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1954• Se concluye la construcción de la Iglesia Luterana La Resurrección, ubicada en el cruce de la Cuarta Avenida con Tercera Transversal de la urbanización La Castellana, proyectada por los arquitectos Dirk Bornhorst 1927-2019 (Universidad de Berkeley, California, 1951 / revalida FAU UCV 1958) y Pedro Neuberger 1923-2011 (Universidad de Buenos Aires 1946), ganadores de un concurso privado organizado por la congregación de la Iglesia Evangélica Luterana en Venezuela.

El conjunto proyectado y edificado bajo la supervisión de los arquitectos Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger incluyó la iglesia, una capilla y la casa parroquial.

La Iglesia, de planta hexagonal, tiene 350 m2 y capacidad para 250 feligreses, con un campanario independiente, de planta triangular, con el cual se distingue el templo desde la distancia.
Fuentes consultadas: Bornhorst, Dirk. Mi vida en maqueta. Oscar Todtmann Editores, 2011; Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015.
HVH

2013• En el mes de agosto, Editorial Arte, edita bajo la coordinación de la Fundación Celis Cepero y de Moldeados Andinos C.A. el libro Palacio de Miraflores. Visión Histórica de Leo Matiz.
Este libro que honra al magnifico fotógrafo Leo Matiz, nacido en Aracataca en 1917 y muerto en Bogotá en 1998, es producto de la gestión de arquitecto Carlos Celis Cepero (1925-2023), amigo muy allegado a Matiz, quien recibió de él en donación un conjunto de fotografías del Palacio de Miraflores, con la expresa solicitud que se publicaran como agradecimiento a Venezuela y su pueblo, por haberlo acogido durante casi 30 años como un ciudadano más.
Matiz llega a Caracas en 1950 para trabajar para las revistas Mes Financiero y Económico de Venezuela, Momento, Shell y Farol, así como en la prensa capitalina y en el exterior para el Paris Match, LIFE y Selecciones de Readers Digest. Con su lente capta las edificaciones de la Ciudad Universitaria de Caracas recién terminadas, la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez y la visita de Fidel Castro al país, convirtiéndose en 1961 en el fotógrafo oficial del presidente Rómulo Betancourt y asiduo visitante del Palacio de Miraflores.
Su registro fotográfico dejo constancia de años de profundas transformaciones en nuestras ciudades, población, forma de vivir y de la forma como nos relacionamos socialmente.

El libro Palacio de Miraflores. Visión Histórica de Leo Matiz de 184 páginas, profusamente ilustrado, con textos de Álvaro Pérez Capiello, describe y valora el Palacio, casa de gobierno presidencial venezolana, desde que la ocupara el General Joaquín Crespo.

HVH
… que en julio de 1983 se inauguró la Plaza Bicentenario?

1983 se inició en Venezuela con el decreto gubernamental que oficializaba la entrada en el “Año Bicentenario del Natalicio del Libertador”, lo cual, aunado al hecho de que se trataba del último de la gestión de Luis Herrera Campíns como presidente de la República y, por ende, año electoral, presagiaba una agitada agenda de actos, inauguraciones y eventos en general. Es así como, por ejemplo, el propio 2 de enero el Metro de Caracas inicia sus funciones al público con la inauguración por todo lo alto del primer tramo de la Línea 1 entre las estaciones Propatria y La Hoyada.

Sin embargo, con lo que no contaba el gobierno, que había programado la realización ese año de los IX Juegos Deportivos Panamericanos en Caracas entre el 14 y el 29 de agosto, es con que el 18 de febrero el bolívar sufriera una abrupta devaluación de casi un 75% en su valor frente al dólar estadounidense (pasando de 4,30 Bs. a 7,50 Bs. por dólar), primera de una serie que se repetiría a lo largo del tiempo y estaría acompañada de otros hechos que minaron la estabilidad de la moneda, deterioraron el poder adquisitivo de la población y derivaron en la implantación de un control de cambio, razones por las que aquel día es recordado como el Viernes Negro.

Pese a tener que afrontar semejante carga sobrevenida, no obstante, el 4 de marzo el gobierno continúa su marcha “bicentenaria” inaugurando el 4 de marzo la nueva sede del Ateneo de Caracas; el 25 de marzo el Hipódromo de Valencia; y el 19 de abril el Teatro Teresa Carreño con un concierto de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

Con ocasión de los Juegos Panamericanos ya en 1981 se había puesto en servicio la Plaza Simón Bolívar y el estacionamiento estructural que complementaron el acondicionamiento de los estadios Olímpico y Universitario, sedes principales del evento, junto al Poliedro de Caracas, el Parque Naciones Unidas (otra obra inaugurada en 1983), el Estadio Nacional Brígido Iriarte (reabierto aquel año luego de una importante transformación) y el Gimnasio José Joaquín «Papá» Carrillo.
También, en el marco del Bicentenario, la Unesco y el Gobierno de Venezuela crearon conjuntamente el Premio Internacional Simón Bolívar, destinado a reconocer las actividades e iniciativas que hayan contribuido a lograr y reforzar la libertad, la independencia y la dignidad de los pueblos. Por otro lado, el 28 de julio es creada la Universidad Pedagógica Experimental Libertador y el 24 de agosto la Academia Nacional de Ciencias Económicas.

Otras cinco obras vale la pena señalar como parte de la agitación constructiva que acompañó aquel año electoral que culminó con el triunfo de Jaime Lusinchi: la inauguración de la Torre Este de Parque Central y del Monumento a la Virgen de la Paz en Trujillo (el 21 de diciembre); la consagración de la Iglesia de San José de San Cristóbal, cuya realización había durado 43 años; y la apertura de dos importantes espacios públicos: la Plaza Caracas, recuperación para el peatón de la superficie ubicada entre los dos cuerpos bajos del Centro Simón Bolívar, que incorporó una escultura de Simón Bolívar denominada El Genio del artista español Victorio Macho (7 de noviembre); y la Plaza Bicentenario localizada al sur del Palacio de Miraflores y al norte del Liceo Fermín Toro, cruce de las avenidas Sur 8 con Oeste 2 (de Solís a Camino Nuevo y de Solís a Caño Amarillo, respectivamente) en la parroquia Catedral, la cual, en particular, hemos decidido reseñar.

Empecemos diciendo que la Plaza Bicentenario formó parte de un proyecto mayor a escala urbana urbana que incluía una red de espacios públicos denominado “Parque Cultural de Caracas”, que comenzaba en la Plaza Bolívar, pasaba al sur del Palacio de Miraflores, incorporaba el sector de Caño Amarillo y que “yendo en dirección oeste precede a un accidente topográfico que estrecha la ciudad en ese punto y abre el casco histórico hacia la zona de Catia característicamente popular”, señalará Oscar Tenreiro en Todo llega al mar (2020). La propuesta y su nombre se originan en “una iniciativa del Cabildo Caraqueño de comienzos de la década de los setenta”, que dio pie a la elaboración por parte de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) de un estudio para el sector que recoge la idea de los legisladores de convertirlo en receptor de actividades culturales y preservar algunos monumentos que pertenecen a la historia de la ciudad: la capilla de Nuestra Señora de Lourdes y el Arco de la Federación (ambos del período guzmancista), la iglesia de Pagüita, el Viaducto Unión (primer puente de estructura metálica construido en la ciudad), la Villa Santa Inés (residencia de Joaquín Crespo) y la antigua Escuela Militar (de los tiempos de Juan Vicente Gómez).

Es así como en 1980 comenzó a gestarse en la oficina del arquitecto Oscar Tenreiro con la participación de Francisco Sesto e Isabel Sánchez, la idea de desarrollar el Parque Cultural de Caracas, el cual contó con el apoyo de la Gobernación del Distrito Federal (GDF) con Enrique Pérez Olivares al frente, quien les permitió hacer una presentación en la que se utilizaron “recursos exploratorios y de expresión muy poco convencionales”. En el “Anteproyecto para el Parque Cultural de Caracas” entregado a la GDF en julio de 1982, que reflejaba claros aires posmodernos, “propusimos … edificios-escenografía capaces de generar espacio público complementario al espacio público natural de la zona, es decir, al que ya existía por estar libre de construcciones o por su vocación formal. (…) El conjunto se iniciaba en lo que llamamos Plaza del Natalicio, parte de los servicios del Palacio Presidencial. Seguían al Oeste espacios públicos hasta llegar a la estación del Metro, punto central alrededor del cual sugerimos -y se aceptó- construir la nueva sede de la Galería de Arte Nacional (y a su lado el Teatro del Oeste). Avanzando hacia el Oeste continuaban los edificios institucionales expresados por volúmenes que figuraban dimensiones pero que no albergaban programa alguno y finalmente hacia el norte con la vivienda construida sobre la línea superficial del Metro”, apuntará Tenreiro.



De tal manera, lo que inicialmente se denominó como Plaza del Natalicio (propuesta, según lo ya dicho, como parte de los servicios del Palacio Presidencial), ubicada en un lugar estratégico dentro del plan, trocó con el apoyo de la presidencia de la República, en Plaza Bicentenario tomándose la decisión de realizar su proyecto e iniciar las obras en 1981 con miras a que estuviese finalizada para el 24 de julio de 1983 cuando se celebraban los 200 años del nacimiento de Simón Bolívar.


En cuanto a la conformación del programa, apuntará Tenreiro: “Lo que surgió del primer examen de las carencias del Palacio fue la necesidad de un estacionamiento y de una serie de dependencias de apoyo -oficinas, depósitos para el mantenimiento, central de seguridad- además de las área de tipo social para visitantes de un alto nivel con la adición de algunos espacios privados de la presidencia. A ello se sumaban los espacios para el Archivo Histórico de Miraflores, que terminaron ocupando los ambientes servidos por una Galería que servía de límite con la ciudad en el lado Sur, contrario al Palacio, la cual llamamos en su origen Galería de la Reminiscencia…”.


La nota sobre la plaza, escrita por Tenreiro en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), la resume de la siguiente manera: “El conjunto consta de un edificio, de uso administrativo, una plaza sobre los estacionamientos, y una galería de conexión peatonal con Caño Amarillo. Construida con ladrillo, piedra y madera, e iluminada dramáticamente con luz natural, tiene una atmósfera que justifica su nombre original: ‘Galería de la Reminiscencia’. El techo del edificio administrativo es un jardín que prolonga los del palacio, proyecto del paisajista Fernando Tábora. La estructura de la plaza de concreto post-tensado de pórticos sucesivos es única en Venezuela. El pavimento, (fue) concebido con ladrillos de tamaño especial y juntas de grama, así como la fuente que baña el plano inclinado cubierto de ladrillo, uno de los límites de la plaza…”. Sobre la estructura cabe acotar que para su diseño contó con el apoyo de August Komendant, teniendo como contraparte a los ingenieros locales Martín Maiser y Andrés Prypchan.

Tuvo la mala fortuna la Plaza Bicentenario de que, pese a lo avanzado de su construcción, fue inaugurada inconclusa aquel año de 1983 y aunque hasta 1987 hubo varios intentos de completarla ello no terminó ocurriendo, sufriendo desde entonces “numerosas intervenciones ajenas al proyecto original” en palabras de Tenreiro publicadas en Caracas del valle al mar… quien allí también expone, con respecto al destino de la obra, cómo “pese a su importancia, ilustra bien la crisis de las áreas públicas urbanas, y pone en evidencia una gestión ineficiente, evidente en su franco deterioro. Se han ignorado las premisas que le dieron origen, entre ellas, que se constituyera en parte de un proyecto urbano que vinculara a la Plaza Bolívar con Caño Amarillo. Esta realidad se suma a una visión que mantiene la plaza cerrada y custodiada, como una fortaleza, alejada del ciudadano”.
El haber sido concebida como “plataforma escénica que mira hacia el Parque Cultural”, condición que atentó contra su accesibilidad directa desde la calle, facilitó en cierta medida el que la plaza haya pasado de ser un lugar de alegría manifiesto durante el breve tiempo en que funcionó a ser un espacio secuestrado sin mayores problemas por la Casa Militar encargada de la seguridad presidencial.

El diseño de este importante desahogo de una zona problemática de la ciudad, significó para Oscar Tenreiro, junto al del Teatro del Oeste (otra obra inconclusa ubicada en Caño Amarillo), “verdaderos puntos de inflexión en mi vida como arquitecto. Ambas obras comenzaron a construirse en mis cuarenta y pocos años cuando lo que quería decir ya no era una pregunta constante sino asomaban ya algunas certezas. Fueron el producto de búsquedas, experiencias, aportes técnicos, reflexiones sobre la dirección a seguir, que ya tenían raíces firmes en mi conciencia de arquitecto. (…) Si todavía no podía llamarse madurez, estaba mucho más consciente de las búsquedas que debía emprender”.
ACA
Procedencia de las imágenes
1, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 15 y 16. Oscar Tenreiro. Todo llega al mar (2020)
2. Caracas en Retrospectiva (http://mariafsigillo.blogspot.com/2013/01/inauguracion-del-metro-de-caracas-1983.html).
3. Nuestra Histórica Caracas. Ateneo de Caracas (http://portaldelahistoriadecaracas.blogspot.com/2010/06/ateneo-de-caracas.html) ; y Wikipedia. Teatro Teresa Carreño (https://es.wikipedia.org/wiki/Teatro_Teresa_Carre%C3%B1o)
4. Mercedes Rangel. Estadium Brígido Iriarte (https://www.pinterest.com/pin/314055774004466042/); y Wikipedia. Gimnasio José Joaquín Papá Carrillo (https://es.wikipedia.org/wiki/Gimnasio_Jos%C3%A9_Joaqu%C3%ADn_Pap%C3%A1_Carrillo)
5. IAM Venezuela. Plaza Caracas (https://iamvenezuela.com/2015/09/plaza-caracas/)
6. Captura de Google Earth.
14. Iván González Viso, María Isabel Peña y Federico Vegas. Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje, 2015 (http://guiaccs.com/obras/plaza-bicentenario/)
La UIA anuncia a los ganadores del II Ciclo del Premio 2030 de Arquitectura Sostenible

Escrito por Nour Fakharany
Publicado el 7 de noviembre de 2024
Tomado de https://www.archdaily.com
La Unión Internacional de Arquitectos (UIA), en colaboración con ONU-Hábitat, acaba de anunciar los ganadores del segundo ciclo del Premio UIA 2030. Este prestigioso premio reconoce los logros arquitectónicos que impulsan la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana. El Premio UIA 2030, que honra los proyectos que incorporan principios de diseño sostenible, celebra las contribuciones al Objetivo de Desarrollo Sostenible 11: «Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles».
Después de recibir 100 propuestas de 33 países, se seleccionaron finalistas regionales en la primera etapa, que representan a las cinco regiones de la UIA: Europa Occidental, Europa Central y Oriental y Oriente Medio, las Américas, Asia y Oceanía, y África. Estos finalistas pasaron a la Etapa 2, donde presentaron videos de tres minutos que mostraban sus proyectos en acción y detallaban su alineación con los ODS. Los ganadores en las seis categorías fueron premiados durante el Foro Urbano Mundial (WUF12), que tendrá lugar en El Cairo, Egipto, del 4 al 8 de noviembre de 2024. Este concurso bienal destaca cómo los arquitectos de todo el mundo están impulsando soluciones urbanas sostenibles e inclusivas para abordar los desafíos globales y dar forma a comunidades resilientes para el futuro.
Los dos ganadores de cada categoría, centrados en Salud y bienestar, Vivienda adecuada, segura y asequible, Acceso a espacios verdes y públicos, Adaptación al cambio climático y resiliencia ante desastres, y Promoción, restauración y uso sostenible de los ecosistemas, fueron los siguientes.
Categoría 1: Salud y bienestar
Centro de desarrollo infantil Angels’ Care, de FGG Architects, Nerø Holt, Sudáfrica y Australia

Biblioteca infantil de la aldea Wanjian, 264313, de OnEarth Studio, China

Categoría 2: Vivienda adecuada, segura y asequible
Nightingale Village por ℅ Nightingale Housing, Australia

ETC Bygg de Kaminsky Arkitektur AB – Arkitekt Hans Eek AB, Suecia

Huebergass Berna por GWJ Architektur AG, Suiza

Categoría 3: Acceso a espacios verdes y públicos
Rehabilitación de espacios públicos en el centro histórico de Qalandiya, Jerusalén, por RIWAQ, Centro de Conservación Arquitectónica, Autoridad Palestina

Parque forestal Benjakitti por Arsomsilp Community and Environmental Architect Co. Ltd., + Turenscape (Consultor de diseño), Tailandia

Categoría 4: Adaptación al cambio climático y resiliencia ante los desastres
Corredor forestal de Badshahpur, de Beyond Built Pvt. Ltd., India

Parque de inundación del río La Tortura: adaptaciones paisajísticas al cambio climático por Entropía, Colombia

Categoría 5: Promoción, restauración y uso sostenible de los ecosistemas
El pabellón principal de la 11.ª EXPO de horticultura de Jiangsu, por China Architecture Design & Research Group (CADG), China

Calle Centro, Ruesta – Capilla de San Juan, Ruesta – Capilla de San Jacobo, Ruesta – Capilla de San Juan, Sigüés por Sebastián Arquitectos SLP, España

ACA