Archivo de la categoría: Las publicaciones de Ediciones FAU UCV

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

TRAMAS CRUZADAS

El rol de la ciudad en el cine venezolano

Guillermo Barrios

Ediciones FAU UCV/ Centro Nacional Autónomo de Cinematografía -CNAC-

2009

El año 2009 tuvo particular relevancia para el mundo editorial venezolano en lo que se refiere a temas vinculados a la arquitectura. Al lapso conformado por aquellos doce meses, hemos podido detectar que pertenecen una serie de títulos, elaborados todos por arquitectos vinculados directa o indirectamente a la academia y, por ende, fruto de acuciosos trabajos de investigación, como: La cuestión de los barrios, una compilación de Teolinda Bolívar y Josefina Baldó, publicado por Monte Avila Editores, la Fundación Polar y la Universidad Central de Venezuela; Carlos Raúl Villanueva, volumen 108 de la Biblioteca Biográfica Venezolana editado por El Nacional con el auspicio de la Fundación Bancaribe, preparado por Juan José Pérez Rancel; Helene de Garay: Vida y Arquitectura, obra de Jeannette Díaz, coeditado entre la Fundación Empresas Polar y Ediciones FAU UCV; Del eclecticismo criollo a un culto sincretísmo, perteneciente a la Colección Ensayos de Postgrado de Ediciones FAU UCV producto de una conferencia que dictó en 1992 Luis Enrique Jiménez Damas como parte del Curso de Ampliación de Conocimientos titulado “Región, cultura y arquitectura en la Perspectiva del fin de siglo”; El Cerrito. La obra maestra de Gio Ponti en Caracas, proyecto editorial de ULTREYA (Milano) y de la Fundación Anala y Armando Planchart (Caracas), de Hannia Gómez; Estructuras metálicas en la arquitectura venezolana 1874-1935. El carácter de la técnica de Mónica Silva Contreras producido por Ediciones FAU UCV con el patrocinio de Siderúrgica del Turbio, S.A. (Sidetur); y, el que hoy nos ocupa, Tramas cruzadas. El rol de la ciudad en el cine venezolano de Guillermo Barrios elaborado por Ediciones FAU UCV con el patrocinio del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) y la Asociación Civil Mirar en Caracas. Como se podrá ver, de las siete publicaciones cinco fueron realizadas por miembros del personal académico de la FAU UCV, dos son producto de sendas Tesis Doctorales realizadas en la institución y cuatro fueron impulsadas directamente o en coedición por su sello editorial, lo que mostraba que se vivía un período de intenso trabajo y verdadera productividad.

Otros dos libros publicados por Guillermo Barrios: Inventario del Olvido, la sala de cine y la transformación metropolitana de Caracas (1992) y Ciudades de Película (1998)

Resultado de la indagación que dio origen a la Tesis Doctoral en Arquitectura (FAU UCV, 2004) de su autor (dirigida por Arturo Almandoz, por la cual obtuvo Mención Honorífica), y de la posterior adaptación de la misma a criterios editoriales que permitieron su lectura fluida por parte del público en general, Tramas cruzadas constituye el punto culminante de las diferentes aproximaciones que Guillermo Barrios ha realizado al mundo del cine desde su condición de apasionado conocedor e investigador sobre el tema, que tuvo como productos que lo antecedieron los libros Inventario del Olvido, la sala de cine y la transformación metropolitana de Caracas (1992) y Ciudades de Película (1998), así como su trabajo de ascenso a la categoría de profesor titular “Circa 1950. El espacio cinemático en el preámbulo del proyecto moderno en Venezuela” (2003), expresadas de forma amena y proverbial en la entrevista que le hiciera Milagros Socorro en junio de 2014 (http://milagrossocorro.com/2014/06/el-cine-segun-guillermo-barrios/). También se trata de una feliz confluencia a la que se ha sumado a su formación de postgrado en Urbanismo (Magister Scientiarum en 1978), la madurez y erudición alcanzada en los tópicos que le interesan lo cual le ha hecho expresar que el libro que nos ocupa «es la unión de la trama narrativa de las películas y el entramado de la ciudad”.

Siguiendo el “Prólogo” del libro, escrito por Arturo Almandoz, descubrimos que Tramas cruzadas fue visualizado inicialmente como un “tríptico caraqueño” para convertirse finalmente en un “fresco venezolano”. Teniendo a La Escalinata de César Enríquez (1950), obra que empezó a desplazar la cinematografía local de los sainetes y cuentos a problemas asociados a la modernidad urbana y sus consecuencias, la exploración se complementaría “con ulteriores visiones caraqueñas y nacionales: la ciudad frenética de la Venezuela saudita, en películas como El cine soy yo (1975, Luis Armando Roche) y Se solicita muchacha de buena presencia y motorizado con moto propia (1977, Alfredo Anzola); seguida de la metrópoli corrompida que Chalbaud venía prefigurando en sus elencos y decorados esperpénticos, hasta la oscura apoteosis de Pandemonuim, la capital del infierno (1997)”.

Manteniendo una estructura basada en tres partes como recuerdo de su primera concepción, subdivididas a su vez cada una de las dos primeras en tres capítulos y la tercera en uno solo, Tramas cruzadas concluyó su andadura como una “gran panorámica de la ciudad y urbanización en el cine venezolano”: un ambicioso recorrido de los 100 años de cinematografía nacional que transcurren entre 1897 y 1997, cuando ya el país se encontraba a las puertas de ser tomado por quienes, sin reconocer los importantes valores y logros acumulados, se dedicaron a convertirlo en un olvido de lo que fue.

Películas venezolanas trabajadas por Guillermo Barrios en Tramas Cruzadas que le permitieron estructurar el guión del trabajo

Las 151 páginas de Tramas cruzadas, contenidas en un formato de 21,5 x 31,5 cms., papel glasé, tapa dura, diseñado por “Latonería y pintura”, impreso por el Grupo “Intenso”, bajo la producción ejecutiva de Dalia Jaén, albergan además del “Prólogo” y la “Introducción”, una primera parte titulada “Planteamiento: circa 1950” que contiene como primer capítulo “Mirada previa: espacio y ciudad en el primer cine venezolano, 1909-1948”; como segundo “Mirada de cabotaje: el país desde La balandra Isabel llegó esta tarde (1949)”; y como tercero “Trama desenhebrada: la Caracas de La escalinata (1950)”. La segunda parte nombrada como “Nudo: circa 1975” está conformada por: “Miradas en tránsito: territorio y ciudad en la instalación del nuevo cine venezolano”; «El cine soy yo (1975): metáfora de la nueva geometría del territorio”; y “Se solicita ciudad de (buena) presencia y con moto propia”. El capítulo final, “Desenlace: circa 2000” está conformado por un único capítulo: “Pandemonium (y otras miradas a) la capital del infierno (1997)”. Además cuenta con una sustanciosa Bibliografía, amplia Filmografía, y dos índices: uno onomástico y otro de filmes.

Será Almandoz quien reconozca, pese al riesgo que se corrió de construir un trabajo “entre lo panorámico y lo comparativo” y, en consecuencia, de “tener vacíos con respecto a ciertos períodos o autores”, como una de las primeras contribuciones de Tramas cruzadas “el hecho de que el imaginario cinematográfico ha sido una vertiente prácticamente inexplorada de los estudios culturales urbanos en Venezuela. Sobre todo si se considera que la mirada y el análisis de Guillermo en esta nueva obra trascienden los siempre desdibujados límites metropolitanos, especialmente de los sectores informales y periféricos, para vislumbrar también el territorio rural y provinciano…”. Y concluye que por el “hecho de que la obra articula un considerable conjunto … de filmes que son tratados como fuentes primarias, la investigación está llamada a alcanzar el valor de referencia en nuestro medio”.

Barrios, comprometido desde muy temprano con la gestión cultural pública donde fue subdirector de la Galería de Arte Nacional, Caracas (1983-1985) y Director General de Museos del Consejo Nacional de la Cultura, CONAC (1999-2001), lugar desde el que lideró el diseño conceptual de la Red Museos de Venezuela, entre las múltiples actividades museísticas en las que ha participado, destaca el haber sido parte del comité internacional de asesores para la producción de la exposición Latin America in Construction: Architecture 1955-1980, el más importante proyecto museístico hasta ahora realizado sobre el tema, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA, 2015), de la cual estuvo a cargo de la visita guiada inaugural. Actualmente dirige un proyecto cultural en la ciudad de Madrid, Cesta República, el cual ha realizado más de un centenar de eventos desde su apertura en octubre de 2016, incluyendo talleres, recitales de música y poesía, encuentros con intelectuales iberoamericanos en diversas áreas del quehacer creativo y exposiciones de arte y artesanía contemporánea.

Tramas cruzadas, como ya se dijo, cierra su periplo con el análisis crítico del film Pandemonium, la capital del infierno (1997, Román Chalbaud) donde se resalta una Caracas que profundiza sus desigualdades y las exacerba a partir del “caracazo” de febrero de 1989. Una ciudad en la que Chalbaud “pone a la desesperanza a caminar en tumulto por las calles del barrio, proyectada al espacio exterior y hacia callejones flanqueados por casas bajo estricta reja… y no sólo encarnada en gente viva, sino en fantasmas”. En sus escenas finales, para Barrios, Pandemonium “anuncia un nuevo orden, el orden del caos”.

Y cierra: “El desastre adelanta lo que los albores del siglo XXI propone a la urbe post-utópica: la paradójica posibilidad de recuperar lo urbano como dimensión perdida a partir de las expresiones del desafuero. La calle es plataforma del enfrentamiento político y la demagogia, escenario de una ‘ciudadanía del miedo’ aderezado (además de la crisis económica y la inseguridad) por los conflictos que tasajean el plano urbano y trazan nuevas coordenadas de la exclusión”. Excelente fotograma que hasta hoy no ha hecho otra cosa que prolongarse y agudizarse.

ACA

Procedencia de las imágenes

Todas. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

Ese rincón sonriente

Ramón León

Ediciones FAU UCV

2008

Con Ese rincón sonriente fue posible cristalizar el empeño de la familia de Ramón León Camejo (1936-2001), arquitecto (egresado de la UCV en 1965), artista plástico, dibujante, y muy querido profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la UCV durante más de treinta años, por rendirle un homenaje post mortem y darle visibilidad a uno de los temas u obsesiones que lo acompañó a lo largo de su vida: la recolección y dibujo de retretes o pocetas convertidos en oportunidad para conformar una verdadera colección de piezas que ubicó (a modo de museo) tanto dentro como en el jardín de su casa “La Leonera”, ubicada en la urbanización caraqueña de Altamira, motivo de la mayor curiosidad para todo el que por allí transitara.
El libro, de 216 páginas tipo paperback, que contó con el diseño y diagramación de su hijo Ramón Armando León quien se sumó al resto de la familia (sus otros dos hijos Jaime Andrés León y María Gabriela León y su esposa Felina Ruiz de León) para cubrir las tareas de producción y corrección de textos, estuvo coordinado editorialmente por Michela Baldi.

Tuvo un tiraje de 500 ejemplares e incorporó escritos de Pedro León Zapata, compañero y amigo durante años con quien dentro de la FAU UCV dirigía el Taller Ventrillón, titulado “Ramón León nos alegró la vida”; de Mariano Goldberg, partícipe junto a León tanto en la actividad docente universitaria como en la laboral dentro del Banco Obrero entre 1962 y 1965, quien aportó “Un día cualquiera en la sección de Diseño en Avance y luego”; y del periodista-escritor Doménico Chiappe, compañero de estudios de Ramón León hijo quien atesoró recuerdo muy vividos de sus visitas a “La Leonera”, plasmados a través de “Crónica del artefacto más cotidiano del mundo”.
El corazón del libro, sin lugar a dudas, son las más de 300 ilustraciones que lo llenan, fascinante manera de encontrarse con la mano prodigiosa de quien las realizó y las múltiples formas como aborda y representa el tema que las aglutina, llenas en buena parte de un agudo sentido del humor donde cada objeto, además de protagonista insólito de una historia, cobra vida propia al ser presentado en múltiples facetas utilitarias complementarias a la que lo define por excelencia.

Su hijo, el también arquitecto Jaime León en https://gramho.com/explore-hashtag/ramonleon nos narra, al referirse a la posibilidad que ofrece Ese rincón sonriente para seguir disfrutando de su maravillosa obra gráfica después de la sentida desaparición física de su padre, cómo el WC se convierte dentro de la publicación en “personaje histórico” en virtud de los diferentes roles que ha jugado en la sociedad desde su invención.

“La idea viene de muchos años atrás cuando se desempeñaba como Arquitecto, recién graduado, en el Banco Obrero (hoy INAVI) donde trabajó en el área de diseño de baños para viviendas. Allí el WC se adueñó del trazo de sus dibujos como un personaje de humor. Este proyecto nace de las manos de su autor hace varias décadas atrás, pero al pasar de los años se convierte en una empresa familiar el objetivo de lograr su publicación.”

Dibujante compulsivo e impaciente de enorme talento (Mariano Goldberg expresará “su mano derecha tenía seis dedos, el sexto tenía aspecto de una pluma y era intercambiable con otros cinco descansando en el bolsillo de la camisa”), que hizo del humor prácticamente una forma de vida, a Ramón León se le recuerda por ser el principal enemigo de la hoja en blanco a la que consideraba siempre una tentación, y por la generosidad con que obsequiaba sus trazos a todo el que se lo solicitara. Jesús Yépez, director y editor de la revista Entre rayas recuerda en https://entrerayas.com/2015/07/feliz-cumpleanos-ramon-leon/ el apoyo que le ofreció en todo momento en los albores de la hoy exitosa publicación para la que realizó la primera portada (1992). También Yépez menciona el dolor que le causaba al Prof. José Balbino León, Coordinador de Postgrado de la FAU UCV, el borrar la pizarra que “Ramoncito” (como cariñosamente se le conocía) dejaba llena de sus dibujos, cada vez que finalizaba una reunión en la que participaba. Junto a Servio Tulio Ferrer protagonizó un interesante proyecto editorial que gracias al Centro de Información y Documentación (CID) de la FAU UCV quedó plasmado en el libro Diseñoterapia (1980), correspondiéndole ilustrar de forma amena e ingeniosa los errores, problemas y fallos de los estudiantes que a través de un trabajo de ascenso Ferrer fue recopilando de su experiencia como profesor de diseño.

Zapata, dando cabida a otra versión de la pasión que por el dibujo Ramón León sentía, inicia el breve homenaje que brinda a su compañero de la siguiente manera: “A Ramón León le gustaba dibujar. No dibujaba para publicar, no dibujaba para exhibir, no dibujaba para ninguna otra cosa que para dibujar, porque le gustaba dibujar. Era un caso singular el del dibujante que hace humor para guardarlo dentro de las hojas de una libreta o en una gaveta de su casa”. También resalta a “otro” Ramón León, “el coleccionista”, al cual destaca desde el hecho de considerar que “esos dibujos que hacía a toda hora, permanentemente, … los hacía para coleccionarlos”, pasando por su “célebre colección de pocetas que era todo lo que se quiera menos humorística”, hasta llegar a la “colección de plumas fuentes, de bolígrafos, de instrumentos para escribir y dibujar. Siempre traía un repertorio de estos instrumentos de manera que según fuera el tipo de necesidad, escribir, dibujar, pasar lista, corregir, rayar así era el tipo de instrumento que extraía del bolsillo de su camisa”.

Dentro de su actividad docente Ramón León formó parte como profesor de Composición Arquitectónica del Taller Carlos Raúl Villanueva y del Taller Galia. Fue también profesor de Métodos de Análisis aplicados al Diseño; Coordinador y profesor de Diseño en la Unidad Docente UNO; profesor y coordinador del Taller de Dibujo Charles Ventrillon y Coordinador del CID FAU UCV y, más allá de los límites de la UCV, profesor de dibujo en el Instituto de Estudios Superiores de Arte Plásticas Armando Reverón y en la Asociación Prodiseño.

Como Artista Plástico, participó en la exposición colectiva “Dibujos contemporáneos” montada en la Sala Mendoza (1973), en individuales en la Sala Ocre y la Galería de Arte del BANAP (1974) y en la Galería El Muro (1986). También estuvo incluido en la exposición “Sepias” (Galería de Arte de la UCV -1986-), “El trópico visto por 33 arquitectos” (FAU UCV -1990-) y “Ecología y Humor” (Ateneo de Caracas -1990-). Obtuvo las siguientes distinciones: Premio para Dibujo, VI Salón de Arte Facultad de Arquitectura UCV; Premio para Dibujo, V Salón Nacional de Dibujo y Grabado, ambos en 1963; Primer Premio de Dibujo, Salón de Arte APUCV, 1978 y 1984. En homenaje a su memoria, en Junio del 2003, es creada la sala permanente “Manchas Vivas de Ramón León” en el Museo Anzoátegui en la ciudad de Barcelona.

Como Ilustrador y Humorista, participó en la elaboración de diversos libros y revistas. De sus publicaciones artísticas destacan la ya mencionada Diseñoterapia, Glosario de términos de Transporte Terrestre usados en Venezuela, Ramón León, Ilustraciones para La Vivienda (Alemo) y Ese rincón sonriente a quien hemos dedicado esta nota.

Como tantos otros caraqueños, de los que ya quedan pocos, Ramón León vivió su infancia en la desaparecida urbanización El Conde a la que siempre tuvo en mente para rescatar del olvido a través de un proyecto editorial que no tuvo la posibilidad de concretar.

Ese rincón sonriente, espacio que para Ramón León estaba ocupado por el inodoro (o cualquiera de sus múltiples denominaciones: escusado, retrete, sanitario, servicio, taza de baño, poceta, váter, wáter, wáter closet o WC), junto a las actividades fisiológicas que con él realizamos, lugar donde todos somos iguales, “invento que nos convirtió en reyes”, ha sido objeto de múltiples estudios y posee su propia historia vinculada a su fin eminentemente utilitario que no ha impedido el desarrollo de piezas con un alto valor estético y de marcado avance tecnológico a pesar de que su funcionamiento difiere poco entre ellas. De origen difuso y disputado por varias civilizaciones desde hace más de 4000 años, se considera que fue Sir John Harrington en 1569 quien fabricó (uno para la Reina Isabel I de Inglaterra y otro para él) un predecesor del inodoro que se vaciaba mediante una válvula. Posteriormente, en 1775, Alexander Cummings patenta el sistema de cierre hidráulico con el tubo en forma de S, convirtiéndose en el primer inodoro, iniciándose con ello su producción en serie. En 1883 Tomas Turifeld fabricó el primer retrete de porcelana incorporando con ello importantes mejoras sanitarias.

Convertido en personaje caricaturizado, el que podría ser considerado como el artefacto más cotidiano del mundo es objeto, gracias a León, de una crónica que abarca sus usos y transformaciones desde su versión más primitiva del hoyo escarbado en el piso hasta aquel que ha colonizado los hogares trastocándose en objeto sentimental y decorativo.

Texto de consulta obligado sobre el tema, así como lo es Cotidiano de Alberto Sato (Debate, 2005), Ese rincón sonriente forma parte del grupo de publicaciones que sin tener un corte estrictamente académico, Ediciones FAU UCV decidió incorporar dentro de su programación del año 2008, por la significación que su autor tuvo dentro de la historia de la institución. Puede adquirirse a través de www.edicionesfau.com.

Como nota adicional valga decir que el 19 de noviembre se celebra  desde el año 2013 a escala internacional, promovido por las Organización de Naciones Unidas (ONU), “El Día Mundial del Inodoro” (World Toilet Day) asumiéndose este año bajo el lema “Cuando la naturaleza llama”, marcando un claro compromiso con el desarrollo sostenible y el saneamiento de 4.200 millones de personas que no cuentan con acceso a lugares adecuados para hacer sus necesidades y mucho menos a redes de cloacas y alcantarillados.

Del portal https://www.worldtoiletday.info/theme/ dedicado al tema extraemos: “Un baño no es solo un baño. Es un salvavidas, un protector de la dignidad y un creador de oportunidades.  Debemos ampliar el acceso a baños seguros y no dejar a nadie atrás. Porque quienquiera que seas, estés donde estés, el saneamiento es tu derecho humano”. El asunto, como se verá, es más serio de lo que parece y este viraje tendría muy satisfecho a Ramón León quien siempre se caracterizó, además, por ser una persona comprometida con grandes ideales.

ACA

LAS PUBLICACIONES DE EDICIONES FAU UCV

De vientos a tempestades

Universidad y política a propósito de la renovación académica en la Escuela de Arquitectura.

Juan José Martín Frechilla

Ediciones FAU UCV

2007

De entre los temas que siempre habían despertado interés y curiosidad y era necesario saldar aprovechando la conmemoración del 65 aniversario de la creación de la Escuela de Arquitectura de la UCV, el correspondiente a la etapa denominada como la Renovación Académica (o la Renovación, a secas) es quizás el más importante tanto por sus orígenes y su desarrollo como por sus resultados e implicaciones.

Impulsado por la necesidad de historiar conociendo las limitaciones que se tiene haciéndolo sobre un hecho cronológicamente cercano y desde la indudable subjetividad que ofrece el haber participado en buena parte de las acciones que se narran, reconociendo, además, que se trata de una tarea que no es ni objetiva ni exacta pero buscando ser abordada desde la solidez que ofrece la posibilidad de contar con un apoyo documental relevante que se buscó organizar mediante reglas y procedimientos rigurosos, De vientos a tempestades permite a su autor, el profesor e investigador Juan José Martín Frechilla, realizar la crónica de un evento que cobra importancia tanto por lo en él acontecido como por su contextualización vinculada a situaciones que lo precedieron y acompañaron dentro y fuera del país.

La introducción al libro, titulada “Para entrar en materia”, ofrece la oportunidad de encontrar una breve pero muy bien hilada secuencia de acontecimientos trascendentales de la geopolítica internacional que desde comienzos del siglo XX hasta lo que se denominó la “Guerra Fría” fueron determinando el clima dentro del cual la Renovación puede ser entendida como circunstancia particular, sumida dentro de un ámbito global y muy particularmente latinoamericano. En este texto introductorio también nos detalla Martín Frechilla la manera como fue organizada la publicación compuesta de cuatro partes: la primera, titulada “Autonomía, libertad y saber”, recorre la relación histórica entre gobierno y universidad con apoyo en la legislación y énfasis en los nodos de los enfrentamientos que se dan hasta el momento en que se produce el evento analizado. La segunda, que lleva por nombre “De Escuela a Facultad, y después”, presenta la evolución académica de los estudios de arquitectura desde la creación de la Escuela en 1941 hasta 1971; la tercera parte, “Rebeliones estudiantiles”, señala el impacto de los acontecimientos y las respuestas de los movimientos estudiantiles, a raíz del malestar generado y las reivindicaciones exigidas por alumnos y profesores durante la propia Renovación. Por último, en “Bifurcaciones” (capítulo IV), se recorren los acontecimientos posteriores a este movimiento luego de la intervención de la UCV en 1969 (que se prolongó hasta febrero de 1971), las razones que adujo el Ejecutivo para llevarla a cabo y las de quienes la aceptaron y apoyaron. Cierra el libro con una “Nota Bene” y finalmente con la “Fuentes documentales y bibliográficas”.

El libro de 352 páginas, impreso en papel glasse por Impresos Minipres C.A. con un tiraje de 1000 ejemplares, contiene intercalado entre las partes II y III un “Cuadernillo Fotográfico 1969-1970”, con 117 imágenes tomadas por el entonces estudiante Henrique Vera (autor también de la foto de la portada del libro), que testimonian diferentes momentos de ese proceso. La edición viene acompañada de un DVD, diseñado y preparado desde el punto de vista informático por Pedro Luis Hippolyte que, tal y como señala el autor, “contiene lo esencial de las fuentes primarias utilizadas para analizar el proceso de Renovación en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo citadas en las notas a pie de página, de este modo cada lector podrá revisar en extenso los documentos referidos y construir, según el caso, versiones distintas a la que aquí se ofrece. La Información escaneada o fotografiada está ordenada cronológicamente en seis carpetas. Correspondencia (1949-1971) (…); Documentos (1949-1971) (…); Asamblea (1969) (…); Legislación (1958-1971) (…); Prensa (1969) (…); y Varios (1968-1969)…”.

De vientos a tempestades, que bien pudo haberse titulado “aquellas aguas trajeron estos lodos”, resume pormenorizadamente un proceso que abarcó en pleno el ámbito universitario (cuyos antecedentes están recogidos en las 147 páginas del capítulo I), del que su detonante inmediato, para el caso de la Escuela de Arquitectura, lo constituyó la presentación el 24 de febrero de 1967 ante el Consejo de la FAU de un informe sobre la “Estructura del Departamento de Composición”, documento que analiza una serie de problemas que afectaban el Departamento y señala especialmente la situación limitada en que se encontraba la impartición de conocimientos en la Facultad, “donde se ha descuidado el aspecto fundamental de la investigación, reduciéndose nuestro centro de enseñanza a un simple centro de información donde es prácticamente imposible evolucionar, no solamente en el aspecto del diseño arquitectónico, sino también en el de la enseñanza misma”, tal y como se recoge en la revista Punto 40-41 (marzo 1970), que dedica de la página 17 a la 60 al tema “Renovación. Por qué? Cómo?”.

Diversas imágenes tomadas por Henrique Vera en pleno proceso de Renovación Académica que forman parte del “Cuadernillo Fotográfico 1969-1970” inserto dentro del libro

No pretendemos ahondar en un asunto que justamente el libro que hoy nos ocupa hace de manera rigurosa, amplia y detallada, ni establecer juicios de valor sobre sus repercusiones. Sólo añadir que luego del informe de febrero del 67, a diferencia de anteriores oportunidades en las que los diagnósticos elaborados tuvieron consecuencias eminentemente administrativas o de modificación de programas, una Comisión comenzó a trabajar en pro de plantear, con base en un acucioso inventario, cambios realmente estructurales en aspectos didácticos, metodológicos, organizativos, de formación docente del profesorado y relativos a la enseñanza tanto para la Cátedra de Composición como al resto de áreas del conocimiento, los cuales tras la presentación de tres documentos entre enero y noviembre de 1968, fueron consolidados en el texto titulado Informe del Departamento de Composición Arquitectónica, cuya responsabilidad estuvo a cargo de los profesores Carlos Becerra, Henrique Hernández y José Miguel Menéndez, conociéndose que colaboraron activamente Augusto Tobito, Ralph Erminy y Juan Pedro Posani.

Desde aquel momento, siguiendo la recomendación del Informe… (que arrojó siete conclusiones producto de un trabajo bien hecho), y a la sombra de los acontecimientos del mayo francés, se generó el clima propicio que desencadenó un proceso permanente de discusión a través de la Asamblea (conformada por estudiantes y profesores) como mecanismo de toma de decisiones que llevó a la paralización de las actividades de aula y a la politización y enfrentamiento con las «autoridades legítimas» a lo largo de todo el año 1969, salpicado por signos de violencia, toma de algunas dependencias y el desacato y desconocimiento por parte de la Asamblea de la linea jerárquica de poder, todo lo cual queda ricamente registrado en el “Cuadernillo fotográfico” junto al ambiente entusiasta que se percibía por participar de un momento que se presumía trascendente. La resistencia al cambio mostrada por quienes dirigían la FAU (que con el decano Oscar Carpio a la cabeza procedieron al retiro de nómina de dos profesores, rescisión del contrato a dos y apertura de sendos expedientes disciplinarios a otros dos), a lo cual se sumó la intervención militar y administrativa de la UCV en octubre de 1969, nombramiento de un Consejo Nacional de Universidades Provisorio, destitución del rector Jesús María Bianco y designación de un Consejo Rectoral interventor, dieron como resultado que, al menos en Arquitectura, los debates, discusiones y encontronazos de aquel año, se prolongaran, traducidos en cese de actividades, hasta la primera parte de 1972, momento en el que el recién electo decano Eduardo Castillo se propuso poner en marcha las líneas maestras que permitirían poner en práctica la reestructuración de los estudios de arquitectura teniendo como base el Informe… y los resultados que a través de su democrática discusión se derivaron.

Mensaje de apoyo de Carlos Raúl Villanueva elaborado a inicios del proceso de Renovación Académica y publicado en el nº 22 de la revista estudiantil Taller (abril 1969)

A modo de epílogo de esta nota y como clara manifestación del ambiente que reinaba en las discusiones asamblearias de aquella época, también recogidas en el nº 22 de la revista estudiantil Taller (abril 1969), cumplidos ya 50 años, quizás valga la pena transcribir la opinión emitida en 1969 por el maestro Carlos Raúl Villanueva, particularmente activo en las discusiones, aparecida en el número de Punto ya señalado: “Creo que algunos de los aspectos más importantes de la Renovación en la Facultad de Arquitectura han sido los siguientes: Antes de la Renovación, los estudiantes sentían un gran desapego por su Facultad, ya que ésta se dirigía sin su participación. (…) Ellos recibían los conocimientos de profesores que eran los supuestos sostenedores de la verdad, y la enseñanza se producía como un flujo unidireccional de ente activo hacia ente pasivo. Ahora se piensa en la verdad como algo dinámico, variable y búsqueda de conocimientos, como un trabajo constante y consciente de profesores y alumnos. (…) Ha permitido y aumentado el grado de compromiso y responsabilidad de los estudiantes hacia su Facultad. (…) Al mismo tiempo conviene analizar con serenidad lo que el país espera de sus arquitectos. Ha mostrado que el camino adoptado hasta ahora no permite resolver los problemas actuales y urgentes que nuestra sociedad necesita. (…) Aparece la urgencia y necesidad de orientar la docencia hacia un compromiso mayor con los problemas nacionales. LA RENOVACIÓN HA SIDO SOBRE TODO UNA TOMA DE CONCIENCIA.”

ACA

Las publicaciones de Ediciones FAU UCV

Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003

Aportes para una memoria y cuenta

Azier Calvo Albizu (Compilador)

Ediciones FAU UCV

2006

Con motivo de la celebración de los 50 años de la creación de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, dicha entidad realiza una serie de eventos y emprende un grupo de iniciativas de diferente tenor entre las cuales se encontraban dos que, a modo de políticas, tuvieron un particular significado.

La primera consistió en acometer un proyecto que, gestado a partir de 2002 desde la oficina de publicaciones del Centro de Información y Documentación (con Enrique Fernández-Shaw a la cabeza) y siguiendo los lineamientos del Plan Estratégico, buscaba no sólo cambiar sino unificar la identidad visual de la institución, caracterizada hasta ese momento por la existencia de una excesiva cantidad de imágenes, tipografías y estilos gráficos diseminados a través de todos los rincones de su estructura organizativa. Escuela, institutos, departamentos, sectores de conocimiento, coordinaciones, servicios y eventos de toda índole ofrecían a la hora de identificarse como parte de una misma entidad la más absoluta anarquía visual, amén de la falta de criterios de aplicación del emblema que fungía de logo lo cual, sin duda, debilitaba una necesaria unidad que como cuerpo académico se debía mostrar. El resultado del trabajo no fue otro que el de desarrollar, previo diagnóstico, permanente intercambio y múltiples pruebas, todo un sistema que, previsto para ser implementado por etapas, culminase (como de hecho ocurrió) con la entrega en 2005 del Manual de Identidad Visual FAU UCV cuyo proceso y desarrollo estuvo a cargo de la empresa Metaplug C.A. (adscrita a la Escuela Prodiseño). De esta manera, en 2004, como parte de dicho proceso, en medio de la aprobación de una Estructura Organizacional más coherente para la FAU y creado el departamento de Divulgación Institucional, se presenta y da el visto bueno a la versión definitiva del núcleo básico para la identidad visual FAU UCV conformado principalmente por dos módulos, imagotipos o logos y el uso de una retícula para su aplicación, lo cual derivará en el desarrollo del mencionado Manual el cual contiene los lineamientos para el manejo, uso y aplicaciones a través de formatos, tipografías y colores del núcleo básico de identidad presentando más el arte final de las principales piezas de uso ordinario, material POP y referencias para el manejo de información de uso interno y externo al recinto de la Facultad. Como producto de este rica e interesante experiencia se publicó, además, Identidad Visual FAU UCV 2005 un impecable folleto que muestra de manera atractiva y bien diagramada la historia de este esfuerzo.

La segunda iniciativa, emprendida en 2003, estrechamente vinculada a la política de articulación, unificación y fortalecimiento institucional que signó a la primera, está directamente relacionada con la publicación que hoy rescatamos: se trató de la creación de un Comité Editorial que debía encargarse de coordinar la amplia diversidad de productos impresos de valor académico que dentro de la institución se generaban, apuntando finalmente a la creación de un sello editorial que los identificara y sirviera de paraguas.

Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta marca justamente el lanzamiento entre 2005 y 2006 de Ediciones FAU UCV (cuyo proceso de gestación se puede consultar en el Contacto FAC nº 45 del 17-09-2017 como preámbulo a la reseña del libro La tectónica en la obra de Carlos Raúl Villanueva. Aproximación en tres tiempos de Nancy Dembo), convirtiéndose en un primer eslabón referencial no sólo por su carácter iniciático (de entonces hasta la fecha se han registrado más de 50 productos), sino sobre todo por el valor que encierra su contenido.

Concebida como una publicación de carácter institucional, Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta, tal y como señala el subtítulo (elegido ex-profeso de la manera como anualmente se rinde cuentas desde la administración pública), no buscaba otra cosa que presentar pinceladas relevantes de la frondosa, compleja y apasionante historia que se encierra en la conformación de la que es la primera Facultad de Arquitectura creada en el país. Sin pretender ser un documento que se rija por un guión estrictamente historiográfico, el libro se encuentra conformado por un mosaico de escritos producidos por un amplio grupo de protagonistas del devenir institucional, que terminaron siendo quienes respondieron a una invitación aún mucho más abierta. Tal y como señala el compilador en la “Presentación”: “Sobre el calificado conjunto de firmas que aparecen formando parte de la publicación hablan por sí solos los currícula que los acompañan. Así, se ha podido contar con la colaboración desinteresada de quienes se han desempeñado como decanos, directores y coordinadores de grupos docentes y de investigación a lo largo de los 50 años transcurridos entre 1953 y 2003; de especialistas de áreas de tanto interés como la vivienda, la ciudad, el desarrollo tecnológico, el ambiente, la historia, la docencia, la investigación y la extensión, sobre las cuales han publicado con asiduidad y perseverancia; de profesionales reconocidos unos como premios nacionales de arquitectura, otros por su dilatada y fructífera trayectoria, y otros por su desempeño en importantes cargos públicos, todos protagonistas en el desarrollo del país; de académicos galardonados con importantes premios nacionales e internacionales o destacados con significativas distinciones en el ámbito universitario; de sociólogos, geógrafos y urbanistas y también de quienes siendo arquitectos se han dedicado a profundizar en áreas como la economía, la cultura, el patrimonio, la planificación y las nuevas tecnologías; por último, pero no por ello menos importante, de quienes representan la necesaria generación de relevo que permitirá continuar construyendo los anales de una sólida institución.”

Facultad de Arquitectura y Urbanismo UCV 1953-2003. Aportes para una memoria y cuenta muestra, por tanto, una “… semblanza de la entidad a partir de la composición de reveladores fragmentos” que, agrupados en torno a las particulares maneras de “hacer memoria” manifestadas por los participantes de la compilación, le permitieron al editor, utilizando la noción de “mirada”, establecer ciertas líneas de comportamiento que dieron pie para estructurar cinco capítulos: Miradas que reconstruyen. Segmentos para la historia (con textos de Guillermo Barrios, Oscar Carpio, Eduardo Castillo, Alfredo Cilento, Antonio Granados Valdés, Juan José Martín Frechilla, Beatriz Meza y el tándem Luis Carlos Palacios/ Marta Vallmitjana); Miradas que orientan. Enseñar siempre (textos de Dirk Bornhorst, Gustavo Legórburu, Tomás José Sanabria y Fruto Vivas); Miradas que formulan. Conocimientos y disciplinas (textos de Carmen Dyna Guitián, Luis Guillermo Marcano, Álvaro Rodríguez/Alfredo Mariño y Gonzalo Vélez); Miradas que disienten. La Facultad que no ha sido (textos de José Miguel Menéndez, Jorge Rigamonti, José Manuel Rodríguez y Alberto Sato); y, Miradas que rescatan. Presencia y proyección de una Facultad (con aportes de Arturo Almandoz, Teolinda Bolívar, Baudilio González, Fernando Gonzalo, Marco Negrón, Frank Marcano, José Balbino León y Leandro Quintana). El libro cierra con “Cronología 1953-2003” elaborada por Azier Calvo y Henrique Vera.

Como primer producto de la joven editorial y dada su condición celebratoria, se le entregó la responsabilidad de realizar el diseño gráfico (a instancias de Henrique Vera, quien aparece como Colaborador de edición) a Carlos Rodríguez, reconocido profesional en el área, quien supo combinar la mayoritaria carga de textos con las imágenes de seis calificados arquitectos-fotógrafos (Mariano Goldberg, Henrique Vera, Ramón Paolini, Antonio Puente, Osvaldo Michelli y Ciro Suzzarini) provenientes de los portafolios que conformaban “Un mundo alrededor”, colaboración de Guillermo Barrios. Justamente, el haber tenido que lidiar con un libro denso, constituido fundamentalmente por escritos muy disímiles, llevó a Rodríguez (convencido de que un libro debe trascender tanto por su contenido como por su diseño) a experimentar con esta variable en busca de generar una dinámica donde cada párrafo se desplazaba y las notas a pie de página se incluían de seguidas a final de cada uno, generando, hay que decirlo, cierta confusión y pérdida del rigor académico que la publicación exigía. La portada donde se destaca el azul identificativo del edificio de la FAU mediante una foto tomada a una de sus paredes de mosaico, estuvo a cargo de Juan Camilo Rodríguez. La impresión de los 1000 ejemplares que constituyen la edición (de 415 páginas en papel Lumisilk de 115 grs.) le correspondió a La Galaxia C.A.

Para cerrar rescatamos de la “Presentación”, como guía para quienes quieran acercarse a la publicación, la apreciación de que se trata de una inmejorable “ocasión no sólo de ver diferentes comportamientos a la hora de hacer memoria, sino, sobre todo, de constatar una muy buena parte de la actividad realizada por una comunidad que ha sido capaz de abrir puertas, llevar adelante iniciativas, crear instituciones, apoyar políticas y aventurarse en proyectos inimaginables y, si se quiere, alejados de lo que tradicionalmente se entiende (y se sigue entendiendo) como eje central de sus preocupaciones. Ello habla, sin lugar a dudas, no sólo de una entidad plural y diversa, sino sobre todo convencida de la importancia que tiene tender puentes hacia otras ramas del saber y la vida pública, inconforme con los estrechos límites a los cuales muchas veces se le quiere confinar.”

ACA

Las publicaciones de Ediciones FAU UCV

Altopía. Otros lugares

José Ignacio Vielma

Ediciones FAU UCV/Los Libros de El Nacional

Colección Minerva

2008

Altopía. Otros lugares, subtitulada Crítica interdisciplinaria a los lugares indeterminados de la ciudad contemporánea, es la primera publicación con el sello de Ediciones FAU UCV que vio luz como producto del convenio marco de Cooperación Interinstitucional firmado entre C.A. Editora El Nacional y la Universidad Central de Venezuela.

Se realiza a partir de la revisión y puesta a tono con fines editoriales del trabajo final de grado con el que su autor, el arquitecto (USB, 1995) y profesor en aquel momento de la UCV y hoy de la Universidad de Chile, José Ignacio Vielma Cabrujas, egresó en 1998 de la maestría ofrecida por la Universidad Politécnica de Cataluña, dentro de la sexta edición del programa “Cultura de la Metrópoli. La experiencia contemporánea de las grandes ciudades en el Arte y la Arquitectura”, dirigido por Ignasi de Solà-Morales. Este dato, enmarca el texto dentro de la línea editorial que desde un principio se ha trazado Ediciones FAU UCV tendiente a darle la mayor difusión a trabajos provenientes del ámbito académico en cuya evaluación se haya reconocido su alto nivel y excelencia.

Trata Altopía (término cuya traducción literal es “otro lugar”), tal y como apunta Vielma en la “Nota preliminar” del libro, de proponer una noción con la cual “designar espacios específicos, presentes en la condición urbana contemporánea, caracterizados por una alta complejidad en su configuración físico-espacial, por ser un resultado residual y accidental de los procesos de transformación y optimización de la ciudad, por requerir una construcción de sentido, y ser capaces de relacionarse con el sujeto que los observa por medio de una experiencia caracterizada por la intensidad de su espacio y de las relaciones que allí se establecen”. Con ello se puede determinar una clara intención por transitar un camino no convencional, incierto, alejado de las categorías clásicas de la crítica del espacio urbano, que mira la ciudad de otra manera y descubre en ella oportunidades para seguirla explicando. Una ruta que se detiene en lo residual, que trata de reconocer lugares que no han sido pensados por nadie, sin autor, sin ninguna relevancia espacial arquitectónica, pero que están allí. Busca, en otras palabras, descubrir manifestaciones que tienen toda la complejidad espacial y urbana de lo que muchas veces se propone como arquitectura urbana.

“Opuesta al lugar y al no-lugar, diferente a la atopía y a la distopía, la altopía se manifiesta persistentemente como una diferencia permanentemente otra, a través de la dificultad de ser adscrita a los modelos conceptuales actuales. La altopía se presenta como un intersticio vacío, una indeterminación física y conceptual capaz de criticar la práctica de la arquitectura y el urbanismo desde su condición de espacio concreto sujeto a la experiencia”. La dificultad de determinar el puesto que ocuparía la noción de altopía identificada como condición concreta dentro de aquellas categorías y conceptos que dan cuenta del lugar como circunstancia espacial, lleva a Vielma a revisarla  en virtud de su “manifestación como diferencia y acontecimiento, y su resultante pertenencia al campo de una experiencia transformada dentro de la complejidad, en relación con categorías claves dentro de la estética contemporánea”.

El libro se encuentra dividido en cuatro capítulos cuyo despliegue permite determinar el abordaje de los complejos y difíciles temas que enfrenta. El primero, titulado “Topos(s)”, está subdividido en 8 partes: La ciudad ilegible; Lugar/altopía; No-lugar/altopía; Atopía/altopía; Utopía/altopía; Distopía/altopía; Concreciones: heterópolis, terrain vague, panóptico; Heterotopía/altopía. El segundo, “Altopía”, se desagrega en: Altopía/intensidades concretas. Condiciones de identificación del espacio altópico; Altopía/lugares indeterminados. Altopía/otro lugar. El tercero, “Transformar (se en) la experiencia” lo conforman: La altopía como nada; Sujeto y experiencia/cuerpo sin órganos; De lo sublime a lo siniestro; Barroco como acontecer; Vanguardia, extrañamiento y abyección; La altopía como producto informe. El cuarto y último “Provisional” se soporta en: Potencia y proyecto; Preexistencia como transgresión. Posee además  un “Apéndice” en el que se despliegan los “Casos de estudio: Altopías en Caracas” y cierra con una “Galería” que recoge imágenes de algunos de los casos de estudio previamente señalados.

Caracas, convertida en el foco de atención y objeto de estudio permite no sólo detonar la investigación emprendida sino también develar su condición de altopía que a su vez encierra toda una serie de manifestaciones que la refuerzan. Así, Caño Amarillo, la quebrada Catuche, un valla publicitaria, el Country Club, un muro medianero en Chacao o la autopista Francisco Fajardo se convierten, gracias al ensayo fotográfico emprendido por Vielma entre 1994 y 1998, en medios idóneos para mostrar “otros lugares” y a la vez como oportunidades para ser pensados en su complejidad y contradicción buscando convertirse en objeto de diversos proyectos.

La pregunta acerca del por qué surgen toda esa serie de espacios dio pie a Vielma para emprender posteriormente su investigación doctoral en torno a otro concepto: la ciudad accidental, la cual desarrolló y culminó en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 2010, poniendo la mirada sobre la autopista urbana y, particularmente, sobre la Costanera Norte en Santiago. La distancia entre proyecto y experiencia que ofrece el objeto estudiado le ofreció, en este caso, la ocasión de corroborar cómo la ciudad es pensada por quien la planifica de una determinada manera y vivida de otra totalmente distinta por quien la habita, dado que en ella se superponen una serie de sistemas de proyectos distintos y distantes que van dejando residuos “altópicos”, si cabe la palabra.

Altopía dejó en manos del lector y del estudioso un material y sobre todo un enfoque novedoso y contemporáneo que cumplió con las expectativas que hicieron que fuese elegido como primer libro de arquitectura publicado como nº 42 de la Colección Minerva de Los Libros de El Nacional. Cabe aquí destacar que en su producción participaron como autora de la portada y del arte final, Victoria Araujo, como correctora Carla González y en la producción editorial, por parte de Ediciones FAU UCV, Enrique Fernández-Shaw, Edmundo Ramos y Diajanida Hernández. Hoy, la accidentalidad y la provisionalidad detectadas por Vielma se han potenciado y apoderado de todos y cada uno de los rincones de la ciudad de la mano de un inusitado deterioro acrecentando aún más las hipótesis sobre las que se elaboró el trabajo. Su vigencia, por tanto, permanece intacta y Caracas sigue expectante.

ACA

Las publicaciones de Ediciones FAU UCV

Creando lugares

Entre la exaltación y la superación del objeto arquitectónico en la obra de Pablo Lasala

Isabel Lasala Hernández

Ediciones FAU UCV

2014

Creando lugares. Entre la exaltación y la superación del objeto arquitectónico en la obra de Pablo Lasala (Gráficas Lauki, 2014), se trata de una de las publicaciones más cuidadas y mejor logradas dentro la producción alcanzada hasta la fecha por Ediciones FAU UCV. Basada en el trabajo de ascenso a la categoría de Asistente dentro del escalafón universitario presentado en 2007, su autora, la profesora Isabel Lasala Hernández, rindió con él un merecido reconocimiento a la obra de su padre el también profesor, exdecano y talentoso arquitecto Pablo Lasala, fallecido el año 2000, hecho que sirvió de detonante para emprender una investigación apoyada en la documentación atesorada en el archivo personal del propio Lasala y financiada por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico.

El libro (de 192 páginas, impreso en papel lumisilk 150 grs), también ofrece la oportunidad de encontrarnos con una coedición, en la que tuvo particular relevancia la participación de la Fundación Pablo Lasala quien asumió buena parte de los costos de producción y edición de la obra. El concepto editorial, diseño y diagramación estuvo a cargo de Catherine Goalard y la producción editorial en manos de Mayoira Flores.

El filón sobre el que se indaga primordialmente a lo largo de este trabajo, una vez lograda la distancia necesaria entre la obra de un padre y el interés de su hija por develarla, tiene que ver con la persistencia de una serie de ideas que se hacen presentes a la hora de analizar la propuestas presentadas para una serie de Concursos de Arquitectura, actividad de la que se afirma que Lasala era un adicto y de la que siempre estuvo agradecido por el aprendizaje que le aportaban. A ello se suma su condición de gran dibujante y excelente pedagogo que su discípulo y gran amigo Joel Sanz resumirá en la siguiente frase acuñada por Lasala que cita dentro del Prólogo: “La arquitectura es muy fácil. Se trata de construir un paisaje donde no lo hay, y completarlo donde se considere incompleto”, síntesis perfecta de su actitud ante la disciplina que profesaba con verdadera pasión.

Tres partes, dividida cada una en capítulos, estructuran el libro. La primera le abre la puerta a dos aspectos generales que pueden contextualizar la totalidad de su obra: La expresión de la arquitectura de Pablo Lasala titula el capítulo 1 que encierra a su vez “El dibujo como búsqueda”, “Lo que quería mostrar” y “La importancia de la representación en su obra”; La actitud de Pablo Lasala ante la creación de la forma arquitectónica (capítulo 2) se subdivide en “Inconsciencia, memoria e imaginación… además de la razón”, “Ideas recurrentes”, “La predilección por lo geográfico”, “Propuestas dobles” y “Cruce de temas”.

La segunda parte analiza aquellos temas que de manera particular hacen acto de presencia en las obras presentadas a concurso (ganadoras o no) seleccionadas dando pie a que el capítulo 3 se titule El basamento y la caja flotante apoyado en “El acercamiento entre materia y espíritu”, “La apariencia de la caja” y “El logro de una búsqueda”; en el capítulo 4, Un volumen más complejo en el paisaje, son “La valorización y enriquecimiento del entorno” y “Completar un conjunto” los temas develados para que en el quinto y último, Puro paisaje, aparezcan “Una escultura en el parque”, “La insinuación de la sorpresa”, “La percepción del tiempo”, “El borde y los dedos en el parque” y “La exaltación de lo existente” como ideas y estrategias de diseño presentes en otros tantos concursos desmenuzados.

“Aquí el enfoque -dirá Isabel Lasala- es principalmente ontológico, se concentra en los proyectos arquitectónicos en sí mismos, en la lectura que podemos hacer de ellos; más que en el contexto social, político e histórico en el que estos proyectos surgen”. Con dicha premisa por delante y el acompañamiento del valioso material gráfico presentado en el libro se puede, no sólo apreciar la extraordinaria capacidad que Lasala desarrolló como dibujante, sino el poder y carácter de su expresividad gráfica mostrada en sus diferentes facetas como proyectista. De las conclusiones, englobadas bajo el rótulo Una arquitectura que permanece, la autora destaca dos aspectos fundamentales que la publicación pone en evidencia: “la expresión de su arquitectura y su arquitectura misma” donde la creación de lugares, los acercamientos formales al lugar, la exaltación del objeto arquitectónico y la creación de lugares, la acentuación de lo perceptual, el énfasis en lo constructivo, el tema de la protección solar, el valor asignado a la geometría, el placer de diseñar, el aportar a aquello en lo que se cree y utilizar las herramientas adecuadas para expresarlo, dejan como gran premio una serie de enseñanzas e ideas que muchas generaciones han podido disfrutar y un legado que las futuras pueden aprovechar. “Las teorías que se deducen de sus proposiciones -concluirá Isabel Lasala- todavía son posibles a través de otras mentes y de otras manos”.

ACA