Archivo de la categoría: Contactos FAC

LA NOTICIA DE LA SEMANA

CCScity450: Intervenciones urbanas para conmemorar 450 años de arquitectura y ciudad en Caracas

El pasado martes 3 de octubre fue convocada una rueda de prensa en el Salón Maracaibo del Hotel Tamanaco Intercontinental de Caracas para presentar en toda su amplitud el proyecto cultural CCScity450, iniciativa emprendida por la Fundación Espacio en alianza con la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela, que contempla una amplia programación para conmemorar los 450 años de Caracas, entre el 3 de octubre y el 11 de diciembre de 2017.

El propósito general es plantear una reflexión sobre el espacio público a partir de una selección de importantes obras diseñadas por arquitectos o artistas norteamericanos en colaboración con profesionales venezolanos, que provocaron notables transformaciones en la arquitectura y el urbanismo de la ciudad. Dicha reflexión parte de la necesidad de reconocer y valorar edificios, lugares y obras de arte, que forman parte de un conjunto de bienes patrimoniales y de valor paisajístico, arquitectónico y ambiental con el objetivo de exaltar la historia de la ciudad y sus tradiciones urbanísticas y arquitectónicas. Se pretende, en pocas palabras, revisar el pasado, analizar el presente y proponer un futuro urbanístico esperanzador para Caracas.

El proyecto CCScity450, ideado por Fundación Espacio en su 10° aniversario, es producto de un trabajo de investigación dirigido por Aliz Mena y Franco Micucci, miembros fundadores de la Fundación Espacio, profesores de la Universidad Simón Bolívar, junto a María Isabel Peña, miembro asociado y profesora de la Universidad Central de Venezuela, adelantado gracias al apoyo de una serie de instituciones públicas, asociaciones, agrupaciones y entes privados, que ha contado con la participación de profesionales, profesores y estudiantes de las dos casas de estudio.

En el acto se anunció el inicio de la programación con la convocatoria de una serie de concursos de proyectos participativos en el espacio público destinados a presentar propuestas de intervenciones de urbanismo táctico, temporales y/o efímeras en diez lugares emblemáticos de la ciudad, dirigida a grupos organizados representativos de distintas disciplinas, profesiones u oficios, y estudiantes capaces de abordar planteamientos de ciudad referidos al tema del espacio público en Caracas, en los que debe existir al menos un profesional responsable en el país entre los miembros del equipo. Cada equipo de participantes puede inscribirse hasta en tres (3) de estos sectores de la ciudad, los cuales han sido agrupados de acuerdo a una serie de atributos o características diferenciadas tanto de localización, como de actividades y condición urbana, con el objetivo de debatir ideas sobre la ciudad, su condición actual y su proyección hacia el futuro cercano. Por cada sector o lugar propuesto se escogerá un semifinalista según lo indique el jurado calificador, pudiendo dejar desierto lugares o categorías de premiación. A cada semifinalista se le otorgará un premio de Bs. 40.000.000,00 (Cuarenta millones de bolívares) como reconocimiento al valor intelectual de las ideas propuestas. Asimismo, el jurado seleccionará tres propuestas de los diez trabajos semifinalistas, como ganadores del financiamiento para su ejecución por un monto de hasta Bs 200.000.000,00 (Doscientos millones de bolívares). Entre las zonas a intervenir están: La Rinconada/Las Mayas, Chacaíto/Caracas Country Club, Plaza O’Leary/Avenida Urdaneta, Los Cortijos, Altamira/La Floresta, Bello Monte/Sabana Grande, Las Mercedes/Chuao, Ciudad Universitaria/Los Chaguaramos, San Bernardino y Avenida Andrés Bello.

El proyecto CcsCity450 incluye también dentro de su agenda de actividades una serie de siete recorridos urbanos abiertos a todo público, tres de reconocimiento paisajístico y dos eventos de activación del espacio público, programados entre el 14 de octubre y el 11 de diciembre, todo ello en el entorno de edificaciones con valor patrimonial, conjuntos urbanos, obras de arte y proyectos, desarrollados en Caracas desde 1925 hasta la actualidad. Los participantes podrán realizar un registro fotográfico a través de sus cuentas de Instagram para su divulgación utilizando la etiqueta #CCScity450. Una selección de esas imágenes serán publicadas tanto en la cuenta de Instagram del proyecto @CCScity450, como en una sección de la página web diseñada especialmente para publicar las mejores imágenes que serán destacadas y que participarán en un concurso de fotografías.

Cabe resaltar que la página web, http://www.CCScity450.com.ve, cuyo lanzamiento y demostración formó parte importante del acto realizado en el hotel capitalino, además de funcionar como una biblioteca virtual permanente de acceso público a toda la información documental e histórica de las obras seleccionadas, permitirá consultar información sobre las actividades, recorridos y concursos así como la serie de ensayos que, elaborados por los profesores Lorenzo González Casas, Henry Vicente, Jorge Villota y Orlando Marín, han ido apareciendo en el portal ProDavinci y son referencia obligada para contextualizar histórica y teóricamente temas que giran en torno al proyecto.

Las inscripciones para los concursos, eventos y recorridos son gratuitas y deberán realizarse a través de su registro en la página www.CCScity450.com.ve.

El evento tuvo una amplia cobertura la cual se puede revisar en:
http://www.talcualdigital.com, http://www.eluniversal.com, https://www.contrapunto.com, https://www.analitica.com y https://voce.com.ve.

Sin lugar a dudas se vivirá en estos meses de fin de año una intensa actividad ciudadana y profesional que en mucho ayudará en la necesaria recuperación del sentido de pertenencia a una ciudad que lo pide a gritos.

ACA

Procedencia de las imágenes

www.CCScity450.com.ve.

LA NOTICIA DE LA SEMANA

El arquitecto español Rafael Moneo, galardonado con el premio imperial nipón

Tomado de EFE Tokio

12 de septiembre 2017

El arquitecto español Rafael Moneo ha sido galardonado con el máximo premio de las artes de Japón, el Praemium Imperiale, que le será entregado el 18 de octubre, anunció hoy la Asociación de las Artes nipona.

Moneo (Tudela, 1937) se convierte así en el cuarto español en recibir este prestigioso reconocimiento, tras el tenor Plácido Domingo (2013), el escultor Eduardo Chillida (1991), y el pintor Antonio Tàpies (1990).

El resto de los premiados este año son la pintora iraní Shirin Neshat, el escultor ghanés El Anatsui, el músico senegalés Youssou N’Dour y el actor y coreógrafo ruso Mikhail Baryshnikov.

El arquitecto navarro, que entre otros reconocimientos ha recibido el premio Pritzker, fue galardonado por su «estilo refinado que tiene en cuenta la historia de cada lugar», y por una trayectoria «de búsqueda de la armonía entre los diseños de los edificios y su entorno», señaló la Asociación de las Artes de Japón.

«La continuidad ordenada es la característica principal de su diseño», destaca en un comunicado la organización cultural nipona, que desde 1989 concede el Praemium Imperiale anualmente en las categorías de pintura, escultura, música, arquitectura y cine y teatro.

Moneo consolidó su reputación a nivel nacional e internacional con el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (1986), y desde entonces ha completado numerosos proyectos tanto dentro como fuera de España, destacó la Asociación de las Artes nipona.

Entre ellos figuran el Museo de Arte Moderno y Arquitectura de Estocolmo, la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles (EE.UU) o las ampliaciones del Museo del Prado y de la Estación de Atocha de Madrid.

«La arquitectura tiene más sentido cuando tiene en cuenta una parte de la ciudad», señala Moneo en declaraciones a la Asociación de las Artes, en las que también destaca la importancia de «la historia» y la «cultura» locales, así como de los materiales empleados.

El arquitecto afirma que las décadas de los ochenta y los noventa fueron «una época feliz para los arquitectos en España», al aumentar la demanda pública mientras el país avanzaba en su transición democrática.

A su juicio, «la arquitectura ha perdido la importancia que tenía antes», y por ello considera que este arte «debe centrarse en dar una forma pero también en mejorar la calidad de vida», según recoge la organización nipona.

El premio, dotado con 15 millones de yenes (unos 114.000 euros), les será entregado a los cinco ganadores en una ceremonia que se celebrará en Tokio el próximo 18 de octubre y que estará presidida por miembros de la familia imperial japonesa.

En anteriores ediciones han recibido el Praemium Imperiale artistas como el director de cine estadounidense Francis Ford Coppola, el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, o el director de orquesta argentino-israelí Daniel Barenboim.

El Premio Imperiale fue creado en 1987 para conmemorar el centenario de la Asociación de las Artes de Japón, y como reconocimiento a artistas de todo el mundo que se hayan destacado por su contribución al desarrollo y promoción de la cultura.

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL nº 82

Entre los numerosos eventos organizados por Antonio Granados Valdés durante su dilata gestión en el Departamento (luego División) de Extensión Cultural de la FAU UCV entre 1957 y 1978, destaca la exposición fotográfica dedicada al insigne ingeniero italiano Pier Luigi Nervi (1891-1979) montada entre el 20 de febrero y el 12 de marzo de 1964 con el auspicio del doctor Giovanni Angelo Di Francesco, Director del Instituto Venezolano Italiano de Cultura y Agregado Cultural de la Embajada de Italia en Venezuela.

La importancia de Nervi y el impacto del evento llevó a Granados a cubrirlo de manera amplia en los números 16 y 18 de la revista Punto de febrero y junio de 1964, respectivamente, en los que, como acostumbraba, primero (para ir preparando el ambiente) publicó un texto de quien era el centro de atención y luego la transcripción del debate suscitado en el foro que tradicionalmente también se organizaba cada vez que se llevaba a cabo una exposición de cierta envergadura.

Así, cumpliendo con la pauta, en Punto 16 aparece el texto de Nervi titulado “La arquitectura actual y la formación del arquitecto” tomado por Granados de la publicación “Cuadernos” de México, de la cual no aparece mayor referencia. Se ilustra el artículo con el auditorio del edificio Pirelli, Milán (1955-56) donde Nervi participa con Gio Ponti, el edifico de la UNESCO en París (1953-58) donde Nervi colabora con Marcel Breuer, un hermoso dibujo correspondiente al anteproyecto de un Centro de Exposiciones para Caracas (no realizado), la foto de la maqueta de un Proyecto para una casa-club en Filadelfia, Pennsylvania (1961) y la fotografía de un detalle de las columnas del Palacio del Trabajo, Turín (1960-61).

Nervi, ingeniero estructural de profesión pero sin duda referente obligado para los arquitectos de su época por la fineza y racionalidad con que resuelve los problemas a los que se enfrenta, de los que se trasluce una clara estética, ofrece en su escrito (dirigido fundamentalmente a los arquitectos en formación) una serie de reflexiones, respaldadas con hechos, que aún hoy tienen plena vigencia: “… creo poder afirmar -señala Nervi- que para ser arquitectónica una estructura debe nacer y derivar espontáneamente de un sentido estático, sentido que los progresos de la ingeniería moderna han parcialmente disminuido sustituyéndolo o completándolo con las formas del cálculo”. O, en otro pasaje: “El arquitecto … tiene que ser el ideador del esquema estructural y debe, además, proporcionar las dimensiones de los diversos elementos, aunque sea en forma aproximada. Para esta tarea debe tener una eficiente intuición estática que alimente y dirija su fantasía inventiva; y, al mismo tiempo, debe poseer el dominio de unas cuantas fórmulas simplificadas que le permitan establecer el orden de amplitud de las fuerzas, y, por consiguiente, las dimensiones aproximadas de las secciones resistentes”. Y en cierta manera concluye con toda una lección para quienes deben enseñar estructuras: “El nudo de la cuestión está, entonces, en desarrollar el sentido estático, base indispensable de la intuición y de la fantasía estructural, y cómo darles el dominio de rápidos cálculos de orientación y de primera aproximación. Yo pienso que la mejor manera sería la de estudiar el desarrollo de la arquitectura desde la antigüedad hasta hoy, haciendo una crítica estructural dirigida a investigar profundamente las relaciones entre los materiales empleados, los medios de construcción y los resultados logrados, ya sea desde el punto de vista técnico, ya sea desde el estético. Solamente el gótico, máxima manifestación de la potencia y de la eficacia del sentimiento estático, nunca antes alcanzada y que tal vez nunca se volverá a alcanzar, podría surtir una fuente de observaciones, consideraciones y enseñanzas casi ilimitadas”.
Fue el 17 de marzo, cuando se llevó a cabo en el auditorio de la FAU una Mesa Redonda en torno a la figura y la obra de Nervi en la que intervinieron los profesores Juan Pedro Posani (a quien correspondió introducir y contextualizar el debate que se podría desarrollar), César Hernández Acosta, Domingo Álvarez, Guido Guazzo, Carlos M. Añez y Enrique Noriega.
Con el pensamiento de Nervi y la exposición como telones de fondo, las intervenciones se orientaron a profundizan en torno a su figura y obra de en aspectos tales como: su fe profunda en la ciencia de la construcción y por ende en el convencimiento que tenía de que la función era la generadora de la forma; la presencia de la técnica en los procesos constructivos como factor determinante; y la consideración de los sistemas estructurales como algo más que modelos.
No faltaron las comparaciones con otros grandes ingenieros como Morandi o Maillart e incluso August Perret para dejar claro que en la obra de Nervi quizás existía un respeto excesivo por las concepciones espaciales clásicas y un excesivo afán por lo constructivo. Así mismo, se resaltó el peso que terminaban teniendo aspectos de economía de recursos al llevar al extremo la precisión en el cálculo lo que le valió a Nervi ganar numerosas licitaciones que le permitieron construir otras tantas obras y se abrió la eterna discusión acerca de la proximidad que se podría dar entre ingeniería y arquitectura en función del refinado manejo del detalle y el impacto que causan las cubiertas por él diseñadas, quedando zanjado el tema con la certeza de que Nervi como ingeniero nunca pretendió ser considerado como arquitecto apareciendo el valor estético de su obra más bien como una consecuencia.

El paso de la exposición fotográfica de Nervi dejó por la FAU UCV importantes temas vinculados a lo que ya hemos señalado que sin duda impactaron en la enseñanza de las estructuras.

Sin embargo, en la que quizás ha sido una de sus intervenciones más vehementes dentro de un foro internacional, la acontecida en el VI Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos celebrado en Londres en julio de 1961, Villanueva, al presentar su disertación sobre las “Influencias del concreto y del progreso técnico en la arquitectura de hoy y de mañana” (aparecido en Punto nº 4 de noviembre de 1961), luego de expresar su admiración por la obra de Nervi, manifiesta profundas diferencias con su postura teórica sobre la relación que, en una conferencia anterior dentro del congreso, el ingeniero italiano estableció entre arquitectura y estructura.

«… el profesor Nervi atribuye a la estructura un valor absolutamente determinante en la arquitectura, hasta hacer de ella el factor absorbente y exclusivo del quehacer arquitectónico. Una vez enunciada la ecuación Arquitectura igual a Estructura y una vez afirmado el principio de que la estructura está rígidamente determinada por la ciencia y por los procesos de la producción tecnológica, el profesor Nervi llega a la conclusión obligada de que la arquitectura del futuro coagulará en formas-tipos ideales y perfectas. (…) Creer que eso puede ocurrir significa, en mi opinión, aceptar la creencia de un mundo estable, permanente, dotado de una escala inmutable de valores paradigmáticos, cerrado en la autocontemplación de su exquisita perfección. En cambio, el mundo de hoy, el mundo tal como lo entendemos, es un mundo abierto, antidogmático, en constante evolución, donde la misma verdad es siempre un proceso de relaciones y jamás un dato permanente. Por otra parte esgrimir un vago ideal de formas perfectas cuya supuesta verdad es garantía de catarsis universal, en un mundo como el actual, recorrido por violentas contradicciones, en presencia del fenecimiento convulso de una estructura social y del nacimiento doloroso de otra nueva, acosados por el fantasma de la destrucción total, sumergidos en un clima altamente crítico que exige la mayor permanencia nuestra dentro de la realidad y el mayor empeño en correr honestamente los riesgos del cambio y de la duda, hace surgir la sospecha de que tales formas y tales condiciones no sean sino una nueva manifestación de la vieja tendencia a la evasión y al escape académico”. Y concluye Villanueva: “Las obras del profesor Nervi poseen condiciones en abundancia para aceptar profunda y favorablemente el desarrollo de la arquitectura. (…) Tan sólo evitemos atribuir a sus teorías la paternidad de sus obras. Incurriríamos en un error. Y sobre todo arriesgaríamos perder en la operación todo el gran valor cultural y estético que estas obras engloban”.

Quedémonos con lo esencial de las pausadas reflexiones transcritas del texto de Nervi con que  comenzamos esta nota y con la aguda advertencia que nos deja Villanueva para sacar hoy nuestras propias conclusiones.

ACA