) cuando aún la plaza se estaba construyendo, señalará que “…incluye un museo como función complementaria a una edificación que suple necesidades institucionales. En el mismo, se planificaron salas con diferentes características que permiten la exhibición de diversas obras de arte o formas de coleccionismo, pues el tipo de muestra no fue definido en el programa del proyecto. Así, se plantea una sala de gran altura y luminosidad, otras de gran flexibilidad, y una que permite la presentación de audiovisuales. Los descansos de la escalera, debajo de la cual se ubican los servicios para el público, pueden también ser empleados con fines museográficos. (…) El techo de la marquesina de acceso se ha propuesto como una terraza que permita la exhibición de esculturas, con un amplio umbral apergolado y con excelentes visuales de la plaza y la ciudad”.

7. Vistas del conjunto. Izquierda: maqueta del proyecto. Derecha: la plaza en la actualidad

En resumen, con una clara intención de dictar pautas en cuanto al ordenamiento urbano de la zona, como siempre fue su costumbre, Sanabria propone al dividir la manzana en cuatro cuadrantes vincular visualmente los dos templos existentes, -la iglesia de Altagracia y la iglesia de Nuestra señora de Las Mercedes- a través del edificio de planta triangular que ocupa la esquina sureste, reforzando su fuerza expresiva y despejando así nuevas perspectivas de la ciudad.

8. Izquierda: la Plaza Juan Pedro López dentro del casco histórico de Caracas. Derecha: el conjunto Banco Central de Venezuela-Plaza Juan Pedro López.

Como parte de una visión ampliada hacia todo el centro de la ciudad, Sanabria propuso inicialmente el cerramiento de la avenida Oeste 3 (Altagracia a Mijares) para mejorar el flujo peatonal y rescatar la plaza Martí con árboles frente a la iglesia de Altagracia. Así mismo, la Plaza Juan Pedro López como parte del complejo arquitectónico del BCV se inserta en un circuito peatonal que comienza en el Panteón Nacional, pasa por el Foro Libertador, la Casa de Bello, la Casa Amarilla, Plaza Bolívar, la Catedral y el Capitolio, hasta llegar a la Plaza San Jacinto, frente a la Casa Natal del Libertador.

9. Izquierda: Libro Juan Pedro López. Maestro de pintor, escultor y dorador 1724-1787. Carlos F. Duarte (1996). Centro: Dos obras de Juan Pedro López (c. 1760): Nuestra Señora de la Luz (arriba) y Virgen del Rosario (abajo). Derecha: Escultura La fe, de Juan Pedro López. Torre de la Catedral Metropolitana de Caracas.
10. Marisol Escobar. «Homenaje a Juan Pedro López» ubicado en la plaza que lleva su nombre.

Inaugurada por el Presidente de la República Rafael Caldera acompañado por el presidente del Banco Central de Venezuela, Antonio Casas González, el domingo 29 de noviembre de 1998, la Plaza, de acuerdo a la nota de prensa publicada el día antes de su apertura y preparada por el BCV, debe su nombre al “pintor, escultor y dorador Juan Pedro López, reconocido artista colonial (Caracas, 1724-1787). López fue, además, abuelo del insigne humanista Andrés Bello, quien fuera maestro del Libertador Simón Bolívar. Entre la obra de este artista excepcional destacan seis lienzos de santos para el retablo de la Orden Tercera de San Francisco, en la iglesia del mismo nombre en Caracas, que pueden fecharse en 1755: representan a la Inmaculada, los cuatro arcángeles, Santa Rosa de Lima, San Pedro y San Juan Nepomuceno. Los investigadores han podido identificar más de 150 cuadros salidos de su taller y en los que se percibe una clara influencia de la pintura mexicana de la época. De su trabajo como escultor aún se conserva, en la torre de la Catedral de Caracas, una estatua simbólica de La Fe (1769), que fue vaciada en bronce por el maestro fundidor Luis Antonio Toledo. En 1777, esculpió la imagen titular de la cofradía de San José y Animas Benditas de la Catedral, considerada una de sus mejores obras escultóricas”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. PROPUESTAS IN-CONSULTAS (https://sancheztaffurarquitecto.wordpress.com/2010/06/14/tomas-j-sanabria-1922-2008-pna-arquitecto-venezolano/sanabriaiz/)

2. Arquitectura Venezuela (https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/casa-de-la-moneda-de-venezueladesde-el-a%C3%B1o-1983-venezuela-inicia-el-proceso-de-c/2333717276843604/)

3. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995); y Tomás José Sanabria (https://tomasjosesanabria.com/2017/01/11/plaza-juan-pedro-lopez-bcv-caracas-p-436/)

4. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

5. González Viso, Iván/Peña, María Isabel/Vegas, Federico. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (http://guiaccs.com/obras/plaza-juan-pedro-lopez/); Flickr (https://www.flickr.com/photos/apux/272302250); Flickr (146714887_2772257419702353_5082862920485264265_n); y Mi bella Caracas a color (https://www.facebook.com/mibellacaracas2/photos/a.1828842214043883/2772257416369020/?type=3)

6. Rafael Caldera (https://rafaelcaldera.com/1994-1999/1998-noviembre-29-inauguracion-de-la-plaza-juan-pedro-lopez-entre-el-bcv-y-el-ministerio-de-eduacacion-caracas-1/); y Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995)

7. Galería de Arte Nacional. Catálogo de la exposición Tomás José Sanabria Arquitecto. Aproximación a su obra (1995); y González Viso, Iván/Peña, María Isabel/Vegas, Federico. Caracas del valle al mar. Guía de Arquitectura y paisaje (2015) (http://guiaccs.com/obras/plaza-juan-pedro-lopez/)

8. Capturas de Google Earth.

9. ODALYS (https://compradirecta.odalys.com/products/juan-pedro-lopez-maestro-pintor-escultor-y-dorador-1724-1787);

10. Flickr (https://www.flickr.com/photos/fotobrisa/16215895515); Pinterest (https://www.pinterest.es/pin/436989970099624751/) ; y IAM Venezuela (https://iamvenezuela.com/2019/04/juan-pedro-lopez-interpreto-la-fe-con-gracia-rococo/)

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Public Space in Metropolitan Barcelona

Interventions and Conversations 2018-2022

AMB (ed.)

Actar Publishers

2023

Idioma: inglés

Nota de los editores

La AMB (Área Metropolitana de Barcelona) publica el sexto volumen de la colección Espacios Metropolitanos, un catálogo que presenta las principales intervenciones del periodo 2018-2022 que han configurado el espacio público de la Barcelona metropolitana. El volumen recoge 56 de los 251 proyectos construidos durante estos años, agrupados en seis temáticas que la periodista Anatxu Zabalbeascoa introduce a través de entrevistas a dos expertos que ofrecen sus perspectivas desde dentro y fuera de la Administración metropolitana.

Con Aportes de:

Ramón Torra (Presentación), Xavier Mariño (Prólogo), Albert Gassull (Epílogo).

Entrevistas de Anatxu Zabalbeascoa a Imma Jansana, Cati Montserrat, Iñaki Alday, Margarita Jover, Antoni Farrero, Josep Ferrando, Oriol Ribera, David Chipperfield, Carlos Llinás, Beth Galí, Claudi Aguiló-Riu, Eva Pagès, Paul Lecroart, Javier Ortigosa.

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