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TAL DÍA COMO HOY…

… 22 de noviembre, la política, la música, el arte y la arquitectura suman un mosaico por demás interesante que nos ha permitido componer esta variopinta nota.

1. John Fitzgerald Kennedy, mientras viajaba en un vehículo descapotable junto a su mujer Jacqueline Kennedy en Dallas, Texas, momentos antes de ser asesinado el 22 de noviembre de 1963

Comenzando por la política, se trata ésta de una fecha muy acontecida en cuanto a eventos se refiere. El primero que señalaremos, teñido por la tragedia, fue el asesinato en 1963 por el exmarine Lee Harvey Oswald del 35º presidente de los Estados Unidos, John Fitzgerald Kennedy, mientras viajaba en un vehículo descapotable junto a su mujer Jacqueline Kennedy en Dallas, Texas. El segundo, acaecido en 1975, fue la proclamación ante las cortes españolas como Rey de España de don Juan Carlos I de Borbón, dos días después de haber muerto el dictador Francisco Franco, iniciándose el período conocido como “la Transición española” a la democracia.

2. Proclamación ante las cortes españolas como Rey de España de don Juan Carlos I de Borbón el 22 de noviembre de 1975
3. Izquierda: Margaret Thatcher. Derecha: Angela Merkel

En esta misma fecha pero en 1990, tras 11 años ejerciendo el cargo, Margaret Thatcher dimite como primera ministra del Reino Unido luego de haber sido la primera mujer que ocupó ese puesto en su país y la que lo ostentó durante el mayor número de años ininterrumpidamente durante el siglo XX. También un 22 de noviembre Simón Peres se convirtió en el jefe del XII Gobierno de Israel al jurar el cargo ante el Parlamento en Jerusalén (1995), el Bundestag eligió a la conservadora Ángela Merkel nueva canciller (2005) siendo primera mujer en la historia de Alemania que llegaba al cargo y el conservador Mauricio Macri fue electo presidente de Argentina (2015).

4. Charles de Gaulle en 1963

Nota al margen la constituye el nacimiento el 22 de noviembre de 1890 del militar y estadista francés Charles de Gaulle, quien dirigió la resistencia francesa contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, y presidió el Gobierno Provisional de la República Francesa de 1944 a 1946 para restablecer la democracia en Francia, de donde fue presidente constitucional del 8 de enero de 1959 al 28 de abril de 1969.

5. Santa Cecilia por Nicolás Poussin. Colección Museo Nacional del Prado, Madrid
6. Izquierda: Joaquín Rodrigo. Derecha: Benjamin Britten

En buena parte del mundo (incluida Venezuela) se celebra hoy el Día del Músico coincidiendo con la conmemoración de la muerte en 230 d.C. en Sicilia, Italia, de santa Cecilia, mártir del cristianismo, a quien el Papa Gregorio XIII en 1594, además de canonizarla, la declaró Patrona de los Músicos, siéndolo también de los poetas y de los ciegos (junto a santa Lucía).

Muy relacionado con el tema musical se encuentra el que hayan venido al mundo un 22 de noviembre de 1901 el compositor español Joaquín Rodrigo (autor del Concierto de Aranjuez, 1939), y en 1913 el compositor, director de orquesta y pianista británico Benjamin Britten, considerado el más importante creador musical académico inglés del siglo XX. Por otro lado, se registra tal día como hoy el fallecimiento en 1901 del compositor mexicano Genaro Codina (autor de la Marcha de Zacatecas) y en 1908 del músico francés Claude-Paul Taffanel (1844-1908), considerado el fundador de la escuela francesa de la flauta.

7. Dos álbumes de The Beatles a parecidos el 22 de noviembre con 5 años de diferencia: With the Beatles (1963) y The Beatles, también conocido como el “The White Album” (1968)

Sin salir del territorio cuyo patronato corresponde a santa Cecilia, cabe añadir que para la banda británica The Beatles el 22 de noviembre significó la salida a la venta de dos de sus álbumes. Así, en 1963 aparece su segundo long play, llamado With the Beatles, y en 1968 su décimo álbum de estudio titulado The Beatles, también conocido como el “The White Album”, contentivo de dos discos y preludio de lo que empezarían a ser problemas insuperables que derivarían en la separación del grupo.

Como dato curioso cabe añadir que el 22 de noviembre de 1995, se estrenó en el cine Toy Story, dirigida por John Lasseter y producida por Pixar, la primera película animada realizada en su totalidad a través de programas informáticos.

8. Edificio sede de la Televisora Nacional (conocida como TVN o Canal 5) , Colinas de Las Acacias.

Aproximándonos a Venezuela encontramos que el 22 de noviembre se celebra el Día del Psicólogo, y en 1952 se inaugura la primera planta televisiva del país: la Televisora Nacional (también conocida como TVN o Canal 5), cuya programación regular se inició oficialmente al año siguiente, el 1º de enero de 1953, en su moderna sede ubicada en Colinas de Las Acacias donde funcionó hasta 1991. Para 1952 había nueve estaciones de televisión operativas en el mundo, siendo la TVN la quinta del continente. La edificación y los equipos de transmisión televisiva, creados con el fin de dedicarlos únicamente a la educación, tuvieron un costo de Bs. 2.330.000 ($ 700.000 del momento), y Caracas una población de apenas 700.000 habitantes. La señal fue ocupada entre 1991 y 1998 por Venezolana de Televisión (VTV o Canal 8) cuando le fue otorgada por el presidente de la República Rafael Caldera al Arzobispado de Caracas, pasándose a llamar desde entonces ValeTV red canal 5, “Valores Educativos Televisión”. La antigua sede de la TVN se encuentra hoy ocupada por el Comando Nacional Antidrogas de la Guardia Nacional.

Un 22 de noviembre fallecen dos ilustres venezolanos: en 1879 el artista plástico, dedicado fundamentalmente a la talla de piezas de culto principalmente en madera, Juan Bautista González, nacido en Guarenas en 1789 y padre del escultor Manuel Antonio González a quien se deben las estatuas de Santa Teresa y Santa Ana (en cemento) que coronan la Iglesia de Santa Teresa, y las cariátides que representan “La Ley y La justicia” ubicadas en la fachada norte del Palacio Federal Legislativo; y en 2006 el general Rafael Alfonzo Ravard, ingeniero y empresario que tuvo una destacada carrera como funcionario de la administración pública en Venezuela.

9. Rafael Alfonzo Ravard

A Alfonzo Ravard, egresado de la Academia Militar con el grado de subteniente en 1940 y como ingeniero civil del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en 1945, se le debe en buena parte el impulso que cobró durante los años 1960 la región de Guayana a partir de que fuese nombrado en 1958 presidente de la Corporación Venezolana de Fomento y en diciembre de 1960 presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG). Bajo su presidencia en la CVG se firmó un acuerdo con el Joint Center para Estudios Urbanos del Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard para la asistencia técnica en el desarrollo y planificación de un nuevo y vanguardista núcleo urbano, Ciudad Guayana. También se completa la fase de estudio y planificación del aprovechamiento del río Caroní que derivó en la construcción de Macagua I, la primera central hidroeléctrica del país, impulsando posteriormente el proyecto del complejo del Guri. Su biografía registra también cómo luego de varios años trabajando en el proyecto para la nacionalización de la industria petrolera con un equipo de expertos y profesionales en la materia, fue nombrado primer presidente de Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA) a partir del 1 de enero de 1976, momento en que la industria pasa a manos del Estado venezolano. “Apoyado en un excelente equipo gerencial, Alfonzo Ravard logró llevar a PDVSA a ser, durante varios años, una de las cinco corporaciones petroleras más importantes del mundo, convirtiéndola en una empresa respetada por todo el sector político venezolano, como principal generadora de ingresos para el país”.

Para finalizar, no puede dejarse pasar por alto que el 22 de noviembre de 1988 fallece en Ciudad de México el arquitecto Luis Barragán, quien fuese el segundo profesional y primer latinoamericano en obtener el Premio Pritzker (1980).

10. Luis Barragán y una imagen de los Jardines del Pedregal de San Ángel (1945)
11. Luis Barragán. Casa Estudio en Tucubaya (1947)
12. Luis Barragán. Fuente de Los Amantes/Cuadra San Cristóbal, Los Clubes, Atizapán de Zaragoza, México (1964)

Nacido en Guadalajara en 1902, Barragán estudió ingeniería civil en la Escuela Libre de Ingeniería de su ciudad natal siguiendo los cursos opcionales para obtener simultáneamente el grado de arquitecto bajo la tutela de Agustín Basave, titulándose en 1923. Su formación se complementa con viajes a Europa donde residió entre 1925 y 1926. Allí le siguió la pista y luego conoció al diseñador de jardines Ferdinand Bac con quien luego estableció una estrecha relación personal. De vuelta al viejo continente, a comienzos de 1930 entra en contacto “con las culturas mediterráneas, tanto europeas como musulmanas, que influyeron en su arquitectura (en especial con las ciudades mediterráneas, la jardinería y el uso expresivo del agua y con la Alhambra de Granada)”, y conoce en 1931 a Le Corbusier, tal y como se reseñará en su biografía.

Llama la atención cómo a su regreso a México, Barragán se encontró con que “la Escuela Libre de Ingeniería no entregaba más títulos de arquitectura, por lo que, aun habiendo cumplido con los requisitos, no pudo obtener su título oficial como arquitecto. Durante el resto de su vida firmó, alternativamente, como ingeniero, como arquitecto o como arquitecto paisajista.”

El ejercicio de su práctica profesional entre 1926 y 1936 en Guadalajara, arroja no sólo las influencias producto de sus viajes a Europa, traducidas en una serie de casas con búsquedas muy diversas, sino además una etapa de arquitectura claramente comercial producto de su relación con el abogado Emiliano Robles León para quien había remodelado en 1927 su vivienda, considerada como su primera obra de importancia.

Más tarde, Barragán irá a Ciudad de México donde actuará como profesional y a la vez promotor en la urbanización «El Pedregal de San Ángel» donde logró combinar sensibilidad artística con buen tino en el manejo del negocio. Luego diseñará su Casa Estudio en Tucubaya (1947) en la que manifiesta plenamente el lenguaje arquitectónico por el que será conocido posteriormente fruto de la combinación entre lo vernáculo y lo universal en la que cobra un papel muy importante la condición escenográfica en el uso de elementos que acompañan a la arquitectura.

13. Libro/catálogo de la muestra «The Architecture of Luis Barragán» organizada por el MoMA bajo la curaduría de Emilio Ambasz (1976)

Debido a la secuencia de obras que fue desarrollando, consistente en su mayoría de viviendas unifamiliares, edificios de apartamentos y trabajos en los que la plasticidad de sencillos elementos programáticos se combina con el paisajismo, Barragán, pese a la calidad de lo producido, fue considerado un arquitecto marginal hasta que en 1976 Nueva York lo lanzó al estrellato internacional mediante la muestra «The Architecture of Luis Barragán» organizada por el MoMA bajo la curaduría de Emilio Ambasz, cuyo catálogo se convirtió en la referencia principal sobre su obra y puente de plata para la obtención en 1980 del Pritzker.

14. Alejo Carpentier a quien recurre Oscar Tenrreiro para calificar a Luis Barragán como barroco

No sabemos si por coincidencia o rememorando la muerte de Barragán, lo cierto es que el 22 de noviembre de 1992 Oscar Tenreiro dedica su columna “Nave” publicada en El Diario de Caracas al célebre arquitecto mexicano. Bajo el título de “Más barroco serás tú”, Tenreiro, ante la reacción que produjo el considerar como “barroco” a Barragán en un texto anterior del 8 de noviembre titulado “Chile, Carpentier y Barroco”, realiza un crítico paseo rasante por la obra del maestro azteca, donde plantea, no exento de polémica, que tanto él como su arquitectura reúnen todas las características de lo que Alejo Carpentier desarrolló en sus tesis sobre lo barroco, que Tenreiro ya había trabajado con anterioridad y desempolvado dos semanas antes. Allí afirmaría: “La mayor dificultad que encuentra la arquitectura que desde aquí está naciendo para ser valorada correctamente por la crítica internacional e, incluso, por nuestra propia crítica, generalmente impregnada por los puntos de vista de aquella, es que no se ha terminado de entender, como si se ha hecho en el caso de la literatura por ejemplo, que ella nace en un continente que piensa, que se sitúa en el mundo en términos barrocos. Y la mejor arquitectura que en nuestro continente se ha producido, ha surgido de personalidades cuya manera de verse a sí mismos y al mundo en general es rotundamente barroca. Barroco es Niemeyer, lo fue Barragán, el del aparente despojo, y nuestro Villanueva. (…) …porque todos estamos sumergidos en un continente de naturaleza barroca. (…) Y sobre eso habla Carpentier: ‘¿Y por qué América Latina es la tierra elegida por el barroco? Porque toda simbiosis, todo mestizaje, engendra un barroquismo… la conciencia de ser otra cosa, algo nuevo, de provenir de una simbiosis y de ser criollo. El espíritu criollo en sí mismo, es un espíritu barroco’… Conviene no olvidarlo”.

Ello le permite a Tenreiro concluir el 22 de noviembre  que “… Barragán no puede tener seguidores sino imitadores (…) En él se produjo una síntesis azarosa, personal, como la que se produjo en Villanueva y en Niemeyer, que crearon lenguajes opuestos. Y lo personal e irrepetible se aleja del ideal clásico. Es barroco.” Dejamos hasta aquí el repaso de este sustancioso día esperando origine, como lo ha hecho en nosotros, la curiosidad y ganas por conocer un poco más acerca de tópicos que directa o indirectamente nos atañen. Feliz domingo.

ACA

Procedencia de las imágenes

  1. https://elpais.com/cultura/2021-07-13/oliver-stone-desmonta-la-version-oficial-del-asesinato-de-jfk-con-los-documentos-gubernamentales-desclasificados.html

2. https://www.bekia.es/realeza/fotos/galerias/familia-real-espanola-imagenes/ceremonia-coronacion-juan-carlos-rey-espana-1975/

3, 4, 6, 9, 13 y 14. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

5. https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/santa-cecilia/0279e4b9-f701-44dc-8129-27b1201d8054

7. https://thebeatles.fandom.com/es/wiki/With_the_Beatles y https://es.wikipedia.org/wiki/The_Beatles_(%C3%A1lbum)

8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

10. https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Barrag%C3%A1n y https://catalogo.artium.eus/dossieres/exposiciones/premios-pritzker-viaje-por-la-arquitectura-contemporanea/pedregal-de-san

11. https://www.10decoracion.com/la-casa-barragan/foto-49/

12. https://www.epdlp.com/arquitecto.php?id=12

TAL DÍA COMO HOY…

… 4 de octubre, coinciden una serie de acontecimientos, nacimientos, decesos, celebraciones y circunstancias que, seleccionados con cierta aleatoriedad, aprovecharemos para realizar una ecléctica nota que nos alejará y acercará de nuestros temas habituales, licencia que nos damos aprovechando el “quédate en casa” provocado por la pandemia.

1. Izquierda: San Francisco de Asis por Bartolomé Esteban Murillo (entre 1645 y 1650). Derecha: Porciúncula, Umbria, Italia

La primera escala en nuestro recorrido la haremos en 1226. Aunque el día antes (3 de octubre) se registra su fallecimiento en su pueblo natal (Assisi, Umbria, Italia), es al canonizarlo en 1228 que el papa Gregorio IX decreta el 4 de octubre como el día en que se rememora a San Francisco de Asís, quizás el más ecuménico dentro del santoral de la Iglesia Católica y una de las grandes figuras de la espiritualidad en la historia de la cristiandad. Según sus biógrafos, Giovanni di Pietro Bernardone (su nombre de pila) nace en 1182 y pasa de ser el hijo de un rico comerciante a vivir bajo la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios, por lo que fue conocido como “el pobrecillo de Asís”. Funda en 1209 la Orden Franciscana o Primera Orden; en 1212 una Segunda Orden conocida como Hermanas Clarisas; y hacia 1221 una tercera conocida como orden seglar, todas surgidas bajo la autoridad de la Iglesia Católica en la Edad Media. Es en torno a la pequeña iglesia de Porciúncula hoy incluida dentro de la Basílica de Santa María de los Ángeles, ubicada en el municipio de Asís, conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2000, donde comenzó el movimiento franciscano.

La vida religiosa de Francisco de Asís fue austera y simple, por lo que animaba a sus seguidores a hacerlo de igual manera, actitud que no fue aceptada por algunos miembros de la orden. Debido a su amor por la naturaleza se lo conoce en todo el mundo como el santo patrono de los animales y el medio ambiente, razón por la que en 1929, el 4 de octubre también fue declarado Día Mundial de los Animales, por iniciativa de la Organización Mundial de Protección Animal en congreso celebrado en Viena, lo que animó al papa Juan Pablo II a declarar en 1980 a San Francisco de Asís patrono de los animales y de los ecologistas, momento a partir del cual esta celebración tomó más auge a nivel mundial, celebrándose en muchos países con la «bendición de las mascotas».

2. Giovanni Battista Piranesi. Grabados. Izquierda: Vistas de Roma. Panteón de Agripa. Derecha: Antichità romane (1750-53). Templo de Cástor y Pólux
3. Giovanni Battista Piranesi. Grabados. Le Carceri d’Invenzione, 1745-1760

En una segunda parada, aproximándonos más a nuestros temas de interés, se recuerda que el 4 de octubre de 1720 nace en Mogliano Veneto (cerca de Treviso, Italia), Giovanni Battista Piranesi (fallece en 1778), arqueólogo, arquitecto, investigador y grabador que, según sus biógrafos, es reconocido porque “realizó más de 2000 grabados de edificios reales e imaginarios, estatuas y relieves de la época romana así como diseños originales para chimeneas y muebles”.

Piranesi, quien estudió arquitectura en Venecia con su tío materno Matteo Lucchesi, apenas llegó a ejercer la profesión, destacando fundamentalmente por su obra como grabador la cual desarrolla en Roma sumada a su pasión por la arqueología. Allí “combinando afán descriptivo y fantasía, Piranesi levantó acta de las ruinas romanas y de los hallazgos que se iban produciendo. (…) Sus primeros grabados fueron vistas de la ciudad, destinadas a guías ilustradas. En 1743 publicó su primera gran serie de estampas, Prima Parte di Architettura e Prospettiva. Elaborada con apenas 23 años, desvela ya su maestría como grabador y su inventiva.”.

Piranesi, cuyas reproducciones e interpretaciones de antiguos monumentos romanos supusieron una importante contribución para la formación y desarrollo del neoclasicismo, cuenta entre una de sus primeras y más renombradas colecciones de grabados las conocidas como “Prisiones” (Carceri d’Invenzione, 1745-1760),  “donde transformó las ruinas romanas en fantásticos y desmesurados calabozos dominados por enormes y oscuros pasadizos, empinadas escaleras a increíbles alturas y extrañas galerías que no conducen a ninguna parte. Estos grabados ejercieron una enorme influencia en el romanticismo del siglo XIX, jugando también un destacado papel en el desarrollo, ya en el siglo XX, del surrealismo e incluso en los decorados para el cine de terror”. Por tal razón, el trabajo de Piranesi y su figura ha tenido importante trascendencia prácticamente hasta nuestros días.

4. Izquierda: Francisco Narváez. Derecha: Francisco de Asís Cabrero Torres-Quevedo

Otras dos figuras nacen un 4 de octubre y ambas llevan el nombre del santo a quien se le dedica el día: en 1905 lo hace en Porlamar (Isla de Margarita) el importante artista plástico venezolano Francisco José Narváez Rivera (fallece en 1982); y en 1912, en Santander, Francisco de Asís Cabrero Torres-Quevedo (fallece en 2005), una de las figuras principales de la arquitectura española de la segunda mitad del siglo XX.

5. Francisco Narváez. Izquierda: Fuente del Parque Carabobo, Caracas (1934). Derecha: Mural “La Medicina” (1950), entrada del Instituto de Medicina Experimental, Ciudad Universitaria de Caracas
6. Francisco Narváez. Izquierda: “El atleta”, Estadio Olímpico (1951), Ciudad Universitaria de Caracas. Derecha: “La Educación”, Instituto Anatomopatológico (1950), Ciudad Universitaria de Caracas

Narváez, hijo del ebanista, maestro de obras y restaurador José Lorenzo Narváez y de Vicenta Emilia Rivera, ambos margariteños, se trasladó aún adolescente a Caracas, donde comenzó a estudiar en los años 20 del siglo XX en la Academia de Bellas Artes los rutinarios cursos de enseñanza pictórica.

Su biografía recoge, por un lado, que “en 1928 embarcó hacia París, donde acudiría a la Academia Julian y establecería nexos con el movimiento de Montparnasse, del cual le influenciaron poderosamente Modigliani, Raoul Dufy y Moisés Kisling”; y, por el otro, que cuando “regresó a Caracas en 1931, nadie entendía su arte, porque era demasiado violento; por su parte, el artista no hizo concesiones de ningún orden, porfiado como lo fue siempre, creando por primera vez en Venezuela un lenguaje escultórico propio, asociado a las raíces nacionales, exaltando y valorando la belleza de sus elementos étnicos.”

En 1939, Narváez viajó a Nueva York por encargo del gobierno para la decoración del Pabellón de Venezuela en la Feria Mundial de esa ciudad, para la cual ejecutó 5 tallas monumentales en caoba entre ellas Café y Frutas (actualmente en el Liceo Andrés Bello) y Perlas y Cacao (en el Liceo Fermín Toro). A partir de 1940, expone regularmente en los salones oficiales de arte de Caracas. En 1948, obtiene el Premio Nacional de Pintura en el IX Salón Oficial de Arte Venezolano.

La relación de Narváez con la arquitectura y en particular con Carlos Raúl Villanueva nace cuando éste le empieza a solicitar obras escultóricas para los proyectos que empezó a emprender a partir de la década de los años 30 y 40: la fuente del Parque Carabobo (1934), los relieves de las fachadas de los museos de Bellas Artes (1938) y Ciencias Naturales (1939), y para el acceso de la Escuela “Gran Colombia” -hoy Grupo Escolar Francisco Pimentel- (1939), así como el grupo de piezas para la fuente de la Plaza O’Leary, en El Silencio, conocida como «Las Toninas» (1943); todas ellas en la ciudad de Caracas.

Posteriormente, entre 1949 y 1952, ejecuta hasta 12 obras para la Ciudad Universitaria de Caracas en el marco de la “síntesis de las artes”, entre las que destacan:  las esculturas “La Educación”, Instituto Anatomopatológico (1950), “La Ciencia”, Instituto de Medicina Experimental (1950), “El atleta”, Estadio Olímpico (1951) y “La cultura”, Plaza del Rectorado (1954); los murales “Cristo”, capilla del Hospital Clínico (1950), “La anatomía”, entrada del Instituto Anatomopatológico, (1950) y «La Medicina» entrada del Instituto de Medicina Experimental(1950); y el relieve “Formas”, biblioteca Henri Pittier del Jardín Botanico (1956).

De acuerdo al artículo elaborado por Alfredo Boulton Pietri para el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar “en el campo de la escultura, él fue quien inició una manera de ver totalmente apartada de cuanto anteriormente había existido en Venezuela. El arte de la escultura adquiere una nueva etapa y un nuevo sentido con Narváez y después de Narváez. La escultura se vuelve verdadero arte en manos suyas al crear otra dimensión, totalmente distinta a la que los artistas venezolanos habían previamente aprendido en Europa. Es el primer escultor venezolano en romper con todas las reglas académicas ya desgastadas. Con él la escultura alcanza una altura y una posición que no se habían conocido antes en Venezuela. Se valió de la rica variedad de las maderas del país y fue el primero también en hacerlo en gran escala, con las piedras nativas: las de Cumarebo y Araya. En más de un sentido, le dio una nueva valoración y un sitial a la escultura nacional. Objeto de varios homenajes y reconocimientos, representó a Venezuela junto con Héctor Poleo, en los segundos encuentros internacionales de Arte Contemporáneo, celebrados en el Grand Palais de París (1979). Ese mismo año, se inauguró en Porlamar el Museo de Arte Contemporáneo Francisco Narváez, para el cual el artista donó una serie de sus obras (35 esculturas, 11 pinturas y varias serigrafías). En 1981 ejecutó para la empresa Lagoven S.A. la escultura monumental Gran volumen para la planta de Amuay y, en 1982, terminó una de sus últimas obras, la escultura monumental Armonía de volúmenes y espacio, ejecutada para la C.A. Metro de Caracas.”

7. Tres edificios de Francisco de Asís Cabrero Torres-Quevedo. Izquierda: Casa Sindical (hoy Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad), Madrid. 1949. Derecha arriba: Escuela Nacional de Hostelería (1958-59). Derecha abajo: Pabellón de Cristal de la Casa de Campo (Madrid, 1964)

Francisco de Asís Cabrero, habiendo dado muestras desde niño de gran facilidad para el dibujo, se traslada de su tierra natal a Madrid en 1930 para estudiar la carrera de Arquitectura e ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Se gradúa de arquitecto, afectado por la interrupción causada por la Guerra Civil, en 1942. Durante ese intervalo de 12 años aprovechó para viajar a Italia, visitar Milán y Roma, conocer la Roma antigua y la cultura italiana del momento tomando contacto con la arquitectura de Giuseppe Terragni. Al volver, entró en el estudio del arquitecto vasco Eduardo Olasagasti y en el departamento técnico de la Obra Sindical del Hogar (OSH).

Según se recoge en el artículo dedicado a Cabrero por el Diccionario de la Real Academia de la Historia preparado por Pilar Rivas Quinzaños, “la pintura y su necesidad de conocer el mundo fueron sus grandes aficiones que, unidas a la Arquitectura, marcaron toda su vida. Viajero incansable, recorrió medio mundo para estudiar, dibujar y fotografiar las culturas más remotas y tener contacto directo con las obras y los arquitectos más famosos del momento. Todas esas experiencias adquiridas durante una parte importante de su vida le llevaron a escribir sus Cuatro Libros de Arquitectura, que no fueron publicados hasta 1990”.

Una vez graduado, Cabrero se mantiene vinculado por muchos años con la OSH donde llegó a ser nombrado como jefe del Departamento Técnico y bajo su dirección se redactó y aprobó una legislación complementaria para realizar proyectos de vivienda social. Allí  realizó uno de sus primeros trabajos: “el Grupo Virgen del Castañar, un conjunto de trescientas cincuenta viviendas protegidas en Béjar (Salamanca), realizado para la OSH (1942), en donde ya aparece la esencia de su arquitectura: la cuadrícula, la desornamentación, limpieza de materiales, las estructuras vistas y su concepción neoplasticista”.

A partir de 1945 interviene en la fase III del Grupo de edificios de viviendas protegidas Virgen del Pilar, en Madrid en el barrio de Prosperidad y en 1949 realiza los dúplex de la IV fase, un bloque de viviendas protegidas en la calle Quintiliano también en Madrid (1949). Junto con Rafael Aburto, ganó en 1949 el primer premio del concurso para edificio de la Delegación Nacional de Sindicatos en Madrid, más conocido como Casa Sindical (hoy Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad) frente al Museo del Prado, el primer edificio moderno construido a instancias del gobierno franquista tras la Guerra Civil, que se convertiría en su obra más conocida.

Rivas Quinzaños apuntará: “La década de 1950 fue para el arquitecto una época de investigación en las formas y en los materiales que desembocó en su etapa de arquitectura de hierro, como ha establecido Ruiz Cabrero. Así, la vivienda como objeto de reflexión fue una de sus mayores preocupaciones. (…) Otro tema de investigación fueron las formas geométricas puras. Un ejemplo es: Forma Conmemorativa (1950), dos aspas situadas frente al mar que nunca se construyó. En cambio en su propuesta para el concurso Monumento a Calvo Sotelo (1955) eligió dos grandes triángulos rojos encontrados por sus lados mayores. (…) Una faceta poco conocida son sus trabajos como urbanista. En 1961 fue nombrado director técnico de la Gerencia de Urbanización del Ministerio de la Vivienda, en cuyo puesto permaneció hasta 1968, colaborando directamente con Pedro Bidagor Lasarte, desarrollando y gestionando una serie de polígonos residenciales por toda la geografía española”.

La mayor parte de la obra de Cabrero se sitúa en Madrid o sus alrededores. Destacan entre otros, sumados a los ya mencionados, el edificio del periódico Arriba (Paseo de la Castellana, 222, Madrid, 1962), el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo (Madrid, 1964) y el Ayuntamiento de Alcorcón (1973). También es obra suya la ampliación del Parque Sindical que albergó desde entonces la piscina más grande de Europa. Su último trabajo, llevado a cabo con su hijo José Cabrero y Carlos de Riaño data de 1990 y es la remodelación de la Casa del Pastor, edificio de viviendas en la calle Segovia de Madrid. Por esa casa recibieron el Premio del Colegio Oficial de Arquitectos 1990, año en el que Cabrero también recibió la Medalla de Oro de la Arquitectura, otorgada por el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España.

8. José  Plecnik. Arriba derecha: Iglesia de San Miguel, Liubliana (1937-1940). Abajo izquierda: Puerta de esclusa de Liubliana (1939-1943). Abajo derecha: Iglesia del Sagrado Corazón, Praga (1928-1932)

Un 4 de octubre pero de 1992 Oscar Tenreiro, desde la página de arquitectura que compartía con Francisco Sesto en El Diario de Caracas, nos puso en contacto a través de “El poderoso lenguaje de José  Plecnik” con la figura un tanto oculta para el mundo y desconocida en nuestro país del más importante arquitecto esloveno del siglo XX, en momentos en que su tierra natal daba los primeros pasos luego de independizarse en 1991 de esa federación que durante la mayor parte del siglo XX se llamó Yugoslavia, término que describió genéricamente a varias entidades políticas que existieron sucesivamente en la parte occidental de la península balcánica en Europa. Cabe destacar que Eslovenia se separa tal y como se recoge de Wikipedia “tras un conflicto armado relativamente corto denominado Guerra de los diez días (que fue la primera guerra de la disolución de Yugoslavia), en la que se opuso al ejército de la antigua federación yugoslava. Por aquel entonces, ya era el país más desarrollado de aquella federación. (…) Cultural e históricamente, Eslovenia gravita hacia Italia, Austria y Alemania (cultura católica y protestante). A lo largo de la historia, Eslovenia siempre fue parte de los imperios, reinos, etc. de Europa central y nunca ha sido parte de los cuerpos políticos que gobernaron la mayoría de los Balcanes, por ejemplo del Imperio Romano de Oriente (iglesia ortodoxa) y el Sultanato de Turquía (islam).”

José Plecnik (Jože Plečnik, Ljublana 1872- Trnovo 1957) a quien Tenreiro se antoja “comparar con Antoni Gaudí” porque al igual que éste “resumió el alma de su pueblo, la sensibilidad de la tierra donde nació, a través de una arquitectura fuerte, nueva, inédita, original”, es definido en tono más nacionalista y algo exagerado por Wikipedia como “arquitecto esloveno que trabajó en Viena, Belgrado, Praga y Liubliana. Considerado el Arquitecto Nacional esloveno, quiso hacer de su arte un instrumento al servicio de la afirmación de la identidad eslovena frente a la cultura germánica dominante en el Imperio austrohúngaro”.

Hace bien Tenreiro en ubicar a Plecnik generacionalmente (con diferencia de pocos años) junto a Frank Lloyd Wright, Lutyens, Hans Poelzig, Peter Behrens, Charles Rennie Mackintosh y Van de Velde, formando parte “de una generación que rompió brechas a favor de la arquitectura moderna”. También en señalar que habiendo estudiado en Viena con Otto Wagner, al regresar a su país fue considerado “como el creador de Ljublana de entreguerras y aunque su fama rebasó las fronteras de su ciudad y se extendió por la Yugoslavia de entonces, fue ignorado por el resto de Europa, desconocido por los historiadores más importantes, hasta el momento de su redescubrimiento, que culminó con una gran exposición retrospectiva hace unos años en el Centro Pompidou”. Penalidad que Plecnik debió pagar por pertenecer a “un país periférico y socialista del cual nadie esperaba algo demasiado interesante”.

A la exposición del Centro Georges Pompidou  en 1986 instalada al año siguiente (1987) en la sala del Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo de Madrid, y que también llegó a Milán, Nueva York y Munich, se sumaron la organizada en 2017 para los 145 años desde el nacimiento y 60 años desde el fallecimiento de Plecnik por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), otra en 2018 que se abrió primero en la Sala de Exposiciones y patio del Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia (CTAV) y luego en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Valencia titulada “Plečnik (1872-1957): el arquitecto de la Liubiliana, Praga y Viena (la casa Zacherl)”, siendo la más reciente “Plecnik e il Sacro. Jože Plečnik, architetto e designer sloveno (Plečnik y lo Sagrado. Jože Plečnik, arquitecto y diseñador esloveno) abierta el 2019 en los Muesos Vaticanos, Roma.

Al redescubrirse a Pletnik ante el mundo en 1986 arquitectos como Robert Venturi, James Stirling, Álvaro Siza o Hans Hollein se interesaron en su obra olvidada por el movimiento moderno de los años veinte al no utilizar un lenguaje internacional y nuevo, sino otro basado en elementos regionales, viendo en ella un marcado sesgo de posmodernidad. Damian Prelovsek, conocedor como pocos de su obra, destaca de Pletnik sus formas clásicas mediterráneas y tradicionales, su consideración ética de la arquitectura, su compromiso con Eslovenia y el sentimiento nacional y su profunda religiosidad. Autor de proyectos de iglesias y cementerios y de objetos religiosos, se le ha comparado (compartiendo apreciación con Tenreiro) con Gaudí, por su trabajo artesano y místico, así como el empleo de formas modernistas en la decoración.

Sus obras maestras son, además de la transformación del centro de Ljublana, la casa Zacherl, en Viena (1903-1906); la biblioteca de la universidad de Liubliana (1928-1930); la transformación del castillo de Praga (1921-1937) y la iglesia del Sagrado Corazón de Praga (1928-1933).

9. Izquierda: el Sputnik, primer satélite artificial de la Tierra puesto en órbita por la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. Derecha: la cantante estadounidense de rock y blues Janis Joplin fallecida el 4 de octubre de 1970.

Para cerrar nuestro paseo por el 4 de octubre mencionaremos que también se conmemora un año más de la puesta en órbita en 1957 por parte de la Unión Soviética del Sputnik, el primer satélite artificial de la Tierra; y otro aniversario (el nº 50) de la muerte en 1970 de la cantante estadounidense de rock y blues Janis Joplin. Considerada por la crítica especializada una de las mejores y más influyentes artistas de todos los tiempos y la primera mujer estrella del rock and roll, Joplin se sumó en su momento al “Club de los 27”, grupo de músicos populares que fallecieron a la edad de 27 años, conformado inicialmente por Robert Johnson, Brian Jones, Jimi Hendrix y Jim Morrison al que se agregaron más recientemente Kurt Cobain y Amy Winehouse. Joplin falleció en Los Ángeles por una sobredosis accidental de heroína en circunstancias confusas.

10. Aguacero propio del día de San Francisco conocido como «el cordonazo»

Si por casualidad en estos días han notado que el tiempo se encuentra alterado con lluvias torrenciales acompañadas de truenos y descargas eléctricas, no olviden que estamos en pleno “cordonazo” de San Francisco, fenómeno cuyo epicentro es el 4 de octubre. Tradicionalmente en estas fechas después de la gran tormenta finaliza la temporada de lluvias (o invierno) en nuestro país. Claro, eso era cuando el clima era predecible.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_As%C3%ADs

2 y 3. https://es.wikipedia.org/wiki/Giovanni_Battista_Piranesi

4 izquierda. https://www.ascasogallery.com/artist/francisco-narvaez-2/?lang=es

4 derecha. http://www.arquimagazine.com/5934/francisco-de-asis-cabrero/

5 izquierda. https://www.globovision.com/article/en-fotos-narvaez-el-escultor-de-virtudes

5 derecha. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Mural_de_Francisco_Narv%C3%A1ez,_UCV_002.JPG

6 izquierda. https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:UCV_2015-400_Francisco_Narv%C3%A1ez_1951,_El_Atleta.JPG

6 derecha. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:UCV_2015-261c_Francisco_Narv%C3%A1ez_1950,_La_educaci%C3%B3n.JPG

7. http://www.arquimagazine.com/5934/francisco-de-asis-cabrero/

8. https://www.visitljubljana.com/es/visitantes/explorar/things-to-do/turismo/articulo/la-liubliana-de-plecnik/ y https://es.wikipedia.org/wiki/Iglesia_del_Sagrado_Coraz%C3%B3n_(Praga)

9 izquierda. https://es.wikipedia.org/wiki/Sputnik_1

9 derecha: https://www.elmundo.es/loc/celebrities/2020/09/26/5f6cc1defc6c8350558b45b2.html

10. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

TAL DÍA COMO HOY…

… un 9 de agosto de 1945, hace 75 años, en Nagasaki (Japón), Estados Unidos realiza la segunda detonación de una bomba atómica contra civiles en la historia.

1. Explosión nuclear en Nagasaki. 9 de agosto de 1945. Foto tomada desde uno de los B-29 que efectuaron el ataque.

Habían transcurrido apenas tres días desde el ataque a Hiroshima cuando la fuerza aérea de los Estados Unidos llevó a cabo un segundo bombardeo en este caso sobre la ciudad de Nagasaki, la cuarta en importancia del Japón para la época y bastión histórico del catolicismo en ese país. Las circunstancias que rodearon ambos hechos, el poder destructivo y características de los artefactos explosivos, el número de víctimas y demás pormenores han hecho de la comparación entre lo ocurrido entre una y otra ciudad objeto de innumerables estudios, artículos de prensa y publicaciones de todo tipo. Lo cierto es que son escalofriantes las fotografías que recogen tanto el momento mismo en que se producen las detonaciones en el aire a una distancia de medio kilómetro del objetivo, como las secuelas que, traducidas en devastación de lo construido en 5 kilómetros a la redonda, están asociadas a un total aproximado de entre 140 a 150.000 víctimas en Hiroshima y entre 70 y 80.000 en Nagasaki sin contar heridos y afectados por las emanaciones radiactivas. Es así como las imágenes de la explosión ocurrida el pasado martes 4 de agosto en el puerto de Beirut, capital del Líbano, han traído a la memoria y permitido hacer comparaciones, salvando todas las distancias, con lo acontecido en Japón hace tres cuartos de siglo en cuanto a la potencia destructiva y composición de los artefactos o sustancias que se detonaron en cada caso.

2. Izquierda: ‘Little Boy’, la bomba atómica que destruyó Hiroshima. Derecha: Bomba atómica Fat Man lanzada sobre la ciudad japonesa de Nagasaki.
3. Una flecha marca el punto sobre el que estalló la bomba arrojada en Nagasaki.

Más allá de que ya se sabe que la bomba de Hiroshima (“Little Boy”) estaba compuesta fundamentalmente de uranio y la de Nagasaki (“Fat Man”) de plutonio, que ambas medían aproximadamente 3 metros de largo y pesaban más de 4 toneladas y que la primera detonó con una potencia de aproximadamente 15 kilotones de TNT mientras la segunda alcanzó poco más de 20, amén de que la diferencia devastadora de cada una estuvo asociada con las condiciones topográficas de cada ciudad (saliendo perjudicada en este rubro la llana Hiroshima), lo cierto es que Nagasaki, la última ciudad del mundo en haber experimentado un ataque nuclear que a su vez condujo a la rendición del Japón como epílogo de la Segunda Guerra Mundial, siempre ha quedado a la sombra de Hiroshima a la hora de recordar tan nefasta efeméride dentro de la historia de la humanidad. Como señala el autor estadounidense Greg Mitchell, nadie ha escrito un best-seller llamado «Nagasaki» ni ha hecho una película titulada Nagasaki, Mon Amour. Incluso la histórica visita de Barack Obama a Japón en 2016, cuando se convirtió en el primer presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial en acercarse a Hiroshima, no incluyó a Nagasaki en el itinerario.

Sin embargo, la frialdad con que fueron programados los ataques y la selección cuidadosa de los objetivos, que hicieron de la población japonesa conejillos de indias en el avance de una serie de investigaciones dentro de la denominada era nuclear, que incluso contemplaban la realización de una tercera incursión por si no eran suficientes las dos primeras para doblegar a las fuerzas militares japonesas, permitió en su momento a Telford Taylor (fiscal jefe en los Juicios de Nuremberg) sugerir para estos bombardeos y sus responsables igual tratamiento en cuanto a crímenes de guerra que los seguidos a miembros destacados del régimen nazi entre noviembre de 1945 y octubre de 1946.

El renacer de Hiroshima y Nagasaki después de la tragedia debió esperar a que fraguara a partir de 1960 lo que se ha llamado el “milagro económico japonés”, cuya duración sostenida duró hasta finales de la década de 1980. Entre 1945 y 1960 transcurrieron 15 años en los cuales las consecuencias de la derrota asociada a los bombardeos, sumadas a la ocupación de las fuerzas estadounidense de su territorio al mando del general Douglas MacArthur con el objetivo de evitar que Japón se convirtiera de nuevo en amenaza, a la consecuente desmilitarización, al cierre de fábricas de material bélico, al regreso forzado de seis millones de repatriados desde las ex colonias niponas y al pago de indemnizaciones de guerra, hicieron que el país perdiera el 42% de la riqueza nacional y el 44% de la capacidad industrial. De hecho, la ocupación norteamericana no permitió en los primeros años la reparación de los daños, ni la elaboración de una política estratégica para la reconstrucción económica.
Constituida en una monarquía parlamentaria con separación de poderes desde 1947 y convertidos los Estados Unidos, paradójicamente, en su principal cliente comercial, es finalmente la guerra de Corea el detonante que impulsa el despegue económico japonés. En aquel momento Japón reactivó buena parte de su industria pesada con el apoyo de y para a la vez apoyar a los Estados Unidos en dicha conflagración.

4. Kenzo Tange. Izquierda: Vista aérea del Gimnasio Nacional Yoyogi (Gimnasio Nacional de Tokio), Tokio, 1961-1964, Juegos Olímpicos de 1964. Derecha: fotografia aérea del conjunto de Expo Osaka 1970

En Wikipedia encontramos lo siguiente: “En la década de 1960 Japón superaba a todas las naciones de Europa Occidental en el producto nacional bruto, y seguía a Estados Unidos como potencia industrial mundial. La economía japonesa ocupó el primer puesto mundial por su tasa de crecimiento en 1964. Los XVIII Juegos Olímpicos se celebraron en Tokio, lo que supuso una mejora de sus infraestructuras. (…) La Exposición Mundial de Osaka, que tuvo lugar en 1970, demostró que el país había restablecido su posición en el comercio internacional: en 1971 Japón era el tercer país exportador más importante del mundo, después de Estados Unidos y de Alemania Occidental, y el quinto en importaciones”.

La arquitectura japonesa también se benefició de este repunte para darse a conocer internacionalmente. Así, en medio de la crisis que llevó a la disolución de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna (CIAM) luego de la celebración en 1959 del último encuentro en Otterlo (Holanda), Kenzo Tange, invitado por los integrantes del Team X (convocantes del Congreso), presentó allí su proyecto del Ayuntamiento de Tokio y las oficinas de la Prefectura de Kawaga, de 1958, para debatir con los arquitectos europeos acerca de la tradición, sosteniendo que para conseguir un equilibrio entre tecnología y humanidad en el diseño de las ciudades, los arquitectos no deberían mirar atrás, rechazando todo intento de parte de Peter Smithson y Ernesto N. Rogers de asociar su arquitectura a las formas tradicionales japonesas. También es Otterlo el lugar donde, sin adquirir aún ese nombre, se presentan en sociedad las ideas que darán origen al grupo metabolista ya que allí Tange también muestra tres proyectos de Kiyonori Kikutate, de 1958: el primero, la Sky House (su propia vivienda) organismo vivo que se adapta a la familia que lo ocupa; el segundo la Towered–shaped City cuya estructura principal consistía en un cilindro de hormigón de trescientos metros de altura que alojaría la infraestructura de una ciudad completa; y el tercero Marine City, una auténtica ciudad flotante moviéndose por el mar. Será un año más tarde (1960), cuando estaban en los preparativos de la World Design Conference (WDC), que se celebraría en Tokio, que Junzo Sakakura, Kunio Maekawa y el propio Kenzo Tange funden lo que se conoce como “metabolismo”, incorporándose casi de inmediato Takashi Asada, Noboru Kawazoe y Noriaki Kurokawa reclutando después a Masato Otaka, Kiyonori Kikutate, Kenji Ekuan y Kiroshi Awazu.

Tange quien creció en Osaka y realizó parte de su formación escolar en Hiroshima, desarrolló justamente para esta ciudad entre 1949 y 1956 el master plan que orientaría su reconstrucción luego de la devastación acaecida en 1945, lo cual marca su primer gran éxito profesional previo a su internacionalización como arquitecto, que tendrá en los ya citados XVIII Juegos Olímpicos de Tokio (1964) y en la Exposición Mundial de Osaka (1970) dos momentos estelares. Vale recordar también que Tange fue invitado en 1951 por los organizadores del CIAM a su octava reunión realizada en Hoddesdon, donde contribuyó con su visión personal al tema general “El centro urbano” o “El corazón de la ciudad”.

5. Hiroshima. Vista aérea del lugar destruido por la bomba donde se construyeron el Parque de la Paz y el Centro de la Paz (1949) de Kenzo Tange
6. Kenzo Tange. Hiroshima Peace Center Memorial Hall, 1994

En Hiroshima, proyectaría Tange justo en la zona más afectada por el bombardeo (la T que forma la intersección de los puentes sobre los ríos Motoyasu y Honkawa) el Parque de la Paz y el Centro de la Paz (1949), obra esta última que ofrece claros indicios de la influencia de Le Corbusier y evoca, cargada de simbología, a la reflexión sobre los desastres de la guerra moderna. Posteriormente (1994) Tange diseñará en el interior del Parque otro interesante edificio, en este caso semi-enterrado y de planta circular: el Hiroshima Peace Center Memorial Hall que contiene testimonios y otros datos sobre el evento a los que el visitante puede acceder mediante dispositivos multimedia.

7. Nagasaki. Arriba y centro: la ciudad antes y después de la bomba. Abajo: Zona de impacto de la bomba y los monumentos, museos y parques que conmemoran este trágico evento.
8. Izquierda: Nagasaki. Estatua en el Parque de la Paz del escultor Seibou Kitamura (1955). Derecha: El Salón Nacional a la Paz en Memoria por las Víctimas de la Bomba Atómica de Nagasaki, (2000-2002) diseñado por el japonés Akira Kuryu

En lo particular, la zona de Nagasaki donde detonó la bomba, a diferencia de Hiroshima donde quedaron algunos edificios en pie, fue totalmente devastada en 1945. De lo que se recoge en Wikipedia, inicialmente el blanco elegido para lanzar el artefacto explosivo “era Niigata, pero estaba lloviendo; se cambió a Kokura, pero había niebla espesa y no se pudo ubicar, y a falta de combustible y con la misión en peligro, Charles Sweeney se decidió finalmente por Nagasaki, el último blanco alternativo. (…) Al llegar, el avión encontró un cerrado techo de nubes, ante lo cual tenía que decidir si la arrojaba o volvía. Finalmente, se decidió el bombardeo por radar”. Eran las 11:02 horas del 9 de agosto de 1945.

Al igual que en Hiroshima, la ciudad de Nagasaki definió un área monumental con el fin de recordar a sus muertos y como oportunidad para alzar la voz por la paz mundial. Fue establecido en 1955 muy cerca del hipocentro de la explosión donde le elevaban los restos de un muro de hormigón de la Catedral de Urakami, la iglesia más grande en Asia oriental en el momento, la cual fue reconstruida totalmente en 1959.
En el extremo norte del parque está la Estatua de la Paz de 10 metros de altura creada por el escultor Seibou Kitamura e inaugurada el 1 de abril de 1955, una obra llena de significado al igual que el Salón Nacional a la Paz en Memoria por las Víctimas de la Bomba Atómica de Nagasaki (2000-2002), diseñado por el japonés Akira Kuryu, obra de arte serena y austera que busca rendir tributo a las vidas perdidas en la explosión atómica, pero además ofrece un ambiente espiritual que evoca a la reflexión sobre la tragedia de la guerra y el valor de la paz.

Arata Isozaki, nacido en Oita, en la isla de Kyushu (sur), en 1931, a medio camino entre Hiroshima y Nagasaki, discípulo de Tange en la Universidad de Tokio en momentos en que éste crea allí un “laboratorio urbano” que luego adoptará su apellido (1946), en una entrevista publicada a raíz de la obtención del Premio Pritzker el año 2019, confesaba cómo los efectos de la Segunda Guerra Mundial marcaron su vida y su trayectoria profesional como arquitecto y en particular la destrucción provocada por las bombas atómicas lanzadas sobre las dos poblaciones, fue lo que le hizo plantearse cómo reconstruir los hogares y las ciudades y actuar con insistencia en torno al tema del vacío en arquitectura.

Lo cierto es que, mas allá de los kilotones de TNT traducidos en uranio o plutonio, o sus kilométricas nubes en forma de hongo, las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki significaron una tragedia que aún miles de personas siguen padeciendo y que el mundo recuerda con estupor.

Cada 6 y 9 de agosto, en ambas ciudades se vuelve a levantar la voz para insistir en la importancia de que cosas así no vuelvan a pasar, de que está prohibido olvidar.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 2 derecha. https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_las_armas_nucleares

2 izquierda y 3. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/bombardeos-hiroshima-y-nagasaki_10590/5

4 izquierda. https://catalogo.artium.eus/dossieres/exposiciones/premios-pritzker-viaje-por-la-arquitectura-contemporanea/obra-seleccionada-23.

4 derecha. https://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2011/10/el-metabolismo-japones.html

5. https://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2007/08/el-parque-de-la-paz-hiroshima.html

6. https://www.pinterest.com/pin/850828554571659672/

7 y 8 derecha. https://moleskinearquitectonico.blogspot.com/2007/09/conmemorando-la-paz-en-nagasaki.html

8 izquierda. https://es.wikipedia.org/wiki/Parque_de_la_Paz_(Nagasaki)

TAL DÍA COMO HOY…

… un 21 de junio nacen Heinrich Wölfflin (1864-1945) y Pier Luigi Nervi (1891-1979)

Heinrich Wölfflin y Pier Luigi Nervi

La coincidencia en la fecha de nacimiento, con 27 años de diferencia, entre Heinrich Wölfflin y Pier Luigi Nervi nos ha tentado a llevar adelante esta nota donde intentaremos exponer la importante influencia que ambos personajes, desde territorios muy distintos y distantes, ejercieron sobre la arquitectura así como la relación que pudiese establecerse entre ellos como referentes de primer orden en desarrollo de la disciplina a lo largo del siglo XX.

Si comenzamos por Wölfflin, quien nació en la población suiza de Winterthur proveniente de una familia acomodada, a poco que incursionamos en su biografía nos encontramos con que se trata quizá del más importante teórico con que contó la historia del arte a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Su formación la lleva adelante primero en la Universidad de Basilea (1882) donde fue alumno de Jakob Burckhardt uno de los más reconocidos historiadores del arte y la cultura del siglo XIX, completándola en Berlín y Munich entre 1883 y 1886.

Es en la Universidad de Munich donde completa sus estudios doctorales en 1888 tras defender la tesis Prolegómenos a una psicología de la arquitectura donde, bajo una fuerte influencia de ideas neokantianas, ya planteaba como condición medular del hacer histórico, el proceso de percepción artística.

Entre 1886 y 1888, mientras realiza su doctorado, Wölfflin hace una estancia en Roma y viaja a Grecia. En 1889 ya con el título de doctor regresa de nuevo a Italia, donde se relaciona en 1889 con el teórico Konrad Fiedler y el escultor Adolf von Hildebrand quienes ejercerán en él una importante influencia en la manera de ver el arte que luego será el propio Wölfflin quien la sistematizará. Más tarde (1893) tras reencontrarse con Burckhardt lo sucede en la cátedra de historia de la cultura que éste ocupara en Basilea, manteniendo una estrecha amistad reflejada en la serie de correspondencias intercambiadas entre 1882 y 1897.

Cuatro obras fundamentales dentro de la trayectoria de Heinrich Wölfflin: Renacimiento y Barroco (1888), El arte clásico (1899), Conceptos fundamentales en la historia del arte (1915, revisada en 1933) y Reflexiones sobre la historia del arte (1941)

Wölfflin publica el mismo año en que se doctora, como disertación que lo habilitaría para iniciar su carrera académica universitaria, Renacimiento y Barroco (1888). Luego El arte clásico (1899) y más tarde la que se considera su obra cimera: Conceptos fundamentales en la historia del arte (1915, revisada en 1933), en la que ya ha madurado a plenitud sus más relevantes premisas metodológicas. Finalmente, en Reflexiones sobre la historia del arte (1941), revisa y aclara algunos aspectos de sus publicaciones anteriores y rinde homenaje a su admirado maestro Jakob Burckhardt.

Es curioso reseñar, según lo que hemos podido recoger del artículo de Simón Noriega titulado “Heinrich Wölfflin y la pura visualidad”, aparecido en Presente y Pasado. Revista de Historia (2006), el hecho de que Wölfflin se autodefinía como un profesor de pocos libros y que sus escritos eran más bien consecuencia de su magisterio llegando a ser famoso por la calidad de las clases que dictaba en Basilea y su estilo pedagógico, pudiéndose afirmar que “el verdadero Wölfflin sólo se llegaba a conocer en el aula”. Se reconoce en él como “el primero a quien se le ocurrió respaldar la palabra con imágenes de obras de arte proyectadas en una pantalla en un salón a oscuras. Esta modalidad le permitía analizar y comparar cómodamente las obras a las cuales hacía referencia en sus más mínimos detalles”. Alfred Neumeyer, quien fuera su alumno en la Universidad de Munich, deja constancia a través de Noriega de sus inolvidables clases y añade: “No era un profesor de muchos adjetivos, y, en lugar de despertar sentimientos, prefería más bien las revelaciones ópticas y las comparaciones visuales. Las formas artísticas eran el fundamento de sus palabras y, así, lo visto y lo dicho, fluían simultáneamente en la clase … siempre hacía referencia a las explicaciones de la gestalt y al fenómeno óptico.”

La visión e ideario de Wölfflin, ya esbozados en su manera de ejercer la docencia, no dejan de lado el haber convivido con la época en la que Hegel y el positivismo copaban la escena: su empeño de hacer una ciencia de la historia del arte no dejan de ser reflejo de ello. Sin embargo, será la estética kantiana sumada a la influencia primero de Burckhardt y de Dilthey, y luego de Wundt, Hildebrand, Riegl, Volkelt y Fiedler y su teoría de la “pura visibilidad”, las que le permitirán a Wölfflin darle mayor cuerpo a ésta y a lo que se conoce como “formalismo visual” (Sichtbarkeit) o en otras palabras en “enfocar su estudio hacia el desarrollo ‘interior’ del arte enfatizando la forma representativa (su visibilidad) por sobre el contenido de la obra, la intención del autor o demás factores y circunstancias externas”. En tal sentido, a diferencia de Fiedler, para Wölfflin “el Formalismo no es un fin en sí mismo, no se eliminan el contenido ni los sentimientos sino que se intenta derivarlos de la forma”, diríamos siguiendo el ensayo “Formalismo: H. Wölfflin”, publicado en el blog CAMUSISIFO el 21 de septiembre de 2012.
Rondando las tesis formalistas se encuentran los conceptos de Einfühlung (Teoría de la Empatía) y Kunstwollen (acuñado por Riegl como “voluntad artística” o voluntad de forma). Wölfflin, convencido de que la evolución de las formas, tanto es su aspecto interno como externo, se hallan íntimamente vinculados, predicaba la necesidad de una psicología del arte entendido como fenómeno absolutamente desvinculado de la “realidad existencial” y también “… opuesto a la interpretación positivista que sobreestima las condiciones del medio (Taine) o de la técnica (Semper), Wölfflin sostiene que no es la técnica la que crea estilo, sino el sentido de la forma, que en definitiva, expresa el sentido vital de la época”.

El método formalista de Wölfflin es expuesto con toda claridad en Conceptos fundamentales en la historia del arte cuyo objetivo es indagar en torno a la configuración del estilo dejando de lado la historia de los artistas particulares, conformando una “historia del arte sin nombres”. En esta obra “Wölfflin analiza la evolución de estilos del Renacimiento (clásico) al Barroco a través de cinco pares de conceptos contrapuestos que luego se convertirán en principios universales: la evolución de lo lineal a lo pictórico, de lo superficial a lo profundo, de la forma cerrada a la abierta, de lo múltiple a lo unitario, de la claridad absoluta a la relativa a los objetos. Inspirados en un interés histórico, esto es, aprehender a través de la evolución de los estilos, el pasaje de una época a otra en tanto cambio de sentimiento fundamental o disposición espiritual, Wölfflin renuncia a la documentación bibliográfica y formula verdaderas ‘categorías formales’ (Bildformen), maneras de ver”, se afirmará en el blog ya citado.

Las cinco duplas planteadas por Wölfflin (las cuales sugerimos revisar más a fondo desde las referencias bibliográficas que hemos señalado), mantienen su vigencia y eficacia aún hoy como modelo de análisis para la pintura considerándose algo forzadas para ser aplicadas a la arquitectura (a quien siempre tuvo presente), sin que por ello dejen de ejercer un sugerente atractivo. No en vano se han hecho intentos para que ello pueda acontecer particularmente cuando se incursiona en el par “forma cerrada-forma abierta”: Wölfflin define la forma cerrada como “la representación que, con medios más o menos tectónicos, hace de la imagen un producto limitado en sí mismo, que en todas sus partes a sí mismo se refiere” (presente en el clasicismo renacentista), en tanto que la forma abierta (propia del Barroco) es al contrario, el estilo que “constantemente alude a lo externo a él mismo y tiende a la apariencia desprovista de límites, aunque, claro está, siempre lleve en sí una tácita limitación…”.

Si bien en un principio debemos convenir en que todas las arquitecturas tienden a ser formas cerradas o tectónicas por estar ello en su propia naturaleza, se podría decir que la “arquitectura tectónica”, definida por formas cerradas, se caracteriza por la importancia dada a la estructura, por la imposibilidad absoluta de desplazamiento y por el uso de formas delimitadas. Todo ello produce una sensación de plenitud, de satisfacción. Sería propio de este tipo de arquitectura el elemento geométrico y proporcionado, al igual que las formas rígidas que les confieren impresión de quietud y reposo. Por el contrario la “arquitectura atectónica”, o de formas abiertas, es la que, sin prescindir totalmente del orden, quiere dar apariencia de libertad. Juega con la irregularidad y disfruta ocultando la regla que la rige y que la arquitectura tectónica, su opuesta, gozaba en comunicar. Usa formas abiertas, aparentemente inacabadas, desprovistas de límites y que, en consecuencia, transmiten la sensación de no estar colmadas, de no estar saciadas. Son formas fluidas que parecen tomadas del mundo orgánico, formas que parecen haberse ablandado súbitamente, henchidas por una nueva vida interior.

Ahora bien cuando en su tesis doctoral Wölfflin se formula preguntas como la siguiente: “¿Cómo es posible que las formas arquitectónicas puedan expresar una emoción o un estado de ánimo?”, ya manifestaba la posibilidad de tener en la arquitectura una aliada a la hora de exponer sus ideas, por lo que no deja de tenerla en la mira en la medida que desarrolla una “historia de los estilos” independiente del contexto social, económico y religioso. Su proximidad también es fácil de reconocer a través de la obra de dos importantes historiadores, Rudolf Wittkower y, particularmente, Sigfried Giedion quienes se cuentan entre sus alumnos así como Paul Frankl su asistente luego de terminar su tesis en 1910. Por tanto a través de Giedion, autor de la esencial obra Espacio, tiempo y arquitectura (1941), clásico de la historiografía de la arquitectura moderna (que al igual que hacía Wölfflin, se encargó de actualizar hasta 1966, dos años antes de su muerte), es mucho lo que se puede extraer de la influencia de su maestro en la manera cómo el discípulo entendió e interpretó nuestra disciplina, donde la figura de Pier Luigi Nervi pese a ser ingeniero de formación, ocupa un lugar importante.

Portada del libro de Sigfried Giedion Espacio, tiempo y arquitectura (1941)

En primer lugar rescataríamos el significativo reconocimiento a Wölfflin que hace Giedion en la “Introducción” de Espacio…  cuando señala: “Como historiador del arte, soy discípulo de Heinrich Wölfflin. En nuestros contactos personales con él, así como gracias a sus prestigiosas clases, … aprendimos a comprender el espíritu de una época. (…) Wölfflin nos deleitaba comparando un período con otro; empleaba este método con la máxima eficacia tanto en su actividad docente como en sus libros… (…) Muchos de sus alumnos han tratado de emular este método de comparar estilos, pero ninguno ha alcanzado la misma profundidad y exactitud. (…) En mi primer libro, Clasicismo, tardobarroco y romántico (1922; escrito como tesis doctoral), yo también traté de seguir el método de Wölfflin. Los períodos que se comparaban eran el final del siglo XVIII y el comienzo del XIX, ambos caracterizados por el clasicismo. (…) El problema que me fascinaba era cómo se había configurado nuestra época, dónde se hundían las raíces del pensamiento de nuestros días. Este problema me ha fascinado desde el momento en que por primera vez llegué a ser capaz de razonar sobre él.”

Más adelante, Giedion señala en clara alusión a lo aprendido con Wölfflin: “El historiador, en especial el historiador de arquitectura, debe estar en estrecho contacto con las concepciones coetáneas. (…) Sólo cuando está impregnado del espíritu de su propio tiempo es cuando el historiador está preparado para detectar esos rasgos del pasado que las generaciones anteriores han pasado por alto. (…) La historia no es simplemente la depositaria de unos hechos inmutables, sino un proceso, un patrón de actitudes e interpretaciones vivas y cambiantes. (…) La historia no puede tocarse sin cambiarla.”

Así, Giedion nos hace de puente y nos abre la puerta para poder dirigir la mirada hacia Pier Luigi Nervi, ingeniero civil de profesión, nacido en Sondrio al norte de Italia muy cerca de los Alpes suizos, quien hoy estaría cumpliendo 129 años. Se formó Nervi en la Escuela de ingeniería civil de la Universidad de Boloña graduándose en 1913.

Más conocido en el mundo de la arquitectura por la interesante condición que lo colocaba como tal en virtud de la gracilidad, precisión, audacia y sutileza con que desarrollaba el cálculo y la construcción de las obras que emprendía, a Nervi se le considera un innovador en el uso del hormigón armado que él denominaba como “ferrocemento”, caracterizado por la particular disposición y uso del acero y su proporción con el concreto, con el que lograba con menos material verdaderas proezas estructurales que derivaban además en sorprendentes disminuciones en el costo de obra.

Pier Luigi Nervi. Izquierda: estadio de fútbol Giovanni Berta de Florencia -hoy Artemio Franchi- (1929-32). Derecha: hangares de Orvieto (1936-40)
Pier Luigi Nervi. Izquierda: Pequeño Palacio de Deportes, Roma (1960). Derecha: Catedral de Santa María en San Francisco (Estados Unidos) en colaboración con Pietro Belluschi (1971)
Pier Luigi Nervi. Palacio de Exposiciones de Turín (1947-1949)

Desde muy temprano, tras fundar en 1920 su propio despacho con el nombre de Societàd’Ingenieria Nervi e Nebbiosi, Nervi destaca como el calculista del estadio de fútbol Giovanni Berta de Florencia -hoy Artemio Franchi- (1929-32); los hangares de Orvieto (1936-40) para el Ejército del Aire italiano (volados por los nazis al retirarse de Italia); el Palacio de Exposiciones de Turín (1947-1949); la Sala delle Feste de Chianciano (1952); la sede de la UNESCO (1958) en París, en colaboración con Marcel Breuer y Bernard Zehrfuss; la torre Pirelli (1955-1959) en Milán, en colaboración con Arturo Danusso y Gio Ponti; el depósito de agua de la planta Fiat Mirafiori (1962); o la Catedral de Santa María en San Francisco (Estados Unidos) en colaboración con Pietro Belluschi (1971), desarrollando en el área de las instalaciones deportivas buena parte de su extenso trabajo: el complejo Kursaal de Ostia (1950); las obras realizadas para las Olimpiadas de Roma de 1960; o el famoso trampolín en el Good Hope Center de Ciudad del Cabo (1964 -1980), que tenía la mayor cúpula de cemento del mundo en su época y que fue la primera instalación deportiva multirracial de una Sudáfrica aún en pleno apartheid.

Para Giedion, Nervi ocupa un lugar importante dentro del tema “La construcción y sus implicaciones espaciales” tratado también en la “Introducción” de Espacio, tiempo y arquitectura. Superada la experiencia conformada por la construcción basada en elementos lineales prefabricados haciendo uso fundamentalmente del acero, que se perfecciona hacia el último tercio del siglo XIX, al siglo XX le correspondía dar el salto hacia la activación de todas y cada una de las partes que conforman un sistema estructural contándose para ello con la ductilidad y flexibilidad el hormigón armado como su principal aliado. Los ejemplos de estructuras diseñadas por Robert Maillart y Eugene Freyssinet en torno a 1930 se convierten para Giedion en un claro ejemplo de lo que intentaba decir cuando se refería a la “distribución espacial de las fuerzas” que el nuevo siglo propició, y que también ofreció al acero la oportunidad de ampliar su espectro de uso. Tras la muerte de Maillart en 1941 las estructuras laminares y mallas espaciales siguieron desarrollándose pero curiosamente para Giedion, Pier Luigi Nervi representa más bien la evolución del uso de elementos estructurales lineales considerándolo prácticamente el punto final de esa línea de trabajo que tiene en el Palazzo del Lavoro del Turín (1961) su punto culminante. Si en cierta manera Nervi mira hacia el pasado, Félix Candela, Eduardo Torroja, Jorn Utzon y Kenzo Tange miran hacia el futuro.

Pier Luigi Nervi. Proyecto para un Centro de Exposiciones en Caracas, 1956
Pier Luigi Nervi y su presencia en la revista Punto nº 4, 1961
Pier Luigi Nervi y su presencia en la revista Punto nº 16, 1964

En nuestro país la obra de Nervi fue seguida de cerca por Carlos Raúl Villanueva, siempre interesado en la evolución de las técnicas constructivas que giraban en torno al uso del concreto armado y la industrialización y, en consecuencia, por la División de Extensión Cultural de la FAU UCV que le abrió sus puerta desde muy temprano desde las páginas de la revista PUNTO. De hecho Granados Valdés cada vez que pudo publicó un hermoso dibujo de Nervi de una cubierta para un Centro de Exposiciones para Caracas, fechado en 1956, del cual no tenemos mayores noticias acerca de quien lo encargó y hasta qué nivel de desarrollo llegó.

Lo cierto es que ya en el nº 4 de 1961 se publica un artículo titulado “Nervi”, resumen de la ponencia presentada por el ingeniero italiano en el 6º Congreso de la Unión Internacional de Arquitectos celebrado en Londres en julio de aquel año, que originó otra de Villanueva titulada “Influencias del concreto y del progreso técnico y científico en la arquitectura de hoy y de mañana”, publicada en extenso. En su texto Villanueva expresa, como pocas veces se le ha conocido, una fuerte reacción contra las deducciones que elabora Nervi en su ponencia, consideradas por el Maestro venezolano como “inaceptables” y que lo “dejan perplejo” manifestando, además que “el razonamiento está viciado por un error de enfoque”. La discrepancia y contundente respuesta se origina en que “el profesor Nervi atribuye a la estructura un valor absolutamente determinante en la arquitectura, hasta hacer de ella el factor absorbente y exclusivo del quehacer arquitectónico. Una vez enunciada la ecuación Arquitectura igual a Estructura y una vez afirmado el principio de que la estructura está rígidamente determinada por la ciencia y por los procesos de la producción tecnológica, el profesor Nervi llega a la conclusión obligada de que la arquitectura del futuro coagulará en formas-tipos ideales y perfectas.” Villanueva, para redondear su discrepancia añade que “en primer lugar es imposible aceptar la identificación del concepto de arquitectura con el concepto de estructura. Ello representa ya no una reducción de valores sino un error de tipo crítico. En segundo lugar la reedición del concepto de forma-tipo perfecta e ideal constituye un regreso a concepciones platónicas con evidentes resabios académicos.”

En otro momento, a lo largo del año 1964, con ocasión de la llegada a los espacios de la FAU UCV de la ”Exposición de la obra de Pier Luigi Nervi”, abierta entre el 20 de febrero y el 12 de marzo, PUNTO en su nº 16 (febrero) publica el artículo firmado por el ingeniero italiano “La arquitectura actual y la formación del arquitecto”; registra en el nº 17 (abril) la realización de una Mesa Redonda “en torno a la obra del maestro italiano” llevada a cabo el 17 de marzo; y publica en el nº 18 (junio) la transcripción del polémico evento que contó como precedente con una conferencia dictada por el profesor Guido Guazzo (discípulo y colaborador de Nervi) en las fechas en que estuvo abierta la muestra. Conformaron la Mesa Redonda los profesores: Domingo Álvarez, Enrique Noriega, Guido Guazzo, Juan Pedro Posani, César Hernández Acosta y Carlos Añez.

Para observar el desarrollo del debate preferimos remitir a la consulta directa de la revista. Sin embargo, puede concluirse que, más allá de salvarse de toda duda la altísima calidad de la obra realizada por Nervi y sobre todo su alto nivel técnico, constructivo y su capacidad de ver un sistema estructural como todo un proceso que sobrepasa la concepción de un modelo, y como punto en el que se unifican teoría y práctica a favor de la optimización con su correspondiente dosis de ahorro de recursos, se deja sobre el tapete la discusión acerca de su consideración o no como arquitecto y las dudas que arroja su incursión en el territorio de la arquitectura a la hora de teorizar en torno a ella.

Nervi, a diferencia de Maillart o Torroja a quienes Giedion agrupa dentro de la misma estirpe, es un ingeniero que tiende a respetar ciertas concepciones tradicionales del espacio arquitectónico más próximas a la arquitectura clásica y por ende a la categoría de “forma cerrada” o “tectónica”, con un alto contenido estético asociado a su valor constructivo, temas todos  enunciados por Wölfflin. Sus insuperables cubiertas de filigrana, como ya adelantáramos, pertenecen a una visión conceptualmente conservadora, inmersa dentro de una poética personal que como bien concluye Villanueva en su ponencia “poseen condiciones en abundancia para aceptar profunda y favorablemente el desarrollo de la arquitectura. (…) Tan solo evitemos atribuir a sus teorías la paternidad de sus obras. Incurriríamos en un error. Y sobre todo arriesgaríamos de perder en la operación todo el gran valor cultural y estético que estas obras engloban”. Dejemos, por tanto, el teorizar en manos de Wölfflin y a Nervi la responsabilidad de edificar.

ACA

Procedencia de las imçagenes

Todas. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

TAL DÍA COMO HOY…

… el domingo 12 de abril de 1992, Oscar Tenreiro publica en El Diario de Caracas el artículo “Llevamos los aleros en el alma”.

Página de Arquitectura y Diseño en la sección Ciudad de El Diario de Caracas del domingo 12 de abril de 1992

Tal y como anunciáramos el pasado 12 de abril (ver Contacto FAC nº 162), a lo largo de este año 2020 iremos refiriéndonos eventualmente a algunos temas tratados por Oscar Tenreiro en la página que como articulista desarrolló entre 1989 y 1993 en El Diario de Caracas junto a Farruco Sesto, la cual ocupó un importante espacio dentro del boom que por aquellos años permitió el feliz encuentro entre la crítica de arquitectura y la prensa escrita. Será en particular el convulso año 1992, por coincidir al calco con este 2020 en cuanto a su calendario, el que nos permitirá echar mano a la expresión “tal día como hoy” en más de una ocasión como excusa para repasar parte del ideario que acompaña la reconocida trayectoria de Tenreiro.

Así, la página de aquel Domingo de Resurrección del 12 de abril de 1992, estuvo dividida, como era costumbre, en tres partes: un artículo central desarrollado por Tenreiro y dos secciones, una titulada “Nave” también con su firma y otra que llevaba por nombre “La poesía de la ciudad” a cargo de Farruco Sesto.

Aunque centraremos nuestra atención hoy en el texto principal “Llevamos los aleros en el alma” no estaría de más recordar que Farruco Sesto se ocupó en su columna que tituló “Algunos arquitectos” a elevar su protesta contra la decisión tomada por parte del gobernador del Distrito Federal, apelando  a variables como el bajo costo y la rapidez de ejecución, de realizar una serie de módulos policiales de dudosa calidad y desconocida autoría que poblaron la ciudad, sin recurrir al llamado de buenos arquitectos (cuyos nombres menciona pidiendo excusas por las posibles omisiones) que según su opinión lo hubiesen hecho con mayor decoro. De aquella iniciativa como tantas otras de entonces y ahora realizadas sin la debida planificación quedan todavía algunos vestigios diseminados por Caracas, siendo el más notorio el que está ubicado en el distribuidor Altamira del cual dejamos en nuestros lectores la oportunidad de emitir opinión.

Por otra parte “Nave” está dedicada a abordar el inagotable debate sobre si es pertinente o no hablar de “arquitectura latinoamericana”, recordando parte de la polémica desatada por Gustavo Munizaga en el V Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL), realizado en Santiago de Chile el año anterior, quien  de manera tremendista afirmaba: “No creo en Latinoamérica…” donde perseguía “destacar la diversidad que existe en esta parte del mundo y de qué manera este nombre propio lo ignora”. El artículo de Tenreiro titulado justamente “Latinoamérica” le permite a raíz de la excesiva y algo arbitraria expresión de Munizaga, plantear su visión ante el peligro de “tratar como unidad lo que es esencialmente multiplicidad” para preguntarse si, ante la evidencia, “¿no entra en crisis la idea unitaria que se desprende del término?”. Como todo reduccionismo “lo latinoamericano”, sin duda deja por fuera a todos aquellos que actúan bajo el amparo, muy auténtico por cierto, de la libertad creativa y de pensamiento que no mira a asuntos clasificatorios, por lo que según Tenreiro “parece llegado el momento de hablar menos de arquitectura ‘latinoamericana’, e ir a los arquitectos que interesen”. Y continúa: “Esto no desconoce contextos, circunstancias, limitaciones, posibilidades, del medio cultural en el que la obra se da, porque ello es requisito para toda crítica válida, sino que estos aspectos no se conviertan en excusa para evitar el difícil trabajo de conocer mejor”. Cierra el artículo señalando que si la duda es aplicable al termino “latinoamericano” también lo será al “venezolano”, aunque “siempre será legítimo y necesario referirse a cualquier actividad agrupando a la gente de una misma nacionalidad y del mismo ámbito geográfico, pero ello exige a continuación suficiente capacidad intelectual para discernir con inteligencia, para pasar el umbral generalizador tan poco útil más allá del introito, y saber valorar el aporte individual, que es donde se resuelve la cultura como pensamiento”.

“Llevamos los aleros en el alma”, como ya dijimos, escrito central de la página, le permite a Tenreiro preguntarse, no muy alejado de sus cavilaciones sobre “Latinoamérica” pero en un tono si se quiere más poético, “¿qué lo lleva a uno a ciertos sitios de la geografía?”, usando como pretexto el éxodo de Semana Santa para darse la oportunidad de viajar hacia la memoria.

En este texto, que creemos debería pertenecer al acerbo de los que nos hacen comprender lo que somos y dónde estamos sin aspiraciones prescriptivas, su autor nos introduce en un territorio poblado de sensaciones provenientes del análisis de lo que significa habitar, permanecer, percibir, asimilar el trópico y hacer de ello una lección de arquitectura. Un aquí en el que la sombra, la transición, la penumbra, el umbral, logrados mediante el uso y la reinterpretación de eternos dispositivos como el corredor, el patio, el zaguán y el alero, se aleja de la preconcepción de objetos o contenedores en los que prevalece su condición de lugar cerrado. En “Llevamos los aleros en el alma”, Tenreiro no hace otra cosa que recordarnos la benevolencia de nuestra condición geográfica y nuestro clima para lograr con ello un “juego sabio y magnífico de los volúmenes bajo la luz” (como apuntaba Le Corbusier) en los que la relación fluida y amable entre el interior y el exterior debe convertirse en requisito ineludible.

En el texto, Tenreiro nos recuerda “que llevamos en el alma la añoranza de un patio de café” y  también nos habla del bienestar que “en nuestro clima está íntimamente unido a la sombra, a la protección de los aleros, a la posibilidad de sentarse a observar lo de afuera desde un lugar en que la brisa nos alcance. (…) Y en ese umbral que siempre quisiéramos bordeado de árboles que nos permitan alejar el asedio solar, nos gustaría estar un buen rato, tal vez comer allí, y si la plaga lo permite y, si no es excesiva, también la hamaca se colgará en el mismo sitio. Y esto es así durante todo el año, la situación no cambia sino por las lluvias amenazantes y torrenciales en las que el mismo alero permite observar…”.

Del “contenedor” convertido en objeto en el paisaje que caracteriza la casa en tierras frías, Tenreiro pasa a hablarnos de la churuata, igualmente objeto en la medida que su impecable geometría contrasta con la selva circundante, pero a la vez “cobijo, alero, hogar (en el sentido de fuego) y dormitorio colectivo” y, comparando ambas actitudes, establece la diferencia entre un objeto que se comporta como una botella, “hermética o con aspiraciones de serlo, lugar donde debe transcurrir la vida observando a través de las ventanas”, y otro donde el “contenedor” se convierte en un “sostenedor” sin “límites precisos porque nuestro medio no los exige” cargado de “umbrales, transiciones, espacios donde podamos ‘escampar’ ”, aprendizaje que sin duda debe recoger todo espacio habitable y muy particularmente la casa.

“Esos umbrales -nos dirá Tenreiro- son en realidad muy diversos, no todas las casas tiene corredores. En la ciudad se hicieron imposibles y se llevaron entonces hacia adentro, hacia el patio interno, y el zaguán sirve de umbral que atraviesa lateralmente la sala para llevarnos hacia ese patio umbroso donde la brisa también se mete y donde hacemos la parada que la casa de hacienda permite hacer en el perímetro. La casa de aquí, y cuando decimos casa podemos referirnos a cualquier construcción, siempre pide preámbulos que permitan… que se seque el sudor de la caminata”.

Todo lo anteriormente planteado se ha visto sin duda mediatizado por actitudes acordes al momento y la moda que, plasmadas de manera numerosa en edificaciones que han poblado nuestro medio, le han quitado a la gente “herencias sabias sustituyéndolas por escenografías que siempre están como mal hechas, que exigen estar enchufadas a la corriente, que crearon un nuevo paisaje urbano transicional, despojado, antipático, que nos exige nuevas capacidades para superarlo y encontrar la nueva imagen análoga, válida, si es que la sociedad recupera la lucidez que pareció perder en la transición vacilante hacia lo que se ha llamado modernidad”.

El rescate de este texto quizás sea oportuno en momentos de pausa obligada como los actuales en los que la reflexión dirigida hacia diversos aspectos de nuestra vidas ha cobrado inusitada vigencia. Usar la memoria en busca de recuerdos sin ánimos nostálgicos sino más bien aleccionadores, recurrir a imágenes a ella asociadas donde la arquitectura puede ocupar un lugar importante podría ser un ejercicio para nada ocioso. En otras palabras ir “descubriendo la sombra, el silencio y el bienestar de antiguas memorias” para ponerlas en práctica en lo que hoy hacemos.

ACA

TAL DÍA COMO HOY…

… 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua.

El Día Mundial del Agua se propuso en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo efectuada en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 14 de junio de 1992. Dicha propuesta, sumada a la resolución A/RES/47/193 adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas del 22 de diciembre de ese mismo año, originó la declaración que instituye el 22 de marzo de cada año como Día Mundial del Agua siendo en 1993 su primera celebración.

A esta conmemoración del Día se añadirían posteriormente eventos anuales específicos en torno al agua (por ejemplo, el Año Internacional de Cooperación en la Esfera del Agua 2013) e incluso decenios de acción (como es el caso del actual Decenio «Agua para el Desarrollo Sostenible», 2018-2028). Todo ello, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “no hace sino reafirmar que las medidas hídricas y de saneamiento son clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico y la sostenibilidad ambiental.”

El principal objetivo de esta celebración, es, por tanto, crear conciencia en el hombre de la importancia de cuidar el llamado oro líquido para la vida de los seres humanos y las especies en la Tierra. La ONU señala, además, que el 22 de marzo debe servir “para recordar la relevancia de este líquido esencial. A pesar de que todas las actividades sociales y económicas dependen en gran medida del abastecimiento de agua dulce y de su calidad, 2200 millones de personas viven sin acceso a agua potable. Esta celebración tiene por objetivo concienciar acerca de la crisis mundial del agua y la necesidad de buscar medidas para abordarla de manera que alcancemos el Objetivo de Desarrollo Sostenible No 6: Agua y saneamiento para todos antes de 2030.”

En un mundo que está cubierto en sus dos terceras partes por agua, puede parecer un contrasentido mencionar que el difícil acceso al agua potable sea la causa de enfermedades y miseria para 1.500 millones de personas. Sin embargo ésta es la realidad. El agua apta para uso humano (dulce, potable y de fácil acceso) es una parte muy pequeña del total y su escasez no se debe sólo a las condiciones naturales de determinadas regiones, sino que tiene mucho que ver con el aumento de la población, el despilfarro y la contaminación. La situación es preocupante y muchos expertos consideran la cuestión del agua como el desafío más importante que debe acometer la humanidad en el siglo XXI.

Este año 2020 el tema central del Día de hoy se centra en el binomio “Agua y cambio climático”, y cómo los dos están inextricablemente vinculados. La campaña desarrollada por la ONU “muestra cómo el uso que hagamos del agua puede ayudar a reducir las inundaciones, las sequías, la escasez y la contaminación, así como a combatir el cambio climático.

Al adaptarnos paulatinamente a los efectos que el cambio climático puede ocasionar sobre el agua, protegeremos la salud y salvaremos vidas. En sentido inverso, si nosotros usamos el agua de manera más eficiente, también reduciremos los gases de efecto invernadero.

De esta forma, nuestro mensaje clave para este día se resume en 3 puntos relevantes:

  • No podemos darnos el lujo de esperar. Los responsables de la política climática deben poner el agua en el centro de los planes de acción.
  • El agua puede ayudar a combatir el cambio climático. Existen soluciones de agua y saneamiento sostenibles, asequibles y escalables.
  • Todos tienen un papel que desempeñar. En nuestra vida diaria, hay pasos sorprendentemente fáciles que todos podemos tomar para abordar el cambio climático.»

Ahora bien, más allá del tono eminentemente ambientalista que rodea una celebración como la de hoy, no estaría de más resaltar el rol que el agua juega y ha jugado siempre en la arquitectura.

Las grandes infraestructuras y equipamientos tradicionalmente vinculados a la arquitectura e ingeniería, como las termas, los depósitos, los puentes y acueductos o las construcciones relacionadas con la producción de energía hidráulica son los que podrían copar la atención a la hora de llevar a cabo una primera aproximación entre el agua y la arquitectura. Sin embargo, existen dentro del numeroso repertorio que ofrece la arquitectura de los siglos XX y XXI una serie de obras que permiten visualizar de muy diversas maneras, desde lo conceptual a lo expresivo o de lo particular a lo general, con mayor o menor intensidad, dicha relación.

1. Diversas presencias del agua en la arquitectura. Arriba izquierda: Casa de la Cascada, Frank Lloyd Wright (1936-1938). Arriba derecha: Casa del Arroyo o Casa del Puente, Amancio Williams (1943-1946). Centro izquierda: Villa Malaparte, Curzio Malaparte (1938-1940). Centro derecha: Tanatorio Municipal de León, Jordi Badia y Joseph Val (2001). Abajo: Tumba Brion, Carlo Scarpa (1969-1978)

Así, de la mano de Miguel Ángel García-Pola Vallejo quien publicó el 7 de septiembre de 2008 el artículo “El agua en la arquitectura” para el diario La Nueva España, se podría construir (complementándolo con otras lecturas) un itinerario que iría desde la Casa de la Cascada (1936-1938) proyectada por Frank Lloyd Wright hasta la Casa del Arroyo o Casa del Puente (1943-1946) de Amancio Williams en las que artefacto y naturaleza coexisten respetuosamente dando como resultado en la primera una obra irrepetible y en la segunda una que trasciende lo particular para convertirse en una solución tipo extrapolable a otras situaciones. “Con planteamientos y recursos formales diferentes, la arquitectura resalta y amplifica las condiciones naturales de los dos arroyos, que a pesar de sus reducidas dimensiones desempeñan un importante papel en la génesis del proyecto.”

También se podría incluir en esta antología a la Villa Malaparte (1938-1940), que el escritor Curzio Malaparte se hizo construir en Capri, en la que la inmensidad del mar se enfrenta al edificio enclavado en un abrupto acantilado de la isla. O la respuesta que surge de considerar la dual relación simbólica que el agua establece en la mayoría de las culturas y religiones tanto entre vida y fertilidad como con la muerte, presente esta última tanto en el Taj Mahal (1631-1653) construido en India por el Sha Jahan para recordar a su esposa como en el Tanatorio Municipal de León (2001), proyectado por los catalanes Jordi Badia y Joseph Val donde “una lámina de agua, inmóvil y silente, reposa sobre la cubierta del edificio reflejando el cielo leonés. (…) El edificio se entierra íntegramente bajo esta gran lápida de agua, única fachada que representa alegóricamente el tránsito de la vida a la muerte. En el interior, unos patios sumergidos, desde los cuales se percibe únicamente el cielo, y un conjunto de tragaluces que sobresalen del agua, también orientados hacia el cielo, acentúan, junto a la pesada losa de hormigón del vestíbulo, dicho tránsito.”

Carlo Scarpa arquitecto que ha hecho del agua tema recurrente, la maneja en sentido alegórico en la tumba Brion (1969-1978), obra a la que dedicará los últimos años de su vida y lugar donde yacen sus restos. “El agua … impregna el conjunto de este complejo espacio funerario cuya forma en L abraza dos lados del cementerio municipal de San Vito d’Altivole en Treviso.”

2. Izquierda: Capilla de Ronchamp, Le Corbusier (1950-1955). Izquierda arriba: Estadio Municipal de Braga, Eduardo Souto de Moura (2000-2003). Izquierda abajo: Casa-estudio proyectada para Rémy Zaugg, Herzog & De Meuron (1995-1997)

Otro asunto que puede dar pie a incluir un sugerente y amplio repertorio de obras es el que tiene que ver con la recogida y evacuación de aguas pluviales, condición escrupulosamente oculta “en buena parte de la arquitectura clásica y también en el período más purista del Movimiento Moderno” y acentuado al máximo a lo largo del desarrollo de la arquitectura gótica. Así, la “vigorosa gárgola” que aparece en el tratamiento de la fachada oeste propuesta por Le Corbusier en la capilla de Ronchamp (1950-1955), la ingeniosa solución que adopta Souto de Moura para drenar la cubierta del Estadio Municipal de Braga (2000-2003) o la forma como Herzog & De Meuron hacen descender el líquido acumulado en la cubierta de la casa-estudio proyectada para Rémy Zaugg (1995-1997), son sólo tres ejemplos que ilustran lo que esta vertiente ofrece.

“El agua -nos dirá García-Pola Vallejo- es un complemento sustancial de la arquitectura islámica. Sabiamente incorporado en los patios y jardines de sus edificios, ofrece un rico y armonioso espectáculo sensitivo que mezcla el sonido y la visión del líquido que brota de los surtidores, con los aromas de la vegetación circundante, regulando además las condiciones térmicas ambientales. Uno de los más bellos exponentes de jardinería islámica lo constituye el conjunto granadino de la Alhambra y del Generalife. (…) La visita que el arquitecto mexicano Luis Barragán realizó a esta ciudad andaluza en 1924 dejará una profunda huella en su obra, uno de cuyos rasgos característicos será la incorporación del agua, presente en la mayoría de los edificios y espacios públicos que proyecta.”

3. Los Clubes (Fuente de los Amantes), Luis Barragán (1964)
4. Pabellón de Barcelona, Mies van der Rohe (1929)
5. Izquierda: Casa de Reposo Lovell, Richard Neutra (1927-1929). Derecha: Casa Modelo 22, Pierre Koening (1959-1960)
6. Izquierda: Villa Mairea, Alvar Aalto (1937-1938). Derecha: Villa Dall’Ava, Rem Koolhaas (1991)

Sin ser tema que hubiese utilizado con frecuencia en sus proyectos, Mies van der Rohe supo incorporar el vital elemento de forma magistral en el Pabellón de Barcelona (1929) donde “La función organizativa que asumen los dos abstractos planos rectangulares de agua recortados en la cuadrícula del pavimento, completa la distribución espacial del pabellón, potenciando la fluidez y continuidad espacial de sus paramentos.”

La Casa de Reposo Lovell (1927-1929), una de las primeras obras californianas de Richard Neutra (donde la piscina ocupa un lugar predominante en el edificio); la célebre fotografía tomada por Shulman desde la piscina de la Casa Modelo 22 de Pierre Koening aparecida en la revista Arts&Architecture en la que se publican las “Case Study Houses” (iniciativa que buscaba nuevas formas de habitar, incorporando en la construcción de viviendas las tecnologías desarrolladas durante la II Guerra Mundial); la aparente intrascendencia de la piscina ubicada en uno de los extremos de la Villa Mairea (1937-1938) de Alvar Aalto; o la imagen más difundida de la Villa Dall’Ava (1991), diseñada por Rem Koolhaas (“la contradictoria instantánea de Peter Aarón que muestra a una nadadora a punto de lanzarse sobre la piscina situada en la azotea del edificio”), emplazada en una colina a orillas del Sena en las afueras de París, permiten cerrar este recorrido.

7. Cuatro bras de Tadao Ando en las que hace acto de presencia el agua. Arriba izquierda: Templo Koyo-Ji Saijo (2000). Arriba derecha: Capilla sobre el Agua Agua (1985). Abajo izquierda: Templo del agua Hompuku-Ji (1989-1991). Abajo derecha: Museo de Arte Moderno, Texas (1997-2002)

Desde otro punto de vista, Tadao Ando en cuatro de sus obras: el Templo Koyo-Ji (2000), Saijo, Japón; el Templo de Agua Hompuku-Ji (1989-1991), Tsuna, Japón; la Capilla sobre el Agua (1985) Hokkaido, Japón; y el Museo de Arte Moderno, (1997-2002), Texas, EE.UU., personifica a un autor preocupado permanentemente por el tema utilizándolo como elemento de reflexión, como elemento configurante y estructurador del espacio y como interventor sensible al entorno.

8. Izquierda: Torre del Agua del Arq. Enrique de Teresa  y el Ing. Julio Martínez Calzón (2007), Zaragoza, España. Derecha arriba: Centro Nacional de deportes acuáticos “Water Cube” de CSCEC, Arup, PTW Architects (2007), Pekín, China. Derecha abajo: Plaza de la Sed de Eric Ruiz Geli/CLOUD9 (2007), Zaragoza, España
9. Centro Acuático (proyecto) de Zaha Hadid (2012). Londres, Inglaterra
10. Izquierda: Las Piscinas Das Marés, Alvaro Siza (1961-1966). Derecha: Hospital de Venecia de Le Corbusier (1962-1965)

Es el agua lo que “inspira” obras como el Centro Nacional de deportes acuáticos “Water Cube” de CSCEC, Arup, PTW Architects (2007), Pekín, China; La Sed de Eric Ruiz Geli/CLOUD9 (2007), Zaragoza, España; la Torre del Agua del Arq. Enrique de Teresa  y el Ing. Julio Martínez Calzón (2007), Zaragoza, España; Agua Extrema de Escria y Sánchez (2007), Zaragoza, España; o el Centro Acuático (proyecto) de Zaha Hadid (2012). Londres, Inglaterra. La “fluidez” del vital líquido lleva a Juan Navarro Baldeweg a proponer La Casa de la Lluvia en Cantabria (1978-1982) y su comportamiento horizontal se trastoca en cualidad que con gran sensibilidad es potenciada en Las Piscinas Das Marés de Alvaro Siza (1961-1966) o el proyecto para el Hospital de Venecia de Le Corbusier (1962-1965). Bien sea como elemento dinámico (o en movimiento), estático (quieto) o participativo el agua, también, se constituye en pieza vital en el diseño y disfrute de innumerables espacios urbanos y parques a lo largo y ancho del planeta que aquí sería muy difícil enumerar. Su condición muchas veces de configuradora de “límites difusos” ha permitido, además, llevar adelante con el agua experimentos como “Rain Room” (2013), obra del colectivo Random International, o la propuesta de Blur Building, en Yverdon-les-Bains (Suiza), obra efímera del estudio neoyorkino Diller, Scofidio & Renfro concebida con el propósito de desafiar al principio básico de la arquitectura: su materialidad.

11. “Rain Room” (2013), obra del colectivo Random International. Derecha: Propuesta de Blur Building, en Yverdon-les-Bains (Suiza), obra efímera del estudio neoyorkino Diller, Scofidio & Renfro

No quisiéramos dejar de recordar a las Exposiciones Especializadas de carácter Internacional realizadas en Lisboa (1998) y Zaragoza el año 2008 organizadas en torno a los ejes temáticos “Los océanos: un patrimonio para el futuro” y “Agua y desarrollo sostenible”, respectivamente, como ejemplos en los que el vital líquido sirvió de excusa para desarrollar tanto los recintos feriales como su arquitectura. En particular, la segunda de ellas (ver Contacto FAC nº 153 del 24-11-2019), más vinculada al día que hoy nos ocupa en esta nota, tuvo como subtemas que serían desarrollados de muy diversas formas los siguientes: “El agua, recurso escaso”; “el agua para la vida”; “los paisajes del agua” y “el agua como elemento de relación entre los pueblos”. El haber asumido Zaragoza el mencionado eje temático determinó todos los detalles de la Expo: la forma de gota de la mascota Fluvi, la forma de gota de la Torre del Agua, la relación simbólica con el Ebro por su ubicación en el meandro, la presencia de numerosos pabellones que incluyeron el agua como componente sensorial, la renovación de las riberas de los tres ríos de la ciudad o los debates de expertos que tuvieron lugar durante los meses de la muestra y que dieron lugar a la «Carta de Zaragoza».

12. Vista general de la Exposición Especializada de carácter Internacional de Zaragoza, 2008

Para finalizar, dejando para otra oportunidad la selección de obras recientes que se han caracterizado por un marcado énfasis en la sustentabilidad, no está de más reiterar la importancia de apuntar cada vez más hacia la búsqueda de soluciones sostenibles en lo que al acceso al agua potable y al saneamiento se refiere. Todos nosotros tenemos un papel en esta lucha, porque pequeñas acciones por nuestra parte se traducen en grandes cambios. Sin duda la arquitectura juega en todo ello un rol de primer orden.

ACA

Procedencia de las imágenes

Encabezado. http://www.gaceta.udg.mx/el-agua-y-su-impacto-en-los-derechos-humanos/

  1. https://decoracion.trendencias.com/casas/todo-lo-que-tienes-que-saber-sobre-la-casa-de-la-cascada-en-el-150-aniversario-del-nacimiento-de-frank-lloyd, https://hyperbole.es/2016/06/amancio-williams-y-la-casa-del-puente-1943-2/, http://www.c-bentocompany.es/152239183/3623207/posting/, http://www.peruarki.com/tanatorio-municipal-de-leon-baas/ y http://www.carloscarpa.es/OBRAS/Brion.html

2. Izquierda: https://www.pinterest.co.kr/pin/692850723902842828/. Derecha arriba: https://www.pinterest.co.u/pin/295196950561007561/. Derecha abajo: https://www.pinterest.com/architaekle/114_herzog-de-meuron/

3. https://www.pinterest.cl/pin/411375747211580521/

4. https://es.wikiarquitectura.com/edificio/pabellon-aleman-en-barcelona/

5. Izquierda: https://www.pinterest.com/gerardojrvil/richard-neutra/ Derecha: https://artchist.blogspot.com/2017/04/stahl-house-in-los-angeles-pierre.html

6. Izquierda: https://tecnne.com/biblioteca/alvar-aalto-villa-mairea/. Derecha: https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/909833/clasicos-de-arquitectura-villa-dallava-oma

7. https://www.pinterest.com/pin/515802963559323990/, https://www.urbipedia.org/hoja/Capilla_sobre_el_agua, https://www.epdlp.com/edificio.php?id=4632, https://es.wikipedia.org/wiki/Museo_de_Arte_Moderno_de_Fort_Worth

8. Izquierda: http://ondiseno.com/proyecto.php?id=1427. Derecha: https://www.flickr.com/photos/arquitextonica/2741052640

9. https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/02-143493/centro-acuatico-de-los-juegos-olimpicos-de-londres-2012-zaha-hadid-architects?ad_medium=gallery

10. Izquierda: https://www.pinterest.com/pin/453596993706581336/. Derecha: https://arquitextosblog.blogspot.com/2017/07/proyecto-para-el-hospital-de-venecia.html

11. Izquierda: https://www.digitalavmagazine.com/2012/10/24/en-londres-la-lluvia-no-moja/. Derecha: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:20020717_Expo_Yverdon_23.JPG

12. http://www.eptisa.com/es/experiencia/project-management-de-las-infraestructuras-y-edificios-de-la-expozaragoza-2008/813/