Antonio Giráldez López y Pablo Ibañez Ferrera (eds.)
Bartlebooth
2022
Sinopsis
Futuros mejores condensa conversaciones, voces y proyectos a través de los cuales discutir e imaginar futuros espaciales más justos. Futuros que, desde las ruinas del presente, las violencias y exclusiones, imaginan alternativas capaces de vislumbrar nuevas posibilidades. Arquitecturas amables con otras especies y territorios, prácticas espaciales para la hospitalidad, mediadoras de memorias orales y microbianas, nuevos imaginarios para el aprendizaje, nuevas (y no tan nuevas) arquitecturas para el cuidado más allá de la vivienda y tecnologías domésticas al servicio del bien común para una producción espacial todavía por venir.
Contribuciones de: Husos Arquitecturas (Diego Barajas y Camilo García), Mariana Pestana, Isabel Gutiérrez Sánchez, Candela Morado, Anna Puigjaner, Superflux, Alejandro Galliano, La Escuela Nunca y los Otros Futuros, Studio Ossidiana.
Una breve historia de la arquitectura a través de la fotografía
Giovana Martino
21 de agosto de 2022
Tomado de ArchDaily
El pasado 19 de agosto se celebró el día mundial de la fotografía, herramienta fundamental para el registro del imaginario de nuestra sociedad. Si, por un lado, la fotografía es protagonista de diálogos que involucran arquitectura y ciudad, retratando momentos históricos y realzando edificios, por otro lado, nos guía por el contexto y el backstage del momento, eternizando el proceso.
La primera imagen grabada en papel fue realizada por Joseph Nicéphore Niepce, un inventor francés nacido en 1765 que se interesó por las enseñanzas de Leonardo Da Vinci sobre los métodos y efectos de la cámara oscura. A principios del siglo XIX, después de que varios pintores y dibujantes utilizaran la imagen invertida resultante de la cámara oscura para reproducir la realidad en sus dibujos, los inventos y descubrimientos relacionados con la Revolución Industrial permitieron fijar una imagen proyectada desde esta herramienta sobre papel o metal. A principios del siglo XIX, utilizando una caja de madera orientada hacia el jardín y un papel tratado químicamente, Niepce logró imprimir la imagen de su patio trasero en la hoja, dando como resultado la que se considera la primera fotografía de la historia -que tuvo como objeto principal la arquitectura de un jardín residencial.
La técnica mejoró a lo largo de los siglos XIX y XX cuando se empezaron a realizar impresiones en papel fotográfico y también evolucionó la tecnología de los dispositivos. Con el siglo XXI, la fotografía impresa cayó en desuso y finalmente llegamos a la era digital, con cámaras digitales y teléfonos celulares. Con su popularización, la fotografía se ha convertido en una herramienta tanto para registrar momentos familiares icónicos como grandes escenas históricas, como un medio para perpetuar la cotidianidad y el contexto banal, convirtiéndose en un objeto casi investigativo del pasado, que también es visto por la historia de arquitectura. Además de registrar los grandes edificios como objetos y obras de arte para admirar, la fotografía también pudo registrar los procesos constructivos de obras emblemáticas.
El Empire State Building, por ejemplo, comenzó a construirse en 1930 en Nueva York, marcando un avance fundamental en la arquitectura con el uso del hormigón y el acero que, combinados, permitieron que los edificios crecieran verticalmente, iniciando un nuevo proceso global de densificación urbana. Bajo la dirección del estudio de arquitectura Shreve, Lamb & Harmon Associates y la empresa de construcción Starrett Bros. & Eken, la estructura se elevó a un ritmo de 4,5 pisos por semana, completando los 102 pisos en solo 1 año y 45 días de construcción. El fotógrafo y sociólogo Lewis Hine registró el proceso de construcción del Empire State en fotografías icónicas que muestran los riesgos que esta técnica supondría para la construcción desde entonces.
A partir de la década de 1940, la arquitectura moderna se consagró en todo el mundo con nombres como Le Corbusier, Mies Van der Rohe y Frank Lloyd Wright. La construcción de Brasilia, a fines de la década de 1950, mostró el uso de hormigón armado en formas nunca antes vistas. Con un sitio de construcción literalmente del tamaño de una ciudad, la odisea atrajo a trabajadores de todo el país a una región remota, creando grupos urbanos que luego se convertirían en las conocidas ciudades satélite. El fotógrafo franco-brasileño Marcel Gautherot capturó en imágenes el sitio de construcción de ese período, registrando la inmensidad del desafío de construir una ciudad entera en 4 años.
Al mismo tiempo que la fotografía de Gautherot registraba literalmente la construcción de la arquitectura moderna, otras fotografías marcan lo que se consideraría su final. Diseñada por Minoru Yamasaki, la icónica urbanización Pruitt-Igoe es considerada un hito de la arquitectura modernista: con casi 3.000 unidades, el proyecto pretendía cubrir casi la mitad del déficit habitacional señalado por el gobierno en la década de 1950 en St. Louis, Estados Unidos. El declive del proyecto comenzó después de que terminaran las obras, en 1955, y menos de 20 años después, en julio de 1972, se completó la primera etapa de demolición del conjunto, ampliamente registrada en videos y fotografías.
El desarrollo de la tecnología digital ligada a la arquitectura en la posmodernidad de los años 80 también impacta en la forma de construir y en las obras. A principios de la década de 2000, el fotógrafo Iwan Baan capturó cómo se vería este sitio de construcción más aerodinámico en el proyecto CCTV en Beijing, China, concebido por OMA de Rem Koolhaas. Además de las fotos del sitio de construcción, Baan también registra en imágenes el impacto del edificio en su entorno, destacando el contraste entre la escala de CCTV y toda su tecnología y las pequeñas casas del vecindario.
A partir de las imágenes de Baan, Gautherot, Hine y tantos otros, percibimos el potencial de la fotografía más allá del registro descriptivo; nos muestran cómo la fotografía informa y provoca debates, pudiendo estimular reflexiones sobre sus objetos y momentos históricos.
Proyecto venezolano entre los 29 premiados en XII Bienal Iberoamericana de Arquitectura (BIAU).
Cuando el pasado 10 de julio en nuestro Contacto FAC nº 280 anunciábamos que “un trabajo venezolano había sido seleccionado entre las 41 obras finalistas de la XII BIAU”, lo hicimos con la sincera esperanza de que ello no quedara allí. Y, en efecto, así ha sido.
Poco antes de iniciarse el importante evento el próximo 21 de septiembre en Ciudad de México, el pasado 9 de septiembre en el portal https://www.archdaily.cl apareció la noticia de que fueron anunciados los 29 trabajos (9 obras y 20 proyectos) premiados y allí estaba, encabezando la lista de obras, “Comedores ALS / María Valentina González, Josymar Rodríguez, Alfonso Torres, Alexandra Núñez, Nur Abdul, Valentina Ostos, Pedro Tortello, Oriana Coello” quienes forman junto a Stefan Gzyl el grupo INCURSIONES.
El portal precisa que “los proyectos ganadores, seleccionados entre más de 800 propuestas recibidas, de las que salieron 84 finalistas, abordan temáticas que van desde la transformación de los ámbitos domésticos y el uso del diseño como herramienta de cohesión comunitaria, el derecho a la ciudad y el espacio público de calidad, el trabajo colaborativo o incluso el diseño de nuevas cartografías para nuevas realidades y retos sociales”, todo ello dentro del lema con que la XII BIAU se articula: Habitar al margen.
Aquel día, gracias a una gentileza del grupo, publicamos en extenso la ficha técnica y fotografías de los proyectos y las obras realizadas por INCURSIONES que invitamos a descargar y revisar a través de https://fundaayc.com/2022/07/10/contacto-fac-280/, dado lo interesante de la propuesta conformada por siete comedores comunitarios impulsados por la ONG Alimenta la Solidaridad (ALS), de los cuales fueron construidos cuatro en San Miguel (La Vega), Nuevo Horizonte (Catia), Macarao y Caricuao, todos en Caracas.
Si entonces reconocíamos el esfuerzo realizado, a sabiendas de que el haber llegado a esa instancia de selección dentro de la BIAU era ya de por sí un gran logro que debía difundirse, hoy nuestras felicitaciones y reconocimiento a INCURSIONES se multiplican más aún si consideramos que el trabajo se encuentra entre las 9 obras construidas premiadas, grupo aún más reducido.
Desde aquí les deseamos todo el éxito del mundo que bien merecido lo tienen.
Peter Denham Smithson, uno de los más influyentes arquitectos británicos del siglo XX, nació en Stockton On Tees tal día como hoy el 18 de septiembre de 1923 y falleció el 3 de marzo de 2003. Hijo único de una familia dedicada al comercio textil, Peter comenzó sus estudios de arquitectura en 1939 en el King’s College School of Architecture in NewCastle upon Tyre que formaba parte en ese momento de la Universidad de Durham, pero los interrumpió en 1942 para combatir como parte del Royal Engineers and Queen Victoria’s Own Madras Sappers and Miners en la India y Birmania. Regresó en 1945 para concluir la carrera en Durham cosa que logra en 1948 para luego iniciar un periodo de prácticas en la Royal Academy School (1948-9), bajo la tutela de Albert Richardson siendo allí donde descubrió el trabajo de Mies Van der Rohe. En Durham conoce a quien será su inseparable compañera durante toda su vida, Alison Margaret Gill (1929-1993), con la que contrae matrimonio en 1949 ejerciendo ambos la profesión de forma mancomunada e ininterrumpida, constituyéndose en una de las parejas de mayor relevancia de cuantas forman parte de la historia de la arquitectura moderna.
2. Alison y Peter Smithson trabajando en su oficina (c.1960).
Por la estrecha relación existente entre Alison y Peter, la obra de éste es absolutamente indisociable a la de ella y, aunque hay sesgos que permiten diferenciar los intereses de cada uno, lo cierto es que lo más común es que oigamos siempre mencionar a “Los Smithson” como los forjadores de una trayectoria que merece ser recordada por sus importantes aportes a la arquitectura de la segunda mitad del siglo XX.
Así,luego de trabajar juntos en la School Division del Departamento de Arquitectura del Condado de Londres por casi un año y ganar el concurso por invitación para proyectar la Escuela Secundaria de Hunstanton (convocado en 1949), Alison y Peter Smithson abrieron su propio estudio y comenzaron una práctica conjunta y una colaboración constante en la que compartieron el crédito por todos sus proyectos y publicaciones, actitud verdaderamente ejemplar de igualdad de género en tiempos en que ello no estaba del todo asumido.
3. Alison y Peter Smithson. Escuela de Hunstanton en Norfolk (1949-1954).4. Alison y Peter Smithson. Propuesta del concurso para la Catedral de Coventry, 1951 (izquierda). Sede de The Economist, 1959-1964 (derecha)5. Alison y Peter Smithson. Concurso para el bario residencial Golden Lane (1952).6. Alison y Peter Smithson. Propuesta presentada al concurso para la ampliación de la Universidad de Sheffield (1953).
La escasa obra de la pareja desde la ya mencionada escuela de Hunstanton en Norfolk (1949-1954), deudora del Mies americano pero ante todo manifiesto y pieza fundamental dentro de lo que se conoció como el “nuevo brutalismo” (término utilizado, asumido y precisado por los Smithson a partir de entonces), a la sede de The Economist (1959-1964), proyecto de rehabilitación que se convirtió en el primer trabajo de arquitectura moderna acogido en Inglaterra por la ley de protección de monumentos, continúa siendo hoy tan influyente como sus proyectos no realizados, como el de la catedral de Coventry (1951), las viviendas sociales Golden Lane (1952) y la ampliación de la Universidad de Sheffield (1953).
En virtud de las confusiones que en su momento y aún hoy en día ha generado el término, vale la pena aclarar que para Alison y Peter Smithson el “Nuevo Brutalismo”, expuesto por ellos mediante serias justificaciones por escrito, debe diferenciarse del “neo-brutalismo” y del “brutalismo” en el sentido que se trataba de una actitud ética ante la arquitectura o, en otras palabras, de una anti-estética que nacía a partir de una postura ética. Los Smithson argumentaban que “se trataba de un lenguaje que no sólo se reconocía en la forma, sino también en la manera de actuación frente al tema y frente a los materiales de un determinado proyecto, propiciando una relación más intelectual entre la gente y sus necesidades y los materiales con la naturaleza. Con todo ello, promulgaron una decidida despreocupación por ‘lo bello’. Como consecuencia, el Nuevo Brutalismo se caracterizaría por una pretendida heterogeneidad formal, una estética carente de prejuicios, más pop y experimental”, señalará María José Climent Mondéjar en su tesis doctoral titulada “ESCUELA EN HUNSTANTON DE A+P SMITHSON: El Nuevo Brutalismo en Inglaterra” presentada en 2015 en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (ETSAM).
7. Alison y Peter Smithson. Viviendas para personas de bajos ingresos Robin Hood Gardens, Londres, 1969 (demolida). Planta de conjunto y vista de la facahada.8. Alison y Peter Smithson. Viviendas para personas de bajos ingresos Robin Hood Gardens, Londres, 1969 (demolida). «Calle aérea», corte y vista general.9. Alison y Peter Smithson. Viviendas para personas de bajos ingresos Robin Hood Gardens, Londres, 1969 (demolida). Vista general.
La expresividad alcanzada por la actitud asumida por los Smithson a partir de lo que significó proyectar y construir la escuela de Hunstanton, se ve reflejada con claridad en su proyecto para una vivienda en Soho, Londres de 1952 (publicado por Architectural Design en diciembre de 1953) y alcanzará escala urbana ese mismo año en la propuesta del concurso para Golden Lane donde plantearon una crítica a la Ville Radieuse de Le Cobusier (en momentos en que se construía la Unidad de Habitación de Marsella) y a la zonificación de la ciudad según las cuatro categorías funcionales de la Carta de Atenas, expuestas en el CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) IV de 1933 y publicadas en 1942: vivienda, trabajo, recreo y transporte, a lo cual los Smithson contraponen los conceptos de casa, calle, distrito y ciudad y la idea de “calle en el aire”, que desarrollarán posteriormente, en 1969, cuando se construyó el conjunto de viviendas para personas de bajos ingresos Robin Hood Gardens en el East End londinense, con cuestionables resultados en el tiempo.
10. Manifiesto de Doorn (1954).11. Dos exposiciones en las que participan los Smithson integrando el Independent Group: Parallel of Art and Life, 1953 (derecha) y This is Tomorrow, 1956 (izquierda)
Pero más allá de la arquitectura, a la que quisieron poner un rostro humano, los Smithson, como ya asomamos, se interesaron por la ciudad y estuvieron en el centro de todos los debates culturales del momento. Así, ya en 1953 participan en el IX CIAM celebrado en Aux en Provence del que saldrá publicado el año siguiente el Manifiesto de Doorn (considerado como el documento fundacional del Team X). Ese mismo año (1953) los Smithson, junto a Nigel Henderson y Eduardo Paolozzi, integrando el Independent Group participarán en la exposición Parallel of Art and Life realizada por el Insituto de Arte Contemporáneo de Londres y, en 1956, en la muestra This is Tomorrow abierta en la Whitechapel Art Gallery las cuales resultaron muy influyentes en el desarrollo del movimiento pop británico.
También en 1956 los Smithson participaron en la Daily Mail Ideal Home Exhibition donde presentaron su influyente “casa del futuro” la expresión más pura de su ideología pop. Diseñada predominantemente por Alison, es una estructura de plástico que puede ser producida en masa en su totalidad, en lugar de en partes. La casa incluye características innovadoras entonces futuristas, como un baño de auto-limpieza, esquinas fáciles de limpiar y controles remotos para la televisión y la iluminación.
12. Los integrantes del Team 10 en el CIAM de Otterlo (1959), el último de los eventos de este tipo. En la foto Peter y Alison Smithson de pie a la izquierda con Voeckler, Candilis y Bakema sosteniendo la pancarta que decreta la muerte de los Congresos Internacionales de Arquitectura Moderna. Aldo Van Eyck y Blanche Lemco se asoman por debajo.
Por otro lado, será con la activa participación de los Smithson en el CIAM X de 1956 realizado en Dubrovnik, como integrantes del grupo formado por Aldo Van Eyck, Jacob Bakema, George Candilis, Shadrach Woods, John Voelcker y William y Jill Howell, que se le dará la estocada final a aquellos congresos cargados de “viejas ideas” dando ello pie para que en 1960 en Bagnols-sur-Cèze se adopte definitivamente el nombre de Team X (ampliándose significativamente el número de integrantes), asumiendo Alison el rol de cronista no-oficial del grupo en la publicación Team 10 Primer, donde escribió de y por el resto del equipo desde 1962, primero en Architectural Design y luego editando los textos como libro en 1965.
13. Cuatro importantes publicaciones realizadas por los Smithson.
Los Smithson escribieron numerosos artículos y realizaron varias publicaciones siendo también tema para otras tantas. Sus libros más destacados, en gran parte compilaciones de artículos reagrupados temáticamente, o a veces también reescritos fueron: Urban Structuring (1967), Ordinariness and Light (1970) y Without Retoric (1973). Además de su trabajo como arquitectos, dedicaron tiempo a la actividad académica dando clases en la década de los 80 en Delft, Barcelona y Munich. Su última publicación The Charged Void es una compilación de todo su trabajo, seccionada en tres partes de las cuales solo se publicaron dos.
14. Vista axonométrica del conjunto y sección de estudio del asoleamiento del proyecto realizado por los Smithson para la Embajada del Reino Unido en Brasilia (c.1965)
Como nota si se quiere curiosa, quizás valga la pena señalar que los Smithson fueron seleccionados a mediados de los años 1960 para proyectar la Embajada del Reino Unido en la recién inaugurada Brasilia. Como señala José Javier Alayón en «Arquitecturas extranjeras en Brasilia. Le Corbusier, A&P Smithson y Scharoun en el paisaje moderno suramericano», texto publicado en arquiteturarevista Vol. 8, n. 1, p. 23-30, jan/jun 2012, tras afrontar el encargo «con gran entusiasmo ya que, según ellos, era la oportunidad de dirigirse a un público culto», el ánimo «se convirtió en amargura cuando suspendieron su obra. Al publicar el proyecto una década después del desaire del ministerio británico que había contratado sus servicios, expresaban: ‘Michelangelo was never so messed by his Pope’ (Smithson y Smithson, 1975)»
Peter Smithson quien sobrevivió en diez años a su mujer, fue también un profesor carismático (en la Architectural Association y Bath) e impartió clases y conferencias por todo el mundo.
A modo de resumen se podría decir que los Smithson sentaron las bases para una reflexión sobre los temas más significativos de la cultura arquitectónica moderna. La búsqueda de un lenguaje apropiado para la situación contemporánea, las propuestas para una nueva morfología urbana, la reflexión sobre la evolución de los modos de vida en relación con el espacio interior y las conexiones que establece la arquitectura con el contexto ambiental son algunos de los temas que exploraron a lo largo de toda su obra.
15. Auguste Choisy y una página de su obra fundamental: Histoire de l’Architecture (1899)
Nota
Hoy 18 de septiembre se registra también el fallecimiento en 1909 del arquitecto francés Auguste Choisy. Casualmente, a Choisy ya le habíamos dedicado una nota en el Contacto FAC 210 del 7 de febrero de 2021 cuando ese día coincidió la fecha de su nacimiento con la emisión de otro TAL DÍA COMO HOY dentro del boletín. Por ello invitamos a revisar con detenimiento el texto relacionado con Choisy en https://fundaayc.com/2021/02/07/contacto-fac-210/
14. José Javier Alayón, «Arquitecturas extranjeras en Brasilia. Le Corbusier, A&P Smithson y Scharoun en el paisaje moderno suramericano». arquiteturarevista, Vol. 8, n. 1, p. 23-30, jan/jun 2012
13 y 15. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.
La aparición simultánea en 2021 de sendas traducciones de Colin St John Wilson y Kenneth Frampton sobre modernidades disidentes anima a revisar los cánones arquitectónicos del siglo pasado, y el libro de la misma fecha de José Ignacio Linazasoro lleva la revisión un paso más allá, proponiéndose como una genuina ‘respuesta antimoderna’. La obra de Wilson, The Other Tradition of Modern Architecture: The Uncompleted Project, se publicó originalmente en 1995, y la versión castellana añade a la edición de 2007 un prólogo y un epílogo que ponen en contexto el vibrante alegato del arquitecto británico; el libro de Frampton, por su parte, vio la luz inicialmente en italiano en 2015 como L’altro Movimento Moderno, y la versión inglesa aparecida ahora añade un subtítulo (‘Architecture, 1920-1970’) que acota el ámbito temporal de los 18 ensayos sobre figuras menos reconocidas que ha redactado el eminente historiador. Ambos volúmenes se proponen rescatar ‘la otra modernidad’, pero lo hacen desde presupuestos diferentes, porque si el de Wilson es un texto de combate, dedicado a ‘los miembros de la resistencia’ y centrado en esclarecer ‘lo que salió mal’ desde los primeros compases del Movimiento Moderno, el de Frampton es un compendio informativo y analítico que presenta a cada una de las figuras elegidas con una síntesis biográfica y el comentario de un edificio representativo. Por su parte, la obra actual de Linazasoro, La arquitectura del contexto, se presenta como una genuina enmienda a la totalidad; su conjunto de textos recorre de forma impresionista la arquitectura del siglo XX glosando obras y autores que juzga críticos con la modernidad, pero su nómina de personajes no es al cabo tan diferente de la que resulta de la lectura de los británicos.
Un manifiesto airado
La trayectoria de ‘Sandy’ Wilson (1922-2007) es inseparable de su dedicación durante tres décadas al colosal y malhadado proyecto de la nueva Biblioteca Británica —descrita por él como «mi guerra de los Treinta Años»—, pero es posible que sea recordado bajo una luz más amable por este libro desafiante y polémico, publicado unos años después de jubilarse de su cátedra en la Universidad de Cambridge, y que constituye un genuino testamento intelectual. A su juicio, la modernidad descarriló en 1928, cuando Le Corbusier y Sigfried Giedeon impusieron su dictadura ideológica y formal en la primera reunión de los CIAM en La Sarraz. «La ‘Mano abierta’ —escribe— siempre estaba lista para convertirse en un puño cerrado». El pionero de la ‘resistencia’ sería entonces Hugo Häring, pero a la larga su miembro más destacado sería Alvar Aalto, cuyo discurso en el RIBA en 1957 abrió los ojos a Wilson acerca del extravío sufrido por una modernidad que no cumplía su promesa. Estos dos maestros son referencias esenciales del libro, conjuntamente con Hans Scharoun y Eileen Gray, además de Erik Gunnar Asplund, Sigurd Lewerentz, Ernst May o Jan Duiker, al igual que su contemporáneo Giancarlo de Carlo, y varios de ellos se enfrentan polémicamente a Mies van der Rohe, Walter Gropius, Arne Jacobsen o Le Corbusier en las comparaciones de proyectos de ayuntamiento, galería de arte, residencia de estudiantes y casa que cierran el volumen: unos estudios de casos en los que la modernidad ortodoxa sale malparada, y donde ejemplos como la E-1027 de Gray sirven para evitar la asociación de esta otra tradición con el expresionismo o el organicismo.
Historia expandida
Algunos de estos arquitectos —Gray, Lewerentz o Duiker— figuran igualmente en la selección de Frampton, guiada también por la reflexión del filósofo Jürgen Habermas sobre la modernidad como un proyecto inacabado, pero donde los criterios esenciales han sido «la relativa marginalidad de cada protagonista» y «el grado en que ha contribuido a producir una nueva tipología». Desde luego, la marginalidad de personajes como Rudolf Schindler, Erich Mendelsohn, Arne Jacobsen o Richard Neutra es solo relativa, y es más sencillo hallarla en arquitectos como el belga Louis Herman De Koninck, el británico Evan Owen Williams, el checo de origen austriaco Jaromír Krejcar —cuyo pabellón en París de 1937 se reproduce en cubierta—, el danés Vilhelm Lauritzen o los suizos Werner Moser y Max Ernst Haefeli, pero todos ellos realizaron aportaciones de singular importancia, y la documentación que el volumen reúne ayudará a perfilar su presencia en las historias del siglo. Frampton sitúa el origen de la ‘otra’ modernidad, opuesta al funcionalismo doctrinario de entreguerras, en el coloquio de Darmstadt en 1951, donde se presentaron una escuela proyectada por Scharoun para esa ciudad y la mítica tesis de Martin Heidegger Bauen Wohnen Denken. La idea de una modernidad alternativa volvería a proponerse en otros términos en la Bienal veneciana de 1980 bajo la rúbrica ‘La presencia del pasado’, una posmodernidad populista contestada en 1982 por la exposición en Múnich ‘Die andere Tradition’ —inaugurada con un discurso de Habermas donde reiteraba su convicción sobre la naturaleza inacabada de la modernidad—, y en 1985 por la muestra ‘Die andere Moderne’, dedicada a la obra del suizo Otto Rudolf Salvisberg, antecedentes ambas del libro de Wilson en 1995 y el de Frampton en 2015, que por cierto se cierra con Alejandro de la Sota, cuya presencia tardía se asocia al atraso de la modernización española por el impacto de la Guerra Civil. En su introducción, el historiador lamenta la ausencia de suizos alemanes como el mencionado Salvisberg o el excéntrico Karl Egender; escandinavos como el noruego Arne Korsmo y el finlandés Erik Bryggmann; griegos como Patroklos Karantinòs, Dimitris Pikionis, Aris Konstantinidis o Takis Zenetos; e italianos como Luigi Moretti, Eugenio Montuori o Annibale Vitellozzi. Si a esta relación añadimos tres o cuatro figuras españolas, Kenneth Frampton —en plena forma y jubilado hace un año de la Universidad de Columbia al cumplir 90— tiene ahí material para un nuevo y formidable volumen.
Referencias personales
El profesor y arquitecto donostiarra, por último, extiende las ideas formuladas en su libro de 2013, La memoria del orden, con una multitud de ejemplos y referencias cuya selección atiende a los criterios expuestos por Antoine Compagnon en Les antimodernes, de Joseph de Maistre à Roland Barthes, una celebrada obra publicada en 2005 por el crítico literario donde los así descritos se definen como disidentes de la modernidad, pero ajenos al tradicionalismo que preconiza el retorno al pasado. Entre los antimodernos de Linazasoro está inevitablemente Heinrich Tessenow, pero también los ya citados Asplund, Aalto, Pikionis o Lewerentz, además de sus admirados Has van der Laan, Rudolf Schwarz y Hans Döllgast, con su devoción italiana ilustrada por BBPR, Gardella, Moretti, Michelucci y, en una época más próxima a la nuestra, Francesco Venezia o la Tendenza de Rossi y Grassi, mientras los españoles están representados por Zuazo, Sota, García de Paredes, Moneo, Navarro Baldeweg o Peña Ganchegui. La unión de estos puntos traza una cartografía arquitectónica que es también un retrato del autor, cuya obra construida se recorre en el último capítulo como materialización de esas influencias artísticas e intelectuales, defendiendo al cabo lugares y construcciones como palimpsestos donde se superponen diferentes estratos de la memoria colectiva, y el valor de la historia como sustancia nutricia del presente: un propósito crítico que anima igualmente las obras de Sandy Wilson y de Kenneth Frampton, estableciendo una conversación muda y elocuente entre los tres volúmenes.
La otra tradición de la arquitectura moderna
El proyecto inacabado
Autor: Colin St John Wilson
Año: 2021
Editorial: Reverté
The Other Modern Movement
Architecture, 1920-1970
Autor: Kenneth Frampton
Año: 2022
Editorial: Yale University Press
La arquitectura del contexto
Una respuesta antimoderna
Autor: José Ignacio Linazasoro
Año: 2021
Editorial: Ediciones Asimétricas
ACA
Nos interesan temas relacionados con el desarrollo urbano y arquitectónico en Venezuela así como todo lo que acontece en su mundo editorial.