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ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 335

El dibujo a bolígrafo sobre fotocopia realizado por Jesús Tenreiro-Degwitz (1936-2007) que ilustra nuestra postal del día de hoy, forma parte de la propuesta planteada por el arquitecto y su equipo a raíz de que en el año 1971 su hermano menor, Oscar, fuera llamado por el entonces Presidente de la República Rafael Caldera a través del Centro Simón Bolívar para que realizara el estudio de posibles usos para El Helicoide de la Roca Tarpeya, a escasos 10 años de que se paralizara definitivamente su construcción.

1. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

La idea que prevaleció fue la de convertir lo que se había considerado dentro del paisaje urbano caraqueño como un enorme e incómodo “elefante blanco”, en la sede de la Biblioteca Nacional y, como parte del mismo conjunto, incluir al Museo de Ciencia y Tecnología y al Museo Nacional de la Historia (gestado este último en 1964 por Mariano Picón Salas cuando era presidente del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes -INCIBA-), “lo cual podría ser visto como algo sui generis, pero funcionaba”, según palabras del propio Oscar.

2. Las cuatro páginas dedicadas al Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971) en el trabajo de ascenso de Rafael Urbina.

De tal manera, según palabras del propio Jesús, “se armaron dos equipos dentro de la oficina… las discusiones eran tremendas… al final Oscar presentó su propuesta…” en 1972, quedando por fuera lo elaborado por el mayor de los Tenreiro pero formando parte de la historia del proceso del proyecto. Este valioso testimonio junto a una significativa cantidad de planteamientos que realizara a lo largo de su carrera, fueron recogidos de manera amplia y muy bien documentada en el trabajo titulado “Jesús Tenreiro-Degwitz. Obra completa de arquitectura (Tres tiempos) Edificios y Proyectos (1954-2007)”, presentado por Rafael Urbina, su sempiterno discípulo, para ascender a la categoría de profesor agregado dentro del escalafón universitario en marzo de 2021, la mejor (y tal vez la única) antología que se haya hecho sobre quien fuera uno de los más brillantes arquitectos venezolanos del siglo XX.

Urbina quien “sin pretender comprobar hipótesis alguna” abordó su indagación “desde una perspectiva cualitativa, como un registro sistemático de un material inédito”, ofrece en la segunda parte de la misma un “catálogo o registro de obras -razón de ser y tuétano de esta investigación- la cual clasifica y agrupa setenta y siete (77) trabajos de arquitectura, entre esbozos, anteproyectos, proyectos y obras construidas por tema”. Basado en los archivos profesionales de quien fuera distinguido como Premio Nacional de Arquitectura el año 1991, Urbina dentro de su pesquisa ubica el proyecto de rescate de El Helicoide presentado por Jesús Tenreiro en la etapa denominada “Tiempo de reflexión (1969-1990” (segunda de las tres que conforman el primer capítulo), la cual está precedida por “Las Fundaciones (1954-1968)” y seguida por “Una casa como epílogo (1991-2007)”.

3. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Si, como expone Urbina, “cada elemento estudiado, se despliega en un espacio entre dos a cuatro páginas, dependiendo de la importancia que se le da a cada proyecto en el contexto de la investigación y del material encontrado en el archivo”, deberíamos concluir que la propuesta preliminar llevada a cabo por Tenreiro para El Helicoide cumple con ambos requisitos, ya que es de los que ocupan cuatro páginas (76-79) dentro del trabajo.

De tal manera, la documentación presentada por Urbina (un total de hasta 9 dibujos y bocetos como parte de los “estudios preliminares” y tres fotos de la maqueta o modelo elaborado) habla, por un lado, de la intensidad con la que fue abordado el compromiso y, por el otro, de lo valioso de un material que podría dar pie a un análisis más detallado del momento que ocupa este ejercicio proyectual dentro de la trayectoria del arquitecto que los realiza.

4. Dibujos elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Es interesante, además, resaltar el calificativo de “imaginales” que Urbina otorga a los dibujos elaborados por Tenreiro. En tal sentido, no está de más, recordar que el término “imaginal”, utilizado en ámbitos tan dispares como la filosofía, la psicología o la biología, proviene de la traducción del inglés “imago”, considerado en biología como “la última etapa que un insecto alcanza durante su metamorfosis, su proceso de crecimiento y desarrollo; También se le llama etapa imaginal, la etapa en la que el insecto alcanza su madurez”. Sin embargo, Martín Rodríguez Caeiro en “Exponer lo imaginal: reproducir y representar” (artículo publicado en el Vol. 22, Nº1, 2010, de la revista Arte, Individuo y Sociedad de la Universidad Complutense de Madrid), puntualiza que el tránsito por los diferentes usos del término imaginal, “nos invita a afrontar la idea desde el arte, de que el ser existe gracias a la articulación de dos vías: la de los genes y el programa genético por un lado; la de los memes y el programa imagético por otro. Idea que nos situará con lo imaginal en el nivel de la membrana/espejo, y que reproducir y representar son coincidentes; que ecología y gnoseología forman parte de la existencia del (o de la) imago”.

5. Dibujo elaborado como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

Pero el verdadero sentido que imaginal tiene en el contexto de un trabajo basado en la obra de Jesús Tenreiro, no es otro que el manejado por Carl Gustav Jung, de quien, como se sabe, el arquitecto era seguidor y estudioso.

Al respecto, Rodríguez Caeiro señalará: «… el concepto ‘imago’ lo introduce Jung desde la psicología inspirándose en la novela del poeta y novelista Spitteler Imago (1906): ‘Prefiero deliberadamente la expresión imago a ‘complejo’, a fin de que la realidad psicológica que así designo conserve (…) la independencia viva que tiene en la jerarquía psíquica. (…) Mis críticos han creído ver en esta concepción un retorno a la psicología medieval. (…) El término imago se relaciona en primer lugar con la novela Imago de Spitteler. (…) En mis obras posteriores empleo en vez de este término, el de ‘arquetipo’ «. (la cita de Jung procede de la edición en español del año 2002 de El hombre y sus símbolos).

5. Fotos de la maqueta elaborada como parte del Proyecto de Rescate del Helicoide (propuesta) de Jesús Tenreiro (1971).

De aquí que los dibujos de Tenreiro puedan entenderse como representaciones arquetipales que ya formaban parte de su imaginario, superpuestas y hasta cierto punto fusionadas con la mole de El Helicoide (otra figura con las mismas connotaciones), al cual intenta convertir en soporte del nuevo uso que se estaba proponiendo.

6. Foto de la maqueta del proyecto original de El Helicoide (c.1956) utilizada en la portada de un folleto promocional.

Con respecto a El Helicoide, terminado de proyectar en 1956 por el equipo integrado por los arquitectos Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bornhorst y Pedro Neuberger, cuyo impresionante movimiento de tierra empezó a realizarse un año antes, que aparece hermosamente presentado y descrito en el nº5 de la revista Integral de diciembre de 1956 y fue destacado en la exposición “Roads” montada por el Museo de Arte Moderno (MoMA), N.Y., en agosto-septiembre de 1961, como se sabe, no sólo quedó inconcluso luego de que en 1962 se paralizara su ya ralentizada construcción (cuyo avance registraba un 90%) luego de la caída de Pérez Jiménez, sino que desde entonces ha sido objeto de numerosas propuestas para su aprovechamiento, recuperación, reutilización, remodelación o adaptación a los más diversos usos, de entre los cuales el que hoy nos ha ocupado es el primer intento de todos con vocación claramente arquitectónica, sólo antecedido por la proposición hecha en 1969 por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) de sustituir el uso comercial original por oficinas públicas, centro de estudios y adiestramiento del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) y del Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE), además de una serie de áreas de exposiciones.

Le seguirían a la propuesta que parcialmente hoy hemos reseñado, presentada junto a un informe elaborado por Oscar Tenreiro en 1974: la autorización mediante decreto en 1975 al recién creado Instituto Nacional de la Vivienda (INAVI) de la adquisición de los bienes afectados, encargándose el proyecto “Nuevo Helicoide Caracas” al Grupo Tekto (Carlos Celis Cepero y Ana Teresa Caraballo-Gramko de Celis Cepero), quienes solicitan la asesoría de los autores del proyecto original y proponen mantener el uso inicial de centro comercial, ampliando los porcentajes de construcción a cien mil metros cuadrados incorporando un gran hotel en forma de torre cilíndrica y otros cuerpos rentables; y, luego de la adjudicación en 1986 de El Helicoide a la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención DISIP (SEBIN desde 2010), un último intento por convertirlo entre 1991 y 1993 en el Centro Ambiental de Venezuela y sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Renovables según plan maestro presentado por los arquitectos Julio Coll y Jorge Castillo, del Taller de Arquitectura JC-JC.

Habría que recordar, también, que en 1966 El Helicoide sirvió de refugio a damnificados causados por las lluvias (situación que se repitió en 1979 convirtiéndolo en lugar de asentamiento de construcciones informales) siendo en 1982, tras 16 años de ocupación (cuando ya habitaban allí 1.860 familias y unas 9.300 personas), cuando es desalojado completamente en seis meses gracias a la presión ejercida por el “Comité de rescate del Helicoide”, luego “Proyecto Helicoide”, coordinado por Sonia Miquilena de Cárdenas, quien propone convertirlo en una “ciudadela cultural”. Entregado en comodato a la Gobernación del Distrito Federal, en 1983 se anuncia la construcción de la primera etapa de dicha “ciudadela” (proyectada por el arquitecto Ralph Erminy), lográndose sólo rescatar y ubicar en su lugar el domo geodésico de Fuller para albergar actividades culturales.

7. Afiche preparado para la presentación del proyecto Centro Ambiental de Venezuela (CAV), Sede del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturale Renovables, a ser ubicado ubicado en El Helicoide, diseñado por el Taller JC – JC (Julio Coll y Jorge Castillo) en 1993. El trabajo contemplaba un ambicioso plan de renovación urbana y saneamiento ambiental que incluía áreas que iban desde el edificio hasta el Jardín Botánico.
8. Izquierda: Portada del libro El Helicoide de Dirk Bornhorst (2007). Derecha: Portada del libro libro Downward Spiral: El Helicoide’s Descent from Mall to Prison, editado por Celeste Olalquiaga y Lisa Blackmore (2018).

Como ya apuntáramos con anterioridad en estas mismas páginas (ver “Algo más sobre la postal” nº119 en Contacto FAC 84), el triste destino actual de El Helicoide como sede de la policía política y cárcel, donde bajo difíciles condiciones se encuentra recluido un considerable grupo de personas que han manifestado su oposición al gobierno, dio origen a la creación del “Proyecto Helicoide” concebido y dirigido desde 2013 por Celeste Olalquiaga, asociación civil sin fines de lucro, dedicada a rescatar el valor arquitectónico, cultural y social de dicha edificación y que ya cuenta entre sus haberes la realización de exposiciones, la elaboración de numerosos textos y la reciente publicación del libro Downward Spiral: El Helicoide’s Descent from Mall to Prison. Este último, sumado al editado por Oscar Trodman bajo la autoría de Dirk Bornhorst (aparecido en 2007) titulado El Helicoide conforman dos caras muy distantes entre sí pero absolutamente complementarias de lo que ha sido este testigo mudo y símbolo a la vez del colapso que ha sufrido Venezuela.

Nota

En un día como hoy cuando este boletín ha llegado a su número 300, el haber podido conocer, apoyarnos y compartir parte del estupendo trabajo realizado por Rafael Urbina sobre la obra de Jesús Tenreiro, se ha convertido en un valioso regalo dado su valor testimonial y documental dedicado a alguien que merecía con creces ser reconocido mediante un esfuerzo de esa naturaleza.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2, 3, 4 y 5. Rafael Urbina. «Jesús Tenreiro-Degwitz. Obra completa de arquitectura (Tres tiempos). Edificios y Proyectos (1954-2007)”, Trabajo de ascenso para optar a la categoría de profesor agregado dentro del escalafón universitario, marzo de 2021

6. Archivo Fotografía Urbana

7 y 8. Colección Crono Arquitectura Venezuela

Nota. https://www.facebook.com/groups/31281971878/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 334

“En Venezuela, su primer amigo es YORK”

Esta frase en italiano, portugués y español, es el slogan con el cual cigarrillos YORK decide acercarse a recibir a los cientos de inmigrantes europeos que llegaron a Venezuela en la década de los años 50. La publicidad de YORK, una de las más populares marcas nacionales cuya cajetilla tenía un valor de Bs. 1, aprovecha la coyuntura de la llegada de migrantes a partir de la política de “puertas abiertas” implementada por el gobierno, para reafirmar la presencia de su producto frente a la fuerte competencia que le ofrecían a nivel nacional marcas como Capitolio, Continental, Alas, Cavet mentolado o Fortuna, e importados como Chesterfield, Phillip Morris, Camel, Pall Mall o Kool.

La publicidad cumple perfectamente su cometido, pues se concibe como una pequeña guía con un mapa que sirve de referencia a los recién llegados del viejo continente, y les permite conocer dónde se encuentran las oficinas de identificación, cómo registrarse legalmente, así como también conocer las monedas de curso legal.

En el imaginario del venezolano, hasta finales del siglo XX, siempre se pensó el país como una tierra de acogida, que recibió sin prejuicios a extranjeros, principalmente provenientes de España, Italia y Portugal, que salieron en búsqueda de mejores condiciones económicas y de vida en vista de la aguda crisis de Europa antes y durante la II Guerra Mundial, cosa que Venezuela aprovechó instaurando a partir de 1936 una política de recepción organizada, al promulgarse aquel año la «Ley de Inmigración y Colonización» y crearse en 1938 el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización (ITIC) para la asistencia de los inmigrantes y la planificación y control de la colonización agrícola.

1. El S.S. Cuba, barco en el que llegaron los primeros refugiados vascos a Venezuela en 1939 a
causa de la Guerra Civil Española.

Dicha política cobrará continuidad en la posguerra cuando en 1946 es designada la Comisión Nacional de Inmigración, presidida por Enrique Tejera París, que se encargó de organizar misiones de selección de inmigrantes en Italia, España y Portugal, y a partir de 1948 cuando la Junta Militar de Gobierno reestructuró el ITIC, transformándolo en el Instituto Agrario Nacional (IAN) en 1949, dando pie a lo que se conoció como las ya mencionadas políticas de “puertas abiertas” que Pérez Jiménez impulsará entre 1952 y 1958.

A pesar de que durante el siglo XX venezolano tuvo importante presencia el autoritarismo a través de dos largas dictaduras, la de Juan Vicente Gómez (1908-1935) y Marcos Pérez Jiménez (primero como parte de una junta militar entre 1948 y 1952 año en que es nombrado presidente provisional y luego entre 1952 y 1958 cuando se le designa como presidente constitucional), es posible afirmar que, en términos generales, el venezolano no migró masivamente durante esos lapsos, sino que, por el contrario, a pesar de ser hasta casi mediados de la centuria un país eminentemente rural con poco más de 6 millones de habitantes, experimentó más bien la llegada masiva de migrantes europeos. La aparición del petróleo trastocó la historia y generó una riqueza tal que convirtió a Venezuela en el lugar ideal para comenzar una nueva vida.

2. El Giulio Cesare, barco de bandera italiana que transportó migrantes de ese país a diversos países de Latinoamérica.

Cabe destacar que, según datos de la ONU, entre 1946 y 1959 alrededor de 7,5 millones de emigrantes abandonaron Europa, de los cuales dos millones se dirigieron a América Latina.

Cifras indican que entre 1948 y 1961 más de 600 mil extranjeros obtuvieron “cédula de identidad” por vez primera en Venezuela, mientras que otros autores señalan que la cifra habría alcanzado las 800 mil personas, 78% de las cuales eran españoles, italianos y portugueses, mientras que el 22% restante, estaba compuesto por alemanes, rusos, polacos, y europeos orientales.

Dentro del gran flujo de inmigrantes cabe señalar que la colonia de españoles fue la más numerosa dentro de los europeos que llegaron a Venezuela quedándose en el país el 52% de toda la emigración española dirigida a América. Como dato de interés, en el censo del año 1950 la comunidad hispana en Venezuela alcanzaba las 37.887 personas siendo en ese momento la segunda colonia en importancia después de la italiana, cifra que fue superada casi de inmediato al ascender a más de 200.000 españoles en el territorio nacional entre 1951 y 1958.

3. Dos avisos oficiales publicados en la prensa nacional por el Departamento de Inmigración del Instituto Agrario Nacional en 1952 y 1953, que denotan las consideraciones e indicaciones que les daban a los inmigrantes porcedentes de Italia, Alemania y
Austria.

Como ya se ha esbozado, esta migración se soporta en gran parte en la implantación desde 1948 y con mayor énfasis desde 1952 por parte del gobierno de Pérez Jiménez de la política denominada de “puertas abiertas”. Para ello, tal y como nos aporta Ermila Troconis de Veracochea en El proceso de la inmigración en Venezuela (1986), el primer mandatario instruye de la siguiente manera al Director de Inmigración: “Abra usted las puertas de la República a todo europeo que reúna las condiciones convenientes a su juicio”, línea que resultó especialmente difundida en los consulados de Italia, España y Portugal donde el perfil del inmigrante y los requisitos para ingresar al país eran expeditos y flexibles: “solo se necesitaba ser menor de 35 años, no tener antecedentes penales y poseer un certificado de buena salud, no estaban previstas las exigencias relacionadas con determinados oficios, como se había hecho con anterioridad, ni respecto a cierto tipo de preparación profesional o técnica; tampoco estaba la inmigración sujeta a control y supervisión del Estado con el propósito deliberado de favorecer determinada actividad productiva, como lo había sido en tiempos del ITIC”, apuntará Inés Quintero en “Venezuela: un país donde vivir y crear”, texto aparecido en la compilación por ella coordinada Un lugar donde vivir y crear. Españoles en la Venezuela contemporánea (2017).

4. Cuatro libros dedicados al tema migratorio en la Venezuela del siglo XX.

Por otro lado, tal y como señala Johnny Castro-Trujillo en el ensayo “Política migratoria venezolana, una tradición de recepción. El caso de la inmigración española del siglo XX” (2019), existen también otros factores que ayudaron al proceso de identificación de no nacionales, como lo fue la Ley de Naturalización promulgada en el año 1955 cuyo principal objetivo era facilitar el proceso de otorgamiento de la nacionalidad venezolana a los extranjeros.

Ello pone en evidencia que la política migratoria no solo fomentaba la inmigración, regularización e incluso identificación de las personas extranjeras que ingresaban a Venezuela, sino que también contemplaba otorgarles el derecho a acceder a la naturalización, permitiéndoles ejercer plenos derechos políticos como ciudadanos: el máximo grado de asimilación e integración a un nuevo país.

Sin embargo, Froilán Ramos Rodríguez en “La inmigración en la administración de Pérez Jiménez (1952-1958)”, artículo publicado en el nº13 de la revista Heurística (2010), señala que esta política de acoger masivamente a inmigrantes a mitad del siglo pasado, estuvo limitada a personas provenientes de Europa, a pesar de que se hablaba de “puertas abiertas” a todo extranjero.

5. Dos libros dedicados a la arquitectura realizada por españoles en el exilio provocado por la Guerra Civil. Izquierda: Juan José Martín Frechilla y Carlos Sambricio (eds.), Arquitectura española del exilio (2014). Derecha: Henry Vicente, Arquitecturas desplazadas. Arquitecturas del exilio español (2007)

En 1958 concluyó formalmente la política de puertas abiertas a raíz del derrocamiento de Pérez Jiménez y el distanciamiento que adoptó la naciente democracia de las políticas vinculadas con el régimen que la precedió. Para ese año había en Venezuela un total de 526.625 extranjeros, de los cuales el 64,11% se encontraban en el Distrito Federal, convirtiéndose Caracas de esta manera en una ciudad con un alto porcentaje de europeos en búsqueda de oportunidades.

6. Plano de la ciudad de Caracas con la señalización de los puntos de mayor interés para los trámites de los migrantes, el cual ocupaba la parte anterior de la publicidad de cigarrillos YORK que ilustra nuestra postal del día de hoy.

Dentro de este contexto, el plano que acompaña la publicidad de cigarrillos YORK, aparece como una importante evidencia del impacto de la política migratoria de puertas abiertas y además sirvió de guía a los extranjeros en su proceso de regularización e identificación en Caracas. En él se señala la ubicación de las oficinas de identificación y reconocimiento médico: la primera ubicada en el Edificio de Identificación, ubicado en la Plaza Miranda (El Silencio), y la segunda, en el edificio del Instituto Agrario Nacional (La Quebradita, Bella Vista).

Por otro lado, al reverso se provee de claras instrucciones de cómo deben gestionar su identificación los extranjeros a su llegada a la ciudad:

Requisitos para extranjeros:

1. Ir a Identificación con la tarjeta de desembarco a recoger el pasaporte. Para solicitar el pasaporte hay que comprar un timbre fiscal de 20 bolívares. (Plaza Miranda)

2. Acudir al Instituto Agrario Nacional para reconocimiento médico. Los autobuses salen del Centro Simón Bolívar.

3. Después de cumplir los trámites 1 y 2, hay que regresar a identificación con todos los documentos y un timbre fiscal de 7 bolívares, para solicitar la cédula de identidad.

También se ilustra y explica el valor de cada una de las monedas venezolanas en curso, que formaban parte de la identidad del país: un “centavo”, equivalente a 5 céntimos de bolívar; una “locha”, equivalente a 12,5 céntimos; un “medio”, equivalente a 25 céntimos; un “real”, equivalente a 50 céntimos; y las de 1 bolívar, 2 bolívares y un “fuerte”, la de mayor valor, que equivalía a 5 bolívares.

7. Reverso de la publicidad de cigarrillos YORK que ilustra nuestra postal del día de hoy.

Para la época de la política de “puertas abiertas”, autores como Froilán Ramos Rodríguez en el capítulo I de Travesía de la esperanza. La inmigración portuguesa en Barquisimeto (1948-1958) publicado en 2021, o Yonathan Alonzo Herrera en los “Antecedentes” incluidos en el texto “El Exilio Republicano Vasco y el miedo al contagio revolucionario en Venezuela: 1936-1958” (2022), señalan que Venezuela ya contaba con más de cien años de experiencias en iniciativas que fomentaran, promovieran y protegieran la inmigración, con una fuerte tradición de políticas migratorias aperturistas. Ramos Rodríguez en Travesía de la esperanza precisa cómo tan temprano como “el 13 de junio de 1831 se promulga la primera Ley de Inmigración de Venezuela; el 14 de junio, del mismo año, el Congreso de Venezuela derogó la prohibición –del 9 de agosto de 1828– que impedía el matrimonio entre españoles y venezolanos; y el presidente Páez, así, auspicia una política migratoria para traer inmigrantes canarios al suelo venezolano, otorgando facilidades para la obtención de tierras, así como incentivo a las empresas de búsqueda de inmigrantes”.

Hoy en día, la idea de pensar en Venezuela en país de acogida se ha esfumado, y sistemáticamente se le ha ido negando el derecho a la identidad a los propios venezolanos. A su vez, se ha pulverizado el valor de la moneda hasta el punto de no saber explicar cómo se compone su cono monetario. Han desaparecido claves fundamentales del funcionamiento del país, así como han desaparecido las condiciones de seguridad y prosperidad que una vez fueron atractivas para la migración europea. Hoy, según la encuesta ENCOVI 2022, tampoco existen condiciones adecuadas que garanticen el retorno de los más de 6 millones de venezolanos que han emigrado.

Nunca como hoy había sido tan necesaria una guía sencilla, clara y amable para explicar la ciudad, nuestro gentilicio, y nuestra moneda a partir de una clara política migratoria como la que se traduce del simple panfleto de publicidad de cigarrillos YORK. Él nos muestra cómo en tiempos pasados, se construyó una sociedad abierta y generosa donde los extranjeros podían saber cómo recomenzar una nueva vida en Venezuela, gracias a “su primer amigo”. Esperamos que más pronto que tarde exista una guía que nos indique como retornar a la patria.

Nota

El plano que hoy ilustra nuestra postal forma parte de la colección de Maciá Pintó.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 6 y 7. Colección Maciá Pintó

  1. http://jazoera.blogspot.com/ y https://twitter.com/RCR750/status/1143136431465992192

2. http://www.agenziabozzo.it/vecchie_navi/B-Vapore/Navi_1850-1950_B120_piroscafo_GIULIO_CESARE_1913_Navigazione_Generale_Italiana_Soc_Italia_1932.htm y https://voce.com.ve/2020/08/14/516693/reviven-el-pasado-italiano-en-caracas/

3. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad y https://www.facebook.com/117631172382/photos/a.10150142128242383/10157676130017383/?type=3

4 y 5. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 333

Como propietario de uno de los terrenos más extensos de cuantos pertenecen a la trama urbana de Caracas (38.668,06 m2 o en otras palabras, casi 4 hectáreas) y sin duda el que mayores deudas posee con el paisaje urbano de la Avenida Victoria (o Presidente Medina), objeto de numerosas propuestas tanto desde el seno de la propia entidad como desde la Academia, el Instituto de Previsión y Asistencia del Ministerio de Educación (IPASME) decidió el año 2004 promover un Concurso Nacional de Arquitectura a objeto de obtener planteamientos concretos sobre los cuales poder emprender un desarrollo que permitiese dar respuesta a las aspiraciones y necesidades de vivienda de sus afiliados.

Conscientes de que se estaba a las puertas de promover una de las operaciones urbanas más importantes de cuantas quedaban pendientes en la ciudad, la convocatoria se hizo con base en las siguientes premisas programáticas que hemos extraído de la publicación “Concurso Nacional de Arquitectura 2004 para el desarrollo de un conjunto residencial, recreativo y cultural del IPASME. Av. Presidente Medina/Caracas/Venezuela (accesible en https://issuu.com/kaparunakis/docs/concurso_20ipasme.compressed):

  1. “Reconocer la pertinencia de orientar principalmente la inversión inmobiliaria hacia la satisfacción de la principal necesidad de los afiliados del IPASME, que es la vivienda”. En tal sentido se dejaba en manos de los participantes al concurso establecer “la cantidad y características del uso residencial… en función de las limitaciones que pudiera establecer la normativa urbana y otras necesidades de la institución”. No obstante, se estimó que “podría plantearse en un área de 2,3 hectáreas (de las 4 con que cuenta el lote), un número de hasta 460 apartamentos de 3 habitaciones de 80 m2 cada uno”, aproximadamente, pudiéndose manejar una oferta alternativa de apartamentos de dos habitaciones.
  2. En el marco de hacer uso de forma moderada de la ocupación del terreno, se planteaba “construir en un área aproximada de 1,5 hectáreas un conjunto de espacios de carácter recreativo y cultural, que puedan dar servicios de esparcimiento al conjunto de los habitantes”. Se estimó de parte de la Comisión Organizadora que “el porcentaje de construcción de estas áreas no debería estar por encima del 50%”. Sin embargo, sería parte de las variables del concurso darle definición y especificidad a estas áreas. Así mismo, se podrían “incorporar áreas comerciales al conjunto en forma complementaria a las ya establecidas”.
1. Ubicación del terreno del concurso.

En definitiva, se apostaba a alcanzar a través de las propuestas que se presentasen, alto nivel cualitativo que superase lo realizado en décadas anteriores por conjuntos en los que prevalecía el uso de vivienda, colocándose ahora como principal prioridad la calidad ambiental. Los organizadores, para dar referencias a los concursantes, señalaban cómo “en otras latitudes el tema de la vivienda pública es territorio de experimentación para arquitectos inquietos. En Europa la realización periódica del concurso EUROPAN, dirigido a jóvenes profesionales, se centra en la resolución de casos reales, garantizando la calidad arquitectónica para los nuevos conjuntos de viviendas de protección social”.

2. Carlos Raúl Villanueva. Reurbanización de El Silencio (1941-1945).

Bajo la convicción de que se trataba de una de las escasas oportunidades en las que un importante proyecto de viviendas de promoción pública se sometía a concurso, se reafirmaba una y otra vez la necesidad de poner sobre el tapete el debate sobre cuál debe ser la arquitectura adecuada para estos conjuntos, “bajo el acuerdo necesario de que es necesario detener el retroceso de su calidad”, para lo cual el primer referente importante debe ser la Reurbanización de El Silencio (1941-1945) en cuanto a su concepción urbana y ambiental, y como ejemplo de rescate de una zona degradada del centro de la ciudad, logrado con la adaptación a las condiciones del lugar, sin renunciar estar a tono con los postulados mostrados por las corrientes de la arquitectura internacional.

En tal sentido cualquier exploración que un concursante emprenda debía, según los organizadores, “concentrarse en tres temas: la ciudad, la calidad de la vivienda y el trópico”.
El proyecto del nuevo conjunto del IPASME, tendría que incorporar estos temas, como parte inseparable de la búsqueda, a través de la formulación de tres objetivos:

  1. “Plantear la posibilidad de mejorar la experiencia urbana y ambiental del lugar”, como demostración de que es posible “el rescate de una zona de indudable valor urbano”.
  2. “Aprovechar la oportunidad para recuperar el carácter experimental de la concepción de la vivienda multifamiliar en el proyecto arquitectónico”, teniéndose siempre “como marco de comprobación las condiciones particulares de nuestro clima”.
  3. “Rescatar, a partir de la singularidad de habitar en la condición extrema del trópico, la indagación de las formas adecuadas que constituyan un discurso propio de la arquitectura, evitando la definición de un patrón estilístico o normativo”.
3. Tres referencias sugeridas a los concursantes. De izquierda a derecha: Centro Comercial San Ignacio, Caracas (Carlos Gómez de Llarena); Árbol para vivir, Lechería, Anzoátegui (Fruto Vivas); y Pabellón cubierto para gimnasia, San Carlos, Cojedes (Jorge Rigamonti)
4. Juan Pedro Posani. Bocetos de un proyecto para Espacios Culturales Comunitarios.

Finalmente, se colocan como otras tantas referencias a las cuales remitirse sobre los temas ciudad, calidad de la vivienda y trópico, las soluciones alcanzadas respectivamente por: el Centro Comercial San Ignacio de Carlos Gómez de Llarena, el polémico conjunto de viviendas para trabajadores petroleros en Lechería, Anzoátegui, de Fruto Vivas y el pabellón cubierto para Gimnasia en San Carlos, Cojedes, de Jorge Rigamonti. Como síntesis conclusiva se cita un párrafo del texto “La Arquitectura en Venezuela. Una proposición Metodológica” publicado por Juan Pedro Posani en Otro mundo posible. El proyecto de los Espacios Culturales comunitarios, Catálogo de la VII Muestra Internacional de Arquitectura Bienal de Venecia (2002).

5. De izquierda a derecha: propuestas que obtuvieron el primero, segundo y tercer premio del Concurso, respectivamente.

Pues bien, estando tan bien servida la mesa, se logró una importante convocatoria que rompió una vez más con los tabúes relacionados a que este tipo de retos no interesa a los arquitectos formados en nuestras universidades, la cual arrojó como resultado el otorgamiento de tres premios y diez menciones a otras tantas proposiciones. Los ganadores fueron los arquitectos Joao De Freitas y Roberto Castillo quedando como primer finalista el trabajo de los arquitectos Edwing Otero, Alfredo Sanabria, José Antonio Carrasquel, María Carolina Espinal y Enrique Pérez y la colaboración de las bachilleres María Vanessa Otero y Carla Mora; y como segunda finalista la propuesta presentada por los arquitectos Ernesto Meléndez, Yaireth Revilla, Gilberto Rodríguez y Luis Vargas con los bachilleres Francisco Montilla y Carolina Orellana como colaboradores.

6. Láminas presentadas a concurso por los ganadores: Joao De Freitas y Roberto Castillo.

La propuesta de De Freitas y Castillo, de lo que se deriva de la memoria publicada como acompañamiento a los planos en el link ya señalado, ofreció “como respuesta al planteamiento general de viviendas y usos públicos (una) posición menos comprometida: usos públicos en una estructura de espacios en Planta Baja unidos a los estacionamientos y a partir de cierta cota, niveles de viviendas agrupadas en plantas tipo eficientes”. De tal manera, “la construcción de planta baja se constituye en un basamento con distintos tipos de espacios desde el nivel 0:00 hasta el +15:00 que se establece como una rasante para todo el conjunto. En este nivel se desarrollarán los espacios de carácter comunitario. La secuencia espacial se hace reconociendo el ascenso de la pendiente natural de la parcela. A partir del nivel +19:20 se desarrollarán los niveles de vivienda”.

Con relación a los edificios de apartamentos, se asumió “la tipología de bloque continuo con dos opciones: perimetral con patio y lineal quebrado, intentando representar dos tendencias en la concepción urbana: la del vacío como figura contrastando la del lleno como figura, una más propia de la ciudad histórica, la otra más propia de la utopía moderna del objeto aislado. La forma estática del bloque perimetral define un centro de manzana, que en el conjunto se traduce en un gran patio central dividido entre el vacío de la plaza comercial pública y la masa que producen los estacionamientos. (…) Tanto el club, como el auditorio y la escuela, se proponen como edificaciones unidas al basamento, pero independientes en uso. El club, en forma de cuña, vincula morfológicamente las dos partes más importantes del conjunto. La escuela y el auditorio conforman el frente hacia la Avenida Presidente Medina, asociándose con sus dimensiones al resto de edificaciones en dicha Avenida. La tensión entre ellos genera el paso hacia el gran patio central público desde la avenida”.

7. Lámina correspondiente al proyecto elaborada por los ganadores del concurso.

En cuanto a la resolución de los bloques de vivienda propiamente dichos, “la idea de los edificios es rescatar el descubrimiento tipológico del concepto de quinta aérea, construido en Caracas cerca de la redoma de la India, Urbanización La Paz de El Paraíso. En este caso se plantea una superestructura de losas ubicadas a doble altura, donde la estructura amalgamada en una franja atravesada de servicio establece por repetición un espacio vacío” que varía su modulación de acuerdo a los tipos de apartamentos, dependiendo si son de dos o tres habitaciones.

En cuanto a la resolución de los bloques de vivienda propiamente dichos, “la idea de los edificios es rescatar el descubrimiento tipológico del concepto de quinta aérea, construido en Caracas cerca de la redoma de la India, Urbanización La Paz de El Paraíso. En este caso se plantea una superestructura de losas ubicadas a doble altura, donde la estructura amalgamada en una franja atravesada de servicio establece por repetición un espacio vacío”, que varía su modulación de acuerdo a los tipos de apartamentos, dependiendo si son de dos o tres habitaciones.

8. Lámina correspondiente al proyecto elaborada por los ganadores del concurso.

Finalizan los ganadores exponiendo que: “Esta propuesta de menos altura edificatoria e intensidad de construcción permite una mejor integración del conjunto con su entorno construido, predominantemente correspondiente a edificaciones multifamiliares de pequeño a mediano tamaño, y ofrece una implantación en el terreno que facilita el que, aún siendo un conjunto singular dentro del corredor de la Avenida Presidente Medina por la superficie de la parcela en cuestión, no introduzca distorsiones relevantes en la morfología urbana del sector, la cual ha sido valorada positivamente por diversos especialistas y ha sido objeto de estudio por parte del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), entre otras instituciones, como un área de valor coral representativa de las iniciativas de la arquitectura y el urbanismo moderno en Venezuela.

El proyecto ganador, que llegó a ser desarrollado al detalle con toda la ingeniería, quedó como tantas otras veces sin construirse y tanto la ciudad como los afiliados al IPASME sin obtener los beneficios derivados de ello.

ACA

Pocedencia de las imágenes

Postal, 1, 5 y 6. https://issuu.com/kaparunakis/docs/concurso_20ipasme.compressed

2. Carlos Raúl Villanueva. Caracas en tres tiempos, 1966.

3. https://www.pinterest.es/pin/640848221951045921/, https://www.conlallave.com/propiedades/apto.-arbol-para-vivir-55809752.html y https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/86/Gymnastics_Arena_of_San_Carlos_from_Arch_Jorge_Rigamonti_-interior-_2003.jpg

4. Juan Pedro Posani en Otro mundo posible. El proyecto de los Espacios Culturales comunitarios, Catálogo de la VII Muestra Internacional de Arquitectura Bienal de Venecia (2002).

7 y 8. https://www.youtube.com/watch?v=czQO16Tw9f4

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 332

Al producirse la primera expansión urbana con fines residenciales hacia El Paraíso entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, se dieron dos situaciones dignas de ser mencionadas. La primera es que a la hora de realizar las viviendas unifamiliares que empezaron a poblar la zona, se abandonó la tipología propia del damero fundacional de la casa con patio entre medianeras, por lo general de un piso, para adoptar la correspondiente a la edificación aislada con jardín, de más de un nivel, con cuatro fachadas que permitían a los espacios interiores el disfrute de las visuales exteriores y ampliaba las posibilidades de iluminar y ventilar todos los ambientes.

Asociada a la primera situación, el que en 1900 se haya producido un importante terremoto que afectó significativamente en casco central de la capital, llevó al caraqueño pudiente a migrar hacia un sector relativamente cercano y bien comunicado con aquel, en el que se podía prever la construcción de moradas en las que los riesgos sísmicos disminuyeran.

1. Dos detalles del Plano de Caracas eleborado por Ricardo Razetti en 1906. A la izquierda, el sector de El Paraíso y su relación con el casco central de ciudad. A la derecha la leyenda que permite ver los nombres de las quintas o el de sus propietarios.

El hecho es que el desarrollo temprano de El Paraíso le dio la posibilidad a la alta burguesía caraqueña de contar con la posibilidad de emular a través de la construcción de “quintas” cuyos modelos y estilos copiaron los de las villas que ya hacía tiempo se realizaban tanto en Europa como en los Estados Unidos, incorporando las comodidades y el confort que empezaba a proveer el siglo que se iniciaba.

2. Quinta «Las Acacias». Vista general.

La quinta (o residencia) “Las Acacias”, cumpliendo con todas las características señaladas, fue encargada al arquitecto e ingeniero Alejando Chataing (1873-1928) para ser su residencia familiar por el empresario John Lord Boulton Rojas (1870-1940), miembro prominente de una de los grupos más poderosos e influyentes en la Venezuela de entonces, asumiendo el ingeniero Francisco Uzcátegui en 1905 la conducción de las obras. Ya a inicios de 1901 el magnate había dirigido una carta al Presidente Cipriano Castro con el fin de obtener exoneración de impuestos de importación de los materiales de construcción requeridos, tales como las estructuras de hierro para techos, tejas o barandas, lo que da a entender de que para entonces se contaba con el proyecto y se tenía previsto el tipo de elementos que debería incorporar el edificio. La solicitud fue concedida el 25 de enero de 1901, por decreto ejecutivo publicado en Gaceta Oficial de ese mismo año Nro. 81.141. «Las Acacias» se ubicó sobre una ligera loma que permitía ampliar las visuales hacia el valle, frente al amplio espacio ocupado por la plaza Madariaga convirtiéndose desde entonces en importante elemento dentro del paisaje urbano caraqueño.

3. Vista de la fachada principal (sur) de la quinta «Las Acacias» que se ofrece hacia la plaza Madariaga.
4. Dos detalles que muestran algunos de los elementos de los que está compuesta la edificación.

La imponente quinta de los Boulton fue terminada por Chataing en 1912 (quien tomó el testigo dejado por Uzcátegui en 1911) y habitada a partir del 26 de mayo de 1913, lo cual habla a las claras de las dificultades que hubo para poder ser levantada con continuidad, originadas en buena parte por los acontecimientos políticos que caracterizaron la época y el claro involucramiento de la familia en ellos. En tal sentido, se conoce que los influyentes Boulton se encontraban enemistados con el Presidente Cipriano Castro hasta el punto de que fueron parte de los financistas (junto a otros empresarios como los Matos y los Velutini) que apoyaron a la facción rebelde que impulsó la fracasada Revolución Libertadora, prolongado levantamiento que transcurrió entre 1901 y 1903, en la que una coalición de caudillos regionales encabezados por el banquero Manuel Antonio Matos intentaron derrocar al gobierno de Castro. Por tanto, la construcción de la quinta no se reanudará sino en 1908 al ser derrocado «El Cabito» y se demorará 4 años más. Su costo se elevó a la suma de 393.300,00 bolívares.

5. Vista de la esquina sureste de la quinta «Las Acacias».

Tal y como apunta Gregory Vertullo en la nota dedicada a la mansión en Caracas del valle al mar. Guía de arquitectura y paisaje (2015), “la quinta… con apariencia de palacete francés, está compuesto de dos plantas más un nivel adicional que corresponde a la mansarda habitable, con buhardillas…. consta de un cuerpo central, del cual sobresale el amplio balcón que protege el acceso principal, y que se encuentra apoyado por dos pares de columnas a sus lados, compuestos de fuste liso con capiteles eclécticos. La terraza funge como marquesina de protección del acceso vehicular, incluyendo al vehículo como parte del programa, como aporte moderno dentro de la urbanización. Al cuerpo central se articulan dos volúmenes laterales de forma asimétrica: una torre vertical cilíndrica a la derecha, rematada con una cubierta cónica, y una veleta de los vientos, cuya base está conformada volumétricamente por un anillo que contiene un corredor cubierto en la planta baja y una amplia terraza descubierta a nivel de la planta alta; y un volumen horizontal a la izquierda que destaca por las tres buhardillas de la mansarda, y su remate lateral con los falsos almohadillados. Su fachada posee un ritmo resultante de columnas pareadas y los falsos almohadillados y sillares dibujados. La casa está rodeada de amplios jardines con grandes árboles, donde se encuentran dos estatuas pedestres de figuras femeninas apoyadas sobre pedestales”.

6. Tres de los integrantes de la saga de los Boulton. Izquierda arriba: el iniciador John Boulton Townley (1805-1874). Izquierda abajo: Henry Lord Boulton Schimmel (1829-1891). Derecha: John Lord Boulton Rojas (1870-1940), propietario de la quinta «Las Acacias».

En cuanto a John Lord Boulton Rojas, el propietario, se trata del menor de los hijos del matrimonio entre Henry Lord Boulton Schimmel con María Rojas Espaillat, hermana de José María Rojas Espaillat, antiguo agente de la Casa Boulton en Caracas, y hermana también del sabio Arístides Rojas. Boulton Schimmel, a su vez, era el hijo mayor y parte de la segunda generación de empresarios que tiene origen desde el momento en que John Boulton Townley llega a Venezuela procedente de Lancaster, Inglaterra, en 1924 para establecerse en La Guaira, donde se dedica al comercio, logrando ya para 1826 ser uno de los primeros ingleses beneficiados a raíz del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, ratificado en 1825 entre la Gran Colombia y el gobierno británico. En las décadas de 1840 y 1850 Boulton Townley abre una agencia en Caracas (que después en 1870 pasó a ser la casa central) y una en Puerto Cabello. También iniciaron actividades de tipo bancario y de corretaje. Boulton Townley contrae matrimonio con Anna Gertrude Schimmel en 1829.

Así, Henry Lord Boulton Schimmel continuará junto a su hermano William George la saga comenzada por su padre (quien fallecería en 1874), fundando en 1853 Boulton Sons & Co., asumiendo la presidencia (dejada al retirarse su progenitor) de la Casa Boulton (fundada en 1839), y fusionando sus negocios de la Boulton Sons & Co. con las compañías de su padre (un grupo de empresas navieras, comerciales y financieras) creando así la firma H.L.Boulton & Co, la cual a pesar de todo, mantiene el nombre de Casa Boulton. La firma, afincada desde su creación en La Guaira, trasladará su sede principal definitivamente a Caracas en 1871 para lo cual adquiere la casa ubicada en la céntrica esquina El Chorro.

Henry Lord Boulton Schimmel logró ampliar el emporio dejado por su padre participando en el financiamiento del Ferrocarril Inglés Caracas-La Guaira (1883), promoviendo la primera fábrica de gas de Caracas (1883), y participando como fundador del Banco de Venezuela y del Banco Caracas en 1890. Fallece en 1891 quedando al frente del grupo sus dos hijos mayores, Henry Lord y Alfred William Boulton Rojas e incorporándose aquel mismo año John Lord (el menor) quien, como se ve, seguirá con la tradición empresarial familiar. John Lord se casaría en 1896 con María Corina Olavarría Matos de quien enviudó en 1899 habiendo tenido con ella tres hijos. Luego volvería a casarse con Catalina Pietri Paúl en 1903 con la que tuvo otros cinco descendientes. Con ella y los niños compartiría su estancia en la quinta «Las Acacias».

7. El Hipódromo de Sabana Grande pintado por Arturo Michelena, uno de los fundadores, junto a John L. Boulton, del Jockey Club de Venezuela.
8. Fachada de la sede de la Fundación John Boulton en la Plaza Panteón.
9. Dos tomas del interior de la sede de la Fundación John Boulton.

En particular, John L. Boulton estuvo, por un lado, asociado, junto a otros destacados ciudadanos, al hipismo deporte que se convertiría en una de las empresas de mayor significación en Venezuela a finales del siglo XIX que, gracias a la rectoría del Jockey Club de Venezuela (entidad fundada el 10 de agosto de 1895) y al decidido apoyo del General Joaquín Crespo, pone en funcionamiento el Hipódromo de Sabana Grande. Por otro lado, en virtud de su inclinación y pasión hacia la colección de obras de arte heredada de su tío Arístides Rojas, John L. Boulton se encargó de incrementar sustancialmente el acervo histórico-artístico reunido por su pariente. De allí se desprendió de una parte la donación de sus libros a la Biblioteca Nacional, pero por la otra se conservó la Colección Bolivariana dándose así origen a la creación en 1940 de la Fundación John Boulton dedicada a preservar una parte del patrimonio cultural de Venezuela, cuya labor continuará su hijo, el conocido hombre de cultura Alfredo Boulton Pietri, cuando asuma las riendas de la institución en 1950.

10. Dos fotografías recientes de la quinta «Las Acacias» convetida en la sede de la Comandancia General de la Guardia Nacional Bolivariana.

“Las Acacias” se trata, dentro de la amplia y ecléctica producción edilicia de Alejandro Chataing, conformada por más de treinta obras (en su gran mayoría edificios públicos impulsados por el gobierno de Cipriano Castro primero y en menor medida de Juan Vicente Gómez después), tan sólo de su segunda vivienda unifamiliar. La anterior, ubicada también El Paraíso fue Villa Zoila (1904) que sirvió de morada a la entonces pareja presidencial. Con el transcurrir del tiempo ambas tienen la particularidad de haber pasado finalmente a manos de la Guardia Nacional una como sede de su Comandancia General (Las Acacias) y la otra como su museo histórico (Villa Zoila).

Brevemente conviene recordar que “Las Acacias”, luego de ser adquirida por el General Juan Vicente Gómez el 30 de septiembre de 1935, tras su fallecimiento a escasos tres meses de su compra, es expropiada como parte de los bienes del antiguo dictador en agosto de 1936. En 1938, el inmueble fue adscrito al Ministerio de Agricultura y Cría, permaneciendo sin ningún uso hasta 1954, período en el que la antigua mansión fue objeto de algunas modificaciones que alteraron ligeramente su estructura. El 23 de enero de 1955 la edificación fue designada como sede de la Comandancia General de las Fuerzas Armadas de Cooperación. Para ese momento, el edificio seguía adscrito a Agricultura y Cría, siendo finalmente reasignado al Ministerio de Defensa en 1974 pasando a ser la Comandancia General de la Guardia Nacional, ente creado en 1937, uso que permanece hasta nuestros días.

La quinta fue declarada Patrimonio Histórico Nacional el 7 de octubre de 1985 y el 28 de diciembre de 1988 se aprobó su restauración por un monto de 30.000.000,00 Bs. Desde entonces podemos verla con sus características iniciales encontrándose, en apariencia, en buen estado de conservación.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

  1. http://guiaccs.com/planos/la-busqueda-de-el-paraiso/

2 y 4. Graziano Gasparini y Juan Pedro Posani, Caracas a través de su arquitectura (1969)

3. https://www.pinterest.com/pin/384917099384292374/

5. http://www.guardia.mil.ve

6. https://es.wikipedia.org/wiki/Familia_Boulton

7. https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Arturo_Michelena_04.JPG

8. http://guiaccs.com/obras/fundacion-john-boulton/

9. http://guiaccs.com/obras/fundacion-john-boulton/ y https://fundacionjohnboulton.org/

10. http://guiaccs.com/obras/quinta-las-acacias/

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 331

Considerado como el material que más ha sido utilizado por la industria de la construcción en nuestro país, el cemento tiene, además, una larga data como insumo empleado por el hombre a efectos de conformar su hábitat.

De acuerdo a Wikipedia: “El cemento es un conglomerante formado a partir de una mezcla de caliza y arcilla calcinadas y posteriormente molidas, que tiene la propiedad de endurecerse después de ponerse en contacto con el agua. El producto resultante de la molienda de estas rocas es llamado clinker y se convierte en cemento cuando se le agrega una pequeña cantidad de yeso para evitar la contracción de la mezcla al fraguar cuando se le añade agua y endurecerse posteriormente. Mezclado con agregados pétreos (grava y arena) y agua, crea una mezcla uniforme, maleable y plástica que fragua y se endurece, adquiriendo consistencia pétrea, denominada concreto u hormigón”. Y se añade en otro momento: “Se pueden establecer dos tipos básicos de cemento: 1) de origen arcilloso: obtenidos a partir de arcilla y piedra caliza en proporción 1 a 4 aproximadamente; 2) de origen puzolánico: la puzolana del cemento puede ser de origen orgánico o volcánico. (…) Puesto que la composición química de los cementos es compleja, se utilizan terminologías específicas para definir las composiciones”.

1. Obras de la antigüedad donde se hizo uso del cemento. Izquierda: Panteón de Agripa, Roma (127 dC). Derecha arriba: Esfinge de Guiza y pirámide de Micerinos, Egipto (c.s. XXVI aC); Derecha abajo: Coliseo, Roma (82 dC)

Aunque se tienen registros que se remontan al año 6000 aC donde se señala su uso incipiente, que en 5600 aC se ha detectado la construcción más antigua en el que se hace presente en el suelo de una cabaña en Lepensky Vir, Serbia, y que los egipcios al construir sus colosales obras 2600 años antes de Cristo emplearon un mortero (mezcla de arena con materia cementosa) para unir bloques de piedra, es en el 450aC cuando los constructores griegos descubrieron que ciertos materiales procedentes de depósitos volcánicos, mezclados con caliza, arena y agua, producían un aglomerante de gran fuerza, capaz de resistir la acción del agua dulce y salada. En todo caso, serán los romanos en los albores de la era cristiana los que perfeccionen su uso empleándolo para la realización de importantes obras civiles y edificios públicos entre los que destacan el Coliseo (82 dC) y el Panteón (127 dC).

Con el valioso apoyo de http://www.cehopu.cedex.es/hormigon/temas/C32.php?id_tema=75 hemos sabido que el cemento tal y como lo conocemos hoy en día tiene como primer antecedente el año 1759 cuando el ingeniero inglés John Smeaton desarrolló un nuevo mortero para unir los bloques de piedra del faro de Eddystone. Al cabo de pocos años, en 1796 el empresario James Parker registró la patente de una clase particular de cal hidráulica, obtenida a partir de piedra de la isla de Sheppy, a la que llamó “cemento romano”. El conglomerante que obtuvo fue muy celebrado, generalizándose su empleo en Gran Bretaña.

2. Tres personajes claves dentro de la historia del cemento. De izquierda a derecha: John Smeaton (1724-1792), William Aspdin Radford (1815-1864) e Isaac Charles Johnson (1811-1911).

Ya en el siglo XIX, en 1812 a raíz de las obras del puente de Souillac en Dordogne, el ingeniero Louis Joseph Vicat empezó a estudiar las cales naturales de la zona, identificando sus componentes y clasificándolas según su «hidraulicidad». A partir de ello, en 1818 enunció el principio de la fabricación del cemento hidráulico artificial, sobre el que siguió trabajando el resto de su vida, identificando los mejores yacimientos de cales y cementos de Francia.

Más adelante, en 1824 el empresario ladrillero de Leeds Joseph Aspdin, tras años de experimentación con mezclas de caliza y arcilla, consiguió fabricar el primer cemento artificial, que patentó ese mismo año. Lo llamó “cemento Portland”, pretendiendo asociarlo a la afamada piedra de esta península inglesa. Fue su hijo William Aspdin quien desarrolló el negocio del Portland, que empezó a comercializar.

Entre 1830 y 1850 se da el primer desarrollo en Francia de la industria del cemento natural de la mano, por un lado, de Honoré Gariel y François Garnier y, por el otro, de Joseph Auguste Pavin de Lafarge.

La patente superioridad del Portland sobre todos los cementos naturales tiene gran repercusión en 1838 cuando en una de sus primeras aplicaciones el ingeniero Isambard K. Brunel lo utiliza durante las obras de un túnel bajo el Támesis.

3. Esquema del proceso de fabricación del cemento Portland, mostrando los posibles puntos de control de calidad, en los cuales el productor extrae muestras.

Por su parte, Isaac Charles Johnson en 1844 obtuvo por primera vez el clínker, la base del cemento artificial moderno. Del análisis de la mezcla de cal y arcilla rica en sílice que componía el Portland y el de sus diferentes grados de cocción, concluyó que la mezcla debía calcinarse hasta alcanzar su vitrificación parcial y así obtuvo el clinker. Fue un paso más en la producción a gran escala que pronto haría de la industria del cemento artificial uno de los pilares de la Revolución Industrial.

“En el siglo XX -señalará Wikipedia- se da el auge y generalización de la industria del cemento, debido a los experimentos de los químicos franceses Vicat y Le Chatelier y el alemán Michaélis, que logran un cemento de calidad homogénea; la invención del horno rotatorio para calcinación y el molino tubular y los métodos de transportar hormigón fresco fueron ideados por Juergen Heinrich Magens, que los patenta entre 1903 y 1907”.

4. La Fábrica de Cementos La Vega (Caracas) de la Compañía Anónima Fábrica Nacional de Cementos (FNC) inicia operaciones en 1909.

En Venezuela, en fechas tan tempranas como el 23 de noviembre de 1907, con la finalidad de suplir un insumo que era hasta entonces importado, fue fundada por el ingeniero Alberto Smith la Compañía Anónima Fábrica Nacional de Cementos (FNC), la cual inició sus operaciones en 1909 en la pequeña población de La Vega al oeste de Caracas, cuando la capital de Venezuela apenas comenzaba su desarrollo urbanístico, con una producción de 50 sacos diarios. Para 1916, Carlos Delfino adquirió el 75% del capital e impulsó la fabricación con la moderna tecnología del momento saliendo de allí los insumos para la construcción de importantes edificaciones nacionales de las primeras 4 décadas del siglo XX. De acuerdo a lo contenido en el portal http://www.fnc.com.ve “en noviembre de 1944, se funda la Compañía Anónima Cementos Táchira, hoy conocida como Planta Táchira. Por su parte, los trabajos de construcción de la Planta Ocumare del Tuy -otro pilar fundamental de FNC- se iniciaron a finales de la década del sesenta, fábrica que entró en plena operación el primero de julio de 1970”. En 1994, el Grupo Lafarge adquiere la mayoría de los activos de Cementos La Vega, Cementos Táchira y Planta Ocumare, y posteriormente compró Premex (ahora División Concretos y Agregados), productora y comercializadora de agregados y concreto premezclado.

Otra importante empresa dedicada a la producción de cemento en el país será Cementos Carabobo cuyo inicio data de 1940 con la explotación de canteras ubicadas en la ciudad de Valencia. Dos décadas más tarde, por razones de mercado, decidió fusionarse con su competidora Cementos Coro, lo que dio paso a una nueva empresa llamada Consolidada de Cementos (Conceca). De forma independiente, en 1970, se fundó otra compañía en este sector: Cementos Caribe de la que Holcim compró acciones en 1978. La empresa suiza se dio tiempo para conocer el mercado y cuando en 1993 se presentó la oportunidad de una fusión entre Conceca y Caribe, anunció su interés por convertirse en el accionista mayoritario del nuevo grupo haciéndose con el 99,9% de los títulos.

5. Arriba: Vista general del complejo cementero de Pertigalete, Guanta, estado Anzoátegui de la C.A. Venezolana de Cementos cuya primera etapa inició operaciones en 1949. Abajo: Planta de Pertigalete II inaugurada en 1973.

Pero la más poderosa e importante industria cementera del país sería creada el 23 de septiembre de 1943 por un grupo de empresarios venezolanos encabezados por Eugenio Mendoza Goiticoa: C.A. Venezolana de Cementos (Vencemos). Este consorcio pondría en funcionamiento en 1945 Planta Lara en la ciudad de Barquisimeto, con una capacidad instalada de clínker de 15.000 toneladas métricas anuales. En 1947 se inaugura Planta Mara, ubicada en Maracaibo, estado Zulia, con una capacidad instalada de clínker de 100.000 toneladas métricas anuales. En 1949 comienza operaciones Planta Pertigalete I en Guanta, estado Anzoátegui, con una capacidad instalada de clínker de 100.000 toneladas métricas anuales, que luego de la adquisición en 1951 de los yacimientos de yeso de Macuro y tras recibir desde allí en 1955 el primer embarque de ese material, a partir de 1956 potenciará su capacidad para producir nuevos derivados para la construcción.

El crecimiento de C.A. Venezolana de Cementos se verá reflejado en la ampliación de la planta de Pertigalete (1958) y de sus muelles para buques de gran calado (1963); ampliación de la planta de Barquisimeto (1959 y 1966); inauguración de la Planta Pertigalete II (1973, con ampliación en 1990); ampliación de la planta de Maracaibo (1977); y en la puesta en marcha las nuevas plantas de autogeneración eléctrica en Planta Mara y Planta Pertigalete (1979).

Además, de las instalaciones de Vencemos salió el todo el material con el que se construyeron dos de las obras de ingeniería más importantes del país: el Puente “Rafael Urdaneta” sobre el Lago de Maracaibo (inaugurado en 1962) y el “Complejo Hidroeléctrico Raúl Leoni” (hoy Simón Bolívar) en Guri cuyo suministro de cemento concluye en 1986. También de dichas plantas salía el material que era distribuido y comercializado en todo el país por Materiales Mendoza y el que era utilizado en otras tres empresas creadas por Don Eugenio vinculadas a la industria de la construcción: la Compañía Mezcladora C.A., denominada luego Mezcladora Mixto Listo Consolidada (fundada en 1948), la empresa Viviendas Populares, S.A. (VIPOSA) -de 1966- y la C.A. Agregados Livianos de 1969.

En 1994 Vencemos se convierte en filial de la mexicana Cemex.

6. El Puente “Rafael Urdaneta” sobre el Lago de Maracaibo (inaugurado en 1962) y el “Complejo Hidroeléctrico Raúl Leoni” en Guri (finalizado en 1986), dos grandes obras realizadas con materia prima proveniente de la C.A. Venezolana de Cementos.

La fuerza del emprendimiento privado en materia de cemento que tuvo sus inicios, como hemos visto, en 1907, pasó primero por un proceso de apertura y transnacionalización (1989-1993) donde las empresas Holcim, Lafarge y Cemex, como también hemos señalado, adquieren a Consolidada de Cementos, Fábrica Nacional de Cementos y Vencemos, lo que implicó modernización tecnológica e incremento de la eficiencia productiva de todas ellas.

Más tarde, en 2008, se produjo un segundo punto de quiebre cuando desde la jefatura de Estado se plantea la necesidad estratégica de nacionalizar la industria del cemento. Así, el 18 de junio, con la publicación en Gaceta Oficial N°5.886 del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de las Empresas Productoras de Cemento, se declararon de utilidad pública y de interés social las compañías cementeras Cemex, Holcim y Lafarge, por cumplir actividades estratégicas para el desarrollo de la Nación. Las empresas fueron expropiadas y ocupadas. Cemex, particularmente, pasará en 2013 a denominarse de nuevo Venezolana de Cementos S.A., en 2014 se reformará totalmente el documento constitutivo de la empresa y en 2015 cambiará su figura jurídica de empresa privada a institución del Estado.

Nuestra postal del día de hoy recoge una propaganda publicitaria aparecida en la revista venezolana de arquitectura Integral nº10-11, donde la C.A. Venezolana de Cementos promociona la “novedosa” producción del cemento blanco “Vencemos” en el país que se había iniciado en 1957 en su planta ubicada en Barquisimeto, estado Lara.

El cemento blanco debe su color a la ausencia casi total de los óxidos férricos que son los responsables del color gris oscuro del cemento Portland tradicional. Para sustituir a los óxidos férricos se añade alguno de estos óxidos: de calcio, criolita o de fluorita. Es un material ideal para trabajos donde se requiera un acabado pulido sin tener que renunciar a la resistencia; tiene, además, aplicaciones estructurales y decorativas. En pocas palabras, el cemento blanco es cemento Portland con blancura mayor al 85%.

7. En 1966 la C. A. Venezolana de Cementos (VENCEMOS), construye un hiperboloide de revolución como cubierta de su pabellón en la Exposición Nacional de Industrias. La estructura de concreto armado fue construida utilizando cemento blanco. Al término de la exposición el pabellón fue demolido.

Para finalizar, vale la pena recordar que la evolución y perfeccionamiento en la producción de cemento está absolutamente ligada desde el siglo XIX a un compuesto del cual es parte fundamental: el concreto armado, hormigón armado o ferrocemento. Si bien durante todo aquel siglo, sobre todo en Inglaterra y Francia, se dan varios estudios encaminados a descubrir el secreto de los hormigones romanos, y se tiene registro de experiencias pioneras ya en 1848, se ha establecido el año 1910 como el momento a partir del cual se entra de pleno derecho en la denominada etapa clásica del hormigón armado.

Como se sabe, el hormigón puede asimilarse a una piedra, aunque de origen artificial. Como ella, es capaz de soportar grandes cargas de compresión; pero si bien tiene esta remarcable virtud, su resistencia a la tracción es en cambio muy limitada. Será el acero quien compense esta falla y permita la obtención de un tercer material producto de otros dos que trabajan conjuntamente.

En Venezuela el cemento y el hormigón podría decirse que son los reyes de los materiales de construcción en virtud de la generalización de su uso a toda escala y nivel. Son, además, en gran medida responsables, debido a su correcto empleo por parte de los profesionales ligados a la realización de obras civiles y desarrollo de una mano de obra diestra en su realización, de estar presentes en la mejor arquitectura del país.

ACA

Procedencia de las imágenes

1 y 6. Colección Fundación Arquitectura y Ciudad.

2. https://es.wikipedia.org/wiki/John_Smeaton, https://en.wikipedia.org/wiki/William_Aspdin y https://vitruvius.com.br/revistas/read/arquitextos/03.028/748

3. https://victoryepes.blogs.upv.es/2015/05/23/fabricacion-del-cemento/

4. https://www.facebook.com/Arquitecturavzl/photos/fabrica-de-cementos-la-vegael-23-de-noviembre-de-1907-fue-fundada-la-compa%C3%B1%C3%ADa-an/2324827707732561/

5. http://www.venceremos.com.ve/en_2012_planta_pertigalete_alcanzo_mayor_produccion y Colección Crono Arquitectura Venezuela

7. Colección Crono Arquitectura Venezuela.

ALGO MÁS SOBRE LA POSTAL Nº 330

La organización entre el 6 y el 10 de junio de la Trienal de Investigación FAU 2011 por parte de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, significó para el mundo académico vinculado a la arquitectura en el país el ver materializado, a través de un evento que cobraría carácter periódico, el impulso que en 2008 se produjera con la realización de la Semana Internacional de Investigación (reseñada en el Contacto FAC 279 del 3 de julio de 2022).

En esta oportunidad coincidirían, además, las III Jornadas de Investigación de la Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva, las XXIX Jornadas de Investigación del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) y las Jornadas de Investigación del Instituto de Urbanismo (IU).

1. Patrocinantes de la Trienal de Investigación FAU 2011.

El evento, impecablemente organizado, que tuvo un total de hasta 17 patrocinantes, convocó a docentes, estudiantes, profesionales y público en general para el intercambio de experiencias de investigación y reflexión sobre temas de plena actualidad vinculados con el pensamiento y la práctica de la arquitectura, el desarrollo experimental de la construcción y el urbanismo. Contó con la participación de conferencistas nacionales e internacionales, lo cual propició una excepcional oportunidad de intercambio del más alto nivel académico en torno a las siguientes áreas temáticas: Ambiente y sostenibilidad, Ciudad y sociedad, Historia y patrimonio, Informática y representación gráfica, Tecnología constructiva y Teoría y proyectación arquitectónica.

Replicando en cierta forma lo que fue la estructura de la Semana Internacional de Investigación del 2008, la Trienal acogió, además de las Jornadas de las tres instancias académicas fundamentales de la institución, una serie de conferencias y un Coloquio.

El Comité Organizador presidido por el decano de la FAU UCV Guillermo Barrios, tuvo en la profesora Rosario Salazar Bravo en su rol de Presidente Ejecutivo del evento y el equipo conformado por el Comité Ejecutivo y los Coordinadores de Comisiones, una muy destacada actuación hasta el punto que se logró la participación de hasta 99 ponencias todas sometidas a un estricto proceso de selección dirigido por la Comisión Científica y el apoyo de 126 árbitros, las cuales fueron publicadas por Ediciones FAU UCV en las Memorias que recogieron en físico los resúmenes y venían acompañadas con un CDRom con los documentos en extenso.

Así, para la edición 2011 de la Trienal (tal y como se puede consultar en https://www.fau.ucv.ve/trienal2011/) se propuso como título del Coloquio “El proyecto, la arquitectura más allá de la superficie”, con el objetivo de “presentar miradas múltiples —y con profundidad de campo— dentro de un tema abundante en determinaciones”. La oportunidad permitió, según los organizadores, “abrir caminos hacia la validación del proyecto como recurso que construye un espacio significativo para la Arquitectura en la sociedad contemporánea”. Con ello se buscó estimular “la reflexión y el debate como maneras de abordar los temas inherentes a las tendencias epistemológicas y los enfoques metodológicos que se expresan en el estudio del proyecto como concepto neurálgico de las disciplinas de la Arquitectura y el Urbanismo”. También se propuso “a arquitectos e investigadores en general el reto y la gran oportunidad de reivindicar al proyecto como concepto inherente de sus respectivas disciplinas, además de validar su rol como un recurso de integración cuyo análisis construye (y ha construido históricamente) un espacio significativo para que se puedan establecer puentes de interconexión con otras disciplinas y prácticas del conocimiento”.

2. Uno de los elementos promocionales diseñados para la Trienal de Investigación FAU 2011.

Para reforzar el sentido expuesto desde la organización, se contó para dictar la conferencia de apertura del evento con la presencia del destacado arquitecto y académico catalán Josep Muntañola, de reconocida trayectoria internacional, quien abrió el camino de las disertaciones sobre los temas vinculados con la investigación en la arquitectura y el urbanismo dictando la conferencia: “La investigación proyectual a examen: un gran desafío a la arquitectura del siglo XXI”, la cual posteriormente fue objeto de una publicación dentro de la colección Ensayos de Postgrado de Ediciones FAU UCV.

3. Las dos publicaciones que aparecieron asociadas a la Trienal de Investigación FAU 2011.

El Coloquio “El proyecto, la arquitectura más allá de la superficie”, moderado por el arquitecto Álvaro Rodríguez Muir tuvo la participación de: Jorge Sarquis (Argentina), Susana Jiménez Correa (Colombia), Azier Calvo (Venezuela), Dyna Guitian (Venezuela), Enrique Larrañaga (Venezuela), José Rosas Vera (Chile) y Josep Muntañola (España).

Además del Coloquio y las jornadas de investigación, la Trienal estuvo estructurada con base en 8 conferencias magistrales y otras 6 vinculadas éstas últimas a cada una de las áreas temáticas del evento que contaron como escenario el auditorio de la FAU UCV en horario vespertino.

Las primeras estuvieron a cargo de: José Rosas Vera -Chile- (Disciplina y profesión. Una frecuente confusión epistemológica en la enseñanza de la arquitectura: Lecciones y experiencias de las tesis proyectuales de la Escuela de Arquitectura); Graziano Gasparini -Venezuela- (El barro no es patrimonio universal ni excepcional); Jorge Sarquis -Argentina- (La investigación proyectual: Innovación disciplinar socialmente necesaria); Juan Carlos Rojas Arias -Colombia/Francia- (Demolición del hábitat y renovación urbana); Susana Jiménez -Colombia- (Didáctica de la investigación proyectual en arquitectura); Carlos Brillembourg -Venezuela- (El corazón de Caracas 1800-2011); y Pedro García del Barrio -España- (La cultura construye ciudad. Plan de infraestructuras culturales para Córdoba 2016).
Las segundas fueron dictadas por: Jorge Ramírez -Colombia- (Ambiente y sostenibilidad); Doris Tarchopulos -Colombia- (Ciudad y sociedad); Fernando Diniz Moreira -Brasil- (Historia y patrimonio); Luciano Landaeta -Venezuela- (Informática y Representación Gráfica); Solano Benitez -Paraguay- (Tecnología y construcción); Tomás Díez Ladera -Venezuela- (Teoría y Proyectación Arquitectónica); y Barry Bergdoll (Estados Unidos) quien dio la conferencia de clausura titulada “Corrientes ascendentes”.

Adicionalmente, se organizaron un total de seis visitas guiadas a diferentes lugares y edificaciones de la capital y se llevó a cabo un interesante foro titulado “La FAU sin fronteras: Intercambio de experiencias con profesionales, egresados de la FAU”, en el que participaron: adjkm arquitectos (Francia); Rodolfo Agrella (Venezuela); Luciano Landaeta (Estados Unidos); Igor Peraza (China-Barcelona); Roberto Puchetti (Venezuela); y Alejandro Vega (Venezuela).

4. Anuncio preparado con motivo de la presentación de «Prisca Dávila en concierto» la noche del cierre del evento.

La noche del viernes 10 de junio como cierre del evento dirigido a todo público, se presentó en el auditorio de la FAU la conocida pianista, compositora y cantante venezolana Prisca Dávila quien estuvo acompañada por un grupo de destacados músicos.

A poco que uno observe lo que hemos brevemente mostrado se podrá captar sin dificultad que la Trienal de Investigación FAU 2011 por la programación organizada, por los invitados que asistieron y por las temáticas que abordó, se trató de un verdadero acontecimiento que logró dinamizar como en pocas ocasiones la vida académica y profesional de la ciudad, en momentos donde aún reinaba el calor de la presencialidad como vía predominante para realizar actividades de este tipo.

ACA

Procedencia de las imágenes

Postal, 1, 2 y 4. https://www.fau.ucv.ve/trienal2011/

3. http://www.edicionesfau.com/