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¿SABÍA USTED…

…que el 19 de abril de 1933 se inauguran la Avenida La Paz y el Puente Bolívar hoy conocidos como Avenida O’Higgins y Puente de Los Leones, respectivamente?

1. Avenida La Paz (luego O’Higgins) y Puente de Los Leones (antiguo puente Bolívar) c.1940

La apertura de la avenida La Paz y el puente Bolívar por parte de Juan Vicente Gómez, marcó el comienzo de la celebración del XXV Aniversario de la Causa de la Rehabilitación Nacional, momento en que el Benemérito tomó el poder en 1908 desplazando a Cipriano Castro.

Así, dos años antes de su fallecimiento, Gómez le tendía una mano a la ciudad que siempre le había sido esquiva en cuanto a mantenerse sumisa ante los desmanes que su gobierno cometía, lo cual lo impulsó, como se sabe, a instalarse en Maracay, beneficiando su desarrollo urbano y arquitectónico por tal circunstancia. Cabe añadir que la Caracas de entonces contaba ya con alrededor de seis mil unidades de transporte entre automóviles y autobuses lo cual justificaba la apertura de avenidas como la que nos ocupa.

2. Detalle del Plano Caracas y sus alrededores de Eduardo Rohl de 1934. Un año después de su inauguración, se advierte la presencia de la avenida La Paz en sentido noroeste-sureste y el puente Bolívar en medio de una zona poco poblada donde los sembradíos de caña constituyen su rasgo fundamental. También se puede observar la conexión con la avenida San Martín, la presencia del «trapiche La Vega» y la casona de la hacienda y el parcelamiento que daría origen a la urbanización La Paz.

De tal forma, puente y avenida comunicaron la Carretera Occidental (que conducía a Antímano) con la intersección de la avenida La Vega, prolongándose de una manera más local hacia esta población que junto a Antímano constituía una dupla de pequeños centros urbanos próximos a Caracas hacia el suroeste. Más allá de su gran utilidad, ambas obras, formaron parte de un grupo de intervenciones que contribuyeron a embellecer a la capital ofreciéndose como un paseo propicio para el desahogo vehicular y la recreación ciudadana.

3. Imágenes publicadas por la revista Élite del 22 de abril de 1933, que recogen el acto inaugural de la avenida La Paz y el puente Bolívar

Sería la revista Élite en su edición del 22 de abril de 1933, la que recogería en imágenes el acto inaugural y las panorámicas que presentaban la obra en toda su dimensión.

El puente Bolívar (llamado también puente de la Barrancas), fue calculado por Pedro Bernardo Pérez Barrios (1890-1955) en estructura metálica y estaría flanqueado en sus dos extremos por cuatro leones (uno a cada lado de la vía), símbolo de la ciudad y una alusión al león del escudo de armas de Caracas, los cuales fueron esculpidos en piedra artificial, similar a la piedra de Cumarebo, por el artista catalán Ángel Cabré i Magriñá (1863-1940), descansando cada uno sobre un pedestal de concreto de forma rectangular con dos escalones en su parte superior. Aunque las esculturas aparecen sin fecha de ejecución, en su pedestal se leían las inscripciones “Avenida La Paz” en la cara que da hacia la vía y en el frente “Construida en la Administración del Benemérito General Juan Vicente Gómez 1933”, que con el tiempo han desaparecido. En el artículo “Los leones de Caracas (y no nos referimos al beisbol)” publicado en la web del Institutional Assets and Monuments of Venezuela (IAMV) encontramos lo siguiente: “La actitud de los felinos es vigilante, con sus cabezas erguidas, sentados sobre sus vientres y patas traseras, expectantes. Son figuras impresionantes que recuerdan en su postura, las esculturas de la Avenida de las Esfinges en Egipto”.

4. Puente Bolívar y Avenida La Paz, Revista Técnica MOP n° 52. Caracas, abril 1933

El Bolívar, al igual que el Puente Hierro, el Sucre, el Dolores, el Paraíso, el Restaurador y el 19 de diciembre se vieron muy afectados por las sucesivas crecidas del Guaire y por el aumento en el tránsito automotor, pasando todos paulatinamente a ser sustituidos por estructuras en concreto armado (primero el Sucre en 1925, segundo el Puente de Hierro en 1937), correspondiéndole al que demanda nuestra atención hacerlo cuando por debajo y a ambos lados del mismo debió pasar la autopista que conduce al extremo oeste de la ciudad. A partir de allí se le conocerá por su nombre coloquial: “Puente de Los Leones”.

Muerto el dictador en 1935, algunas avenidas de Caracas empezaron a recibir nombres de próceres nacionales y latinoamericanos. De tal manera la avenida La Paz pasaría a denominarse en 1938 O’Higgins en honor a Bernardo O’Higgins (1778-1842), militar y político chileno reconocido como uno de los “padres de la Patria” por haber participado en el proceso independentista de ese país, nombre que se le daría también a la plaza construida en 1938 ubicada en su extremo norte presidida por una escultura del héroe realizada por Ernesto Maragall i Noble (1903-1991) en 1955, “apoyada sobre un podio en escaleras con un espejo de agua rectangular que se acompaña por un grupo de astas de banderas y taludes geométricos sembrados con árboles de copa alta”, como apunta María Isabel Peña en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015).

5. La plaza O’Higgins (izquierda) y el monumento a la Batalla de Carabobo o la India de El Paraíso (derecha) marcan los dos extremos (norte y sur) entre los que se desarrolla la avenida O’Higgins.

La avenida La Vega, ya concluida hasta su cruce con la O’Higgins, llevará por nombre José Antonio Páez en 1956. La San Martín, por su parte, ya había sido bautizada con ese nombre en 1922 entre El Silencio y Palo Grande manteniéndose como Carretera Occidental de allí en adelante hasta 1930 cuando, al construirse la plaza Artigas se fijó allí su finalización y el límite para su ampliación y conversión en importante avenida en 1954. Por su parte el monumento a la Batalla de Carabobo (la India de El Paraíso) de 1911, sería reubicado en 1966 en el nodo O’Higgins-Paéz marcándose así su segundo traslado dentro de la zona (para más detalles recomendamos consultar https://fundaayc.com/2023/08/06/sabia-usted-104/).

6. Hacienda La Vega

Sobre la avenida O’Higgins no sólo destacan la plaza de ese nombre y el monumento a la Batalla de Carabobo que marcan su comienzo y su final. Sobre su eje en la cara oeste se encuentra el acceso a la hacienda La Vega (cerca de 1590), ubicada a medio camino entre el cruce del río y el pueblo de La Vega, oasis que cuenta con una valiosa casa en muy buen estado de conservación, cuyas sucesivas particiones dieron pie a la urbanización progresiva de la zona originándose Vista Alegre, Colinas de Vista Alegre, La Paz, Bella Vista, Montalbán y la zona industrial de La Yaguara.

7. Dos tomas del edificio Corporación Médico-Quirúrgica, C.A. (hoy residencias Parque la India)

Otro edificio digno de mención, ubicado en un terreno en la acera este, propiedad de la familia Uslar, con frente a la avenida y las calles Junín y Boyacá, próximo a la avenida Páez y La India, es el hoy es conocido como Residencias Parque La India, proyectado originalmente para albergar una clínica privada que se denominaría Edificio Corporación Médico-Quirúrgica, C.A.

Proyectado por Alberto Parra Kadpa calculado y construido por la firma Precomprimido, C.A. (ingenieros Juan Otaola y Oscar Benedetti Pietri), con pilotaje responsabilidad de Franki, C.A. la construcción de sus 19 pisos comienza en 1956 y se paraliza en 1958 al caer la dictadura perezjimenista con las obras estructurales concluidas, buena parte de sus complejas instalaciones adelantadas y con los equipos médicos, camas y colchones suplidos por la empresa Colimodio, especializada en este tipo de insumos, comprados y depositados en los sótanos. Los propietarios abandonaron la construcción por décadas. Durante este largo lapso desapareció de los depósitos todo aquello que se utilizaría en el equipamiento. Años después un grupo de empresarios adquirieron el edificio, desistieron de terminar el proyecto original y utilizando otro arquitecto, lo remodelaron transformándolo en las Residencias Parque La India.

8. Puente y avenida a finales de la década de 1930.
9. La avenida O’Higgins hoy.

Las bucólicas fotos tomadas en fechas en que el puente y la avenida vivían sus primeros años contrastan fuertemente con el estado actual. El impacto producido por el desarrollo de la autopista Francisco Fajardo hasta Caricuao incorporó en el lugar donde se encuentra el puente un distribuidor vial que ha desfigurado sus antiguas condiciones e impactando en tal forma su identidad, que los 4 leones (supervivientes estoicos que han aguantado cualquier tipo de agresión) perdieron todo protagonismo y se terminaron ubicando de cualquier manera. Con ello, la condición de paseo que alguna vez tuvo la avenida, también dio paso a ampliaciones que la han hecho irreconocible. Hoy, la O’Higgins, ampliada desde que se hicieron los trabajos relacionados con la construcción de la autopista y el distribuidor La Paz, conecta la intersección de la avenida Teherán, la avenida José Antonio Páez y la Cota 905 (avenida Guzmán Blanco) en su extremo sur, presidida por presencia de La India, con la 4.ª avenida, la Calle Comercio, y la Avenida La Paz al norte, reminiscencia esta última de la calle que conectaba inicialmente con la Carretera Occidental (actual avenida San Martín).

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Así era Caracas. Avenida O’Higgins. Blas Quiñones (https://www.facebook.com/photo/?fbid=10223745114313247&set=gm.3676513035767274&locale=ro_RO)

2. La ciudad del caballo. Eduardo Röhl, 1934 (http://guiaccs.com/planos/la-ciudad-del-caballo/)

3. Revista Élite, 22 de abril de 1933

4. Revista Técnica MOP n° 52. Caracas, abril 1933

5. Wikipedia. Plaza O’Higgins (https://es.wikipedia.org/wiki/Plaza_O%27Higgins_(Caracas); y http://guiaccs.com/obras/redoma-la-india/

6. Hacienda La Vega, cerca de 1590 (http://guiaccs.com/obras/hacienda-la-vega/); Hacienda La Vega Caracas. Marilin Adams (https://www.pinterest.com/pin/473089135827063890/); y Captura de Google Earth

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela; y Construido en Caracas. Edificio Parque La India (https://construidoencaracas.wordpress.com/2013/07/07/edif-parque-la-india/)

8. Caracas en retrospectiva (https://www.pinterest.com/pin/462604192945911120/); y Puente Los Leones, 1933 (http://guiaccs.com/obras/puente-los-leones/)

9. Captura de Google Earth; Caracas hermosa. Más que una guía (https://caracashermosadotcom.wordpress.com/2016/05/15/30-avenidas-de-caracas/); y José E. Arnó Ortega, Puente Los Leones – Urb La Paz El Paraíso (https://www.pinterest.cl/pin/384917099381278297/)

CONVOCATORIA

Concurso internacional para la restauración del sistema de corredores ondulados dela Ciudad Universitaria de Caracas

El Estado Venezolano, conjuntamente con la Universidad Central de Venezuela, la Comisión Presidencial para la Recuperación de la UCV, el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), el Consejo de Preservación y Desarrollo del Patrimonio (COPRED), y con el aval de la UNESCO, hace el presente llamado a Concurso internacional para la restauración del sistema de corredores ondulados de la Ciudad Universitaria de Caracas, inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial, para garantizar que la solución propuesta conserve el Valor Universal Excepcional (VUE) y las condiciones de integridad y/o autenticidad del bien, siguiendo los principios establecidos en la Convención para la protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972.

Los interesados pueden consultar las bases y toda la información necesaria en:

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CONVOCATORIA

Fundación Espacio convoca a TRES, un nuevo Concurso de Diseño para Mobiliario.

Invitamos a profesionales y estudiantes de arquitectura, diseño industrial y áreas afines a participar en el concurso de diseño de mobiliario, con el objetivo de promover la creatividad, la innovación y la sostenibilidad en el diseño de piezas para espacios públicos y privados.

El concurso se divide en tres categorías:

Categoría 1: Silla

Categoría 2: Mesa

Categoría 3: Banco

Los participantes podrán presentar una propuesta por categoría, utilizando como materiales principales madera, metal o materiales traslúcidos.

Se valorará la sostenibilidad, la factibilidad y la ergonomía del diseño, así como la originalidad y la creatividad de la propuesta.

Un jurado compuesto por reconocidos profesionales del diseño seleccionará a los ganadores de cada categoría, quienes recibirán un premio de $500 USD.

Las bases del concurso y la información para la inscripción están disponibles en:

https://fundacionespacio.com

Fecha límite de inscripción: 15 de abril de 2024

Costo:

Profesionales 40 usd

Estudiantes 20 usd

¡Los invitamos a participar y a ser parte de este espacio de creación e innovación!

#ConcursoDeDiseño #Mobiliario #Sostenibilidad #Innovacion #FundacionEspacio

ACA

INVITACIÓN

“LA ÚLTIMA CENA” de Leonardo Da Vinci

Martes 20 de febrero de 2024

Hora: 10:00 a.m.

Sala de Exposiciones

FAU UCV

Presentación a cargo de la Dra. Chiara Rostagno, exdirectora del Museo del Cenacolo Vinciano de Milano, organizada por el Instituto Italiano de la Cultura con el patrocinio de la Embajada de Italia en Venezuela.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 390

“El Mapa de una parte de Venezuela y de la Guayana Británica demostrativo del avance de las pretensiones inglesas en el territorio venezolano”, compilado y dibujado por Thomas Hayward Gignilliat en 1896, que ilustra nuestra postal del día de hoy, cobra plena vigencia a raíz de los recientes eventos suscitados por la disputa territorial entre Venezuela y Guyana. En tal sentido, muestra un capítulo importante de la historia de la diplomacia en Venezuela, ya que en él están representadas las múltiples demarcaciones del Reino Unido, principal potencia colonialista para la época, reflejando su deseo de abarcar mayor territorio para la Guayana Inglesa.

Considerando las comunicaciones y notas que se intercambiaron los gobiernos del Reino Unido y Venezuela entre 1840 y 1893, el teniente norteamericano Thomas Hayward Gignilliat se da a la tarea de compilar y dibujar a escala en millas un plano para señalar la reclamación inglesa de territorio luego de haber adquirido a Holanda unas 20.000 millas cuadradas en tierra de Guayana, donde se aprecia la zona en reclamación en color grisáceo, así como las sucesivas demarcaciones que reflejan las pretensiones del gobierno inglés de ir ampliando progresivamente al oeste el territorio de la Guayana Británica sobre Venezuela en el siglo XIX, como parte de la disputa territorial entre ambos países. El plano tambien muestra la reclamación fronteriza máxima de los británicos y el límite actual aproximado en disputa en color negro, así como dos propuestas de demarcación planteadas por diplomáticos de Venezuela.

Siguiendo la pauta que establece la leyenda que acompaña el mapa, encontramos que la primera demarcación (la línea roja) es la denominada línea Schomburgk, que debe su nombre al explorador y naturalista británico Robert Hermann Schomburgk (1804-1865). Nacido en Alemania pero trabajando al servicio de los británicos, en 1841, Schomburgk, auspiciado por la Royal Geographical Society, fue enviado en un viaje de exploración botánico y geográfico a la entonces colonia inglesa de la Guayana Británica para definir las fronteras con Venezuela y Guayana Neerlandesa (hoy Surinam), debido a que esta región no tenía su límite occidental definido con la Venezuela independiente al tomar posesión el Reino Unido de la Guayana de manos de los holandeses mediante el tratado de 1814. Cabe recordar que, para ese momento, la fijación de una frontera precisa no representaba prioridad alguna para las potencias coloniales, debido al menguado desarrollo del territorio en cuestión. La línea Schomburgk fue un trazado arbitrario de una frontera, que otorgaba 30.000 millas cuadradas (80.000 km²) adicionales a la Guayana Británica.

1. Detalle del plano de Gignilliat donde se aprecian los doce líneas con las que el Reino Unido fue asomando sus pretensiones con relación al territorio esequibo.

Lo delineado por Schomburgk tuvo consecuencias pues a raíz de ello en 1841 el Gobierno de Venezuela protestó ante el Reino Unido lo que consideró una invasión, alegando que sus fronteras llegaban al este hasta el río Esequibo invocando el principio del uti possidetis iuris. Posteriormente al descubrirse oro en el territorio en disputa, el Reino Unido trató de ampliar su alcance, reclamando unas 33.000 millas cuadradas adicionales (equivalentes a 85.000 km²) al oeste de la línea Schomburgk. La línea divisoria iba desde el río Moruca hasta el Esequibo sumando una extensión de 4.290 km².

La segunda es la línea Fortique, trazada a partir de la nota del doctor Alejo Fortique, ministro de Venezuela en Inglaterra, enviada a Lord Aberdeen, secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido en enero de 1844. Alejo Fortique fue enviado por el Gobierno de Venezuela para que, con el apoyo del historiador Rafael María Baralt, gestionara con el Reino Unido un arreglo para la demarcación de la frontera, dado que en 1840 Robert Schomburgk había efectuado una segunda demarcación, conocida como la “segunda línea Schomburgk” que ampliaba aún más las pretensiones inglesas sobre el territorio en disputa. Cabe destacar que para Schomburgk las bocas del Orinoco tenían una enorme importancia geopolítica, pues para ese entonces eran la llave de entrada a Colombia, o lo que hoy equivaldría a decir la «puerta de América del Sur».

La tercera demarcación es la línea Aberdeen, (la línea azul) trazada conforme a la descripción hecha en el “Libro Amarillo” de Venezuela en 1891. Lord Aberdeen fue secretario de Relaciones Exteriores del Reino Unido entre noviembre de 1841 y enero de 1842, tal y como señala Rafael Badell Madrid en La Reclamación de Venezuela sobre el Territorio Esequibo (2023)

La cuarta es la línea Consejo-Viso, reflejada en blanco con rayas verticales, tomada del mapa de las varias representaciones limítrofes publicado en 1890. “Una demarcación que va desde la boca del río Moroco hasta el origen de la sierra de Imataca; de allí recto por el meridiano de ese punto hasta la sierra Pacaraima” propuesta por Julián Viso, canciller venezolano. La línea fue rechazada por Venezuela y Reino Unido pues dividía la Guayana a la mitad.

2. De izquierda a derecha: Thomas Hayward Gignilliat (1863-1911), Robert Hermann Schomburgk (1804-1865) y Alejo Fortique ( 1797- 1845), tres piezas clave para entender el desarrollo del diferendo limítrofe a finales de siglo XIX.

La línea Rojas, es la quinta demarcación propuesta, y está trazada en color blanco con rayas verticales, según la descripción contenida en la nota del Dr. José María Rojas, para ese entonces ministro residente de Venezuela ante el gobierno de Gran Bretaña, a Lord Granville, Conde de Derby y Secretario de Asuntos Exteriores, en enero de 1881. Según Badell Madrid, Rojas sugiere fijar una línea convencional, «para prevenir serias dificultades en el futuro, especialmente porque la Guayana está atrayendo la atención general del mundo, a causa de las inmensas riquezas que se descubren allí diariamente». La demarcación fue rechazada.

La línea Granville en amarillo, es el sexto límite, y sigue la misma descripción indicada en el memorándum con el que Lord Granville acompaña la nota del 15 de septiembre de 1881, al doctor J M. Rojas, donde descarta la demarcación propuesta por éste.

La séptima línea en color marrón es la línea Rosebery de 1886. Está trazada como la descrita en el memorando que Lord Rosebery dirigió al general Guzman Blanco aquel año. Su curso plantea ampliar los limites al oeste del río Guaima, pues Rosebery sostenía que el Orinoco debía ser un río libre al comercio y a la navegación.

La octava línea en color rojo, es la línea Schomburgk alterada, tomada del mapa de “Parte de la Guayana Británica y Venezuela”, publicada en las actas de la Real Sociedad geográfica, en abril de 1895. Cabe destacar que para ese año el territorio de la Guayana Inglesa había ido extendiéndose –tal y como se señala en el mapa– a fuerza de alteraciones de la línea Schomburgk hasta otorgarle 76.000 millas cuadradas.

La novena línea, en color verde, es la denominada “Salisbury”. Está tomada del mapa de las varias líneas arriba citadas que se publicó en Caracas en 1890 y aparece en dicho mapa con el nombre de “caprichosa línea de arbitraje” y evidentemente se refiere al memorándum que, por instrucciones del marqués de Salisbury (por entonces Primer ministro del Reino Unido), dirigió Sir Thomas Sanderson al doctor Modesto Urbaneja, agente de Venezuela en Londres, el 19 de marzo de 1890. Salisbury proyectó esta nueva línea y no aceptó la del Esequibo fijada por Guzmán Blanco. Según señala el historiador Rafael Badell, el ejercicio de las funciones de Salisbury, coincidió con la usurpación de territorio adyacente a la frontera oriental de Venezuela.

La décima línea en color gris, es la denominada línea de “extrema pretensión inglesa”, pues es la que mayor superficie de territorio pretendía adjudicarles. Está tomada del referido mapa de Venezuela de 1890.

La onceava línea es amarilla y corresponde a la línea Sanderson, tomada de una nota de puño y letra de Sir Thomas Sanderson, titulada “Indicación Personal” pasada al doctor Lucio Pulido, agente de Venezuela en Londres en 1890, según reza en el plano.

La doceava y última, la línea Rosebery, trazada en color blanco que data de 1893, fue propuesta como límite occidental del territorio disputado por Lord Rosebery en su respuesta a la memoria del señor Michelena, Agente de Venezuela en Londres, el 26 de mayo de 1893.

Tal como se señala en el mapa el área rosada donde se ha impreso estos textos representa exactamente 33,000 millas cuadradas. Esa es la extensión de avance de las reclamaciones inglesas en un solo año entre 1885 y 1886, según el Statement Yearbook (véase la memoria número dos del departamento Agricultura Estados Unidos del año 1892).

Según declara Hayward Gignilliat en el propio mapa “para 1886 el territorio de la Guayana Inglesa creció de un salto hasta las 109.000 millas cuadradas”. Esta apropiación sistemática del territorio, así como estas líneas de demarcación de frontera, “nunca fueron reconocidas por Venezuela, ni aún como señal del territorio en disputa”.

3. Caricatura de 1887. Avance británico por los ríos Barima, Amacuro, Yuruán y Cuyuni luego de la ruptura de relaciones diplomáticas.

En cuanto al autor del mapa, el teniente Thomas Heyward Gignilliat (1863-1911) graduado de la Academia Naval de los Estados Unidos, hemos averiguado (gracias a la página https://es.findagrave.com/memorial/102000321/thomas-heyward-gignilliat), que se trataba de un brillante matemático al servicio como militar en el cuerpo de ingenieros que trabajó en fortificaciones costeras, pero su pasión eran las máquinas voladoras, pues tenía la convicción de que se convertirían en una necesidad y un importante instrumento para la guerra. Gignilliat desarrolló múltiples patentes y diseños, centrados en la elevación vertical, biplanos y triplanos en la American Aeronautic Machine Company de Georgia, fundada en 1892. Esta cita de Gignilliat de 1895 manifiesta sus expectativas en relación a las máquinas voladoras y la guerra: “(…) Imagínese en un día nublado o lluvioso un barco aéreo pintado de un color gris opaco casi invisible flotando en la parte inferior de las nubes hasta que ve que está directamente sobre algún buque de guerra o fortificación. Imagínese la nave aérea con el poder de elevarse a voluntad a millas de altura, de posarse, de dar vueltas y vueltas o de lanzarse en línea recta hacia adelante a una velocidad de setenta y cinco millas por hora. Supongamos que llevara a bordo quinientas o mil libras de dinamita en paquetes de cien libras. ¿No crees que podría dejar caer cada paquete con precisión y sin ser visible para los que están abajo?

Infortunadamente, ninguno de los aparatos diseñados por Gignilliat logró un vuelo sostenido. Sin dinero para la investigación, recurrió al gobierno venezolano ofreciendo producirle una flota de aviones si financiaba su investigación. Un plan que nunca llegó a concretarse truncando el trabajo de toda su vida. Al morir en 1911, a sus tempranos cuarenta y ocho años, no tuvo la oportunidad de ver que sus predicciones sobre el poderío de la aviación en la guerra finalmente se harían realidad poco tiempo después.

4. Portada de The National Geographic Magazine que dedica una muy buena parte de su contenido a Venezuela gracias a un texto elaborado WM. E. Curtis
5. Mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, publicado por Gignilliat, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896

Gignilliat, también, publicó en 1896 un mapa plegable de 6 pulgadas x 9 ¾ pulgadas del Valle del Río Orinoco, en la revista National Geographic, Vol. VII, No. 2. febrero de 1896, perteneciente a la National Geographic Society, donde muestra la zona en reclamación entre Venezuela y Guayana Inglesa.

El mapa de Gignilliat de 1896 sobre la disputa territorial es de inmenso valor, y forma parte del producto de la asignación de gastos para averiguar la verdadera línea divisoria entre la República de Venezuela y la Guayana Británica, ordenada por el Senado y la Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América reunidos en el Congreso. A su vez formó parte del ya nombrado Libro Amarillo de los Estados Unidos de Venezuela que presentó el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Pedro Ezequiel Rojas, ante el Congreso durante el mandato del presidente Joaquín Crespo para ratificar los resultados de la investigación de la comisión presidencial.

Apunte final.

6. Dos apoyos fundamentales en la elaboración de esta nota.

Esta nota ha sido posible gracias al apoyo brindado por el libro de Rafael Badell Madrid, La reclamación de Venezuela sobre el territorio Esequibo (2023), donde se relata en detalle con gran minuciosidad la historia de esta disputa histórica. También nos ha sido de gran ayuda el artículo “El problema histórico-jurídico de la Guayana Venezolana” de Enrique Gandía, aparecido en el Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, núm. 273, enero-marzo, 1986.

Hoy, después de más un siglo la disputa fronteriza aún se mantiene viva, y la región se encuentra, de facto, bajo el control administrativo y económico de Guyana.

IGV

Procedencia de las imágenes

Postal, 1 y 3. Wikipedia. «Laudo arbitral de París» (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:La_Ocupaci%C3%B3n_Efectiva_III.jpg)

2 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

4 y 5. National Geographic, «Venezuela», Vol. VII, No. 2. febrero de 1896