Archivo de la categoría: Contenido desglosado

¿SABÍA USTED…

…que en 1990 se termina la construcción del Edificio de oficinas para la Fosforera Venezolana diseñado por la arquitecto Hélène de Garay?

1. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). Fachada principal (noroeste).

Cuando desde mediados de la década de 1980 el arquitecto, crítico y cronista urbano William Niño Araque (1953-2010) empieza a escribir sobre arquitectura en el diario El Nacional e interviene desde la Galería de Arte Nacional en la curaduría de exposiciones que comienzan a promover la arquitectura venezolana (para las cuales elaborará los textos de los catálogos), da inicio a la construcción paulatina de un discurso que, arropado por los aires provenientes de la posmodernidad, busca alejarse de la carga ideológica que signó la crítica arquitectónica nacional en décadas anteriores, con el afán de realzar «la excelente y variada calidad de nuestra producción arquitectónica» producida de 1970 en adelante, señalando con insistencia nombres y obras que le permitirán dar cuerpo a la premisa de que los buenos arquitectos serán siempre más importantes que la buena arquitectura.

Desde los artículos de prensa y los textos de los catálogos de las exposiciones, tomados como gimnasia para estructurar una gramática acompañada de un vocabulario absolutamente personal y a la vez ecléctico, Niño Araque se da a la tarea de darle cuerpo a una disertación optimista, exagerada y seductora, difusa y ambigua, llena de redundancias poéticas, donde si algo se hace notoria es su capacidad de emocionarse ante edificios que, a su juicio, trasluzcan su «caribeñidad» y «tropicalidad», dos categorías que va puliendo poco a poco con la finalidad de demostrar la existencia de una «posible» Escuela de Caracas, labor de la que fue pionero.

2. Portadas de los catálogos de las muestras Los Signos Habitables. Tendencias de la arquitectura venezolana contemporánea (1985) y VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar (1987) cuyos textos principales fueron elaborados por William Niño Araque.

Con atisbos que irá asomando en sus escritos semanales, cuatro son los ensayos en los que Niño Araque plasmará sus ideas al respecto y en los va perfeccionando sus planteamientos: «La Arquitectura como arte», que encabezará el catálogo de la exposición Los Signos Habitables. Tendencias de la arquitectura venezolana contemporánea (1985); «La ciudad recobrada», preparado para el catálogo de la VIII Bienal Nacional de Arquitectura. La arquitectura del lugar (1987); «La Escuela de Caracas. Reflexiones breves para una primera aproximación a la Arquitectura Contemporánea Venezolana», publicado en la revista Estilo, año 3, nº 12 (1992); y «La Escuela de Caracas. Apuntes para un acercamiento a la arquitectura contemporánea venezolana», que aparecerá en la publicación editada por la Fundación Museo de Arquitectura para el VI Seminario de Arquitectura Latinoamericana. Nuestra arquitectura reciente: Conceptos y realizaciones (1993). En los dos últimos será que nos apoyaremos y extraeremos la mayor parte de las citas que acompañarán esta nota.

3. Portada de la revista Estilo, año 3, nº 12 (1992) y de la primera página del trabajo «La Escuela de Caracas. Reflexiones breves para una primera aproximación a la Arquitectura Contemporánea Venezolana» publicado allí por William Niño Araque.

La sugerente propuesta que acompaña la conformación a partir de los años 70 de una «posible» Escuela de Caracas surge de la asimilación y combinación por parte de Niño Araque de varias ideas y premisas: el «neovanguardismo» desarrollado por Helio Piñón a comienzos de los 80; la presencia de dos polos claros en la evolución de la arquitectura moderna venezolana: el abstracto (representado por la arquitectura internacional o desarrollista que se da en los 50) y el figurativo (representado por la arquitectura «populista» del mismo período); el rechazo a toda clase de planteamiento ideológico; la conformación de una teoría procedente del examen de soluciones concretas a problemas concretos, consecuencia del convencimiento de la autonomía disciplinar; el importante peso que lo expresivo y lo formal tienen definitivamente en la arquitectura; el rol jugado por las condiciones ambientales y paisajísticas de la ciudad de Caracas como detonante en la concreción de una determinada actitud hacia el lugar; y la convivencia bajo un mismo techo de respuestas muchas veces disímiles, es decir, la no necesaria coherencia que conlleva normalmente la conformación de una «escuela».

En tal sentido, Niño Araque, tratando de evitar posibles confusiones, afirmará en algún momento: “El término ‘Escuela de Caracas’ no está propuesto como una manera conciliada de hacer arquitectura, ni como una tendencia, ni como un manifiesto. Se propone como una intención que abarca las múltiples visiones enraizadas con el lugar».

De esta manera, la «posible» Escuela de Caracas establecería su compromiso, ya no tanto con la tradición abstracta de la arquitectura moderna, sino con una simbología más figurativa, ya no con la simple eficiencia, funcionamiento y racionalidad constructiva sino «con el novedoso sentido que hoy adquiere la lógica de la historia, interpretada esta vez desde la perspectiva de la geografía tropical y caribeña». Niño Araque parece detectar que «el enfrentamiento esencial de la experiencia arquitectónica venezolana contemporánea no parece centrarse en la antigua relación forma-función de los cincuenta, ni en la forma-eficiencia tecnológica de los años sesenta, sino en la renovada visión forma-figura-lugar».

Pues bien, dentro de ese marco, Niño Araque abre paso a lo que denomina «éticas tendenciales de actuación» en las que prácticamente todo entra, incluso su propia construcción. De tal manera, clasifica la arquitectura de los 80 y 90 venezolana en cuatro «éticas» a las que se afilian numerosos arquitectos y obras: «1) El espacio urbano y su memoria como escenario para la intervención; 2) La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa; 3) Eclecticismo, historicismo y postmodernidad (la apariencia del pasado); 4) La arquitectura como idea».

4. Algunas de las obras que para William Niño Araque ejemplifican «La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa», segunda de las «éticas tendenciales de actuación» de una «posible» Escuela de Caracas. Izquierda arriba: Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes, Escuela de Metalurgia de la UCV (1982-1987); Izquierda abajo: Felipe Delmont, Casa La Comarca (1983); Centro arriba: Edmundo y Oscar Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas, edificio Atrium (1988); Centro abajo: Oscar Tenreiro y Francisco Sesto, una de las casas Furió (1987); Derecha arriba: Julio Maragall y Miguel Carpio, edificio residencial Villa Bermeja (1981); Derecha abajo: Jimmy Alcock, Quinta La Ribereña (1976).

Es a la segunda de dichas “éticas”, que destaca por ser la manifestación más clara de lo esencial de sus planteamientos, a la que Niño Araque adscribe los siguientes arquitectos y obras: Jimmy Alcock con La Rivereña y la casa Bottome; Oscar Tenreiro y Francisco Sesto con las casas Furió; Felipe Delmont con la casa La Comarca; Federico Vegas con las casas Varela Nuñez y Puppio Vegas; Gorka Dorronsoro y Julio Riquezes con la Escuela de Metalurgia de la UCV; Hélène de Garay con el edificio de la Fosforera Venezolana; Jesús Tenreiro con el Monasterio Benedictino en Güigüe; Edmundo y Oscar Díquez, Oscar González y José Alberto Rivas con el edificio Atrium; y Julio Maragall y Miguel Carpio con el edificio residencial Villa Bermeja.

La manera particular como el edificio sede de la Fosforera Venezolana encarna para Niño Araque “La atmósfera del espacio interno como fundamento de una estética figurativa”, puede observarse en “la distancia simbólica entre el paisaje urbano (concreto, abstracto y contaminado) y el paisaje redefinido y figurativo en el interior de sus límites”, característico de la arquitectura de Hélène de Garay quien manifiesta “a lo largo de sus edificios la idea del espacio resguardado como marca de tropicalidad”.

5. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). Espacio central.

En la Fosforera Venezolana, según Niño Araque, “el filtro, como tema, adquiere la función de demarcar una ruptura entre dos zonas o espacios de naturaleza diferente. De un lado está el mundo sensible, la naturaleza externa y tangible, la manifestación de la luz. Del otro lado está el mundo interior y trascendente, se trata de dos cosas de una misma realidad, lo profano y lo sagrado en un edificio”. Y continúa diciendo: “en su interior (el edificio) estructura una red tensional de clima y luz, debido a sus continuas visuales volcadas a su interioridad. (…) La pantalla o membrana curva es un elemento que carga de sutiles y diversas expresiones su clima interno, dejando pasar la luz de una manera selectiva y contrastada. La luz filtrada por el poderoso ‘mural de sombra’ (sin duda, uno de los episodios más sutiles y hermosos de la arquitectura contemporánea) densifica el patio de una renovada temperatura y silenciosa plasticidad, impregnando su espacio de una sedada y tranquila atmósfera de apariencia flotante”.

6. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). «El edificio juega con la transparencia conceptual y literal y con las penumbras acentuadas por las membranas caladas con las cuales se logra un juego de luces, sombras y visuales…»

De manera más clara y directa, la propia Hélène explica cómo “el contexto determinó ciertas directrices del diseño. El edificio no se integra al entorno degradado, por el contrario, toma conciencia del clima y el lugar, valorizando toda su intención arquitectónica hacia su interior, el mundo interior de la edificación donde habita el hombre, allí donde se juega con la transparencia conceptual y literal y con las penumbras acentuadas por las membranas caladas con las cuales se logra un juego de luces, sombras y visuales que contribuyen a develar los espacios y permiten vivir los cambios complejos del día a la noche, así como favorecen una perfecta ventilación natural en las áreas de usos comunes de la edificación, elementos primordiales en un clima templado”.

7. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). Geometría de la fachada principal y dibujo axonométrico.
8. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). El acceso visto desde el exterior y el interior.

Compositivamente “el edificio está constituido por un esquema absolutamente geométrico, una serie de muros conforman dos cubos perfectos, unidos por un espacio central generador de las actividades comunes. El primer cubo en la fachada principal se quiebra, se pliega y penetra hacia su interior conformando un hall de entrada a cuatro alturas, creando una visual interna que con el ritmo de los volúmenes, guía al visitante en su recorrido hasta el espacio central donde el edificio vuelca sus actividades comunes y hacia el cual viven las oficinas. Este patio se eleva a través de las cinco plantas de la edificación rematando con una cubierta transparente. Está sembrado con vegetación tropical y ventila naturalmente a través del muro de bloques huecos, a manera de piel permeable y transparente. Las fachadas están diseñadas con doble piel y están provistas de pantallas de concreto para la protección solar. Se han previsto jardines con vegetación abundante para tamizar las visuales hacia el contexto deteriorado. Es un edificio hecho para el hombre, para mejorar su calidad de vida y hacer más gratas sus largas jornadas de trabajo”.

9. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). Ubicación.
10. Hélène de Garay. Edificio sede de la Fosforera Venezolana, Antímano (1990). Fachada noreste.

Ubicado en la Calle Real de Antímano, Antímano, Municipio Libertador, proyectado en 1988 y finalizado en 1990, en el diseño del edificio sede de la Fosforera Venezolana (o Centro Fosforera) Hélène de Garay contó con la colaboración de los arquitectos Isabel Vilar, Sofia Piñeiro y David Gabay. Los cálculos estructurales fueron elaborados por el ingeniero Julio Javier Hernández, las instalaciones sanitarias estuvieron a cargo del ingeniero Andrés Amelinckx mientras que las instalaciones contra incendio fueron responsabilidad del arquitecto Miguel Sureda.

La supervisión de la obra fue realizada por la arquitecta Hélène de Garay y los ingenieros Javier Axune y Jorge Nebreda.

Reconocido por su autora como la obra que le ha traído mayores satisfacciones, el edificio ha aparecido publicado más de 7 veces en diferentes libros y revistas de arquitectura, fue presentado en la VII Bienal de Arquitectura de Quito realizada en el año 1990 obteniendo el Primer Premio Internacional (Gran Premio BAQ ’90) entre más de 300 trabajos presentados que representaron a 17 países del continente.

Actualmente el que fuera sede de la Fosforera Venezolana aloja a la Universidad Politécnica Territorial de Caracas “Mariscal Sucre” (UPTECMS).

Nota

Hélène Lluch Cebrián nació en Toulouse (Francia) durante la II Guerra. Es la hija menor de Enrique Lluch de Mons y Lucy Cebrián quienes tuvieron que huir de España en 1939. Emigra de Francia a Venezuela con su familia a comienzos de los años 1950 donde se residencia definitivamente. Casada en Caracas con el constructor vasco Mikel Garay a mediados de los años 1960 (relación que duró 29 años y de la que nacieron dos hijos varones), egresa de arquitecto en la FAU UCV en 1967.

11. Parte de la obra realizada por Hélène de Garay. Arriba. Izquierda: Centro Comercial Los Molinos, Av. San Martín (1975-1979). Centro: edificio industrial y de servicios Catabia, La Urbina (1986). Derecha: Vivienda multifamiliar La Florida (1984). Abajo. Izquierda: Torre PDVSA Sur (1994). Centro izquierda: Torre KPMG (1998). Centro derecha arriba: Palacio de Justicia de Barcelona (1998-2002). Centro derecha abajo: Centro Microempresarial San Jacinto (2007). Derecha: Residencias Oasis Mar (1986).

En el resumen curricular publicado en el libro Hélène de Garay. Vida y arquitectura de Jeannette Díaz (2009) se puede observar que tiene como primer proyecto reconocido el Centro Comercial Los Molinos, San Martín, ganado a través de un concurso privado (1975-1979). Le siguen, entre otros, el edificio industrial y de servicios Catabia, La Urbina (1986) -Mención Premio Metropolitano de Arquitectura en la VII Bienal de Arquitectura 1987-; el edificio de oficinas Fosforera Venezolana, Antímano (1990) -Primer Premio Internacional de la VII Bienal de Arquitectura de Quito, Ecuador, 1990-; el edificio de oficinas Torre KPMG, avenida Francisco de Miranda (1993); el edificio PDVSA Sur, avenida Libertador (1994); y el Palacio de Justicia de Barcelona, estado Anzoátegui (1998), a los que se suman casi treinta edificios de vivienda multifamiliar realizados entre 1976 y la actualidad ubicados casi en su totalidad en Caracas y el Litoral Central.

También destaca el haber participado como Directora fundadora en la creación de la Fundación Museo de Arquitectura en 1988.

Para Niño Araque, a lo largo de su trayectoria profesional Hélène “ha ampliado desde la actividad profesional, una investigación arquitectónica orientada al perfeccionamiento de tipologías de vivienda multifamiliar y de oficina. Su arquitectura nace de la necesidad de tropicalizar el edificio a partir del estudio del acondicionamiento de su atmósfera interna.

12. Hélène de Garay. Proyecto C’a Venier dei Leoni (Museo sobre el Gran Canal de Venecia). III Bieneal de Arquitectura de Venecia (1985). Seleccionado como motivo para uno de los afiches de presentación de la Bienal.

De esta insistencia, fundamentalmente plástica y constructiva a la vez. ha retomado para la arquitectura venezolana el tema de la membrana y el muro calado como fuente para una arquitectura del lugar. (…) Su arquitectura se debate entre el enfrentamiento de dos enfoques espaciales; el primero es producto de una concepción arquitectónica en el que los procedimientos de diseño nacen de una racionalidad constructiva, el segundo es producto de la búsqueda de un sentido de calidad estética capaz de trascender la moda, sin desligarse de la historia del contexto”.

ACA

Procedencia de las imágenes

1. Caracas del valle al mar (https://guiaccs.com/obras/fosforera-nacional/)

2, 3 y 4. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

5. Revista Projeto (revistaprojeto.com.br/acervo/helene-de-garay-edificio-fosforera-venezolana-caracas-venezuela/); y IX Bienal Nacional de Arquitectura La arquitectura venezolana de fin de siglo. 1987-1998. Proyectos invitados. p.17

6. arquitecturavzl. Edificio Fosforera Venezolana (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/C6Hmau-pSJE/?img_index=4) ; y entrerayas (https://entrerayas.com/helene-de-garay/)

7. arquitecturavzl. Edificio Fosforera Venezolana (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/C6Hmau-pSJE/?img_index=5) ; y Caracas del valle al mar (https://guiaccs.com/obras/fosforera-nacional/)

8. arquitecturavzl. Edificio Fosforera Venezolana (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/C6Hmau-pSJE/?img_index=2) y (https://www.instagram.com/arquitecturavzl/p/C6Hmau-pSJE/?img_index=3)

9. Capturas de Google Earth.

10 y 11. entrerayas (https://entrerayas.com/helene-de-garay/)

12. C.A.V. Revista del Colegio de Arquitectos de Venezuela, nº 49, año 2, abril 1986.

NOVEDADES EDITORIALES DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Historia de la Historia de la arquitectura

Eduardo Prieto

Ediciones Asimétricas

2024

Nota de los editores

«Se invierte más trabajo en interpretar las interpretaciones que en interpretar las cosas, y hay más libros sobre libros que sobre cualquier otro asunto».

La sentencia irónica de Montaigne define un tiempo, el nuestro, en el que no hacemos sino glosarnos los unos a los otros. Y por fuerza define también este libro, que parte de la idea de que ninguna ciencia es neutral y proyecta su premisa en la Historia de la arquitectura con el objetivo de desvelar su discurso interno.

Cada época, cada generación, ha interpretado el pasado desde las inquietudes del presente: entender este proceso es el propósito de la Historia de la Historia de la arquitectura, un ensayo organizado mediante conceptos o paradigmas —retórica, discurso, disciplina, sistema, ciencia, apología, crítica— que muestran los muchos modos en los que, desde el Renacimiento, se ha dado la historiografía con relación al contexto artístico, filológico, filosófico o científico de cada momento.

El resultado de este examen —que obliga a la Historia a mirarse en el espejo de la historia— es un juego de reflejos entre lo que el ayer fue y lo que pretendemos que sea, entre la historia de los hechos y la Historia de los discursos; un juego complejo pero revelador que nos aleja de los dogmas tanto como nos previene de la tentación de juzgar el pasado.

Eduardo Prieto

Es arquitecto y licenciado en Filosofía, además de DEA en Estética y Teoría de las Artes y Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad Politécnica de Madrid. Sus investigaciones, centradas en la relación entre arquitectura, pensamiento, técnica y medioambiente, han dado pie a libros como Los laberintos del aire (2023) —un estudio sobre arquitectura y medioambiente en el Renacimiento—, Historia medioambiental de la arquitectura (2019, 2022) —la primera en su género—, La vida de la materia (2018) —una exploración al hilozoísmo en el arte y la arquitectura—, La ley del reloj: arquitectura, máquinas y cultura moderna (2016) —una historia de la metáfora de la máquina desde los orígenes de la modernidad— y La arquitectura de la ciudad global: redes, no-lugares, naturaleza (2011) —una radiografía de la globalización—.

Ejerce como profesor de Historia de la Arquitectura en la UPM y ha sido visiting scholar en la Universidad de Harvard. Compagina su labor docente e investigadora con la de crítico de arquitectura en publicaciones como Arquitectura Viva, El Mundo y Revista de Libros.

ACA

INVITACIÓN

El Área de Historia y Crítica de la Arquitectura de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva anuncia la apertura del Curso Libre de Extensión

VILLANUEVA Y LA TRADICIÓN ARQUITECTÓNICA EN VENEZUELA

Que será dictado por el Doctor Arquitecto Manuel Antonio López Villa, bajo las modalidades presencial y video, del 22 de abril al 20 de mayo de 2025, los martes y jueves de 3:00 a 6:00 p.m.

Inscripciones: Del 1 al 12 de abril de 2025

Lugar de inscripción: Coordinación de Extensión. Planta baja. FAU UCV

Correo electrónico: cextensionfauucv@gmail.com

Teléfonos: (58 212) 6051990 / 6052004

Costo: 50 dólares

ACA

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 439

“Cimiento”, definido por el DRE como la “parte del edificio que está debajo de tierra y sobre la que estriba toda la fábrica”, es un término cuya utilización más común es en plural o como raíz de otra palabra de empleo frecuente como lo es “cimentación” o como sinónimo de “fundación”. En ambos casos se trata de un conjunto de elementos integrantes del sistema estructural o de soporte que transmiten el peso de una edificación al terreno distribuyéndolo de forma uniforme de manera que no supere su presión admisible ni produzcan cargas zonales ni asentamientos.

Debido a que la resistencia del suelo es, generalmente, menor que la de los pilares (columnas) o muros que soporta, el área de contacto entre el suelo y la cimentación debe ser proporcionalmente más grande que los elementos soportados, excepto en suelos rocosos muy coherentes. En todo caso, proveer estabilidad y resistencia son dos de los atributos más importantes de toda cimentación.

1. “Cimiento” es definido por el DRE como la “parte del edificio que está debajo de tierra y sobre la que estriba toda la fábrica”.

Por estar en el subsuelo y no estar a la vista, los cimientos poseen poco interés para los arquitectos (cuya formación los lleva a preocuparse fundamentalmente por lo que emerge a la superficie), pasando a ser del dominio exclusivo de los ingenieros civiles quienes, dependiendo de las características del edificio y de la naturaleza del terreno, tomarán para sus cálculos las decisiones pertinentes en cuanto a la escogencia del mejor sistema.

Es interesante conocer cómo dentro de lo que puede denominarse como “la evolución de las cimentaciones”, estudiosos del tema (como Ana María García Gamallo quien se doctoró en 1998 en la Universidad Politécnica de Madrid con la tesis titulada “La evolución de las cimentaciones en la historia de la arquitectura, desde la prehistoria hasta la primera revolución industrial”), se remontan «hasta aproximadamente el 400.000 a.C», para establecer el punto de partida de un proceso lento y variado que les permite precisar que no hay una única evolución, sino muchas evoluciones, tantas como regiones geográfico-culturales diferentes se presentan dentro del estudio de la historia edificada. También destacan el período abarcado por el nacimiento, auge y caída del Imperio Romano como elemento aglutinador de experiencias relacionadas al tema dado el amplio ámbito territorial que ocupó. En tal sentido, coinciden en señalar entre los años 800 y 1000 a.C. como el momento en que las cimentaciones empiezan a ser construidas como elementos diferenciados de las superestructuras que sustentan y, en consecuencia, pueden ser objeto de estudio y análisis.

2. Cimentaciones del templo de Delos.

Sin embargo, las lentas transformaciones que se dieron desde el primer milenio previo a la era cristiana, encuentran a mediados del siglo XVIII, cuando se produce la primera Revolución Industrial, un momento de quiebre que se acelerará con la invención de la máquina de vapor lo cual supondrá, además, grandes cambios en muchos campos de conocimiento científico y tecnológico. Entre ellos, los correspondientes al área geotécnica incorporarán procesos científicamente comprobados a los que hasta entonces se caracterizaban por realizarse de una manera intuitiva y experimental. “Es por ello que las técnicas de cimentación experimentan en pocos años un desarrollo muy superior al que habían alcanzado en el curso de muchos milenios. A partir de este momento, la evolución de estas técnicas, que siempre había sido lentísima, se desarrolla a un ritmo extraordinariamente rápido”, afirmará García Gamallo.

3. Secciones esquemáticas de zapatas corridas en la Arquitectura Griega.

Si partimos de una primera clasificación general que divide las cimentaciones en superficiales y profundas, un breve repaso al trabajo realizado por García Gamallo permite detectar, aunque sea de manera incipiente, la presencia de todas ellas desde la antigüedad. Dentro de las cimentaciones superficiales (también llamadas “directas”), elegidas para construcciones rápidas en terrenos y climas más estables, destacan las zapatas, las losas y los emparrillados de madera, entendidos como sistemas que se apoyan sobre la capa de terreno superficial (o apenas por debajo del nivel) creando una base plana a partir de la cual se erige la construcción.

4. Criterio de Goldmann para el dimensionado de zapatas.

Las zapatas en sus distintas variantes (corridas, aisladas y arriostradas) constituyen el sistema de cimentación empleado más frecuentemente para el apoyo de los edificios sobre el terreno. La zapata corrida, construida antiguamente con materiales distintos de los empleados en la estructura a la que sirven de apoyo, suele utilizarse bajo los muros y también bajo las alineaciones de los pilares utilizados en las zanjas bajo muros. La zapata aislada suele emplearse, casi siempre por razones económicas, bajo las columnas de los edificios (superando el doble del diámetro de éstas), siendo su antecedente más próximo la base de piedra colocada sobre el ras del suelo en las construcciones. Por su parte, la zapata arriostrada (en una o en dos direcciones), fue el dispositivo antisísmico inventado por los griegos para defender sus construcciones de los indeseables efectos causados por los terremotos. Se trata de una evolución que tiene su origen en la inserción de troncos entre hiladas de las fábricas, que ya había sido utilizado originalmente en Egipto.

5. Izquierda. Losa bajo el templo de Ares (interpretación). Derecha: Losa de Minturnae.

Las losas (o placas flotantes), de acuerdo a García Gamallo, constituyeron un sistema de cimentación que solamente se empleó en casos excepcionales y en un ámbito geográfico y temporal muy restringido: el grecolatino, durante el periodo clásico. A juzgar por los ejemplos que ofrecen la cultura griega, la elección de la losa como sistema de cimentación estaba vinculada a la combinación de los tres factores siguientes: edificio singular, zona de elevado riesgo sísmico y terreno deficiente. Estas consideraciones, valga decirlo, son totalmente vigentes hasta la actualidad.

6. Izquierda: Estructura de las calzadas romanas sobre terrenos pantanosos. Derecha: Faro de Ostia.
7. Cimentaciones sobre emparriilado con tablestacado perimetral.

Con respecto a los emparrillados de madera, presentes con sus diversas variantes desde la antigüedad como colaborantes en el arriostramiento de zapatas de fábrica mediante troncos (según ya se indicó) o como parrillas propiamente dichas, se sabe que tuvieron poca fortuna entre los constructores romanos, y una mayor utilización en el medioevo colocados en contacto directo con los terrenos blandos o para constituir el arranque de los cimientos o como soportes (cajones flotantes) sobre los que se pudieran premontar los cimientos en seco, en las construcciones sobre el agua. Las razones de su empleo, además, estuvieron relacionadas a la economía que implicaban con respecto a otros sistemas y a su ductibilidad para ser combinados con ellos.

8. Puente de madera sobre el Rhin, siglo I a.C.

Llegado el momento de hablar de las cimentaciones profundas, las más resistentes y mejor preparadas contra el esfuerzo cortante (a las cuales se podrían sumar las semiprofundas), corresponde abrir el capítulo correspondiente a la aparición de los pozos, las pantallas y las pilas pero, para efectos de vincularlas a nuestra postal del día de hoy, fundamentalmente de los pilotes.

9. Dos ejemplos de construcciones palafíticas. Claro ejemplo de pilotes hincados de madera a la vista.

García Gamallo apunta como, aunque “el empleo de las cimentaciones profundas es poco frecuente y se limita a algunos casos, no a todos, de construcción sobre terrenos deficientes” en el lapso que va entre el 1000 a.C. y 1800, “los pilotes se utilizan para cimentar sobre los suelos blandos o flojos, casi siempre en presencia de agua… y los pozos suelen emplearse cuando, para establecer la cimentación, es necesario atravesar terrenos en los que, por motivos técnicos o económicos, la hinca de pilotes no resulta viable ni rentable”.

10. Representación esquemática de la cimentación de un palacio en Venecia. Sansovino, 1562.

El uso de pilotes, que en sus inicios se materializaban a través de postes hincados de madera de alta resistencia, aparece “como sistema de cimentación de estructuras de madera, sobre todo de los puentes; como técnica de mejora del terreno por compactación; o como recinto de retención o ataguía, para construir en seco cimentaciones bajo el agua”, encontrando en los casos de Venecia y Amsterdam dos ejemplos significativos Sin embargo, muestra a partir del siglo XIX un importante desarrollo y un alto nivel de uso ya que permitió paulatinamente incorporar a la construcción una amplia gama de terrenos cuya consistencia hubiera hecho impensable la erección de cualquier edificación.

Tanto el dimensionado como los métodos de ejecución, ambos estrechamente relacionados a las características del subsuelo en el que se deben utilizar, son junto a la resistencia del material que los compone y el tipo de edificación los factores que hacen ver hoy como factible la realización de cualquier obra que requiera de pilotaje.

11. Equipo utilizado para el hincado de pilotes de cabria o trípode.
12. Cuchara mecánica encargada de llevar a cabo la excavación del terreno en el sistema de pilotes de cabria o trípode.

La evolución del sistema va desde los pilotes de madera hincados, pasando por los pilotes perforados, que tienen su origen en los denominados pilotes de cabria o trípode, y se ejecutaban con cabrestante y con cuchara mediante equipos formados por estructuras de tres patas de la que se suspendía, mediante un sistema de poleas, una cuchara mecánica encargada de llevar a cabo la excavación del terreno, hasta llegar, acompañado del desarrollo de los hormigones (que permiten aumentar profundidades y diámetros) al sistema con grúa, oscilador y cuchara, característico del pilotaje in situ moderno.

13. Sistema de grúa, oscilador y cuchara.
14. Equipos a rotación actuales.

Luego vendrá el desarrollo de lodos de perforación a rotación que permitirán alcanzar nuevos diámetros en profundidad y altos rendimientos y coincidirán con los nuevos equipos de perforación y rotación, “reyes” del mercado de los pilotes perforados. En paralelo, los equipos de hincado se han desarrollado con martillos más sofisticados y han convertido la técnica del pilote prefabricado de hormigón en una solución muy interesante para muchos tipos de proyectos. Para pilotajes marítimos se usan martillos de dimensiones impensables hasta hace poco junto a los diámetros que también han aumentado permitiendo hincados de tuberías de hasta 2 m de radio.

15. Un pilotaje marítimo en plena ejecución.

La modernización de la maquinaria no ha parado de crecer y ahora viene acompañada de equipos altamente sofisticados dotados de una instrumentación más precisa que garantiza la calidad de los trabajos y de proyectos más complicados, hasta el punto de permitir a los fabricantes crear equipos a medida para cada obra que así lo amerite.

16. Diagramas de tipos de cimentaciones profundas en función de la maquinaría utilizada. Arriba: Formación de pilotes hincados por percusión sin extracción de tierras. Centro: Pilotes con cuchara bivalva. Abajo: Construcción de pilotes con barrera helicoidal.

En virtud de la prevalencia de los suelos aluvionales existentes en Caracas, una vez que cobra auge la industria de la construcción a partir de los años 40 del siglo XX hasta convertirse, gracias al boom petrolero, en la segunda del país, el uso de pilotes de hizo necesario para emprender grandes obras.

17. Dos imágenes del ingeniero belga Edgard Frankignoul (1882-1954), creador del sistema de pilotaje Franki. La derecha está tomada cerca de 1909 cuando el sistema se encontraba en fase experimental.
17. Procedimiento constructivo de un pilote Franki.

De entre las empresas que han ofrecido apoyo a los profesionales y constructores en el ramo de la cimentación, ha destacado durante mucho tiempo la empresa Fundaciones Franki, C.A., instalada en Venezuela desde 1955, cuando empieza a ofrecer el sistema concebido y patentado por el ingeniero belga Edgard Frankignoul (1882-1954) en julio de 1909, que casi 50 años después había tenido un importante proceso evolutivo. En sus inicios el sistema de pilotes Franki (también llamado zapata inyectada a presión) se trató de un método utilizado para hincar pilotes de hormigón in situ de base expandida. Posteriormente, Frankignoul cofundó la empresa geotécnica Frankipile (Société des Pieux Armés Frankignoul) con el aristócrata de Lieja Edmond Baar con el objetivo de comercializar el sistema de pilotes Franki. Para 1929, la técnica ya había sido implementada por 34 filiales y licenciatarios internacionales de la empresa y en 1970 operaba en 44 países alrededor del mundo ufanándose de haber participado en la construcción de la Ópera de Sydney.

18. Fotografías de Pilotes Franki tomadas en el Technology Park de Zwijnaarde, en Bélgica.

Es el anuncio publicitario de esta firma aparecido en el nº 315 de la Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela de septiembre de 1979, cuando cumplía 24 años en el país, el que engalana nuestra postal del día de hoy.

19. Equipo utilizado para el hincado de pilotes Franki.

Fundaciones Franki que para la década de los años 1970 encabezaba por encima de Soletanche (que operaba en Venezuela desde 1953) y Bachy y Asociados S.A. el competido mercado de cimentaciones profundas en la muy activa industria de la construcción venezolana, había participado en obras tales como: la Siderúrgica del Orinoco, los Distribuidores La Araña, Baralt y El Ciempiés, el Centro Ciudad Comercial Tamanaco, Planta Centro CADAFE, la Torre Phelps, el Centro Capriles, los muros de contención que se construían para el tramo subterráneo Plaza Morelos-Plaza Venezuela del Metro de Caracas y más de un centenar de industrias, edificios, escuelas, casas, muelles, silos, puentes y hospitales, de acuerdo a lo señalado en el anuncio.

20. Productos que ofrece Fundaciones Franki Bélgica en la actualidad. Arriba izquierda: Pilote helicoidal. Arriba derecha: Pilote barrenado. Abajo izquierda: Pilote atornillado. Abajo derecha: Pilote hincado.

Para seguirle la pista hoy en día a Fundaciones Franki a nivel internacional se puede acceder a la página https://www.ffgb.be/en. Aunque suponemos que su presencia en Venezuela debe haber disminuido significativamente aún se puede saber de la firma a través de https://1362-ve.all.biz/. En este portal, cuya actualización desconocemos, se lee: “La sociedad 100% venezolana, Fundaciones Franki C.A., desde 1955 ha logrado situarse en el primer lugar de su especialidad en Venezuela y espera continuar ocupando esa posición en la ejecución de pilotes, muros, anclajes, etc. La complejidad de las edificaciones y proyectos que vienen ocurriendo de forma continua, imponen la necesidad de emplear modernas técnicas para el diseño y construcción de cimentaciones de edificios y soporte lateral de excavaciones en diferentes tipos de suelos que cumplan las exigencias de los clientes y resulten factibles de ejecutar en el menor tiempo y costo. Nuestro departamento técnico mantiene contacto con la familia Franki a nivel mundial, para intercambiar y compartir información reciente. Esta relación nos permite participar en cualquier proyecto de gran envergadura dentro de nuestra especialidad, tanto en Venezuela como en países vecinos. Franki ha incorporado a su parque de maquinarias, equipos modernos y de gran potencia, conformando una capacidad instalada para acometer de manera simultánea, casi la totalidad de las técnicas modernas conocidas en el área de las fundaciones y muros”.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Revista del Colegio de Ingenieros de Venezuela, nº315, septiembre 1979

1. Definición.de (https://definicion.de/cimiento/)

2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8. Ana María García Gamallo. “La evolución de las cimentaciones en la historia de la arquitectura, desde la prehistoria hasta la primera revolución industrial”. Tesis Doctoral. Universidad Politécnica de Madrid, 1998 (https://oa.upm.es/6340/)

9. Wikipedia. Palafitos en Lago Inle, Myanmar (https://es.wikipedia.org/wiki/Palafito#/media/Archivo:Blethrow_Inle3.JPG); y UTADEO (https://www.utadeo.edu.co/es/noticia/destacadas/home/1/tadeistas-trabajan-en-soluciones-tecnologicas-aplicadas-viviendas-palafiticas-en-la-cienaga-grande)

10. Madera y construcción (https://maderayconstruccion.com/madera-y-agua-amigos-o-enemigos/)

11, 12, 13, 14 y 15. Escuela Geotécnica (https://escuelageotecnica.com/clase-1-evolucion-historica-de-las-cimentaciones-profundas/)

16. Maquinaria para cimentaciones especiales (https://maquinariacimentaciones.wordpress.com/tag/pilotes/)

17. Franki Foundations (https://www.ffgb.be/en/about-us/history)

18 y 20. arenko (https://arenkoperforacion.com/sistema-de-pilotes-franki/)

19. Enrique Montalar (https://enriquemontalar.com/pilotes-franki-al-natural/)

21. ArchiExpo/Conect (https://www.archiexpo.es/prod/franki-foundations-belgium/product-61404-2159547.html)

LA NOTICIA DE LA SEMANA (III)

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

¿Quién es Liu Jiakun? 10 cosas que debes saber sobre el Premio Pritzker 2025

Escrito por Nour Fakharany

Traducido por José Tomás Franco

Tomado de archdaily.com

Publicado el 04 de marzo de 2025

Liu Jiakun, ganador del Premio Pritzker 2025, ha pasado décadas redefiniendo la arquitectura china, combinando utopía y función, así como compromiso social y memoria personal. Sus edificios reflejan la vida cotidiana de la gente común, concebidos con una profunda comprensión del lugar, la cultura y la materialidad. Rechazando la búsqueda de un estilo arquitectónico fijo, Jiakun apuesta por una estrategia en lugar de una estética distintiva, adaptando cada proyecto a su contexto y necesidades específicas. Su trabajo integra historia y urbanismo contemporáneo, colectivismo y experiencia individual, densidad y apertura, ofreciendo respuestas oportunas a los desafíos de la rápida urbanización.

El enfoque de Jiakun está profundamente arraigado en la filosofía china, el sentido común y la artesanía local, asegurando que la arquitectura emerja de su entorno de manera natural en lugar de imponerse sobre él. Sus edificios reflejan una autenticidad que dialoga tanto con el pasado como con el presente, evitando los grandes gestos en favor de espacios que fomentan la interacción, la espiritualidad y la conexión humana.

“Liu Jiakun es pionero en una nueva forma de vivir juntos, donde la densidad ya no es la antítesis de la apertura. Sus diseños adoptan y refuerzan los estilos de vida de sus usuarios, creando edificios que se revitalizan gracias al público”. – Alejandro Aravena, presidente del jurado del Premio Pritzker 2025

1. Vida temprana y educación: del arte y la literatura a la arquitectura

Museo de Arte de Esculturas de Piedra de Luyeyuan en Chengdu (2002).

Nacido en Chengdu, China, en 1956, Liu Jiakun no tenía inicialmente la intención de convertirse en arquitecto. En un principio, aspiraba a ser pintor y escritor, atraído por el poder expresivo de las artes. Sin embargo, al considerar que la arquitectura estaba estrechamente relacionada con el dibujo, aplicó al Instituto de Arquitectura e Ingeniería de Chongqing. Después de graduarse en 1982, trabajó brevemente en la Academia de Diseño Arquitectónico de Chengdu, una experiencia que describió como «poco agradable». Decepcionado por la estructura rígida de la profesión, abandonó la arquitectura por completo y emprendió un viaje de autoexploración que se extendió por más de una década. Durante este tiempo, vivió en el Tíbet y Xinjiang, donde practicó meditación, pintura y escritura, mientras trabajaba oficialmente como escritor en la Academia de Literatura. Su inmersión en las artes lo llevó a publicar varias obras de ficción, reforzando su convicción de que la creatividad debe ser profundamente personal y estar ligada a la experiencia humana.

En 1993, Jiakun llegó a un punto de inflexión cuando asistió a una exposición de arquitectura organizada por un antiguo compañero de clase. Ver esos proyectos reavivó su interés por el entorno construido, llevándolo a darle una nueva oportunidad a la arquitectura. En 1999, fundó Jiakun Architects en su ciudad natal, Chengdu, marcando el inicio de una carrera que pronto recibiría reconocimiento internacional por su profundidad cultural y conciencia social.

2. Filosofía arquitectónica: la estrategia antes que el estilo

Museo de relojes en Chengdu (2007).

El trabajo de Liu Jiakun no se define por la repetición estilística, sino por una respuesta profunda al lugar, los materiales y las necesidades sociales. Cree que la arquitectura debe surgir de forma natural de su contexto, respondiendo a las tradiciones locales, el clima y el comportamiento humano, en lugar de seguir las tendencias globales. Sus diseños priorizan el sentido común y la sabiduría sobre los marcos teóricos rígidos, asegurando que sus edificios sean funcionales, poéticos y socialmente atractivos. «Siempre he aspirado a ser como el agua, impregnando los entornos y lugares locales, que con el tiempo se solidificarán y se transformarán en arquitectura», explica Jiakun. Su enfoque está influenciado por la filosofía china y el pensamiento heideggeriano, en particular la idea de que la arquitectura debe evocar un sentido de poesía y atmósfera, más que limitarse a cumplir una función práctica.

3. Consultar con artesanos locales antes de finalizar el diseño

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

Uno de los aspectos más distintivos de su proceso es la colaboración con trabajadores locales, lo que garantiza que sus diseños sean construibles, funcionales y arraigados en la artesanía vernacular. Como él mismo describe: «Una vez que entiendo lo que pueden hacer los trabajadores, entonces puedo diseñar mi edificio». Esta filosofía permite que su trabajo mantenga un sentido de honestidad y autenticidad, preservando el toque humano. Al evitar la complejidad innecesaria, abraza las imperfecciones propias de la construcción artesanal, logrando así una arquitectura más genuina y cercana a su contexto.

4. Priorizar el espacio público en ciudades de alta densidad

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

A medida que los centros urbanos se vuelven cada vez más densos, Liu Jiakun desafía el enfoque tradicional de zonificación, que separa los espacios residenciales, comerciales y públicos en áreas aisladas. En su lugar, aboga por entornos integrados, donde distintas funciones coexisten armoniosamente, fomentando la interacción comunitaria y la accesibilidad. Sus proyectos priorizan la transitabilidad, los espacios públicos de reunión y los recursos compartidos, asegurando que la densidad urbana no ocurra a expensas de la habitabilidad. Uno de los ejemplos más notables de este enfoque es el Xicun Compound (Chengdu, 2015), un complejo de uso mixto de cinco pisos que desafía el modelo convencional de gran altura dominante en muchas ciudades chinas. En lugar de una estructura rígida con zonas estrictamente definidas, Xicun Compound funciona como un espacio fluido e interconectado, donde los ámbitos privado y público se integran de manera orgánica. Al repensar la interacción entre espacios públicos y privados, Liu Jiakun propone una visión alternativa para la planificación urbana sostenible y socialmente comprometida, que prioriza a las personas sobre los vehículos, la interacción sobre el aislamiento y los espacios compartidos sobre la división.

West Village en Chengdu (2015).

El proyecto West Village de Liu Jiakun introduce una nueva tipología urbana que difumina las fronteras entre arquitectura, espacio público y paisaje. Concebido como un «maxi-patio», este desarrollo transforma una manzana entera de la ciudad en un entorno multidimensional y socialmente vibrante, con el objetivo de redefinir la forma en que interactúan los espacios públicos y privados en las ciudades chinas modernas. A diferencia de los complejos residenciales tradicionales de gran altura, que priorizan las unidades de vivienda individuales sobre los espacios comunitarios, West Village está diseñado para promover la interacción social y las experiencias compartidas. El desarrollo cuenta con pasarelas elevadas, terrazas verdes y patios interconectados, que ofrecen múltiples conexiones visuales y rutas de movimiento. Al integrar parques, instalaciones deportivas, espacios comerciales y lugares culturales en un único marco arquitectónico, Jiakun reintroduce el concepto de vida comunitaria en el entorno urbano contemporáneo.

5. Reinterpretando la arquitectura china

Proyecto de renovación LOFT de la ciudad antigua de Anren (fábrica de Ningliang). Sichuan, China (2017).

Liu Jiakun se inspira en la arquitectura tradicional china, pero la reinterpreta de una manera innovadora y profundamente arraigada en la memoria cultural. Por ejemplo, el Museo Imperial de Ladrillos Dorados del Horno de Suzhou (2016) no replica las estructuras de los antiguos pabellones, sino que reinventa sus cualidades espaciales, utilizando materiales contemporáneos para crear una sensación de apertura, transparencia y continuidad histórica. De manera similar, el Museo de Arte de Esculturas de Piedra de Luyeyuan (2002) combina el diseño museístico contemporáneo con la filosofía de los jardines tradicionales chinos. Aquí, los patios, senderos y fuentes generan una interacción fluida entre la arquitectura y la naturaleza, reforzando el principio chino de armonía entre los entornos naturales y los creados por el hombre. La capacidad de Jiakun para honrar la tradición sin caer en la nostalgia lo distingue. No le interesa recrear el pasado, sino extraer su sabiduría y aplicarla de maneras que sigan siendo relevantes en la sociedad contemporánea.

6. Pioneros en el uso de ladrillos reutilizados, después del terremoto de 2008

Rebirth Brick («Ladrillos Renacidos») (c.2009).

Después del terremoto de Sichuan de 2008, que devastó vastas regiones de China, Liu Jiakun respondió con una técnica innovadora para reciclar escombros y convertirlos en nuevos materiales de construcción. Este método, al que llamó «ladrillos renacidos», permitió a las comunidades reconstruir utilizando los restos de sus hogares destruidos, transformando el desastre en resiliencia. Una de las aplicaciones más significativas de esta técnica fue el Memorial Hu Huishan (Chengdu, 2009), una estructura pequeña pero profundamente simbólica, dedicada a una niña de 15 años que perdió la vida en el terremoto. El uso de los ladrillos de renacimiento por parte de Jiakun trascendió la reconstrucción inmediata. Incorporó estos materiales reciclados en proyectos como el Campus Novartis de Shanghái, el Museo Shui Jing Fang y el Complejo Xicun, asegurando que el legado del terremoto no se borrara, sino que quedara integrado en la nueva arquitectura.

7. Equilibrando la historia y la innovación

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

La arquitectura de Liu Jiakun suele entablar un diálogo entre el pasado y el presente. Un ejemplo clave es el Museo de las Ruinas de la Calle Shui Jing de Chengdu, que integra restos arqueológicos en un espacio público activo. En lugar de conservar el sitio como un artefacto histórico estático, Jiakun lo incorpora a la vida cotidiana de la comunidad, permitiendo a los visitantes experimentar la historia como una parte viva del tejido urbano. De la misma manera, la Renovación de la Cueva Tianbao (Luzhou, 2021) demuestra cómo la arquitectura contemporánea puede integrarse armoniosamente en los paisajes naturales. A través de proyectos como estos, Liu Jiakun muestra que la historia no es algo que deba congelarse en el tiempo, sino un legado en constante evolución que puede adaptarse a las nuevas necesidades sociales.

8. Una voz líder en la arquitectura china contemporánea

Museo de Arte Contemporáneo de Chengdu (2011).

A Liu Jiakun se le compara frecuentemente con otros arquitectos chinos pioneros como Wang Shu, Zhu Pei y Yung Ho Chang, pero su enfoque es exclusivamente personal. A diferencia de algunos de sus contemporáneos, que suelen emplear materiales tradicionales recuperados en su trabajo, Jiakun prefiere reinterpretar formas históricas mediante métodos de construcción contemporáneos. Se considera a sí mismo un «recién llegado» a la escena arquitectónica independiente de China, tras haber pasado más de una década fuera de la profesión, dedicado a la literatura y la exploración artística. Sin embargo, este camino poco convencional le ha otorgado una perspectiva distintiva sobre la arquitectura, libre de las restricciones académicas rígidas. En lugar de resistirse a la globalización, Jiakun sostiene que la arquitectura debe integrar tanto ideas locales como globales, afirmando: «Las ideas deben compartirse y multiplicarse. Deberíamos tomar lo que es esencial de diferentes culturas para enriquecer la nuestra».

9. Exposición en la Bienal de Venecia y el Serpentine Pavilion

Representación del Pabellón Serpentine Beijing 2018, diseño de Jiakun Architects.

El trabajo de Liu Jiakun ha sido ampliamente reconocido en el escenario mundial, con múltiples apariciones en la Bienal de Arquitectura de Venecia. Sus proyectos se exhibieron en la 11.ª (2008) y la 15.ª (2016) edición de la Bienal, destacando su profundo compromiso con la identidad regional, las tradiciones vernáculas y la responsabilidad social en la arquitectura. Más allá de Venecia, la filosofía y la práctica arquitectónica de Jiakun fueron el foco de una exposición individual en la Galería AEDES de Berlín en 2017, una de las galerías de arquitectura más importantes del mundo. En 2018, Liu Jiakun fue invitado a diseñar el primer Pabellón Serpentine en Pekín, un hito importante en su trayectoria internacional. El Pabellón Serpentine, establecido originalmente en Londres en 2000, es uno de los encargos arquitectónicos más influyentes del mundo, con diseños de figuras como Zaha Hadid, Rem Koolhaas, Bjarke Ingels y Frida Escobedo. La selección de Jiakun para la edición de Pekín reflejó su creciente reconocimiento más allá de China, posicionándolo entre los arquitectos más innovadores del mundo.

10. Escritor, filósofo y educador

Parque de las Ruinas del Horno Imperial de Suzhou y Museo del Ladrillo del Horno Imperial (2016).

Más allá de su práctica arquitectónica, Liu Jiakun se dedica activamente a la enseñanza, el discurso público y la exploración intelectual, utilizando estas plataformas para reflexionar sobre las dimensiones filosóficas, culturales y sociales de la arquitectura. Su filosofía de diseño prioriza la sabiduría vernácula, el ingenio y las estrategias de baja tecnología sobre las soluciones industrializadas de alta tecnología. Cree en la «tecnología apropiada», un enfoque que valora la simplicidad, la accesibilidad y la sostenibilidad a largo plazo por encima del espectáculo arquitectónico. Este pensamiento se refleja en sus obras construidas, donde colabora frecuentemente con trabajadores locales, integra materiales recuperados y se adapta con ingenio a las limitaciones del mundo real.

Retrato de Liu Jiakun.

Como docente, Liu Jiakun ha desempeñado un papel clave en la configuración del discurso arquitectónico. Es profesor visitante en la Academia Central de Bellas Artes de Pekín, una de las instituciones de arte y diseño más prestigiosas de China, donde anima a los estudiantes a reflexionar críticamente sobre el papel de la arquitectura en la sociedad contemporánea. Además, ha impartido conferencias en destacadas instituciones internacionales, como el MIT, el Royal College of Art de Londres y la Ciudad de la Arquitectura y el Patrimonio de París, participando en debates globales sobre la evolución de la arquitectura en relación con la cultura, la identidad y el desarrollo urbano. A través de estas plataformas, sigue influyendo en la próxima generación de arquitectos y desafiando las narrativas convencionales sobre el diseño moderno.

ACA

LA NOTICIA DE LA SEMANA (II)

Memorial de Hu Huishan, 2009.

El Premio Pritzker 2025 reconoce la arquitectura humanista de Liu Jiakun

Anatxu Zabalbeascoa

Tomado de elpais.com

4 de marzo de 2025

El proyectista chino se alza con el máximo galardón en su campo por su defensa de los legados culturales, la memoria y el espacio público y cuestiona la globalización de las ciudades chinas

En Sichuan, cerca del Museo Jianchuan, hay una casita muy sencilla levantada con ladrillos fabricados a partir de los escombros que dejó el terremoto que, en 2008, terminó con la vida de 90.000 personas y arrasó buena parte de la provincia. Esa casita, con cubierta a dos aguas, como la que dibujaría cualquier niño, es el trabajo favorito de Liu Jiakun (Chengdu, China, 1956), el nuevo ganador del Pritzker, el premio de arquitectura más importante a nivel internacional, que se ha dado a conocer este martes. Y lleva el nombre de una niña, Hu Huishan, que, con 15 años, murió aplastada por los escombros del instituto donde estudiaba cuando el terremoto hizo temblar su ciudad.

Perteneciente al considerado grupo de la vanguardia arquitectónica china —con Dong Yugan, Liu Xiaodong o Wang Shu (ya premiado con el Pritzker en 2012)—, Jiakun acudió a Sichuan para prestar ayuda como arquitecto. Observó la gran cantidad de escombros y decidió emplear esos materiales para la fabricación de ladrillos (re-birth bricks) que comenzó a utilizar en sus proyectos a partir de entonces. También dedicó tiempo a hablar con la gente para entender qué necesitaba. Fue así cómo consoló a los padres de Hu Huishan. Y fue capaz de anticipar que un memorial a la vida segada de una niña de 15 años era algo necesario, no solo para honrar su recuerdo. También para, en el futuro, detenernos, obligarnos a pensar y recordar. Para advertir sobre la fugacidad y fragilidad de la vida.

Memorial de Hu Huishan, 2009. Hu Huishan tenía 15 años cuando el terremoto de Wenchuan hizo temblar su instituto. Murió bajo los escombros. Su silla vacía, sus dibujos, su mochila y sus raquetas la recuerdan y advierten de la fragilidad de la vida.

Ese memorial con forma de casa es un espacio pintado de rosa del suelo al techo porque ese color era el favorito de la adolescente. Está aparentemente vacío —apenas contiene el escritorio de Hu, sus raquetas de voleibol, algunos de sus dibujos y la mochila que la joven llevaba al instituto—. Esa idea de rescatar la memoria como riqueza y como advertencia está presente en toda la obra de este arquitecto. También en su actitud vital, que conecta la arquitectura con la filosofía, la escritura y, sobre todo, con una humanidad que la modernidad pareció descuidar.

Museo de escultura pétrea de Luyeyuan, 2002, Chengdu, China. En este museo sin ventanas la luz se filtra por los huecos entre volúmenes. La vegetación, el agua y la piedra conviven en el patio de acceso con muros de ladrillo cincelados para ocultar las instalaciones.

Su trabajo —reciclando materiales, rescatando tradiciones, actualizando la memoria de los lugares y reconsiderando la relación con la naturaleza y el espacio público— no es nostálgico sino humanista. El memorial de Hu le sirvió a este autor de apenas 30 proyectos arquitectónicos para afianzar sus ideas defensoras de la memoria. Le alentó sobre su consideración de la artesanía por encima, o por lo menos de la mano de la tecnología, y lo reforzó en su defensa de lo cotidiano, el día a día, que, en arquitectura, representa el espacio público.

Así, siete años después de construir el memorial, en Chengdu, Jiakun levantó el West Village, un edificio-barrio (o pueblo) que no solo sustituye a un campo de golf, sino que además cuestiona la idea de que la densidad —necesaria para que quepamos todos y para que las ciudades sean sostenibles— deba traducirse en rascacielos. Eso es lo que ha ocurrido en ciudades chinas de nueva creación o en urbes transformadas para acoger a quienes trabajaban el campo. En el West Village, en cambio, las canchas de baloncesto conviven con viviendas, naturaleza, comercios y espacio público. Es… lo que venía siendo un pueblo. O un buen barrio.

Museo Shuijingfang, 2013, Chengdu, China. Un perímetro de estructuras de hormigón, y de ladrillo renacidos de las ruinas del terremoto de Wenchuan, rodea y protege los edificios de madera existentes. El museo salva el arte de la fermentación de las culturas ming y qing como un legado cultural.

Hijo de una familia de médicos, Liu Jiakun se crio acompañando a su madre —médico internista— por los pasillos del Hospital de Chengdu. Ese centro médico de la República Popular China fue, originalmente, un hospital cristiano. Y de ese cambio de nombres aprendió Jiakun la importancia de la memoria y de la convivencia. Ambos conceptos humanizan su trabajo. También una decisión adolescente: la de cuestionar la tradición familiar y estudiar arquitectura —”porque creía que así podría dibujar”, ha dicho—. Y la posterior duda sobre si dedicarse a proyectar edificios o a escribir novelas. Probó ambas cosas. El protagonista de su libro Project Moon es un arquitecto que propone la construcción de un poblado utópico, capaz de acoger y dar buena vida a las personas sin separarlas de la naturaleza ni alienarlas. El libro es lo contrario de El Manantial, la famosa novela de Ayn Rand —protagonizada por un arquitecto-artista incomprendido, ese concepto que sigue perpetuando la película The Brutalist—. En la novela de Jiakun el arquitecto no triunfa. ¿O sí? Logra cambiar el estereotipo. El libro estuvo censurado en China y tuvo que esperar 15 años hasta ser publicado.

Entretanto, Jiakun comenzó a construir. A partir de 1999, cuando abrió su propio estudio en Chengdu, empezó a levantar edificios culturales —como las escuelas de Escultura o Diseño en la Facultad de Bellas Artes de Shichuan—. A esas escuelas les siguió una retahíla de museos, como el de escultura de Luyeyuan o el de relojes en Jianchuan que es, en realidad, un lugar donde guardar la memoria del tiempo pasado para evitar que fuera arrasado por la estela de la Revolución Cultural.

Departamento de Escultura de la Escuela de Bellas Artes de Sichuan, 2004. Chongqing, China. Para minimizar la huella del edificio, las aulas de esta escuela se proyectan hacia el exterior. Eso decide su forma. Los muros dobles —para aislar del frío y el calor extremos— son de un tono oxidado conseguido mezclando tierra local, para asimilarse a los edificios existentes.

Cuestionar muchas de las decisiones de esa revolución lo llevó a fabricar ladrillos no solo con las ruinas y escombros provenientes de terremotos, también con la propia destrucción que estaba sufriendo su país con la construcción de las grandes y densas ciudades. Esos nuevos ladrillos los empleó en los pavimentos y los muros de edificios como el Museo Shuijingfang de su ciudad, Chengdu.

Y fue ese cuestionamiento perpetuo lo que le llevó a su proyecto más transformador. Precisamente, para plantear si no era mejorable la forma de vida que en China se ofrecía como futuro —la aglomeración urbana— firmó el West Village de Chengdu, el edificio-barrio que permite la convivencia de pistas deportivas, vivienda y vegetación. Es esa defensa de la memoria y de la calidad de la vida cotidiana lo que convierte la arquitectura sencilla de Liu Jiakun en un logro monumental.

ACA