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¿SABÍA USTED…

… que el 19 de diciembre de 1925 se inaugura el Teatro Ayacucho, Caracas?

Cuando la semana pasada repasábamos la fructífera trayectoria del Alejandro Chataing (1873-1928) saltaba a la vista el hecho de haber desarrollado diferentes tipologías de edificaciones públicas, muchas de ellas ubicadas en el casco central de Caracas. Hay una en particular a la que prestaremos atención el día de hoy: la conformada por salas de entretenimiento (teatro, cine o ambas) con importantes aforos y diversas condiciones que van del Teatro Nacional (1905) al Ayacucho (1925) pasando por el Princesa (luego Rialto y hoy Bolívar) (1917) y el Capitol (1921).

1. Alejando Chataing. Izquierda: Teatro Nacional (1905). Derecha: Teatro Ayacucho (1925).
2. Alejando Chataing. Izquierda: Teatro Princesa (1917). Derecha: Teatro Capitol (1921).

Una revisión rápida permite detectar una interesante evolución, ubicándose en los extremos temporales los dos mejores ejemplos (el Nacional y el Ayacucho) que, sin embargo, se distancian el uno del otro en cuanto a expectativas, valor representativo y condiciones contextuales a las cuales se debía responder. Quizás valga la pena remarcar que el Teatro Nacional se trató de un encargo procedente del régimen de Cipriano Castro mientras el resto obedecieron a iniciativas particulares de diferente tenor. En otras palabras, el Nacional (terminado en 1905), ubicado en un terreno en esquina que le permitió a Chataing resolver un objeto autónomo, buscó emular las realizaciones llevadas a cabo por Guzmán Blanco el siglo anterior. Los otros tres ejemplos no tenían tan elevadas aspiraciones. Resueltos entre medianeras sólo la respuesta hacia la calle demandó la consideración del tratamiento en fachada donde una vez más Chataing despliega diversidad de opciones provenientes de su habilidad para manejar códigos de la más variada procedencia, con la única finalidad dar a entender que se trataba de edificios destinados para el uso en cuestión.

3. Plantas aproximadamente a la misma escala. Izquierda: Teatro Nacional. Derecha: Teatro Ayacucho

Los aforos, absolutamente ligados a las dimensiones de los solares, son otro dato interesante a considerar. En tal sentido llama la atención el hecho de que el Teatro Ayacucho (diseñado para 1300 espectadores) duplique la capacidad del Teatro Nacional (664 asientos) cifra que también fue superada por el Princesa (710). Sin duda el primero fue pensado para resolver un problema donde la funcionalidad y aprovechamiento al máximo del lote fue una variable impuesta por un propietario (V. Vallenilla Lecuna) que buscaba sacar el mayor provecho de la inversión hecha predominando la austeridad en el tratamiento de los espacios interiores (platea, balcón y gradería), mientras el segundo tenía aspiraciones de gran teatro “a la francesa”, lo que se evidencia en el diseño del vestíbulo (donde destacan las escaleras de acceso a los palcos) y de la espacialidad de la sala principal (en forma de herradura que determina la solución perimetral de las galerías de los dos pisos superiores) junto a detalles tales como el plafond del techo decorado por Antonio Herrera Toro, la lámpara central y el recargado tratamiento de los balcones.
Por el hecho de tratarse de espacios destinados a la presentación de espectáculos que albergaban numeroso público, las salas diseñadas por Chataing ofrecen la posibilidad de detectar el uso de sistemas estructurales mixtos donde la utilización del hierro empieza a tener claro protagonismo a la hora de salvar grandes luces. También permiten hacerle seguimiento el desarrollo que tuvo la aparición del cine en la capital en momentos en que la ciudad apenas sobrepasaba los 100 mil habitantes y descubría una nueva forma de entretenimiento que animaba la vida social.

Así, las crónicas señalan que el teatro Princesa (1917) fue “la primera sala para proyección cinematográfica de la capital” y que el Ayacucho (1925) se convirtió en “el primer teatro-cine de América del Sur” y “hacía alarde del más moderno sistema de proyección” en momentos en que el cine sonoro empezaba a desplazar al cine mudo. De hecho se conoce que entre 1925 y 1931 el teatro Ayacucho engalanaba las noches de estreno con su orquesta “aumentada a 40 profesores” para realizar la adaptación de muy variados programas musicales a los filmes exhibidos, y que en el Princesa hasta 1920, cuando aparecieron las máquinas que permitieron la sincronización del sonido con la imagen, era también una orquesta la que servía de telón de fondo a las proyecciones.

4. Posters de dos de las primeras películas sonoras proyectadas en el Teatro Ayacucho. Izquierda: «Ramona». Derecha: «La dama misteriosa»

De la página “Historia del cine en Venezuela” (https://historiadelcineucab.blogspot.com/2016/04/teatro-ayacucho-de-su-origen-y.html) rescatamos: “La premisa básica del Teatro Ayacucho era dar un espacio a los ciudadanos para su esparcimiento y consumo cultural, principalmente se buscaba ofrecer distintos eventos artísticos relacionados con las escenas. Y funcionaba perfectamente, su distribución permitía que todas las personas pudiesen acceder al lugar y presenciar lo que ahí sucedía. Tenía una platea, un balcón y una gradería, también había camerinos y una tramoya, pero estos espacios fueron eliminados y el espacio cambió un poco”. En 1929 mediante un sistema de cooperación comercial con el Almacén Americano (propiedad de William H. Phelps e importador de los nuevos sistemas de sonido), se proyectaron en las salas del Ayacucho las películas “Ramona” con Dolores del Río (1928, Artistas Unidos), “La dama misteriosa” con Greta Garbo (1928, Metro Goldwyn Mayer) y, posteriormente, “Canción de Amor” (1929, Art Cinema Corporation), película esta última que se promocionaba junto al disco de RCA Víctor en el que Lupe Vélez (la protagonista) interpretaba el tema central el cual podía adquirirse en el Almacén Americano.

5. Exterior del Teatro Ayacucho antes y después de su tranformación en mini-centro comercial en la década de 1990.

Por tanto, la inauguración del Ayacucho fue todo una evento dentro de la dinámica urbana de la capital y una clara demostración de la pujanza de una ciudad que empezaba a percibir el impacto de la aparición del petróleo. Como señala Iván González Viso en Caracas del Valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “Fue edificado sobre bases coloniales, en una parcela alargada, frente al Congreso Nacional (al oeste), en pleno casco colonial. Su fachada evidencia una composición simétrica y referencias al academicismo francés. Destaca un gran arco apoyado sobre dos cuerpos sobresalientes que enmarcan el acceso principal, que se ve magnificado por cuatro columnas y una escalinata que conducía al hall de acceso”.

Volviendo a la inevitable comparación entre el Nacional y el Ayacucho, los dos más importantes teatros de Chataing, Beatriz Meza Suinaga en “Notas sobre arquitectura de Rafael Seijas Cook”, ponencia presentada en la Trienal de Investigación de la FAU UCV (2011), al repasar los escritos del “arquitecto poeta”, destaca particularmente una entrevista que le realizara a Chataig la cual daría origen al ensayo “Intervius de Élite. Causerie a Chataing” (Élite, agosto de 1926) donde luego de una serie de disquisiciones preliminares es curiosamente el entrevistado (Chataing) quien interroga al entrevistador (Seijas Cook) acerca de cuál de sus obras le gusta más, “quien indica la Sala de Espectáculos del Teatro Nacional por considerar bello el conjunto y ‘…el plafond evocador; y la empolvadísima araña un calderón de luminosa musicalidad…’ pero a su vez aprovecha para preguntar en relación con la demolición del balcón apenas inaugurado el coso, mas ante la indecisión de Alejandro Chataing para responder añade ‘…¿los cantilivier que los soportaban estarían bien equilibrados?…’ (…) En relación con el Teatro Ayacucho dice ‘Demasiado americano, un afán de multiplicar en logias, una encima de las otras, sus asientos … Su ‘Nacional’ sublima el alma; su ‘Ayacucho’ con su red de vigas de dimensiones brutales, la aplasta. Hace pensar en cargas y resistencias y pesos. El primero, es concepción de un arquitecto completo… El segundo, de un Ingeniero, un calculador, un empresario’. Queda establecida la diferencia entre el ingeniero frío y calculador y el arquitecto, quien es un artista que trabaja en función del ‘alma’, concluyendo Seijas que Chataing es ‘…el colega a quien más le debe la Caracas urbana y la Caracas suntuaria’ ”

Declarado Monumento Histórico Nacional según Gaceta Oficial nº 35.441 del 15 de abril de 1994, el Ayacucho dejó de funcionar como teatro a raíz de una desafortunada intervención que se le hiciera en la década de 1990 con el fin de albergar locales comerciales y múltiples salas de cine. Aunque su fachada aún aguanta los embates del tiempo y ofrece una cierta dinámica urbana, ha perdido totalmente el encanto de la época en la que fue construido quedando su esplendor de antaño sólo en el recuerdo de los ciudadanos que lo conocieron.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. Colección Crono Arquitectura Venezuela y http://guiaccs.com/obras/teatro-ayacucho/

2. https://twitter.com/CIVoficial/status/1494471372638244873 y Colección Crono Arquitectura Venezuela

3. http://guiaccs.com/obras/teatro-nacional/ y http://guiaccs.com/obras/teatro-ayacucho/

4. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

5. https://www.pinterest.com/pin/285415695110787754/ y http://guiaccs.com/obras/teatro-ayacucho/

IMPORTANTE COMPLEMENTO

Nos escribe otro asiduo lector de estas páginas, el arquitecto, profesor y académico Alfredo Cilento, para indicarnos que, estrechamente relacionado al tema tratado en el artículo “Ciudades policéntricas: un viejo concepto como futuro urbano pospandémico” de Camilla Ghisleni, publicado en Plataforma Arquitectura el 5 de febrero de 2021, que transcribiéramos el pasado fin de semana, apareció en abril de este año en el Boletín CAVECON (Cámara Venezolana de Empresas Consultoras) un texto de su autoría titulado “Ciudades-500, ciudades policéntricas, ciudades 15 minutos” (https://cavecon.org.ve/wp-content/uploads/2021/04/CIUDADES_500.pdf), que complementa y amplía el publicado aquí, cuya lectura recomendamos ampliamente y del cual copiamos a continuación el resumen:

Dos severas amenazas afectan globalmente al planeta Tierra desde que en el 2020 se desató la pandemia COVID-19. Ya el calentamiento global y el cambio climático estaban produciendo efectos catastróficos sobre la salud del planeta sin causar preocupación equivalente. La llegada de la Covid-19 ha mostrado al mundo la enfermedad global del planeta en toda su magnitud. La crisis ha suscitado discusión sobre el modelo de urbanización de nuestras ciudades y en general sobre el modo de vida actual. El hecho es que parte del atractivo de las grandes ciudades se está desvaneciendo, al menos mientras dure el largo proceso de control de la pandemia, que incluso puede incidir en la modificación permanente o de larga data de la conducta social de las personas. Se plantea la necesidad de dar prioridad a la rehabilitación y desarrollo de las ciudades intermedias, menores a 500.000 habitantes que forman parta de una Región Metropolitana. En nuestro caso del desarrollo integral de las ciudades de los valles Guarenas-Guatire, valles de Aragua y de la cuenca del Lago de Valencia; tomando en cuenta la idea de la “ciudad 15 minutos” o “ciudad 500 metros” y el viejo concepto de Unidad Vecinal.

ACA

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Estudios sobre (lo que en su momento se llamó) la ciudad

Rem Koolhaas

Traducción: Jorge Sainz Avia

Editorial Gustavo Gili

2021

Nota de los editores

La metrópolis contemporánea cuestiona nuestros valores más profundos, o al menos aquellos a los que estamos más apegados sentimentalmente. ¿Por qué arquitectos, regímenes políticos y culturas (europeas, americanas, asiáticas) que son completamente diferentes entre sí llegan a configuraciones similares? A través de temas generalmente desatendidos por los arquitectos, como la tabla rasa, el espacio basura o la congestión, Rem Koolhaas cuestiona “lo que en su momento se llamó” la ciudad como un espacio único para la reflexión.

Este libro recoge los ensayos dedicados a algunas ciudades con las que Koolhaas ha tenido contacto por motivos profesionales, académicos o biográficos en las dos décadas de plena madurez: Atlanta, París, Lille, Tokio, Berlín, Nueva York, Moscú y Londres. No se trata de escritos teóricos, sino de un conjunto de textos coyunturales atravesados por laberínticas remisiones internas, situados a mitad de camino entre la experiencia y la reflexión.

ACA

HA SIDO NOTICIA

Mientras se renueva el Grand Palais, una estructura temporal albergará los principales eventos artísticos de París

Andreea Cutieru

Traducción: Fabian Dejtiar

26 de  agosto de 2021.

Tomado de Plataforma Arquitectura

Mientras se está renovando el Grand Palais del siglo XIX, una estructura temporal ocupará su lugar para albergar los principales eventos artísticos de París. Ubicado en Champs de Mars, entre la Torre Eiffel y la École Militaire, el Grand Palais Éphémère diseñado por Wilmotte & Associés es un proyecto modular que presenta un techo curvo que se hace eco de las estructuras de las Expositions Universelles. El fotógrafo Jad Sylla capturó el nuevo hito de la escena artística parisina al mismo tiempo que ilustra su proceso de construcción.

El proyecto se inserta dentro del prestigioso sitio a lo largo del eje compositivo central. Con una altura de 20 metros, el volumen no es dominante en su entorno, dejando que la École Militaire se eleve sobre el área inmediata. Sensible a los imperativos medioambientales actuales, el proyecto está diseñado explícitamente para su desmontaje y reutilización. 44 arcos de madera prefabricados presentan esta estructura modular, que se puede reutilizar después de su desmontaje y volver a montar en múltiples configuraciones. Además, la madera utilizada se extrajo de bosques gestionados de forma sostenible.

El material translúcido que envuelve el diseño revela el marco estructural en una celebración a la ingeniería que hace referencia a la Torre Eiffel. La doble piel exterior también tiene propiedades de aislamiento acústico y térmico. El interior cuenta con una plataforma de observación en el nivel superior, y el espacio flexible permite una amplia gama de programación. La nueva estructura se convierte en una presencia dinámica tanto en su contexto urbano como dentro de la escena artística parisina. El proyecto se inauguró en junio y estará en funcionamiento hasta el otoño de 2024, cuando el proyecto de restauración del Grand Palais esté listo para su finalización. El espacio de 10.000 metros cuadrados albergará exposiciones de arte, desfiles de moda, los eventos Fiac y Paris Photo, así como las competiciones de judo y lucha durante los Juegos Olímpicos de París en 2024.

ACA

HA SIDO NOTICIA

Emiratos Árabes Unidos gana el León de Oro a la Mejor Participación Nacional en la Bienal de Venecia 2021

Christele Harrouk

Tradución: Fabian Dejtiar

30 de agosto de 2021

Tomado de Plataforma Arquitectura

Los Emiratos Árabes Unidos han ganado el León de Oro a la Mejor Participación Nacional en la Bienal de Venecia 2021 con su proyecto titulado ‘Humedal’ comisariado por Wael Al Awar y Kenichi Teramoto. Seleccionado por un jurado formado por Kazuyo Sejima, Sandra Barclay, Lamia Joreige, Lesley Lokko y Luca Molinari, la contribución ganadora explora la geografía local de los Emiratos Árabes Unidos para encontrar alternativas al cemento, uno de los principales emisores de dióxido de carbono del mundo.

La ceremonia de premiación, retransmitida en directo desde la página oficial de la Bienal, también entregó el León de Oro al Mejor Participante a RAUMLABORBERLIN- Ejemplos de práctica urbana mientras que el León de Plata para un joven prometedor participante fue a Ecologías Fronterizas y la Franja de Gaza – Fundación para lograr un territorio sin fisuras (FAST). Otros reconocimientos incluyeron una mención especial a la participación nacional de Filipinas y Rusia.

Al abordar uno de los temas recurrentes en la Bienal de Venecia, la urgencia climática y el deterioro del medio ambiente, el ganador del León de Oro a la Mejor Participación Nacional ha logrado encontrar una solución contextual al examinar una Sabkhas, un sólido ecosistema de salinas naturales naciente en los Emiratos Árabes Unidos, para encontrar un recurso renovable alternativo para la construcción que pueda reemplazar al cemento Portland. Con un grupo de científicos en Tokio, Abu Dhabi y Sharjah, el equipo ha estado trabajando para reproducir el proceso de cristalización de este ecosistema. En Venecia, ArchDaily tuvo la oportunidad de reunirse con el arquitecto Wael Al Awar, uno de los co-curadores del Pabellón de los Emiratos Árabes Unidos, para discutir cómo surgió el material innovador del pabellón y qué significa para el futuro de la arquitectura.

De la reunión con el arquitecto Wael Al Awar se obtuvo la siguiente información:

“Antes de la pandemia, comenzamos a investigar las sabkhas, un ecosistema robusto de salares naturales que nace en los Emiratos Árabes Unidos. Esto nos inspiró a explorar un recurso renovable para la construcción, uno que puede reemplazar al cemento Portland.

La cristalización de la sal en las sabkhas ofrece un modelo para una alternativa al cemento Portland, cuya producción representa el 8% de las emisiones globales de dióxido de carbono. Junto con un grupo de científicos en Tokio, Abu Dhabi y Sharjah, hemos estado trabajando en la reproducción del proceso de cristalización del ecosistema Sabkha. Los resultados de nuestra búsqueda continua de un material de construcción renovable se presentan en el pabellón”.

ACA